Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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martes, 23 de julio de 2019
Alma cercenada
Carta cercenada,
yo que te quiero y he querido,
como nadie en el mundo puede querer,
ahora que vives en el infinito,
siento hundirse mi indeleble ser.
Te quise en el más alto riesgo,
juntos tu vida y la mía,
te tuve al de ayer,
te conocí,
entré por laberintos fáciles gracias a ti,
a tu mano que ya no la tengo más.
Alma cercenada,
cual estrella, para mi fulgía esperanza,
donde hacia penumbra,
ahora fidedignas,
me rinde pleitesía, en manojos de angustia,
que me nublan, cercenándome un brote de
alegría.
Añoranzas
engendradas en remolinos,
Se alojan tenaces en mi alma,
desfilando lamentos entristecidos,
en halos de tú mirada aúrea.
Alma cerceada,
y grito al pronunciar tu nombre.
Rasgando con vigor las tinieblas,
Implorando una voz que me diga,
donde tú te encuentras.
Más… en vano son mis lamentos,
en vano mi sangrante duelo herido,
en vano mis insistentes desvelos,
por vislumbrar tu cuerpo querido.
Y halarte del inesperado adviento.
No consiento en mi mente tu ausencia,
ni recuerdos en tiempo consumido,
no permito a mi alma aunque duela,
anuencias para borrarte de mi camino.
Alma cercenada,
pero tú eres tu propio más allá,
como la luz y el mudo:
fatalmente te vas sin dejar de ser tú en la
constate fidelidad,
de no cambiar, sólo irte sin más,
dejándome triste y adolorida en constante
camino,
de búsqueda sin parar.
Camino floreado en filial amor,
abrevados en repiques de alegrías,
adobados de incertezas, de dolor,
cual flor es de su tallo unidos losados,
Íbamos en nuestro vero amor,
pese a todo, esto se terminó.
Alma cercenada,
ni el viento huracanado,
bramando enloquecido, ni en el relente,
abrevado, llevará tu estela al olvido,
el tiempo en ambos transcurrido ,
cómplices de amor y ternura,
van ahora e mi ser adheridos,
llorándote por siempre con amargura.
Recordándote en mi primavera,
sinfonía a mis sagaces penurias,
impoluto cofre a impías penas,
aurora a mi alicaída pena.
Alma cercenada,
y un día te fuiste, no me me fui contigo,
a amarnos, a vivir temblando de futuro,
todo se acabó.
¡ay!, ¡cuántas cosas perdidas que no debieron
perderse nunca!
menudos granos de tiempo,
que un día se llevó el aire.
alfabetos de la espuma,
que un día se llevó el mar.
Ya todo está en el pasado
y en este Hoy estoy conmigo recordándote por
siempre.
Sueño que estás conmigo
Sueño que estás conmigo,
Amándote con todo tu corazón,
Gozando el placer de tenerme
en tus brazos,
Pero, ¡oh decepción!
¡Todo es imaginación!
Sueño que estás conmigo
Es un modo sagaz de creer
Que me sigues amando
Y que nunca nos separaremos.
Sueño que estas conmigo,
Alquimia secular que trueca
Tú sigilosa confidencia
En alto aire tallado,
entristecido y quejumbroso.
Sueño que estas conmigo
Estoy en una especie de
dimensión inverosímil
Sin cuño ni sonido,
La sombra ingrávida,
La promesa huidiza del amor e
las manos
Sueño que estás conmigo,
Apretado a mí, tu aire
besando mis labios,
Pero te fuiste por oscuros
vericuetos,
Eludiendo la huella nítida
Para que no te pudiera
encontrar jamás.
mi carga de siemprevivas se
marchitaron
por no estar tú conmigo
y en mi mochilón sólo vacío
estaba pleno de sufrimientos
junto a los óleos del adiós.
Sueño que estás conmigo
aquí yace y sin cesar rehace
esté diezmado sueño de estar
tu cuerpo junto al mío
y por mi olvidado
¡loor al poema multiplicado,
Desconocido ya por su amor!
Sueño que estás conmigo
te deslizaste de mi lado son
yo darme casi cuenta
como violador imposible
de secretos arcanos
en tu semen palpita un futuro
impreciso
diferente de tantos
porvenires por mí soñados.
Desde mis dedos crece una
plegaria unánime
y diseño en los labios la
avidez de mágicos besos
sueño que estás conmigo
mi quimérico sueño de estar
contigo
Se disolvió e la noche,
en esta carta ya no te pido
nada,
Sólo que te vayas de mi
sueño.
Duérmete conmigo
Duérmete conmigo
Aquí en esta carta tuya
Yo acariciándote el cabello suavemente
Como si un soplo de brisa le regalara amor
Déjame deslizarme por tu piel con ternura
Y dulzura imaginando tus sueños
Y creyendo que me ves desnuda a tus pies.
DUÉRMETE CONMIGO
Me acerco con mi imaginación en la larga dulzura de momento
y fijo mi mirada en tus ojos cansados y lánguidos
besándote desde el aire de tiempo a tiempo.
¿A qué darle palabras a un poema si lo estoy viendo a mi lado,
respirando letras, monosílabos, poemas,
que de tu cuerpo se elevan al aire cálido del amanecer?
DUÉRMETE CONMIGO
Te contemplo alucinada, presa de amor
y me voy al infinito contigo a
mi lado
en ondas sosegadas.
te sigo amando sin tocarte,
en susurros ondulantes escuchando cada palabra de amor,
frases tiernas, que me llevan a amarte cada día más.
DUÉRMETE CONMIGO
Una lagrima salada calló de mis ojos a tu rostro
y te moviste inquieto como cuando quieres estar abrazado a mí
ya despierto y con deseos de estar conmigo
Queriendo sentirme tuya poco a poco
tus manos me buscan a tientas ,
Tu cuerpo semidormido no me deja alejarte de ti.
DUÉRMETE CONMIGO
Y al despertarte en tu
duermevela
fue como un choque de materia
combate de pecho contra pecho
que a fuerza de contactos
Se convirtió en victoria gozosa de los dos
en un prodigioso pacto.
DUÉRMETE CONMIGO
Mis versos mis poemas de amor,
Caen sobre ti con ansias de despertarte pronto
Para que me envuelvas en tus brazos y nuestros cuerpos se unan
¡Despierta ya mi amado amante!
¡Hazme tuya al fin!
que tus besos recorran mi cuerpo
que tus besos recorran mi cuerpo
Y yo tiemble de placer en cantares dulces de dicha eterna.
DUÉRMETE CONMIGO
Esta carta es tuya para ti mi amado amante
es la expresión del deseo que siento por ti
Guárdala muy despacio,
En un lugar secreto, es un tesoro inimaginablemente tuyo.