Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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viernes, 6 de septiembre de 2019
No estar contigo
No
estar contigo,
te desviaste
de la
senda
en la que yo te estaba buscando.
Te
entreví soslayadamente,
intuí tu venida,
te
esperé con todas mis ansias,
mi
cuerpo entero
clamaba
por ti.
Viniste
hacia mí
raudamente
como
relámpago de luz
iluminando mis mares internos
y te
internaste con alegrías,
con
ternuras
y
deliciosas caricias
como un
pájaro
picoteando
un campo pleno
y
fecundo
de
semillas estremecidas
de ser
encontradas.
Tu
llegada
duró
sólo instantes,
ya no
estoy contigo
y te
extraño tanto
que mi
corazón se estruja,
vibra,
palpita
y se
anega de lágrimas
largas,
interminables,
la
desilusión me colma
y los
pesares
inundan
mi alma
que
confundida
y
estremecida
no
puede comprender
los por qué
de
estos tan sólo instantes
de
felicidad total
y
pródiga.
No
estoy contigo,
no lo
estaré nunca más
en esta
vida del Hoy,
ni del
mañana.
Mi afán
ciego
por
creer
en tus promesas de amor
no me dejaron ver
que
ibas a ser
en mi
camino
sólo
una estrella fugaz.
Bañaste
mi alma
de luz
por un instante
y como
un cometa raudo
y veloz
su
estela
dejó
marcas indelebles
en mi
cuerpo
y en mi
espíritu.
Contigo
sentí el perfume
y la
suavidad
de una
flor recién abierta.
Suave
curva
la
entrega de nosotros
como
pájaros
que en
busca de lo soñado
hacia
todas partes vuelan
ensayando todos los cantos
de las
aves
que toda la Tierra pueblan.
No
estar contigo
es
sentirme
como
colmena vacía,
sin
zumbidos
ni
latidos
ya que mi alma está seca,
es como
hundirme
en un
mar de dolorosas tragedias,
me
hiciste mal,
me
hiciste bajar
a un
abismo
donde
la luz
no
penetra.
No
estar contigo
es
sentirme atrapada
en un
laberinto
de
verdes follajes
donde
los pájaros
no responden
y en un intangible ensueño
lejano
donde
las flores
se
esconden.
Y así
dejaste mi alma triste
y
abatida
viviendo
sólo en
la bruma
donde
mis ilusiones
se
pierden.
Te
pienso
y te
retrato fiel
sobre
el heliotropo
del
crepúsculo
idealizándote
con
ímpetu alado.
Sólo
eres ahora
un triste recuerdo,
un tesoro no conquistado,
un
espejo
donde
no se reflejan
nuestras imágenes.
¡Vete
ya!
¡No regreses!
No me
encontrarás
en la
inmensidad del tiempo,
ya eres
una saeta
que se
perdió
en el
azul cielo.
Para ti
escribí
los versos de amor
que no
llegaron nunca al papel
que los esperaba
con
ansias
entre
el olor de tomillos
y de
madreselvas.
¡Qué
dolor a mi pecho se derramó!
Voy en busca
de la
lluvia que limpia
y
rejuvenece mi alma
e
ilumina mi rostro
con una
sonrisa
para el
nuevo amor
que se
acerca.
Amante infiel
Amante
infiel
¿Por
qué abandonaste
tu
lecho de amor
que te
brindaba calor,
ternura,
pasión?
¿Cómo
cambiaron
sin
darme cuenta
tus
sentimientos
que
tanto me entregaron,
un
torrente de amor,
romanticismo,
sensualidad,
belleza de espíritu
y
entrega de corazón?
Amante
infiel
¿Cuándo
mi luz
dejó e
brillar para ti
y muy
despacio
te fuiste alejando
buscando
otros amores?
¿Por
qué fuiste
desleal
a nuestros proyectos
de amor
compartido
y total?
Amante
infiel
¿Cuándo
dejé de seducirte
con mis
besos apasionados
y caricias provocadoras?
¿en qué
momento
mis
palabras encendidas
de
amor,
mis
labios ardientes,
mi
excitante ansiedad
dejó de
encender tu fuego?
Amante
infiel
¿Cómo
no te diste cuenta
el hondo ardor
que me
provoca en el corazón
tu traición,
dejándome
en noches de hastío?
¿Será
posible
que no
te alcanzara
mi entrega
desnuda
y fogosa,
mí
perfume en tu piel,
mis
marcas ansiosas,
mi
pasión sin fronteras?
Amante
infiel
¿Soy yo
que
creí vivir un gran amor
en un
solo lecho
y no
era verdad?
¿Debo
despertarme
cada
día
tropezando
con el sol
y no
tener respuestas?
¿De qué
sirvió tanta entrega,
tantos proyectos
de un
existir juntos,
amándonos
por siempre?
Amante
infiel
¿Recuerdas
cuando
abrazados
escuchábamos
el ritmo del océano
dejando
que el deseo
se fuera desplegando
lentamente
hasta que tus manos
se
convertían
en
colibríes impacientes?
¿Y
aquel momento
cuando
me desnudaste
por vez primera
mientras
la marea
iba subiendo
y las
olas borraban
nuestros astros?
Amante
infiel
¿Cuándo
dejé
de ser
tu dueña
y se
dejó de reflejar
mi
mirada invisible
en tus
pupilas?
¿Y el
gran hervor
de
cuerpos
dejó de
proyectarse
en una llama viva
y
empañó los cristales
de
nuestro amor
deseoso
de disfrutarnos mutuamente?
Amante
infiel,
no soy
ya más la espera,
la que
te sueña,
la que
impaciente
aguarda tu llegada,
todo
eso quedó atrás.
Ahora
no espero más
verte
llegar,
mi
cuerpo no necesita
de tus
besos,
mi alma
no vive
de tus
recuerdos,
ya eres el pasado,
abro mi
alma
esperando
el roce de otros labios
y
promesas de otro amor
que no
hiera,
que
sólo ame.
Tropiezos
Tropiezos
oscilantes,
ondulados,
deslizantes
que me
llevan a un mundo nuevo
cada
día,
exhausta
de ir
tras
aventuras nuevas
en mi
diario vivir.
Caigo,
me
levanto,
vuelvo
a caer
y a
empezar otra vez
la ininterrumpida
danza
tras lo
inesperado,
lo imprevisto
que se
presenta tantas veces
sin ser
buscado
e
interrumpe con suavidad,
con
ternura,
instantes
plenos de amor.
Tropiezos
que siempre me conducen
a
lugares misteriosos
entre
hadas mágicas
y
gnomos y duendes furtivos
que me
guían
para
poder volverme a levantar,
bien
alta mi frente
y no
inclinarme ni resbalar
de a
poco hacia el suelo arenoso
y
oscuro
donde
yace la soledad sufriente.
Tropiezos,
sin tregua,
los
tiré en el aire diáfano
para
que vayan
en
volandas por el cielo
haciéndolos
agua
para
que llenen los cauces del mundo
con
espuma desatada y áurea.
Tropiezos,
deslices
que me llevan a abandonar
mis
esperanzas
pero no
mis prosas poéticas de amor,
las que
dejaré que llenen
miles
de páginas vírgenes
como
bandadas de pájaros al vuelo.
Tropiezos
tambaleantes,
callados
pero
sentidos,
guardados
en el fondo
de lo
que mis manos palpan
y mis
ojos tocan.
Tropiezos
vacilantes,
vulnerables,
aparecen
súbitamente
en
cualquier instante,
en el
menos esperado
y los
dejo pasar
sin
resistencias ni resquemores.
Suspendidos
quedan,
ingrávidos,
buscando
un pequeño resquicio
para
hacerme vacilar
y
sentir esa opresión en el pecho
que
sólo el amor puro puede hacer
que los
deje atrás,
en el
ayer pasado.
Tropiezos,
resbalares
sin culpa,
dificultades
que afloran
como
cactus en el desierto
o como
racimos de púrpura salvaje
que
cuelgan en el ceibal.
Poco a
poco
los
pimpollos van apareciendo
como el
amor en mi alma
y el
canto suave
y
sonoro
que abre
el sendero
a la
esperanza
sin
vacilaciones turbias,
sólo
con certeras creencias
de que
todo, ya pasó.
Querer
vivir anhelando amores
en
infatigable sed de calmas sin tropiezos,
con
ilusiones de vida,
sin
cansancios,
tan
solo con un poco de felicidad
en
instantes inolvidables
plenos
de ilusión,
ideas,
fe,
imaginación,
creando
siempre
sueños
de amor.