Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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sábado, 7 de septiembre de 2019
Angustia del insomnio
Angustia del
insomnio,
horas vacías en las noches sin tiempo,
pasos lentos, sin rumbo,
trocan el espacio pequeño
en una extensa caverna.
En las penumbras,
monstruos y fantasmas actúan
muchas absurdas escenas,
la angustia las recorre una por una.
Vieja melancólica,
por viejos recuerdos de amor,
por nuevos temores de volver a sufrir,
se agazapan sigilosamente
para asaltar mi alama abatida
por no estar junto a ti.
Angustia del insomnio
sumergida en el silencio de la noche,
con la angustia de la ausencia de Morfeo,
se agolparon en mi mente los recuerdos
de las plumas y pinceles del ayer.
Ya no más poesías de amor,
sólo letanías de dolor por no tenerte.
Necesito tu amor,
tus caricias,
tus manos en mis senos,
recuerdos indestructibles
que endulzan mi mente
huérfana de sueños,
sumergida en el tiempo.
Mi vida es ahora una tierra yerma,
resquebrajada,
seca,
sin vida,
muerta,
esperando torrentes
de gotas de tu simiente.
Angustia del insomnio,
sólo el viento,
el sol,
el polvo que se une con el cielo
formando un puente
para ascender al infinito
y en mi duerme bella
ya no más insomnio,
me abrazo a ti.
Los cerros callados
en tensa espera,
escuchando el silencio,
silencio anodino,
adormecedor,
eterno.
Angustia del insomnio
quebrada por el graznido
de algún pájaro
o por los pasos rápidos
de un roedor en acecho,
el tiempo queda en suspenso,
esperando por ti.
El desierto,
espejo de mi vida,
vibrante y seca
espera torrentes de gotas de rocío
que resquebrajen mi rostro
para poder seguir en suspenso,
esperando el regreso a mi vida
ahora vacía de ti, amor,
al cual espero,
voceo tu nombre mil y una vez
al aire caliente de mi vida seca.
Despedida en silencio
Despedida en silencio,
te digo adiós para
siempre
quizás, queriéndote
todavía.
Enséñale a mi boca a que
no te nombre más,
no dejes que mis manos acaricien
tu pecho
ni que camines sobre el
muro
que cerca mi silencio.
Despedida en silencio
tu piel se me enciende
en mi cuerpo deseoso de
ti
pero no debo permitir
ni tan solo
pensarlo.
Balanceo en tu frente,
una corona
es el aire que se escapa
de mis dedos,
no saben mis labios
la palabra que une tus
oídos
a mis versos.
Despedida en silencio
te digo adiós
en este silencio mío,
con el dolor en el alma
impregnado.
Me marcho de tu lado,
mi amor para ti es
prohibido.
Fue un regalo en el
desierto
que la vida, a su
capricho,
me había ofrecido.
Te amo y te seguiré
amando,
desde muy lejos.
Te amo aún con derroche
de ternura
y te grabé en mi piel
con sólo una caricia
tuya.
Estoy sentada en
silencio
pensándote a gritos.
¡Cuánto dolor, dudas,
tristezas y amarguras,
produce el adiós a la
persona
que más amamos!.
¡Qué difícil entender y aceptar
una separación!
¡Qué difícil entender
que se fue
sin un merecido adiós!
Cuando entregamos la
vida entera
pensando que ahí, estará
siempre,
llenando nuestro corazón
de amor.
Despedida en silencio,
silencio entre los dos,
sin adioses, sin
palabras,
nos separamos en una
dura realidad.
¡Qué difícil recuperar
el honor que una vez
perdí
anhelando tenerte en mis
brazos!
Ya el muro se alzó entre
los dos,
infranqueable,
nunca más nos miraremos,
nunca más seré tuya.
Desde el fondo de mi alma
Desde
el fondo de mi alma
escribo
para ti,
mi amado amante,
siento
fluir mis versos,
mis
frases, mis estrofas
al
pensar en ti,
es un
canto que perfuma
y ese
perfume canta
todo el amor de mis sueños.
Cada
estrofa es una nube
y para
flotar en ella
hay que
tener luz de estrellas
y
corazón de querube.
Desde
el fondo de mi alma
tu
sensualidad que me llega sin tocarme
me despierta
como gotas de rocío al amanecer.
La
inspiración más pura,
fluye
para escribir ideas,
frases, palabras,
dando
vuelo a mi todo.
Algunas
estrofas
que
aparecen en esas hojas en blanco
hacen
que mi corazón se asombre,
las
quiero por audaces
porque
sé que en mis anhelos
hay
horizontes
para
los mundos y los cielos.
Desde
el fondo de mi alma
surgen
los versos fugaces,
cubiertos
de diseños
en las
puntas de las olas
alumbrando
mis intentos
entre
curvas, más curvas,
se
inician dibujando mis anhelantes ideas.
Desde
el fondo de mi alma,
los monosílabos van diciendo
en la
arena sin huella,
más, más, más, más
y el
propósito se dibuja
en
prosas poéticas.
Los
deseos
de
hacerte llegar mis versos
convocan
desde las honduras,
descienden del firmamento,
luces, sombras, brisas, vientos, cristales
que son
espumas
surtidoras
de amores y de palabras.
Como
fugitivas centellas
rebotando
en sus reflejos,
van
cayendo de a poco
en
hojas sin estrenar,
hojas
de la orilla
que se
acercan
con el
seno de las olas, tiernas,
llegan
tibias al papel
al gran
taller del gozo, feliz,
de
hacértelos llegar a ti,
mi
amado amante.
Desde
el fondo de mi alma,
tan
blanco como la espuma
trabaja
mi pensamiento,
bosquejando entre haces de luces,
entre
resplandecientes afanes,
los
versos de amor
que
velando están en puro juego
en un
ardoroso buscar
la plenitud
del acierto.
Desde
el fondo de mi alma,
te busco a ti,
mi
inspiración.
¿Dónde
vives, solitaria misteriosa?
Por
hallarte mi alma no reposa,
vuela y
vuela bajo el cielo
y sobre
el mar.
Y tan
solo como un sueño
que se
esfuma,
ve un revuelo de tu clámide
en la
espuma,
ve en
los astros
tu
dulcísimo mirar.
Pálidamente
y en secreto
los
versos responden y aparecen
desde
lejanías o de frondas
donde se habían guarecido
y en
las estrofas
van los
sones brotando
como pasos de visiones
que conmigo
los estuvieron buscando.