Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
Páginas
▼
lunes, 9 de septiembre de 2019
Infinita Ingenuidad
Infinita
ingenuidad,
mi alma
está anegada
de
inocencia
en una
poética fe en el mañana
y
aunque el viento me envuelva
en
mantos invisibles,
intangibles,
mi
candorosa esperanza
de
vivir el amor verdadero,
ése,
el
sentido.
Necesito
mañanas
sin
torvas neblinas
del
silencio
estando tú conmigo
como
una sombra
de
mariposas frescas,
tibias,
que
orillaban el vuelo
y yo
confiada hacía
que el
sol enredara
sus
hilos con el viento.
Infinita
ingenuidad,
bendita
eres
porque abres mi alma
al amor sincero.
Sí,
soy
crédula y cándida
porque
feliz,
enamorada
de la vida,
mi alma
canta
y
mientras el río me arrulla
en mis
sueños enamorados
de las sombras frescas
siento
tus pasos
venir a
mí,
tú,
mi
amante fiel.
Infinita
ingenuidad,
bienaventurada seas,
no me
abandones nunca
porque creo
que
cabalgando
en
vientos de perfume y oro
llegas a mí
con tus
caricias suaves
como
pétalos de rosas,
ellas
me atan
a la
sombra de tu fuego
y en la
sal
de tus
palabras.
Allí
entre
tus brazos
enredé
mi alma
para
siempre.
Soy
soñadora,
apasionada
y
acaricio el silencio
de tu
ausencia
porque
desde otra lejanía,
siento el sayal de tus manos
y tus
brazos
como
caricias desbocadas
que en galopes de metal
y oro
llegan
a mi cuerpo nostalgioso,
así
brota mi alma parca,
allí bulle
mi amor
pleno.
Infinita
ingenuidad,
¿a
dónde me conduces?,
¿a qué lugar escondido me llevas?,
siento que candorosa y virgen
me
arrancas en cada brazo
un suspiro
y
desarmas mi alma
en cada
beso.
Todo
está intacto
en tu
inocencia pura,
eres mi
música blanca
que
enciende mi inspiración
y hace
nacer
como
hilos invisibles
mis
poemas de amor,
frases
que encienden
mis limpias noches de ilusión
y de
deseos guardados.
Infinita
ingenuidad,
manso
camino
perfumado
de azahares,
de
lilas
y de
azucenas
donde tu aroma
me
envuelve suavemente
llevándome a altas cimas
de
goces buscados.
Ser
sincera
me
conduce al reflejo
donde se dibuja mi alma.
Allí
donde una imagen más
de las que tienes
me
harán vivir en un rincón
de tu
presente.
Infinita
ingenuidad,
siento
tus alas
y nubes
de música en mis manos,
siento que todo en mí
quiere
volar,
me
llevas en brazos
a un
mundo
que
aturde mis sentidos
y me
ofreces amor,
tu amor.
Comúlgate
conmigo
en mi
pureza
y haz
de mi vida
un
lugar mágico
donde
el amor vibre
y
palpite
como
tierno pájaro
tembloroso,
inocente
y puro.
Amante infiel
Amante
infiel
¿Por
qué abandonaste
tu
lecho de amor
que te
brindaba calor,
ternura,
pasión?
¿Cómo
cambiaron
sin
darme cuenta
tus
sentimientos
que
tanto me entregaron,
un
torrente de amor,
romanticismo,
sensualidad,
belleza de espíritu
y
entrega de corazón?
Amante
infiel
¿Cuándo
mi luz
dejó e
brillar para ti
y muy
despacio
te fuiste alejando
buscando
otros amores?
¿Por
qué fuiste
desleal
a nuestros proyectos
de amor
compartido
y total?
Amante
infiel
¿Cuándo
dejé de seducirte
con mis
besos apasionados
y caricias provocadoras?
¿en qué
momento
mis
palabras encendidas
de
amor,
mis
labios ardientes,
mi
excitante ansiedad
dejó de
encender tu fuego?
Amante
infiel
¿Cómo
no te diste cuenta
el hondo ardor
que me
provoca en el corazón
tu traición,
dejándome
en noches de hastío?
¿Será
posible
que no
te alcanzara
mi entrega
desnuda
y fogosa,
mí
perfume en tu piel,
mis
marcas ansiosas,
mi
pasión sin fronteras?
Amante
infiel
¿Soy yo
que
creí vivir un gran amor
en un
solo lecho
y no
era verdad?
¿Debo
despertarme
cada
día
tropezando
con el sol
y no
tener respuestas?
¿De qué
sirvió tanta entrega,
tantos proyectos
de un
existir juntos,
amándonos
por siempre?
Amante
infiel
¿Recuerdas
cuando
abrazados
escuchábamos
el ritmo del océano
dejando
que el deseo
se fuera desplegando
lentamente
hasta que tus manos
se
convertían
en
colibríes impacientes?
¿Y
aquel momento
cuando
me desnudaste
por vez primera
mientras
la marea
iba subiendo
y las
olas borraban
nuestros astros?
Amante
infiel
¿Cuándo
dejé
de ser
tu dueña
y se
dejó de reflejar
mi
mirada invisible
en tus
pupilas?
¿Y el
gran hervor
de
cuerpos
dejó de
proyectarse
en una llama viva
y
empañó los cristales
de
nuestro amor
deseoso
de disfrutarnos mutuamente?
Amante
infiel,
no soy
ya más la espera,
la que
te sueña,
la que
impaciente
aguarda tu llegada,
todo
eso quedó atrás.
Ahora
no espero más
verte
llegar,
mi
cuerpo no necesita
de tus
besos,
mi alma
no vive
de tus
recuerdos,
ya eres el pasado,
abro mi
alma
esperando
el roce de otros labios
y
promesas de otro amor
que no
hiera,
que
sólo ame.
Todo de mí
Todo de
mí,
soy
tuya,
mi alma
y mi cuerpo.
Te
busco entre el follaje de tu prado
y en el
fresco temblor del rocío
e
indago por el mar
por mí
cantado.
Todo de
mí
te
pertenece,
tu
estás en el verde levantado del árbol,
donde
pierdo mi albedrío
y en el
viento caliente del estío
y en la
orilla del mar enamorado.
Todo de
mí
es para
ti,
y así
voy por veredas de la tarde,
perdida
para siempre en tu embeleso,
sin
sentir el cercado de tus ramas
ni ver
tus fuegos que en los fuegos arde,
te
llamo hasta quebrar mi voz
¡ven
conmigo!
¡No me
dejes!
¡Todo
de mí es tuyo!
Ya que
si no estás a mi lado,
mi
corazón se desangra.
Tan de
cristal y oro perfumado
que te
cerca la garganta,
que
temo despertar en tus pupilas
por no
apoyar mis ojos en el aire.
Todo de
mí,
me
siento dentro de ti.
Tú
arriba, ingrávido, leve,
salvado
ya de ser vida tú mismo
para
vivir en el cielo monosílabico
del
puro arranque de sentirme tuya,
de la
chispa que de la nada se prende,
vivirás.
Todo de
mí,
siento
que hasta tu sombra me pertenece,
ayer la
acaricié
¡qué
extraño fue!
Pienso
en tus caricias,
mimos,
suavidades en mi piel,
que
corren hambrientas
para
recorrer todo mi cuerpo.
Todo de
mí,
hasta
tu perfume, tu sonrisa
que
está conmigo
y sigue
siempre clavada en mis ojos.
Necesito
que cada mañana
tu
aliento de cigarra,
anude mis ojos abiertos
en la
penumbra quieta.
No
estás,
pero sí
en mi mundo interior,
todo
unido a mí,
como un
ovillo de amores vírgenes,
plenos
de alegría y paz.
Todo de
mí,
es una
brizna viva
en tu
letargo de cariño.
Quiero
morir en tu calor
para
nacer en tus atardeceres
bajo el
canto de tus besos,
en la
danza de tus brazos,
¡tómame,
todo de mí es tuyo!