Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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jueves, 3 de octubre de 2019
Recuerdo y sueño
Recuerdo
(Tu
presencia erguida y enhiesta
a mi
lado, sintiéndote cerca,
murmurando,
pausadamente
palabras
dulces de amar).
Sueño
(Contigo
siempre,
danzando
juntos una danza sin fin,
iluminados por la luz temblorosa
de las
luciérnagas
que nos
cubrían
creando
nuestro mundo propio)
Recuerdo
(Tu
mirada cálida,
soslayando
susceptiblemente
mi
cuerpo todo,
invadiendo, deliciosamente,
mi alma
que se abre toda para ti)
Sueño
(Con
tus brazos, rodeándome
como
lazos de tejido con ternura
y con
tus caricias anhelantes y briosas)
Recuerdo
(Tu voz
grave, profunda
que
inundaba con amor
mi mundo interior,
produciéndome
un gran regocijo pleno)
Sueño
(Con
nuestro lecho
puro de
hierbas frescas
y
mantos de flores
nacidas
como brotes
con
gotas de agua
en el
profundo vergel)
Recuerdo
(Tus
dedos largos
que con
suavidad y ternura
recorrían los caminos del amor
a
través de la pasión que nos unía)
Sueño
(Con
nuestros amaneceres juntos
en armonía con el viento
entre
luces inesperadas
sin
fantasmas de dudas)
Recuerdo
(Tus
labios, que, húmedos y tibios,
recorrían
sin tocarme
mis temblores ansiosos
de que
tú me alcanzaras
y me
envolvieras con tu cuerpo amado)
Sueño
(Con
nuestros silencios
que nos
unían en un siempre,
entre
melodías armoniosas y perfectas)
Recuerdo
(Tu
rostro amado, grave y sereno
que con
mis manos lo recorría
como un
sendero único y secreto)
Sueño
(Con
nuestros viajes
por
lugares mágicos
donde vivíamos alegrías sin par)
Recuerdo
(Cuando
recorrías mi alma trazando,
con
tibieza,
el mapa
de mis rutas
con
ansias de conocerme toda)
Sueño
(Con tu
imagen esfumada
que
desde lejos, del más allá,
viene
hacia mí entre brisas de soles olvidados)
Recuerdo
(La
forma en que me amabas
y entre
placeres y gozos
nuestro
existir transcurría)
Sin un
instante de duda,
de
desdén o de abandono,
sin una
necesidad de gratitud,
sin un
olvido,
sin dejar de sentirme tuya, siempre.
Embrujamiento de amor
Embrujamiento
de amor,
hechizo
encantado
que
encendiendo velas
donde
el viento sacude mi negra soledad,
me
lleva a evocar el pétalo de tu sombra
que
vive en la eternidad.
El
silencio me sigue,
pienso
en tu sonrisa
y tu
sonrisa está conmigo
y sigue clavada por siempre
en mis
ojos
detrás
de tu perfume que se negó a partir.
Embrujamiento
de amor,
la
lluvia desgrana el gris de tu mirada,
mi angustia se prende
de cada
gota pordiosera
que me
regala el recuerdo
de tus
ojos plomizos y aleteantes.
Me
fascina lo que tú eres para mí,
el fino
aliento de la aurora
y el
abrazo de sentimientos mansos.
Eres el
conjuro
de mis
días de tormentas,
la
claridad ladina que perfora nubes,
la placidez del agua
que en
mi piel revolotea.
Me
seduces, me encantas, me hechizas
y toda
esa cosquilla
que se
mueve por mi sangre,
te llama y te siente mío
para siempre.
Embrujamiento
de amor,
cabalgando
en vientos de perfumes y oro,
consumí
tus besos de mariposas y miel,
tus caricias me ataron
a la
sombra de tu fuego
y en
tus palabras
enredé mi alma para siempre
aunque
mi cuerpo
te siguió febrilmente
por caudales de tiempos perdidos.
Soy tu
niña,
la de
la piel de nácar,
aún en
este otoño mío
y
acaricio el silencio de tu ausencia,
porque
desde tu lejanía
siento
tus caricias venir a mí,
febriles
y con desatada prisa
que en
galopes de metal y plata
llegan a mi cuerpo
nostalgioso
y anheloso
de
tenerte entre mis brazos,
donde bulle mi amor pleno.
Embrujamiento
de amor,
con la fuerza vital de la Tierra,
me
interno en mí misma,
salvaje
y primitiva
para
lamer mis heridas
y
renacer bajo la lluvia,
soy
quien soy y sé que soy
un alma
tejiendo amor.
¿Quién
me ama más que tú?
Con un
hechizo de callado empuje
se te
sintió venir,
desde
soterrados abismos,
lindes
de tierra por los cuatro lados,
bajar y
subir desde tinieblas seculares
a luces
que como miraderos de amor
se ofrecen a nuestras almas de antes.
Embrujamiento
de amor,
toda
canción está impregnada de él,
esperando
que tú sepas como sentirlo.
Amanece
en el papel,
dejado
por el viento
y en
una blancura indecisa,
va
directo hacia tu trémula espera
y
acercándose va
como
goces que llaman,
despacio
y en silencio.
La Luz Prestada
La luz prestada,
esa que yo te di,
que iluminó tus pasos,
que te dio brillo
y resplandor,
esa que no supiste valorar,
la que alimentó
tu espíritu
y calmó tu sed.
La luz prestada,
que bebiste
como el sol en la tarde,
que encendió fuego
en leña seca,
esa luz
que se llevó el viento del crepúsculo
que entorno a tí da vueltas,
el sol será mañana
un plato de lujuria.
La luz que tuviste
no vino de tí,
es que vino de los soles,
de los ríos,
de la oliva
y te inundó la oscuridad.
La luz prestada
se abrió como ventana
sorprendida
derramando
su fulgor de luciérnagas.
¿Ya no sientes
la falta del destello
que te llevó hacia mí?
¡Qué dolor
que no hayas comprendido
la entrega de mi todo
que te di!
¿No te das cuenta
de que te has sumergido
en mares de tristeza
y en vano
buscas un camino
para salir de tu noche?
Todo en tí
ya es silencio,
el eco no te responde,
las chicharras
no las escuchan tus oídos
y en tus sueños
ya no hay más luz,
estás en la ausencia
del no retorno,
tu ceguera
no te deja ver mi luz.
¡Estás en un cielo monosílabo
donde nadie siente tus pasos!
Eres un inútil gentil-hombre
desnudo y blanco
con venas sin estrenar,
ya la sangre no corre,
está seca,
sin chispas
que en nada prenden.
Vivirás sin la belleza,
la alegría,
la risa,
el canto,
el amor.
La luz prestada intangible,
leve y veloz
se fue de tu lado
y no la alcanzarás
nunca más.
¡Qué lejos estamos
y qué cerca estuvimos!
Lentamente en mí
un nuevo amanecer se acerca
que hace que la tristeza
se fuera al pasado del ayer,
oscureciste mis días
pero ahora
renace en mi alma
la luz brillante
que otra vez inunda mi existir.
El tiempo contigo ya no existe,
saliste de un tiempo
que no dejó huellas ni señales.
¡Qué milagro
ya puedo decir
pasó y partió!
La luz prestada,
partiste a rumbos confundidos
los que te llevarán
a lugares misteriosos,
secretos,
sin retorno.
Tu silencio ya no duele,
mi alma se ilumina
y los poemas de amor,
frases erráticas,
cortan el aire
como flechas afiebradas,
buscando ilusiones nuevas.
Ya desperté
de la sombra
en que me dejaste,
atónita y absorta
en que te fuiste a otro tiempo,
buscando otros amores,
otras miradas,
otros besos.
Despierto
en un rítmico volar de dulces sueños
que me llevan al ideal de amar
y ser amada,
suspiro con el máximo esplendor
de que existe el amor anhelado
que me abre
con su encanto de quimeras
a un existir nuevo.