Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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viernes, 4 de octubre de 2019
Sin ti
Sin ti
(de lágrimas se inunda mi alma)
lloro.
Sin ti
(un mar salado me atormenta por
dentro)
lloro.
Sin ti
(mi corazón tiembla y se
estremece)
lloro.
Sin ti
(desde lejos te añoro y te busco)
lloro.
Sin ti
(mi vida ya sin tu presencia no
existe)
lloro.
Sin ti
(me estremezco entre las
tinieblas)
lloro.
Sin ti
(ya la risa se escapó de mi alma)
lloro.
Sin ti
(las esperanzas de tenerte a mi
lado
se esfumaron)
lloro.
Sin ti
(sin poder recuperar el tenerte
entre mis brazos)
lloro.
Sin ti
(mis ojos llenos de tristezas se
mojan)
lloro.
Sin ti
(la vida transcurre con
insistentes sobresaltos)
lloro.
Sin ti
(ante la revelación de no tenerte
más la nada me invade)
lloro.
Sin ti
(ya no aguardo,
ya no espero,
ya no hay prisa de verte)
lloro.
Sin ti
(la oscuridad me envuelve,
me atormenta,
me lleva con señuelos
a la trampa de la espera)
lloro.
Sin ti
(ya no más sueños prometidos de
felicidad plena
y amor verdadero)
lloro.
Sin ti
(ya nuestro amor de misterio
que suspendidos en el paraíso nos
dejaba,
ya nos ha dejado)
lloro.
Sin ti
(las caricias, las mías,
se han ido de mis manos,
liberando el amor dulce y grácil)
lloro.
Sin ti
(estoy pensando en la melodía de
la vida,
que vivimos juntos con su ritmo y
compás
que sin ti ya no se oirá su tono,
ni su sintonía nunca más).
Amar sin miedo
¿Qué me
ha dado tu amor
que
vivo sumergida en él,
sin
miedo a perderlo?
Sólo sé
que por ti sigo siendo
un ser
que pertenece a lo inexistente.
¿Qué me
has dado ya que río,
ya no
lloro?
Me aíslo
contigo en un ensueño
que
persiste en la noche,
hasta en la noche en mi sueño,
cuando
vienes me alumbro de alegría
y al
irte me ensombrezco de tristeza.
¿Qué me
ha dado tu amor
que
vivo sin miedo a amar?
Lo
siento tierno,
como
los brotes de bambú incipientes
que
inquietos se asoman al viento.
Si pudiera
tu alma responder a la mía
desde
esta lejanía,
te
diría en secreto qué cosas ansía.
Amar
sin miedo,
estamos
separados por caminos largos
pero
igual puedo tener de tu amor
la
certeza y gozar plenamente
como si
estuviera entre tus brazos.
Si al
caer de la tarde,
nuestras
almas se fueran a la orilla del mar
y en un
beso se unieran,
el
cristal de mis sueños
la realidad
partiría en mil trozos risueños
y mi
amor cantaría
en
nuestras almas vibrando
en
unísono canto.
Amar
sin miedo,
voy por
la vereda de esta nueva historia
y en
este pergamino
de
momentos intensos,
escribiré
poemas para poder estar a tu lado
a
través de mis palabras hondas,
sentidas,
vibrantes.
Paralizada
estoy en tu recuerdo,
mi
pensamiento vive
palpitando
en mí
y
siento que por ti
la paz
me inunda el alma.
Amar
sin miedo,
voy
hacia ti sin temor a nada
ya que
tu amor es arte divino.
Junto a
ti,
tu
pureza fecunda
fue
germen de ternura
que se
arraiga cada día más
en mi
corazón.
No me
dejes ir,
ya que
tu amor alienta mi vida
y
dilata la hondura de mis sentimientos.
Sólo así
comprenderás mis versos,
los más
vibrantes, los más sentidos,
los
refugios incesantes de mi vida
que se
acompasan en mi alma
cobijándome
e impulsándome
en
verdad a continuar
volcándolos
en estas hojas en blanco
para
ti, mi amor.
Tengo un sueño
Tengo
un sueño,
la
felicidad inminente está llegando
como el
regalo esperado
y mi
cuerpo tiembla
y mi
alma clama
sin
dolor de espera.
El amor
viene desde lejos,
hollando
cielos, nubes,
estrellas
que alas leves
transportan
desde el horizonte remoto
acercándose
de prisa,
pero
tardando todavía
porque
procede del más allá.
Tengo
un sueño:
de que
el amor me ha elegido,
me ha
dicho:
¡soy
yo! ¡voy!
y suya
me siento
antes
de su llegada,
franquea
las puertas de mi alma
que
hasta ahora cerradas,
herméticas
y vírgenes
estaban
sin esperar lo más ansiado.
Soñadora
soy o
¿es que
es sólo un sueño? no,
porque
en extraños paisajes
peregrinos
y perspectivas
nunca
imaginadas
lo vi
venir hacia mí
por
senderos lejanos y ciertos.
Sueño
ahora
forjar
un poema nuevo, audaz,
con
palabras escogidas con precisión,
ritmos
mágicos,
sonoros.
Rimas
ricas
en
campanilleos de plata
que
repercutan en ecos lejanos
y
lleguen allí donde está el amor
buscándome
desde sures y nortes.
Tengo
un sueño,
que me
consume
de
felicidad esperada
y en mi
mente,
sílabas
dulces
como el
sabor de un beso,
surgen
de continuo
con
extrañas músicas
de
laúdes y violines,
dando
una luz vaga
a las
hondas lejanías
donde
el amor viene
y
despacio me encuentra
en un
espacio envuelto en palabras.