Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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domingo, 6 de octubre de 2019
Y sueño
Y sueño,
en las noches estrelladas,
en los amaneceres de amor,
en las tardes somnolientas
y en tu llegada.
¿Cuál es la razón de tu ausencia?
¿Dónde está tu nido?
¿No sientes ya
que el viento que te hago llegar
se hace música?
Alzo mi mirada muy profunda
que la siento como algo que no es mío,
buscándote por el aire de cristal.
Y sueño,
porque encendiste mi alma
en un arder que no termina
y entre susurros suplicantes
y vientos de rezos
te pido regreses a mí,
a mi calor,
a mi ternura.
Mis pensamientos giran libres
pensando en ti,
que todo me afecta,
tan íntimos,
que tienen una lágrima
para cada instante
en que te recuerdo.
Y sueño,
sin ti no puedo vivir,
antes de ti la ausencia,
la soledad,
la angustia,
los silencios.
Tú sabes que te sueño,
que te espero
¡ven a mí amor!
Mi vida va siguiendo tu rumbo,
sin ti perdida me siento en mi camino
si tú no caminas junto a mí
tanto hemos recorrido
que mis pasos me llevan hacia dónde estás.
Y sueño,
viajando por la profundidad
de los mares de mi alma
y sólo encuentro en las olas
yendo a tu destino,
no puedo seguir sola en mi recorrido,
se hace eterno mi camino.
Y sueño,
porque me falta el apoyo de tu alma,
el latir de tu corazón,
la luz de tus ojos,
tu mano que lleve la mía.
La espera me desespera en la soledad
y vacío del no sentir
tu cuerpo cerca del mío.
No tardes,
tu ida me dejó amargos sabores,
lejos de todo lo que me rodea,
me centré en tu recuerdo,
en tus besos en tu compañía
tan sutil en mis días.
Y sueño,
ansiosa y me tranquilizo
leyendo las prosas
que has escrito para mí
al hacerlo me siento feliz,
siento dentro mío
la dicha de darme cuenta
cuanto me valoras.
Y sueño,
porque eres la inspiración
que nace en mí,
día tras día y no me abandona,
eres la alegría que se vuelve sonrisa,
eres brisa fresca
que me acaricia la piel
cada mañana al despertar.
Y sueño,
mi melancolía se desvanece,
porque te siento ya,
más cerca de mí,
aunque en sueños sólo sea…
Soñando despierta
Soñándote
despierta,
te
añoro,
te
extraño,
te
quiero en mi mundo mágico
y en el
real.
En el
sueño
los
seres se desnudan íntegramente,
no hay
sonrisas falsas,
gestos
ocultando las intenciones
y si
pudiera gritar,
las
palabras
serían
testamentos de versos de amor
para
repetir,
libres
de mentiras,
la
hazaña del día y el amor
que tú
despiertas
en cada
poro de mi piel.
Te
sueño bajo un manto de oropeles,
de
luces titilantes junto a mí.
Pongo
mi mano,
humildemente
estremecida
sobre
tus rodillas
y mi
cabeza se posa en tu pecho
escuchando
el latir armonioso
de tu
tierno corazón.
Soñándote
despierta,
abrazada
a ti,
sin
preguntarte nada,
de
miedo de que no sea verdad
que tú
vives y me quieres.
Y estoy
abrazada a ti
sin
mirar y si tocarte,
no vaya
a ser
que
descubra con preguntas,
con
caricias,
esta
soledad inmensa
de
quererte sólo yo.
Soñándote
despierta,
veo a
mi lado tu cuerpo,
tu
beso,
tu
abrazo frenético
buscando
su realidad en mí
como un
puro y mágico milagro.
Soy tu
desnuda Venus cierta,
entre
auroras seguras
que se
gana a sí misma queriéndote.
Soñándote
despierta,
¡de tan
cerca y de tan lejos!
Y
pienso en ti feliz
entre
pámpanos de luz.
Soñándote
despierta,
sobre
tu corazón entregado a la vida
y sobre
el río inquieto
de tus
pies y manos.
Y
soñando alguna vez diré que sí,
que no,
respuestas
de azar y de milagro
a
preguntas que ignoro,
que no
veo,
que no
sé
y
cuando me despierto
ellas
se esconden,
ya
invisibles,
se
apagan,
se van.
Soñándote
despierta
¡qué
paseo de noche
por la
playa iluminando la luna
el mar
que fosforece
con tu
ausencia a mi lado!.
Me
acompaña el sentir
que no
vienes conmigo
pero
que piensas en mí
y eso
da calor al alma,
reconforta
el corazón.
Los
espejos,
el
agua,
se
creen que voy sola,
se lo
creen los ojos,
sirenas
de los cielos plenos
de
estrellas titilantes
pero en
mi mano
yo
llevo estrechada la tuya,
cálida,
tierna,
que
palpita en la mía.
Soñándote
despierta
estrecho
tu cuerpo junto al mío
y
siento que tengo contra mi pecho
un
palpitar sin tacto,
cerca,
muy cerca,
de
estrella fugaz
que
viene de otra vida.
Soñándote despierta
escribo para ti mis versos de amor
escritos con notas musicales
que vuelan ingrávidos por el aire
hacia un mundo nuevo,
el nuestro.
Herida de amor
Escuchemos juntos
una dulce melodía,
armoniosa que nos
permita
danzar juntos con
ansias
de seguir viviendo el
hoy
hacia un futuro pleno
de promesas.
Herida de amor,
mis pasos te seguirán
buscando
como visiones de
sones acompasados
y correré a regiones
ignotas
en un pentagrama
vacío que busca
y no encuentra sus
notas
que en lejanías se
esconden
y se guarecen
en frondas de tupidos
follajes.
No lo entiendo,
no logro entender
como se puede herir
de esta manera,
¿por qué después del
sol radiante,
la fría noche se hizo
eterna?
y él, en quien creí,
estalló como una copa
de fino cristal en
mil pedazos
que impregnaron el
aire
en un vacío
irrecuperable.
Ciertamente prefiero
lo que parece ser
amor
y dejarme cegar con
tu infinita
luz que me consume.
Herida de amor,
cuando escucho tu voz
y mi corazón lleno de
lamentos
comienza a golpear
aceleradamente mi
pecho.
Quisiera tener alas
para volar
y estar a tu lado
para acompañarte y
apoyarte.
Cuantas más piedras
te arrojen más alto
haré mi pedestal de
gloria para ti.
Lo importante es
levantarse
¡fuerza!
¿Por qué siento que
mi mundo
está apartado entre
soledad
de soledades
entre mil noches sin
lunas?
Herida de amor,
la lluvia desgrana
el gris de tu mirada,
mi angustia se prende
en cada gota
agonizante.
Herida de amor,
tú me regalas el
recuerdo de tus ojos,
plomizos y
aleteantes.
Eres el fino aliento
de la aurora
y un abrazo de
sentimientos mansos.
Herida de amor,
eres en mis días de
tormenta,
claridad que perfora
nubes.
Herida de amor,
eres la placidez del
agua
que en mi piel
revolotea
y mi sangre te llama
y te siento mío para
siempre.
Corazón con alas de
ciudad.
Voz de horizonte y de
queja solitaria.
Ojos de jacarandá
madurados en la
nostalgia.
Herida de amor,
no quiero que el sol
me despierte,
quiero seguir soñando
contigo,
tu recuerdo y tu
figura
las tengo en mis
ojos,
clavadas como dos
luceros,
te tengo a ti en mi
alma
y prendido en mi
corazón.