Páginas

Vivir amando


Vivir amando
sólo hay que vivir la vida
que te conduce entre alturas del mundo
sin sentir la fatiga
de haber subido como recompensa
de vivir amando.

Mi ser en prosa,
en velocísimo viento
atraviesa la vida en
segundo, minutos, horas,
sin que se caigan o destruyan
todo lo que deseamos.

Nuestros esfuerzos
que cuestan a veces sollozos
a veces risas que como rosas secas
te alfombran el paso
convirtiendo los días en peligros en llamas
al vivirlos con toda intensidad.

Y entre galardones de éxitos,
triunfos, amores milagrosos,
prologamos el hecho máximo de amar
con la pena y el pecho.

Conquistando en afanosas lides,
entre gozos parecidos a juegos,
días, tierras, espacios fabulosos,
a la gran disyunción,
que está esperando
hermana de la muerte
o muerte misma.

Vivir amando,
medalla que merece recibirse,
cada beso perfecto,
aparta el tiempo,
lo echa hacia atrás,
para ensanchar el mundo breve
donde pude besarse todavía.

Va en el llegar,
ni en el hallazgo,
tiene el amor su cima,
es en la resistencia a separarnos
en donde se le siente,
desnudo, altísimo, temblando.

Realidad de un sueño


Realidad de un sueño,
 esperado, añorado,
esperanzado,
soy feliz,
mi piel y mi alma
 inundados de poesía de amor,
comprensión,
amparo.

El mundo gira y se mueve despacito,
poco a poco  y los que amamos la vida
a través de la poesía nos encontramos al fin.

Realidad de un sueño,
 el amor me rozó
con esperanza envolviéndome entre poemas,
 cuentos,
 prosas y sin darme casi cuenta
estaba sumergida en la poesía del mundo
en la isla del verso.

Vivir amando,
enamorada de la vida,
con fe en el ser humano
 hace soñar que el mundo cambia,
poco a poco,
reinando la paz,
la solidaridad,
 la unión de almas entre capullos de amor.

Mi corazón late
con ritmos sonoros de alegría incontable
 y como el viento que agita
 la fronda de hojas de mi otoño,
siento surgir sangre nueva,
renovada en mi cuerpo marchito
de tanto andar buscando
ese amor que espero con ansias
y deseos locos de encontrarlo
 y entregarle mi alma,
 toda yo,
en un acto sublime
 y largamente esperado.

Realidad de un sueño,
mi sendero colmado de sombras de abedules,
nogales, robles,
 hayas, flamboyanes,
me conduce a la verdad absoluta y total
de que sin amor la vida pierde su sentido,
 debo entregarme a él,
a mi esperado amado amante entre prosas,
frases,
palabras que vuelan
como las aves entre el cielo y la tierra.

Realidad de un sueño,
olvidé las heridas punzantes,
 los dolores agobiantes,
las ofensas sin sentido,
 no existen más,
desaparecieron en el ayer de los ayeres
 y en este Hoy
 sólo el amor mueve todo mi ser y me subyuga,
me fascina, me aturde,
sé que llegará, está cerca,
escondido en un lugar recóndito y secreto
del cual vendrá hacia mí de pronto,
 sorpresivamente y en ese momento
 la felicidad me elevará
entre las nubes al horizonte sin fin.

Realidad de un sueño largamente esperado,
 anhelado tiernamente,
estar a tu lado y besarnos con pasión,
locura total,
 nuestros cuerpos y almas en un mundo
nuestro iluminado con luces iridiscentes
 que brillan en la oscura noche estrellada.

El mundo entero de polo a polo,
 está cambiando despacito
 por el amor de la poesía y del arte,
 almas con almas entrelazadas,
buscando la unidad
 para la salvación de la humanidad
antes de que desaparezca
 en el caos de la sin razón.

¡Vivir la vida,
es un viaje maravilloso,
enamorados de la poesía
 y del amor total!

La vida es


La vida es,
mi existir en un sueño hecho realidad,
un himno que canto a cada instante,
una aventura en la que arriesgo todos mis sentimientos.

La vida es un desafío continuo
que enfrento cada día dominando penas,
luchas, tristezas,
envidias;
es un himno que canto con alegría y gozo,
es bienaventuranza que la saboreo
en cada amanecer y en cada crepúsculo.

La vida es puro volar sin hora quieta,
es la salvación por querer salvarnos,
es amor para disfrutar en cada segundo,
en cada instante.

La vida es una mariposa de abril
que revolotea feliz en mi jardín florecido
y ahora en mi otoño fugazmente
miro sus colores brillantes al sol.

La vida es una gota de rocío al amanecer
que se desvanece en el cielo
al mediodía de mi existir.
Cae en lluvia al atardecer
para fundirse con el mar al anochecer.

La vida es color en la música del viento,
leve en extensión pero intensa de dicha y amor
en su breve tiempo en esta reencarnación.

Mantendré con aguas descendidas
por las fieles veredas de mi pecho
el esplendor del alabastro de mi amor
sentido siempre.

La vida es cornisa y ornamento de mi cielo,
sangre del buenamor,
amor callado,
firme hiedra de amor en mí plantada.

Estoy en mi existir soñando semidespierta
en un sol desmayado y en un musgo amaneciendo
y tiendo puentes con mis flechas
bajando sombras de amor a mi tierra.

La vida es también dudas
que ahogan en desazón el pensamiento
y detiene las horas de la espera
en la ramazón elástica del viento.

A cada hora recorre mis sentidos
sin orillas el deseo de ser amada por ti
y un remolino adolescente de primavera
atraviesa mi cuerpo y la estirpe de mis cantos se levanta
y mi sangre convoca la apetencia
de estar entre tus brazos acurrucada.

La vida es amor,
¡bendita sea!,
con felicidad e infelicidad,
es un camino a seguir
con momentos gratos e ingratos
y un destino a cumplir.

Si se aquieta la sangre
o ya niveles desborda consumiéndose
en fuego toda mi piel,
están prontas mis manos
a mi ruego pidiéndote que vengas a mí,
ya que eres tú el solar de mi vivir
coronando los vientos serenados hacia el río
donde bogan los besos no dados de tu sol y mis cánticos
unánimes le dan brillo a mis bienes ya logrados
para que el aire en su vuelo te traiga hacia mí.