Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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domingo, 13 de octubre de 2019
El silencio del viento
El
silencio del viento,
me
estremece, me acuna, me mece,
como
si fuera mi amado ausente.
entre
ráfagas sin sonido,
mi
cuerpo siente instantes de dicha y placer.
estoy
contigo.
El
silencio del viento
Desde
más allá, lejos, a la distancia,
el
eco del silencio quiebra por instantes mi soledad.
sé
que estas pensando en mí siempre.
Y
en el aire del silencio del viento
lloro
a las sombras en el rumor de mi alma,
que
se acerca irrealmente a tu lecho,
quieto,
muy quieto…
a
fuerza de silencios y de besos.
El
silencio del viento,
Me
siento engañada,
porque
llega el día
Y
en mi gran lecho vacio, limpio,
sin
señales de las almas
otra
vez me confirman con dureza, la soledad,
diciendo
que todos eran encuentro fugaces aquí abajo
de
las luces distantes, azares sin respuesta,
No,
ni carne, ni alma.
El
silencio del viento,
Callado,
calmo, vago,
como
las sombras grises y palpitantes
que
no se pueden besar
si
no es poniendo los labios en el aire
contra
algo que pasa
Y
se pierde.
¡Tiemblo
por dar cariño a la nada!
El
silencio del viento,
¿Y
si no fuera verdadero en silencio del viento,
fugaz,
huracanado, suave briza o tan sólo
un
soplo de aire seco y húmedo
que
pasa por mi lado sin darme cuenta,
sin
siquiera tocarme?
¿
y si no fueran las sombras del silencio,
sombras
sin formas?
¿Si
las sombras fueran en verdad reales
yo
las estrecharía a mi cuerpo
con
el viento danzando a mi alrededor
las
besaría,
me
palpitarían encendidas entre mis brazos,
todas
miedosas de carne?
El
silencio del viento,
Se
acerca con alfabetos de letras
que
se clavarán en el aire alto del más allá,
luminosos
en el cielo
Y
se guardarán en un mundo perdido
ya
que todas las almas en el silencio del mundo…
sienten
su curso como las estrellas
que
vivieron en valles floridos de la tierra
Y
besaron labios humanos.
El
silencio del viento,
Volverá
con su presencia pura
para
recomponer el mundo con sólo recuerdos vagos
dentro
de la niebla de los destinos humanos.
silencio
que arroja a los cielos las alegrías,
los
disimulos, los tiempo, las palabras,
antifaces
leves sin luz ni eternidad.
Recuerdos del pasado
Recuerdos
del pasado,
Señales
advenedizas y trágicas
Que
raudamente vienen sin saber por qué.
¿CUÁL es la razón de este cambio
Absoluto
y total?
¿Por
qué el pasado viene a cambiar el presente?
Mi
vida blanca de tristeza,
Es
luz todo dolor
Y
aún el amor me inunda
Y
me hace recordarte…
Como
mi gran soñador.
Recuerdos
del pasado,
Mi
fantasía con audacia, inquieta y mágica, sin cesar
Busca
la paz interior,
Aún
sintiendo el dolor interior Y más profundo
En
la nocturna soledad secreta.
Recuerdos
del pasado,
No
obstante este HOY sangrante y doloroso,
Entre
los sueños peregrinos prosiguen
Con
voluntad férrea y tenaz por el desierto humano
Que
comencé en el AYER, va poco a poco superando…
Hacia
la esperanza del cambio.
Y
aunque no llegue nunca a los serenos
Doseles
de las palmas, por lo menos
Más
cerca de ellas cavare mi fosa.
Recuerdos
del pasado,
Y
aún a pesar de mi ánimo sin decaimientos,
Mi
mar de llantos busca en mi interior
Las
frases,
Las
palabras de amor,
La
poesía que emana de mí hacia el mundo real,
Que
a veces esta partido.
Recuerdos
del pasado,
Soy
una vagabunda del cielo y de la tierra,
Y
el lenguaje sutil,
Cuando
los cristales duplican sus colores,
Mi
ánimo se levanta hacia lo alto,
Superando
todos los obstáculos,
Que
me hieren y lastiman.
Soy
una página en blanco
Y
no encuentra en estos instantes de dolor…
Los
poemas que están en en el aire perdidos,
Allá
en la lejanía.
Recuerdos
del pasado,
No
regresen a este HOY,
Busco
el amor,
La
paz en todo mi existir,
Y
sé que pronto llegarán.
Mientras te espero…
Mientras te espero…
mi cuerpo tiende a caer,
mi mente no quiere reaccionar,
mis palabras mudas estarán.
Te esperé…
ansiosa de tu regreso,
pero siento la trágica fatalidad
de no ser más
que una marca en un cuerpo
que huyó de mi lado.
Mis labios se han secado,
sedientos de tus besos,
sin ellos
es austero el firmamento.
Mientras te espero…
has dejado tu marca
en el fuego de mi pecho.
Florilegio de mi pulso enamorado,
que dirige cada hueso de mis dedos
que rasgan las cuerdas del violín
mientras te
espero.
Sabes ya que no eres,
hoy, aquí, más que el recuerdo de tu planta,
que un día arrastró
la arena que llamamos tiempo.
Tú, ahora, en mí
eres hoy, sólo huella de tu huella,
de aquella
que marcaste entre
mis brazos.
¡Sensación de retorno!
Pero, ¿De dónde?
¿Dónde?
Allí estuvimos, sí, juntos
para encontrarnos y amarnos,
pero las presencias de siempre no bastaban.
Los besos se quedaban a medio vivir
de nuestros labios,
no sabían volar en una plenitud total.
Mientras te espero…
escribiré versos,
versos que desgarren el alma.
En su primer intento,
versos que simulen estrofas,
pero tú,
eres la poesía que pierdo.
Mientras te espero…
recuerdo mi mirada
mirándote,
sentía paraísos,
virginales jardines de ti,
donde ahora, sin luz, ya no se puede entrar.
Por eso, nos marchamos,
se deshizo el abrazo,
se apartaron los ojos,
dejaron de mirarse,
para buscar el mundo donde nos encontráramos.
Y, de pronto, nos encontramos,
Sí, allí.
¿Cómo fue el encuentro?
¿Fue como beso o llanto?
¿Nos hallamos con las manos,
buscándonos a tientas,
con los gritos clamando,
con los besos que el vacío besaban?
¿Con choque de materia y materia,
combate de alma contra alma,
que a fuerza de contacto se convirtió
en victoria gozosa de los dos,
en un prodigioso pacto de amor
de tu ser con mi ser, enteros?
Mientras te espero…
sucedió el
milagro,
tan sencillo,
como una luz que se encuentra con otra luz,
y queda así iluminando el mundo.
Y aquí, dentro de nuestras almas,
pervive el prodigioso saber que nos hallamos
y que mi dónde está
no sufre memoria.