Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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miércoles, 23 de octubre de 2019
Estoy sola
Estoy sola, bajo la opaca
multitud soterrada.
Todos pasan de prisa.
Estoy sola.
Cómo el náufrago que desde
perdida playa llama en vano.
Estoy sola.
Angustiada, por el polvo
rencoroso, pisoteada.
Estoy sola, olvidada,
¿A dónde alargar las manos?
¿A quién abrir el corazón
desolado?
Estoy sola.
En los silencio del
páramo, extraviada.
Todos llevan la tristeza
del rebaño,
sin recibir las señales de
los astros.
Estoy sola, acosada.
Por lo rostros repetidos.
Renovados.
En quienes inútilmente
Busco el signo del amor.
¡Ay!, si pudiera huir
lejos, por el campo,
y sin relojes echarme
sobre el pasto!
Estoy sola, encerrada.
Quisiera correr descalza, a
la orilla de los ríos.
Y en las manos de lo aires.
Subir en pájaro o nube,
transformada.
Estoy sola.
Arrastrando las tinieblas
de mi cuerpo
Que relámpagos furtivos
van cortando.
Estoy sola.
Abandonada.
Entre miles que transitan
a mi lado.
¡Qué lejos el verde campo
Y qué lejos mis amores!
Tus palabras
Tus palabras de amor
vibran en mi,
como briznas de heliotropo
recién nacidas,
me enloquecen, me hacen
titilar,
me hacen temblar en un
sonido solo,
tan de cristal y oro
perfumado,
el aire que te cerca la
garganta,
que temo despertar en tus
pupilas ,
por no apoyar mis ojos en
el aire.
Tus palabras son cánticos
unánimes,
el brillo de mis bienes ya
logrados,
ya te encontré el aire
azul de tu sonido,
para el vuelo de palabras
que mi alma las necesitaba,
como nada en el mundo.
Por ti renací, con
esperanza renovada,
amaneciendo acunada en los
sones cálidos de tus palabras.
Te necesito siempre,
te quiero a mi lado
abrazándome,
el amor en su cúspide más
alta , estrechándome con tus palabras.
“Me
duele el alma,
anida
el trueno cuando
tu
cuerpo se va”
Tiempo
Tiempo, mirando un retrato
mío y poesías de amor,
con ardor y pasión, son de
alguien ya definitivamente muerto.
Tiempo, pero aquí- según
creo- vivo, escribiendo.
¡Ilusionista, embaucador,
inimitable, mantenedor,
el todo poderoso señor
Tiempo!
Los segundos corren
sigilosos, los minutos vuelan en el aire,
las horas son esperas
interminables.
¡Oh, señor Tiempo!
Que desgranas nuestras
vidas, en un lapso corto,
breve, debemos vivirlo al
máximo, disfrutando todo a pleno.
Tiempo de colores, de
risas, de alegrías, de amores,
no de dolores ni penas.
Tiempo, cada minuto que el
reloj desgrana,
con sus pinzas prolijas y
puntuales,
mi entretenimiento tanto
más se afana por descifrar enigmas y señales.
“Detrás
la espesa niebla del misterio
y
más allá un dios mudo, sordo y ciego”