Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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martes, 5 de noviembre de 2019
Vives para mí
Vives para mí,
esas palabras tuyas
traspasaron los límites de mi
alma
y muy a lo hondo llegaron
como un preludio del alba
entre copos de rocío.
Vives para mí,
escribiste en una de tus cartas
de amor,
hace mucho tiempo,
que te doy paz,
tranquilidad,
amor y sanación total
de cuerpo y alma.
Mi amor por ti se filtra de mi
cuerpo,
de mis sentidos
y hace feliz a todo aquel que
está en mi esfera,
a mi alrededor.
Vives para mí
como yo para ti
y me haces dar en el ir,
en un ser desprendido,
ligero y sin raíces sintiéndome
ansiosa
por percibir la plenitud que nos
rodea.
¿Cómo me vas a explicar
la dicha que no sabemos por qué
es?,
ni de quien ha sido,
si es pura dicha de nada,
si aún no nos hemos conocido.
Imagino tu mano sobre mi mano,
paseando miradas y caminando
amores,
imagino mis sueños siempre en tus
sueños,
rindiéndome ante tus pasiones,
sucumbiendo sin resistirme.
¡Vivir para mí!
porque tus besos son ya míos
con sabor a placeres
e imaginando que muero por
amarte,
porque ya te amo.
Vivir para mí,
palabras aladas que llevan mi
alma
a lugares secretos,
remotos,
nutriendo mi ser que recibe,
se entrega, s
e va encontrando contigo,
tú,
mi amado.
Vivir para mí,
tú lo dices y me das alivio
necesario para soñar,
aliento profundo para continuar
y permites que nuestra flor de la
esperanza,
crezca y se alce impoluta hacia
el infinito.
Vivir para mí,
palabras que le dan deleite a mi
corazón
como una voz pura,
íntima,
con caricias,
que como largos goces iniciados
me dejan caricias no terminadas.
Vivir para mi,
sé que esta noche pensarás
en nosotros y tu ser,
tu memoria,
todo,
te descansa y disuelve en mí.
¡Toda la vida es única
si se que tú vives para mí!
Desde un ala de mariposa
hasta un grano de arena,
mi alegría de que existes
te llegará al vasto tiempo,
entero,
que se escapa hacia el amor
nuestro.
El final no empieza hoy
El final,
¿es el fin o el
principio?
¿es el hoy cuando
empieza?
¿o es el ayer que
fue?
¿o quizás el mañana
que vendrá?.
El final no empieza
hoy,
termina al desandarse
el camino del amor
recorrido,
pero si es verdadero
y profundo
ese final no ha de
llegar.
Paso a paso,
nuestras almas se
unen a través de la poesía
y el amor renace cada
día.
El final no empieza
hoy,
al tomar mis manos
entre tus manos
nos invade la tibieza
de nuestra esencia
que nos hace andar
los recodos
y vericuetos que la
vida nos depara
con un soplo
imperceptible de amor.
El final no empieza
hoy,
aunque estén contra
nosotros
el aire y la soledad,
la distancia y la
lejanía,
las pruebas y el
tiempo,
debemos querer
y seguir
queriéndonos.
El final no empieza
hoy,
porque el aire está
lleno
de esperanzas en
vuelo
y el amor las
encuentra
y las traspasa con
alas temblorosas
y como saeta las
dispara
sobre su alegría
victoriosa
ganando el cielo.
El final no empieza
hoy,
en la blancura de la
nada,
nuestros corazones
palpitan,
gozan,
aman y se encuentran
prolongando su
florecer sin fin
por los anchos
espacios
de todos los
crepúsculos
en los espejos del
mundo,
en el silencio,
de los azares de la
vida.
Hoy estamos juntos,
somos dos separados
en la lejanía pero
cerca,
muy cerca,
en el querer de los
besos,
en el estar
queriéndonos
que nos encontramos
sin buscarnos
en el borde mismo de
nuestros sueños.
En la orilla del
mundo
se paran las ansias
y los gozos esperan
ya sin prisa el
mirarnos recorriendo
nuestras almas.
El final no empieza
hoy,
para nosotros,
sosegadamente toco lo
inanimado
y nuestras almas
trascienden
el mas allá
como suaves goces de nubes
con cánticos dulces
de amor.
Sabes que te necesito
Sabes que te necesito,
a ti,
amor de mi vida,
que junto con mi poesía
creas mis atributos,
atmósferas radiantes,
emociones dulces
como mieles.
El verso surge de mi alma
donde tú te anclaste
con golpeteos silábicos,
trasmitiéndome la capacidad
de crear imágenes naturales,
nuevas,
creíbles para que te lleguen
y me ames más.
Sabes que te necesito,
para crear el poema
con sentido estético,
movimiento y forma,
tú,
mi tumen,
mi fuente de inspiración,
el que le da sonoridad a mis versos,
plenitud y luminosidad
armoniosa plena de luz.
Sabes que te necesito,
a mi lado,
junto a mí,
eres mi fuente arqueada por el viento
que traen tus palabras,
eres el fulgor de la altura
que resurge
cuando se apartan las nubes
como alas mágicas.
Me das ternura
llevándome a que admire
los cielos estrellados.
Sabes que te necesito,
me cubres como hiedra,
me envuelves con tus brazos.
¡Acércate más!
¡cúbreme de caricias!.
Sabes que te necesito,
te lo dicen mis estrofas,
línea tras línea,
que mi amor se desborda
y al evocarte
te necesito más cada día
y la pasión se desborda
al fuego original que nos lleva
a las llamas de la vida.
Sabes que te necesito,
porque poesía y amor
son una unidad indisoluble,
un medio de revelación,
las dos caras de una misma realidad.
Quiero estar contigo
en edenes ciertos,
en horizontes cercanos,
en crepúsculos constantes e inmóviles,
en arreboles de mil colores.
Sabes que te necesito
para que mis ojos
alcancen el firmamento
y que de mis manos
florezcan poemas
y de mis palmas
nazcan áureas frases.
Te necesito para deleitarme
con esa melodía,
la nuestra,
la que revela nuestro amor eterno
en sus acordes melodiosos,
preludios cercanos
de besos buscados.