Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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jueves, 21 de noviembre de 2019
Acepto tu partida
Acepto tu partida,
en esta carta que sé que nunca leerás,
te digo que eres libre, este nuestro amor,
se ha marchitado,
lánzate y vuela con el viento,
no te molestes por estar a mi lado.
voy detrás tuyo borrando tu recuerdo en
olvido.
te dejo ir aun deseando tu regreso,
al igual que a tus besos, tu piel y mis
lágrimas de felicidad,
sobre tu pecho.
La pérdida de tu amor,
hoy te dejo ir porque de nada me sirve
retenerte,
si tú estarás lejos de mí
y aunque decidas quedarte es mejor decir adiós,
cuando se va el amor.
Hoy te dejo ir, no de mis manos ni de mi vida,
te dejo ir a la deriva quizás porque es un
poema,
que escribí hace minutos,
voy detrás de ti borrado este recuerdo en
olvido.
La pérdida de tu amor,
te dejo ir aun deseando el retrato del ayer,
tus besos tus caricias, tus manos sobre
mis senos y mis lágrimas de amor sobre tu
pecho.
te dejo ir pero algún día nos vamos a
encontrar,
juntos con el límite de este tiempo.
Te dejo ir, tu partida es inevitable,
pero no olvides todos los momentos
maravillosos que vivimos juntos.
Abrazados, muy juntos, en nuestro nido de
amor,
cuerpo contra cuerpo,
besos por doquier, caricias por toda nuestra
piel,
dejando como plumas doradas un corazón
brillante en instantes inolvidables.
Hoy te dejo ir con el calor de mi amor
en tu corazón,
vientos levemente soplaran,
mientras en mi interior tus recuerdos arderán.
La pérdida de tu amor,
hoy lo acepto sin olvidar lo que vivimos,
seco mis lágrimas y miro tu vuelo,
estrella fugaz en el límpido cielo.
Bendita libertad ya que me tenías atada a ti
siempre,
ahora soy libre y por eso te dejo ir como el
viento,
sin latitud fija, como el rio entre las rocas,
como las palabras al aire,
no te preocupes mas no te buscaré.
No se busca lo que ya se tiene
y aunque decidiste alejarte sé que me
recordarás de por vida.
No olvidarás mis apasionados besos, mis dulces
caricias,
de nuestras noches de amor y placer,
de nuestros encuentros en nuestro lecho,
que ya te extrañan,
me conformaré con tu olor impregnado en cada
lugar
y en cada sábana,
olvidarás tu retirada por un momento,
pero recordarás esta alma que has llevado
contigo.
Tu sombra que puebla los rincones
Tu
sombra que puebla los rincones,
las
miro pasar en un reverso de luz,
donde
nunca he sido nada.
no
has vuelto, te fuiste en forma huidiza y lastimera.
Cuando
acaba el día,
alguien
vigila las sombras
en
todos los lugares, en recónditos sitios,
para
encontrarte para mí.
Resignada
me doy cuenta poco a poco de que no te veré mas
y
callo mis venas, cierro los ojos me muero de miedo de que sea verdad
Tu
sombra que puebla los rincones
vivir
esperándote es vivir hacia atrás.
doy
vueltas en redondo, días y noches para oír tu última palabra.
Aquella
que yo te oí.
Quieta
quedo clavada en el sitio oscuro
donde
te deje de ver.
No
daré un paso más,
estoy
rodeada de sombras reflejadas desde espejos lejanos
Tu sombra
que puebla los rincones
Desapareciste
de mi vida sin rumbo cierto,
en
una ceremonia de dolor dejándome escribiendo estas cartas
que
me inundan de pena y llanto.
no
he vuelto a reír donde la roca profundiza en mis raíces.
silencio
culpa
Soy
un árbol sin vida, pasa el estío
y
alguien dice: “Naturaleza me voy”.
Sé
que dejaras en el mundo de tus amadas manos
mis
ojos desorbitándose con este amor
que
llora debajo de tus pies
tu
sombra que puebla los rincones
los
días pasan a escondidas entre las sombras de ti
y
como el humo pasan los años
y en
toces ¡basta!
¡quiero
vivir!
Esperan
las mañanas girando a toda música,
de
nuevo me levanto y de nuevo bailo.
Ahora
soy la obra directa de que en mi soledad soy feliz,
mis
sonrisas me responden, mis caricias brotan de mi alma
con
inusitada frecuencia.
Sombra
que pueblan los rincones
Ya
no existen más,
llego
el momento perfecto, tan sin par,
imposible
en lo mejor, estar con migo misma
Lo
que yo te quise
¡qué
tiempo lentísimo!
En
minutos rápidos se iba desamando.
Distancia sin olvido
Distancia sin olvido,
cuando abrí la puerta
el perfume lejano de tu ausencia
me acaricio la piel
saturada de calle,
de tumultos, de sopor.
Distancia sin olvido,
sentí que me abrazaban,
“es su silencio”, me dije.
Era su silencio,
un silencio vivo,
bullicioso de recuerdos,
de manos de papel aterciopelado,
que acariciaban mi pelo desprolijo.
Distancia sin olvido,
un silencio de voces mentoladas
y ojos cenicientos de cristal.
Distancia sin olvido,
esta carta, la décima tercera
la escribo para ti
para que me recuerdes
sin olvido.
te extraño como nunca
y No te tengo como siempre
sólo la esperanza me anima a esperar.
Distancia del olvido
te llevo siempre con migo…
no muy cerca, pero sí muy dentro mío
No te veo,
no te hablo,
no te llamo,
sí, te escribo y te pienso
distancia sin olvido
te escribo con dolor
Y te pienso con mucha pena,
te tengo que decir que no
decirte que no vale la pena,
Pero la verdad es que necesito tus abrazos,
Tus caricias, el placer y el gozo que me
brindabas.
Si pudiera volver a escuchar tu risa,
La guardaría para dejarla sonar
Cuando el silencio cruce mi soledad.
Distancia sin olvido,
te busco en mis fantasías,
pero no estas,
te llevaste todo con tu partida,
Incluyendo mi vida.
Me muerdo los labios para no llamarte,
me queman tus besos,
Me sigue tu voz.
Llevo muy dentro de mí
encendida la fiebre de tu amor.
Deseo olvido en la distancia
y no hay olvido,
siento el amor en la soledad de mi sombra,
¡Vete ya al olvido eterno
a la distancia total!