Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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miércoles, 27 de noviembre de 2019
Perdida en el tiempo
Perdida
en el tiempo,
mi memoria se pierde en pasados ignotos,
perdidos en el olvido,
en ayer
de ayeres,
de
siglos escondidos.
¡En
este hoy mío, cuánto ayer se vive!
Me
encuentro envuelta
en
poblados de antiquísimos regresos
y ahora
aquí, frente a ti,
toda arrobada aprendo lo que soy,
soy un
momento de tu larga mirada
que me
acaricia, desde ayer,
desde hoy, desde mañana,
paralela del tiempo.
El
tiempo no existe,
aunque
exista la templanza
y la
experiencia de nuestras vidas
pues
cada resurgir de nuestro nacimiento
es la
consagración de nuevos acontecimientos
que nos
llevarán
a
nuestra auténtica realidad y destino.
Perdida
en el tiempo,
en una
interminable búsqueda
de la
verdad, de la esperanza,
necesito
escuchar el resonar del agua
para
que caigan en mi sueño del Hoy
las
palabras de amor
sobre
las hojas que las esperan,
dibujando
en mis ojos
mi
mirada enamorada.
Perdida
en el tiempo,
que me
transporta a fantasmas impacientes,
a la
nada olvidada,
a dudas
disipadas,
a
realidades que aparecen
en la
luz del amanecer
que nos
muestra la verdad
y el
color del ayer.
Parece
perderse en sueños
durante
el día para volver a caer el sol
recordándonos
que el mundo podrá cambiar
lo exterior a nosotros
pero nuestra realidad
interior
exacta y pura
nos acompañará siempre.
El
tiempo ya no es tiempo,
el
tiempo es oro,
pasando
las horas, los días,
luchan los nombres con las cifras,
lo exacto triunfa de lo incalculable,
las
palabras vencidas se pierden en el infinito.
Perdida
en el tiempo, te busco a ti,
el amor inconfesado entre mañanas
sin neblinas ni misterios astrales.
Por el
aire revuelan
gemebundas voces apocalípticas
y rozan
nuestras frentes alas
venidas de tiempos lejanos
como
profecías de regresos de ilusiones perdidas.
¿Qué
haces alma mía perdida en el tiempo?
¿Vives
en el pulso lento del existir sin tregua?
¿O en
las grietas de ayeres pasados,
que
vencen al futuro cercano?
¿O
presientes las celadas,
traiciones,
mentiras
que te aguardan?
Perdida
en el tiempo,
te
busco donde tú habitas
escondido en el corazón del mundo
y viajo
lenta en el espacio
mirando
el lugar donde tú descansas.
¡No me
dejes, no me dejes
que me
pierda en el tiempo de la nada!
Necesito
vislumbrar desde lejos
tu lámpara encendida
entre
las tranquilas sombras
para saber que existes
y estás
presente
en este
perdido tiempo
de mi
existir verdadero,
el que
tú sólo comprendes
y que
me salva de olvidos y tristezas.
Recomenzar
Recomenzar,
reiniciar
mi vida
dando
una nueva oportunidad
a mí
misma,
renovando
las esperanzas
en la vida
y lo
más importante,
creer en mí
nuevamente
planteándome
nuevos desafíos.
Mi
corazón se está despejando,
pronto para la vida
en
procura de un nuevo amor
ya que
nosotros
somos el Amor
y
siempre
seremos
capaces
de amar
muchas
y muchas veces.
Recomenzar
con alegría,
ante
ligerísimas tentativas
de
altas quejas de espuma
dando
al aire sol y viento,
deseos
que se alzan al más allá
de un ansia
que se
muere
en mil
cristales.
Recomenzar
entre
blancuras
que
logran entenderse,
amores
que se inician
en las
mañanas dulces del estío
estrenando
nuevos idilios.
Reanudar
la vida
como
resurrección de mares plácidos
y
tranquilos
entre
querencias muy antiguas,
sin
esperar ni soñar
que
todo dura
como
mármol erguido
y
eterno
porque desfallece
en una
u otra orilla.
Recomenzar
retomando de entre tantos fracasos,
los infinitos deseos
de
salvarnos
dejando
en el olvido
las
cien,
las mil,
las
incontables figuras
cristalinas
que se
evaden ligeras
por
nuestras fuerzas interiores
que nos
llevan
a
volver a este presente
que Hoy
vivo
entre
juegos de raudo amor
colmando
mi alma
de
asombros milagrosos.
Recomenzar
frente a mi
liso espejo de vida,
amaneciendo serenamente,
entre
el bienestar tibio
de
estar conmigo misma
es como
si estuviese
ya en
lo sumo,
en lo
perfecto.
Y
surgen nuevos poemas,
prosas de amor bajadas
de
altas cimas,
vienen
desde lejos,
desde
adentro de mi alma,
hay algo que me pide
que
siga con mis frases,
despacito
y sin
prisa
y por
mi piel vuelven
y
corren
tibios presentimientos
que las
plumas finas del aire
ya
cubren de ideas nuevas
mis papeles ansiosos
de que
recomiencen
y se
alumbren los nuevos intentos.
Recomenzar
entre
ocurrencias no fugaces,
sí con chispas
que
brillen en el cielo
y entre
curvas
y más
curvas
se
reinicia mi vida,
dibujando
mi anhelo
en la luz del alba,
multiplicando
amplios destellos,
encendiendo
de amor mi mundo.
Recomenzar
cantando loas a la vida
mientras
mi lira la aclama,
canto a
lo grande
porque
va dentro de mi
y mi
corazón
en las
alturas ama.
Siempre
tendré
desde ahora
en mi
laúd
cantares,
sin
desdichas ni pesares
y en el
rosal de mi cariño,
jazmines,
azucenas,
alelíes,
maravillas
de mi
jardín entero.
Recomenzar
las alas de mi numen
que me
llevan con su amor
a
expresar mi dicha
honda
brillando
en el fondo de mis noches
mis
versos de amor
soñados
que
flotaban en mi derredor
como
nubes de perfume.
Recomenzar
con
monosílabos tan sólo,
entre
luces,
sombras
y silencios,
como
fugitivas centellas
rebotando
en sus reflejos.
Sinfonías de amor
Sinfonías
de amor,
inolvidables,
apasionadas,
en un
instante
se vive
toda una vida
en cuatro movimientos
lentos,
pausados,
rápidos
de
forma de sonata
en el
pulso interior de mi corazón.
Pueden
ser breves
pero
intensas
y todo nuestro cuerpo vibra
y late
al
ritmo del corazón.
Sinfonías
de amor,
llegan con un aire nuevo y fresco,
con un
dulce y embriagante
sabor a
fresas
en el
borde de los labios.
Impacientes
caricias
y
largos frenesíes
recorren
en inútiles esperas
nuestros
espacios
y
rincones del alma.
Sinfonías
de amor,
de
sueños que se realizan,
de
imposibles
que no lo
son,
momentos
acuciantes
que nos
llevan a tardes vagas
y
estremecedoras.
Entre
luces,
palabras
y música de viola,
nuestros cuerpos murmuran
el
lenguaje del amor.
Sinfonías
de amor,
cálidas
y sensuales,
emotivas
y sedientas,
entre
movimientos entrelazados
y besos trémulos
como
cañas en la orilla,
como rosas sin espinas.
Entre
el gozo de mirarnos
y el
regocijo de vivir juntos,
auroras
nuevas,
florece
en cada mañana
primaveras
esperadas.
Sinfonías
de amor,
de
silencios compartidos,
de
diminutas historias,
de pequeñas frases,
que nos sumergen
en un
mundo de fantasía.
Nos
reconocemos sin mirarnos,
encontramos
nuestros caminos
sin
equivocarnos
y nos
confesamos,
mutuamente,
sin
hablar.
Sinfonías
de amor,
en
azules ilusiones,
entre
arco iris iridiscentes
de
ternuras y de goces,
brotan los más dulces
poemas
de amor.
Nacen
infinitas sonrisas
que dan
gozo al alma
y forma
al corazón.
De
romántico manantial,
emociones espontáneas
surgen
sin cesar
entre
exuberante alegría
y
placer sin fin.
Sinfonías
de amor,
nos
elevan al ensueño
y el
fervor de amarnos
nos
convoca
a
reconquistar minutos,
ávidos
de ternura
y
ansias sin límite,
nos
cubren con gracias de ninfas
arrobadas
entre besos y suspiros.
Sinfonías
de amor,
juntos
nosotros dos,
llenos de inquietas esperanzas,
llegaremos al gran término del ansia.
¡Vivir amando!
Que la
luz nos envuelva
entre
las horas del crepúsculo
cubierto
con su manto.
Un
suspiro,
dos
suspiros,
miles
al mismo tiempo
en una
oda en alegro al viento
mientras
el roce de las manos
crea un
preludio a la conquista.
Sinfonía
de amor
fusión
de dos seres
en
corazones con música.