Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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jueves, 28 de noviembre de 2019
No me preguntes nada
No me
preguntes nada,
Sólo ámame
como tú sabes amarme
Y yo te
responderé con igual intensidad.
No me
preguntes nada,
Abrázame,
Necesito
todo de ti,
Soy ese
amor secreto a oscuras,
Soy un
fantasma en tu vida,
Que siempre
se desvanece en el aire.
No me
preguntes nada,
La noche
está por comenzar
Y soy tu
amiga, amante de la oscuridad.
No me
preguntes nada,
Soy toda
tuya, abrázame con la luz del alba,
Debo partir
dejando entre tus brazos mi existir
Y si
alguien te pregunta por mí,
Le dices
que era un sueño irreal y mágico.
No me
preguntes nada,
Nuestro
amor creció entre los dos
Con una
pícara sonrisa
Y creció
diariamente con un dulce entretenimiento
Cosquillante,
con ansias de estar juntos.
No me
preguntes nada
Pienso en
tus caricias
Y tus
caricias corren hambrientas
Sobre mi
piel dormida.
No me
preguntes nada
El silencio
me trae tus ojos de perlas
En oleadas
temblorosas de viento y humo
La
esperanza de que vienes pronto, muy pronto.
No me
preguntes nada
Y el
silencio me trae el murmullo de las olas
Las oleadas
del viento
Los anhelos
de que vienes pronto.
No me
preguntes nada
Pienso en
tu sonrisa, tu sonrisa está conmigo
Esta
clavada en mis ojos por siempre
No me
preguntes nada
Me niego a
despertar
No quiero
ver la soledad detrás de tu perfume
Que se
niega a partir.
Ayer
acaricie el pétalo de tu nombre
¡¡ Que
extraño fue!!
Quisiera ser
Quisiera ser
en este existir del Hoy
Como una mariposa, o libélula, o un colibrí
Para libar en las flores su fragancia exquisita
para que tú puedas sentir
el aroma en mi piel, en cada poro,
para que sientas que mi cuerpo es tuyo para
siempre.
Quisiera ser en tu vida,
algo más que un instante,
algo más que una sombra
y algo más que un afán
o tan solo un recuerdo constante.
Quisiera ser en ti mismo
una huella imborrable
y una sola verdad.
Palpitar en tus rezos
con temor a abandono,
en todo y por todo
complemento de ti
Quisiera ser para ti
un gozo inmediato,
pasmo que se acerca,
la frase más difícil,
la penúltima,
la que lleva,
derecho,
hasta el acierto,
perfección vislumbrada, siempre nuestra.
Quisiera ser una red infinita
de caricias y besos,
pero no una costumbre de estar cerca de mí.
Quisiera ser en tu vida,
una pena de ausencia,
un dolor de distancia
y una eterna amistad plena de amor.
Algo más que una imagen
y algo más que el ensueño
que venciendo caminos llega,
pasa y se va.
Quisiera ser el llanto en tus ojos
y en tus labios la risa,
ser el fin y el principio,
la tiniebla y la luz
la tierra y el cielo…
Y la vida y la muerte.
Ser igual que en mi vida
haz venido a ser tu.
Quisiera ser de ti
aquel suspiro callado,
ese grito en silencio
que se oculta dentro de ti.
Quisiera ser tu sombra incansable
para estar eternamente junto a ti.
Quisiera ser en ti el aliento,
el crepúsculo en tus noches
y tu nuevo amanecer.
Quisiera ser en ti,
el agua que recorre tu cuerpo lentamente
y adentrarme hacia tu alma
por los poros de tu piel
y fundirnos en un mismo fuego,
ser un solo cuerpo,
una misma esencia,
hasta el fin de nuestra vida.
Amor sin dueño
Amor sin dueño,
quiero que mi alma se
eleve hacia lo alto
entre suspiros
entrecortados y anhelos de amar
con total intensidad
haciendo palpitar el corazón
con ritmos
placenteros
y sin ansias ni
afanes,
sin que un ser me
esconda entre sus brazos
y no pueda sin
límites amar hasta el infinito.
Necesito que mis
armoniosas
y pequeñas risas y
lloros en flor
se congreguen al son
de las alas
de mis sueños.
Mis frases,
mis estrofas de amor,
son nubes que flotan
y para ello hay que
tener luz de estrella
para iluminar mi vida
en silencio plácido y
sin fin.
Amor sin dueño,
quiero ir por veredas
de la tarde perdida y
sola,
sin sentir el cercado
de ramas
que quieran
encerrarme
con trabas ni
cerrojos.
No quiero que nadie
pase por mi mente
como un aire domado
con ramas verdes
que cercan mi
sosiego.
Amor sin dueño,
no se atreva ningún
ser a entrar
en el plato sonoro de
mi silencio
queriendo quemar
la llama hirsuta de
mi frente
como un ave de marfil
en primer vuelo.
No quiero ser un
pentagrama vacío,
me quiero llena de
notas
que palpiten en mi
alma
encontrando los
versos,
las prosas,
que abren las alas y
vuelan
levantando un
remolino de cadencias
que como ecos lejanos
llegan
a horizontes
cercanos.
No deseo que mi
corazón de poeta
sea un rojo sol
prisionero,
quiero sentirme libre
para amar
con todo mi espíritu
por doquier,
aquí, más allá,
lejos,
en infinitos
espacios.
Necesito cruzar el
éter
dormitando en el
silencio blanco
de la luna llena
o como en potros de
llamas
cabalgar en los
cometas.
Hundirme libre en el
mar
o bajar libre al
abismo
donde la luz no
penetra
y donde millones de
ojos me sorprenden
y contemplan,
son los diamantes
que el gnomo amontonó
en sus cavernas.
Amor sin dueño,
vuela, corre,
descansa,
se lo coge a puñados
como al mar
y cae sobre las almas
que me rodean
en un sueño eterno
sin despertar ya más.
Suelto, escapado va,
sin que se sepa
dónde,
sí pisando los cielos
que miramos
o bajo el techo que
es la tierra nuestra,
inasequible,
incierto,
eterno jugando a
existir siempre
y a su paso en las
altas madrugadas
unas alas invisibles
lo golpean,
lo llaman, lo
necesitan,
es el amo seguro que
se cierne
volando a ras de
tierra
para todos en un
enamoramiento total de la vida.