Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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miércoles, 18 de diciembre de 2019
Coloquio íntimo
Coloquio
íntimo, secreto, misterioso
de dos
que se aman
y mi
alma tiembla al sentirlo venir.
Cariñosas
memorias
que
vibran cual sones de violines de amor
entre
presiones de nuestras manos
al son
de las palabras que juegan,
que palpitan entre calor de besos.
Coloquio
íntimo entre caricias y ternuras
en un lenguaje mudo,
con
nuestras trémulas manos asidas
con el
fervor de los que aman,
palpitando
en los labios
los
besos entre ambos,
hablamos
sin voz ni palabras.
Son
momentos de dicha suprema,
temblorosa,
en los
que nuestros espíritus hablan.
Coloquio
íntimo, breve pero intenso,
necesario
para nuestro existir
por los
tiernos momentos inolvidables
que
vivimos al son de nuestros gozos
que no pasarán al mundo del olvido.
Coloquio
íntimo,
surge entre suspiros
cuando
la tarde apaga sus colores
y los
astros encienden sus lumbreras,
cuando se duermen las aves y las flores.
Coloquio
íntimo,
diálogo
de dos espíritus
que
tiemblan bajo la luz de la luna
que el
paisaje baña.
¡Amor!,
un
instante detén allí el vuelo,
murmura
tus himnos de triunfo
y
recoge las alas.
Conciliábulo
de íntimos secretos,
lucero
de mis mañanas,
quiero
seguir tus pasos
y darte
todo mi amor,
dame
tus manos, iremos juntos
a
gritar fuertemente un te quiero,
mientras la luna muestra su blanca hermosura.
Coloquio
íntimo, nuestro,
enamorados de vivir,
amándonos
en un paraíso claro
donde se cruzan luces y sombras
entre
besos, goces y pasiones
que
movilizan brisas tiernas
y
cubren con verdes esperanzas
los
vergeles que súbitamente
dibujan
diestramente
arabescos
celestes con luceros.
Coloquio
íntimo que nos hace vibrar
como
notas, cantos y músicas
de
campanas vibrantes de plata
y el verso como pensamiento puro
surge
con imágenes resplandecientes
como
burbujas de oro en campos de flores
y
recuerdos deliciosos
que
vuelven y nos dejan
entre nardos empapados de rocío.
Coloquio
íntimo,
juntos estamos perdidos
en las
vagas visiones
que cruzan en hora felices
los cielos del alma.
Con las
trémulas manos asidas,
con el
mudo fervor de los que aman,
palpitando en los labios los besos,
las caricias tenues,
entre
silencios que crecen
y nos
envuelven
en
tibias brumas de pasión.
Coloquio
íntimo,
quiero
ahora, en esta hora inocente
sentarme
en el umbral de tu mirada
y
despertar cada día entre tus brazos,
susurrándonos
palabras de amor,
respirando
como flor
que se
abre al viento.
Un Nuevo Amanecer
Un
nuevo amanecer
para el
amor.
Quererte
como
las amapolas al viento,
quererte
en un
compás de espera incierto,
como
letras de poesías
nacidas desde mi alma.
Existe
un nuevo amanecer
donde
no hay lugar
para el
dolor ni la mentira,
donde
la armonía
se
estremece con mi sentir,
donde
cada momento
es una
caricia.
Acércate
en este
nuevo amanecer
y
sentirás la paz en mi alma,
se ha
iluminado mi día
con una
nueva ilusión,
con mi
corazón dispuesto
y libre
de
temores
para volver
a amar.
Mi vida
con una
agitación creciente,
un
festivo clamoreo de relumbres,
de
fulgores,
proclama
que
está queriendo otra vez,
no era
aquella paz
la última
y estoy
alegremente vibrando
ante
una nueva pasión,
más perfecta,
más
verdadera,
más
plena.
Un
nuevo amanecer
está
inundando mi vida,
con
colores sin fin,
con
claridades repiqueteantes,
arrebatadoras,
encendidas.
El amor
es el
amanecer
en la
libertad del ser.
Cuando
los ojos del amor
atraviesan
la luna,
los ojos de los sueños
alcanzan el horizonte
en un
nuevo amanecer
y en mi
regazo algo nuevo,
más
pensado,
más
hermoso,
se
proyecta
hasta lo hondo de mi alma.
Un
nuevo amanecer,
¡qué delicia tocar la hierba fresca
en un bello amanecer otoñal!
y hasta
detrás de la luz,
veladamente
secretos
aguardan
por si
los quiero
escuadrones
de luceros.
La luz
del amanecer
abre la
ventana de mis sueños
y mi
poesía canta alegre,
baila con frenesí
y con sus ágiles
y
armoniosos pasos
que
adentran dentro de mí
para
despacito,
sin
apuro,
legar a
las hojas vírgenes
que las esperaban ansiosas
para
dibujarlas
con
arabescos
como
centellas.
La luz
del amanecer nuevo
espera al amor verdadero,
al
sentido
desde
lo hondo
¡qué
bella sensación
riendo
las dos luces unidas!.
Abro
los ojos
en este
nuevo amanecer
y
contemplo junto a ti,
tiernamente
abrazados
y
unidos
el
nuevo Sol
de un
nuevo nacer.
Te
miro,
te
pienso,
te amo
y al
abrir los ojos
sonrío
a mi despertar,
cual rocío
despierta
con la sutil mirada del sol.
¡Qué
gozo intenso
y
resplandeciente
es este
nuevo amanecer
a tu lado!.
El
amor,
igual,
igual,
de tanto ardor
se va
en sosiego.
Agobiante
Agobiante,
azotada
por fuerzas temibles,
me
siento zarandeada
como
marioneta al viento,
me
empujan,
me
arrastran,
me
hacen temblar,
me inclino
hacia la madre tierra
buscando
refugio
y la
invisibilidad.
Agobiante,
¿por qué los signos maléficos,
las sombras oscuras,
las envidias inevitables,
no me
abandonan
y me hacen dudar
de mis
actos,
los que
creo venturosos,
dignos,
necesarios?
Agobiante,
mi vida
serena
dejó de
serlo,
me
acosan sucesos siniestros
que mi
alma rechaza,
se cierra
como
pétalos de la flor
que no
alcanzó a ser fruto.
¿Dónde
está la humildad,
la solidaridad,
la ayuda mutua,
tan necesarias
para
crecer
y amar
hasta el infinito?
Agobiante,
es
vivir entre errores,
sin culpas,
en
equívocas ideas,
entre heridas
que
como saetas finitas
con
espinas de rosas
se clavan,
hundiéndose en mi alma
y dejándome exhausta,
triste,
solitaria,
sin mí
misma,
vacío
el espacio de mi mundo interior
pero
siempre,
defendiendo su verdad clara
y pura,
plena
de amor
aún
sangrante.
Agobiante,
quiero
volver al mundo
de las
sonrisas
que se
despiertan cada día
al
clarear el alba,
al
mundo mágico de las almas puras
y
plenas de amor
que me
rodeen
y giren
en vueltas eternas,
los Ángeles áureos
protegiéndome
del mal,
la traición,
la
mentira.
¡Bendita
es la vida con amor,
existencia
prodigiosa
sin
recuerdos dolorosos,
sin
memorias sufrientes!
¡Vivir
de frente
hacia
ese dónde
que nos
conduce a la paz de alma,
queriéndolo,
buscándolo!
Agobiante,
necesito
estar acompañada
por las
ansias de ese inmenso querer
de
estar conmigo,
riendo,
danzando,
cantando
en cada
segundo
de mi
vida.
Ir
hacia el paraíso
de los
tiempos del alma
y renacer
las palabras de amor escondidas
en la
memoria de tiempos ya idos,
frases,
poemas,
sílabas entrelazadas
que
corren hacia el papel
que las
espera dormido
en una
somnolencia de luces apagadas
que comienza a vibrar
al
recibirlas ansioso
y
expectante.
Mi
cielo se está
volviendo nítido,
todo
alado de olvido,
lleno de esperanzas en vuelo,
ahora
comienzo a vivir
el Hoy,
conmigo misma.
¡Qué
dicha vivir en la dicha,
plena,
del
estar sin vagar
y sin
rumbo,
sólo
vivir en gozosos instantes
que
nunca serán iguales!
¡Toda
la vida es única!
vivámosla en los días
y horas
en que
fuimos felices,
lejos
del agobiante dolor
que pudo rozarnos.