Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




Haz click para ver los videos de mis prosas poéticas.


viernes, 16 de septiembre de 2011

Dos títeres



Dos títeres, somos dos seres que sin rostro y sin piel nos amamos con total intensidad, manejados no sé por quién.
¿Quién rige nuestras vidas? Vaga historia, formas turbias, sucesión de ademanes con cadencias.
Y en nuestros escenarios de vida, surgen de pronto, veloces animaciones, falsos besos a través de nuestra aparente piel y sufrimos condenados sin remedio a pasiones y a ilusiones vanas.
Nuestros cuerpos se acercan, se tocan, se llaman pero en un instante, sin darnos cuenta se paran tan sólo frente a frente entre enredos de hilos multicolores y volvemos a la soledad, toda desnuda sin ver en nuestro interior la tela blanca de nuestras vestiduras, inmaculada, ajenas a las maldades que en ella pretenden, unos extraños, cometer.
Dos títeres, que entre hilos de voz, que se oyen en la noche, nos acercan y nos alejan, ¿Quién, de dónde, por qué? y entre luces inciertas nos amamos.
Juntos, muy juntos, de improviso, desapareces en un telón oscuro y misterioso, ¿Adónde estás? ¿Por qué te alejas? Y yo sola quedo desmadejada y quieta en el suelo polvoriento del teatrillo.
Por mis mejillas resbalan lágrimas de color y esos lagrimones tristes, dejan manchas en mi vestido de estopa y algodón como pétalos encarnados de mil colores diferentes.
Y mi voz que sólo tú escuchas, te dice temblando y con frío “soy el dolor que por donde andas, ando. No clames más, tu corazón es mío.
Títeres, fantoches, polichinelas nos llaman, brindamos risas por doquier pero en nuestro interior con voces prestadas, chillonas, agudas, falsas, sufrimos por amor, habitamos un cuerpo que no es nuestro y no pueden sujetar con trenzas o lazos nuestros corazones que están unidos por un eterno tiempo.
¿Quién nos hizo? ¿Por qué? Vivimos en un hoy que no es nuestro y con redoblada fuerza sacudo el silencioso corazón de quien nos une y desune a la vez y sólo hay una puerta que ni a mis golpes responde, es inútil cambiar, es inútil gritar, sólo nos queda amarnos en esos instantes en que por milagro, estamos juntos, muy juntos.
El tiempo es un río que huye y en algún momento en un arcón de madera nos dejarán juntos y todo quedará atrás en las sombras de un remoto ayer y así podremos amarnos, reír, vivir nuestro existir, mirándonos a través de nuestros ojos de cristal policromados y siempre abiertos.
La eternidad será nuestra casa que al fin hemos de habitar y no habrá hilos ni lazos que nos puedan separar.
Dos títeres que se aman y que ya no temen a la muerte ni a la vida, sólo les queda soñar y así todo pasa, sin que la transparencia del mañana se enturbie jamás.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Pasión sin rostro




Pasión sin rostro, ¿eres tú el esperado? a través de la vida que pasa, espero no sólo fugaces dichas, sino la esencia de verdaderos sentimientos plenos de júbilos y plácidos encantos.
¿Dónde estás tú, el desconocido? No te encuentro ni en mis estrofas, los sones que de mi vida van brotando, son los pasos de las visiones que conmigo lo andan buscando.
¿En qué lejanías te escondes? Tu alma la siento cerca, tu rostro no lo he de hallar.
Inútilmente pido noticias de él al viento, al ave, a la flor, a la fuente y a los astros del firmamento.
Más no he de dejar de buscarte, ya una voz secreta me susurra, ¡sigue! ¿Qué te importa no hallarle? ¡Sigue! ¡no te canses, poetisa!
Sueño mis versos y soy feliz, sólo con soñar con tu rostro, canto ¿qué importa no ver la raíz si todo el rosal está en flor?
Pasión sin rostro, ¿Dónde ocultas tu alma? Por hallarte no reposo, vuelo bajo el cielo y sobre el mar ¿Dónde vives, solitaria, misteriosa?
Tu pasión la siento cerca y no sólo como un sueño que se esfuma, sí como un anhelo dulcísimo de añorar tu presencia.
Nuestras almas, en lenguaje sutil cuando los cristales se duplican, se encuentran y se enlazan.
Pasión sin rostro, mis sentimientos se cruzan y mis anhelos anudas, habitas en mis sueños y conozco tan sólo un rincón de tu alma.
Primero fue un poema de amor que envié a tu alma sin rostro, luego otro y luego otro sobre las costas de tu espíritu se fueron amontonando con fuego de pasión.
¿Quién eres? ¿Cómo eres? Soy tan solo una mujer poeta que busca el amor como increíble recompensa de los cielos e ilusión llegada como magia a mi alma.
Pasión sin rostro, como una máscara misteriosa, sin apariencias reales que no representan quien eres pero que dentro de ti, muy dentro, está la confianza personificada en un rincón de tu alma y la calma inunda mi alma si tú te acercas.
Pasión sin rostro, vuela mi corazón hacia ti, pleno de ilusiones y esperanzas, atadas con cadenas de estrellas a la sombra de un árbol y con cantos de pájaros perdidos en la brisa, dejando un invisible rastro de alegrías y anhelos.

Navegaré


Navegaré en tus olas azules y verdes para enamorarte y cada vez más cerca estaré junto a ti donde las olas muy azules se confunden con el cielo en el mar.
Y en la calma se arrulla la ternura infinita de amar y así las olas mecidas en alta mar, pegadas, muy juntas y solas hacen que quiera estar bajo el resplandor de la luna viéndonos románticos y deseosos, tú y yo con las olas del mar.
Navegaré en tu vida como un leve rumor, como una brisa, llegaré a tu frente como nardo desvelado con tan solo recuerdos y sonrisas.
Tú eres todo para mí, mi canción, mi mar templado, el pulso de mi sangre, mi llanura, donde duermo sin sueño mi pecado y eres mi apoyo donde con ternura este amor trasciende lo ya vivido.
Navegaré en tu mar de amor infinito, me adentraré en tus aguas en calma y navegaré junto con tu alma hasta descubrir tu íntimo laberinto.
Trazaré una huella de navegación de millares de años, alrededor del mundo, buscándote amor, en el agua de todos los océanos.
Navegaré hacia ti, tú eres el amor y la playa, mi luz desconocida, mi fuente iluminada, déjame quererte amor, déjame estar en ti.
Cúbreme con tu arrebatadora espuma del mar embravecido, que yo saldré triunfante, hollando en una diadema de suspiros brillantes y una lluvia de jazmines y estrellas palpitantes.
Navegaré sobre mi propia estela, siempre viva, dispuesta a todo, a vivir con amor y alegría, aún cuando cambie el viento y se den vuelta los paisajes y en mis blandos oleajes por mis flancos tú alelí resbala.
Navegaré, mientras el mundo canta, cae la luna y el amor renace y te soñaré surgido del mar, sano y fuerte para abrazarme y suspenderme en esa abierta playa mía.
Quieta estoy escuchando el corazón azul del oleaje, que eres tú el que viene por la espuma.
Bésame amor que en esta noche triste te diré los poemas que mis labios no se atrevieron y llegarán al papel donde nadie más los espera.
¿Dónde estás? Dime amor mío ¿No me sientes llegar como una lágrima buscándote por encima del mar?
Navegaré hasta el fin para que me sientas y escuches decir que te amo.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Nuestro tiempo es hoy


Nuestro tiempo es hoy, este segundo, este instante, porque las vidas para ser fluidas cantan con los pasos. Hoy estoy aquí pensando en ti, no es la tensión, la melodía de la vida, no es la postura que se tiene como permanente y constante de cansancio y tristeza, no está hecha la vida para romperse cada día,
¿Adonde se va viviendo un hoy que fue ayer?
Busco y contemplo con ansias el amor del Hoy, el que me sorprende con su mirada de ternura y mimos.
Y en la medida que el ser se entrega… ¡a través de él!, se traduce la fuerza que le anima.
Nuestro tiempo es hoy, te necesito en este momento, anhelo tus besos, tus caricias dulces, tus abrazos profundos y como en el transcurso suave de cada día ir tras el amor esperado, anhelante, ese algo que penetra en cada respiración, en cada suspiro, ¡que se da en cada sabor!
Nuestro tiempo es hoy, que se balancea en cada visión, ¡que canta!… en cada palabra, en cada verso, que nos inunda en todo nuestro interior.
Nuestro tiempo es hoy, quisiera detenerlo para mirarme en tus ojos, para contemplar tu sonrisa, hoy quisiera caminar sin prisa mientras se moja mi cara con la brisa y despertarme contigo cada mañana.
Nuestro tiempo es hoy, no me pidas más del que te puedo dar, quizás mañana ya sea tarde, el amor al pasar no se va a detener al verte.
¡Que haya en nuestros tiempo sensibilidad, entendimiento y amor mutuo!.
Nuestro tiempo es hoy, sin limites ni fronteras, si de ilusiones y fantasía

Quisiera ser


Quisiera ser para ti lo anhelado, lo esperado, el amparo en tus momentos de tristezas, la paz en el umbral de tu vida.

Quisiera ser fiel reflejo en la claridad del alto espejo donde nos miremos juntos, llenando tus ojos con el cielo infinito del sentir el mutuo amor que siembra en nuestros corazones llamas de rosas entregadas al viento.
Quisiera ser tuya, toda tuya, entregarme en tus brazos cálidos, perfumados de espigas y que tus manos me guíen a las cumbres del lucero.
Quisiera ser el reflejo de tu sonrisa, flotando en el devenir continuo de la vida, tu paz de intactos cristales liberados de ruidos y de sombras.
¡Ah! ¡Si pudiera ser el manantial de tu dicha, que suavemente mane para sentirme amada y protegida!
Quisiera ser tu espera y tu cercanía para que mis palabras te lleven a mi silencio y entre suspiros entrecortados hacerte sentir el amor que me inspiras.
Quisiera ser en ti todo sentido, todo un pensar y grabarme en tu mente, estar en tu corazón, en cada latido y convertirme en tu presente.
Quiero ser parte de ti en todo momento, dejando tus espacios libres pero sí podernos fundir en un mismo fuego, ser un solo cuerpo en una misma esencia.
Quisiera ser en tu vida algo más que un instante, algo más que una sombra y algo más que un afán, sí ser en ti mismo una huella imborrable, un recuerdo constante y una sola verdad.
Quisiera ser en tu vida una pena de ausencia y un dolor de distancia, algo más que una imagen y algo más que el ensueño que venciendo caminos llega, pasa y se va…
Ser en tus labios la risa, ser el fin y principio, la tiniebla y la luz, la tierra y el cielo

Tres llaves



Tres llaves que han abierto las puertas de mi vida junto a la luz, cantando la tristeza de lo que nace, la llave de tu corazón palpitante, la llave que permite entrar a tu alma, la llave silenciosa de tu vida.
Estas son las versiones maravillosas a las que me enfrento, temblando de amor y cuidándome de la silenciosa sombra que en algún encuentro de mi viaje eterno me lleve a un lugar lejano y no pueda estar contigo, mi amor.
Tres llaves que envuelvo en mil caricias y ternuras entre suspiros del mar son mi tesoro que guardo celosamente entre canto de cálidos sonidos de campanarios lejanos.
Tres llaves que están dentro de mi y por las que vale vivir en la cueva del destino, de tu corazón amado de tu alma noble de tu vida en la que se refleja tu bravura, tu tesón, tu valentía, en cada instante doloroso del todo y de la nada.
Tres llaves que entre estrellas, nubes, viento silente, inundan mi alma iluminándola con palabras como piedras preciosas.
Misterio, magia, tres llaves que llegaron a mi hora inocente en el umbral de mi mirada sonámbula y transparente despertándome y abriéndome a la vida sin las cuales no podría vivir.
Tres llaves que se dejaron caer, sin dolor, en mi vida dejándose enlazar de fuego y amor, de silencio ingenuo y crédulo.
Y en mi noche eterna forjé un sendero bordado con piedras de cristal donde dejé olvidada las llaves de mi alma, de mi corazón y de mi vida para quien las encuentre este deseoso de conquistar mi alma, conquistar mi corazón y quedarse en mi vida.
Y entre coloridas transparencias las tres llaves se reflejan en los espejos vigías de mis poemas de amor que desnudan mi alma entre cantos y besos.
Alguna vez las tres llaves se quedarán unidas en mi vida de viajera y poeta cuando la noche sea de los dos, revelando al mundo la delicia de perderse envueltos en llaves de vida,

Soneto de la Luna


Soneto de la Luna, desciende serena la luna llena con su luz nívea y brillante.
Blanca y silenciosa, espectral y hermosa, en las nubes vuela, en el río riela, en las cunas vela.
Dilata el paisaje y un temblor de encaje pone en el follaje.
Astro sin ventura, antorcha incierta, manto que envuelve a los enamorados, es oración y llanto.
Soneto de la Luna, balada de amor y canto, copla que devana hilos de plata, reflejada en el mar como un espejo encantado.
Luz que el cielo envía como poesía de la noche fría.
Luz toda dolor para ser toda amor, sueñan bajo su blanco candor los que aman y añoran.
Fiel acompañante de seres solitarios que en ella se cobijan en la nocturna soledad secreta.
Soneto de la Luna, las estrellas, tus fieles compañeras danzan bajo tu luz brillante con pasos y giros armoniosos e inquietos comunicándose en lenguaje sutil cuando los cristales fugaces duplican el blanco disco de marfil.
La luna es una nota errante que se extravió en un cantar sonoro y plácido como una piedra que cae en un estanque en calma y que trasmite un oleaje hasta la orilla.
Mi corazón se agita ante tanta belleza, las estrellas titilan cruzando el éter entre la luna llena y sus compañeros astros del universo, la admiran, la acompañan, la disfrutan por su belleza incomparable.
A su lado cabalgan los cometas con sus luces multicolores contemplándola en su veloz pasaje.
Soneto de la Luna, corazones querubines, saltarines e inquietos la rodean y la admiran como en un intangible ensueño que los lleva por un paisaje inconocible, paisaje dulce,
Serafines y ángeles la custodian para que jamás deje de brillar.
Soneto de la Luna, admirable y tenue, nos ilumina siempre la misma y diferente, maravillosa de belleza, renovada constantemente.
Luz de la noche, de pie en el umbral de la aurora, bajo la celeste amplitud, eres el hada protectora de los amores amantes que se cobijan a tu paso.
La luna luminosa alumbra los corazones que la esperan ansiosos en su dulce aparecer, ¡no te vayas todavía! eres un himno que todo ennoblece, todas las noches te busco y contigo el firmamento resplandece bajo la tierra cubierta con tu luz.
Soneto de la Luna, eres un canto que desborda cielos y tierra, eres inspiración del artista con toda la potencia de tu armonía ¡todas las noches te admiramos, maestra del arte!

miércoles, 31 de agosto de 2011

Tarde de lluvia

Tarde de lluvia, la tarde está llorando y es por ti.
La lluvia se desliza por el vidrio de mi ventana y a lo lejos vislumbro tu figura tierna y apasionada, imposible acercarme para tocarla.
Tarde de lluvia, te necesito a mi lado, sentirte cerca, abrazarte y estar oyendo el viento que apenas puede llevar al mar las nubes con su carga.
Hay silencio, nada responde y todo mi ayer se junta en este instante.
Cuando llueve te mezclas con la lluvia, cuando llueve en la calma de la tarde te siento conmigo, te siento en mi sangre, cuando llueve te tengo, nada puede sacarte de mi lado y me duele…
¡Cómo duele la quimera del tiempo! escucho el eco del olvido pero nada hay que no te recuerdo mientras en la tarde llueve.
La lluvia cae, moja mi alma, ¡cómo quisiera que aquí estuvieras! me dieras calma, esa calma que el amor sólo sabe dar… y no mira nada para entregar.
La lluvia golpea con sus caricias húmedas las aceras quietas, silenciosas, tus pasos están en otras veredas, mis pasos van en sombras a otros destinos…
EL viento doblega los árboles, sus hojas se sacuden y mis manos te dibujan en la oscuridad donde te sueño.
La tarde se colma de lluvia y cierro mis ojos, te veo, te palpo, te siento, eres parte de las sombras que me envuelve.
Escuchemos juntos con la imaginación el ritmo de la lluvia y así seremos esta tarde, los dos, un mundo aislado por el viento y la lluvia entre la cuenca tibia de nuestros abrazos.
Lluvia que penetra en la bruma oscura, grisácea, arribas a los campos del alma, levantas aquel grito de vida y esperanza, ven a renacer en gotas de agua lo seco, lo dormido, yaciente en la calma.
Lluvia, que en torrentes de cálida agua, aviva el corazón, el amor, la llama, vuélveme a la vida junto con mi amado, empápame mi razón, dale el color que extraña, trae luces nuevas a esta tarde larga, ilusiones, sueños a la espera del renacer del amor.

Te añoro

Te añoro
(En el aroma del recuerdo y en la brisa fresca que trae memorias)
Te espero

Te añoro
(En cada mirada, en cada sonrisa, en la frescura de tus besos)
Te espero

Te añoro
(En cada destello de ilusión con la que mi alma vibra)
Te espero

Te añoro
(En mis días largos y en mis noches tristes)
Te espero

Te añoro
(En el gran vacío que dejaste en mi corazón y en mi alma)
Te espero

Te añoro
(Aún en la soledad de la noche)
Te espero

Te añoro
(Desde la lejanía distante e inconmensurable)
Te añoro

Te añoro
(Desde distancias sin tiempo)
Te espero

Te añoro
(En los rincones de mi esperanza para que me salpiques de ternura)
Te espero

Te añoro
(En el trueno y en la luna, en la lluvia torrencial y callada)
Te espero

Te añoro
(En los confines del orbe, en el silencio del cielo)
Te espero

Te añoro
(Entre imanes de imágenes y en la oscuridad que me envuelve)
Te espero

Te añoro
(Entre los bosques umbríos que entrelazan sus raíces)
Te espero

Te añoro
(En el refugio cálido de mi corazón enamorado)
Te espero

Te añoro
(Navegando en mis recuerdos de nuestro amor vivido)
Te espero

Te añoro
(En mis tardes desoladas y mis crepúsculos de ensueño)
Te espero

Te añoro por el beso secreto, en lo sublime de lo oculto, en el mar en calma, en la tormenta, en el viento que canta, en el silencio vacío, en el abismo del océano, en el mismo cielo.

Te busco y te espero

lunes, 29 de agosto de 2011

Espejismo

Espejismo, tú eres un espejismo en mi vida, eres una mentira de agua y sombra en el desierto de mi existir.
Espejismo, tú no brillas en mi vida, aunque brilles con una luz de agua. No amarras aunque amarres la vida. No llegas aunque llegues, no besas aunque beses…
Reflejo, falsedades de agua en tus ojos que como prismas de plata no brillan con el amor que dices sentir.
Espejismo, eres el verde que no existe, la frescura de ninguna brisa, la palabra de fuego que nadie escribió sobre el muro de mi vida…
Yo misma, proyectada en la noche por mí, en ensueño, ¡eso eres tú!...
Espejismo, sólo eres el espejismo de lo que un día fuiste, una luz difusa que se apagó en la nada cuando la memoria del tiempo se propagó en el más allá.
Espejismo, ilusión de entretejer lenguajes entrecruzados, engaños de tu voz, de tu susurro, de tus te quieros apasionados, eras delirios de un amor fracasado, antes del sollozo de los sauces y de las flores que acabaron en rimas, versos que empezaron tallos.
Espejismo, fuiste tan sólo inocente tacto de tu trémula mano que volvió derrotado como visión de engaño.
No eres más el único y verdadero ni el gran dolor que consuela al desnudo del alma.
Espejismo, sólo pasiones aparentes, falsos besos, ¿de dónde se han oído? ¿Cómo se creen reflejados en esa forma turbia de un espejo de agua?
Cruzando concéntricas tinieblas entre luces, vagas historias de amor, creídas por mi verdaderas y por ello, día a día, noche a noche estoy volviendo a mi interior para encontrarme a mi misma, limpia, casta y pura, con fe en que los espejismos desaparezcan ya de mi vida y broten nuevos arrullos a mi alma triste, dulce y melancólica en claridades de luna y brisas del jardín florido.
El húmedo espejismo borró toda la gala matutina, ni un árbol, ni una nube se destaca ya en esta blanquecina cerrazón que entristece el alba y no ilumina, débil luz crepuscular y opaca, ¡eso eres tú!
Espejismo, ¡hálito de abismo! flotas en esta alborada agonizante que me fatiga y marea y me marca de oscuros pensamientos, obsesionantes.
¡Desaparece ya! ¡húndete en el más allá, en el desierto lejano! ¡Déjame vivir esperando sin cansancios ni desalientos, el amor que me busca detrás de ti.

viernes, 26 de agosto de 2011

Tal vez


Tal vez no me ames más, te has ido de mi vida y mi alma inundada de pena clama por ti.
¿Adónde se fue tu amor? ¿Por qué me has llevado a tu olvido? Me has dejado sola, en mi desesperación y pesares pensando sólo en ti.
Tal vez ya desapareciste tras el telón de mi vida, ya no te veré ni te sentiré más, tus palabras se las está llevando el viento silente y frío, en copos de nieve en el espacio sin voz.
Tal vez, si, yo te siga amando hasta el fin de mis días y mi corazón herido palpita dulcemente porque tú ya no estás.
Sola yo y tú quien sabe donde, tu recuerdo me llena el pensamiento y te traigo en el tiempo.
Tal vez, en algunos momentos recorro los caminos de la memoria y solos los dos otra vez, junto al mar, riendo bajo la lluvia o en una noche con un cielo calmo poblado de estrellas.
Sola yo… soy trueno y relámpago por no tenerte, y me vuelvo viento, brisa y agua fresca y retrocedo en el tiempo cuando nos amábamos.
Tal vez mis días están poblados de tu presencia, el pasado abre sus puertas. Hoy es ayer y tú estás conmigo, lo que es real ahora es tan solo un sueño.
¡Qué vacío tan grande! lleno de silencios, yo sé que no estás, ya sé que te has ido.
En mí llora un lamento, gime cual nota de un arpa, de un amor que me devora y se halla oculto en mi alma, mi llanto cae como un manto, mi tristeza es un tul impregnado de amor, mi amor es mi corazón herido que palpita sin cesar buscándote en mis recuerdos lejanos.
Te extraño y en mi nada ¡tú eres todo!
Tal vez, queda solo la sed, el silencio, ningún encuentro.
Tú has dejado en mi alma perfume de lilas y cuando me mirabas mis ojos eran llaves para abrir el muro de nuestros secretos y mi temor eran palabras, poemas, que te llevaban lejos.
Sólo tú, tal vez, hiciste de mi memoria una viajera fascinada, un fuego incesante.
Tal vez, siempre tu serás mi amado espacio de revelaciones infinitas.

Navegaré


Navegaré en tus olas azules y verdes para enamorarte y cada vez más cerca estaré junto a ti donde las olas muy azules se confunden con el cielo en el mar.
Y en la calma se arrulla la ternura infinita de amar y así las olas mecidas en alta mar, pegadas, muy juntas y solas hacen que quiera estar bajo el resplandor de la luna viéndonos románticos y deseosos, tú y yo con las olas del mar.
Navegaré en tu vida como un leve rumor, como una brisa, llegaré a tu frente como nardo desvelado con tan solo recuerdos y sonrisas.
Tú eres todo para mí, mi canción, mi mar templado, el pulso de mi sangre, mi llanura, donde duermo sin sueño mi pecado y eres mi apoyo donde con ternura este amor trasciende lo ya vivido.
Navegaré en tu mar de amor infinito, me adentraré en tus aguas en calma y navegaré junto con tu alma hasta descubrir tu íntimo laberinto.
Trazaré una huella de navegación de millares de años, alrededor del mundo, buscándote amor, en el agua de todos los océanos.
Navegaré hacia ti, tú eres el amor y la playa, mi luz desconocida, mi fuente iluminada, déjame quererte amor, déjame estar en ti.
Cúbreme con tu arrebatadora espuma del mar embravecido, que yo saldré triunfante, hollando en una diadema de suspiros brillantes y una lluvia de jazmines y estrellas palpitantes.
Navegaré sobre mi propia estela, siempre viva, dispuesta a todo, a vivir con amor y alegría, aún cuando cambie el viento y se den vuelta los paisajes y en mis blandos oleajes por mis flancos tú alelí resbala.
Navegaré, mientras el mundo canta, cae la luna y el amor renace y te soñaré surgido del mar, sano y fuerte para abrazarme y suspenderme en esa abierta playa mía.
Quieta estoy escuchando el corazón azul del oleaje, que eres tú el que viene por la espuma.
Bésame amor que en esta noche triste te diré los poemas que mis labios no se atrevieron y llegarán al papel donde nadie más los espera.
¿Dónde estás? Dime amor mío ¿No me sientes llegar como una lágrima buscándote por encima del mar?
Navegaré hasta el fin para que me sientas y escuches decir que te amo.

Mil historias


Contaré mil historias vacías cuando te bese en contra del Universo y perderé mi habla a lo largo del día a cambio de una melodía con mis versos.
Mil historias de insólitos cortejos de palabras en los momentos perfectos del vivir que liberan y fascinan nuestros nombres en noches de luna y estrellas.
Mil historias que dejamos en el pasado, perdiendo algunas, casi todas, en el olvido.
Así que contaré mil historias vacías pero te tendré en lo hondo de mi ser porque tú, amado mío vas en torno a lo que escribo, eres mi inspiración, eres mi todo.
Y por que tú, mi luz de cada día, llenas con devociones infinitas todo lo que escribo, mis frases, mis palabras, sobre vastos contornos a la deriva de toda mi existencia.
Nueva forma, misma historia, mil historias, llegó el momento de escribir llena de pasión y conocimientos ocultos en mi mente, en mi alma y en mi corazón.
Llegó el momento de desvanecer mis sentidos en un cuento sin final, en una historia que mi vida cambiará, que la vida de todos cambiará.
Mil historias de amor llenas de pasión y de ilusión con mensajes con ansias de vivir a pleno.
Mil historias que nos hacen desaparecer y entregar mis sentimientos a estos momentos, que con su manto de colores, rencores y dolores, los han escondido.
Llegó el momento de hablar con el corazón y de escribir sintiéndome poeta en momentos breves y de paz.
Mil historias que calaron en ondas sucesivas cruzando concéntricas tinieblas, forjando mis días, mis años, en formas turbias en sucesión de vivires en escenarios de falsas pasiones y tedios infinitos.
Mil historias que desaparecen por fin en la nada y vuelve la soledad, toda desnuda, inmaculada, ajena a las maldades, blanca, muy blanca, sin quejas ni llantos, ¿adónde se han ido?
No lo sé, sí comprendo que se entrecruzaron, se enredaron, se deshilacharon en pedacitos de vida, de minutos, de segundos, de un palpitar del ayer que me trajo hasta el hoy.
Mil historias en las que voces en tropel repican en mi mente y parecen que vienen de otro lado, de un dónde sin encuentros de quienes las forjaron entre giros de hilos de encaje, entre nubes de sílabas, frases, palabras que marcan el rumbo de un nuevo existir.

Conjuro de amor


Conjuro de amor, me gustaría encontrar la palabra justa o poder escribir la frase mágica que me devolviera con solo pronunciarla todo lo que la vida me arrebató.
Pero no la encuentro por más que la busco, quizás no existe… tal vez no sé buscarla…
Conjuro de amor que me haga eludir la intriga, la conspiración para evitar las heridas del amor no correspondido.
¡Cómo impedir que la realidad oscurezca mis sueños más preciados! Estoy aquí, ahora, sintiéndome traicionada en lo más puro de mi corazón, tan imperceptiblemente cerca de la búsqueda del porqué.
Conjuro de amor, hazme dejar de sentir este aturdimiento del alma y que mi mirada vacía encuentre el reflejo de la luz que falta en mis pupilas.
Aléjame de la confabulación, de la intriga, déjame ir hacia lo verdadero, lo puro, encontrar donde nadie más busca los sueños e ilusiones que a mi vida colmen de amor.
Necesito encontrar ese alguien que sueñe con mis sueños, ría con mis risas y acompañe mi llanto, que pueda sentirme totalmente cerca de quien simplemente piense en mí.
Conjuro de amor, haz que susurre mi amado en mis oídos sus secretos del corazón y que con sus fuertes latidos me llene el alma de emoción y me haga sentir deseos de amar.
Quiero que nuestro encuentro sea un dulce conjuro y que tú seas mi enredadera y yo todo tu muro.
Conjuro de amor, protégeme de la soledad, hazme crear un refugio en mí misma y que las palabras de amor que fluyen en mi interior sean una lámpara encendida que irradie calor a mi corazón y entonces se vuelquen en páginas en blanco con el sentido de llegar a ti, mi único amante.
No quiero vivir más veloces fechorías, pasiones aparentes, falsos besos, heridas de amor acumuladas, quiero amar y ser amada, cruzando concéntricas tinieblas y entre luces dar por fin con aquel, el único, el verdadero.
Conjuro de amor, haz que un poco de aire, vestido de color, me envuelva y me lleve lejos de las sombras a la luz clara y diáfana donde él, el elegido me refleje en el azogue de su edén.

lunes, 15 de agosto de 2011

Presagio


Presagio, anuncian los tintineos de los cascabeles de bronce o de cristal que ha llegado el amor a mi vida.
¡Oh, loas de alegría y felicidad! ¡Con qué emoción sus frases hablan a mi corazón con rumores de profecías escondidas en los susurros del viento que acaricia mi piel!
Presagio de amor, resuman de nuestros cuerpos, aromas de azahares, de caléndulas que nos envuelven en nubes de algodón.
¡Con qué emoción sus tiernas y dulces palabras me llevan a un edén, el esperado!
Un alegre cantar de frescas notas, augura el despertar de un nuevo amor.
Vaticinio de lo que vendrá, se acerca con inocente ritmo, con la suspicacia de besos, brazos y mimos y todo el paisaje canta.
La luz en los renuevos y en las nubes, el viento entre las ramas, las flores húmedas de fragancias y el cristalino arroyo, anuncian la buena nueva del amor encontrado.
Presagio, la música del alba con notas misteriosas traen a mi alma fantásticos pentagramas plenos de dicha y luz por la felicidad hallada.
Mi corazón en un rítmico latir en cadencia inspirada, entre un millón de compases subyugantes y arpegios cantarines danza una melodía armoniosa y seductora.
¡El amor llegó! La predicción se cumplió.
Presagio de paz que ilumina mi alma y la del ser amado, unidos en fuertes lazos entrelazados para siempre.
Augurio, la vida nos cambia en cualquier instante, llevándonos en un alado idioma, sin palabras a un sendero de luces y ardientes deseos de fundirnos en el hoy y en el siempre.
La predicción se cumple, feliz augurio, la claridad triunfa y la calma inunda nuestras auroras, en nuestro alrededor todo canta, ríe y llora de felicidad.
Presagiemos juntos, apostemos a más: amar sin límites uno junto al otro, todo es posible…

Ánforas de fuego


Ánforas de fuego, cántaro de amor que impregnas en mis venas por mis poros, la pasión y el deseo.
Que no entre ni el soplo del viento en el ajeno silencio que pueda apagar este fuego en chispas doradas que vuelen al espacio en centellas de amor.
Ánforas de fuego, cuenco de recuerdos ardientes ya que la llama del amor nunca debe extinguirse.
Voluptuoso sentimiento que nos arrebatan a caricias incontrolables, de profundos gozos.
Ánforas de fuego, entre gritos y gemidos la pasión incontrolable nos inunda, apareció en mi interior un fuego que me abraza, una locura de amor inconfesable.
Deseo sentir tus brazos protegiéndome y sentir como tu corazón late.
Solos en ese instante las manos se encuentran, se entrelazan juguetonas, juegas con picardías y se aprietan con fuerza.
Ha aparecido en mi interior un fuego que no se extingue, que crece a cada segundo y se hace más fuerte.
Ánforas de fuego, me llevan a mis cándidos papeles a posar el verso que del vacío se salve con la esperanza de ser tan sólo fábula, sí en poemas níveos, que se posan suavemente en papeles en blanco.
Fuego de amor, que trasunta la piel y hace aparecer en mi interior un fuego que no se extingue, que crece a cada segundo y se hace más fuerte.
Ánforas de fuego, colmadas de caricias suaves, tenues, leves, que erizan mi piel y hacen palpitar mi corazón con latidos fuertes y galopantes.
Tus manos suaves me hacen sentir querida, mimada y me adormezco en tu pecho sintiendo vibrar el amor que nace entre los dos, amor clamoroso, vibrante.
Amor sin límites, entrega total, tú y yo, yo y tú y a la vez, sólo uno, fundiéndonos en una llama inextinguible como un antorcha que nunca se apaga.
Aticemos el fuego de nuestro amor para que no se apague nunca, con nuestros cuerpos unidos, brazos entrelazados, espíritus colmados de pasiones ardientes.
Ánforas de fuego, que arda el amor siempre entre nosotros dos, en un fuego que a la vez sirva de luz y calor y que a ambos nos abrase pero que no nos consuma jamás.
Mi sino es arder y ardiendo viviré junto a ti, tiemblo de pensar en el aproximado encuentro de dos amantes que arden y se necesitan mutuamente.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Impactante sensación


Impactante sensación cuando mis versos en un tropel vertiginoso zumban en mi mente como zumban las colmenas en la estación de las flores al sol de oro de la siesta.
Son los versos de amor que abren las alas y vuelan levantando para ti un tembloroso remolino de cadencias.
Impactante sensación, son los versos de amor que se agitan y rápidos se dispersan como ecos de un estampido, como musicales flechas.
Van en busca de las flores divinas de la belleza y van para no volver o para volver con ellas.
¡Versos! Crecen dentro de mí, de una manera inexplicable, no esquivan mis plumas ni papel y con ímpetu alado al ideal ascienden y en las estrofas vierten el tesoro del amor, porque el amor no es fantasía, el amor es poesía.
Impactante sensación, es sentir que el numen llega como fulgor de alborada y dice su voz de música de brisas de primavera.
En mi interior con emoción surgen las letras, abecedarios, palabras entrecortadas para formar con asombro los poemas de amor que tú inspiras entre maravillosos cantos y músicas de cuerdas de liras.
Impactante sensación, cuando el amor duerme, los versos viven en la bruma, esperando despertar al alba que en la ilusión se levantan y entre cantos de perfumes y tibios rayos de sol afloran los sentimientos en poemas de amor y canto.
Impactante sensación, buscaré, hurgaré hasta llegar a que los poemas se vuelquen en finos pergaminos para ti, mi querido amante.
Lo que esa nube en la montaña escriba pueda yo expresar sin vano empeño y un excitante sueño despacito y en secreto hacértelo llegar entre besos y ternuras.
Impactante sensación, en un aire nuevo y fresco que se renueva a cada instante, las palabras vibran y vuelan a altos ensueños para hacerse versos con motivos de vida y amor.
Estaremos en tono, entonados, en sintonía, afinados entre música de laúdes y trinar de pájaros.
¡Magia! ¡Magia de amores!, de impactantes sensaciones guardadas en arcones secretos de nuestras almas unidas en pasiones desbordantes y besos ardientes.


sábado, 25 de junio de 2011

Vigilia de mis noches


Vigilia de mis noches, una eterna velada, vuelta al plenilunio en mi silencio he escrito cartas de amor.
Nunca me había sentido tan aferrada a la vida tendida junto a ti, mi amado ausente.
Vigilia de mis noches, cercanía de cuerpos y espíritus, viajamos próximos, nuestras manos se cruzan por el aire y dejan vorágines de amor en la creación.
Sin palabras, nuestras voces se entrecruzan en el infinito.
Vigilia de mis noches, eres la armonía de tu canción de amor y llevas mi alma en un vaivén sin fin a rodar sobre el eje de mi mente por no poder dejar de pensar en ti.
Escribo mis poemas de amor y dentro de cada letra que te busca, mi pensamiento sin desvelos no sabiéndolo va hacia ti.
¡Quiero estar a tu lado! ¡Yo, nada más! ¡Nada más yo!, amando el blanco mármol de tu frente, besando tus manos pálidas y buscando el amparo de tu pecho.
Vigilia de mis noches, buscaré tu figura en los ríos del tiempo para llevarla lejos a la tierra de nadie. ¿Llegan a ti las voces de mi alma?
Vigilia de mis noches, respirabas en mí, en mí, pero muy dentro, como los tiernos brotes de una planta pequeña.
El aire de tu vaho llegaba al pensamiento dándole vida al canto del pájaro que sueña.
Vigilia de mis noches, me sujetas las manos he impides que me derrumbe y no dejas que mis ojos cansados por el peso del tiempo armen espejismos pequeños.
Estás en vela siempre, me cuidas, me proteges, me envuelves en embrujos de prismas para que nada ni nadie me deje olvidada en el reino de los versos.
Vigilia de mis noches, desvelo de mis días quieres que mis minutos se hagan más anchos y estiras el tiempo en retoños pequeños para que nada me hiera, ni el más distante dolor.
Y por ti entre nosotros dos…surgió la densa nube que separa la noche de radiante mañana y nuestra cercanía creció deprisa dejándonos unidos por fin entre luces inocentes y conjuros de pájaros trinando al aire puro de una tierra nueva y nuestra.

Caminos olvidados


Caminos olvidados, senderos transitados en el ayer, no están entre los recuerdos que dieron calor a mi corazón.

La vida, vivida a pleno, nos lleva por lugares y momentos sorpresivos, penosos, pesarosos, inquietos y de amores falsos y verdaderos.

Caminos olvidados, sin cercas ni trancas, sin puertas con llaves ni candados, abiertos a la vida para sentir, amar y sufrir en momentos que se proyectan al hoy y al mañana si no los dejamos en el olvido.

Caminos olvidados, trillados, con huellas hondas y barrancos profundos que dejaron marcas en nuestro corazón pero que sensibilizaron nuestra alma para que en el Hoy sea transparente y diáfana y dé todo su amor por todos los rincones de este cercano mundo en el que vivimos con fe y esperanza.

Caminos olvidados, los vislumbro lejanos, distantes, entre curvas y vueltas perdiéndose en la nada, me han dejado experiencia y ganas de vivir a pleno.

Desde estos caminos olvidados nacieron de a poco mis primeros poemas de amor, senderos con palabras etéreas, frases dulces, letras que comenzaron a inundar mi mente para enlazarse y caer, sin darme cuenta, en papeles traídos por el tiempo.

Caminos olvidados, espejos del recuerdo, mis pasos resonaron en las aceras solitarias de la vida y se perdieron en la cinta del eco enredados entre el follaje entretejido de dolores, alegrías, amores, apurando la vida en la breve llama de la inmensidad del tiempo.

Caminos olvidados, me llevan en instantes a recuperar la azucena jubilosa de la infancia, a sentir el goce del primer beso de amor.

El ayer no fue sólo momentos de tristeza ni de cansancio de los días, ni de miedos con temores, también fue un dichoso sendero de música y de formas, de cantos y risas, de amores vividos sin sombras ni pesares.

Cascada de ilusiones



Cascada de ilusiones que inunda mi alma, gota a gota con pensamientos iluminados de amor, el esperado, el deseado, el verdadero, que está escondido en resquicios entre aguas turbulentas y caudalosas.

Estelas brillantes y vivas me llevan hacia él, mostrándome su más bella faz.

Cascada de ilusiones, ¡fluyen!... ¡fluyen sin cesar!, musitando que ese dulce manantial me llena de sensaciones y emociones que hacen nacer de mi mundo interior plateadas prosas y versos como odas para el desconocido que espero.

Cascada de ilusiones que en la distancia tú y yo vamos atravesando juntos, tejiendo mil fantasías bajo el manto de la noche que unirá nuestras almas desde la lejanía.

Cascada diáfana que mi sed mitigas con besos de sabor a miel. En mis venas, ríos de ansias, ¡caricias plenas! y en tus ojos cual cascada el mismo cielo.

Quiero volar a un universo donde no existan distancias y menos tiempos.

Cascada de ilusiones, quiero atravesarlas para mirar la luz de tu interior y abarcar el infinito en una sola mirada, llena de fulgor intenso buscándote, amor, rasgando el firmamento.

El agua fluye en la cascada como campanada de música con caricias de laúdes colmando con suave ternura mi alma toda.

Ilusiones que me dejan embargada de sentimientos puros y que hacen brotar de mis labios, emociones intensas de amor.

Cascada de ilusiones que impactan en mi piel, palabras hundidas en el viento, como destellos posándose en tu lejanía, volátiles y sutiles.

Eres mi amor, mi aire que respiro como cascada que fluye… eres la ilusión, eres mi única razón, eres la luz que me ilumina y tu hablar enciende los espacios del sonido y quiebra los silencios insondables llevándome a querer en vida.

El final no empieza hoy


El final, ¿es el fin o el principio? ¿es el hoy cuando empieza? ¿o es el ayer que fue?¿o quizás el mañana que vendrá?.

El final no empieza hoy, termina al desandarse el camino del amor recorrido, pero si es verdadero y profundo ese final no ha de llegar.

Paso a paso, nuestras almas se unen a través de la poesía y el amor renace cada día.

El final no empieza hoy, al tomar mis manos entre tus manos nos invade la tibieza de nuestra esencia que nos hace andar los recodos y vericuetos que la vida nos depara con un soplo imperceptible de amor.

El final no empieza hoy, aunque estén contra nosotros el aire y la soledad, la distancia y la lejanía, las pruebas y el tiempo, debemos querer y seguir queriéndonos.

El final no empieza hoy, porque el aire está lleno de esperanzas en vuelo y el amor las encuentra y las traspasa con alas temblorosas y como saeta las dispara sobre su alegría victoriosa ganando el cielo.

El final no empieza hoy, en la blancura de la nada, nuestros corazones palpitan, gozan, aman y se encuentran prolongando su florecer sin fin por los anchos espacios de todos los crepúsculos en los espejos del mundo, en el silencio, de los azares de la vida.

Hoy estamos juntos, somos dos separados en la lejanía pero cerca, muy cerca, en el querer de los besos, en el estar queriéndonos que nos encontramos sin buscarnos en el borde mismo de nuestros sueños.

En la orilla del mundo se paran las ansias y los gozos esperan ya sin prisa el mirarnos recorriendo nuestras almas.

El final no empieza hoy, para nosotros, sosegadamente toso lo inanimado y nuestras almas trascienden el mas allá como suaves goces de nubes con cánticos dulces de amor.

Donde habitan los sueños


Donde habitan los sueños, en lugares recónditos, en praderas florecidas, en mares embravecidos, en cuevas hondas en follaje verde y tupido, los busco.

Donde habitan los sueños, los de amor, se sienten en el corazón arrebolado y trémulo de dos almas que se aman.

En esta vida, los sueños nos columpian en dulces momentos que nos estremecen al recordarlos como en la punta de un ramo cuando el peso de la gota hace inclinarse a la hoja ya caso rendida.

Donde habitan los sueños, en un puro silencio, se transforma en un escenario del drama del vivir.

Son una pausa entre la vida y la muerte, sin aliento nos lleva a la mañana entre sueños y nada se mueve, se crean en torno nuestro, ondas de calma.

Donde habitan los sueños, recorriendo senderos y esteros buscándolos en estrellas, las que iluminan nuestras vidas, bajo una luna que atestigua nuestro amor.

Donde habitan los sueños, las hadas y los gnomos van tras ellos, perdiéndose en noches eternas, caminando sobre el mar o sobre el tupido verde del prado, dejándose llevar por el aire que dispersa el amor que nuestras almas sienten.

Donde habitan los sueños se siente el ruego de amar que delira en murmullos junto con tu nombre y el mío, esos sueños perdidos entre ráfagas de besos y miradas profundas, como el inmenso océano donde viven escondidos y unidos los paradisíacos recuerdos de nuestro amor.

Donde habitan los sueños, allá en los límites del tiempo, donde las puertas a nuestros corazones se abren en un sinfín de sentir, maravillando al amor verdadero.

Quisiera más que nada, más que buscar nuestros sueños, ni hondo signos por celestes mundos supremos, ir tras ellos, donde habitan, para sentirlos latir y vibrar con ellos entre luceros remotos.

Depurados Cristales


Depurados cristales que me llevan a oro plano de existencia. Esta poesía es por ti, fuiste quien me la inspiro. Todo sabe y huele a ti hasta el silencio es rumor detrás de depurados cristales

Quizás es el fruto de un sueño, puede ser realidad, no se si será una sombra o será algo mas.

Depurados cristales, detrás de ellos no se si serán delirios de mi mente te veo y te siento, te buscare hasta el fin entre azogues opacos y brillantes allí donde estés tu.

Este amor entre espejos y cristales corre por mis venas como un río y escucho tu melodía cantarina y fresca que penetra en mi cuerpo y que como un cristal se me clava por dentro.

Déjame lentamente fluir por tu esencia entre depurador cristales puros y perfectos.

Cada cristal como un ser vivo tiene mil caras, energía pura y en el te reflejas tu donde tu corazón palpita y busca el mío.

Son momentos mágicos, son sensaciones, sentimientos que nos conectan con nuestro cristales en nuestro ser interno,

Depurados cristales que me llevan a escribir mis estrofas como ánforas de azogue, airosas y puras, galas de enigmáticas formas sorprendentes, son mis poemas, mis mas dilectos y esquivos compañeros míos que del infinito cristal del alma es el eslabón con lo inefable.

Depurados cristales nuestras almas se reflejan juntas en diademas propias como adornos de multicolores reflejos.

Nuestro amor con sus almenas de cristal quebrados en la bóveda infinita nos trasunta a un mundo nuestro, lejos del todo,

¡Ay noche inmensa, reflejada en mil cristales de perfil seguro! ¡Ay silencio sin fin, lirio maduro que en el azogue se enciende con mil colores!.

Caminemos en la vida casi juntos como iré paso a paso y entre los dos un muro de cristal como el viento que vibra y nos estremece.

Depurados cristales que sin buscarlos, los hallé como regalo celestial para que protejan y cuiden este amor recién iniciado.

sábado, 18 de junio de 2011

UN TOQUE DE LUZ


Un toque de luz

Mi poesía, es un toque de luz que inunda mi mundo interior como chispa infinita del creador.
Callado, el tiempo misterioso nos espera y nos lleva a vivir el amar que brota del existir universo ya que somos voz del creador.
Un toque de luz, que nos hace vibrar en las distancias, viviendo entre péndulos agridulces, entre dichas y penas, ya que los ayeres me siguen porque son la piel de mi vida, son la memoria de mis huesos.
Mi poesía, un toque de luz que me alumbra esperando el hoy, sembrando los relojes de mis momentos.
Voy deshojando las palabras por el cielo, tejiendo con amor, alegrías y dolores, mi feliz e incomparable viaje en esta vida, porque seguiré dormida en un sueño profundo, esperando un amanecer nuevo.
Un toque de luz incomparable, excelso, que es luz de vida, son mis versos del alma, son esa luz, son mi tiempo, el de ayer y el de hoy, mi nardo dorado, mi música de ondas en melodías de sentimientos.
Un toque de luz, que me traen las palabras y que llevan a mi boca las mágicas flores del agua que hacen nacer versos, que se iluminan, entrelazándose en poemas de amor, inspirados por una luz mágica.
Mis poemas me abrazan en abanicos de espuma, entre lentos remolinos y es cuando el verso llega cien veces repetido, entre toques de luz misteriosos que me arrullan en un límpido canto de amor.
Mis palabras son un toque de luz a mi corazón.
Como una flor de cielo en mi pecho vibran las notas radiantes al encontrarlas, iluminando mi vida, llegando a mis manos, estrechadas en cálido, vivo, tierno palpitar.
La poesía es para mí, un toque de luz para el alma

viernes, 18 de marzo de 2011

SILENCIO PROFUNDO


Inunda mi Ser como un sueño al más allá, donde no existen dudas, ni resentimiento sino en estar con uno mismo, conociendo cada atisbo del alma.

No quiero enmudecer en un silencio profundo, quisiera expresarme a mí misma lo que encierro muy dentro, pero al querer expresarlo tiemblo en silencio.

El hondo silencio muy dentro de mí hace ecos y esta callada realidad pide a gritos recomenzar, quitar lo imposible, para llegar al encuentro de un corazón que no huya a la hora de amar.

¿Acompañan las almas? ¿Se las siente aún en el silencio profundo? ¿O lo que te acompañan son cristales o espejos minúsculos de vida, cárceles de amores ocultos, lanzas que te hieren sin cesar y vienen del pasado

En estos silencios profundos ¿qué buscas? ¿te acompañan las ansias? ¿no te acompañan?.

¿O tienes junto a tí, solo a tí, como yo, un atisbo del silencio, música lejana, desesperada por encontrar en el silencio alguien que te necesite que te regale besos nuevos.

Silencio profundo ¿Acompañan las alas o están lejos?

¿Te acompaña ese inmenso querer de estar contigo que es el conocimiento de uno en una eternidad sin fin?

No quiero estar sola en mi silencio profundo, sin otra compañía que mirar muy despacio, con los ojos arrasados de llantos, el pasado que me acompaña y sentirme desnuda, sola, con tu desnuda alma prometida en mi silencio profundo.

Silencio profundo, amor en silencio, amor prodigioso, amor secreto que se hunde en el vacío y en el cosmos infinito.

Y de noche el silencio que nos llega hasta el alma sin saber de qué ausencias de ruidos está hecho.

¿Son letras, son sonidos, alfabetos? pero los percibo nítidos y momentáneos, son tus silencios compartidos que buscan mi amor llamándote a mi vida. …

CAMINAR EN SILENCIO


El sendero me conduce a caminar conmigo misma, en silencio necesario e imprescindible para la paz de mi alma

Voy a horizontes impacientes que me esperan, con mis palmas abiertas al eco que el silencio calla.

Caminando en silencio, pienso en ti, el atardecer me está ofreciendo vagos mundos desmedidos dónde voy a buscarte en silencio.
Caminando despacio, seguir al viento, en aguas sin sol, solitaria sin ti.
Caminando despacio ,la calma me inunda, me salva de mis pesares y el alma se va adonde esta tarde me ofrece sonrisas vagas, ademanes lentos ,pensamientos distraídos, andares sin prisas.

Caminando en silencio, te busco, ¡qué ir y venir de mi misma! para dar contigo, cerca y poder abrazarte para que las distancias no nos separen más.

Tu silencio no me busca en medio del camino, tu silencio terso, como aire cristalino, no quiere ansias sólo las riza como piedras, las preguntas en el fondo te las guardas.

Caminando en silencio ni un leve grito se escucha, es un afilado callar, rasgador y denso.

Quiero caminar contigo, en silencio, por eso te busco, por eso agito el aire que respiro, porque necesito que tu silencio sea también mío en un minuto tan sólo…el que conduce a cerrar los ojos y no ver falsas sombras ni secretos ocultos…

martes, 18 de enero de 2011

ESPÉRAME


Así de improviso se oyó un !espérame! que con sigilo entró por la puerta entreabierta de mi alma, esa palabra mágica y nueva.
!Espérame! ¿A quién? ¿Dónde? ¿Cuándo? mil preguntas surgieron de improviso, intuyendo que el giro sin giros de mi vida iba a cambiar.

El espérame imperioso, grave, sin vueltas, venía de muy lejos en mi búsqueda.

Es que la vida no nos señala, no nos hace preveer, que por ese instante signado por mil preguntas y respuestas nos veríamos marcados por unas situaciones imprevistas e impredecibles y que el amor nos estaba llamando con gritos de desesperación.

El ¡espérame! en ecos repetitivos de estrella en estrella cruzó el vasto océano y se acercó.
El ¡espérame! nos estrujó el corazón y sus gotas cual lluvia de besos cambio hasta el andar que se hizo lento, rítmico, cadencioso y la risa se oyó mas clara, repetitiva, con luces doradas en las pupilas de los ojos.

La ansiedad del espérame nos se hizo esperar y tarde muy tarde en la noche la respuesta se disolvió en un resplandor de luciérnagas brillantes.
!Sí! espero a ese alguien que con prisas y deseos me ha de encontrar.
Y en una alfombra tejida con hilos de seda de mil colores, el espérame me hizo ir por caminos sin límites, atravesar obstáculos, frenar necedades, hasta que por fin segura y valiente acudió al llamado que se sentía más cerca.

¡Ah! !Espérame! es que nadie encontró palabra más juguetona, más dulce, más traviesa, que nos hizo virar la vida y sentirla más cerca.

¡Espérame! sí, ya estamos juntos, los espíritus se tocan, las mentes se hablan y los pensamientos raudos y veloces corren de uno al otro diciéndose querencias y mil cosas locas...! Qué felicidad saber el uno y el otro que los dos existen! y se entrecruzan los caminos con donaires de príncipe y princesa...

miércoles, 12 de enero de 2011

Soy


Soy un imagen de mi misma, polifacetada en un azogue de colores que perfilan mi alma en mil cristales que irradian su pureza.

Soy la que vive y palpita en suspiros de amor, ahondando dentro de mí para conocerme y amarme, cuidando y protegiendo mi ser interior.

Soy un ser pleno de emociones, que aparecen como un conjunto de reacciones y cuya explicación no es coherente, no es racional, no es lógica,

Soy tan libre y sensible a la vez, como un manojo de sentimientos y me siento tan íntima dentro de mí, que a cada instante una lágrima se desliza por mis mejillas

Soy la indómita doncella que por inocencia e incredulidad, salió en pos del amor, ese, el único, el verdadero, pero no lo encontró, sólo halló desilusiones, falsedades, tristezas y por ende, surgieron los poemas de amor, palabras, letras que emocionaron mi alma y dieron a mi vida el sentir que necesitaba.

Soy la que en el pasado, en el ayer, en el ayer del ayer, vivió esperanzada en la soledad de la noche, sabiendo que algún día vendría desde los aires, las ausencias, desde la noche, lo que estaba esperando, el amante que siempre existía, que existe y la está queriendo.

Soy la que renacida empieza otra vez, desde el mismo final, límpida y pura,

Yéndose más allá todavía de los últimos recovecos de mi ser, alumbrándome como inagotable fuente del amor dulce y puro que no muere y aumenta mi sed de vivir,

Soy la que ama hundiéndose en silencios, dejando caer en hojas en blanco los versos que nacen como caricias suaves para lograr, por puro milagro, sin dudas confusas, palabras de amor, como estrellas inequívocas, recién nacidas con el alba, de nuestro afán de anhelos de que lo nuestro sea verdad,

martes, 21 de diciembre de 2010

NAUFRAGA

Naufraga, en un mar de cielos abiertos y de soledades que me acompañan en mi propia pena.
Las lágrimas saladas, de agua de rio y mar, llevan mi voz delgada a través del ancho mundo, por los aires, en un idioma sin labios.
Naufraga, en un sueño de una larga despedida de ti, me voy flotando, marchando sobre el mundo sin poder pisarlo porque no tengo un sitio donde recalar.
Naufraga, sin amor, nadadora de noche, nadadora entre olas y tinieblas, avanzo contra la doble resistencia sorda de oscuridad y mar, de mundo oscuro.
Se rompen a mi alrededor las densas ondas anchas de la noche, buscando con afán la claridad que me lleve al amor, al verdadero, al único, y brazada por brazada levantando un espumar altísimo en el cielo, espumas de luceros, de estrellas que salpican mi rostro, con un tumulto de constelaciones de mundos.
Naufraga, con inocencia desnuda, desafío mares de siglos, siglos de tinieblas, buscándote a ti mi amante, traspasando el mar, la noche, las conformidades, para ser tuya en la playa del día que alborea, naciendo en la nueva aurora que nos espera.
Naufraga de un mar ahora con riberas y horizontes porque tu ausencia infinita de ti, ahora es presencia cálida y apasionada, eres mi barco que esperaba, eres ahora mi sostén, mi apoyo, me has asido en esta blanda tiniebla y me has hecho tuya naufragando mi pena entre tu mirada donde la luz de aura me inunda por doquier entretejiendo juntos este amor que nació entre los dos

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Dame un corazón nuevo

Dame un corazón nuevo que sea mi refugio incesante entre los vaivenes de la vida y mi cobijo y mi amparo para continuar amando.
Dame un corazón nuevo, para que mis ansias intensas y apasionadas queden dormidas para expresarse en el momento que esté contigo.
Tú y yo somos peregrinos de otras dimensiones que recalan como lluvia, como rocío, sobre lo destruido, sobre lo repetido, promoviendo lo regenerado con nuestros corazones latiendo al unísono, unidos por un compás vibrante y acorde.
Dame un corazón nuevo, lleno de miel y sin heridas, ni pensamientos grises y doloridos, de lo que quise y ya no quiero pero que guarde mis antiguas inocencias y mis románticos secretos.
Dame un corazón nuevo que sienta los trinos que da a la aurora el ruiseñor desde los altos pinos lejanos y así ir hacia ti sin temores y sin manantiales de lágrimas en mi alma, sólo con esperanzas de amor en mis horas largas.
Dame un corazón nuevo para pensar en ti a cada instante, provocándome en pensarte y esperarte ya que eres el amor que sucumbe en el espacio más ínfimo de mi ser.
¡Ay amor! ¿Qué le haces a mi corazón? ¿Qué le haces a mi mente prisionera de tu dulzura?
Dame un corazón nuevo para crear mis mejores metáforas, mis más sentidos versos, sólo sintiendo el sonido tierno y suave de tu voz y buscar entre los dos la felicidad de fuego puro, abrazándonos sin movernos.
Dame un corazón nuevo para cuando mañana al despertar, la vida sea virgen, plena de luz, de silencios temblorosos y haremos que por vez primera el mundo tiemble en nuestro día, igual que en las arenas de las playas perviven vestigios de un gran barco naufragado.
Dame un corazón nuevo para que nuestros sueños de amor sean eternamente duraderos.

Desde la lejanía

Desde la lejanía, a través de los cielos gozamos de la esperanza de encontrarnos, de tener la luz que no tenemos y en ese gozo de esperar, la felicidad nos encontrará.

Nunca más solos, mundo de dos, frutos de dos, verdad paradisíaca, inventada por nosotros entre poemas, palabras, letras que nos unieron como apretados hilos de plata con sabores de mieles.

Desde la lejanía, en mi imaginación, camino entre perfumadas setas y retamas y voy hacia los torrentes que caracolean sobre las piedras resbaladizas de musgo, entre las extensiones de brezas rojas, entre los espesos pámpanos donde se posan las alondras.

Desde la lejanía al despedirnos, nos separamos con ansias ya de otra luz de encuentro, para gozar el vivir que hasta ahora ha sido trémulo, presentirse jubiloso como promesa eterna de amar.

Desde la lejanía, pero tan cerca que vibraremos con inquietudes, con vehemencia, con honduras plenas de sinceridad, amándonos alma con alma, corazones cálidos que anidan el deseo de estar juntos.

Quiero tu amor como árbol florecido y hoguera de estrellas, río de música, llovizna de jazmines que por dentro me abracen, me acaricien con esa dulzura que tú solo puedes dar.

Llévame contigo, vagabunda de amor, entre tus silbidos y quejas retumbantes, al paraíso del vendaval eternamente unida a ti, tú, mi felicidad, tú mi mundo todo.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

MI VIENTO ERES TÚ


Mi viento eres tú, el que me hace temblar, estremecer entre tus brazos.

Me llevas flotando a la orilla del nacer, al lecho virginal y pleno de candor.

Y lo que ha sido ya, los años, las memorias llamadas nuestra vida, tú, mi viento, las alzas y las llevas en vuelos ingrávidos a lugares remotos como sombras, dudas de existencia.

Mi viento eres tú, tú me meces con amor, me acunas y ante mi sorpresa no me sueltas y suavemente me izas entre brisas inocentes como en un mar inmenso.

Mi viento eres tú, me llevas a lugares lejanos, tembloroso de que la vida nos separe, retrasando desesperadamente con abrazos apretados la caída al borde del existir.

Mi viento eres tú, el hacedor del milagro de buscarme entre alharacas y estrépitos, hurgando entre los bosques tupidos, entre los campos florecidos, entre las lianas de las selvas tupidas.

Me encuentras y esa noche, gran madre de nosotros vamos hacia el nacer del amor.

Mi viento eres tú, me envuelves, me haces ir contigo por encima del cielo y del suelo, buscando el lugar exacto en el fondo escondido del horizonte, en esa grieta exacta donde sólo los dos, alma contra alma nos amaremos con pasión desbordante que hará temblar al mundo como estrellas puras y rutilantes.

Mi viento eres tú, escóndeme, cubre mi vida con tu amor, desbordante de huracanes de besos, ciclones de ternura, brisas de cálidos abrazos y caricias sin

Amar sin miedo


¿Qué me ha dado tu amor que vivo sumergida en él, sin miedo a perderlo?
Sólo sé que por ti sigo siendo un ser que pertenece a lo inexistente.
¿Qué me has dado ya que río, ya no lloro?
Me aíslo contigo en un ensueño que persiste en la noche, hasta en la noche en mi sueño, cuando vienes me alumbro de alegría y al irte me ensombrezco de tristeza.
¿Qué me ha dado tu amor que vivo sin miedo a amar?
Lo siento tierno, como los brotes de bambú incipientes que inquietos se asoman al viento.
Si pudiera tu alma responder a la mía desde esta lejanía, te diría en secreto qué cosas ansía.
Amar sin miedo, estamos separados por caminos largos pero igual puedo tener de tu amor la certeza y gozar plenamente como si estuviera entre tus brazos.
Si al caer de la tarde, nuestras almas se fueran a la orilla del mar y en un beso se unieran, el cristal de mis sueños la realidad partiría en mil trozos risueños y mi amor cantaría en nuestras almas vibrando en unísono canto.
Amar sin miedo, voy por la vereda de esta nueva historia y en este pergamino de momentos intensos, escribiré poemas para poder estar a tu lado a través de mis palabras hondas, sentidas, vibrantes.
Paralizada estoy en tu recuerdo, mi pensamiento vive palpitando en mí y siento que por ti la paz me inunda el alma.
Amar sin miedo, voy hacia ti sin temor a nada ya que tu amor es arte divino. Junto a ti, tu pureza fecunda fue germen de ternura que se arraiga cada día más en mi corazón.
No me dejes ir, ya que tu amor alienta mi vida y dilata la hondura de mis sentimientos.
Sólo así comprenderás mis versos, los más vibrantes, los más sentidos, los refugios incesantes de mi vida que se acompasan en mi alma cobijándome e impulsándome en verdad a continuar volcándolos en estas hojas en blanco para ti, mi amor.

Renunciación


Renunciación de tenerte a mi lado, me despido de ti, te regalo la luna, todo fue una ilusión vana y breve.
No se si te amé, creo que no, pero me queda tu sonrisa dormida en tu recuerdo y el corazón me dice que no te olvidaré.
Renunciación, te digo adiós por siempre aunque toda la vida siga pensando en ti.
La noche alba y vacía se poblará de recuerdos ya no tenidos y en presagios de memorias revividas me iré buscando con ojos penetrantes en altas madrugadas, ese amor que me está esperando, cálido y tierno, pleno de esperanzas para vivir un viaje sereno y largo.
Desde la nada subiste, maestro de la seducción, a la cumbre dorada de la conquista y ahora desciendes al valle de las sombras, callado, apesadumbrado, sin nada en las manos vacías.
Tus amores te abandonaron a la vera de tu camino, estás sólo con tus pesares y dolores.
Tenías en poder y el coraje de enfrentar la vida y vencer pero la vida y tus entornos te vencieron,
Renunciación total, me despido de ti con pesar y pena, no por mí en quien dejaste la inspiración divina de crear con amor versos, palabras, guiones de vida que vuelan por el mundo. Sí por ti que estás recibiendo de la vida la hiel del ultraje y los golpes duros que duelen más que las heridas abiertas.
Renunciación, te dejo con lo que tú anhelabas y te abandonó, no pudiste dominar tu genio metido en el polvo de la mentira, sin descanso, no viste que el verdadero y único amor te estaba esperando.
Ahora, desnudo y solo bajas de tu pedestal de mármol roto y ya nunca encontrarás la paz prometida.
Yo me voy al mundo nuevo, de noches claras y estrellas errantes, a encontrar el amor, el verdadero, el que me inunda de jazmines entre blancas espumas y esmeraldas temblorosas de vergeles que nos envolverán en un abrazo total y nuevo.

Transmutación



Transmutación, cambio sin fin, que te lleva a ser alguien diferente en un ir y devenir continuo, evolucionando hacia lo inexpugnable del mundo interior.
Transmutación, conversión, la piel se transforma en otra piel, en un mundo inédito que nos lleva a una metamorfosis del amor, transportándome a una abierta risa de depurados cristales, saliendo airosa de ciénagas de olvidados amores del pasado.
Transmutación de un ser frío, altivo, arrogante, en una mujer soñadora que vive el cálido romance del amor que desea inspirar y desatar en un loco frenesí que la arrebate.
Alteración de un corazón roto en uno palpitante y gozoso que sueñe y se estremezca entre los abrazos anhelados y esperados de ti, el de mirada ardiente, el que me hace sentir presa abandonada al albedrío de sus fuertes brazos.
Transmutación, mis brazos quietos e inmóviles se transforman en alas enlazadas; en espumas nacaradas mis manos se convierten y en un sortilegio del sol mi cuerpo se graba en el ébano azul de tu mirada.
Cambiante vida la mía, transmutada hasta el fin, buscando al caer de la tarde que nuestras almas se fueran a la orilla del mar y en un beso se unieran, donde el cristal de mis sueños la realidad partiría en mil trozos risueños y mi amor cantaría en nuestras almas vibrando en unísono canto.
Transmutación, cambiar la lejanía por el abrazo nuestro iluminado por sueños y suspiros de amor.
Transmutación, dame un corazón nuevo, no acerado, donde morar pueda este nuevo amor, corazón con calidez, dulzura y goces eternos.

Te quiero todavía


Te quiero todavía y deseo olvidarte, hundirme en el fondo del océano oscuro o irme tras horizontes lejanos.
Sueño y en mi temblor siento el dolor de la unidad que no existe, imposible unidad la que buscamos.
Desgarrada en dos, la dicha llega con el miedo de su virginidad inconquistable anhelando el amor que ya fue.
Te quiero todavía y te ruego con palabras sentidas que me dejes olvidarte, no quiero tener mi alma partida, no luchar con este amor que no existe, no lidiar con lo que sufro al no tenerlo.
Te quiero todavía, y sin embargo espero y el tiempo pasa, pasa y de lo que fue una hoguera sólo queda una braza pero sigo soñando que estás conmigo aún.
Y quizás en la sombra de mi esperanza ciega, comprenderé, de pronto, que lo que nunca llega, nos entristece menos que lo que llega tarde.
Te quiero todavía y alguna vez, aunque tarde, mis versos deberán decirte lo que para mí has sido, báculo de flores, lámpara de luz indefectible, númen eterno para que las palabras surgieran de este intrépido corazón con ternuras hacia ti compartidas.
Te quiero todavía y mis manos vacías tiemblan al escribir lo que siento, ya que siento más allá de las brumas de mis ojos cerrados por las lágrimas, la ansiedad de las horas convirtiéndose en días esperando a que llegue el olvido y con él sin calor la llama y ya sin fulgor la estrella.
Y seguiré así mi camino diciendo con palabras mustias y tristes “Era él…”, el que inspiraba mis versos.
Nuevas lunas se asomarán entre los árboles y las acompañaré en la danza, desnuda y casta.
Las aguas me llevan con sus vestiduras de música, que no tienen fin, esperando el poder amar porque la dicha quiere también su dicha, libre y sin recuerdos del pasado ya ido, con un perfume nuevo que viene con el viento o como agua transparente en cántaro sediento.

Quimera

Quimera de ser feliz en una mera ilusión de mi alma, desde mi cuarto en penumbras, con persianas en ascuas y puertas invisibles, porque estoy esperando al amor que vuelve de aquel mundo perdido donde hubo tantos sueños.
Quimera de felicidad bebiendo el zumo destilado de mi sueño, dejando en una estela de luz mi desamparo.
Con los ojos cerrados lo veo flotando a la deriva iluminándome de lejos para encontrarme en su memoria donde quedó grabado mi nombre y mi voz.
Quimera, entelequia mágica que me da fe en el recuerdo de frondas que pasaron pero que me lleva a futuros de innumerables días de amor, de alucinación y fantasía, bajando la luna y volando en sus brazos.
Quimera, ensueño, sin misterios ni rumbos inciertos, sí con delirios de pasos que se juntan en el silencio del aire, que se llena de ternuras en un amor puro, que envuelve con total arrebato a nuestros cuerpos donde la luz tímidamente se asoma.
Quimera, visión sin desolación, con luz de dorada dulzura, de luceros altos que nos llevan con caricias en las manos, lentamente a caminos ya no cerrados con resplandores sin penas.
Quimera, mito de este amor consagrado en un ensueño pleno de miradas, de palabras, de deseos, susurrándonos suspiros entrecortados, ilusiones de eterna pasión.
Quimera de sentirme amada, con este amor de verdad ya que lo imposible siempre llega, felicidad que nos trae el tiempo por horas que van y vienen, por el aire y que espero con una celeste paciencia porque sé que el momento está por llegar.
Quimera, sin delirios ni brumas del pasado, sí con sueños en los que me sumerjo y estoy contigo,
Volveré a tu ternura y empezaré a decir lo que nunca hubiera dicho ¡te espero! ¡eres el mito hecho realidad!

Acompáñame


Acompáñame en la vida, se tú mi bastón, mi brújula, mi guía.
Acompáñame con amor, no con olvidos de la nada, no con distancias sin presencias, no con pesares ni dolores.
Sí con alegrías compartidas, risas vividas, besos con mimos intensos.
Acompáñame, tú el amor mío, el que a mi lado se acerca y busca mis manos y mis placeres.
Dame todo tu sentir, fascinándome con tus palabras, esas que llegan a lo profundo del alma, las que acarician con cada frase, cada latido y cada palpitar.
Acompáñame en este camino incierto, sinuoso, con curvas largas y rasgantes.
No me dejes en la soledad sombría, sin luz ni claridad.
Acompáñame a ver las estrellas en la cima del mundo, sé el espíritu que traspasa, invisible, mis tinieblas y así seremos dos sombras unidas en el espacio azul y transparente.
Acompáñame desde la lejanía para que te sienta junto a mí con verdades claras y ciertas.
El amor que nos une desde el más allá, sin vernos, en un abrazo apretado, fuerte, carismático y sin fin, nos unirá en esta vida lograda por dos.
Acompáñame a vivir un sueño que nunca llegará a su fin.
Acompáñame en este juego que es la vida en el viaje que será vuelo mágico y sincero para deshojar la noche compartiendo nuevas madrugadas

viernes, 29 de octubre de 2010

Desnúdame


Desnúdame mi amor el alma toda, hurgando en mi interior.
Rasga las vestiduras de redes y dolores que me envuelven y forman parte de mi ser.
Navega en el mar de mi sentir.
Desnúdame y descubrirás nuevos horizontes dentro de mí, compartiendo contigo mis fracasos y mis triunfos.
Desnúdame, desnuda mi alma más allá de besos, caricias y palabras.
Estoy fiel y sumisa a tu amor en la alborada, a que desnudes mi alma y encuentres todos mis sentimientos, mis anhelos, mis suspiros en la nueva aurora boreal del nuevo día.
Desnúdame con los ojos del alma del amor navegando en el río y en el mar de la vida, en el agua del manantial, en las fuentes y arroyos cantarines donde se refleja toda la luz de nuestra esencia pura de amor.
Llévame contigo a gozar de la vida para crear poemas nuevos, audaces, con ritmos, en un conjunto mágico de letras y palabras.
Desnúdame, acércate a mi alma, juntándome en las sombras con danzares sonoros y graves cual canto y trinos de aves.
Desnúdame y bajo riendas frágiles, cruza mi alma como un corcel indómito, abriéndose paso entre los sentimientos profundos y plenos fascinando mi espíritu con tu algarabía de estrofas, tiernas y sutiles.
Desnúdame y hazme llegar tus estrofas mágicas, bordadas en frases de amor con extrañas músicas de acordes lejanos al compás de la orquesta que la vida nos ofrece.
Desnúdame entre tus versos, tú el poeta, ocultándome en un velo de palabras con sentimientos verdaderos y místicos.
Desnúdame en dulces sueños y en noches jamás olvidadas y seremos por siempre soñadores de infinito entre sombras vagarosas en espejos inciertos.

El Itinerante

¿A dónde vas tú, el itinerante eterno?
Llegadas sin retorno, idas sin regresos, senderos no hollados por caminos ignotos, ese es tu destino.
Tu principio y tu fin.
Atrás de quimeras orladas de sueños jóvenes, sin tiempos vividos y jornadas largas plenas de pensamientos intensos que atrapan el alma en una celada con vislumbres de maravillas que como metas se proyectan desde el arco a la flecha en un lapso sin instantes previos, entre luces y sombras.

Itinerante eterno, pirata de los mares inalcanzables, encuentra pronto tu hábitat cálido y puro donde descansar.
No más peregrinajes ocultos, desviados, que te conducen a lugares remotos sin fines concretos de búsqueda, de paz y amor.

Detén tu camino, haz un alto en él, recorre con tu alma buscando la luz que es energía pura y luminosa para que tu excelsa palabra cale hondo en el corazón de la gente sencilla y pura del pueblo, sin máculas ni pesares.

Itinerante errante, pirata de los siete mares, recala una vez en mí, llega con ansias de amarme tan sólo un instante, un segundo que valga una vida eterna.
Dulce amante mío te vislumbro a través del cosmos, te siento cerca de mí, ¡ven a mí! ¡te espero! que tu barco itinerante te traiga a mí tan solo por un instante, no importa; pero que valdrá en esta vida como vivida a través del tiempo en otros mundos, en otras galaxias, en otros cielos.

Te espero itinerante cambiante y sin palabras, con sólo caricias y amor para dar a esta sola alma a la que inspiras anhelos profundos

viernes, 10 de septiembre de 2010

LETRAS POÉTICAS


En tu presencia nacen mis palabras, porque el placer sublime de mirarte en un impulso poderoso me inspira los poemas.
En silencio labras con tu presencia fecundar al arte liberando el caudal de mi emoción que fluye en inspirada y lírica eclosión en cada verso.
Cadencias poética, por todo lo que tú inspiras, nuestras almas se llenan, se atan, se enciman y en las noches te sueño y veo letras en un ir y venir desde ti.
Mi poesía eres tú y es tal la armonía que emana de tu visión que la veo en el arcano de la mente mía, vertiéndose en el verso que yo creo resplandeciendo en el azul vacío del fantástico mundo que poseo en la raíz del pensamiento mío.
Letras poéticas, mi verso es una lágrima, que fluye solitaria, manando del dolor de no tenerte, es ráfaga nostálgica que hallando va en mis penas su triste inspiración idílica y cálida tañendo mi tristeza, desgrana una canción.
Letras poéticas, mi verso es una queja, una queja sin mengua que anida en mi dolor, es una queja lenta, es una queja honda que viene del amor.
Tú eres mi númen lejano, eres un ansiado despertar, muy lejos estás pero te acerco en el día que comienzo a llevar.
Te vivo, te siento.
Cadencias poéticas cuando te escribo mis letras, te dejo rimas y cantos, te dejo mis palabras, mis caricias en prosas, caricias en verso, mi esencia encendida, los fuegos del amor que vibran y crecen en el día a día.
Tú, mi poesía, mi magia, mi sueño y mi ilusión, eres mi cielo estrellado, eres el mundo todo.
Letras poéticas para ti, toma mi poesía, embriágate en mi clamor, va colmada de amores, de mis rosas con espinas, de mi amor hasta los confines de los recuerdos.

Te espero


Te espero en el umbral de mi pasional abrazo en la profunda noche, desprendiéndose tizones y luminosas chispas, vertiendo los amantes volcánicos deseos de eclosión de amar.
Te espero en mi vida, crepitaste ardiente las brisas en el silencio inmenso de la oscura noche.
Ardió en mi delirio tu abrazo creador, intensa llamarada de dos cuerpos pletóricos, inmersos en el amor.
Te espero con ansias de gozos, con mi ternura ardiente, abrevarás delicias que de mi ser anhelante van hacia ti.
Te espero, soy tuya, tómame, abrázame, vierte en silencio tus ánforas de fuego que aceleran el latido de mi corazón.
Te espero, estoy cerca, muy cerca de ti, te quiero a mi lado, se acelera el latido de mi corazón amante con tu abrazo leve y tu aliento excitante, donde enciende la llamarada que me abraza el pecho.
Te espero ¿vienes amor?, intensa llama mora en mi pecho que se inflama despertando mi ardiente fantasía y transforma toda la faz de mi destino.
No sé si espero, amor, ni si te espero, pero de pronto estás, inesperado y me envuelves en un abrazo cálido de estío.
Reconozco tus ojos de viajero, tu inseguro silencio, tu llamado, tus labios sin mañana y sin pasado.
Te espero porque eres un milagro de ternura, triste y feliz, eterno y pasajero, inquieto y firme.
Te espero, amor ¡Cómo irme! ¡Cómo estar sin estar!
Te espero porque puedo entristecerme tanto por tu ausencia que en fantasma de mí misma me torno y sentirme tan feliz por tu presencia que los cálices del regocijo colmo.
Pletóricos de dicha, con dulces sones de músicas seremos astros del alba, en la más alta estrella.
Ven… te espero… hasta la eternidad.

MISTERIOS DEL ALMA

Misterios del alma ¿dónde están?, ¿dónde se ocultan? ¿dónde se refugian?, buscan las profundidades olvidadas del espíritu, fluyen como dotes dormidas del más allá, son algo abstracto, misterioso, que emanan de las honduras de nuestro interior, nos envían energía de la espiritualidad.

Misterios del alma, escondidos en hondos y calados sentimientos que nos conectan con nuestro Ser más profundo.

Misterios del alma, nos envuelven en hebras de ensueño, nos hacen vibrar, nos colman de emociones, de llantos y risas.

Misterios del alma, ¿a dónde nos conducen? nos llevan lentamente al éxtasis, embriagándonos de sentimientos profundos que colman nuestra vida hasta el más allá, conectándonos con la eternidad.

Misterios del alma, anhelantes y esperados que nos hacen vibrar y vivir intensamente entre momentos de ráfagas de pasión.

Mi alma y sublime himeneo ostenta la alegría de amores y de ensueños, siente soplos de ternuras.

Misterios del alma, hálitos que se alzan puros, antiguos, recientes, nos inundan despacio y su aliento como un soplo, aire que crece, viento que canta nos inunda de la felicidad del vivir entre júbilos, milagros, nuevos amores, letras y poemas surgidos como alas del mundo.

Misterios del alma, estelas del amor vivido y por vivir que como luz amanecida nos alumbra nuestro ser y como en un soliloquio claro, sin esperas, nos lleva a amar, estar amando en un impulso sin fin. Dulces días en los que el mundo nos lleva con nieves o con sol, con penas o dichas a aceptar con sonrisa los misterios del alma y a vivirlos como prodigios que renacen desde nuestras últimas fronteras.