Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
Mi Verso es un Canto
Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.
La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.
Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.
Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.
Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.
Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.
La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.
De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.
Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.
Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.
Haz click para ver los videos de mis prosas poéticas.
viernes, 14 de octubre de 2011
Pienso en ti
Despacito
lunes, 3 de octubre de 2011
Besos que no has dado
Besos que no has dado, se han ido con la brisa, lejos en el tiempo.
Temblaron mis labios, trémulos y ávidos de amor pero no llegaron a ser verdad en mí.
Besos dulces y tiernos no recibidos, escondidos entre oscuros pasillos y zaguanes donde el amor zigzagueaba sin encontrar donde ofrecerse como secretos encastillados.
Besos que no has dado, perdidos se fueron a otros lares buscando la miel de otros labios.
Un día, esos besos desde lejos, de centellantes horizontes fueron naciendo y entregándose a quienes los recibieran ya que yo me negaba sin querer como alma delgada y esquiva, sin rendirme a ellos.
Los labios ceden, rinden su forma al otro labio que los viene a besar, pero el destino se inmiscuye y los deja pasar.
Besos que no has dado, esos, los más tiernos, los más dulces, los carismáticos, los cautivadores, ¿por qué los dejaste pasar?, besos no entregados, como frutos redondos se fueron a lugares ardientes,
buscando pasión, sin ver ni tocar mi sonrosada piel.
Besos que no has dado, con alas doradas, volaron a otros cielos y yo triste y desolada aún los deseo y los espero.
Fue lo imposible, hecho repetido, inalcanzable y aún añorado, sus delicias fueron tan sólo imaginadas pero no llegadas.
Besos que no he dado, no tuve la valentía de recibirlos, vacilé toda trémula, fue una ausencia sin labios.
Y ahora yo sola, con la verdad me enfrento al recordar la angustia, el tormento, cielos negros, estrellados, de puede ser, de quizás, de nunca.
jueves, 29 de septiembre de 2011
Si supieras
Flamear de imágenes
Sin alas, silenciosa por los aires, te busco recorriendo distancias, emocionada con versos que se dan a la vida como un milagro.
Flamear de imágenes, mi ritmo cadencioso, revolotea entre caricias y suspiros en nuestros encuentros entre rosas, albores, celajes, donde el tiempo se pierde en un ir y venir infinito.
Flamear de imágenes, como flechas perfumadas lancé mis palabras en un poema de amor que viajó hasta tu alma, dulce estrella de la pasión, ojos de luna, corazón suave y tierno de mi esperanzada espera.
De ti conozco tan solo tu alma venida desde lejos, alma que con pálido encanto es fuente sonora, esencia del canto ¡es un reír de aurora!
Un gran flamear de cuerpos en proyecto, abruma las imágenes que en el agua transparente y celeste nos entreteje en tules y juntos nos acercan y nos llevan a mundos milagrosos.
Flamear de imágenes, con notas breves y trémulas, las frases se entrecruzan, otras se mojan las alas en la transparente esfera de la gota de rocío en la que tú y yo absortos contemplamos la imagen del cielo unida a la forma de la vida.
Y escuchando atentos, muy juntos oiremos la melodía de los versos incesantes que no se agitarán como las dichas ni los besos.
Flamear de imágenes, en noches de misterio encendamos la lámpara del amor y compilaré mis versos en lugares remotos con la complicidad de la noche en el abrazo de la luna.
Fluye amante porque eres amado, muestra en tu hacer que eres un afluente de una corriente embravecida.
Flamear de imágenes, mis manos rozan tu suave piel y mis labios se acercan y te buscan.
martes, 27 de septiembre de 2011
Tejiendo la vida
Así tejemos la vida entre nuestro diálogo de miradas atentas, sorprendidas, milagrosas, sorpresivas, consuelos y bálsamos de nuestras almas que nos unen en un alianza continua, permanente, constante y sentida. Tejiendo la vida sin palabras mutiladas, sí, con rumores de amor en noches de espera, cantando sin tristezas ni penas. Soy la viajera con el corazón pleno de amor y la sombra de tu sombra quien teje palabras de amor, frases, versos, entre hilos de seda y plumas haciendo un nido cálido de caricias. Sensación de ser dos voces en la noche unidas por lazos estrechos y entretejidos de recuerdos. Tejiendo la vida en un vivir juntos el hasta ahora esperado, trémulo y jubiloso de promesas unidas, ya que la vida es la sorpresa en que nos suelta desnudos, inocentes, en un mar inmenso. Tejiendo la vida, los dos al unísono, para que en nuestros días de tormenta sólo haya claridad que atraviese las nubes oscuras y tristes. Tejiendo la vida comenzaste a quererme porque me convertí, sólo para ti en ese sueño de cuento de hadas que todo lo llenó con su magia atrapando tu corazón y a la vez, haciéndolo libre. Mi pasión fluye al recordarte, te tengo prendido en mi corazón y una catarata de gozos fluye desde mis entrañas. Tejiendo la vida, los poemas van destilando cada día, ilusiones, rosas, fantasías, que llenan mi alma de alegría, sueños que despertarán algún día mientras vivo y respiro tu sonrisa. Tejedora de versos y rimas, tejiendo momentos trenzo la vida. Eres mi amor cada noche, mi eterno enamorado que calla y mira. Tejiendo esperanzas y sueños con la madeja en mis manos, el corazón, el papel y una pluma, hilo y deshilo la ilusión de estar contigo. Para que me sirve la vida si ya tejida en un hilo, perece, aunque de su esencia brota mi vida en un verso. Ya no sueño con tus ojos, ahora quiero tu regreso, ya te tejí toda la vida y ahora en versos te quiero para mí, quiero estar contigo siempre. Sueño con estar a tu lado, tendidos sobre nuestro lecho, recordar las horas pasadas en unas sábanas de tejidos blancos sobre la aguja de tu amor soñado, tejidos en letras de sueños y tiernos besos palpados sobre este gran poema de amor que es la vida.
lunes, 26 de septiembre de 2011
Herida de amor

Escuchemos juntos una dulce melodía, armoniosa que nos permita danzar juntos con ansias de seguir viviendo el hoy hacia un futuro pleno de promesas.
Herida de amor, mis pasos te seguirán buscando como visiones de sones acompasados y correré a regiones ignotas en un pentagrama vacío que busca y no encuentra sus notas que en lejanías se esconden y se guarecen en frondas de tupidos follajes.
No lo entiendo, no logro entender como se puede herir de esta manera, ¿por qué después del sol radiante, la fría noche se hizo eterna? y él, en quien creí, estalló como una copa de fino cristal en mil pedazos que impregnaron el aire en un vacío irrecuperable.
Ciertamente prefiero lo que parece ser amor y dejarme cegar con tu infinita luz que me consume.
Herida de amor, cuando escucho tu voz y mi corazón lleno de lamentos comienza a golpear aceleradamente mi pecho.
Quisiera tener alas para volar y estar a tu lado para acompañarte y apoyarte. Cuantas más piedras te arrojen más alto haré mi pedestal de gloria para ti. Lo importante es levantarse ¡fuerza!
¿Por qué siento que mi mundo está apartado entre soledad de soledades entre mil noches sin lunas?
Herida de amor, la lluvia desgrana el gris de tu mirada, mi angustia se prende en cada gota agonizante.
Herida de amor, tú me regalas el recuerdo de tus ojos, plomizos y aleteantes. Eres el fino aliento de la aurora y un abrazo de sentimientos mansos.
Herida de amor, eres en mis días de tormenta, claridad que perfora nubes.
Herida de amor, eres la placidez del agua que en mi piel revolotea y mi sangre te llama y te siento mío para siempre.
Corazón con alas de ciudad. Voz de horizonte y de queja solitaria. Ojos de jacarandá madurados en la nostalgia.
Herida de amor, no quiero que el sol me despierte, quiero seguir soñando contigo, tu recuerdo y tu figura las tengo en mis ojos, clavadas como dos luceros, te tengo a ti en mi alma y prendido en mi corazón
¿Cómo será?

¿Será esto, amor, lo que siento? Dímelo tú, mi amado.
¿Será o sólo es cuestión de tiempo?
Quererte tanto sin saber si te quiero ¡vivir! ¡morir! en un momento.
Como si nada más existiera, sólo tú y yo en este eterno tormento de supuesta felicidad mezclada con la soledad que no me deja en paz.
La necesidad de no sentir tu vacío. ¿Será esto, amor, lo que siento? o sólo un instante fugaz que desaparecerá cuando caigas tú, mi dulce amor, en el tiempo.
¿Cómo será mi vida sin que tú llenes mi universo de brillantes estrellas? estrellas que nublan mi razón y de cometas que caen a veces de golpe y me devuelven a la realidad.
Pero, ¿qué es la vida si tú no estás?
¿Será esto amor lo que siento cuando te extraño y estás lejos y siento como si fuera a morir si no te tengo?
¿Cómo será vivir sin ti?
¿Será esto, amor, lo que siento? O más una tortura, un sufrimiento, un espejismo, obra del destino este sentimiento tan intenso, a veces frágil, incierto, que me hace dudar y pensar si será esto lo que siento.
¿Cómo será separarnos? Lo distinto se alza, nos pone en pie, nos llama otra vez a vencernos por las minas oscuras.
¿Cómo serán las tempestades amantes igual que las celestes, desembocando en fúlgidas sorpresas, en más luz, en la cándida novedad de lo mismo?
¿Cómo será cuando nuestras almas dedicadas, ardientes, se buscan como por un camino que no tiene despedidas?
¿Cómo será el verso que inunda mi espíritu en noches solitarias, misteriosas, en tinieblas?
¿Cómo serán las estrofas inspiradas por ti, mi amado, mi corazón se asombra de cómo llevan todas mis ilusiones, volando como insectos de luz en sus canciones?
Quiero a mis poemas por ingenuos, piensan que vuelas, sólo porque mi frente roza tus alas de jilguero.
Los quiero por audaces, yo sé que en sus anhelos hay horizontes para los mundos y los cielos.
¿Y cómo será, amor, cuando no pueda volcar en mi papel, en versos todo el amor que por ti siento ya que siempre tendrán en mi laúd cantares y en el rosal de mi cariño, flores brillando en el fondo de mis noches las alas de mi númen.
Bien lejos

Bien lejos, desde la distancia imprevisible, te invoco, a ti, señor de mis amores y entre sílabas deslumbrantes quizás te diga: ¡Ven a mí! ¡Acércate!.
Bien lejos, por el aire, sin volar, sin tocar tierra, mi vida está suspendida sin tiempos puros, equidistante de los dos crepúsculos, solamente por buscarte a ti.
Tiempos de gozos ya idos, horas limpias, esperando nuevos alfabetos que se hacen y deshacen en rapidísimas palabras como versos tendidos en el cielo.
Bien lejos, los caminos pueden recorrerse, sin dar más que un paso, un paso que se convierte en el deseo, en la necesidad de estar con el ser amado.
Amor lejano, lejos como una estrella, tú mi amado te encuentras de mí.
Y aunque no pueda verte por la distancia mi amor se expande por toda la tierra y toda ansia se calma tan sólo en escribir versos para ti.
Bien lejos, distingo los destellos de tus besos apasionados, son relumbres, claridades, alejándose, acercándose y en delirantes titubeos los siento cerca, cerca de mí, a la sangre de mis venas que van en busca de su centro, mi corazón enamorado.
Bien lejos, vienes y vas y tu canto vive dentro de mí, alma arriba, alma abajo, cantando y recantando.
En la lejanía, cuando se va tu sol cantas estrellas, se va estrellando el alma, con los ojos cerrados, de luceros, en tu cantar nocturno, me brisas y él me entrega desde la distancia al mismo río de tu eterno cántico.
Vienes y vas desde bien lejos, desde el humo a la nada, a través de los poemas.
¡Cuántas más luces hay, más dudas tiemblan y vibran de pena mi alma toda!
Delicadas, ardientes, nuestras almas se buscan por nuestro diferir, como por un camino donde no hay despedidas.
Y al final, el hallazgo, el contacto del uno con el otro, la nueva separación vencida, la unión pura, brotando de la lejanía.
Y mirándonos en el triunfo como de un agua quieta, tú y yo, otra vez sólo veremos un rostro.
La noche no es más solitaria, ni serenamente triste, sin manto de tinieblas, nos encontramos desde lejos, bien lejos, para encender la pasión que no estaba dormida.
miércoles, 21 de septiembre de 2011
Después de ti, todo

Después de ti, todo, eres mi rincón de sueños y de anhelos, eres mi remanso en las tempestades y estás en mi pedazo de cielo, eres mi aliento, eres mi verdad…
Contigo ya no tengo miedo ni temor a la realidad.
Después de ti, todo, mi amor está contigo en todo momento y en todo lugar, eres mi razón de ser, no navego más entre la bruma de la soledad ni entre las nubes del olvido.
Tú eres mi todo, eres cada estrella que titila en la noche oscura, eres ese rayo de luz que entra por mi ventana, eres mi respiración, eres mi ángel, eres tú mi todo.
Después de ti, todo, nos rodea el aire como una llama azul y como en el campo una esmeralda ardiente en la que ondula el vago tul de una humareda transparente.
Tú, mi todo, secas las fuentes del llanto e inundas las fuentes de mis deseos, te presiento antes de tu llegada, percibo el aroma de tu cuerpo fuerte, vigoroso, viril.
Después de ti, todo, franqueaste las puertas de mis expectativas, lograste que tocara el cielo con las manos sintiéndome plena en cuerpo y espíritu.
Eres mi todo, con sólo mirarnos nos escuchamos sin hablar, el silencio nos rodea y nos une.
En un minuto sólo el pacto se siente total, nuestra dicha se desliza por nuevos caminos, así se calma la furia de la pasión, en un instante.
¿Por qué eres mi todo? Porque en una larga noche con luna que no censura nos permitió fulgurar en el centro del Universo.
Tu voz se acerca y con ella tu esencia del amor, la percibo, tus rasgos, tus manos finas, tus besos cálidos: eres mi todo.
Después de ti, todo, no puedo olvidarte en ningún amanecer, te necesito cerca de mí, no hay soledad, ya es todo compañía y en tus brazos dejaré el cimiento de mi plasmada memoria, despertando con el trinar de los pájaros y el perfume de las caléndulas
Necesito encontrar en la inmensidad, en el silencio de mis versos tus sentimientos que me inspiran y envuelven mi vida entera.
El todo es nuestro, explosión de placer y gozo, imposible escapar a tanta dicha.
¡Eres mi todo!
Ansiado encuentro

Ansiado encuentro, esperado desde siempre, gozando mis anhelos en la espera con cantos en la lira y en el alma vuelos.
¡Oh ansiado encuentro! ¡Mi fragante edén! ¿Qué bien a tu bien se puede igualar?
Ansiado encuentro, en la amable brisa que besa mi frente oigo muy cerca tu sonrisa fugaz y clemente y pensando en ti tu donaire llena mi corazón.
Ansío verte, estar entre tus brazos, todo en ti es calma, suavidad, como la luz del rocío, el azul del cielo, el cantar del ave.
Ansiado encuentro porque no hay duda ya de que nosotros somos los dos llamados, posesión lenta, al fin, del paraíso.
Pero aún queriéndote encontrar el miedo me inunda, temblor en mi cuerpo, estremecimiento me recorren poco a poco y quedo inmóvil y quieta porque la felicidad se acerca, está ya cerca, me busca en su gran marcha subceleste, hollando nubes, cruzando espacios.
Ansiado encuentro, antes remotísimo, se acerca aceleradamente a una velocidad de luz de estrella y tarda todavía en llegar porque procede de más allá de las constelaciones.
Ansiado encuentro, clamo ser tuya y ya lo soy antes de tu llegada y con los ojos bien abiertos pienso, adivino, por cual lugar llegarás, tú, mi dicha.
No quiero el hueco de tu ausencia y me estremezco en un gran temblor de víspera y de alba porque vienes hacia mí y ya comienzas a desatar sin prisa mis quebrantos y mis desasosiegos.
Ansiado encuentro, contigo desaparecerán mis amarillentas pesadillas, mi cansancio, mi desencanto, mi llanto, mi tristeza.
Y en el aire, contigo iré, acompañaré a tu lado al viento en su caminar siguiendo tus pasos, escuchando tu voz a mis ansias de amarte bajo un cielo, cenizo que como testigo alumbrará nuestros cánticos de amor.
Ansiado encuentro de amor, dos almas fundidas entre caricias leves en lugares secretos donde todo es nuestro, íntimo, sólo de los dos.
¡Oh gloria de nuestro hallazgo! ¡Juntos en oleaje de pájaros al vuelo!
Desnudando los ríos a nuestro paso, movemos las selvas inefables, deshacemos el otoño de sus plumas, cubrimos con nuestro calor, inviernos cándidos.
Contigo a mi lado voy al río en busca de mi sombra, dejo mi soledad de luna fría y recojo mis ojos abandonados en la orilla del río de la vida.
Ansiado encuentro, aquí estoy, estoy esperando, expectante, asustada, dormida en mi ser desde épocas lejanas pero de pie, vacante, suelta, tensas mis fuerzas vírgenes para ti, mi amado.
Insaciable

Insaciable, mi corazón de rubí se colma de deseos inagotables, ansias de ser amada sin tiempos ni distancias, por senderos sin fin.
Ávida de pasiones sin que marchiten las rosas que me diste un día.
¡Dura tan poco la alborada! Necesito un amor inextinguible que me haga vibrar hasta lo hondo de mi mundo interior en un arrebato en que su amor me envuelva sin descanso.
¿Qué quiero? Caricias interminables, ávidas ternuras en ensueños de locas fantasías que aguardan las infinitas miradas de las estrellas.
Quiero que seas sombra entre las sombras, en mi presente ¡busco lo eterno, corazón profundo!.
Insaciable, hambrienta de tu amor, de tu esplendor clemente en la tarde te espero, reclinada en el poniente, como velos que se enredan con furia como una tormenta en el mar.
Prolongado deseo, es agua y amor, huracanes que se forman por fuertes encuentros de amar y ser amado.
Es la hora de encontrar un cauce por un momento hasta volver a estallar en luces constantes que iluminan, se apagan y vuelven a encenderse en un tiempo prolongado e interminable.
Insaciable, abro los brazos para que tú te refugies y el galopar de tus latidos me inspira un infinito amor que como una triunfal espada atraviesa como huella sublime nuestra relación ardiente.
Eres mi faro, donde tu estrella enciende mi esperanza, en horas, horas largas, ya sin horas ni tiempo ni siglos.
Insaciable amante, tu fulgor es más límpido y más claro cuanto más profundo te arraigas en mi pecho.
Aquí, a tus pies, descanso, mi mundo de ilusiones se posterna ante ti, deseo estar a tu lado como un ave de mar jamás vencida y allí donde ningún poder alcanza doy señas de que soy tuya.
Insaciable, desnudos los dos ante el mundo salimos a buscar la verdad, lo verdadero, lo no insatisfecho, felicidad, nombre sin dueño.
Misterioso poder en ti se encierra, me inundas de consuelos y gozos y haces que me olvide del mundo y sus querellas, mi frente alzo y las poesías brotan como capullos tiernos de pensamientos buscando tu calor para volver a amar y jamás olvidarnos, vivir en un ardiente sueño, grandioso e imponente, voraz como las ansias de tenerte.
¡Insaciable, el temblor de mi cuerpo me lleva a la cumbre de un éxtasis total!
viernes, 16 de septiembre de 2011
Furia ciega

Furia ciega, forjada en un instante de dolor, al ser herida en mis sentimientos y de pronto se juntaron en una cadena total las emociones que lastiman y hacen llorar al alma entera dejando cicatrices que, quizás, no puedan desaparecer.
Furia ciega, el ser en el que yo creía, el amado, no era transparente ni diáfano, sólo jugaba con mi amor y con rabia y violencia como un viento alocado o un huracán tempestuoso mi alma se transformó en una roca, en un suelo impenetrable, incapaz de volver a anhelar sentimientos puros.
Furia ciega, mis labios herméticos ya no claman por ti, arrebataste mi vida, con saña ciega, dejándome en un derrumbe total, entre sombras y oscuridades, sin más preguntas y deseando olvido.
Mi ira desaparecerá por tierra firme, con ciencia de equilibrista y piruetas suspendidas, sin peligros, tendida al borde del abismo, sin caer, esperando quien cure mis heridas.
Mi alma en pedazos, lentamente vuelve a unirse en una sola, la mía y se anima a continuar soñando, esperando el amor sano, verdadero y total, tierno como tréboles en flor.
Se irá la nube negra, torva, lenta, de pedrusco, la que con frenesí me hirió en un tiempo infinito y las auroras de plata iluminarán mi mundo interior.
Furia ciega, me acosaste pero ahora me siento libre, quiero estar sola, sin que una voz suene a mi lado si no es verdadera.
Hay que seguir sabiendo que existe la fuerza que aligera y que nos libera de sentimientos falsos.
Quiero que mi alma renazca, clara y abierta, sin rencores, sí con expresiones, buscando caminos anchos y no atajos angostos que lastimen al pasar, preparé altas escalas, soñaré altos muros, guiándome para el que vendrá en mi búsqueda, un ser auténtico como una flor sin espinas
La brisa será más fresca, el cauce que estuvo seco vuelve a conducir su caudal y un gozo nunca sentido, un verdor, unas estrellas y un río que vuelve a amar son un augurio claro de que el amor volverá y la furia se esfumará para siempre en cenizas apagadas que volarán con el viento.
Dos títeres
Dos títeres, somos dos seres que sin rostro y sin piel nos amamos con total intensidad, manejados no sé por quién.
¿Quién rige nuestras vidas? Vaga historia, formas turbias, sucesión de ademanes con cadencias.
Y en nuestros escenarios de vida, surgen de pronto, veloces animaciones, falsos besos a través de nuestra aparente piel y sufrimos condenados sin remedio a pasiones y a ilusiones vanas.
Nuestros cuerpos se acercan, se tocan, se llaman pero en un instante, sin darnos cuenta se paran tan sólo frente a frente entre enredos de hilos multicolores y volvemos a la soledad, toda desnuda sin ver en nuestro interior la tela blanca de nuestras vestiduras, inmaculada, ajenas a las maldades que en ella pretenden, unos extraños, cometer.
Dos títeres, que entre hilos de voz, que se oyen en la noche, nos acercan y nos alejan, ¿Quién, de dónde, por qué? y entre luces inciertas nos amamos.
Juntos, muy juntos, de improviso, desapareces en un telón oscuro y misterioso, ¿Adónde estás? ¿Por qué te alejas? Y yo sola quedo desmadejada y quieta en el suelo polvoriento del teatrillo.
Por mis mejillas resbalan lágrimas de color y esos lagrimones tristes, dejan manchas en mi vestido de estopa y algodón como pétalos encarnados de mil colores diferentes.
Y mi voz que sólo tú escuchas, te dice temblando y con frío “soy el dolor que por donde andas, ando. No clames más, tu corazón es mío.
Títeres, fantoches, polichinelas nos llaman, brindamos risas por doquier pero en nuestro interior con voces prestadas, chillonas, agudas, falsas, sufrimos por amor, habitamos un cuerpo que no es nuestro y no pueden sujetar con trenzas o lazos nuestros corazones que están unidos por un eterno tiempo.
¿Quién nos hizo? ¿Por qué? Vivimos en un hoy que no es nuestro y con redoblada fuerza sacudo el silencioso corazón de quien nos une y desune a la vez y sólo hay una puerta que ni a mis golpes responde, es inútil cambiar, es inútil gritar, sólo nos queda amarnos en esos instantes en que por milagro, estamos juntos, muy juntos.
El tiempo es un río que huye y en algún momento en un arcón de madera nos dejarán juntos y todo quedará atrás en las sombras de un remoto ayer y así podremos amarnos, reír, vivir nuestro existir, mirándonos a través de nuestros ojos de cristal policromados y siempre abiertos.
La eternidad será nuestra casa que al fin hemos de habitar y no habrá hilos ni lazos que nos puedan separar.
Dos títeres que se aman y que ya no temen a la muerte ni a la vida, sólo les queda soñar y así todo pasa, sin que la transparencia del mañana se enturbie jamás.
miércoles, 14 de septiembre de 2011
Pasión sin rostro

Pasión sin rostro, ¿eres tú el esperado? a través de la vida que pasa, espero no sólo fugaces dichas, sino la esencia de verdaderos sentimientos plenos de júbilos y plácidos encantos.
¿Dónde estás tú, el desconocido? No te encuentro ni en mis estrofas, los sones que de mi vida van brotando, son los pasos de las visiones que conmigo lo andan buscando.
¿En qué lejanías te escondes? Tu alma la siento cerca, tu rostro no lo he de hallar.
Inútilmente pido noticias de él al viento, al ave, a la flor, a la fuente y a los astros del firmamento.
Más no he de dejar de buscarte, ya una voz secreta me susurra, ¡sigue! ¿Qué te importa no hallarle? ¡Sigue! ¡no te canses, poetisa!
Sueño mis versos y soy feliz, sólo con soñar con tu rostro, canto ¿qué importa no ver la raíz si todo el rosal está en flor?
Pasión sin rostro, ¿Dónde ocultas tu alma? Por hallarte no reposo, vuelo bajo el cielo y sobre el mar ¿Dónde vives, solitaria, misteriosa?
Tu pasión la siento cerca y no sólo como un sueño que se esfuma, sí como un anhelo dulcísimo de añorar tu presencia.
Nuestras almas, en lenguaje sutil cuando los cristales se duplican, se encuentran y se enlazan.
Pasión sin rostro, mis sentimientos se cruzan y mis anhelos anudas, habitas en mis sueños y conozco tan sólo un rincón de tu alma.
Primero fue un poema de amor que envié a tu alma sin rostro, luego otro y luego otro sobre las costas de tu espíritu se fueron amontonando con fuego de pasión.
¿Quién eres? ¿Cómo eres? Soy tan solo una mujer poeta que busca el amor como increíble recompensa de los cielos e ilusión llegada como magia a mi alma.
Pasión sin rostro, como una máscara misteriosa, sin apariencias reales que no representan quien eres pero que dentro de ti, muy dentro, está la confianza personificada en un rincón de tu alma y la calma inunda mi alma si tú te acercas.
Pasión sin rostro, vuela mi corazón hacia ti, pleno de ilusiones y esperanzas, atadas con cadenas de estrellas a la sombra de un árbol y con cantos de pájaros perdidos en la brisa, dejando un invisible rastro de alegrías y anhelos.
Navegaré
Navegaré en tus olas azules y verdes para enamorarte y cada vez más cerca estaré junto a ti donde las olas muy azules se confunden con el cielo en el mar.
Y en la calma se arrulla la ternura infinita de amar y así las olas mecidas en alta mar, pegadas, muy juntas y solas hacen que quiera estar bajo el resplandor de la luna viéndonos románticos y deseosos, tú y yo con las olas del mar.
Navegaré en tu vida como un leve rumor, como una brisa, llegaré a tu frente como nardo desvelado con tan solo recuerdos y sonrisas.
Tú eres todo para mí, mi canción, mi mar templado, el pulso de mi sangre, mi llanura, donde duermo sin sueño mi pecado y eres mi apoyo donde con ternura este amor trasciende lo ya vivido.
Navegaré en tu mar de amor infinito, me adentraré en tus aguas en calma y navegaré junto con tu alma hasta descubrir tu íntimo laberinto.
Trazaré una huella de navegación de millares de años, alrededor del mundo, buscándote amor, en el agua de todos los océanos.
Navegaré hacia ti, tú eres el amor y la playa, mi luz desconocida, mi fuente iluminada, déjame quererte amor, déjame estar en ti.
Cúbreme con tu arrebatadora espuma del mar embravecido, que yo saldré triunfante, hollando en una diadema de suspiros brillantes y una lluvia de jazmines y estrellas palpitantes.
Navegaré sobre mi propia estela, siempre viva, dispuesta a todo, a vivir con amor y alegría, aún cuando cambie el viento y se den vuelta los paisajes y en mis blandos oleajes por mis flancos tú alelí resbala.
Navegaré, mientras el mundo canta, cae la luna y el amor renace y te soñaré surgido del mar, sano y fuerte para abrazarme y suspenderme en esa abierta playa mía.
Quieta estoy escuchando el corazón azul del oleaje, que eres tú el que viene por la espuma.
Bésame amor que en esta noche triste te diré los poemas que mis labios no se atrevieron y llegarán al papel donde nadie más los espera.
¿Dónde estás? Dime amor mío ¿No me sientes llegar como una lágrima buscándote por encima del mar?
Navegaré hasta el fin para que me sientas y escuches decir que te amo.
miércoles, 7 de septiembre de 2011
Nuestro tiempo es hoy

Nuestro tiempo es hoy, este segundo, este instante, porque las vidas para ser fluidas cantan con los pasos. Hoy estoy aquí pensando en ti, no es la tensión, la melodía de la vida, no es la postura que se tiene como permanente y constante de cansancio y tristeza, no está hecha la vida para romperse cada día,
¿Adonde se va viviendo un hoy que fue ayer?
Busco y contemplo con ansias el amor del Hoy, el que me sorprende con su mirada de ternura y mimos.
Y en la medida que el ser se entrega… ¡a través de él!, se traduce la fuerza que le anima.
Nuestro tiempo es hoy, te necesito en este momento, anhelo tus besos, tus caricias dulces, tus abrazos profundos y como en el transcurso suave de cada día ir tras el amor esperado, anhelante, ese algo que penetra en cada respiración, en cada suspiro, ¡que se da en cada sabor!
Nuestro tiempo es hoy, que se balancea en cada visión, ¡que canta!… en cada palabra, en cada verso, que nos inunda en todo nuestro interior.
Nuestro tiempo es hoy, quisiera detenerlo para mirarme en tus ojos, para contemplar tu sonrisa, hoy quisiera caminar sin prisa mientras se moja mi cara con la brisa y despertarme contigo cada mañana.
Nuestro tiempo es hoy, no me pidas más del que te puedo dar, quizás mañana ya sea tarde, el amor al pasar no se va a detener al verte.
¡Que haya en nuestros tiempo sensibilidad, entendimiento y amor mutuo!.
Nuestro tiempo es hoy, sin limites ni fronteras, si de ilusiones y fantasía
Quisiera ser

Quisiera ser para ti lo anhelado, lo esperado, el amparo en tus momentos de tristezas, la paz en el umbral de tu vida.
Quisiera ser fiel reflejo en la claridad del alto espejo donde nos miremos juntos, llenando tus ojos con el cielo infinito del sentir el mutuo amor que siembra en nuestros corazones llamas de rosas entregadas al viento.
Quisiera ser tuya, toda tuya, entregarme en tus brazos cálidos, perfumados de espigas y que tus manos me guíen a las cumbres del lucero.
Quisiera ser el reflejo de tu sonrisa, flotando en el devenir continuo de la vida, tu paz de intactos cristales liberados de ruidos y de sombras.
¡Ah! ¡Si pudiera ser el manantial de tu dicha, que suavemente mane para sentirme amada y protegida!
Quisiera ser tu espera y tu cercanía para que mis palabras te lleven a mi silencio y entre suspiros entrecortados hacerte sentir el amor que me inspiras.
Quisiera ser en ti todo sentido, todo un pensar y grabarme en tu mente, estar en tu corazón, en cada latido y convertirme en tu presente.
Quiero ser parte de ti en todo momento, dejando tus espacios libres pero sí podernos fundir en un mismo fuego, ser un solo cuerpo en una misma esencia.
Quisiera ser en tu vida algo más que un instante, algo más que una sombra y algo más que un afán, sí ser en ti mismo una huella imborrable, un recuerdo constante y una sola verdad.
Quisiera ser en tu vida una pena de ausencia y un dolor de distancia, algo más que una imagen y algo más que el ensueño que venciendo caminos llega, pasa y se va…
Ser en tus labios la risa, ser el fin y principio, la tiniebla y la luz, la tierra y el cielo
Tres llaves

Tres llaves que han abierto las puertas de mi vida junto a la luz, cantando la tristeza de lo que nace, la llave de tu corazón palpitante, la llave que permite entrar a tu alma, la llave silenciosa de tu vida.
Estas son las versiones maravillosas a las que me enfrento, temblando de amor y cuidándome de la silenciosa sombra que en algún encuentro de mi viaje eterno me lleve a un lugar lejano y no pueda estar contigo, mi amor.
Tres llaves que envuelvo en mil caricias y ternuras entre suspiros del mar son mi tesoro que guardo celosamente entre canto de cálidos sonidos de campanarios lejanos.
Tres llaves que están dentro de mi y por las que vale vivir en la cueva del destino, de tu corazón amado de tu alma noble de tu vida en la que se refleja tu bravura, tu tesón, tu valentía, en cada instante doloroso del todo y de la nada.
Tres llaves que entre estrellas, nubes, viento silente, inundan mi alma iluminándola con palabras como piedras preciosas.
Misterio, magia, tres llaves que llegaron a mi hora inocente en el umbral de mi mirada sonámbula y transparente despertándome y abriéndome a la vida sin las cuales no podría vivir.
Tres llaves que se dejaron caer, sin dolor, en mi vida dejándose enlazar de fuego y amor, de silencio ingenuo y crédulo.
Y en mi noche eterna forjé un sendero bordado con piedras de cristal donde dejé olvidada las llaves de mi alma, de mi corazón y de mi vida para quien las encuentre este deseoso de conquistar mi alma, conquistar mi corazón y quedarse en mi vida.
Y entre coloridas transparencias las tres llaves se reflejan en los espejos vigías de mis poemas de amor que desnudan mi alma entre cantos y besos.
Alguna vez las tres llaves se quedarán unidas en mi vida de viajera y poeta cuando la noche sea de los dos, revelando al mundo la delicia de perderse envueltos en llaves de vida,
Soneto de la Luna
Soneto de la Luna, desciende serena la luna llena con su luz nívea y brillante.
Blanca y silenciosa, espectral y hermosa, en las nubes vuela, en el río riela, en las cunas vela.
Dilata el paisaje y un temblor de encaje pone en el follaje.
Astro sin ventura, antorcha incierta, manto que envuelve a los enamorados, es oración y llanto.
Soneto de la Luna, balada de amor y canto, copla que devana hilos de plata, reflejada en el mar como un espejo encantado.
Luz que el cielo envía como poesía de la noche fría.
Luz toda dolor para ser toda amor, sueñan bajo su blanco candor los que aman y añoran.
Fiel acompañante de seres solitarios que en ella se cobijan en la nocturna soledad secreta.
Soneto de la Luna, las estrellas, tus fieles compañeras danzan bajo tu luz brillante con pasos y giros armoniosos e inquietos comunicándose en lenguaje sutil cuando los cristales fugaces duplican el blanco disco de marfil.
La luna es una nota errante que se extravió en un cantar sonoro y plácido como una piedra que cae en un estanque en calma y que trasmite un oleaje hasta la orilla.
Mi corazón se agita ante tanta belleza, las estrellas titilan cruzando el éter entre la luna llena y sus compañeros astros del universo, la admiran, la acompañan, la disfrutan por su belleza incomparable.
A su lado cabalgan los cometas con sus luces multicolores contemplándola en su veloz pasaje.
Soneto de la Luna, corazones querubines, saltarines e inquietos la rodean y la admiran como en un intangible ensueño que los lleva por un paisaje inconocible, paisaje dulce,
Serafines y ángeles la custodian para que jamás deje de brillar.
Soneto de la Luna, admirable y tenue, nos ilumina siempre la misma y diferente, maravillosa de belleza, renovada constantemente.
Luz de la noche, de pie en el umbral de la aurora, bajo la celeste amplitud, eres el hada protectora de los amores amantes que se cobijan a tu paso.
La luna luminosa alumbra los corazones que la esperan ansiosos en su dulce aparecer, ¡no te vayas todavía! eres un himno que todo ennoblece, todas las noches te busco y contigo el firmamento resplandece bajo la tierra cubierta con tu luz.
Soneto de la Luna, eres un canto que desborda cielos y tierra, eres inspiración del artista con toda la potencia de tu armonía ¡todas las noches te admiramos, maestra del arte!
miércoles, 31 de agosto de 2011
Tarde de lluvia
La lluvia se desliza por el vidrio de mi ventana y a lo lejos vislumbro tu figura tierna y apasionada, imposible acercarme para tocarla.
Tarde de lluvia, te necesito a mi lado, sentirte cerca, abrazarte y estar oyendo el viento que apenas puede llevar al mar las nubes con su carga.
Hay silencio, nada responde y todo mi ayer se junta en este instante.
Cuando llueve te mezclas con la lluvia, cuando llueve en la calma de la tarde te siento conmigo, te siento en mi sangre, cuando llueve te tengo, nada puede sacarte de mi lado y me duele…
¡Cómo duele la quimera del tiempo! escucho el eco del olvido pero nada hay que no te recuerdo mientras en la tarde llueve.
La lluvia cae, moja mi alma, ¡cómo quisiera que aquí estuvieras! me dieras calma, esa calma que el amor sólo sabe dar… y no mira nada para entregar.
La lluvia golpea con sus caricias húmedas las aceras quietas, silenciosas, tus pasos están en otras veredas, mis pasos van en sombras a otros destinos…
EL viento doblega los árboles, sus hojas se sacuden y mis manos te dibujan en la oscuridad donde te sueño.
La tarde se colma de lluvia y cierro mis ojos, te veo, te palpo, te siento, eres parte de las sombras que me envuelve.
Escuchemos juntos con la imaginación el ritmo de la lluvia y así seremos esta tarde, los dos, un mundo aislado por el viento y la lluvia entre la cuenca tibia de nuestros abrazos.
Lluvia que penetra en la bruma oscura, grisácea, arribas a los campos del alma, levantas aquel grito de vida y esperanza, ven a renacer en gotas de agua lo seco, lo dormido, yaciente en la calma.
Lluvia, que en torrentes de cálida agua, aviva el corazón, el amor, la llama, vuélveme a la vida junto con mi amado, empápame mi razón, dale el color que extraña, trae luces nuevas a esta tarde larga, ilusiones, sueños a la espera del renacer del amor.
Te añoro
(En el aroma del recuerdo y en la brisa fresca que trae memorias)
Te espero
Te añoro
(En cada mirada, en cada sonrisa, en la frescura de tus besos)
Te espero
Te añoro
(En cada destello de ilusión con la que mi alma vibra)
Te espero
Te añoro
(En mis días largos y en mis noches tristes)
Te espero
Te añoro
(En el gran vacío que dejaste en mi corazón y en mi alma)
Te espero
Te añoro
(Aún en la soledad de la noche)
Te espero
Te añoro
(Desde la lejanía distante e inconmensurable)
Te añoro
Te añoro
(Desde distancias sin tiempo)
Te espero
Te añoro
(En los rincones de mi esperanza para que me salpiques de ternura)
Te espero
Te añoro
(En el trueno y en la luna, en la lluvia torrencial y callada)
Te espero
Te añoro
(En los confines del orbe, en el silencio del cielo)
Te espero
Te añoro
(Entre imanes de imágenes y en la oscuridad que me envuelve)
Te espero
Te añoro
(Entre los bosques umbríos que entrelazan sus raíces)
Te espero
Te añoro
(En el refugio cálido de mi corazón enamorado)
Te espero
Te añoro
(Navegando en mis recuerdos de nuestro amor vivido)
Te espero
Te añoro
(En mis tardes desoladas y mis crepúsculos de ensueño)
Te espero
Te añoro por el beso secreto, en lo sublime de lo oculto, en el mar en calma, en la tormenta, en el viento que canta, en el silencio vacío, en el abismo del océano, en el mismo cielo.
Te busco y te espero
lunes, 29 de agosto de 2011
Espejismo
Espejismo, tú no brillas en mi vida, aunque brilles con una luz de agua. No amarras aunque amarres la vida. No llegas aunque llegues, no besas aunque beses…
Reflejo, falsedades de agua en tus ojos que como prismas de plata no brillan con el amor que dices sentir.
Espejismo, eres el verde que no existe, la frescura de ninguna brisa, la palabra de fuego que nadie escribió sobre el muro de mi vida…
Yo misma, proyectada en la noche por mí, en ensueño, ¡eso eres tú!...
Espejismo, sólo eres el espejismo de lo que un día fuiste, una luz difusa que se apagó en la nada cuando la memoria del tiempo se propagó en el más allá.
Espejismo, ilusión de entretejer lenguajes entrecruzados, engaños de tu voz, de tu susurro, de tus te quieros apasionados, eras delirios de un amor fracasado, antes del sollozo de los sauces y de las flores que acabaron en rimas, versos que empezaron tallos.
Espejismo, fuiste tan sólo inocente tacto de tu trémula mano que volvió derrotado como visión de engaño.
No eres más el único y verdadero ni el gran dolor que consuela al desnudo del alma.
Espejismo, sólo pasiones aparentes, falsos besos, ¿de dónde se han oído? ¿Cómo se creen reflejados en esa forma turbia de un espejo de agua?
Cruzando concéntricas tinieblas entre luces, vagas historias de amor, creídas por mi verdaderas y por ello, día a día, noche a noche estoy volviendo a mi interior para encontrarme a mi misma, limpia, casta y pura, con fe en que los espejismos desaparezcan ya de mi vida y broten nuevos arrullos a mi alma triste, dulce y melancólica en claridades de luna y brisas del jardín florido.
El húmedo espejismo borró toda la gala matutina, ni un árbol, ni una nube se destaca ya en esta blanquecina cerrazón que entristece el alba y no ilumina, débil luz crepuscular y opaca, ¡eso eres tú!
Espejismo, ¡hálito de abismo! flotas en esta alborada agonizante que me fatiga y marea y me marca de oscuros pensamientos, obsesionantes.
¡Desaparece ya! ¡húndete en el más allá, en el desierto lejano! ¡Déjame vivir esperando sin cansancios ni desalientos, el amor que me busca detrás de ti.
viernes, 26 de agosto de 2011
Tal vez
Tal vez no me ames más, te has ido de mi vida y mi alma inundada de pena clama por ti.
¿Adónde se fue tu amor? ¿Por qué me has llevado a tu olvido? Me has dejado sola, en mi desesperación y pesares pensando sólo en ti.
Tal vez ya desapareciste tras el telón de mi vida, ya no te veré ni te sentiré más, tus palabras se las está llevando el viento silente y frío, en copos de nieve en el espacio sin voz.
Tal vez, si, yo te siga amando hasta el fin de mis días y mi corazón herido palpita dulcemente porque tú ya no estás.
Sola yo y tú quien sabe donde, tu recuerdo me llena el pensamiento y te traigo en el tiempo.
Tal vez, en algunos momentos recorro los caminos de la memoria y solos los dos otra vez, junto al mar, riendo bajo la lluvia o en una noche con un cielo calmo poblado de estrellas.
Sola yo… soy trueno y relámpago por no tenerte, y me vuelvo viento, brisa y agua fresca y retrocedo en el tiempo cuando nos amábamos.
Tal vez mis días están poblados de tu presencia, el pasado abre sus puertas. Hoy es ayer y tú estás conmigo, lo que es real ahora es tan solo un sueño.
¡Qué vacío tan grande! lleno de silencios, yo sé que no estás, ya sé que te has ido.
En mí llora un lamento, gime cual nota de un arpa, de un amor que me devora y se halla oculto en mi alma, mi llanto cae como un manto, mi tristeza es un tul impregnado de amor, mi amor es mi corazón herido que palpita sin cesar buscándote en mis recuerdos lejanos.
Te extraño y en mi nada ¡tú eres todo!
Tal vez, queda solo la sed, el silencio, ningún encuentro.
Tú has dejado en mi alma perfume de lilas y cuando me mirabas mis ojos eran llaves para abrir el muro de nuestros secretos y mi temor eran palabras, poemas, que te llevaban lejos.
Sólo tú, tal vez, hiciste de mi memoria una viajera fascinada, un fuego incesante.
Tal vez, siempre tu serás mi amado espacio de revelaciones infinitas.
Navegaré
Navegaré en tus olas azules y verdes para enamorarte y cada vez más cerca estaré junto a ti donde las olas muy azules se confunden con el cielo en el mar.
Y en la calma se arrulla la ternura infinita de amar y así las olas mecidas en alta mar, pegadas, muy juntas y solas hacen que quiera estar bajo el resplandor de la luna viéndonos románticos y deseosos, tú y yo con las olas del mar.
Navegaré en tu vida como un leve rumor, como una brisa, llegaré a tu frente como nardo desvelado con tan solo recuerdos y sonrisas.
Tú eres todo para mí, mi canción, mi mar templado, el pulso de mi sangre, mi llanura, donde duermo sin sueño mi pecado y eres mi apoyo donde con ternura este amor trasciende lo ya vivido.
Navegaré en tu mar de amor infinito, me adentraré en tus aguas en calma y navegaré junto con tu alma hasta descubrir tu íntimo laberinto.
Trazaré una huella de navegación de millares de años, alrededor del mundo, buscándote amor, en el agua de todos los océanos.
Navegaré hacia ti, tú eres el amor y la playa, mi luz desconocida, mi fuente iluminada, déjame quererte amor, déjame estar en ti.
Cúbreme con tu arrebatadora espuma del mar embravecido, que yo saldré triunfante, hollando en una diadema de suspiros brillantes y una lluvia de jazmines y estrellas palpitantes.
Navegaré sobre mi propia estela, siempre viva, dispuesta a todo, a vivir con amor y alegría, aún cuando cambie el viento y se den vuelta los paisajes y en mis blandos oleajes por mis flancos tú alelí resbala.
Navegaré, mientras el mundo canta, cae la luna y el amor renace y te soñaré surgido del mar, sano y fuerte para abrazarme y suspenderme en esa abierta playa mía.
Quieta estoy escuchando el corazón azul del oleaje, que eres tú el que viene por la espuma.
Bésame amor que en esta noche triste te diré los poemas que mis labios no se atrevieron y llegarán al papel donde nadie más los espera.
¿Dónde estás? Dime amor mío ¿No me sientes llegar como una lágrima buscándote por encima del mar?
Navegaré hasta el fin para que me sientas y escuches decir que te amo.
Mil historias
Contaré mil historias vacías cuando te bese en contra del Universo y perderé mi habla a lo largo del día a cambio de una melodía con mis versos.
Mil historias de insólitos cortejos de palabras en los momentos perfectos del vivir que liberan y fascinan nuestros nombres en noches de luna y estrellas.
Mil historias que dejamos en el pasado, perdiendo algunas, casi todas, en el olvido.
Así que contaré mil historias vacías pero te tendré en lo hondo de mi ser porque tú, amado mío vas en torno a lo que escribo, eres mi inspiración, eres mi todo.
Y por que tú, mi luz de cada día, llenas con devociones infinitas todo lo que escribo, mis frases, mis palabras, sobre vastos contornos a la deriva de toda mi existencia.
Nueva forma, misma historia, mil historias, llegó el momento de escribir llena de pasión y conocimientos ocultos en mi mente, en mi alma y en mi corazón.
Llegó el momento de desvanecer mis sentidos en un cuento sin final, en una historia que mi vida cambiará, que la vida de todos cambiará.
Mil historias de amor llenas de pasión y de ilusión con mensajes con ansias de vivir a pleno.
Mil historias que nos hacen desaparecer y entregar mis sentimientos a estos momentos, que con su manto de colores, rencores y dolores, los han escondido.
Llegó el momento de hablar con el corazón y de escribir sintiéndome poeta en momentos breves y de paz.
Mil historias que calaron en ondas sucesivas cruzando concéntricas tinieblas, forjando mis días, mis años, en formas turbias en sucesión de vivires en escenarios de falsas pasiones y tedios infinitos.
Mil historias que desaparecen por fin en la nada y vuelve la soledad, toda desnuda, inmaculada, ajena a las maldades, blanca, muy blanca, sin quejas ni llantos, ¿adónde se han ido?
No lo sé, sí comprendo que se entrecruzaron, se enredaron, se deshilacharon en pedacitos de vida, de minutos, de segundos, de un palpitar del ayer que me trajo hasta el hoy.
Mil historias en las que voces en tropel repican en mi mente y parecen que vienen de otro lado, de un dónde sin encuentros de quienes las forjaron entre giros de hilos de encaje, entre nubes de sílabas, frases, palabras que marcan el rumbo de un nuevo existir.
Conjuro de amor
Conjuro de amor, me gustaría encontrar la palabra justa o poder escribir la frase mágica que me devolviera con solo pronunciarla todo lo que la vida me arrebató.
Pero no la encuentro por más que la busco, quizás no existe… tal vez no sé buscarla…
Conjuro de amor que me haga eludir la intriga, la conspiración para evitar las heridas del amor no correspondido.
¡Cómo impedir que la realidad oscurezca mis sueños más preciados! Estoy aquí, ahora, sintiéndome traicionada en lo más puro de mi corazón, tan imperceptiblemente cerca de la búsqueda del porqué.
Conjuro de amor, hazme dejar de sentir este aturdimiento del alma y que mi mirada vacía encuentre el reflejo de la luz que falta en mis pupilas.
Aléjame de la confabulación, de la intriga, déjame ir hacia lo verdadero, lo puro, encontrar donde nadie más busca los sueños e ilusiones que a mi vida colmen de amor.
Necesito encontrar ese alguien que sueñe con mis sueños, ría con mis risas y acompañe mi llanto, que pueda sentirme totalmente cerca de quien simplemente piense en mí.
Conjuro de amor, haz que susurre mi amado en mis oídos sus secretos del corazón y que con sus fuertes latidos me llene el alma de emoción y me haga sentir deseos de amar.
Quiero que nuestro encuentro sea un dulce conjuro y que tú seas mi enredadera y yo todo tu muro.
Conjuro de amor, protégeme de la soledad, hazme crear un refugio en mí misma y que las palabras de amor que fluyen en mi interior sean una lámpara encendida que irradie calor a mi corazón y entonces se vuelquen en páginas en blanco con el sentido de llegar a ti, mi único amante.
No quiero vivir más veloces fechorías, pasiones aparentes, falsos besos, heridas de amor acumuladas, quiero amar y ser amada, cruzando concéntricas tinieblas y entre luces dar por fin con aquel, el único, el verdadero.
Conjuro de amor, haz que un poco de aire, vestido de color, me envuelva y me lleve lejos de las sombras a la luz clara y diáfana donde él, el elegido me refleje en el azogue de su edén.
lunes, 15 de agosto de 2011
Presagio
Presagio, anuncian los tintineos de los cascabeles de bronce o de cristal que ha llegado el amor a mi vida.
¡Oh, loas de alegría y felicidad! ¡Con qué emoción sus frases hablan a mi corazón con rumores de profecías escondidas en los susurros del viento que acaricia mi piel!
Presagio de amor, resuman de nuestros cuerpos, aromas de azahares, de caléndulas que nos envuelven en nubes de algodón.
¡Con qué emoción sus tiernas y dulces palabras me llevan a un edén, el esperado!
Un alegre cantar de frescas notas, augura el despertar de un nuevo amor.
Vaticinio de lo que vendrá, se acerca con inocente ritmo, con la suspicacia de besos, brazos y mimos y todo el paisaje canta.
La luz en los renuevos y en las nubes, el viento entre las ramas, las flores húmedas de fragancias y el cristalino arroyo, anuncian la buena nueva del amor encontrado.
Presagio, la música del alba con notas misteriosas traen a mi alma fantásticos pentagramas plenos de dicha y luz por la felicidad hallada.
Mi corazón en un rítmico latir en cadencia inspirada, entre un millón de compases subyugantes y arpegios cantarines danza una melodía armoniosa y seductora.
¡El amor llegó! La predicción se cumplió.
Presagio de paz que ilumina mi alma y la del ser amado, unidos en fuertes lazos entrelazados para siempre.
Augurio, la vida nos cambia en cualquier instante, llevándonos en un alado idioma, sin palabras a un sendero de luces y ardientes deseos de fundirnos en el hoy y en el siempre.
La predicción se cumple, feliz augurio, la claridad triunfa y la calma inunda nuestras auroras, en nuestro alrededor todo canta, ríe y llora de felicidad.
Presagiemos juntos, apostemos a más: amar sin límites uno junto al otro, todo es posible…
Ánforas de fuego
Ánforas de fuego, cántaro de amor que impregnas en mis venas por mis poros, la pasión y el deseo.
Que no entre ni el soplo del viento en el ajeno silencio que pueda apagar este fuego en chispas doradas que vuelen al espacio en centellas de amor.
Ánforas de fuego, cuenco de recuerdos ardientes ya que la llama del amor nunca debe extinguirse.
Voluptuoso sentimiento que nos arrebatan a caricias incontrolables, de profundos gozos.
Ánforas de fuego, entre gritos y gemidos la pasión incontrolable nos inunda, apareció en mi interior un fuego que me abraza, una locura de amor inconfesable.
Deseo sentir tus brazos protegiéndome y sentir como tu corazón late.
Solos en ese instante las manos se encuentran, se entrelazan juguetonas, juegas con picardías y se aprietan con fuerza.
Ha aparecido en mi interior un fuego que no se extingue, que crece a cada segundo y se hace más fuerte.
Ánforas de fuego, me llevan a mis cándidos papeles a posar el verso que del vacío se salve con la esperanza de ser tan sólo fábula, sí en poemas níveos, que se posan suavemente en papeles en blanco.
Fuego de amor, que trasunta la piel y hace aparecer en mi interior un fuego que no se extingue, que crece a cada segundo y se hace más fuerte.
Ánforas de fuego, colmadas de caricias suaves, tenues, leves, que erizan mi piel y hacen palpitar mi corazón con latidos fuertes y galopantes.
Tus manos suaves me hacen sentir querida, mimada y me adormezco en tu pecho sintiendo vibrar el amor que nace entre los dos, amor clamoroso, vibrante.
Amor sin límites, entrega total, tú y yo, yo y tú y a la vez, sólo uno, fundiéndonos en una llama inextinguible como un antorcha que nunca se apaga.
Aticemos el fuego de nuestro amor para que no se apague nunca, con nuestros cuerpos unidos, brazos entrelazados, espíritus colmados de pasiones ardientes.
Ánforas de fuego, que arda el amor siempre entre nosotros dos, en un fuego que a la vez sirva de luz y calor y que a ambos nos abrase pero que no nos consuma jamás.
Mi sino es arder y ardiendo viviré junto a ti, tiemblo de pensar en el aproximado encuentro de dos amantes que arden y se necesitan mutuamente.












