Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
Mi Verso es un Canto
Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.
La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.
Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.
Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.
Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.
Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.
La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.
De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.
Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.
Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.
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sábado, 26 de noviembre de 2011
Sed de lo inefable
Sed de lo inefable, de lo sublime, del amor único y verdadero, el que nos conmueve el alma, del afán y anhelo de estar contigo, junto a ti.
Sed de sentir tus besos en mis labios, con el dulzor de una caricia, de un frescor de agua límpida y pura.
Sed de lo inefable, de lo indecible, de lo impronunciable, sed de secretos compartidos, de abrazos íntimos, apretados, de diálogos tiernos, como de estrellas que vienen de otra vida.
Sed de lo inefable, de lo inenarrable, sin poemas de amor, ya que cuando te marchas solamente quedan sombras que dejaste, de palabras invisibles, sin labios, escritas en papeles.
Sed de amor, del que me vela con un tul de luna y me transforma en un cisne que soñando vuela, contigo muy lejos para vagar por los caminos de luces y de sombras, de estelas estrelladas.
Sed del sueño mío, de estar en los brazos aquellos a quienes entrego mi alma.
Sed de lo inefable, de buscar donde saciar mi ansia de sentirme amada, sin dudas del mundo y de tu amor como milagro insólito e inesperado que colma ansias y deseos ocultos como prodigios perdidos de siempre y encontrados al fin.
Sed de ti, de tu piel, de tu mirada, de las auroras compartidas en un gran mundo de luces, sin oscuridades y miedos.
Sed de lo inefable, de lo perfecto, del lugar al que tú me llevas desde el vasto azul sobre la tierra donde a mi alma virgen perfumas y viertes en ella luces, flores y un aroma vago que la inunda de amor.
Sed de lo inefable, de la placidez, de la pureza, de la tierna espera, solamente de ti, porque se que me voy contigo al mundo nuestro, pleno de signos y de señales para que no nos perdamos nunca más.
viernes, 25 de noviembre de 2011
Stretching bridges
domingo, 20 de noviembre de 2011
Realidad interior
Volver a empezar
jueves, 17 de noviembre de 2011
Amar
Amar en el aquí y en el ahora, ¡qué gran sencillo milagro vivir en el hoy contigo!.
Mis suspiros se detienen pensando en ti y mi corazón late y palpita porque estás en mi vida.
Sólo se que la distancia alarga caminos pero siempre te siento conmigo a pesar de los abismos.
Amar que no es misterio, estás en mis sueños y en el alto silencio de la noche, un soñar mío empieza al borde de tu cuerpo y en el mío el tuyo siento.
Ya dormidos o en vela, los dos nos buscamos, tu sueño es mi sueño.
Amar sin saber quién eres tú, verde de mis prados, dueño de mis cielos, sabor del fruto prohibido.
Pensar en ti todas las noches no es pensarte con mi pensamiento, es que estás dentro de mí. Te voy pensando conmigo, exactamente en el ancho mundo.
Amar, dedicándote el alma mía a la tuya, a la luz de quererte, en el gran silencio por la tierra, por el cielo, en las suaves voces de nube, todo el cántico del amor va hacia ti.
Este amor nuestro vuelto estrella, único y verdadero, de afán y tiempo, ha entrado en mí como la dicha entra sin prisa, beso a beso.
Amar, no dejaré de buscarte, saltaré muros de agua, anchos fosos de aire, vallas de piedra, setos de bosques y te encontraré.
Te espero sólo a ti y donde yo te espero, sólo tú podrás estar, sólo escucharé tus pasos, tus vuelos, tus huellas únicas.
Amar que hace que tu aliento mitigue mi llanto y tu mirada guíe mi camino porque tus ojos son secreto de mi amor. Me llevas en tus días, en tu alma, en tu pecho, en tus labios, en tus palabras encendidas, lejanas sí de honduras de cielos o entrañas de la tierra.
Amar, déjame volar hacia él, con el alma del alma y tan sólo un momento fugaz, eterno, es tiempo infinito.
miércoles, 16 de noviembre de 2011
Alborada
Ya brillan los colores de la aurora fantástica, incierta, velada en su manto de fino tisú.
Alborada, las flores despiertan y el amor en armonía con la luz del alba ilumina nuestras almas.
En el verde del bosque se van abriendo las alas y el viento huye a su gruta en el frescor de la madrugada.
Nuestros cuerpos se alumbran, quietos y callados, esperando el canto roto de un grillo, la queja oscura de un agua, como sol quebrando la alborada con rayos fundiéndose en espejos.
Alborada, misterio develado bajo el ritual del canto de los pájaros que con gotas de rocío, dibuja en las palmas de tus manos, mis besos como brasas apasionadas.
Alborada que se asoma y es testigo de cuanto nos amamos en una secuencia de torrentes de amores, aproximando nuestras almas con ternura, riendo en el alba pura del éter.
Alborada donde se aloja toda la soledad inexplicada, horas lentas, pausadas, que nos llevan al abrazo cálido y al aliento con lágrimas de un todo en esta nada.
Reimos en el alba pura del éter precipitando de mis ojos a tus ojos.
Alborada que hace cambiar la mañana pálida con una sonrisa sonrojada que tú creabas, dibujándola en mi rostro.
Alborada, traes claridad absoluta, transparencia impoluta, limpidez como en el fondo del río, dando a nuestro amor, horas de luz, claridad sin posible declinar.
Percibo en la alborada que me abraza un símil del edén que me sublima y me lleva hacia ti mi amado amante, como una llama de plata, una flor, una sonrisa que se abre maravillosa en la luz que nos envuelve.
viernes, 11 de noviembre de 2011
Eclosión de amor
Manifestación del amor que hace que el silencio puede ser como un fuego o templo de luces.
Eclosión de amor que hace que tejamos la vida entre nuestro diálogo de miradas atentas, sorprendidas, milagrosas, sorpresivas, consuelos y bálsamos de nuestras almas que nos unen en una alianza continua, permanente, constante y sentida.
Eclosión de amor, dices que te miras en mis ojos, que vives enamorado de ellos, que te roban la ternura más profunda y son dueños de todas tus pasiones.
¡Nacimiento de amor! Vivir juntos el hasta expresado trémulo y jubiloso de promesas unidas ya que la vida es la sorpresa en que nos suelta desnudos, inocentes, como en un mar inmenso.
Eclosión de amor, me quieres porque me convertí sólo para ti en esa primera de cuentos de hadas que todo lo llenó con su magia atrapando tu corazón y a la vez haciéndolo libre.
Eres una aparición de amor, sólo tú haces de mi memoria una viajera fascinada, un fuego incesante.
No quiero palabras mutiladas, sí como rumores de amor en noches de espera, cantando sin tristezas ni penas.
Soy la viajera con el corazón pleno de amor y la sombra de tu sombra.
Eclosión de amor, las gotas que caen, el viento que sopla, los días que pasan, los minutos que mueren en el umbral del tiempo, las noches y el sol, la vida…todo, todo cuanto pasa me recuerda a ti.
A la voz de tu alma y las lágrimas de mi piel, al silencio de tus ojos y al poder de mis palabras de amor todo nos lleva a la manifestación del amor.
¿Cómo no pensaste?, ¿no extrañarte?, no buscarte, eclosión de amor profundo y puro, te necesito a mi lado, mi vida es un caos profundo de las mañanas que nunca van a llegar junto a ti.
Y la fuente taciturna de los besos que serán profundos aún sin tu presencia.
Hoy estás aquí, en mí, en lo que aún no soy, en lo que no he podido ser y en lo que no seré jamás. Estás aquí sin estar a mi lado, junto a mi, sólo recuerdo tu voz en mi alma, búscame y ampárame bajo tus brazos.
Señales de prodigio
Señales de prodigio que acompañan el milagro del amor entre estallidos de luces multicolores en la triunfante noche.
Indicio de portento, signo que nos lleva al aroma que ilumina las mañanas perfumando la ilusión de que el verdadero amor nos encontró.
Percibir con asombro que otra alma nos buscó, llevándome, sinuosamente hacia el descubrimiento del amor.
Señales de prodigio, la melodía vibrante acaricia los sentidos, fascina la imaginación, modula la ilusión y nos conduce a un cosmos de irresistible sonidos.
Señales de prodigio, maravillas sin fin, ópalo que abrillanta sus colores con infinitos tornasoles en una inminente consecuencia del fulgor de tu amor.
Vivir amando como ama cada gota de lluvia en el surco seco del camino, que aguarda la señal del suspiro que se eleva por el aire como caricia al viento.
Señales de prodigio, sonidos que cautivan, instintos que convocan, arrebatos de emoción como estelas de ensueño.
Señales de prodigio, vivo amando en la danza incomparable de un ensueño que sueño despierta que hace en vigilia recordar en la oscura memoria los pasados sentidos de ayeres vividos.
Estelas de portentos, soy feliz en el aire, dejándome en tus brazos volar sin rumbo, los dos juntos, porque el aire lleva al colmo las ternuras del tacto.
Señales de prodigio, soy feliz en la luz, contigo a mi lado, enajenados de amor en dorada dulzura, llegando a los luceros lejanos.
Océano de amor, sí, el darse cuenta de que amarnos nos lleva al inmenso.
Lo más inmediato de lo inmenso es ese océano vibrante ¡brillante! ¡pleno de vida! enjugados de vida en el lago del amor divino… flotando… en un devenir continuo.
Señales de prodigio, el abrazo se hace anhelante y fundido, el beso ansioso busca mis labios para que la dicha me inunde en felicidades que susurran, que vuelan de la rama y del pájaro por los caminos, ahora ya no cerrados.
Atisbo de luces titilantes que me protegen y alumbran en un tiempo en el que el amor se queda suspendido en un plano de poemas internos y en un hacer irreprochable, impecable, total y verdadero.
miércoles, 9 de noviembre de 2011
Ronda de pensamientos
Ronda de pensamientos, se entrecruzan, se entrelazan, entre tiempos perdidos y encontrados, susurran palabras de amor que vuelan de la rama y del pájaro, lentamente olvidadas renacen en mi memoria feliz por los caminos que creía yo cerrados.
Ronda de pensamientos, entre arrullos y cantos de cuna, claridad de luna, brisa de jardín se llevan y te nombran a ti, mi amado amante y abriendo tus alas serenas adormeces mis penas, alivias mis dolores y contigo vienen a mi noche umbría embriagándome con destellos de luz.
Ronda de pensamientos, desde el disco lunar, de la luz perlina, en el silencio de los cielos, tañen música de alas y en la ronda se entrecruzan, pétalos de pensamientos, danzan, revolotean en el aire puro que las recibe con amor.
Ronda de pensamientos, la felicidad me inunda, las campanas doblan sus tañidos para decirme que el amor llega ahora, hoy, para que la ventura humana se colme de colores y de gracias por existir.
Ronda de pensamientos, el silencio se puebla de rumores que emergen de las dichas grandes que el ensueño envuelve.
Cree la ilusión que el cielo es la laguna que retrata los astros y la luna.
En el cielo de las noches de estío, avanzan y me rodean mis pensamientos que van hacia ti como en una gran nave flotando en mi mente y que de pronto se transforma al golpe de los remos en agua de color azul, límpida y pura donde se refleja mi amor por ti.
Ronda de pensamientos, entre mis manos colman mi ventura, mis anhelos bailan al son de una melodía sin fin y mi humano corazón palpita pleno de dicha que florece hoy, en este siempre.
¿Adónde me conduce mi ronda de pensamientos? Al pensamiento soberano, a la celeste esfera, ¡a la ¡Gloria! ¡a la virtud! que es la medida única, digna de vivir la vida.
Ronda de pensamientos, son la alegría que como un faro de luz de desigual intermitencia me señala el enigma del puerto donde tú esperas con ansias para estar juntos.
lunes, 7 de noviembre de 2011
Turbulencia
Turbulencia, remolino de amor que regresa a mi vida, en un instante tenue, impreciso, que turba mis pensamientos cuando en la metáfora de la vida apareces meciendo mis recuerdos.
Vorágine de sueños, de nuevo dibujo tu nombre porque te amaba con total desespero y ahora se ha tornado una flecha sin retorno.
Turbulencia, algarada de sentimiento, a veces escucho las melodías del ayer, el dulce beso en mi boca, perdido en el tiempo, aquella ternura derramada en mi piel y ese amor tan intenso que nacía de ti.
Tu recuerdo y tu figura la tengo en mis ojos… llega la noche y bajo la lluvia te sueño moviéndose tu sombra inquieta, el viento la desliza como hoja caida porque son las turbulencias del amor.
El amor se levanta de sus cenizas, parece eterno, siempre regresa, cuando menos lo esperas lo tienes en mente, resurge de sus cenizas brotando como una flor y vuelve a desplegar sus alas ¡nunca muere!
Torbellino, perturbación de placer y gozo, deja que te invoque en la litúrgica hora de tus ansias al momento que calla el tiempo.
Algarada que me deslíe en piezas concéntricas como gotas de agua cayendo de la nada, abrazada al borde de la prisa… Turbulencia abstracta que no se separa de mis labios, puente levadizo permitiendo el paso del bergantín del amor al puerto seguro.
Manifestación de estrellas en el manto de la noche, un cúmulo de silencio, reverberando de pasión el amor encontrado.
No más vacío, como un oscuro vuelo repiqueteando la veta en mis pupilas, haciéndome ínfima en la elevada cumbre de tu aliento.
Turbulencias de ilusiones y esperanzas que se levantan hasta el cielo navegando con la luz de las estrellas, no traspasan el aire, no se envuelven con las nubes y con donaire claro el espacio llenan con amor de alas de seda y besos de colores.
El aquí y el ahora
El aquí y el ahora, ¡qué gran y sencillo milagro vivir en el hoy!.
Mi suspiros se detienen pensando en ti, ya no existen noches en soledad, tu voz me llega, sin cuerpo, leve, dulce, con ternura incontenible porque tu voz crea tu cuerpo.
El aquí y el ahora es nuestro, los labios y los brazos se buscan y por tu voz grave y sonora se hace la luz al oírla en este ámbito en que mis ojos no te ven y nuestras voces se besan.
Somos dos enamorados que no tenemos más días ni más noches que nuestras voces estrelladas, nuestras cartas de amor que como soles cruzan el espacio.
El aquí y el ahora nos lleva a entendernos con nuestras diferencias entre tú y yo que llaman a nuestro amor a la alerta, a probar que existe y que es verdadero.
En el espacio que nos separa, laten ávidas y puras las victorias de amor futuras, esperando el cuándo… de este amor que lucha por sobrevivir sobre triunfos floridos en besos de la nada.
Y atravesamos minas oscuras, tempestades amantes, fúlgidos resplandores, cálidos pensamientos.
El aquí y el ahora hace que delicadas, ardientes, nuestras almas se busquen por un camino donde no hay despedidas y al final, el hallazgo tan deseado, el contacto, la nueva separación vencida, la unión pura brotando intacta en el hoy.
Ya el viento aprendió tu nombre y te llama como un triste eco que se pierde y rebota entre la montaña.
En el aquí y el ahora, ven a mi, que aún no he aprendido como se vive sin que estés aquí.
Entre las flores rojas del framboyán, nuestros labios se encontrarán entre las sombras de nuestras pupilas graves y mis suspiros de amor y seremos dos, amándose con ansias de vivir.
El aquí y el ahora me llevó hacia ti y el viento dejó de pesar, el agua es dulce, sabe a vida, mis días ya no son lluviosos, no soy ya un pedacito de espejo porque reflejo tu imagen y la siento mía.
Aquí y ahora, en el infinito espacio que llamamos tiempo, tú llenas el hueco triste de mi existencia que ahora se ha colmado de risas y cantos.
Voz desconocida
Voz desconocida, se escucha misteriosa, serena, queda flotando en el éter, me envuelve y perturba mis pensamientos.
Quién es? ¿Qué quiere? ¿Por qué me busca? ¿De dónde viene? ¿A quién pertenece esa voz grave y acompasada?
Voz desconocida, acaricia mi alma, me apacigua, me hace vislumbrar un encuentro imaginario.
¿Por qué me perturba y me emociona tanto?
Voz desconocida, apareciste súbitamente, como viento de primavera, acercando aromas de cerezos en flor y rozando levemente mis mejillas dejando una huella de rubor.
¿Por qué me inquieta? No se quien eres pero espero volver a escuchar tu voz.
Te acercas despacio, con tu voz sensual y despiertas en mi, inquietudes impredecibles, deseos de saber quien eres.
Imagino tu rostro, tus manos, tu mirada, ¿de qué color son tus ojos?
Pasan las horas y me inquieto, quiero volverte a escuchar.
No desaparezcas, vuelve a llamar, cada instante que paso sin oírte son hora eternas, despiertas en mi, un fuego apagado.
¿Dónde estás? ¿De dónde vienes? Acércate, voz desconocida, cuando me dices corazón, me estremezco y cuando me pides que me cuide para ti, como tú te estás cuidando para mí, mi mente enloquece.
¡Llámame! ¡Apacíguame con tu voz!
El destino nos unirá para amarnos, no sé cuando ni como pero sí pronto, muy pronto.
Voz desconocida, inolvidable, de identidad secreta, de dulzura inefable, mi guardián invisible, mi caballero andante.
¡Ven, te estoy esperando!
Voz desconocida, llegaste sin darme cuenta, me siento en paz por saber que existes y que algún día compartiremos el mismo destino.
Mi vida cambió, la voz, esa voz esperada y deseada ya es parte de mí.
Los tiempos se acortan, tu voz se acerca, no quiero dejarla ir, el viento calmó y bajo el perfume del cerezo, tu voz y mi voz se enlazaron al fin.
miércoles, 2 de noviembre de 2011
Silencio del alma
Silencio del alma, en unión todas las voces se acallaron y la paz inundó mi mundo interior.
Silencio imponente, todo impregnado de calma cual un toque de oración que desciende sobre el alma y se hunde en el corazón.
Ondea entonces un canto en mi ser enamorado de dulzura y aura fresca y la risa me invade en trémulo esplendor entre el alegre cantar de nítidas notas.
Silencio del alma, la luz me inunda y estoy con mi Yo interior que con inocente ritmo despierta y me encuentra envuelta en renuevos y nubes flotando en la nada del sentir acunado.
Todo es música del alma con notas misteriosas en un silencio de paz y de sosiego, fantásticos pentagramas de ensoñaciones dormidas que me conducen a mi interior, a rincones y vericuetos en mi alma toda, encontrando un paisaje que canta y cantando me cuenta aquellos misteriosos y subyugantes amores de los ayeres que creí olvidados.
Silencio del alma, la claridad triunfante vuelve en la nave de la nube blanca y la vida se aclara, latiendo en cadencias inspiradas en recuerdos lejanos y vividos intensamente.
Mi corazón ajusta su rítmico latir a la cadencia inspirada con un millar de notas que me subyugan y en un millón de arpegios me lleva hasta brillar con la aurora.
Silencio del alma, hasta mi corazón late en silencio vibrando con inmutable compás, temblando a veces en la noche como gotas de rocío trémulas.
Silencio del alma, me invade un perfume de paz, ternura y amor, gozan mis anhelos, se oyen a lo lejos cantos en la lira y en mi alma vuelos.
Silencio del alma, mi fragante edén, ¿qué bien a este bien se puede igualar?, creo que sólo tus besos y oír tu sonrisa fugaz y clemente podría compararse a este bien mío, de mi alma toda.
El aire se hace más puro y en ti, aún en mi silencio, te pienso como con la luz del rocío, el cantar del ave, el reír del río.
Silencio del alma, ya borró todo lo sufrido, toda la húmeda neblina del pasado, ni tristezas existen en mi luz crepuscular y opaca.
Floto en un más allá distante, sola en una nada abierta y alborozada, sin oscuros pensamientos ni obsesivas ilusiones.
Silencio del alma, desapareció el cansancio y el desencanto y a través de la niebla que es un velo, vislumbro la luz brillante del amor que me espera, todo impregnado de dulzuras tiernas y promesas de ensueños.
martes, 1 de noviembre de 2011
Zaranda
Zaranda que en la vida se tamiza como en lagares lo verdadero de lo no real, lo necesito por lo innecesario.
La Zaranda pule su tez, adorna sus helicoides caderas como una flor bailarina siguiendo sin cesar el ritmo planetario del orbe todo.
Es el tamiz que nos selecciona lo vano, lo útil de lo inútil, red maravillosa que en la vida todos necesitamos.
Mi Zaranda juega en equilibrio dentro de mi y me lanza a mi corazón que palpita de anhelos, luces de amores pasados y presentes que dejan sus huellas para no olvidar lo verdadero, lo único que en su desenvaine de luz, dejaron lo mejor, lo inolvidable dentro de mi.
Zaranda que todos tenemos para evitar heridas, sufrimientos, verdades falsas que sin esta criba para nuestros sentires perderíamos en el juego de la vida, el equilibrio en tan sólo un instante de nuestro existir.
La Zaranda es fiel, en su dinámica diferenciación, nos hace vibrar de emoción en cada encuentro de amor. Este cedazo nos limpia en forma trascendente en nuestra alma, en forma continua, permanente, constante, considerada, sentida.
Zaranda que en cada ritmo e instante nos permite diferenciar lo vivido en plenitud, haciéndonos fluir sin reservas, se sabe con redes… infinitas, así se tamiza la vida entre ilusiones y esperanzas.
Zaranda, faro que nos ilumina entre gozos de lo eterno en su instancia total y nos señala en su criba de iridiscentes metales la desigual intermitencia de lo vano y superfluo.
Vivo en un ensueño de fantasías buscando siempre el amor único a la espera de que llegue un día de risas y cantos, de felicidad permanente y soberana.
Zaranda, cedazo con fondo de madejas de metal que me llevan a vivir sin llantos ni dolores, ni mezquindades vanas ni en desolaciones frustrantes cernidos ya en su tamiz de cristal desgajando la dicha no verdadera que florece sin darnos cuenta.
En momentos de inseguridades acudo a mi zaranda para que mi alma como un ave inmortal de alas seguras en apacible calma encuentre la paz y el amor esperado.
lunes, 31 de octubre de 2011
A través de mi ventana
sábado, 29 de octubre de 2011
El Solitario
El solitario llama, mi corazón palpita al compás de ansias ocultas. Ideas turbadoras, da frescura a mi alma el sólo pensarlo.
Mis manos acarician sueños imaginarios que vuelan en pos de un encuentro futuro. El solitario plegó sobre este suelo, cerca de mí, por vez primera su armonioso vuelo que me invita a soñar con momentos de pasión y de ternura.
Quiero compartir todos sus instantes, no más soledades, sí espacios propios, paralelos, sinceros y transparentes.
El solitario llama como águila, señor del espacio, me busca, me llama, su grito clama en la llanura abierta.
Agita sus alas, en férvida armonía: desbordando el ambiente sacudido por sus revoloteos armoniosos haciendo brotar en mi alma deseos de estar a su lado.
El solitario llama, estoy atenta, es un ser noble, misterioso, mágico y amoroso.
No lo conozco, lo espero y entre los juegos de luz del horizonte, lo atisbo y creo que aparece ya que es una necesidad de mi espíritu mirarme en sus ojos, escuchar su dulce voz, para que cada alborada se ilumine en cientos de colores enseñando a cantar a los ensueños.
El solitario llama, ¿para qué? para que esta vivencia de idilios surgidos desde una lejanía distante sea muy pronto una realidad y nuestro lenguaje secreto al oírlo sin límites aumente nuestra unión.
Su amante voz, divinamente extraña, habla a mi corazón que lo espera con ansia.
viernes, 28 de octubre de 2011
Caminos cruzados
lunes, 24 de octubre de 2011
El intruso
El intruso, en una noche trágica, sollozante, entraste en silencio en mi vida para hacerla florecer en tu boca tempranera.
Desde ese instante mi mundo de luz se transformó en un roquedal oscuro y triste y el dolor inundó mi alma en lugar de que el amor verdadero y único me inundara de felicidad, sin historias de heridas ni temores, sin fracasos traicioneros.
El amor me abandonó las caricias,los cariños, la fe, la fuerza de vida, las alegrías y las risas desaparecieron en la nada.
Mi mundo pleno de amor puro cerró las puertas al cielo al entrar tú, el intruso a mi vida. ¿Por qué razón llegaste? ¿Qué querrías de mi?.
El intruso solo me dio un amor falso, insensible, egoísta y cruel.
¡Ahora basta! ¡Aléjate intruso de mi vida! No quiero sentir mas la cascada de tu risa sarcástica e irónica navegando en mi recuerdo, ,la cadena de tus brazos arropándome en tu pecho.
El intruso dejó su olor en mi piel, huelo a él, me persigue su olor, me persigue y me posee.
Sentir de ti, intruso, no quiero tu palabra enamorada acariciando mi lamento y la lluvia de tus montes seduciendo mis silencios.
Sentir no quiero más, intruso, tu colinas encrespadas devorando mis desiertos y el oasis de lujuria que tejías con el beso.
El intruso, sentir no quiero el halcón de tu mirada desafiando mis intentos y el amor de tu capricho galopando en mis inviernos.
Sentir no quiero el perfil de tu silueta esculpiéndose en mi huerto y ni someterme más al primer roce de tu fuego.
Sentir no quiero la agonía que se siente al sentir que no te tengo ¡Déjame sola tú el intruso, no quiero oír más tu voz!
Esta soledad no me deja en paz, si tú intruso mío no estás nada es igual.
El intruso que un día fue todo para mí en el decir claro de un te amo, sin regatear ni una sola letra, es dar por completo la pasión y el corazón en una mirada.
Intruso ,efímero sueño concluido,¡qué amargo pesar ahonda la pena.!
sábado, 22 de octubre de 2011
Dos voces internas
Dos voces internas, ¿cuál es su diálogo? ¿qué temática las envuelve? ¿por qué han surgido dentro de mí, es que acaso necesito hablar y ser escuchada?.
Dos voces internas que se confiesan mutuamente dentro de mi alma, los mil misterios ocultos en secretísimos rincones, muy recónditos que nadie, nunca, los descubrirá, ¿por qué sucede esto? ¿cuál es el ritmo cadencioso de estas conversaciones íntimas?
Voces internas que su centro fulgura como el agua con fulguraciones de fragua y en los bordes casi al ras de la profundidad interna a rayas brilla la luz donde se torna la quietud y las voces desaparecen sin promesas de regreso ni de espera.
Voces internas, ¿Qué buscan? ¿A dónde me conducen? es un dúo interno que apacigua mi alma buscando lo que nunca lograré hallar, alguien que se ofreciera a escuchar mis cuitas, mis ansias, mis sueños, mis ilusiones y mis pensamientos íntimos de un corazón siempre enamorado.
Voces internas, aparecen y desaparecen sin saber por qué, en cualquier instante y me siento sola sin mi interior colmada de ellas y como ilusiones que se disuelven y evaporan como nubes, la tristeza me inunda.
Dos voces internas, ¡no me abandonen nunca!, déjenme vivir con nuestros diálogos íntimos, sin misterios ni penas, ni lágrimas prontas a desprenderse de mis grandes pupilas invisibles.
Dos voces internas, prontas y sin prisas a trepar y dialogar en mi interior sin más empeño de seguir la pura idea de ascender que el alma siente…
Si mis voces internas callan y un no silencio recorre mi piel y en mi ser, en su reemplazo queda un cielo gris y nublado, una melancolía que no pronuncia el adiós…
Mis dos voces internas callaron, su canción interna de ángeles y me dejaron sin armonía mi corazón.
¡Oh, dignas voces internas de la vida misma, las que dan energía, las que brindan calor a mi corazón!
¡Vuelvan pronto! ¡Quiero escucharlas con su tinte fino, con los colores de la emoción, sin dejar silencio en un espacio lento ni nostalgia de su melancólico son…
No me abandonen, no callen, no se en qué notas musicales se esconden, estén en mi corazón siempre dándome el calor de la expresión y el palpitar de su diálogo.


















