Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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jueves, 5 de enero de 2012

Artilugios del amor



Artilugios del amor que me están agobiando, llamándome a la tierra, sin ti a mi lado, en la distancia, es el hueco de tu cuerpo.
Como espía del silencio, con ingenio y prudencia espero unas letras tuyas, una voz que me dijera lo que me hace falta escuchar.
Cazaba en alfabetos dormidos en el agua, en letras vírgenes desnudas y sin dueño, esas letras intactas que juntándolas no me las decías tú.
Artilugios del amor que con artificios y giros en un ir y venir nos llevan un día, al fin, a escuchar tus sílabas entrecortadas en tu voz que fue una pura sombra de voz que yo escuché con todo mi corazón torpemente entregado a ti.
Artilugios del amor, ¡ven a mí!, aunque sea vacilante, todo trémulo a besarme, no quiero tu ausencia sin labios, mi único amante por siempre.
Voy hacia el camino que me conduzca hacia ti, para poder estrecharte entre mis brazos rápidos, largos y cálidos.
En los cielos abiertos van trazando los pájaros códigos de los vuelos, tu nombre va entre ellos, no se escribe, donde se escribe, está escondido entre las estrellas que se leen con largas lentes claras.
La aurora borra noches, el mediodía auroras y las tardes sin ti le quitan forma de ser a los días.
Artilugios del amor, ingenios creados para ser amados, no puedo vivir sin ti, lo que más deseo son tus besos, caricias de tu corazón que anhelan tenerme y estrechar sin fin, sin pena, mi dulce cuerpo pensado.
Y siento que te acercas, que quieres vivir conmigo es signo puro, seña en besos, en presencias de lo imposible, de tu querer que sea tuyo siempre.
Artilugios del amor, te esperé desde siempre, desde el ayer y el hoy, fui a lo más hondo para ver si al fin estabas.
Y a ti, sólo se llega por ti.
Te espero para que me lleves a tu mundo, en el que el Amor es un cielo nuevo.
Artilugios del amor, yo quiero estar donde estuve contigo, volver.
¡Qué milagro tan inmenso ese, volver otra vez, repetir lo nunca igual de aquel asombro infinito!.
Y mientras no navegas tú, me quedaré en la orilla de los sueños, de las estelas, inmóvil, quieta, enhiesta, porque sé que donde estuve ni alas, ni velas, ni nubes, me llevan como lo haces tú.
Artilugios del amor, te quiero junto a mí, quiero tus besos con sabor a zumos del mundo. ¡Qué gusto dulce a tierra, sol y amar!.
Y caen mis lágrimas sin que nadie las vea, sin un gran sollozo que tu estrechas en tus brazos y las secas besándolas ya que vienen de ti, son tú, dolor de tu pecho lágrimas mías, sollozos míos.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Mientras espero



Mientras espero inunda mi alma el perfume lejano de tu ausencia que acaricia mi piel y me abraza tu silencio.
Mientras espero me rodea un silencio de voces y ojos cenicientos de cristal y te amo en la espera en un letargo impreciso que arrastra en sus alas minutos y tormentas para acercar a mis caricias el fuego de tu piel.
Mientras espero borro el sueño de tu lejanía, mi delirio, mi ilusión, mi incertidumbre.
Mientras espero, te quiero en mi presente, en este hoy de cantos de cigarras, de trinos enjaulados, de flores indefensas y de cielo lleno de brotes blancos.
Y al sentirte, de mi alma se abren palabras nuevas, encendidas de amor, sílabas largas, versos áureos que acarician tu ser.
Mientras espero te siento como la sombra que me acompaña.
Te busco y te pienso, eres el que alimenta mi espíritu y calmas mi sed.
¡Ámame!
 Seré la sal de tu camino y el verde de tu sombra acogedora.
Mientras espero, lentamente me sumerjo en la nostalgia de tu ausencia.
Respiro desde lo hondo de mi ser esa presencia esquiva, plena de misterio que me niega tus manos y tus ojos.
¡Qué difícil es encontrarnos!
 Te encontraré mientras espero, a través del misterio nunca bastante claro y estaré contigo en el remanso de agua mansa, bajo la verde cabellera de un sauce.
Mientras espero, pensativa y triste oculto mi pena muy dentro y mi corazón palpita sin engaños, buscando la paz y la ventura, reviviendo lo que pudo ser y no fue.
Las preguntas me acosan, ¿por qué para poder tenerte en mí, no debo tenerte para mí? ¿Toda mía es la culpa de tu ausencia? ¿Será mi culpa? ¿Y tu miedo a amarme y ser amado?
Mientras espero, más te amo cada día porque estás en mí y la paz serena del amor que siento sacude mi soledad y me hace sentir que acaricio el pétalo de tu sombra y que sigo viva, existo, gracias a ti.

Nuestra historia



Nuestra historia, sólo nuestra, la vivimos con total intensidad por cielos abiertos, verdes follaje, flores de jacarandá en campos de amor.
El cáliz de ambrosía que alzamos juntos nos condujo al umbral total de la felicidad.
Nuestra historia, con altibajos, de lejanías y cercanías, de discordias y armonías. nos conducen a esta nueva existencia.
Nuestra historia que como un río que corre rumoroso, resbaladizo, zigzagueante, nos lleva uno junto al otro, viviendo momentos de intensas emociones.
Los dos, unidos como alondras, nos arrullamos en las noches de estío bajo cielo estrellado.
Nuestra historia en la que somos protagonistas de amor de amores entre velos espumosos de azahares blancos y cerezos en flor.
Cuando estamos juntos siento alas en mis ojos y nubes de música en mis manos. Siento en mis pies enloquecidas olas y jilgueros de viento en mi garganta.
Nuestra historia nos hace acercar uno al otro y todo en nosotros quiere volar, quiere ir a un arroyo rumoroso, quiere enredarse en un balcón de arroyos grises y perfumes amarillos.
Nuestra historia nos hace vibrar y acercarnos siempre aún desde lejos, entre alondras y palomas, nos atraemos desde la distancia que es verde y planicie pura y nos llevan a abrazarnos entre hojas frescas y aguas de espejos caminantes.
¡A fin estamos juntos! Y me ahogan tus ramas de piel caliente. Me sacude el elixir de tus caricias cual sibilino pájaro de fuego.
Nuestra historia aturde todo nuestros sentidos y queremos sentir ese cerco que nos rodea y hace confundir nuestros cuerpos, nuestro aliento, nuestra piel, nuestros ojos de humo y de mundo sin final.
Apaguemos el viento que delira y nuestros temores indefensos y llegaremos juntos, muy juntos a la perfección del amor.
Ésta es nuestra historia, solos tu y yo, nuestro cuerpo perfecto, nuestra historia de dos, nunca impredecible pero sí eterna.
Nuestro amor es historia compartida como una huella que no se olvida, una lágrima en la almohada, un suspiro que no acaba.
Cuando nos abrazamos, tu piel de nave humedecida, me sacude, me desdobla y me eleva.
Somos dos, nacerán de í y de mí nuestros abrazos como nacen en tu boca las flores encarnadas que dejas en la mía.
Volaremos juntos, nos tragará el viento y distancia luminosa nos hará soñar en que hoy… tal vez mañana… quizás un día los dos estaremos en nuestro nido de amor.

Soñándote despierta


Soñándote despierta, te añoro, te extraño, te quiero en mi mundo mágico y en el real.
En el sueño los seres se desnudan íntegramente, no hay sonrisas falsas, gestos ocultando las intenciones y si pudiera gritar, las palabras serían testamentos de versos de amor para repetir, libres de mentiras, la hazaña del día y el amor que tú despiertas en cada poro de mi piel.
Te sueño bajo un manto de oropeles, de luces titilantes junto a mí.
Pongo mi mano, humildemente estremecida sobre tus rodillas y mi cabeza se posa en tu pecho escuchando el latir armonioso de tu tierno corazón.
Soñándote despierta, abrazada a ti, sin preguntarte nada, de miedo de que no sea verdad que tú vives y me quieres.
Y estoy abrazada a ti sin mirar y si tocarte, no vaya a ser que descubra con preguntas, con caricias, esta soledad inmensa de quererte sólo yo.
Soñándote despierta, veo a mi lado tu cuerpo, tu beso, tu abrazo frenético buscando su realidad en mí como un puro y mágico milagro.
Soy tu desnuda Venus cierta, entre auroras seguras que se gana a sí misma queriéndote.
Soñándote despierta,¡de tan cerca y de tan lejos! Y pienso en ti felíz entre pámpanos de luz.
Soñándote despierta, sobre tu corazón entregado a la vida y sobre el río inquieto de tus pies y manos.
Y soñando alguna vez diré que sí, que no, respuestas de azar y de milagro a preguntas que ignoro, que no veo, que no sé y cuando me despierto ellas se esconden, ya invisibles, se apagan, se van.
Soñándote despierta ¡ qué paseo de noche por la playa iluminando la luna el mar que fosforece con tu ausencia a mi lado!.
Me acompaña el sentir que no vienes conmigo pero que piensas en mí y eso da calor al alma, reconforta el corazón.
Los espejos, el agua, se creen que voy sola, se lo creen los ojos, sirenas de los cielos plenos de estrellas titilantes pero en mi mano yo llevo estrechada la tuya, cálida, tierna, que palpita en la mía.
Soñándote despierta estrecho tu cuerpo junto al mío y siento que tengo contra mi pecho un palpitar sin tacto, cerca, muy cerca, de estrella fugaz que viene de otra vida.
Soñándote despierta escribo para ti mis versos de amor escritos con notas musicales que vuelan ingrávidos por el aire hacia un mundo nuevo, el nuestro.

Y tú... me acaricias



Y tú… me acaricias, me estremezco de emociones reencontradas, de ilusiones níveas, el estar entre tus brazos es llegar al infinito del existir.
Y tú… me acaricias, el sol esconde los claveles de la brasa y mi cuerpo te siente y vibra en las ondas del aire.
¡Ah!,  qué emoción profunda me envuelve en el tremendo afán de ser ola, nube de sal, deshaciéndose en la llanura fluyente del mar de tu cuerpo extendido a mi lado.
¡Cuánta gracia, me entrego a ti, soy tuya, pájaro de fuego y ramos de laurel en mi enardecido pecho que se agita cual destellos de lirios de espuma .
Y tú… me acaricias, es el minuto esperado, la hora larga, la noche entera, entre suspiros entrecortados como sonoros espejuelos de plata.
Mis entrañas se agitan con tremenda fuerza y me entrego a tus manos suaves y sedosas envolviéndote con guirnaldas de flores y collares de música.
Y tú… me acaricias y en tus brazos poderosos, me estrecho y nos elevamos juntos a la divinidad misma por fuerza del Amor.
Nos vamos en las manos del viento, sin dejar huella, como flores sin dejar rastro y nuestro amor crece…crece, hasta llegar del crepúsculo al horizonte lejano.
Nuestras miradas se cruzan y nos llevan al infinito anheloso que buscábamos.
Y tú…me acaricias, con pámpanos de luz y yo como pájaro del canto voy feliz a tu boca sensual, suspirando entre cada beso cálido.
La alegría nos inunda y de nuestras diestras jamás se apartan y nuestras formas sobre la arena de la playa se extienden en un solo ser.
El aire salado, sensual, nos rodea y roza nuestra piel y somos felices, indolentes, sin dejar de besarnos y de amarnos entre redes de antiguos violines que nuestros cuerpos reclaman.
Y tú… me acaricias riente y libre con guirnaldas de piernas y brazos y nos abrazamos cantando por las aguas y arenas ociosas en la inmensidad verde y azul.
Y juntos retozamos desnudos en las aguas entre azucenas de blanca hermosura y vestiduras de música.
 Y la luna entre los sauces se asomaba y acompañaba nuestra danza de amor también desnuda y casta.                  

miércoles, 28 de diciembre de 2011

El desconocido



El desconocido se acerca despacio, en actitudes pertinaces y constantes, sin rostro, sólo se escucha su voz sigilosa y misteriosa.
¿Qué pretende? ¿Qué busca? ¿De dónde ha llegado y por qué?
Tiemblo sólo al escucharlo aún en su presencia ausente y al unísono, la angustia y el placer me inundan.
Su voz despierta en mí sensaciones nuevas y placenteras y a la vez dudas y temores en el momento que se siente llegar.
El desconocido me hace pensar en evadirme, desaparecer, eludir los momentos de gozo por una soledad desvivida ,para vivir como junco trémulo sin pasiones ni evasiones para desandar el último eco de su voz sin rostro.
¿Por qué me eligió a mí? ¿Qué designio del destino en silencio le dijo? ¡Esa!.Pobre de mí llegó a mi vida pura a devanar de a poco sólo con su voz mi dormido ser que estaba en perpetua paz.
El desconocido es como una espina de amor que me quita ligaduras del polvo que me abrazaba y me levanta para el canto de su amor ahogante.
Desconocido, ¡aléjate de mi  vida! Déjame seguir creciendo libre para que en mi pecho vibren las trompetas radiantes del agua pura y cristalina.
El desconocido ,es alguien a quien no conozco , lejano, muy lejano, que está entrando en mi vida a hurtadillas, quizás porque no existe.
¿Quién eres tú que llegas a golpear de improviso las puertas de mi cuerpo y de mi espíritu?
Has empezado a despertar una feroz y fatal llama en mi pecho aún cubierto de dolor y dudas.
No  sé hasta dónde y cuándo seguirás a mi encuentro pero no quiero ser tuya,contigo el peligro acecha.
El desconocido oculto, sólo con su voz alcanza para desnudar mi alma que estaba en perfecta quietud en mi isla prodigiosa donde estaba tendido el contorno de mi cuerpo y que casta luz inaccesiblemente luminosa , desde lejos vivía en vigilias verdaderas y únicas.
No quiero jugar más contigo, día a día, no quiero ser un adversario de nadie en esta vida , quiero el remanso claro y diáfano pleno de  felicidad y sonrisas  en el fondo del imperio de las nubes , escribiendo , acariciando en  las teclas de algún papel ,recuerdos de amores sin heridas ni escarnios.

Recuerdo tus rosas rojas




Para ti, mi musa, mi inspiración, mis sueños dorados, mi juventud y mi otoño, mi homenaje es para ti excelsa mujer poeta.
Tú inspiras mi vida, la forjas, la haces revivirla a tu través, mi corazón te llama, mi mente te clama.
¡No me abandones nunca! Los años pasados juntas, ahora siempre presentes, en las que me decías despacito “mi diosa” ¡No! La diosa eres tú, la excelsa poeta, la que atravesará por siempre los campos del olvido.
Por ti y para ti surgieron mis prosas poéticas de amor. De ese amor que vibra y late en tu corazón y en el mío.
Mujer de mujeres, poeta de poetas, todo lo que vuela en mis páginas en blanco, amarillentas, apergaminadas, en pequeños trozos,   minúsculos, son fuente de amor que tú quieres que se vuelquen en el mundo inundando almas con poesías de amor para que los sueños de todos sean uno solo.
Haz creado esta misión en mi vida sumergiéndome  en una vorágine de sentimientos y pasiones, entre misterios y nostalgias.
Como a ti me dicen transgresora de las letras porque  el amor que emana de mi mundo es profundo, sensual, único con todo la fuerza de la energía que viene de ti.
Me has hecho transportar contigo a la fuente del saber del alma humana.
Hoy juntas en una estrecha, alta y espiritual comunión de arte y tú como ángel blanco del alba estamos unidas por estrechos lazos que nunca se romperán.
Alguna vez, aunque tarde, debía decirte lo que para mi haz sido, báculo de flores, lámpara de luz indefectible, la palabra exacta, la ternura compartida.
Eres mi inspiración por siempre, te siento cerca de mí cada día y cada noche y me transmites sabiduría, prudencia y amor verdadero hasta mi último aliento de mi vida ya que tú presencia esta en todo momento a lo largo de esta mi vida.
¡Loor a ti Juana! Poeta de poetas, mujer de mujeres, tu energía creadora ha llegado hasta mí, tú lo quisiste y lo seguiré haciendo por siempre jugando con las palabras que tu enciendes en mí.

Sin libertad




Sin libertad, ¿a dónde irás? Te la quitaron y tú la ofreciste como en bandeja de oro con pétalos de rosas al mejor postor.
La vida entre tambores que andan por tu sangre no merece ser vivida, trasmitiendo la maldad, los celos, la envidia, la ignorancia.
Sin libertad vives en un submundo profundo, la luz no te ilumina como en una galera encadenado y tu mente divaga  en recuerdos ingratos y hablas sin pensar que hieres y lastimas.
¡Basta ya!, medita contigo mismo, reencuéntrate y haz que el amor, el verdadero te envuelva en una túnica de lentos llantos.
Sin libertad, mudo levanta tus brazos y clama por paz y paciencia como si pudieras salir de entre los escombros de pesadumbres y bajezas en las que estás sumergido.
Yo tengo mi rostro feliz, mis libres brazos y todo cuanto tengo, es Amor, lo más sagrado que a raudales sale de mi pecho aún a pesar de que crean que no tengo cualidades de ser humano sensible, de que soy pérfida y arpía.
Viven en la equivocación del no saber, del no vivir intensamente, de tener un corazón duro como un roquedal o roto en cenizas.
Sin libertad, no piensas, no razonas, eres intolerante y te vas desgastando con el tiempo, dando valor a lo mísero y pequeño por conveniencia propia.
¿Sabes  lo que significa valorar a alguien? ¿Sabes  defender lo querible? ¿Proteges a quién te quiere? No, eres calculador en tu cueva sin amor, no das ya más valor a las cualidades, sólo te interesa lo superficial y fútil, no lo verdadero y único.
Sin libertad aún cuando creas tenerla vivirás sin lo más preciado de este mundo, el amor incondicional.
¡Qué solo quedarás sin espigas de amor en tus brazos!
Todo cuanto en la vida quieres gozar no te pertenece a ti, es de los otros, los que te rodean en un mar de la nada, en un valle de las sombras donde el frío te rodeará y la felicidad huirá de ti, sin nada en tus frías manos, aún cuando creas tener todo.
Tenías inteligencia y coraje, piel y pechos duros para sufrir y vencer los golpes, los ultrajes, los manejos de gente necia y no supiste abandonar lo que creías necesario y llegaste  al final.
¡Cuán poca fuerza la tuya! , entre el polvo pero con necesidades materiales cubiertas, permitiste que invadieran tu libertad y quedaste desnudo y solo.
No supiste ni pudiste valorar lo que te conducía al sendero luminoso de la felicidad.

Palabras elocuentes



Palabras elocuentes, que oscilan entre mi gran silencio y mi voz que quiere clamar, ¡ven amor!, ¡te estoy esperando!.
Cimbrean mi alma toda, me acarician por dentro, con una extraña delicia de tocarme todo mi cuerpo y mi mente.
Palabras elocuentes que ondulan con un afán trémulo de no separarme y quedarse junto a mí en donde ellas quieren, aquí en los alfabetos, en las auroras, en los labios.
Mimbrean cerca de mí y a hurtadillas se cuelan por mi mente inundando mi alma de calma, paz y amor.
Atraviesan mi todo desnudo y perdurable y mientras siguen dando vueltas y vueltas a mi alrededor se entregan puras y con delicias en contactos rápidos y llegan a mi centro inmóvil que las escucha embelesado.
Palabras elocuentes me traen gozos, besos, luces, regalos que son dones de entrega total. Son símbolos, signos de que quieren llegar a mí y entregarse enteras en un amor pleno sin más destino ya que ser mías y darse por entero diciendo: “soy tuyo, sólo tuyo” y entonces tengo miedo a una nube, a un cielo, que me puedan dejar de estar un minuto sin tu amor.
Palabras elocuentes, sencillas, hondas en su significado, son como el sol que me acompaña y en las que me apoyo por el camino incierto, son escudos que resguarda mi pecho de borrascas y dolores.
Palabras elocuentes, son como el mar, llegan a mí agitando en el puño brillante los laureles de la roja mañana.
¡Por las aguas sin cadenas, canta el alma!.
Palabras elocuentes, buscan la raíz de los quebrantos para hacer que desaparezcan y ofrecen el goce perfecto, el lucero que nace en mi frante por la ofrenda del Amor venturoso, apurando en la breve llama la intensidad de los ímpetus de deseos y amor.
Palabras elocuentes, exactas, de silencios largos que hacen latir el corazón con ternura, suspiros que vuelan en el aire compartiendo instantes, minutos, de intensos deseos que estallan entre pétalos y pimpollos de rosas blancas

Presagios no esperados




Presagios no esperados   , en un soplo del tiempo la verdad afloró en mi mente y surgieron en mi mente sin querer aceptar que estaba envuelta en falsas verdades  en palabras sin  amor crueles y despiadadas que creí eran ciertas y me enamoré de lo alcanzado.
Presagios no esperados   , tu voz rodeó mi corazón y se hundió en mi alma, en lo profundo, en lo escondido, para tenerte siempre allí y me equivoqué, tu querer no era cierto, yo era simplemente nadie con quien te sentías importante frente a mis poemas, frases, versos de amor, inspirados en tu seudo amor que en mí era verdadero y único.
Hoy digo ¡ basta ¡ ,¡ ya no más ¡ me alejo de ti para siempre, me despido de tus viles arrumacos sin sentido, de tus ¡te quiero! , usándome como un fantoche a quien con hilos invisibles, lo usabas en tus momentos de soledad. ¡Vete! , no quiero sentir los miedos típicos de situaciones que sólo nos conducen al borde de un abismo sin fin.
Presagios no esperados, iré desde este instante rompiendo todo y volviendo ya al anónimo eterno del desnudo, de la piedra, del mundo, y te digo… Ya no te quiero más, ahora soy yo la verdadera, la pura y límpida de alma vacante disparada del arco más casual contra el cielo y el suelo.
Asustada, ciega, veloz, me alejo de ti, sin mirar hacia atrás, sin ver nada y queriendo lo que veo.
Presagios no esperados, me desprendí ahora del te quiero, del deseo de estar entre tus brazos y ebria toda en tu esencia ya no sentida, no pido nada, aplasto bajo mis pies ligeros la paciencia y tu mundo y lo lleno de ruinas, órdenes, tiempo, penas en una abolición triunfal, total, de todo y me voy en búsqueda de la felicidad de estar conmigo misma, empinada, mi frente erguida.
Presagios no esperados, no quiero caer , ni doblarme como una heroína sobre su hazaña inútil, sólo     pretendo no pensar en ti, en no depender del minuto sagrado que era escuchar tu voz que me decía…¡eres un ser tan querible!
No dejaré aún muriendo de pena, humo ni memoria de haber sido tuya y nadie lo sabrá, ni tú mismo.
E iré al encuentro de júbilosos monosílabos, de frases dulces, de versos de amor que un sí contestará a otro sí y repetiré diálogos que se oirán por encima del mar llevando mis palabras que se leerán por el aire como relámpagos de plumas que como nieve caerán copo a copo, cubriendo la tierra de un áureo amor esperado por todos.
Presagios no esperados, pidiendo a gritos lo que creí imposible, tantas veces pedido, callado  tanto tiempo y que hoy, nada más que hoy, de que esos te quiero falsos, aparentes, cortezas de cenizas me dejen con la gran delicia de esperar lo que llegará con un gran suspiro a mi espíritu en calma para darme Amor, el anhelado.

Ahora que no estas




Ahora que no estás, las horas pasan más lentas, el río corre despacio, el viento se detiene y tu alma ausente de mí hace que mi corazón vibre sin compases de alegrías y felicidades.
Ahora que no estás, quiero llorar e inundar mi olvido piadoso, mi corazón atravesado por el dolor de una traición que como espina me ha herido profundamente.
Ahora que no estás, rodeada de sinsabores, llena de mil preguntas que agonizan en mi mente sin respuestas.
Todo se perdió en un inmenso abismo.
Aún entre tantos devaneos  quiero no dejarte ir.
Ahora que no estás, invoco a los dioses del amor, para que iluminen tu alma y despiertes de tus incertidumbres, tus indecisiones, tus vagas ideas y me regresen tu amor intacto.
Ahora que no estás no hay instante en los días de mi vida en que sin quererlo te piense y suspire y en las noches te sueño conmigo.
Ahora que no estás lleno las páginas en blanco y escribo recuerdos palpitantes y existentes que a tu lado viví.
Te conocí tan de tiempo, que en tu amor me recuesto, cierro los ojos y camino sin errar, a ciegas, sin pedir nada a esa luz lenta y segura con que se conocen las letras y formas, pensamientos e ideas que me llevan a creer que tú eres, mi invisible existir .
Ahora que no estás, que te has ido, diciéndome que no me quieres, que has encontrado otro amor, ¿qué le digo yo a mis labios para que dejen de nombrarte?
Tengo preparado el cuerpo para el dolor y el beso que no te di con la sangre en su sitio, quedará dormido en mi regazo hasta el día en que quizás llegue alguien que me ofrezca sin más espera lo que tú no supiste dar.
¡ Ay amor si me quisieras, si volvieras a mí aunque sea un instante, sería el gran día que con sólo una palabra abrirías las puertas de mi corazón!

Desazón




Desazón del alma, descreimiento del amor  que paradójico tanto celebra como entierra.
Inquietud, zozobra, inunda nuestro corazón, el amor se ha ido.
Tu voz tiene registro de la ira. ¡Y eran tan hermosos, sin embargo, los versos susurrantes en el lecho de nuestras horas amanecidas…! .
En el devenir radica la permanencia pero es cansina la ondulación amatoria cuando culmina en decepción.
Da intranquilidad al alma y contrariedad al espíritu.
Dijiste amarme en la templanza de las aguas y ahora  , tan de repente ,tu mar colérico aja mi playa desnuda de gaviotas.
Grito de soledad en mis lágrimas hastiadas.
El amar no es voluntario pero, ¡qué amarga se vuelve la constancia de haberse equivocado tanto!
Cierro el cofre de mi corazón. La llave se la dejo al cielo.
Moriría, ya, si volviese a suspirar por otra música engañosa, falsa, que albergue entre sus sonrisas los truenos y rayos del universo.
Desazón, desahogo que golpea y rompe en mil pedazos la ilusión primera, aquella la que fue.
Sólo me queda de ti esta ausencia que envuelvo entre mis manos para sentir tu abrazo, para extrañar tu beso, que alarga las horas de mi nostalgia, el frío de mi cuerpo, la soledad que se acumula en una pesadumbre constante.
Desazón, descubrimiento de este vacío de ti que dejaste en mí, que agrieta el alma, que nada podrá llenarlo, ni siquiera lágrimas, ni versos de amor, tan desierto quedó el corazón, sólo  con la arena del tiempo donde se hunde el ayer.
Desazón, contrariedad, enfado porque sólo me queda de ti el pasado que yace por siempre, dormido en el silencio, donde no podré hallarte, donde no podré despertarte, ni hablarte de este amor que se rompió en espejuelos llevados por el viento.
Desazón, sólo me queda este sabor de ti cuando pronuncio tu nombre  y la hiel del desamor golpea y amarga mi alma con el olvido que es con lo que me dejas para vivir, días sin sol  y la desesperanza, una ventana cerrada, una puerta con cerrojos y esta garúa que anega eternamente mi alma hasta que alguien con sigilo y paz la despierte en la búsqueda de un amor pleno y total

El ermitaño



El ermitaño, escondido en su cueva en soledad y tristeza, en un entorno oscuro y tedioso, no deseas ir hacia la luz.
Tus pasos resuenan en la acera solitaria y se pierden en el sendero entre persianas cerradas y balcones vacíos.
No se oye ni un crujido, tu cuerpo esbelto y moreno no revela ni un ruido en las calles de gris monotonía.
Te entregas de noche a las sombras dormitando de a poco, siempre alerta ante el menor resquicio de un caminante sin rumbo.
Sé que he de encontrar la ventana entreabierta tu sombra desdibujada a la puerta sin herrajes por donde te podré hallar como una ninfa de los cielos buscando la raíz de los quebrantos.
El ermitaño, ser extraño al que necesito a mi lado para darle toda mi sed de vida y como buzo me hundiré en el mar de su regazo, liberándolo del tedio y de la monotonía.      
A través de sus ondas zigzagueantes llegaré a él para cruzar las crueles aves del tiempo.
Iré por sendas atravesando audazmente con mi risa fácil y mi aire de pájaro y con la luminosidad de mis palabras le regalaré el amor a la tierra y a la vida.
Vivirá ya no más solo y recibirá las rosas de la caricia, clarines, trigo y la flor del canto.
¡Qué se liberen sus hombros de oscuras cargas!.
El ermitaño quedará en mi camino, a mi lado, como ángel de piedra, invencible, siempre amparando y salvando con su flor de cielo pleno de paciencia y de paz.
¡Tú el insistente, ven a mí!.¡A mis brazos pronto!, como río de música, llovizna de jazmines, serenamente para abrazarme y envolverme como un árbol florecido de ternura y caricias.
Serás tu hoguera de estrellas y ya no estarás más solo en noches de abismos y de fina amargura.
Sola y pudorosa te seguiré buscando entre hondas cavernas donde la luz se filtra y sus rayos dibujan entre las rocas, tu figura enhiesta y alta diciéndome. ¡Aquí estoy! Y yo riente y segura voy hacia ti por entre las mil hondanadas  donde la luz de la luna me guía.
El ermitaño, mi ermitaño, voy hacia ti despierta en la alta sombra andando desnuda por dentro, hacia un lugar perfecto junto a ti.
Mis miradas te buscan como tordos de niebla en un valle de extrañas flores que encienden mi solitaria sangre que me llevan a tu lado.
El ermitaño, juntos viviremos recorriendo el océano de verdes amapolas angustiadas hacia un mundo nuestro ajeno a la soledad y a la tristeza en el que nuestros corazones palpitarán a unísono como campanas al vuelo.

Ilusión de esperarte




Ilusión de esperarte, expectante, ansiosa, esperando el momento mágico de estar junto a ti y sentir tu abrazo rodeándome con toda la dulzura del vivir a pleno.
Voy a buscarte empujada desde ti, de tus mejillas como islas de madréporas acariciadas por el viento suave.
Irme lejos a esperarte, a buscar fuera de ti lo que tienes, lo que quieres darme.
Ilusión de esperarte, de que me invites a resplandores y destellos y al llegar descubriré tus sonrisas anchas, tus miradas claras. Eso, era lo que allá, distante, estaba viendo brillar.
Ilusión de esperarte, soy tuya, sólo tuya, tengo miedo a una nube que me pueda quitar un minuto el amor entero y debido a ti.
Ponte de pie, de puntillas aguardando la luz, así te veré desde la lejanía, buscaré tus besos los que los traen los hilos invisibles de las luces titilantes, necesito tus roces con noches densas, los labios del porvenir.
¡Qué hermoso el mundo que entero vivo todo entre besos, luces y gozos viniendo sólo de ti!
Ilusión de esperarte, eres un símbolo puro, un regalo, un don, una entrega que me ofreció la vida.
No quiero entrar en el sueño ya que es una larga despedida de ti.
¡Qué gran vida contigo, en pie, alerta en el sueño!
Ilusión de esperarte, quisiera saber que sendas cruzarán audazmente con tu risa franca, tu aire pleno de donaire, la luminosidad de tus palabras hasta llegar a mí con tus pies firmes buscadores de aventuras entre los senderos de las montañas y de las estrellas.
Ilusión de esperarte conservando sellada la fuente de mi alma hasta que llegues y entres en mí, en lo profundo y abras los grifos de risas y llantos.
Me estremezco de pensar en nuestro encuentro, el esperar puso en mi pecho campos de alelíes y panales de luces y músicas con sones de laúdes y violines.
Ilusión de esperarte, me enredo como cinta del eco en la cabellera de los árboles y allí, desde lo alto, oteo el horizonte por donde tú aparecerás, relucientes tus sienes blancas y tu mirada parpadeante, buscándome entre el denso follaje de los ruidos, las sirenas, los trinos, los cantos.
Ilusión de esperarte, mi cuerpo clama y gime por ti íntegramente desnuda, sin sonrisas falsas, repitiendo reiteradamente, ¡búscame! ¡Estoy aquí esperándote!
Y el goce perfecto está por llegar, te siento llegar con tus palabras dulces y tiernas. Dame tus manos, tus lágrimas, tus tristezas y el lucero nos dará su luz para irnos juntos, muy juntos en la breve e intensa inmensidad del tiempo, cruzándose nuestros dos destinos al fin.

martes, 27 de diciembre de 2011

Aquietame las ansias



Aquiétame las ansias, yo no sabía que el amor es como una llamarada que en el silencio quema todas las palabras  .
¿ Cómo pude olvidar que fosforece , ahogado en un gemido y en el eco sin eco de una lágrima?.
Aquiétame las ansias, me duele el alma como herida quemada de sollozos , tiembla como una flecha hundida en las entrañas y ante el umbral, enmudecido, habla.
Señor, ¿por qué no me dijiste que el amor no se escribe con palabras?.
Vengo a ti como el viento del erial, herido por los cactus, como tierra sin agua.
He quebrado, a tus pies , todas las metáforas y supe al fin, con el sabor dolido de mi carne, que el amor no conoce otra palabra que la sangre hecha ríos y el clamor  hecho llantos.
Aquiétame las ansias, despierta mis deseos de estar junto a ti. Señor, dame una gota del mar de tu silencio y quemaré en la hoguera de tus aguas mis tormentos entre espumas que se rompen en la arena.
Ahógame esta sed. Apágame este grito, aquiétame esta llama.
Vísteme Amor la desnudez de  mi cuerpo con túnica de lirios en el alba.
Desata con tu aliento el corcel de mis ansias y ven antes que la noche con sus dormidos pies de sombras a anegar mi morada.
Aquiétame las ansias, ya que el amor no se escribe con palabras, precisa de tu calma.
Soy mujer de inmensidades , de plenilunios, de profundidades, de corazonadas ciertas y mi amor resuena en ti.
Quiero que seas refugio, mi aldaba, mi copa con tu amor desaforado y que  se extasíen mis soles con tus ríos claros.
Aquiétame las ansias , quiero ser tu todo, quiero que seas mi plenitud más íntima, mí ánfora y mi cayado , mi brújula y mi designio.
Cálmame , aquiétame , apacíguame, arrúllame, aquiétame las ansias.
No tendré más futuro ahora que ser con tu rosa, mi rosa, vivida en ti, por  tí  en su olor , en su tacto.
Aquiétame las ansias y pon tus manos sobre mi cuerpo estremecido, buscando el vino de amapolas que borra las huellas del dolor y nos lleva al panal de luz y música del alma.

No te inquietes



No te inquietes, dicen de mí que mientras río, que mi sonrisa tiene olor a rosas, dicen que también que  como mariposa ando de flor en flor con señorío y elegancia.
Son sólo desvaríos, idea inquietante que vuelan por los aires llevando aromas de envidias y celos.
No te inquietes, no es verdad, sólo vuelo y río conmigo misma y dicen también que a veces cuando siento frío algo de lluvia en mis pupilas posa y que adivinan cómo se desglosa en mi interior un hondo desvarío.
Yo no lo sé, porque dormida vago por otros mundos donde tu imagen nace como en los valles del inmenso lago. No te inquietes, que cuando mis versos, mis poemas nacen de dentro de mí también me voy a otros lugares lejanos dónde estás tú esperándome, expectante de saber qué palabras surgirán allá detrás de aquella nube en este impoluto y níveo papel virgen de ideas vagas.
Y mientras duermo o escribo y parece que te rechazo, no te inquietes, es que por otros caminos en mis sueños trazo, tú |ni te fijes ni te acongojes, pues no sé lo que hago.
No te inquietes, abrázame, protégeme, que te necesito, rodéame con tus brazos, lléname de tus besos, háblame, escúchame, espérame, perdóname, te necesito.
Mece mis sentimientos con tu mirado dulce, deja que me duerma esta noche en tu regazo, mientras cierro los ojos y sueño estar contigo.
Estoy escribiéndote palabras al ritmo de mi corazón, palabras que no pueden reflejar tu inmensidad, vacías pero llenas de fascinación, estoy regalándote palabras de amor para que se ahonden en tu corazón.
No te inquietes seré parte de tu piel, de tus labios, de tu fuego, seré objeto de tus sonrisas, de tus miradas, de tus caricias, seré tu sueño de amor y tu realidad de sentir.
Susúrrame un beso, un beso de placer, un placer con sabor, sabor a tus labios, labios de fuego, fuego en tus caricias que aman, ámame…

El estar juntos



El estar juntos, milagro mágico, que se llevo mi tristeza que me la robo la noche cuando tu y yo abrazados nos dijimos palabras de amor. Ya no mas lagrimas, forma tibia del dolor de adentro, ahora solo un corazón tendido hacia ti y mi tristeza esta ahora lejos muy lejos, en las estrellas altas, en esa brisa fresca que no pudo aprisionarla, era aroma y el aire se la llevo, puedo vivir ahora a pleno, creer que todo es verdad, que no habrá dolor ni angustia.
El estar juntos la luz de mi alma nos ilumina a los dos ya que la traición que me rozo muy leve no llego a hacerse ortiga sobre mi corazón despierto. Creí que había perdido para siempre, la fragancia del sueño, que me había inundado el cansancio de los días , las cruces de la tierra amarga y envuelta en la túnica del agua recupero junto a ti la azucena jubilosa del amor .
El estar juntos a nos lleva a cortar como golondrinas, el cielo suave del agua y nos sentimos unidos, abrazados piel con piel como la inmensidad verde y azul que nos abraza.
Siento que tu como ángel de coral vigilas mi seguro cuerpo, lo mimas, lo acaricias, lo cuidas.
Siguiéremos juntos bajo las magnolias sensuales, felices soñando que nuestros deseos se cumplan, nuestros abrazos se hagan más profundos.
El estar juntos, alegría, alegría calidad y áurea, eres mi sol, eres mi todo si te escucho no te oigo bien, el silencio en la tersura del agua quieta me lo hace entender.
Tu aquí, delante. Mirándote yo, estamos los dos frente a nuestra presencia pura porque estás aquí a mi lado.
El estar juntos me hace escribir sin darme casi cuenta , versos, poemas, que flotan en el aire para caer despacio, muy despacio como corazón tierno de pájaro en estas hojas detenidas por el tiempo para hacértelo llegar pronto, muy pronto porque te espero para quererte antes de que tu cuerpo entregado desaparezca, antes de que te vuelvas recuerdo, antes de que seas una sombra esquiva entre mis brazos.mio estas, estoy, a tu lado el estar juntos a nos transporta a una campiña sin clave donde se empapa el amor en un silencio de dos.

Esperando tu llegada



Esperando tu llegada, aquí estoy, expectante y emocionada, ansiosa, entreluces del hoy y del mañana.
Solo espero tu llegada, cada día, cada tarde solo tú enciendes la flama que no quema pero arde.
Esperando tu llegada, para gozar sin prisa de tu presencia añorada para que veles mis noches de sueños.
Quiero que en mis auroras tu aroma me envuelva y sentirte cerca mío, muy cerca.
Esperando tu llegada, en un tiempo cercano, intimo y nuestro, sin afanes indecisos, sí con esperanzas nuevas sin nunca más perdernos ya de vista, de volver a ser uno, de juntarnos fatalmente perdidos en la vorágine de nuestros besos.
Esperando tu llegada, anhelada, deseosa de sentir tú aliento fresco y cálido.
Te espero aquí, tras la paz de intactos cristales en nuestro manantial de dicha que suave mana, en nuestros sueños remontándonos a nubes altas.
Esperando tu llegada busco tu sonrisa flotando en el éter , buscando tus labios los míos para cubrirme de besos, disipando para siempre las neblinas que me envolvían tristemente.
Esperando tu llegada mi corazón espera descansar ahora, en la breve rama de tu pecho y aunque muera sé que vivo en los claveles futuros de tu cuerpo.
Esperando tu llegada en el grave concierto del otoño, escuchando como los violines agitan un mar de hojas amarillas, rojizas, elevadas por el viento.
Te espero desde los campos de amapolas y solo tú irradiando tu fulgor secas las fuentes de mi llanto.
Como el nardo juvenil guardas en tus entrañas los bálsamos  y secretos de lumbres que hacia el tristísimo corazón cansado, lo colmas de las blancuras del astro.
No importa que te aleje, que aún no estés a mi lado por mares o el tiempo te aparten porque por sobre la verde muralla del agua agitada llegas, al fin a ver los carismas divinos de la luz y del canto.
Esperando tu llegada mi corazón late en este rojo silencio de mis ríos interiores y bien oculta duerme la esencia del ser que no logra vivir sin ti.
El amor ha de estallar mañana, retenido en pimpollo, donde mi alma, cercada de tinieblas al infinito descansa.

Divagues del amor



Divagues del amor, derrotero de la mente que nos lleva a desorientarnos buscando no equivocarnos, desarmemos el cielo, apaguemos la luna, bajemos las estrellas, escondamos el sol, inundemos los océanos abrasemos los vientos.
Divagues del amor que nos hacen desviarnos en la medianoche de nuestra vida, bajando por los tiempos ya pasados hasta el hoy ya vivido.
Desorientados en los nortes, sures y orientes nos sentimos sombras calladas, temblorosas de temores y sueños sin fin que nublan el alma entre dudas oscuras y plenas.
Divagues del amor delirios que nublan el alma, déjenme encontrar el camino, el mío, donde me espera alguien con su canción de amor puro y casto.
¡Ay! Corazón tengo un mundo de sensaciones nuevas que me llevan a merodear de soslayo en amor tuyo pleno de ventura y paz.
Divagues del amor ¿Qué hay más allá de lo que encontramos? allá detrás del horizonte de blancura indecisa ¿sueños inconclusos? ¿Amores pasados? ¿Voces que nos llaman y suenan como las que fueron un día nuestras?
En el papel aparecen palabras de amor dispersas en poemas que me llevan a querer encontrarte otra vez.
En nuestro interior tenemos muchos sonidos…pero todos se dan merced al vacio y al silencio que nos envuelven.
Divagues del amor que nos dispersan a caminos de la vida diferentes.
El sentir divino no admite temores, sustenta amores.
Vagabundeo errante y peregrino en busca de aires que me envuelvan, me sustenten seguridades y verdades genuinas.
Divagues del amor rompan las cadenas en las que me siento presa, libérenme, guíenme a un lugar ajeno a las dudas y temores que unos extraños del pasado me inundaron.
Quiero soledad, desnuda de maldad, cubierta de dulzuras, caricias de seda y besos que despierten mi alma dormida y herida por los divagues del amor.
No soy mi sombra, soy un leve hilo de voz que quebranta los silencios y me voy lejos, en busca de historias de fe y esperanza.


lunes, 26 de diciembre de 2011

Palabras desopilantes


Palabras desopilantes, imprevistas, irresistibles, que hacen cosquillear el alma y reímos sin saber razones ni porqué.
Tienen luz propia, irradian ternuras deseables, inocencias perdidas.
Palpitan primero sin pronunciarlas y de golpe se asoman a nuestros labios y un vértigo de risas por dentro nos inunda, hacia el mañana.
Ya las siento llegar por entre el manto de llanto que me envolvía y la alegría de la mano me llevó hacia ti, mi consuelo, mi cómplice de crear palabras nuevas, nuestras sólo.
Palabras desopilantes nos llegaban para existir despacio o de prisa y nos las decíamos entre carcajadas de espuma para vivir sin más.
Y entonces nos dejaban ingrávidos, flotantes  en el puro vivir si sucesión , salvados de motivos, de orígenes, de albas.
Y sin mirarnos a los ojos, desde lejos , supimos tú y yo que nos hacía falta estar juntos.
Besarnos, sí , pero con unos labios tan lejos de su causa que lo estrenaban todo, beso, amor, al besarse sin tener que pedir perdón a nadie, a nada.
Palabras desopilantes, que nos unieron en plural, todo en plural, luces, vidas y mares y cantándonos mutuamente a gritos, fúlgidos de días por venir, ¡ eso no es nada aún, buscaos bien, hay más!
Los dos ¡qué descarrío!, ¿este camino, el otro , aqué?, ¿este día, este hoy, este ahora?.
¡Qué alegría vivir sintiéndose vivido!. De alegría, de risas cristalinas, diáfanas, claras, secretísimas, con miedo de no hallarnos en umbrales, en bordes trémulos de victoria, sin ganas de ganar, sólo de vivir una vida inocente entre errores pasados con el júbilo único del existir del Hoy que va ya por encima de triunfos o derrotas, embriagados  en la pura gloria de jugar con nuestras palabras desopilantes.
Me rindo a la gran certidumbre oscuramente de que otro ser, fuera de mí, muy lejos, me está viviendo y que cuando los espejos, los azogues de almas cortas, aseguran que estoy aquí yo inmóvil como estatua de sal negándome al amor de luz, de la flor, de los nombres, la verdad trasvisible es que camino sin mis pasos, con otros, allá lejos y allí estoy besando flores, riendo, hablando porque hay otro ser por el que miro el mundo y juntos  nos unimos entre palabras desopilantes que nos despiertan entre risas compartidas

Perspicacia


Perspicacia  palabra sutil, misteriosa, necesaria y fundamental para sobrevivir en este mundo competitivo y muchas veces con dolores y sufrimientos.
Mi existir transcurre en la senda del amor a la vida y por ello mi alma lúcida e instintiva sortea todo los obstáculos que me rodean para vivir en paz y con todo el amor que me embarga.
Entre penetrantes pensamientos y fortuitas clarividentes ideas , voy buscando con clamores y anhelos lo único lo veraz lo verdadero y poco a poco la paz  inunda mi corazón en lo hondo de mi sangre.
Yo detenida en el grave concierto del otoño escuchaba cómo los violines agitaban un mar de amapolas  en el verde follaje y te ví llegar astutamente despacio pleno de sentimientos, de añoranzas vividas e ingenioso, con dulzura disipaste para siempre las neblinas que envolvían tristemente los muros de mi dormida alma.
Tú el perspicaz , el intuitivo, el inteligente, con bravura y valentía hiciste que la luz inundara el polvo en que me había perdido por las nubes custodiadas.
Hoy frente al mar embravecido bailé, mis brazos se movieron co ramos de agua y de mi cuerpo brotaban melodías sólo por  mí escuchadas.
Perspicaz , ser sensible, ¡ acércate! ,¡ dame de beber de tu sabiduría!.
Aprieto los puños para que ya no te escapes en el aire y en los sones en que el amor salta y vuela por el aire.
Y con mis senos levantados, mis elásticas caderas bailan  frente al mar, llamándote y hacia el horizonte  vislumbro tus formas ondulantes con perfume de árboles de otros lugares lejanos del mundo.
Ser perspicaz , necesito toda mi intuición para no equivocarme y darme toda a ti el que espero desde siempre o desde nunca y mi rostro se torna feliz, mis brazos libres y todo cuanto tengo, trigo, flores, cielo ancho es para ti.
Tú el perspicaz , inteligente y pícaro no juegues con los sentimientos, yo buscaré al hallarte entre el misterio de las sedas de algas, al ser único que no puedo alcanzar porque se está yendo a las fronteras lejanas y yo como corcel y gaviota , corro y vuelo en la pradera, sin medida de las verdes aguas buscándote po doquier con  afán y ruego con todo el amor de mi pecho, todo el cielo en mi alma.