Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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domingo, 8 de enero de 2012

EXTASIS

Éxtasis total en un mundo contigo , sin ti me sentiría perdida entre mis sueños azules.
La tarde se apagaba ,el sol caía en la penumbra vaga y entre tus brazos mis recuerdos dormían el secreto de la vida que es amarte por siempre.
Extasis ,encantamiento de espíritus, vamos juntos a la luz creadora de los mundos ,flotando en un arrobamiento total, donde el amor nos envuelve en un capullo en flor.
Extasis, embeleso bajo la luna que alza su disco de plata, brotando las estrellas a miríadas y sumergiéndonos entre nubes que nos hablan con su silencio.
Alcanzar la fusión de dos almas es fascinante ,delicia de dos seres que aún desde lejos nos imaginamos contemplarnos un momento entre caricias y besos .
Extasis en la noche que nos une en su silencio ,en una unción de dos almas que comparten diálogos de amor que se oyen por encima del mar, de mundo a mundo.
Extasis de miradas entre dos amantes ,se leen por el aire largos ecos de amor ,largos síes, que nos unen y nos acercan a lo que no se habla ,a lo que se siente tantas veces ,tanto tiempo, seguros de que por un día , hoy, nada más que hoy . , estaremos juntos.
Extasis de amor ,eternidad de pasión, abandono el mundo acercándome a tu ternura que habita en mi interior.
¡Ay ,mi amor!, ¡hoy mi amor sólo espero tu presencia en la eternidad de nuestro amor

Tu recuerdo


¿Qué más podría darme tu recuerdo?
¿Adónde me llevó tu olvido?
¿En verdad te extraño cuando no estás a mi lado?
¿Cómo sé que te tengo siempre presente en mi corazón dolorido?
¿Por qué te pienso en cada instante del transcurrir de mi vida?
¿Dónde te escondes en los rincones de mis silencios quietos?
¿Por qué sólo tú iluminas el camino de mi vida dejando ilusiones que no pierdo?
¿Por qué tengo el alma formando imágenes con tus recuerdos, tus deseos, tus pasiones?
¿Por qué tu amor es como el fruto del árbol de todas las dudas?
¿Desde cuando transitamos juntos, palabras abiertas en el desierto de las más hirientes ausencias?
¿Por qué vivimos tropezando con los anhelos inconquistables y nuestros recuerdos más dulces?
¿Desde cuándo se desataron estas tormentas inclementes en el submundo mío de la soledad serena?
¿Por qué los años no son distancia, el tiempo y el recorrido no es más que el sentir?
¿Qué es castigo y qué es consuelo?
¿Por qué la distancia no existe y el estar lejos no es real?
¿Qué es prisión y qué es escape?
¿Por qué se rompió el silencio entre ecos, sollozos y suspiros, pesadillas y sueños?
¿Dónde se esconde el viejo museo de mi historia de amor?
¿Por qué mi corazón sangra donde se clavaron espinas de desamor de mis amadas rosas?
¿Por qué siento que mi mundo está apartado entre soledad de soledades, entre mil y una noche sin luna?
¿Por qué al final, entiendo que la distancia no es más que simplemente el tiempo entre las dos veces que hablo contigo?
¿Por qué el amor de lejos, amor lejano, es la razón de mi existencia?

ME PERSIGUES EN MIS SUEÑOS.


Me persigues en mis sueños , desprendida ligera y sin raíces ,me voy contigo ,muy cerca tuyo, entregándome a tus brazos en somnoliencias que van y vienen y que me llevan hacia el descubrimiento del …¡amor!
Me persigues a través de músicas y melodías bailando con tones y amores, entregándonos y recibiendo espontáneamente compases airosos y arrulladores.
Envueltos todos enteros en neblina sutil ,el lírico sueño de estar contigo es un fuerte enlace que en sones de ansia nos lleva a rutas viajeras.
Me persigues en mis sueños, me susurras al oído mil palabras tiernas, me envuelves en tus besos y haces que los aires se muevan para jugar en las distancias sin ausencias.
Me persigues en mis sueños entre remolinos nocturnos y me estrechas en tu pecho sumergiendo tu mirada en mis ojos de nostalgia.
Déjame vivir tus días ,soñar que sueñas conmigo y que me llevas al mundo donde se hacen los sueños.
Me persigues en mis sueños como un conjuro de un cuento de amor.
Quiero convencer a los duendes, a los gnomos ,a los magos cómo llegar a aprender el hechizo ideal que junte los sueños con la realidad.
Me persigues en mis sueños y siempre estás presente en mi pensamiento y a cada instante te siento y en mis sueños nos unimos ,nos enlazamos ,en un atisbo intenso de amor .
Somos dos seres en la noche unidos por lazos estrechos y entretejidos de ráfagas intensas de pasión en un diálogo de miradas atentas, sorprendidas ,milagrosas ,como bálsamos que nos unen en una alianza continua y constante aún en sueños.

Diálogo de miradas


Nuestras miradas se encuentran, se buscan, hurgando nuestras almas hasta lo profundo, buscando sin casi rozarnos el amor que nos envuelve.
Nuestras miradas juegan en una expresión de júbilo, de alegría, de compartir, de reír en una felicidad plena de fantasía entre lágrimas detenidas en el instante justo.
Diálogo de miradas entre ensueños de sonrisas como preámbulo de lo que va a llegar, de lo que está por venir, en abrazos emocionados con versos que nos cobijan en esta vida.
Diálogo de miradas que nos dan alivio, respuestas, soluciones, emociones intensas, sugerencias de silencios, embrujos, sortilegios, magias que te rodean y te envuelven en un capullo de amor.
Diálogo de miradas que nos hacen sentir como realmente estamos, flotando en un espacio tiempo misterioso… pero también mágico y amoroso entre nostalgias de gozos.
Miradas que como luces de la noche, chisporrotean sus colores de pestañas, entre la llovizna de poemas, la luna, las estrellas en un lenguaje secreto e íntimo.
Diálogo de miradas, intenso, excepcional que nos lleva a una inmensidad de vida única e invalorable dándonos el amor que tenemos guardado muy hondo.
Nuestro diálogo de miradas nos lleva a una sintonía con lo Eterno, en el plano real, lejos del ideal e imaginario.
Diálogo de miradas, fluidas, sin reservas, se teje con hilos infinitos, que como gotas de lluvia, transparentes y limpias nos llevan a una visión nueva y clara de la vida.
Diálogo de miradas que en el darse el espíritu se engrandece y en el recibir se alegra.
Iremos juntos como el viento, nómades que transitan por la expansión del universo todo.

viernes, 6 de enero de 2012

Tiempos para amar



Tiempos para amar, no hay instantes precisos de la vida para amar con pasión, con sentimientos puros que nos llevan al paraíso.
 Amar es sentir el intercambio de dos fantasías y volar al mundo mágico de la energía intercambiada, del compartir todo, momentos vividos con autenticidad y entusiasmo.
 Tiempos para amar, son todos el hoy a pleno, con manos que acarician, miradas que descansan, nombres que son canción, besos que envuelven en un tibio manto. Mi espíritu espera el amor, todo mi ser es un compás de espera.
 Tiempos para amar, prendidos a los restos del silencio, tú y yo amándonos como por milagro.
 ¿Será tan sólo una ilusión querida? ¿Ilusión? ¡Imposible!
 Vivimos juntos noches llenas de poesía, entre vientos del jardín de los recuerdos donde tú me traes las flores deshojadas que yo beso con dulzura.
 Tiempos para amar, eternos, para siempre, sin olvidos, con albas transparentes vestidas de ilusión.
 Amándonos, desde lejos, como nómadas del viento que transitan por la expansión del Universo.
 Tú y yo juntos, en buena sintonía, las muchas necesidades de uno se compensará con las pocas necesidades del otro.
 Tiempos para amar, amándonos, lejanos clarines claman su acento, firme y sereno, en el nocturno ambiente que nosotros creamos entre estrofas de perfume agreste.
 Tú me inspiras en todo momento e idealizo todas tus palabras, tus cartas de amor hasta que encuentran un dulce regazo para expresarlas en palabras que conmueven y asombran.
 Tiempos para amar, en fluidas luces de la noche que con desparpajo chisporrotean y nos rodean y alumbran en cielos abiertos.
  ¡Amad! ¡Amad siempre! El amor nos conduce a caminos con fervores brillantes a albas llenas de cifras candorosas.
 Sonidos de laúd nos transfieren a mundos de pasión plenos de armonía y de tenue claridad y la poesía nos une en el tiempo infinito de amar.

Oscura noche



Oscura noche, toda llena de presagios, de misterios, de confusiones con temores, sin protección ni amparos.
 Envuelta en el manto azul oscuro de la noche me siento perdida, indefensa, sola sin soledades.
 Oscura noche que me lleva a meditar, uniéndose mi cuerpo y mi espíritu.
 La luz se marchó, hay trasluces lejanos en la tiniebla, claridades en secreto y sólo pienso en ti, buscándote entre susurros de estrella a estrella.
 Oscura noche, guíame hacia él, que se ilumine las sombras en pruebas de luz, como mágico conjuro, que no pierda mi camino que me acerque al presente sin torpes barreras y mis brazos lo cerquen con ternura y amor.
 Oscura noche, por río abajo, condúceme a mi  amado amante para hacerle llegar mis nuevos alfabetos, mis palabras desprendidas, meciéndose en el aire.
 Al escribirlas en penumbras y sombras la noche me inspira y un hálito que brota del frescor de los cielos calma mis ansias en una noche lánguida.
 En secreto nadie me veía, ni yo en derredor, sin otra luz ni guía si no simplemente la que en el corazón ardía.
 ¡Oh, oscura noche que me guiaste! ¡Oh, oscura noche, amable más que la alborada! ¡Oh, oscura noche que juntaste amada con amado, amada en el amor, transformada en un lecho de azucenas que se había olvidado.
 De las largas dulzuras del minuto: doy tiempo al tiempo y en la oscura noche a la orilla del río y de su calma quieta contemplo la visión de lo que está adelante: el infinito horizonte donde la sombra de la niebla se hizo más densa.
 Oscura noche, no distinguían los ojos el cielo de la tierra y los relámpagos brillaban a lo lejos en un viaje nocturno cuajado de luces.
 Oscura noche que acoge nuestro amor y nos hallamos con las manos, buscándonos a tientas, con los gritos clamando, con las bocas que el vació besaban y sin rozarnos en la negrura negra del espacio que nos rodeaba, sólo el amor se percibía a través del contacto del aire que nos unía.
 Oscura noche, llévame hacia el que busco y deseo encontrar, viviendo hacia ese dónde, queriéndole, por doquier.

Besos de sal



Una lágrima, una sola, se deslizó por mi mejilla, despacito, porque tú con tus besos abriste las compuertas, las trabas, las rejas de mi alma y entraste a mi interior depositando tu cálido y estremecedor amor.
 Mi espíritu es un gran mar salado colmado de besos tiernos, apasionados, ardientes, eternos.
 Besos de sal que conmueven hasta lo hondo y las lágrimas de a una van hacia tus caricias, son de felicidad por el amor que has despertado en mí.
 Mi alma agitada, convulsa, trémula, se agita y palpita ante tu presencia y tus abrazos cálidos, dulces y firmes me colman de amor y tus besos cubiertos de lágrimas saladas me llevan a otro mundo, al nuestro, sólo nuestro.
 Besos de sal, anhelados, esperados con ansia, necesitados como el aire para los pájaros y la luna para el mar.
 Y es mi llanto lento, suave, que como una caricia te cubre como un manto de olvidos.
 Besos de sal, calmos, tibios, irrenunciables, que dan quietud y paz a mi espíritu inquieto, aventurero, viajero siempre en pos de un ideal, de una utopía.
 El amor llegó y con él frescura al alma porque me afianzó la fe en la creación divina.
 Besos de sal, plenos de felicidad y llanto sin efímeras ilusiones o vanas esperanzas.
 ¿A dónde me conducen los besos de sal?
¿A qué lugares recónditos me llevan?
 Solamente quiero estar contigo al amanecer y en el crepúsculo, bajo el firmamento estrellado, en la tarde de estío frente al mar.
 Necesito los besos de sal, mi alma clama por ellos, en cada día, en cada noche, en cada instante de mi vivir, son mágicos, etéreos, frágiles y los anido como la calandria protege  a sus amores.
 Besos de sal que me hacen bajar la luna entre tus brazos y me entregan el secreto de este amor dulce y gozoso.

Un regalo





Un regalo para tí, es el más preciado tesoro que puede ofrecerte mi corazón enamorado, son mis poemas de amor nacidos desde el alma, inspirados por tí con toques mágicos.
 Creo armonía con ellos, entre frases, palabras, letras vírgenes,,  empezando a vivir plenamente en todos los procesos de la vida logrando la expansión que constituye nuestra naturaleza innata.
 Un regalo son mis guiones de vida, sentidos, dueños del tiempo que hace eterno el silencio y agoniza la pena y el dolor.
 Y al  escribirlos, me voy con ellos, te busco a ti, el único, el verdadero amor en este Hoy que fluye feliz y dichoso.
 Un regalo que encontré para ti, como un acorde que no supe cantar, son mis poemas de amor, fuente de mi creación, te los ofrezco para que con ellos, como una canción, encuentres mi alma reflejada como en espejos de plata.
 Un regalo que llega hasta ti, a través de mis manos, después de recorrer todos los recovecos de mi espíritu, son las palabras de amor que te susurro despacio, suavemente.
 Un regalo de amor florido de mi alma sobrecogida, expresado en miles de estrofas asomadas al mar de la esperanza.
 Es para ti, el esperado, el único, porque en el vuelo al papel, mis poemas con alegría y  sonrisas se inspiran en mis sentimientos de amor que tú has sabido despertar.
 ¿Por qué el destino nos hizo cruzar en este camino de vida? ¿Y en este tiempo? ¿Y en esta noche?
 Bajo un cielo estrellado donde las nubes hacen pinceladas, mis pensamientos me colman de respuestas, es porque tú eres un ser especial que me hace sentir la vida que fluye rauda hacia el infinito del amor.

Instantes



Instantes breves, impredecibles, atisbos de momentos de felicidad vivida al máximo, contigo, mi amor.
 Ensueños inagotables, sintonizados en el dar, en el entregarse entre risas y cantos, sonidos de la vida que llevan al frenesí de danzar y amar hasta el infinito.
 Instantes resplandecientes, dan luz porque se ama donde fugaces brillos de amor nos inundan soñando despierta, sin nostalgias ni pesares.
 Instantes plenos de suspiros, como unidades de tiempo, volátiles pero sentidos que, como dormidos, nos inundan por dentro,
 Es el tiempo en el que el amar se queda inmóvil en un plano de poemas internos que nos salpican por dentro y quieren buscar el papel, aquel, el blanco, para escribir lo que estaba oculto, con un estilo propio, diferente, para que suene la vida en este instante pleno.
 Instantes en los que me reclino, me vuelco, me asomo y veo tu mirada dulce y tierna y escucho tu voz única que clama por mí.
 Instantes que hacen de la nostalgia un recurso… de gozoso futuro,
 Mi alma espera como las alondras, cuando hacen nido en primavera, clamando por ti, mi amado.
 Instantes dichosos, de temblores de amor, de íntimos besos anhelados, de noches dulces y cálidas, jamás olvidadas.
 Instantes de soñadores de infinito, que me hacen sentir hondas vibraciones encerradas en mi mundo interior.
 Instantes soñados, donde forjamos poemas nuevos, audaces, rítmicos, sonoros, cual canto de aves o como corceles ágiles, llevando las palabras de amor más allá de las distancias hacia hondas lejanías al compás de la vida.

A través del cristal



Desde mi ventana miro la luna de cristal, la rama roja del otoño cercano, los árboles en continuo movimiento.
Todo me lleva a pensar en ti, el fuego y la impalpable ceniza de mi estufa, todo lo que existe a través del cristal, luces, estrellas fugaces, lunas iluminadas en el tardío atardecer.
A través del cristal recojo mis alas y tiemblo, detengo el vuelo que iba a iniciar porque te estoy esperando, amor, entre torbellinos de valses, tules y gasas ya que mis brazos te anhelan entre cariñosas memorias que vibran cual sones de violines.
A través del cristal mis ojos te buscan, entre suspiros suspendidos, lágrimas ocultas con sollozos que estallan en palabras de amor, vibrantes y cálidas como notas, cantos y músicas de campanas vibrantes de sonidos huecos.
A través del cristal la lluvia golpea rítmicamente y el relámpago que brilla ilumina los cielos cruzando raudamente el firmamento y pienso en tí, deseo tu palabra, cálida y única a mi lado.
MI infinita espera, mi paciencia ilimitada, mi devoción inconmovible, mi resolución eterna, me llevarán al desarrollo de mi capacidad para albergar el Amor.
A través del cristal mis sueños se expanden y estallan como burbujas por tu ausencia que se alarga y la nostalgia inunda mi alma, me acompaña el sentir que no estás conmigo.
A través del cristal veo el mundo irreal como un lugar extraño donde mi amado lo iluminará con su presencia bajo la lluvia suave como mi llanto de soledad, me siento ya en su pecho en un palpitar sin tacto, cerquísimo, de estrella que viene de otra vida.
A través del cristal te espero, se que vendrás y mi alma va hacia ti.

jueves, 5 de enero de 2012

Déjame a solas



Déjame a solas, no quiero más tu amor frío y silencioso, es húmedo río subterráneo en los tejidos de mi ser.
 Déjame a solas, que no paralices mis sentidos, no deseo recordarte ni un instante más.
 Déjame a solas, ¡márchate ya! bramando en torbellino ciego, llévate tu tempestad, volteando tu raudo mundo, déjame curar este dolor profundo que inunda mi alma de lágrimas como cataratas que la dejan vacía y sin esperanzas.
 Déjame a solas, nunca más quiero sentir que sabías a silencio y a sueños y a tactos de deseos, sabías a mi mundo, a todo lo que anhelaba, sabías a amor, a mi amor.
 Quiero reír sin tristezas, llorar con sonrisas, ¡vete ya de mi vida! ¡déjame a solas con mi nostalgia de tus besos y poder escuchar tu melodía aún cuando estés lejos, aún cuando ya no estés!
 No necesito tus ojos para ver ni tus labios para sentir, ni tu alma para vivir, ni tu existencia en mi vida para sonreír ni te necesito para saber amar.
 Déjame a solas, no quiero lágrimas con emociones llenas de ti y de mi llenando surcos de pasión, aclarando tristezas, llenando melancolías, lágrimas que eran tan sólo para quererte y guardadas con sentimiento.
 Déjame a solas, soñándote en cada anochecer, sin colores, sin esperanzas, sin anhelos, sin nada que me recuerde a ti, ni tus suaves palabras en mis sueños que ilusionaron mares, que significaron tu presencia, secretos ya idos de amores a voces.
 El tiempo de amarnos entre tú y yo ya no existe, déjame a solas soñar con el amor, caricias y besos verdaderos y plenos.
 Alma sombría, no llegues más a mí, no mereces castigo ni reproches, no te veré en el pliego más negro de la noche, ahora sin ti brillarán más las lejanas estrellas.
 Eres ya luz entre sombras que no me alcanza, eres flores entre ruinas sin color ni aroma, eres falso clamor entre dulces caricias nunca más encontradas.
 Déjame a solas, olvidarte casi en el borde del fracaso, en el final que asombra.
 Ahora, sola al fin, una luz que el sol no sabe ilumina mi alma con sus rayos de amor, límpido y brillante. Vivo en una claridad, en una transparencia de paz en el gran milagro de un cenital esplendor por no estar más a tu lado.

Un rincón de mi vida



Un rincón de mi vida, allí estarás tú, en un escondite en mi alma, sólo y reprimido. No quiero que golpees con desesperación la puerta de mi fantasía, sólo dame el silencio que me conlleva a un ritmo carismático de soledad que ansía algo más.
 Un rincón de mi vida lo ocupas tú, el que fue, el que era, el que nunca será mi amor verdadero.
 Tenías para mí gotas de agua amarga escurriendo por la pendiente del cristal, buscando mi fragilidad de mujer.
 Quédate allí, en el rincón más oscuro de mi vida, así no mojarás mis sueños con cada mirar.
 Deja que mis minutos se vayan de tu vida, que mis horas no te busquen más, que hoy me pueda esconder en la casa de los días y mañana podré emprender una huída al lugar de los años y no te tendré más en el rincón de mi vida.
 Mi ahora pasa, sin ti vivo el hoy, instantes de una supuesta vida que se irán a la esencia de un deseo de amor.
 Recorro el valle de los recuerdos, de aquellos remansos de tus dulzuras, el dulzor de tus palabras, aquel acento de tu voz y me doy cuenta de que te extraño pero es mejor que pase el tiempo eterno en un mustio alejamiento y no te encuentre más en el rincón de mi vida.
 Te quiero en el rincón de mi vida, no como sombra pareja que me sigue apenas raya el sol.
 Quiero olvidarte en un impecable adiós a un desconocido en una oscura lámina de un rincón de mi vida.
 Eres ahora tan sólo un charco mudo a mis pies, te dejé en una estacada negrura, cruzando concéntricas tinieblas ¡libre al fin de ti! ¡tu rincón en mi vida ya no existe!, entreluces doy por fin con el sendero que hollaré con fuerza para encontrar aquel ser que me dará su luz y su fe para no vivir condenada sin remedio a tus veloces fechorías, pasiones aparentes, falsos besos.
 Vuelco a mi blanca soledad, blanca, inmaculada, ajena a las falsas maldades, malévolas  traiciones y como leve hilo de vida que renace en la noche vuelvo a ser yo, conmigo misma inocente y pura ¿hasta cuándo? no lo sé todavía, hacia un hoy corro, hacia un mañana con toda mi alma entera y casta, sin ti en ningún rincón de mi vida.
 Y de a poco surgirán otra vez los versos, ls sílabas mudas, se oirán desde la lejanía y los poemas llegarán tejiendo amores, reflejando edenes, esperas no estrenadas, caminos buscados en una palabra que en el papel amanece como una virgen radiante.

Caminos cruzados



Caminos cruzados, en la distancia esfumada nos encontramos en la vera del sendero de la vida, entre escaramuzas del destino que nos lleva a estar juntos.
 Caminos cruzados, cuando la tarde apaga sus colores y los astros encienden sus lumbreras y se duermen las alas y las flores, nosotros, los solitarios surgimos de improviso, frente a frente y nuestras miradas se iluminan llenas de luz y armonía.
 Caminos cruzados, de sendas desconocidas de la vida, nos entrelazan en instantes preciados de nuestro vivir. ¡Oh alegría de alegrías! Nos miramos en ese lugar preciado en la brevedad del tiempo.
 Entre tú y yo nos unió el amor, allí, Atenea, escondida entre el vergel florido nos llevó a estos caminos cruzados para que se levantaran las leves tinieblas y nuestras miradas se encontraran.
 Caminos cruzados en un hoy de nuestra vida, en diagonales zigzagueantes y oblicuos senderos a través de umbrías soledades nuestras vidas se enlazaron en segundos milagrosos, anhelantes ambos de amar aunque sea un instante en nuestro tiempo del Hoy.
 Caminos cruzados, entre rosedales floridos, arcos de glicinas, enredaderas de azaleas, nos abrazamos entre besos leves y caricias suaves.
Y las palabras surgieron de nuestras almas, los pensamientos se hicieron ecos de amor, entre ventiscas suaves, el azul del cielo nos acogió en nuestro amoroso encuentro.
 Caminos cruzados, sin piedras ni aristas, sin trabas, sí con pastos tiernos y suaves como brotes de tréboles renacidos para que al estar juntos nos sintamos en el Edén.
 ¡No importa cuánto tiempo estemos juntos, muy juntos, sí que nuestras almas vuelen en la fresca brisa del estar juntos!
 Caminos cruzados, amor a destiempo que nos sorprendió a mitad del camino.
 Este amor que florece como lirio en primavera, pero que poco a poco se va esfumando como niebla en el otoño de nuestra vida. Este amor que se estrella en la calma de tus mares y palpita como brasa en el calor de mi hoguera.
 Caminos cruzados, con amor a destiempo es lluvia en el desierto, sol en la aurora, canto de sirenas, miel sobre la hiedra.
 Nos abrazamos con gozo y pasión en el gramillar y la noche vertió sus luces sobre nuestros cuerpos, salpicándonos con el verdor del sendero y el perfumado chal de las blancas azucenas.
Estamos juntos por fin, recorremos los caminos, unimos nuestros sueños en uno sólo, en una continua nube de música mágica.

Desengaño



Desengaño, tristeza y dolor, la verdad afloró en un soplo del tiempo, la traición y la cobardía inundaron mi alma.
Aquel a quien yo consideraba mi ilusión de amor quitó su máscara y en un momento su verdadero yo, se atrevió a ser girar mi vida en esquivas y lastimeras quejas de llanto.
¿Quién es capaz de producir este desengaño tan humillante huyendo rápidamente después de la traición?
¿Qué buscaba al romper la unión, tan tiernamente atesorada, que creí que existía entre los dos?
Desengaño, por fin puedo decir que se rompieron las cadenas que me tenían presa.
Gracias doy al cielo por este gran milagro ¡no más humillaciones! ¡no más mentiras
Desengaño, acíbar amargo y cruel, te amaba demasiado para merecerlo, te entregué mis vanas esperanzas, ¿quién te ha conferido el derecho divino de juzgar y el don de herir y lastimar a quien tan sólo te ofreció amor?
Al fin, todo terminó, dejé de ser el recurrente destino de tus falsas caricias, de ser la corriente perpetua de tus falsas mentiras.
Ya no eres más el fulgor donde se anidaban mis anhelos, arrasando mis sentidos a las alturas inolvidables del más allá.
¿Quién eres tú para ostentar como bandera al viento tus malignas verdades plenas de apetitos prohibidos?
¿Por qué crees tener el don de la persuasión para engañar por falsos caminos a quien te respetó y te dio todo su cariño?
Desengaño, triste y doloroso, has dejado de ser mi dulce amor, el prófugo príncipe enamorado que busca aventuras mortales y peligrosas
Tristeza y dolor pero sentimiento de libertad total y por siempre ecos de mis esperas.
Has dejado una cicatriz más en mi alma pero con firmeza sólo será una raíz muy honda que ni se percibirá.
Mi amor, el verdadero, me encontrará y a mi vida retornarán como gotas de lluvia la esperanza, la fe, los anhelos de vivir.
Desengaño, cruel, pero ya superado, quiso hacerme daño pero no lo logró, mi alma aún apergaminándose de llanto por la desilusión resurgirá, pura y límpida dejando en las huellas del olvido lo que nunca debió acercarse.
Podré así sembrar y cultivar el amor que me inunda mi mundo interior y ser feliz, gota a gota cada minuto del existir.

La noche se acerca



La noche se acerca, las penumbras me envuelven cual manto de entrelazados hilos de terciopelo azul y pienso en ti.
Las nubes grises y altas giran en círculos dibujando en este atardecer tardío, cerca del horizonte trazos de colores que se van diluyendo en la nada.
La niebla torva del silencio ahoga tu luz ausente y como la sal traída por el viento desde el mar te pegas a mi piel y te vas despacio, levemente,
La noche se acerca y aquí estoy con la desgarradora soledad de tu recuerdo, te siento, estás en mí como una sombra de fuego y tormenta.
A través de la húmeda niebla que es un velo todo impregnado en llanto, te vislumbro y deseo estar en tus brazos y la felicidad me inunda.
La noche se acerca y te necesito cerca, me llegan notas aterciopeladas que recuerdan un concierto de amor.
La noche se acerca y te siento lejos, en el dolor de la distancia, del antes y del ahora.
La noche se acerca y tú no estás conmigo, en una lejanía cercana el agua modela tus formas de hombre esculpido en el andar, en el sufrir de las distancias, en el querer de los recuerdos.

La noche se acerca y tu ausencia tenaz me duele, es mi dolor secreto, mío sólo.
Ya no se definir en la distancia si estás presente y me hieres con tu ausencia o si es tu ausencia tan fuerte y desgarradora que vives presente en mi mundo interior desorientado y triste.
La noche se acerca, con ese toque de misterio que da el amor, no te alejes más, mis quejas solitarias me colman el corazón que con alas de ciudad y voz de horizonte se alza entre rumores de caricias no dadas y besos olvidaos.
¡No te alejes más! ¡Ven con la noche y tómame en tus brazos es la hora de soñar con lo que fue, es la hora de soñar con lo que será! 

Engaño amoroso


Engaño amoroso, falsas palabras que me llenaban el corazón de latidos presurosos y alegrías sin fin.
Ecos de amor que como un cetro, ceñían mi mente como corona de flores silvestres, amapolas, magnolias, alelíes.
Me sentía segura de que todo era verdad pero fue un engaño vil, traicionero, pleno de incógnitas, sin   respuestas.
Mi alma de poeta se entristecía, lástima sentí por los crepúsculos, te creí vívido a orillas de los lagos  contigo a mi lado.
Engaño amoroso, ya no se siente el centro del amor, mi corazón de hielo  bajo nieve invisible es sólo un soliloquio, claro, es un esperar que llegue el día en que el amor me alcance otra vez.
Espera, me dijo, aún no se puede encontrar lo fidedigno, el amor ahora duerme. 
Engaño amoroso, me voy a una noche fría recordando los estribillos que tú me arrullabas proclamando tu falso amor, amor de conveniencia, amor pletórico de bajezas, buscando imágenes heridas en mi corazón enamorado y feliz.
Engaño amoroso, lágrimas que como arco de los cielos, bajan por mis ojos en tenues alas que llegan a lares desiertos.
Engaño amoroso, viniste del ayer hasta el hoy, atravesaste misteriosas sendas para llegar hasta mí y con tu filosa espada de palabras me conquistaste, para luego, sin un porqué, recibir de tus trémulos labios, tu despedida final.
La noche inundó mi alma, me volví tierra, me transformé en corriente de agua, onda tras onda, isla ignorada, nadie en el aire sufriendo por tí.
Engaño amoroso, descarado, egoísta. Si yo no encuentro el camino verdadero, mía es la falla, toda la canción de amor está en ella esperando que alguien sepa como cantarla.
Engaño amoroso, cruel y despiadado, que ha borrado toda la claridad de la gala matutina,
Me siento de un hálito de abismo, te amé y me creí amada, flota en esta alborada agonizante que fatiga y marea envuelta en el oscuro pensamiento obsesionante que me dejaste sin tu amor en una amarillenta pesadilla que me hunde en el hoy sin esperar el mañana. sólo la cerrazón entristece  y no ilumina, débil quedó en esa blanquecina luz crepuscular y opaca.

El amor es el secreto



El amor es el secreto de los siglos en receso que va dibujando su invisible rocío cósmico en los atardeceres temporales del espíritu y tus palabras con sonrisas abrazan nuestros mundos profundos y luminosos.
El amor es el secreto y limpia mis tristezas, se lleva mis llantos, es alegría junto a tus palabras con sonrisas que va haciendo de a poco la vida con colores brillantes y límpidos.
El amor es el secreto, avanzo hacia ti, en sueños continuos de inquietudes ciertas en bordes sinuosos de esplendores serenos ¡qué sencillo fue el milagro de encontrarnos!
Emanaciones del amor que le dan luz a mis poemas, no más fracasos y desorientaciones, ni afanes en vela, ya estamos juntos.
El amor es el secreto, todo, todo está más claro desde el más nocturno al cenital abrazo de dos que se aman.
Sin errores, sin reflejos de edenes en azogues desmenuzados y dispersados por el mundo.
El amor es el secreto, la lluvia desgrana el gris de tu mirada, mi angustia se prende de cada gota cristalina, que me regala el recuerdo de tus ojos plomizos y aleteantes.
Emanaciones de amor, eres el fino aliento de la aurora y un abrazo de sentimientos mansos.
Eres en mis días de tormenta, la claridad ineludible que perfora nubes.
La placidez del agua que en mi piel revolotea espera tu regreso para que seas mi inspiración por siempre.
El amor es el secreto y toda esa cosquilla que se mueve en mi sangre y te llama .te siente mío para siempre.

Dialogo interior



Diálogo interno, palabras volátiles, sutiles a veces, buscando la verdad interior, otras veces bruscas, violentas, entrecruzando voces con silencios olvidados y secretos.
Diálogo interno ¿a dónde me conduce? ¿Qué busca en mi alma taciturna y triste y en mi corazón vacío de amor? 
Nadie fue capaz de reemplazar el amor que tú me dabas y el que tú mismo me inspirabas, hay silencios que no son silencios cuando se ama, son ecos profundos, suspiros que arrebatan el cuerpo y el alma y que surgen cuando hemos sido cautivados de manera total y profunda como lo has hecho tú conmigo.
Diálogo secreto, mundo mudo de palabras que vuelan en mi interior y balbucean, murmuran, se hunden en las noches lúgubres hasta que finalmente se encuentran en el nivel de las raíces donde se confunden todos los sentimientos.
Diálogo interno que vive en esta mujer poeta y mi espíritu como casa abierta, no tiene llaves en sus puertas e invitados salen y entran sin casi darnos cuenta.
Diálogo interno de palabras aladas, sagradas,  plenos de sentimientos, a veces antagónicos, otras veces coincidentes en búsqueda  de la cordura, la verdad, la armonía, la fidelidad de sí mismo.
Diálogo interno, lucha entre palabras que conllevan a la búsqueda de las fuentes del pensar a buscar la esenciabilidad del existir.
Son vahos de misterios, espejos de nácar, de lágrimas húmedas, que me llevan a existir a través de la vida, a existir a través del tiempo.
Diálogo interno que conlleva a entrecruzar todos los pensamientos, del ayer, del hoy, del siempre, marchen por otro rumbo para no conocer el dolor, el miedo ni la tristeza sin limitaciones, sin entredichos.
Me siento vulnerable, desnuda, pero habita en mí, en el fondo de mi alma, un camino que pide a gritos, que clama… por ser recorrido.
Diálogo interno, retumban las preguntas, los ecos contestan, buscando la entrega total del signo que ilumine el camino que nos lleva, en su trémula espera,  al gran amor a través de nieblas, nunca bastante claro pero sí seguro y total.
Hallazgo al fin de coherencias de palabras unidas, enlazadas, colmadas de luces en el arco de los cielos, bajando de  tiempos del ayer hasta el hoy.

Mi dueño desconocido



Mi dueño desconocido, déjame en mi soledad dormida, no quiero tus cadenas de hierro que me son leves de llevar y no las siento porque hay otra cadena hecha de olas, de tierras, de vientos, de suspiros, de sonrisas, que me atan, yo no sé a dónde me esclavizan pero sé que es a ese dueño desconocido, a ese dueño que desde las sombras despierta mis deseos de amar.
Mi dueño desconocido me mueve el cañaveral de la pasión, no me permite dormir extasiada por sus susurros, sus silencios sin ecos y sin caricias deslizantes del más allá.
Eres mi árbol florecido y hoguera de estrellas que viene en las noches de abismos a buscar mi roce con suavidad y dulzura entre llovizna de azahares que por dentro me abraza aún entre las tinieblas grises y densas que lo envuelven.
Mi dueño desconocido, ven a mi lado y trae tu flor de cielo a mis manos que claman por ella y los racimos con verdes hojas embriagantes de las sombras que la devorante sed de la sangre aplaca.
Quiero hundirme contigo en los mares profundos, tras los corales liberadores del tedio para llegar a través de ti al lugar de donde tú como fantasma protector me protege y me ama.
Mi dueño desconocido tus manos de ondas me acarician la piel, me arrancan el cansancio de los días, las cruces de la tierra amarga y me envuelves en un manto de lluvia para que recupere la azucena jubilosa de los días por venir.
Me haces crecer poderosas alas, en manos, pies y cintura para cortar, como golondrina, el cielo suave del agua y vas abriendo para mí el tupido follaje de la misteriosa selva tras los colibríes y las rosas de primaveras salvajes.
Mi desconocido dueño, me haces sentir casta, transparente, luminosa y serena como la inmensidad tornasolada que amorosa me abraza.
Me dejas como yo siempre quise vivir libre, sin que las sombras y las piedras pesen sobre mi espalda y haces que ángeles vigilen mi seguro cuerpo, convertido en puente, que necesita ir hacia ti y llegar al infinito por las olas, vientos, luces y cielos azules y abiertos.
Mi desconocido dueño, mi arquero del sol que por el bosque de cristales potente avanzas hacia mí.
¡Todo el mar en tu pecho! ¡ Todo el cielo en tu alma! Arranca el misterio a las sedas del alga y como pez con alas, bien seguro, ven a mí, pronto, muy ´pronto, de entre las ondas azuladas corre y vuela en la pradera sin medida de las verdes aguas y alcánzame ya…

Artilugios del amor



Artilugios del amor que me están agobiando, llamándome a la tierra, sin ti a mi lado, en la distancia, es el hueco de tu cuerpo.
Como espía del silencio, con ingenio y prudencia espero unas letras tuyas, una voz que me dijera lo que me hace falta escuchar.
Cazaba en alfabetos dormidos en el agua, en letras vírgenes desnudas y sin dueño, esas letras intactas que juntándolas no me las decías tú.
Artilugios del amor que con artificios y giros en un ir y venir nos llevan un día, al fin, a escuchar tus sílabas entrecortadas en tu voz que fue una pura sombra de voz que yo escuché con todo mi corazón torpemente entregado a ti.
Artilugios del amor, ¡ven a mí!, aunque sea vacilante, todo trémulo a besarme, no quiero tu ausencia sin labios, mi único amante por siempre.
Voy hacia el camino que me conduzca hacia ti, para poder estrecharte entre mis brazos rápidos, largos y cálidos.
En los cielos abiertos van trazando los pájaros códigos de los vuelos, tu nombre va entre ellos, no se escribe, donde se escribe, está escondido entre las estrellas que se leen con largas lentes claras.
La aurora borra noches, el mediodía auroras y las tardes sin ti le quitan forma de ser a los días.
Artilugios del amor, ingenios creados para ser amados, no puedo vivir sin ti, lo que más deseo son tus besos, caricias de tu corazón que anhelan tenerme y estrechar sin fin, sin pena, mi dulce cuerpo pensado.
Y siento que te acercas, que quieres vivir conmigo es signo puro, seña en besos, en presencias de lo imposible, de tu querer que sea tuyo siempre.
Artilugios del amor, te esperé desde siempre, desde el ayer y el hoy, fui a lo más hondo para ver si al fin estabas.
Y a ti, sólo se llega por ti.
Te espero para que me lleves a tu mundo, en el que el Amor es un cielo nuevo.
Artilugios del amor, yo quiero estar donde estuve contigo, volver.
¡Qué milagro tan inmenso ese, volver otra vez, repetir lo nunca igual de aquel asombro infinito!.
Y mientras no navegas tú, me quedaré en la orilla de los sueños, de las estelas, inmóvil, quieta, enhiesta, porque sé que donde estuve ni alas, ni velas, ni nubes, me llevan como lo haces tú.
Artilugios del amor, te quiero junto a mí, quiero tus besos con sabor a zumos del mundo. ¡Qué gusto dulce a tierra, sol y amar!.
Y caen mis lágrimas sin que nadie las vea, sin un gran sollozo que tu estrechas en tus brazos y las secas besándolas ya que vienen de ti, son tú, dolor de tu pecho lágrimas mías, sollozos míos.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Mientras espero



Mientras espero inunda mi alma el perfume lejano de tu ausencia que acaricia mi piel y me abraza tu silencio.
Mientras espero me rodea un silencio de voces y ojos cenicientos de cristal y te amo en la espera en un letargo impreciso que arrastra en sus alas minutos y tormentas para acercar a mis caricias el fuego de tu piel.
Mientras espero borro el sueño de tu lejanía, mi delirio, mi ilusión, mi incertidumbre.
Mientras espero, te quiero en mi presente, en este hoy de cantos de cigarras, de trinos enjaulados, de flores indefensas y de cielo lleno de brotes blancos.
Y al sentirte, de mi alma se abren palabras nuevas, encendidas de amor, sílabas largas, versos áureos que acarician tu ser.
Mientras espero te siento como la sombra que me acompaña.
Te busco y te pienso, eres el que alimenta mi espíritu y calmas mi sed.
¡Ámame!
 Seré la sal de tu camino y el verde de tu sombra acogedora.
Mientras espero, lentamente me sumerjo en la nostalgia de tu ausencia.
Respiro desde lo hondo de mi ser esa presencia esquiva, plena de misterio que me niega tus manos y tus ojos.
¡Qué difícil es encontrarnos!
 Te encontraré mientras espero, a través del misterio nunca bastante claro y estaré contigo en el remanso de agua mansa, bajo la verde cabellera de un sauce.
Mientras espero, pensativa y triste oculto mi pena muy dentro y mi corazón palpita sin engaños, buscando la paz y la ventura, reviviendo lo que pudo ser y no fue.
Las preguntas me acosan, ¿por qué para poder tenerte en mí, no debo tenerte para mí? ¿Toda mía es la culpa de tu ausencia? ¿Será mi culpa? ¿Y tu miedo a amarme y ser amado?
Mientras espero, más te amo cada día porque estás en mí y la paz serena del amor que siento sacude mi soledad y me hace sentir que acaricio el pétalo de tu sombra y que sigo viva, existo, gracias a ti.

Nuestra historia



Nuestra historia, sólo nuestra, la vivimos con total intensidad por cielos abiertos, verdes follaje, flores de jacarandá en campos de amor.
El cáliz de ambrosía que alzamos juntos nos condujo al umbral total de la felicidad.
Nuestra historia, con altibajos, de lejanías y cercanías, de discordias y armonías. nos conducen a esta nueva existencia.
Nuestra historia que como un río que corre rumoroso, resbaladizo, zigzagueante, nos lleva uno junto al otro, viviendo momentos de intensas emociones.
Los dos, unidos como alondras, nos arrullamos en las noches de estío bajo cielo estrellado.
Nuestra historia en la que somos protagonistas de amor de amores entre velos espumosos de azahares blancos y cerezos en flor.
Cuando estamos juntos siento alas en mis ojos y nubes de música en mis manos. Siento en mis pies enloquecidas olas y jilgueros de viento en mi garganta.
Nuestra historia nos hace acercar uno al otro y todo en nosotros quiere volar, quiere ir a un arroyo rumoroso, quiere enredarse en un balcón de arroyos grises y perfumes amarillos.
Nuestra historia nos hace vibrar y acercarnos siempre aún desde lejos, entre alondras y palomas, nos atraemos desde la distancia que es verde y planicie pura y nos llevan a abrazarnos entre hojas frescas y aguas de espejos caminantes.
¡A fin estamos juntos! Y me ahogan tus ramas de piel caliente. Me sacude el elixir de tus caricias cual sibilino pájaro de fuego.
Nuestra historia aturde todo nuestros sentidos y queremos sentir ese cerco que nos rodea y hace confundir nuestros cuerpos, nuestro aliento, nuestra piel, nuestros ojos de humo y de mundo sin final.
Apaguemos el viento que delira y nuestros temores indefensos y llegaremos juntos, muy juntos a la perfección del amor.
Ésta es nuestra historia, solos tu y yo, nuestro cuerpo perfecto, nuestra historia de dos, nunca impredecible pero sí eterna.
Nuestro amor es historia compartida como una huella que no se olvida, una lágrima en la almohada, un suspiro que no acaba.
Cuando nos abrazamos, tu piel de nave humedecida, me sacude, me desdobla y me eleva.
Somos dos, nacerán de í y de mí nuestros abrazos como nacen en tu boca las flores encarnadas que dejas en la mía.
Volaremos juntos, nos tragará el viento y distancia luminosa nos hará soñar en que hoy… tal vez mañana… quizás un día los dos estaremos en nuestro nido de amor.

Soñándote despierta


Soñándote despierta, te añoro, te extraño, te quiero en mi mundo mágico y en el real.
En el sueño los seres se desnudan íntegramente, no hay sonrisas falsas, gestos ocultando las intenciones y si pudiera gritar, las palabras serían testamentos de versos de amor para repetir, libres de mentiras, la hazaña del día y el amor que tú despiertas en cada poro de mi piel.
Te sueño bajo un manto de oropeles, de luces titilantes junto a mí.
Pongo mi mano, humildemente estremecida sobre tus rodillas y mi cabeza se posa en tu pecho escuchando el latir armonioso de tu tierno corazón.
Soñándote despierta, abrazada a ti, sin preguntarte nada, de miedo de que no sea verdad que tú vives y me quieres.
Y estoy abrazada a ti sin mirar y si tocarte, no vaya a ser que descubra con preguntas, con caricias, esta soledad inmensa de quererte sólo yo.
Soñándote despierta, veo a mi lado tu cuerpo, tu beso, tu abrazo frenético buscando su realidad en mí como un puro y mágico milagro.
Soy tu desnuda Venus cierta, entre auroras seguras que se gana a sí misma queriéndote.
Soñándote despierta,¡de tan cerca y de tan lejos! Y pienso en ti felíz entre pámpanos de luz.
Soñándote despierta, sobre tu corazón entregado a la vida y sobre el río inquieto de tus pies y manos.
Y soñando alguna vez diré que sí, que no, respuestas de azar y de milagro a preguntas que ignoro, que no veo, que no sé y cuando me despierto ellas se esconden, ya invisibles, se apagan, se van.
Soñándote despierta ¡ qué paseo de noche por la playa iluminando la luna el mar que fosforece con tu ausencia a mi lado!.
Me acompaña el sentir que no vienes conmigo pero que piensas en mí y eso da calor al alma, reconforta el corazón.
Los espejos, el agua, se creen que voy sola, se lo creen los ojos, sirenas de los cielos plenos de estrellas titilantes pero en mi mano yo llevo estrechada la tuya, cálida, tierna, que palpita en la mía.
Soñándote despierta estrecho tu cuerpo junto al mío y siento que tengo contra mi pecho un palpitar sin tacto, cerca, muy cerca, de estrella fugaz que viene de otra vida.
Soñándote despierta escribo para ti mis versos de amor escritos con notas musicales que vuelan ingrávidos por el aire hacia un mundo nuevo, el nuestro.

Y tú... me acaricias



Y tú… me acaricias, me estremezco de emociones reencontradas, de ilusiones níveas, el estar entre tus brazos es llegar al infinito del existir.
Y tú… me acaricias, el sol esconde los claveles de la brasa y mi cuerpo te siente y vibra en las ondas del aire.
¡Ah!,  qué emoción profunda me envuelve en el tremendo afán de ser ola, nube de sal, deshaciéndose en la llanura fluyente del mar de tu cuerpo extendido a mi lado.
¡Cuánta gracia, me entrego a ti, soy tuya, pájaro de fuego y ramos de laurel en mi enardecido pecho que se agita cual destellos de lirios de espuma .
Y tú… me acaricias, es el minuto esperado, la hora larga, la noche entera, entre suspiros entrecortados como sonoros espejuelos de plata.
Mis entrañas se agitan con tremenda fuerza y me entrego a tus manos suaves y sedosas envolviéndote con guirnaldas de flores y collares de música.
Y tú… me acaricias y en tus brazos poderosos, me estrecho y nos elevamos juntos a la divinidad misma por fuerza del Amor.
Nos vamos en las manos del viento, sin dejar huella, como flores sin dejar rastro y nuestro amor crece…crece, hasta llegar del crepúsculo al horizonte lejano.
Nuestras miradas se cruzan y nos llevan al infinito anheloso que buscábamos.
Y tú…me acaricias, con pámpanos de luz y yo como pájaro del canto voy feliz a tu boca sensual, suspirando entre cada beso cálido.
La alegría nos inunda y de nuestras diestras jamás se apartan y nuestras formas sobre la arena de la playa se extienden en un solo ser.
El aire salado, sensual, nos rodea y roza nuestra piel y somos felices, indolentes, sin dejar de besarnos y de amarnos entre redes de antiguos violines que nuestros cuerpos reclaman.
Y tú… me acaricias riente y libre con guirnaldas de piernas y brazos y nos abrazamos cantando por las aguas y arenas ociosas en la inmensidad verde y azul.
Y juntos retozamos desnudos en las aguas entre azucenas de blanca hermosura y vestiduras de música.
 Y la luna entre los sauces se asomaba y acompañaba nuestra danza de amor también desnuda y casta.