Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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miércoles, 21 de marzo de 2012

Una canción para el alma

Una canción para el alma, la que nos une y nos estremece en un gran temblor de víspera y de alba.
¡No me recuerdes! ¡Siénteme! Hay sólo un trino entre tu amor y mi alma.
Mis ojos navegan el mismo azul sin fin donde tú danzas. Tu arco iris de sueños en mí tiene siempre pradera abierta entre montañas.
Una canción para el alma te la hago llegar para que en desatada prisa vengas a mí, ya que una vez se perdieron mis sollozos y los hallé abrigados en tus lágrimas.
Siente mi canción, es para tu alma, un ruiseñor la canta en la mañana y el viento la lleva en vuelos por el aire y los ríos desde los riscos la dejan en las playas olvidadas.
Una canción para el alma, para que menos me pienses, más me ames.
Lo fácil en el alma es lo que tiembla al sentir llegar esa canción, la de las palabras de amor, dulces y tiernas. Para que te llegue sus arpegios, separa una por una las costumbres, hasta quedarte vacante y suelto y la canción ardiente, galopante, inminente, te inundará.
Una canción para el alma anhelante de ser escuchada por ti, necesito que eso sea para ser dichosa.
Tú, atento, resplandeces con la canción que te festeja, en la plenitud del acierto, en paz contemplas la plena consumación del amor en pleno ardor, en sosiego en los acordes, preludios que te llegan a ti.
Una canción para el alma, entrégate a ella, mi amado, con total amor, buscando claridad a través del misterio de síncopes, trinos, aleluyas, son para ti, vienen del Hoy, van hacia el Mañana.
Cada estrofa de la canción es clara, habla soñando, sueña que sueña, canta que canta y va hacia ti, delante de mí, ofreciéndote mi amor profundo y tierno.
En nuestro camino toda la canción está en él.
Espera que cantemos juntos, unidos más allá del hoy.
Suena sin ser estrenada, sólo a nosotros nos estremece, nos une y la reconocemos por ser la enviada del amor que nos lleva juntos en un cenital esplendor, entre besos apasionados y ardientes, con ondas sucesivas de entreluces vírgenes.

Atisbo de miradas

Atisbo de miradas, te busco sin inquietudes ni tristezas en el cielo límpido y en la noche acogedora de arrullos y palabras de amor.
Somos tú y yo, los dos únicos seres que nos proyectamos sólo los dos desde, la lejanía en el orbe todo, rodeados de silencios de la vida. Aún en la densa y oscura noche nuestras miradas se cruzan, en un atisbo intenso de amor.
Somos dos almas unidas vibrando en espíritu y cuerpo.
Lazos estrechos nos rodean y nos envuelven en recuerdos plenos de promesas de amor.
Atisbo de miradas inefables de amor intenso, nos sentimos desde la Inmensidad amados y por ello la naturaleza de la vida nos conduce más allá del todo.
Atisbo de miradas dulces, cálidas, se entrecruzan en un sueño total cuando tu alma y la mía se unen.
Atisbo de miradas, atentas, intensas, que nos conducen a través de su luz fascinante a lo profundo de nuestras almas en un conjuro mágico de donde surgen de improviso mis poemas de amor, mis palabras sentidas para ti al volar juntos a otras esferas en paz y sosiego.
Atisbo de miradas, de soslayo el amor nos inunda, imperceptible nos invade en dulzuras inefables y la felicidad colma nuestras almas viviendo en abrazos sublimes la mutua ternura del encuentro.
Atisbo de miradas, vislumbro tus ojos de miel que me contemplan con intenso amor formulando eternos lazos que nos unirán por siempre.
Mi alma se acuna entre la inmensidad de nuestra excelsitud inconmensurable.
Atisbo de miradas, señal de que mi corazón se estremece bajo el hechizo de tus ojos que detiene el tiempo y descanso silente y en paz entonando dulces melodías junto a tí, enceguecida y complaciente por la satinada protección en la que me envuelves.
Vibra y eclipsa mi mirada buscándote mientras mi diáfana sonrisa murmura tu nombre.
Atisbo de miradas, las horas se desgranan completas en vuelos raudos y veloces hacia ti, desbordando el manto de estrellas que me liberan como lluvia que acaricia mi armonía.
Atisbo de miradas, milagro de dos enamorados que entre azahares, jazmines, sueños y verdades que suplen emociones en letras, palabras, que multiplicadas en versos recorren el infinito en un atisbo de amor.

jueves, 15 de marzo de 2012

Hoy te siento


 Hoy te siento, aquí cerca de mí. La ternura de tus caricias y tu mirada es una franja azul y verde entre el cielo y el agua.
Es una estela dejada en la piel.
Tu ternura es energía transformada en besos. Es un ave coqueteando con las olas. Es una hoja balanceada por el viento. Es un rosal floreciendo.
Tu ternura la percibo en el abrazo cálido y sensual, en el poder escribirte a través de ella las poesías, las palabras que nacen del alma para ti.
Hoy te siento en el gesto delicado que sale del alma, en la forma en que me llamas.
La ternura es el suspiro del amor.
Hoy te siento a través de tu calma con que has sabido llenar mi alma y hasta el menor de mis pensamientos inspirando hoy cada letra de cada poema que te escribo.
Es bella y verdadera tu esencia, le escribo a lo que tu presencia en todo mi existir genera.
Cuando un día mis poemas lleguen a ti entenderás que te amé así, por no saber amar de otra manera. Percibo tu ternura y mi corazón infinito como el cielo se convierte en volcán cuya hirviente lava, llega hasta el alma, es como un dulce poema que alegro mi triste razón, eres una luz en mi alma me alumbra en todos los caminos de mi vida.
Hoy te siento en una noche muy obscura, noche de eclipse de luna, la estrellas a mi alrededor tiñen el cielo de color.
Tiemblo de amor cuando se anuncia la inminente llegada de mi amante, a quien espero despacio igual que un fruto colgado sobre el fresco de la grana.
Y viene hacia mi desprendido y risueño, eterno signo de bondad y ternura y nos encontramos en el cenit, yo inocente y pura, él noble y único.
Hoy te siento. Desde lejos, ya en el umbral del encuentro y mi voz leve como un hilo que sale de su noche, trémula lo llama ¡Ven!
¡Te espero! ¿Desde dónde?
Es entre ondas sucesivas de un querer al otro, de ternura leve, luminosa por el sol, purísima y diáfana, de blancura total y mi trémula espera avanza soñando, se acerca y las almas se reconocen radiantes en el camino que las esperaba y en el papel amanecen unas palabras ¡Amor,
hoy te siento!

Caminar sin tí


















¡Ay amor, cómo cuesta caminar sin ti! Mi corazón se me estruja al pensar que te fuiste sin mí.
¿Cómo camino sin ti? Esta mujer que era vida plena, rebozante de amor, hoy está hueca y vacía al igual que nuestro lecho sin amor.
Sola, sin ti a mi lado no puedo ni quiero imaginarlo, me siento desamparada y la nostalgia me embarga en mi honda orfandad. Antes, vivía por el aire, el agua, ligera, sin dolor, de vuelos, de risas, pero ahora sin ti, vivo en un día todo el gran peso de la vida.
Y ahora, siento marcada la seña de tu ser, cuando encontré tu voz, huella eterna que quedará en mí.
Caminar sin ti es ir pensando que tú no estás a mi lado y quisiera tener alas y buscarte hasta el infinito para encontrarte y estar abrazada y acurrucada nuevamente contigo.
¿Qué has hecho de mí? Yo no soy yo, yo soy tú, cuando no siento tus palabras y tu calor. Soy esa planta que el sol mezcla con la tierra, me siento fusionada a ti, inevitablemente y me siento atrapada en ti, en una marea de identidades.
Caminar sin ti, sin sentir tu mirada, tus brazos, tu voz .. ¿Qué puedo yo hacer sino imaginar que estás a mi lado?
Caminar sin ti, el sol no brilla, el mundo entero está mudo y estático, todo parece sin vida y hasta el canto de las aves ya no se siente.
Caminar sin ti es un vacío total de tu presencia. Sentir que te pierdo es parecido a sentir un cuerpo sin alma, una rosa sin pétalos, un día sin noche.
Caminar sin ti, sumergida en mis pensamientos, me invade una sensación de soledad que no deja espacio ni tiempo para estar en la realidad vivida.
Trataré de olvidar, no es fácil, ahora viene un silencio largo y profundo en mi interior pero no estoy sola, camino sin ti, con mi propia soledad y comenzaré a aprender a vivir sin ti, para encontrar el sinuoso camino que me lleve a encontrar otra fuente de inspiración, otra musa divina, un nuevo numen, para que sigan creciendo despacito, otros versos nacidos de un nuevo amor y desde mi alma entera.
Entregarme al fluir de la vida en el Ahora, aceptando sin reservas lo que el camino me depara liberándome de la tristeza y del dolor y dejándome ir libremente a otros brazos con total entrega

Desaparecida













Entre la niebla, la neblina gris y mojada, casi invisible, entre las ramas bajas, va desapareciendo ella, la que sin darse cuenta se aparta del mundo que la rodea.
No hay razones ¿por qué? ¿a dónde ? ¿está triste o lastimada por la vida ? No se sabe, la mente divaga por otros lugares.
Va recorriendo lentamente su mundo interno, su corazón roto y agotado la lleva a desaparecer
La vida ¡Oh mágica vida! entre suspiros, risas, besos, caricias, ternuras la colmó de amores
y ahora de a poco se va, ¿hacia dónde?¿buscando qué ? va tras los recuerdos imborrables , los íntimos, los sublimes, los que estarán siempre allí .
Al desaparecer se va con sus fardos, lejos, muy lejos, donde nadie la encuentre, donde pueda estar con ella misma a solas, sin esperar nada ni a nadie.
Siempre dio amor sin esperar recibir ni una gota de besos.
La desaparecida, ¿volverá? Quizás sí, con nuevos bríos y deseos de resurgir al Hoy, entera y única, para amar y ser amada sin falsedades ni mentiras con un amor puro y límpido, diáfano como un cielo azul y un mar en calma.
A la luz difusa de la madrugada se la ve llegar entera para reintegrarse a su nuevo mundo.
¡Milagro de milagros, la desaparecida reapareció! No se sabe hasta cuándo, quizás hasta cuando los sueños, horizontes sin llegada estén cerca, en una cálida huella de la vida que se está viviendo…

Mírate en mis ojos



Mírate en mis ojos, tú, el único, el amante que promete los siempre, con alma colmada de besos que rodando como el mar se vive de ola en ola sin miedo a repetirse.
Mírate en mis ojos, quiero una de tus miradas, para enmarcarlas con mis recuerdos, quiero todas las miradas para saber que me amas, para vibrar al son de tus ojos y no dejar de amarte.
Mírate en mis ojos, desde lejos y que tu mirada sea como un largo puente uniendo dos orillas, tú y yo entrelazados por el milagro del amor.
Nuestro anhelo es no tardar el encuentro y en altas quietudes de altas noches, nos vamos acercando, trágicamente quietos, vibrando tan sólo a través de nuestras miradas.
Mírate en mis ojos y verás reflejado en ellos, como un lago azul y claro todo el amor que mi alma siente por ti.
Mírate en mis ojos, lee en ellos el amor que te pertenece, hallarás la huella de esa grieta por donde entrarás a mi alma.
Mírate en mis ojos y encontrarás el muro de mi ser, abierto para ti y mi alma allí te luce como estrella pura.
Mírate en mis ojos y llegarás al gran laberinto de mi mundo que es todo tuyo y la felicidad te inundará como caída del cielo, como un gran tul traslúcido y pálido.
Mírate en mis ojos y ellos te llevarán a la luz, de sol, de júbilo seguro del alba hasta el crepúsculo, a claridades esperadas de gozos y de placeres, a paraísos claros, a edenes mágicos de nosotros dos.
Mírate en mis ojos ¿no sientes el temblor de mi mirada? Iremos juntos a los encantos de la noche, envueltos en los hechizos del amar que moviliza brisas tiernas con vergeles dibujados entre celestes luceros.
Mírate en mis ojos y vive entre nuestras manos unidas buscando un orbe nuevo donde haremos temblar el mundo.
Voces primeras, ecos de mares lejanos, ya la felicidad está cerca, hollando nubes, cruzando hondos abismos, no tan remotísima, se acerca a una velocidad de luz de estrella y nosotros dos seremos por ella, tocados en esa dicha que plena de luz nos une desde el más allá.

Sol de mi otoño



Sol de mi otoño, amor con fulgores desde la colina de amapolas irradias la luz que seca las fuentes del llanto.
Y el sol salió en mi otoño, por tu sonrisa, tus palabras tiernas, los desconsuelos se fueron con tu amor aún en la lejanía que no puedo negar, que no puedo callar.
Sol de mi otoño, abriste los canales de mi alma sorprendida y dibujaste arabescos de color en mis oídos.
Cuando quise darme cuenta la vida había hecho volar el umbral de mis senderos, cuando el amor y la felicidad son una búsqueda permanente. su vuelo es inagotable.
Sol de mi otoño, vibro ante la ternura de tu mirada, soy fuerte ante tu tesón y fortaleza.
Soy tu amada amante que sueña despierta.
Amor de otoño que hace huir el ocaso.
Amor… ¿oísteis?... amor.
¿Acaso no ven como arde todo a su paso?
¡Himno de fuego que el sol levanta y amor que todas las cosas canta!.
Sol de mi otoño, iluminas mi vida, eres mi consuelo y mi ampara, sin ti mi alma dolorida retumbaría en el teñir de campanas de duelo.
Sol de mi otoño, me liberas, mi espíritu vuela hacia ti en pos de tu amor, profundo y único, me llevas hacia la luz desde un tiempo lejano y me conduces a valles vestidos de fiesta cuando sus rayos doran las cimas desde el bosque umbrío.
Sol de mi otoño, amor que crece aún cuando en las frondas el viento ruge, gime y jadea y al rudo empuje, frágil la rama vacila y cruje.
Sol de mi otoño, ¡himno de fuego y amor que el sol levanta hacia el infinito para que podamos renacer al fin juntos los dos!.
Sol de mi otoño, pregunto, ¿podrás curar mis heridas, la de los ayeres perdidos y llenarme de hermosas vivencias?
Tu sonrisa me devolvió la vida y tus manos despertaron los deseos de volver a amar.
Me abrazas y sueño con quererte, te acaricio y sueño con que me quieres.
Sol de mi otoño, vivamos juntos y oculto en secreto nuestro amor vivirá por siempre.

Vives para mí



Vives para mí, esas palabras tuyas traspasaron los límites de mi alma y muy a lo hondo llegaron como un preludio del alba entre copos de rocío.
vives para mí, escribiste en una de tus cartas de amor, hace mucho tiempo, que te doy paz, tranquilidad, amor y sanación total de cuerpo y alma.
Mi amor por ti se filtra de mi cuerpo, de mis sentidos y hace feliz a todo aquel que está en mi esfera, a mi alrededor.
Vives para mí como yo para ti y me haces dar en el ir, en un ser desprendido, ligero y sin raíces sintiéndome ansiosa por percibir la plenitud que nos rodea.
¿Cómo me vas a explicar la dicha que no sabemos por qué es?, ni de quien ha sido, si es pura dicha de nada, si aún no nos hemos conocido.
Imagino tu mano sobre mi mano, paseando miradas y caminando amores, imagino mis sueños siempre en tus sueños, rindiéndome ante tus pasiones, sucumbiendo sin resistirme.
¡Vivir para mí! porque tus besos son ya míos con sabor a placeres e imaginando que muero por amarte, porque ya te amo.
Vivir para mí, palabras aladas que llevan mi alma a lugares secretos, remotos, nutriendo mi ser que recibe, se entrega, se va encontrando contigo, tú, mi amado.
Vivir para mí, tú lo dices y me das alivio necesario para soñar, aliento profundo para continuar y permites que nuestra flor de la esperanza, crezca y se alce impoluta hacia el infinito.
Vivir para mí, palabras que le dan deleite a mi corazón como una voz pura, íntima, con caricias, que como largos goces iniciados me dejan caricias no terminadas.
Vivir para mi, sé que esta noche pensarás en nosotros y tu ser, tu memoria, todo, te descansa y disuelve en mí.
¡Toda la vida es única si se que tú vives para mí!
Desde un ala de mariposa hasta un grano de arena, mi alegría de que existes te llegará al vasto tiempo, entero, que se escapa hacia el amor nuestro.

Eclipse



Eclipse, eclipse de amor, como el sol y la luna ocultos uno con el otro en el cielo de cristal.
Nos cruzamos en un tiempo infinito y nos desvanecemos hasta convertirnos en uno sólo, paralizándose el paisaje, cambiando su luz, comenzamos a ser uno a uno, uno para vivir, te has fundido en mí.
No se entiende, todo es un silencio absoluto, que no sucede siempre pero la belleza nos inunda y al eclipsarnos nos hacemos eternos.
Las pupilas de todos los rostros buscan nuestra ausencia como si fuéramos un paisaje oscuro donde se interceptan la luz de dos astros que se aman.
Amor vestido del más puro color, rodeando el mundo nos encontramos enmarcando nuestros pasos cuando avanzamos uniendo todo lo bello y lo bueno del orbe con amor.
Las letras nos acompañan, nos guían, son una esencia que vela para que no desaparezcamos en la nada cuando nos encontramos y fugitivas centellas nos cuidan, revoloteando con sus reflejos y en el centro de un arco iris fulgura nuestro amor, encuentro deseado desde los innumerables tiempos.
Tu frío y mi fuego, juntos, cercanos, en una magia de ilusiones, en eternos instantes que unen nuestras almas brillando en la noche pálida nuestro pacto de estar en el espacio con nuestro destino invocando el sueño en nuestro camino.
Eclipse de espera, unión, esperanza, escena de colores.
Eclipse total de una vida nueva, de siglos de lucha, sosiego, letargo, unidos por fin, en un solo instante, en un canto de poemas que vuelan en un aire de amor puro y cristalino.
Eclipse, momento de pasión de dos seres únicos, tu amor es mi luz que en un momento eclipsado sigue irradiando inmóvil en lo azul de nuestros momentáneos encuentros.
La noche se aclara, la luz nos separa entre mar y cielo nos visita el alma.

Destino prohibido


Destino prohibido, camino perdido entre rejas y puertas vencidas.
Los prejuicios nos acosan, nos cercan, nos condenan, no nos permiten ir hacia la luz.
La felicidad es sólo nuestras, secreta, en rincones ocultos, en nidos incógnitos.
Destino prohibido, amor querido por los dos, no permitido, no comprendido, ¿es que acaso amar es un delito?
El juego nos consume mientras esperamos un sendero discreto, íntimo, que nos conduzca a nuestro espacio, sólo nuestro.
Destino prohibido, ¿porqué nos censuran sin saber que el corazón es el que manda y el amor es el que triunfa?
Vámonos juntos, abrazados tiernamente, a un mañana incierto, pero juntos.
Destino prohibido, vivamos en encuentros fugaces pero intensos, plenos de amor y de entrega este amor entrañable.
La realidad es el hoy, el aquí, el ahora, el mañana es lo incierto, lo desconocido.
Destino prohibido, ¿hasta cuando? ¿nunca entenderán nuestro amor?
Nuestros destinos se cruzan, pero fue imposible eludir los sentimientos profundos e inevitables que nos llevan por instantes a momentos únicos, plenos de vida, vivida con total entrega de dos seres en uno.
Destino prohibido, ¡penas, dolores, injusticias, retrocedan en la nada! Vivamos tú y yo en caminos cruzados, dos seres que se aman en un punto incierto, pero juntos, muy juntos en ese momento preciso, anhelado, deseado.
Destino prohibido, de imperecederas noches donde la añoranza nos invade y en semiocultas peregrinaciones para estar unidos por esos hilos de seda que nos entretejen con hilos de amor.
Destino prohibido, nuestros recuerdos nos envuelven entre rosedales en flor con aromas de vida y nada ni nadie nos podrá separar.
¡Amémonos!, sin confines ni lejanías rodeándonos de cercos no visibles donde lo prohibido dejará de existir por siempre

Viajera incansable




 Viajera incansable, fascinada por el ir y venir buscando revelaciones de otras vidas y lugares bajo luces indefectibles.
Pasajera de la vida que con fuerza y voluntad avanza sin tropiezos en pos de lo anhelado, lo indescifrable, lo desconocido.
Viajera incansable que busca un solo camino, ese que hay que abrirse con el alma y las manos, sin ceder un ápice y seguir adelante en pos el amor.
Vivir infatigablemente con su morral a cuestas, día a día, noche a noche, sin que las manos colmadas impacientes tiemblen. ¡Qué liberación!
¡Qué felicidad! Felicidad hallada a través del mundo, en el seno de la naturaleza toda, flotando entre mensajes y cartas de amor recibidas con el placer de que alguien piensa en mi existir.
Pasajera incansable, que con fuerza arrolladora va cumpliendo su meta, su misión de fuego puro, buscando ser feliz cada día del despertar en esta vida de luz y amando a todo lo que encuentra a su paso.
Viajera incansable, mi destino es volar como pájaro, abriendo surcos en el cielo desesperadamente, para vivir resistiendo al dolor, a la heridas, buscando con tesón la verdad y el verdadero amor.
Como una arrolladora fuerza su mente viaja con ella y sus palabras en nuevas formas cada día buscan un orbe nuevo, pleno de alegrías y felicidades.
¿A dónde te diriges viajera incansable?
¿Qué es lo que pretendes alcanzar? ¿Será quizás la luz de la luna en sus crecientes o menguantes o los océanos plácidos o estremecedores? Buscas el amor, el que protege, el que ampara, el que con cariño y dulzura hace latir tu corazón con latidos acompasados. Viajera incansable ando por el mundo real y el mágico sin que mis pies tengan el más mínimo contacto con la realidad del suelo y sus caminos. Vivo la alegría fabulosa de ir por el aire y el sol me daría triunfales signos de libertad. ¡Amar hasta el más allá no entre piedras ásperas ni suelos desérticos! ¡Ni guijarros punzantes! ¡Amar en libertad!

lunes, 12 de marzo de 2012

Después de…


Después de haber sido tuya, de haber estado entre tus brazos, de haber saboreado la miel de tus labios, te fuiste y me he quedado sola.
Sin ti ya no es lo mismo mis prosas poéticas, mis frases de amor, se diluyen en papeles desteñidos por la tristeza del tiempo.
Después de haber vivido sobrevolando en el azul cielo por la dicha de amarte, ahora soy tan solo, una sobreviviente del tiempo sordomudo en una eterna y condenada búsqueda que aplaque esta sed clavada en mi corazón.
Después de dejar estelas de amor por doquier, ahora me deslizo, resbalando de a poco sin dejar ni siquiera posadas, buscando las huellas y el recuerdo de lo que ya fue en ese minuto tan próximo o en el ayer de ayeres o en el borde mismo del ya del jamás.
Después de que ya el amor en vilo se fue, no tiene donde pisarte y mi corazón como un gran hueco vacío guarda tan solo un beso, el último, el que nos dimos bajo las estrellas.
Nuestro amor, ya remoto, quedó suspendido en gotas de agua, en nubes de algodón, en campos de amapolas mustias de tristezas.
Después de que los recuerdos sean olvidos en los fondos del tiempo, esperaré con ansias y anhelos otra imagen, otra voz, otro amor que me ame ciertamente.
Y así ser libre, querer lo que me es querido oscilando los imposibles trémulos como cañas de bambú en las orillas del agua, después del sufrimiento viene la paz, las heridas se cierran y las espinas que se clavaban rectas en mi pecho, desaparecen, como el caudal sereno de un río palpitante.
Triunfo gozoso del nuevo amor que no se nos niega, con besos, auroras, mañanas aquí en el agua segura que canta  los imposibles posibles, de onda en onda las promesas de las dichas desatadas.
Después de que el mundo se me había pagado en forma pasajera, llegó por fin el amor esperado, está al alcance del querer, cerquísimo como está el ser amado cuando está soñando a nuestro lado. sola con mis recuerdos.

Amándote en silencio



Amándote en silencio, vida mía, primavera dulce que me llena de una tenue fragancia de tus rosas, en este otoño dorado de mis días.
Así van pasando las noches olvidándome del ayer y del tiempo.
Ven amor, mis brazos te esperan para envolverte en sentimientos profundos y plenos, siente la caricia de mis besos.
La distancia nos aleja, pero de noche la distancia parece sólo oscuridad y niebla, que nos separa si no por lo ojos.
Amándote en silencio, el mundo se ha apagado, pasajera avería del gozo del mirarte, pero todo lo que se quiere cerca está al alcance del querer, cerquísima, como está el ser amado cuando siento su respirar, el ritmo de su cuerpo, al lado de nosotros aunque sin verte.
Llegarás hasta mi alma y no sabrás que llegaste, sentiré el desafío de retenerte en silencio, murmurando en tu pecho, palabras de amor.
Y tendré tu sonrisa desplegada en el viento, como un estandarte de amor.
Amándote en silencio, viviré con el sueño de sentirte muy mío y mirando tus ojos callará la ilusión.
Viviré sin tus labios contenidamente aunque tú nunca sepas de mi gran amor.
Fingiré mi tristeza contrastando la pena sin besos en mi alma.
Amándote en silencio, ¡qué difícil es!, vivo por este bien de quererte en un ardor de ilusión.
Sueño en la esperanza del silencio profundo que a la luz primera, nuestros labios, nuestros ojos, nuestras voces, se encuentren y amanezcamos juntos sin que la luz nos separe, alargando las manos para alcanzar el cuerpo de la dicha que en la noche tendido se sentía junto al mío, sin prisas ni sobresaltos para entrar en el paraíso de dos donde solos se palpan soledades nuevas, ofertas de la luz.
Amándote en silencio y las distancias son nada, son leguas, años, cielos, es la luz de la distancia.
Y hay que andarla para acercarnos y poder yo entregarte este amor mío que se desgrana como perlas en el cielo entre luz, horas y horas y así nuestro pasos ganen la orilla oscura en que se acaban las pruebas de estar solos, abriéndose nuestras almas al mar con júbilos de besos.

Si tan solo…


Si tan solo…
Si tan solo te fueras por un instante y al otro te tuviera conmigo, latirían tus pasos en todas esas vagas sombras de ruidos, tenues, que suenan a ecos en la alta noche estrellada.
Si tan solo pudiera acercarme a ti y darlo todo por tan sólo una mirada, surcar por los mares y poder verte aun cuando siempre estas en mi presente.
Si tan solo pudiera detener el tiempo, si estuvieras frente a frente… caería desfallecida ante tu sonrisa y podríamos contemplarnos en los aires tersos del cielo infinito.
Todo sonido en eco tuyo me lo convierte el alma que te espera.
Vienes solo hacia mi y tus pasos se sienten siempre de estar viniendo por la ausencia, Dando ese largo rodeo que das para volver.
Si tan solo pudiera vencer la leyes que rigen el universo y llevarte de la mano muy lejos, donde estemos tú y yo, hacia los astros mas lejanos, a las estrellas más distantes, y susurrarte al oído suavemente mis verso de amor para ti.
Si tan solo pudiera cambiar en un segundo mi tristeza de ayer y ser la melodía que tu alma enamorada hoy desea escuchar, quisiera llenar los huecos de tu alma con ternura infinita y hacerte suspirar al contemplar la luna en cada anochecer.
Si tan solo pudiera ser luz y desgarrar las sombras que hay en tu corazón y transformar tu vida…
¡Si pudiera mi amor!... ¡si pudiera! Pero solo soy… tan solo una mujer poeta que le da por soñar, que hoy tiene en su alma un sinfín de ilusiones casi todas marchitas desapareciendo en instantes sus sueños y alegrías por no estar a tu lado.
Solamente soy el eco de un lamento, una voz en el viento que gime en cada verso, ¡yo no soy más que eso!
Si tan solo me vieras, tu libertad, el tiempo en que tú la gozabas, se sentiría junto a mi como siente el agua del puerto, pensativa en las quillas inmóviles sin turbulencias ni borrascas.
Si tan solo nuestros largos goces iniciados, nuestras caricias no terminadas pudieran en lento encanto hacerlas aparecer, sin ansias, sin prisas, descubriendo nuestros cuerpos sin tocarnos, solo por tactos inventados, allí, en plena luz del amor.

martes, 6 de marzo de 2012

Euforia

Euforia, se siente en el ambiente turbulento y por ello mi alma tiembla, se hace borrosa la visión al caer del lagrimal el dulce despertar de mi exaltación al pensar en ti.
Euforia, siento, euforia optimista al entender a la lluvia que cae y la tierra abraza. El bienestar me inunda, es el amor que hiciste nacer en mí.
¿Qué voy a hacer? si a cada momento, pensando en tus ojos, me viene el recuerdo de que soy tuya para siempre… y siento una euforia en todo mi cuerpo…
Es la sensación del entusiasmo que nace del pensar en ti, ¡estoy eufórica! ¿Sabes lo que es eso? es éxtasis, arrobamiento, delicia de optimismo cierto.
Euforia, ardor, pasión, ¡quiero ser feliz! Espero el momento que está por llegar, de amoroso encuentro.
Euforia, los versos que en mí, estaban guardados, abren las alas y vuelan por ti y para ti, levantando un tembloroso remolino de cadencias.
Euforia, vuelen, vuelen mis versos hacia todas partes, buscándote a ti, unos van a los jardines y unidos a las abejas oyen y aprenden el dúo que en la flor recién abierta, el perfume y el color, misteriosamente elevan.
Otros, en plena euforia, se rompen las alas en la transparente esfera de la gota de rocío en la que absortos contemplan la imagen del cielo unida a la forma de la tierra.
Versos que vuelan hacia ti, mi amado, en su euforia de entusiasmo, cruzando el éter, bebiendo luz en las estrellas, dormitando en el silencio blanco de la luna llena.
Otros, cabalgan en los cometas, son los versos más audaces, los que me llevan a gozar pasiones imprecisas.
Otros, pensativos te buscan en tu corazón y como en ecos silentes te dicen ¡te amo!.
Euforia, exaltación de vida, voy hacia ti ansiosa de que tú digas y gritas ¡estoy buscándote a ti! y que en todo el universo esas palabras conmuevan con voz de música y brisas de primaveras al númen que llega y se queda enmudecido en mi interior habitándolo en el ideal del poeta.
Y las frases se evaporan o se consumen en las cuerdas de la lira, el amor las envolvió y las escondió en un ensueño lejano y cada estrofa llevó en una nube, flotando en ella, con luz de estrella ¡Versos! ¡Versos para ti, ascended hacia él y en las estrellas verted el amor que me inspiró

Para ti no escribiré



Para tí no escribiré, mis versos no serán más para tí, algún día escribiré un poema que no mencione el aire ni la noche, un poema que omita los nombres de las flores, que no tenga jazmines o magnolias.
Quédate en un rincón de mis recuerdos y algún día te escribiré un poema sin pájaros, sin fuentes, un poema que eluda el mar y que no mire a las estrellas.
Algún día te escribiré para tí un poema que se limite a pasar mis dedos por tu piel y que convierta en palabras de amor verdadero, tu mirada.
Sabrás que ya no te amo y sin comparaciones, sin metáforas, algún día escribiré cuando ya por completo te hayas ido de mi vida, un poema que huela a tí en un canto que fue mi dicha.
Atolondrada y confusa, demasiada llena de ruidos, sin centro ni reposo, desconectada del otro lado de la piel, atormentada por el interminable crujido de este corazón, tierra cuarteada, ceniza gris en mi pecho, así pasan estas noches de calor y duermevela, estas noches en que no estoy contigo.
Para tí no escribiré más y haciendo un hueco en la inminente llegada de la luz, soy voz al fin, hermosa y afinada, pura y descansada pudiendo confundir mi mirada con mil estrellas fugaces, tocando una eterna melodía inolvidable, salvándome del olvido.
Para tí no escribiré, en el silencio de la quietud de mi vida, mi mente navega como un náufrago sin sentido recorriendo cada rincón de tu vida y sin darme cuenta me pierdo.
Mis labios no van a pronunciar palabras de amor hacia tí, de mis manos no brotaran más caricias leves, volátiles ni tiernas.
Para tí no escribiré más, no más poemas de amor que iban hacia tí, no quiero escuchar mas tu voz que le daba sentido a mi vida, que era la música de mi alma, tu voz, sonido del agua, conjuro, encantamiento, ¡ya no más!.
Déjame vivir conmigo misma escribir mis versos sin pensar en tí, déjame al fin sola sin tu amor frío y silencioso que como húmedo río subterráneo recalaba en los tejidos de mi ser.
¡Márchate de mi vida, bramando en torbellino ciego, llévate tu tempestad volteando tu raudo mundo, déjame que mis palabras de amor no sean más para tí!

Esencia de Vida

Esencia del alma, déjame vivir tus días beber de tu sonrisa, soñar que sueñas conmigo…
Bésame y que espere la vida.
Saber de tu existir le da paz a mi alma.
Esencia de vida, porque no hay duda en nuestro espíritu de que nosotros somos los dos llamados posesión lenta, al fin del paraíso.
Nuestras almas juntas suenan como orquestas con música de mares y solos de estruendosas cataratas, millares de alegres notas de clavicordios y violines.
Esencia de vida, existencia del amor en este tiempo vivido, nuestro, muy nuestro, la felicidad está ya cerca y desde los cielos se la oirá en su gran marcha subceleste, hollando nubes y encontrándonos.
Esencia de vida, entidad de dichas y alegrías porque al sentirla venir el alma tiembla de gozo y de placer y se oye a lo lejos muy lejos, el diapasón de la tormenta que ruge y la brisa que suspira.
Esencia de vida, cualidad de amar desde el alma toda y es a ti a quien amo, el del espíritu fuerte y caricia tierna, el que me inspira la policorde rima, los versos que se ajustan al trueno y a la calma.
Esencia de vida, me conduces con tu cualidad suprema a cantar y danzar sin razón aparente, canto incesantemente mi musical portento, ya que convertiste con tu amor en lira mi corazón.
Fluidas vidas las nuestras que se expresan con todo el cuerpo y espíritu, las que se expresan en sentidos sin arrepentimientos.
Esencia de vida, inherente al amor que nos envuelve y despierta nuestra alegría, estamos atentos a ser impresionados, lo suficiente para ser amados llenando el silencio de la noche, envolviéndonos en el aroma de los jazmines, las rosas, los azahares.
Esencia de vida, esperamos que llegue un día de quietud permanente y soberana para encontrarnos entre ensueños palpitantes en un inmortal mañana.
Mi corazón se aferra a la felicidad, como a la tierra rota por el arado la simiente.
Esencia de vida, nos sentimos íntimos cual si fuéramos uno, íntimos, peregrinos de humanidad, he intuimos los efluvios del amor, de esos que dan la vitalidad, la fuerza, la ternura y la pasión.



Sólo a ti

Sólo a ti, quiero a mi lado, donde en tus brazos me siento protegida y amparada.
Embrujamiento de amor, llenaste con tu dulzura inmensa toda mi vida.
Sólo a ti, junto a ti, el alba abre en la noche y el crepúsculo en el pecho del día y el dolor de no tener la luz que no se tiene y el gozo de esperar lo que vendrá.
Nos amamos sin límites o sin medida, inseparables e indivisibles.
Sé tú las alas y el espacio infinito, el ser amado sólo a ti me entrego, tanto en el llanto y la desolación como la alegría.
Si derramo lágrimas que no sean de tristeza y soledad sino de comunión con el amor.
Sólo a ti, para ti, escribo mis palabras, mis versos, porque nunca más estaremos solos, verdad de dos, fruto de dos, verdad paradisíaca y única, cuando terminan las virginidades del día sólo y de la noche sola.
Nada es tan infinito, tan completo, tan perfecto como el amor.
Sólo a ti amaré, porque tú y yo esta noche y todos los instantes de nuestra vida, tenemos la fuerza liberadora que nos conduce a vastas moradas invisibles del infinito.
Hoy no pensé en ti y tampoco estuviste en mis sueños y ¿sabes por qué? porque si fueras un pensamiento  éste pasaría con el tiempo y si fueses un sueño despertaría y sería irrealidad.
 Entonces estás por encima de los pensamientos y de los sueños porque estás en el centro de mi corazón.
Y esto es amor.
Sólo a ti, mi vida es tuya, ven a mis brazos, suelta esa felicidad que cumpla su misión de fuego puro y así tú y yo nos abrazaremos sin movernos, locura indispensable para ser felices.
Sólo a ti te enviaré cantos de risas y alabanzas para compartir tu vida con la mía y para que me enseñes de lo que está hecha la vida.
¡Eres tú quien puede caminar en mis pensamientos y latir en mis adentros junto a mi corazón!  ¡Sólo a ti te doy el valor de mis alientos porque no hay duda ya de que nosotros somos los dos llamados posesión lenta, al fin, del paraíso

Amantes

Amantes, posesión lenta, al fin nuestro paraíso único, secreto, donde nos hundimos despacio, muy despacio con la satisfacción clara de nuestros deseos ocultos.
El edén nuestro está debajo de todo lo supuesto, lo supuesto, lo sabemos, es la vida y el mar y por eso desnudos, voluntarios, deseosos, vamos en busca del amor, sumergiéndonos entre besos alegres y gozosos hacia el cielo azul que nos aguarda con música de violines encantados.
Porque no hay duda, ya que nosotros somos los dos llamados, al fin, al edén.
Yo tan vaga e indecisa, antes, ahora tengo escogido cuerpo, sitio y hora. Me dices ¡voy! y soy tu destinada presa.
Amantes, cómplices de un amor prohibido, lugar incierto de encuentro que protegerá nuestro amor en silencio.
Iré hacia ti con los ojos cerrados y las puertas de mi corazón franquearán tu paso hacia lo posible hecho realidad.
Amantes, a horas inciertas, en el sosiego de los atardeceres nos amamos, bruñidos a fuego, en cuerpo y alma.
Escogida estoy ya para la hazaña del gran gozo del mundo, el amor profundo de lo no permitido entre cómplices en la noche oscura nos cobija y nos cubre… con sus velos de plata y tus caricias indómitas a mi rostro llevan el perfume de tu piel.
Amantes, somos lumbres, besos, abrazos, entrega total de nuestros cuerpos.
A veces rumores nos aproximan y a veces nos alejan, nos apagamos pero igual la luz sigue brillando quedándose con nuestros deseos vírgenes, esperándonos otra vez.
Amantes, dos mitades fieras, dos seres en uno, enfrentados en un gran temblor, en pos de una unidad inseparable y conquistada mutuamente para ser dichosos en la lucha de darse en su gran dicha de ser.
Querido amante, ¡ven a mi lado en nuestro próximo encuentro y nos amaremos hasta el alba!

Nostalgia

Nostalgia, cuando siento nostalgia, no estoy triste, es una manera significante de declarar el amor al ser amado, así sea triste.
Nostalgia, como agua que corre sin moverse o viento que silba sin oírse una antorcha que quema sin arder, una nube que se vacía sin llover cuando tú no estás a mi lado, mi ser amado.
Estoy sola pero en paz porque sé que me amas.
Nostalgia, pesadumbre el saber que vendrás y la realidad se evade como mi melancolía por estar lejos de ti.
La aflicción se opaca y la verdad que se grita sin querer que se escuche, es que tú y yo nos amamos, inmenso amor que sentimos el uno por el otro.
Nostalgia, evocaré tu nombre y llegará nítidamente tu imagen a mi sentido existir.
Mi pluma vuela y mis pálidas manos vuelcan en el perfumado papel, mis tiernas y dulces palabras de amor que por minutos reviven nuestros momentos vividos, extasiados ante el inmenso panorama del espacio.
¡Añoranza de ti, amado amante!.
Te necesito en sensaciones que se alzan por la visión celeste de una estrella fugaz como la luz del alba se multiplica en destellos.
¡Qué místicas visiones se repiten en mis sueños!
Evocaré tu nombre, el eco se lo llevará a los confines del mundo que se repetirá entre oscuros cerros y remansos de aguas mansas como espejos sobre su cauce.
Recuerdos de ayeres cercanos y hoy vividos cuando estamos juntos y nuestro amor como llama vibra cual fugitivas centellas que revolotean en sus reflejos.
Nostalgia, destino triste, quebranto de nuestro mutuo amparo, de nuestra propia sombra donde vivimos enamorados en otra nube hasta que se disipa en la nada.
Entre alegrías y dolores me haces falta en la vida, en mis cuitas y aflicciones.
Nostalgia de un amor mutuo, perfecto, no nos arrebates la quietud lograda y sentida al estar juntos, abrazados y enlazados, entretejidos de besos y caricias.
¡No dejemos que nuestro amor se diluya en un cielo sin horizontes, allá, en el más allá!

Picardía

Picardía, surge de pronto, en imprevisible momento como burla o travesura, me hace sonreír, le dan a mis pasos prisa con ganas de ternura.
Tal vez en una chiquillada con visos de candor me lleve a la ilusión de que tan solo es ingenuidad pura y sana, efímera en el tiempo, breve en su transgresión pero que da a mi vida el sentir pasión y deseos de vivir en felicidad.
Picardía, en secreta travesura la frágil mirada de “yo no fui” inunda mi alma de inocencia y el rubor inunda de emoción mis mejillas y mis ojos se llenan de ternura como el aliento del viento.
Picardía, de luz amanecida, son suspiros como toques divinos, son la luz de mi vida, toques de serenidad y alegría.
Traviesa llega con desparpajo la inocencia con deseos de llegar al celeste cielo y flotar entre nubes de algodón y de espuma.
Quizás una picardía me devuelva la alegría y me acerque a mi amado entre arrumacos y mimos, entre risas cantarinas, entre sonoras carcajadas.
Y traviesa se dibuja una sonrisa, nuevamente el ansia de vivir me inunda el espíritu y al olvido se van tristezas y malicias, fresca el alma y tibio el corazón.
Por una picardía, un beso, una caricia, sin memoria de los grises, sólo el bosque de verdes pinos, el perfume de las flores, relevantes los colores.
Los pájaros con sus trinos nos llevan a amarnos más con sensaciones de paz y bienestar.

Enlazados

Enlazados al fin, tú y yo, entre hilos finos y traslúcidos que vienen del más allá desde estelas lejanas que nos buscan entre auroras resplandecientes y horizontes perdidos entre el cielo y el mar.
Enlazados, apretados uno con el otro, en una gran gota de cristal pura y diáfana, envuelta en maravillosas caléndulas cuyos colores se reflejan en nuestros cuerpos.
Enlazados, como en un capullo que se abrirá al mundo, en un proceso lento y fugaz pero no por ello deja de ser vida que con su vuelo multicolor se elevará a los cielos anunciando que todo vuelve a empezar.
Enlazados, apretados, abrazados en espacios estrechos donde somos uno, desde el principio al fin.
¡Qué gran placer estar tú y yo enlazados! envueltos en una semipenumbra donde un haz de luz nos atraviesa y nos anuncia que estamos vivos.
Enlazados, surcando distancias, tras parámetros infinitos, en un continuo deambular buscando cielos abiertos frente al mar.
Enlazados, regocijo de nuestras almas, sin voz, en silencio profundo, inédito, donde tiemblan las caricias en espejos de azogue y sal.
Enlazados, de mi alma nacen palabras, frases, monólogos, versos que se cruzan y se mezclan entre giros y danzas, emergiendo de pronto como poemas de amor que se lanzan a dibujar sus letras en arenas del tiempo que no desaparecerán ya que las espumas del mar volverán a dejar sus huellas en páginas no olvidadas.
Enlazados, en un manto bordado, en una red intrincada como un laberinto entre jazmines, azaleas, camelias, narcisos que iluminan nuestra salida con hechizantes luces para que juntos entre caricias deseadas nuestros cuerpos se encuentren fundiéndonos en deseos ocultos.
Enlazados, colmados de esperanza, amor y promesas que serán una realidad nuestra.

Tormentas de pasión


Tormentas de pasión, despiertan en dos seres ímpetu de lujuria, inevitables, al presentirse cerca uno del otro.
El ansia de ser un cuerpo, cuando juntos nos transportamos como mariposas, montañas, con ansias de ser un mismo anhelo, invadidos por fin entre amores de misterio.
Afán, afán de cuerpo, querer vivir es anhelar el encuentro y quedarse unidos, suspendidos en la nada.
Nos buscamos oscuramente sin saberlo.
Tormentas de pasión, todo querría ser dos, porque somos dos, el mundo seducido por nuestro canto, nos ofrece, nos da rosas, brisas y coral, innumerables materias dóciles, esperanzadas que con ellas tú y yo labremos el gran amor de nosotros.
Tormenta de pasión, que llevan a poemas profundos y transgresores con esa fuerza de energía que surge del amor.
El beso que se termina, otro se pide a sí mismo y en su dichoso expirar nace un caudal emotivo de gozos y miradas, esperado, esperando, cada abrazo que nace.
¡Darme, darte, darnos, darse! Tormenta de pasión, encienden y purifican en energía creadoras una entrega verdadera donde se encienden y purifican nuestras almas, en una vorágine de seducción, de sentimientos arrebatadores y pasiones sin límites.
Tormenta de pasión, sublimes deseos de estar fundidos uno con el otro, entre abrazos apretados y manos enlazadas.
¡Vivir amando!. No nos guardemos nada, vivamos plenamente, sin temores, sin ausencias y hacer de la nostalgia un recurso…de gozoso futuro.
Tormentas de pasión, en fragosas tempestades mis sentidos me advierten de tu presencia cercana y mi cuerpo tiembla de placer.
Tormentas de pasión, encuentros inagotables, nuestros cuerpos hablan en silencio, se entienden, disfrutan, solos tú y yo.
La calma aclama su sitio como alma que quiere resplandecer, ¡dar luz! de que ama, dispuesta a vivir melodías de oro y tardes de escarlata. Amor dulce, ¡divina pasión de los amantes!

Tiempos para amar

Tiempos para amar, no hay instantes precisos de la vida para amar con pasión, con sentimientos puros que nos llevan al paraíso.
Amar es sentir el intercambio de dos fantasías y volar al mundo mágico de la energía intercambiada, del compartir todo, momentos vividos con autenticidad y entusiasmo.
Tiempos para amar, son todos el hoy a pleno, con manos que acarician, miradas que descansan, nombres que son canción, besos que envuelven en un tibio manto. Mi espíritu espera el amor, todo mi ser es un compás de espera.
Tiempos para amar, prendidos a los restos del silencio, tú y yo amándonos como por milagro.
¿Será tan sólo una ilusión querida? ¿Ilusión? ¡Imposible!
Vivimos juntos noches llenas de poesía, entre vientos del jardín de los recuerdos donde tú me traes las flores deshojadas que yo beso con dulzura.
Tiempos para amar, eternos, para siempre, sin olvidos, con albas transparentes vestidas de ilusión.
Amándonos, desde lejos, como nómadas del viento que transitan por la expansión del Universo.
Tú y yo juntos, en buena sintonía, las muchas necesidades de uno se compensará con las pocas necesidades del otro.
Tiempos para amar, amándonos, lejanos clarines claman su acento, firme y sereno, en el nocturno ambiente que nosotros creamos entre estrofas de perfume agreste.
Tú me inspiras en todo momento e idealizo todas tus palabras, tus cartas de amor hasta que encuentran un dulce regazo para expresarlas en palabras que conmueven y asombran.
Tiempos para amar, en fluidas luces de la noche que con desparpajo chisporrotean y nos rodean y alumbran en cielos abiertos.
¡Amad! ¡Amad siempre! El amor nos conduce a caminos con fervores brillantes a albas llenas de cifras candorosas.
Sonidos de laúd nos transfieren a mundos de pasión plenos de armonía y de tenue claridad y la poesía nos une en el tiempo infinito de amar.

martes, 28 de febrero de 2012

Conmigo Misma


 Aquí estoy, lejos de mi lar, frente al mar, conmigo misma, sintiendo la esencia de mi ser en mi espíritu que flota sobre las olas entre nubes que se confunden allá lejos en el horizonte sin fin.
Conmigo misma, percibiendo aromas, murmullos, pensamientos divagantes que llegan del mas allá.
¡Sensación de ser dos voces que vibran en mi interior azul unidos por lazos estrechos y entretejidos de recuerdo!
Vivir conmigo misma, ¡qué maravilla jubilosa de sentirse entera!, desnuda el alma, inocente y limpia como el mar intenso.
Soy la viajera que a solas conmigo misma busca esos instantes breves e intensos de felicidad, viaja con el corazón pleno de amor y las sombras de amores presentes y pasados.
Conmigo misma, me llegan despacio a intervalos breves, rumores de amor de quien me está buscando en este presente, en noches de espera.
Conmigo misma, canto sin tristezas ni penas, danzo y me sumerjo en el mar que me llama sin palabras, sólo con las olas que me llevan a sus arenas profundas.
Conmigo misma expreso en mi mundo interior la verdad tan difícil de encontrar con palabras, en frases y así puedo transmitir mis pensamientos en bellezas por fin llevadas a mi interior por mi mente y espíritu, aflorados en un tiempo sin tiempos.
Conmigo misma, la luz me inunda, me fundo en mí, en mi recinto sin misterios, sin falsedades, sin subterfugios, y hallo el lugar donde mi alma en paz canta y danza horas, ligera y desnuda, sin testigos, ni pesares.
Conmigo misma, en mi soledad, no sola, voy bordando una red de recuerdos de vida en forma de sonetos, rimas, estrofas, que envuelven el amor que tengo para dar y que en minutos preciosos logro volcar en poemas de amor en páginas que vuelan vacilantes con el viento.
¿Porqué milagro aparecen esas poesías nacidas de la nada, cuando estoy conmigo misma?
¿Cuál es la razón de estos despertares que me inundan de felicidad y dan amor a mi alma?
Benditos momentos de inspiración cuando la vida, canta, ríe, llora y nos hace estremecer en estos instantes de placer y paz.

Dime tú…


Dime tú…
 ¿Cómo no quererte, si te pienso todo el día?
¿Cómo no añorarte, si te quiero junto a mí?
¿Cómo no buscarte, si sin conocerte bien me haces falta?
¿Cómo no soñarte, si te acaricio hasta en sueños?
¿Cómo no sentirme perdida, si hay veces que me dejas en la nada?
¿Cómo no querer acariciarte, si la brisa siempre lo hace?
¿Cómo no enamorarme, dime cómo si he depositado mi fe en ti?
 Fue tan poco el tiempo para amarte que parece no hubiera sucedido. Pero está aquí, mi corazón herido, sufriendo sólo al recordarte.
¡Qué triste, cruel condena! buscaré refugio en el olvido.
El olvido tarda, lentamente, pero llega y el corazón parece conformarse, en el fondo del alma una voz clama, más no hay corazón donde abrigarse.
Dime tú que puedo hacer si quiero quererte y sólo puedo amarte, quiero olvidarte pero vives en mi mente, quiero no oírte pero gritas en mi corazón, quiero alejarme pero estás en mí.
Dime tú cómo hago para vivir si te necesito, a ti, como el día necesita la noche para descansar.
Dime tú… te escucho y suspiro con todos mis sentidos, ¡te amo! ven y ¡búscame ya!
Cuando estoy triste pienso en ti porque recuerdo todos los momentos que pasé contigo.
Cuando quiero que alguien me escuche, pienso en ti porque recuerdo todo lo que me escuchaste decir.
Cuando quiero abrazar, pienso porque recuerdo todos nuestros abrazos.
Pero ahora que tú no estás conmigo pienso mucho en ti, sólo me pregunto algo: dime tú, ¿qué piensas de mí?
El día menos pensado te llevaré al cielo, dormirás en una cometa, bailarás en una nube y cubriré todo tu cuerpo con sonido de trompeta.
Una noche pensando en ti, mis ojos se humedecieron y entonces comprendí lo mucho que te quiero.
El día menos pensado te raptaré un instante y te llevaré muy lejos donde nadie te encuentre, donde nadie te descubra, donde nadie lo sepa.
Dime tú amor, un día no sabrás como ni cuando te besaré profundamente, soñarás con ese día, esperarás que en la mañana te ame eternamente.
Tengo miedo de verte, necesidad de verte, esperanza de verte, desazones de verte. Tengo ganas de hallarte, preocupación de hallarte, certidumbre de hallarte, pobres dudas de hallarte.
Tengo ganas de oírte, alegrías de oírte y temores de oírte.
Dime tú, ¿piensas en mí?

Revelaciones

Revelaciones son tus cartas de amor, cuando me miras mis ojos son llaves, el muro tiene secretos, mi temor, palabras y poemas.
En la noche sueño en estar a tu lado, las palabras son claves, son llaves para que nuestros cuerpos sean siempre un amado espacio de revelaciones.
Revelaciones, solamente en la noche las escribo en mis poemas, he pedido, he perdido el amor único y esperado, como en alegrías y pesares de naufragio de letras.
He implorado tanto, desde el fondo de los fondos de mi escritura, en ceremonias de días y semanas, buscando que tu amor se despertara y me encontrara.
Revelaciones del hoy y del mañana entre las cenizas del alba te veré llegar a mí entre pétalos de flores y sonrisas tiernas y calladas, entre hierbas invisibles con perfumes secos.
Revelaciones de las sombras de los días a venir, esperando siempre tu dulce llamado, entre luces de querer y cánticos de amor.
Revelaciones como voces cantando que van vestidas de pájaros, llevando mis poemas a los confines del mundo.
Revelaciones de quien salta en el vacío, de estrella en estrella, de quien ama el viento y tiene la memoria iluminada, galería donde vaga la sombra de lo que espero.
No es verdad que vendrá. No es verdad que no vendrá.
Revelaciones de un corazón misterioso que en el umbral de mi mirada, espera, ahora, la dulce presencia del ser amado, no la cornisa de la niebla, sí en el cielo azul, diáfano y puro, despertando la flor que se abre al viento.
Revelaciones de poemas que no digo sin explicar con palabras de este mundo el amor que late profundo en lo hondo de mi ser.

Estas son las palabras

Estas son las palabras que quiero decirte y no sé si te llegan, no sé si las percibes,  te las trasmito despacito, en secreto, en murmullos dulces, en levísimas frases que necesito que escuches.
¡Te quiero! Mi corazón entristecido vibra en sólo pensar en ti y en el espacio del existir medido por la luz del alba hasta el crepúsculo que busco para sentirte cerca de mí, con las manos entrelazadas y entre emocionados versos nuestras almas se acercan.
Estas son las palabras que bajo el gran cielo azul, me hicieron temblar.
Aceleradamente aumentan mis deseos de estar a tu lado y en los encantos de la noche cuando se movilizan las brisas tiernas, entre vergeles súbitos y celestes luceros, mis palabras van hacia ti dibujando con belleza fácil tiernas palabras de amor.
Ven a mis brazos, vuelca en mí la felicidad deseada que cumpla su misión de fuego puro.
Tú y yo abrazados sin movernos, alcanzamos así los indispensables momentos felices   que dan al existir instantes inolvidables.
Estas son las palabras, las que surgieron del silencio, las que trasmito a través de estos versos, ven y búscame y bajo la luz de la luna sonreiremos a la vida impaciente para que nuestro amor nos envuelva.
Nuestras vidas surgen en el universo con todo nuestro cuerpo y se expresan con nuestros sentimientos en cada abrazo, en cada beso.
Estas son las palabras que como ideas turbadoras, como enigmas sin claves, llegan de pronto al númen ignoto y es cuando los ríos en tropel brotan y las verdes colinas ondulan.
Ten presente que te busco y ansío mirarte frente a frente, ese es mi deseo y como en un vuelo transparente que de astro en astro va con un mensaje de paz, amor y ventura, mi voz te busca con el viento, como si al borde de tu oído hablara entre ondas de ríos, clara y serena y con los susurros de tus bosques llena.
Estas son las palabras, no las olvides, en nuestras manos sensibles tiemblan la gran liberación, felicidad hallada allí en el seno del mundo pleno de ansias nuevas y arrolladoras fuerzas que nos unen para no separarnos.
¡Ven a mí!

Chispazos de recuerdos


Chispazos de recuerdos, vienen desde el ayer cercano, uniéndome a ti, apareciendo con tu voz susurrante que endulzó mi vida y que apretándome el corazón al derribar mis murallas tantas veces levantadas para no sufrir ni ser herida.
Chispazos de recuerdos, que como diálogos de nuestras almas en miradas atentas, sorprendidas, milagrosas, sorpresivas, consuelos y bálsamos que nos unen en una alianza continua, permanente, constante, sentida.
Chispazos de recuerdos, de carcajadas frescas que repercuten en mi memoria que dormida quedó desde que nos alejamos.
Te pienso, te respiro, te extraño y hasta siento la caricia del alma que tu mi amado una vez allí dejaste.
Chispazos de recuerdos que invaden mi mundo viviendo otra vez hora tras hora la dichosa vida de ilusión y pasión que me hará esperar siempre ese amor vivido.
No existe brevedad en el tiempo del amor cuando es recordado ya que fueron y seguirán siendo momentos únicos e irrepetibles.
Chispazos de recuerdos que dejaron en palabras escritas en las madrugadas cuando te pienso poemas hilados en pensamientos entrelazados.
Chispazos de recuerdos que como relámpagos en el aire en una tierra prometida colma mi memoria que se inunda de ausencia.
Pasan por mis ojos calles lluviosas que recorrimos juntos, labios que se besaron con pasión, voces que se colgaron de mis letras.
Chispazos de recuerdos que atesoraré por siempre desnudando mi alma para no olvidarlos.
Hoy, tal vez, sólo escuches en mis nostalgias solitarias y plenas todas las letras de mis frases de amor que atrás quedaron entre colores y risas.
Chispazos de recuerdos, siento en cada poro de mi piel tus caricias suaves y hoy empecé a llorar por fin y a cubrirme de entera soledad.
No existen los adioses ni las despedidas, no se pueden romper en mil azogues de plata lo vivido intensamente. Chispazos de recuerdos del tiempo vivido no perdido en horizontes lejanos, sí sentidos para siempre, uniéndonos en una verdad imperecedera que será nuestra luz y nuestra guía en esta vida donde lentamente caminando por apartados senderos nos seguiremos amando hasta convertirnos en el mundo de dos.