Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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miércoles, 28 de marzo de 2012

Ya no te quiero


 Ya no te quiero, ya no necesito el beso vital de tus labios y tus cálidos abrazos.
Se escaparon los misterios y el encanto.
Ya no te quiero, es cierto, no añoro tu letargo, renuncié a la utopía y a los sueños en vano, ya no late en mis venas la ilusión del pasado.
Ya no te quiero, es cierto, ni cerca ni lejano.
Quiero que lo sepas, no te amo en pasado, no te amo en presente, ni te amo en futuro, es un amor que no existió, sin distancias ni tiempo.
Ya te olvidé, te dejé a la vera de mi camino aunque nada fue en vano porque ahora voy a un tiempo de paz, de ventura, de gozo, en búsqueda de la eterna fantasía que, al soñar el palpitar se desvanece y realizar espero todavía.
¡Mujer poeta, llegará tu día en que serás amada y amarás por siempre!
Acudo presurosa aunque llegue triste y fatigada a encontrar la fuerza y la alegría que tú me habías quitado.
Todo mi dolor se va con palideces de plata y se alza un himno cadencioso de frías notas calladas en los rayos de la luna, reflejando un ¡ya no te quiero más!
Al fin te fuiste de mi vida entre el ramaje dormido, en voz baja, sin rumores, sólo en silencio como un misterio escondido sin una palabra cortada.
Tan solo se oyen gemidos cuando los rayos son idos y la luna más palidece.
Hoy deseo volar alto, dichosa, viva y feliz, ya no estás más en mi vida, ni en sueños te quiero ver.
Ya no te quiero, es cierto, el sueño de amor no existe más, no quiero perder la paz, no volverme otra vez triste.
Muere el sol en el ocaso y llorando mis amores se desangra en resplandores, el silencio paso a paso limpia mi alma de resquemores.
Hoy sólo aspiro al aroma de un ramo con flores, de risueñas margaritas y pensativos tréboles que me inunden en sus matices cálidos pulidos por el sol y por la lluvia.
Ya no te quiero, es cierto, no deseo el viento del jardín de los recuerdos nuestros.
Desde el fondo, soplad, trayéndome las flores deshojadas ¡que las quiero olvidar!, escóndanme lejos, cerca del arroyo de tristes armonías y tu recuerdo desaparecerá.
Ya no te quiero, es cierto, no quiero más nuestras noches con sus astros, de tenue claridad, de aquellas noches llenas de poesía, música y canto porque ya hace frío al irse el amor con su intensa lobreguez.
Ya no te quiero, es cierto, aspiro una calma honda para que mi corazón lata sin prisa ni temores, sin hoscos recelos y sueños rotos.
Mi nuevo camino transformará en versos y poemas de amor el nuevo descanso de esta vida nueva, como centinela eterno de este mundo mío.

Relación incierta



Relación incierta, la duda en el umbral del alma no me permite calma y paz que necesito en mi existir y el cansancio y desencanto como un velo oscuro me envuelve todo impregnado en llanto.
Relación incierta porque no me deja vivir realmente lo que siento por ti, veo poco la tierra y nada el cielo, la niebla en humedad de sepultura que de un amor que ya fue y recién comenzaba.
La tristeza como cerrazón es débil a la luz crepuscular y opaca.
Relación incierta que duele en mi corazón con su latir lento de tedio y laxitud. ¿Por qué me equivoqué? ¿Cómo permití que entrara en mi vida en un segundo de aquel ocaso? y cuando un gran silencio imponente hace más honda la calma que desciende sobre el alma y se hunde profunda en mi mundo interior no encuentro las repuestas a las incógnitas que no me abandonan.
Relación incierta, ¡aléjate ya de mi vida! que mi pena se diluya en pensamientos claros y que ninguna lágrima pronta a desprenderse inunde mis pupilas.
Quiero levantar mi frente que inclinada estaba a la tierra deflecando al viento tristezas, penas, desilusiones.
Hoy quiero descansar tras una cortina de indiferencia y que callados momentos inunden mi pensamiento.
Relación incierta que rumbeó por camino equivocado, no quiero pensar en ti, no te quiero en mi presente ni en mi futuro y que el tiempo borre todo lo ya pasado.
Buscaré un mundo nuevo, no tan incierto y nada seguro, sí pleno de verdades, de amor total.
¿Qué barrera detiene la ilusión de la imaginación de mis versos?
Amor que llegó al alma y dolió, ahora lo siento muy lejos, en la distancia y ansiosa abro los ojos y ya se ha ido y empiezo a escribir mil versos nuevos de amor dulce y sereno.
Paradoja eterna, amor que llega al alma y corazón que sangra.
Relación incierta, ya no necesito más el aliento vital de tus labios, tus caricias y el calor de tus manos.
Se escaparon los recuerdos, los misterios y el encanto.
Ya no te quiero, es cierto, se borró el último verso para ti, ahora surgen otros nuevos desde el latido de mis venas, plenos de quereres por venir.
Relación incierta que se va de tu futuro incierto y de tu ayer abandonado.
Eres un náufrago del desierto, infinito del desgano, viajero infatigable, sin memorias ni recuerdos.
Voy en busca de milagros, de que un amor se acerque sin descaros, penas ni dolores, sólo con la alegría de vivir la vida a pleno.

lunes, 26 de marzo de 2012

Lo desconocido



Lo desconocido, lo misterioso, lo escondido entre brumas y tinieblas, entre ondas de sueños y de penumbras, trepando con lentitud, grave y severa hacia la tarde reclinada en el poniente.
 Pasan los años de la vida humana, rugientes olas que atisba el vigía, siempre a la espera de que llegue el forastero, el intruso que se cuela en nuestra vida, encontrándonos en un ensueño de locas fantasías.
 Lo desconocido, es la sombra que se queja, en el pasado y en el futuro por no encontrarme en el existir de su vida.
 Lo ignorado, lo incógnito, lo inesperado, aparece súbitamente, buscando el tiempo que como río que huye lo aleja de su amada y quiere proseguir, perdido, su búsqueda que quizás se halle en la sombra de un remoto ayer.
 Lo desconocido me lleva a tiempos pasados, donde los arrullos y la claridad de la luna se elevan y nombra y repite mi nombre y abriendo tus alas serenas, aduermes mis penas.
 El ignoto, desde una melodía de lejana orquesta viene con el día y anda en la floresta, sus brazos me estrechan, entibian las ansias de conocerlo, de mirar sus ojos y que ya no seas un desconocido.
 La extraña, tenaz, clama en  sonoros ecos de un romance cercano.
 El silencio avanza, pálido y trémulo, ante él la esperanza, deshoja en flor, buscando mi alma, su dicha y honor.
 Clama en su alabanza ¡te quiero conmigo! ¡aparece ya! ¡no te escondas ni huyas! ¡ven a mi lado!
 Todo es tan fugaz, la vida pasa, feliz entre las flores, los cantos y fulgores de amaneceres brillantes sin enturbiar el deseo de encontrar entre la transparente mañana a la amada que no tuvo ayer.
 Lo desconocido, el de fugaces dichas, el de fugaz emblema, se va como el perfume, se extingue como el canto… ¿hacia dónde va mi desconocido? Te quiero a mi lado, que me acunes con tu brisa y tu gracia especial y al reflejarme el límpido fulgor de la alborada, te miro frente a frente, te reconozco, alma, ¡ven, te llamo, tú el desconocido! ¡No me dejes más!
 Te encuentro en el hoy, sobre las sombras nocturnas del éter, en la inmensidad la luna triste y taciturna, vaga en pálida soledad si tú y yo no estamos juntos.
 Los dos nos comunicamos en un lenguaje sutil, cuando los cristales duplican la luna como una nota errante que se extravió en su cantar y con su luz agonizante nos buscamos sin podernos hallar.

Voz melodiosa



Voz melodiosa, única, dulce como la vida, suave que al oírla me hace estremecer el alma con cadencioso latir de olas rompientes en la orilla del amor.
 Voz armoniosa, grave y serena que trasluce la fuerza que le anima a fluir como el transcurso rítmico de cada día con amor.
 Tu armonía penetra en cada respiración. ¡Qué se da en cada sabor! ¡Qué se balancea en cada visión! ¡Qué canta… en cada oído! ¡Qué penetra en mis poros y llega hasta mi interior inmersa en un mar de besos!.
 Voz melodiosa, prometes ilusiones, fantasías, emociones en un conjunto de reacciones que aparecen y cuya explicación… no es coherente, no es racional, no es lógica, me trasmite en un palpitar reacciones con suspiros de aceptación.
 ¡Aquí estoy, a tu lado!
 Voz melodiosa, por el aire revuela gracilmente, rozando mi frente con alas de profecía pero de pronto escucho música sensual y cálida que alegra mi ser,
 Voz melodiosa, clara, exacta, transparente que lleva a tu mundo en brazos de Eros, a senderos sin fin.
 Voz melodiosa, plena de dicha, trasmites la sensibilidad que surgió un día donde el calor fue más intenso y una gota se hizo vapor diluyéndose en la nada.
 Somos dos amantes, unidos por una voz, atentos a ser impresionados lo suficiente para ser llamados al amor.
 Voz melodiosa, grácil, se desliza de sonrisa en sonrisa que genera latidos sutiles en mi corazón y entre besos y escenas de colores logramos llegar a la zona donde las palabras no llegan.
 Vivimos en un edén que ofrece momentos de lujuria y pasión, sintiéndonos fuertes y plenos.
 Voz melodiosa, provocas la entrega total y se trasluce la fuerza que anima, fluyendo como el transcurso suave de cada día, provocando sed de visiones de amor, querer, admirar y desear.
 Este afán de mirarnos y escucharnos alimenta la llama de una entrega total.
 Te siento mío, soy tuya y al mirarte siento algo inexplicable, muy fuerte, dejando a mi cuerpo deseos de volver a verte y oír tu voz melodiosa.

Poder olvidar



Poder olvidar el amor, el del ayer, el del pasado, el que ya fue, dejarlo perdido entre relámpagos que iluminan la oscuridad del presente, fragmentos de vida que estaban en mi corazón.
 Poder olvidar aquella realidad que nos llevó al éxtasis del amor y que aparecía en cada luz del amanecer, meciéndonos entre sueños que nos mostraban la verdad y el color del tiempo cuando fui amada.
 Poder olvidar, lograr irnos a otro mundo en el cual ya no existan realidades con recuerdos de dolor, sólo de amor, paladeando el aire fresco, mientras un nuevo donaire llena mi corazón.
 ¿Cómo poder olvidar lo que me atravesó el alma y dejó tan sólo angustia y dolor? ¿Adónde acudiré en pos del olvido total?.
 Buscaré en el arco de los cielos, luces que acudan a mi mundo interior brindándome paz y bienestar, pudiendo olvidar.
 Poder olvidarte pero no puedo, sigues en mi mente ausente y en mi corazón latente.
 Poder olvidar, quisiera poder olvidar los besos que me has dado, el amor que hemos tenido, lo que pudo haber sido.
 Intento olvidarte pero no puedo, siento que estás dentro de mí. ¿Cómo poder arrancar el aliento, el soplo de vida que llevo dentro? ¿Cómo poder olvidar  los instantes de apacible ternura, dulzura que estuvieron en mí? Tu amor, con el pasar de los días se hizo espuma efímera y tus promesas quedaron en el más allá.
 Poder olvidar este cruel desengaño, este desprecio que me hiciste llegar y te pido por favor tan sólo calla, tan sólo ignórame, tan solo despréciame, para así poder olvidar y así mi corazón podrá volver a amar.
 Poder olvidar para volver a empezar una vez más porque hay amor y hay amores, hay pasión y hay pasiones, más y más que vienen desde lejos, entre vahos de campo, de vida, de viento, de lluvia.
 Poder olvidar que tuya fui, continuaré existiendo a través de la vida, existiendo a través del tiempo, dejando lejos, muy lejos lo que fue y no pudo ser par que un perfume de paz inunde mi alma buscando la luz que se quiere, la del final.
 Poder olvidar, para que en entrega total el gran amor que se acerca colme mi yo buscando claridad a través del misterio de la soledad dejada al fin donde nunca más me encuentre.

¿Cómo decirte?


¿Cómo decirte que te busco en el más allá, en horizontes, en el orbe todo?
 ¿Cómo decirte dónde estás, tú, el ausente, el inquieto peregrino, el aventurero, buscador de amores ocultos?
 ¿Cómo decirte que espero que vengas a mí, despacio, en silencios umbríos?
 ¿Cómo decirte que te busco en cada sombra?
 ¿Cómo decirte que en el bruno rincón veo tu figura esbelta como esencia luminosa rodeándome en su cerco de amor?
 ¿Cómo decirte que te bebo con mi aliento, que te acuno con mis labios, que te trizo con mis abrazos?
 ¿Cómo decirte que me abraces para susurrarte, suavemente, que eres el amado esperado, el misterioso ser que inundó mi alma?
 ¿Cómo decirte de mi vacío encendido en los espejos rotos de tu espíritu desdibujado que me ahoga desde tu distancia?
 ¿Cómo decirte, al fin, que te amo más allá del amor, que te deseo más allá de tu cuerpo, que dominas toda mi razón, desgranando mi piel?
 ¿Cómo decirte que te quiero mío y me quiero tuya hasta la eternidad?
 ¿Cómo decirte que extraño tus caricias leves y suaves, tus abrazos de silencio, mi imagen en tus recuerdos?
 ¿Cómo decirte que extraño tu voz, ese bálsamo errabundo que me busca en la oscura lejanía?
 ¿Cómo decirte que mi angustia espera tu presencia para seguir existiendo para ti?
 ¿Cómo decirte que si no te encuentro mi pasión se convertirá en polvo de cenizas y tendrás que armarme buscándome con tus besos intensos y furtivos?
 ¿Cómo decirte que necesito tus labios y tu aroma de amor en flor para que no exista más en mi vida esta ausencia tenaz?
 ¿Cómo decirte que añoro tu presencia para sentirme como naranjal en flor donde los azahares me hacen temblar de felicidad?
 ¿Cómo decirte que extraño tus manos ruborosas, plenas de caricias y calor?
 ¿Cómo decirte que me ames para que sea mi piel de abeja tibia palpitación cerca de tu corazón?
 ¿Cómo decirte que cerca de ti, tus ojos con sus fuegos de amor, de cálido verano me atan a ti en cada mirada errante?
 ¿Cómo decirte, amor, que al estar junto a ti, una música áurea del éter, lejano, colma mi alma en plenilunios no más solitarios?
 ¿Cómo decirte que te ruego que me ames como un narciso bebido por el sol de la tarde mientras mis manos buscan el agua de tu manantial?
 ¿Cómo decirte, ya ahora, en este instante, entre canciones y leyendas que tejen nuestro amor que lo nuestro perdurará por siempre?

Tinieblas



¡Tinieblas, más tinieblas!

La claridad la encuentro en el afán de vivir hacia el Amor.
Avanzar en tinieblas, claridades, buscar para llegar hasta ti.
¡Qué difícil! pero el hallazgo, así valdría mucho más.
¿Será hoy, ahora, mañana, nunca?

 ¿Seré yo la que te encuentre o tú como a ciegas me encontrarás?
¿Nos  buscamos o buscas tú tan sólo mi soledad?
Retumban los ecos, las preguntas contestan, los decires se oyen.

 Vamos o no a la entrega total, a la búsqueda del signo entre tinieblas o luces del gran amor que colme nuestras vidas a través del misterio.
Dar y darse como sentimos que se nos dan continua y permanentemente las condiciones para vivir nos lleva a resolver desnudarse de todos los apegos, de esos que hasta entre tinieblas se van cogiendo a lo largo de la vida.
¿Y  si descubro que las cosas no son según yo pienso, que son sino de muchas formas? ¿qué haré para encontrar el camino verdadero aún a través de las tinieblas?
Siento que están muy cerca las señales, los signos, las casualidades, las suertes, los imprevistos que nos dejan entrever el lenguaje Divino.

 Aún en las tinieblas, decir suavemente te quiero es permanecer sin dogmas en el aleteo de DIOS… siguiendo su estilo a través de lo vivo, que coquetea mostrándonos su más bella faz.
El amar es aquella instancia que rezuma de los cuerpos, de los sentidos y hace feliz a todo aquel que está en su esfera y alrededor. Excepcionalidad, otra posición, otra percepción ….¡de lo que envuelve! ¡de lo que va y viene, de  lo que nos lleva, sinuosos hacia el descubrimiento del …amar!
Si no es así, mi corazón olvidará algún día entre tinieblas ese amor que vino de lejos y mis manos trémulas dejarán de buscarlo, mi sonrisa al fin será para otro y mis labios no buscarán más los suyos.
‘¡Cúanta dicha sentirá mi alma cuando encuentre la brisa fresca de un nuevo amor…!


Desaire



Desaire, palabra despectiva, arrogante, que no significa nada si uno la encuentra y no sufre por ello.
 Pero de pronto aparece en un poema, en un verso de amor y esto confunde mi pensamiento porque aunque en mis prosas la verdad encuentro miles de objeciones resuenan en mis adentros.
 Es verdad que en muchas estrofas las palabras con desaire se claman, más en el fondo se sabe que son nubes de humo para ocultar los verdaderos sentimientos.
 Sentimientos que están llenos de dolor por el desdén recibido, el desgaire que nos llega, la indelicadeza que nos roza, perdemos lo más preciado: el amor que nos rodeaba y a pesar de que los versos nos hacen pensar que lo que se ha perdido no debe doler ni llorarse amargamente.
 En realidad las frases que resuenan en mi mente gritan lo contrario porque encontrar en el camino desatenciones no merecidas, no es un instante para recordar ni sufrir.
 Lo que se siente duele tanto que es mejor convertirlo en coraje para que el daño desaparezca, se disuelva en la nada hacia lugares recónditos del alma.
 Voy tras el camino tras una libertad absoluta, allá voy con mis delirios como una ciega luz de una noche oscura.
 Desaire, enredado en hilos con el viento para que deje de existir en mi vida.
 Voy en búsqueda del amor con miedo a amar y dejarme amar, miedo a pasión desbocada, miedo a besos furtivos, miedo a ser ramas entrecruzadas bajo las ramas confundidas de los ligustros anhelantes.
Miedo a ser naturaleza viva en la naturaleza real que me rodea.
No quiero avanzar contigo en tinieblas, sí claridades buscar juntos, a ciegas y nos hallaremos envueltos en redes de preguntas y ecos que contesten en una entrega total, en una plena donación de vida.
 Desaire que se ha ido lejos, sólo busco claridad a través del misterio nunca bastante claro por desnudo que esté en las tinieblas sombrías.
 En este tiempo medido con ensueños ¡al fin! te veo llegar, vienes de la nada tormentosa hacia mí, colmadas tus manos de ansias y caricias.
 ¡No más se acerque a mí el desaire! en oleadas de vientos y nieblas la esperanza de que vienes se vislumbra y ya estás conmigo, tu sonrisa, tu mirada, tus caricias que corren hambrientas sobre mi piel dormida.
 Me niego a despertar, no quiero ver la soledad detrás de tu perfume que se negó a partir.

Silencio del alma



Silencio del alma, en unión todas las voces se acallaron y la paz inundó mi mundo interior.
 Silencio imponente, todo impregnado de calma cual un toque de oración que desciende sobre el alma y se hunde en el corazón.
 Ondea entonces un canto en mi ser enamorado de dulzura y aura fresca y la risa me invade en trémulo esplendor entre el alegre cantar de nítidas notas.
 Silencio del alma, la luz me inunda y estoy con mi Yo interior que con inocente ritmo despierta y me encuentra envuelta en renuevos y nubes flotando en la nada del sentir acunado.
 Todo es música del alma con notas misteriosas en  un silencio de paz y de sosiego, fantásticos pentagramas de ensoñaciones dormidas que me conducen a mi interior, a rincones y vericuetos en mi alma toda, encontrando un paisaje que canta y cantando me cuenta aquellos misteriosos y subyugantes amores de los ayeres que creí olvidados.
 Silencio del alma, la claridad triunfante vuelve en la nave de la nube blanca y la vida se aclara, latiendo en cadencias inspiradas en recuerdos lejanos y vividos intensamente.
 Mi corazón ajusta su rítmico latir a la cadencia inspirada con un millar de notas que me subyugan y en un millón de arpegios me lleva hasta brillar con la aurora.
 Silencio del alma, hasta mi corazón late en silencio vibrando con inmutable compás, temblando a veces en la noche como gotas de rocío trémulas.
 Silencio del alma, me invade un perfume de paz, ternura y amor, gozan mis anhelos, se oyen a lo lejos cantos en la lira y en mi alma vuelos.
 Silencio del alma, mi fragante edén, ¿qué bien a este bien se puede igualar?, creo que sólo tus besos y oír tu sonrisa fugaz y clemente podría compararse a este bien mío, de mi alma toda.
 El aire se hace más puro y en ti, aún en mi silencio, te pienso como con la luz del rocío, el cantar del ave, el reír del río.
 Silencio del alma, ya borró todo lo sufrido, toda la húmeda neblina del pasado, ni tristezas existen en mi luz crepuscular y opaca.
 Floto en un más allá distante, sola en una nada abierta y alborozada, sin oscuros pensamientos ni obsesivas ilusiones.
 Silencio del alma, desapareció el cansancio y el desencanto y a través de la niebla que es un velo, vislumbro la luz brillante del amor que me espera, todo impregnado de dulzuras tiernas y promesas de ensueños.

Existir en plenitud


Existir en plenitud, vivir la vida segundo a segundo en el Hoy, con fe en los recuerdos del ayer y en la oscura memoria de frondas que ya son pasado, futuros fueron de innumerables estíos.
Existir en plenitud, ser feliz en el aire diáfano y puro dejándome estar en sus brazos, volar donde ellos vuelen a sus rumbos marcados, apoyada en su pecho donde encuentro resguardo y paz.
Existir en plenitud es estar en la luz, entrar en ella, plena de amor, en tan dorada dulzura, sentir que amo desde los luceros altos.
Irradiar el fulgor de la existencia que seca las fuentes del llanto y me estremece de felicidad en cada instante de vida.
Existir en plenitud como el nardo juvenil que guarda los bálsamos de vida en la secreta lumbre que alumbra mi corazón enamorado.
Necesito los carismas divinos de la luz y del canto para vivir amando, quiero ser en ti mismo una huella imborrable y un recuerdo constante y una sola verdad.
Existir en plenitud es ser en tu vida algo más que un instante, algo más que una sombra y algo más que un afán porque llegaste a mi vida como un susurro pleno de palpitantes caricias.
Existir en plenitud, viviendo como en un amplio jardín florido, donde la brisa que entre las flores pasa con los cálices frescos se perfuma mi vida.
Existir en plenitud cuando la luz matinal brilla y se irisa entre espumas de aguas puras y bajo el verde de las tupidas frondas sobre la grama de la tierra negra.
Existir en plenitud, contigo a mi lado, feliz seré mirando a las felicidades que vuelan de la rama y del pájaro. Feliz seré por los caminos que cerrados tenía y tú, mi amado, los abriste al amor.
Existir en plenitud, amando, acariciando a mi amante como agua clara que se oye y ya no se oye, entre sonido y silencio, tras la arboleda como vergel prieto y brillante.
Vivir no es sólo existir, sino existir y crear y en plenitud las palabras de amor, los poemas, fluyen claros y precisos, gozando entre sueños, entre hojas nuevas que los esperan ansiosas porque tú las esperas.

Dignidad humana



Dignidad humana, olvidada, misteriosa, no valorada, que se ha dejado en el pasado.
Seres humanos sin este don preciado, no valéis nada, ella les da fuerzas para vivir en paz consigo mismos.
Dignidad humana que conlleva a la libertad absoluta, a vivir sin miedos, sin frustraciones, sin temores al mañana cercano y al Hoy vivido.
Valor indispensable para quererse a sí mismo, ser integro con uno mismo para luego amar y ser amado.
Dignidad humana, fuerza de vida que conlleva al espíritu a cimas altas, a vuelos rápidos y veloces hasta el infinito orbe, inundándonos de respeto y valores morales que no nos abandonarán jamás en todo nuestro existir.
Dignidad humana, sin ella, eres una piltrafa pobre y desgraciada que vives sin virtudes ya que éstas te han abandonado, la felicidad no te encontrará y el amor esperado pasará por tu lado sin verte ni sentirte, sin tocarte siquiera.
¡Qué infelicidad y dolor!.Es feliz el que soñando muere, desgraciado el que muere sin soñar ya que en cada ser humano se encuentra un corazón sensible y solitario .
El respeto a uno mismo es tan necesario para vivir ya que es el poema de amor de nuestra dignidad sin la cual nuestra existencia no tiene razón de ser.El que vive sin dignidad humana no tiene autoestima ni amor
propio.
¡Vive con libertad absoluta! ¡Siente tu bienestar!. ¡Se firme e independiente con vigor y así podrás escribir cartas y poemas de amor auténticas y sentidas y amarás y serás amado!.
¡ Sé honrado, respétate a ti mismo, digno y lucha para serlo ya que es una calidad imponderable, inestimable, para ser feliz!

viernes, 23 de marzo de 2012

Recordándote



Recordándote, entre el fluir nítido de mis ideas, en mi frágil memoria coherente y real, apareces siempre tú, el único.
Entre brumas tenues de nieblas se asoman claridades diáfanas y tu figura se yergue, enhiesta, hacia mí, y apareces siempre tú, el único.
Recordándote, la llovizna de mis lágrimas se deslizan despacio por mi piel, que tú una noche besaste con pasión y dulzura refrescante, el agua salada se hace cuna en mi falda, y mis manos entrecruzadas creen acariciarte sin tenerte y apareces siempre tú, el único.
Recordándote, el tiempo, el tuyo y el mío se detuvieron mágicamente en nuestro entorno y nos mecimos como seres recién iniciados a la vida.
Recordándote, en alguna parte de mi yo íntimo, secreto, profundo, afloran las imágenes de cuando estuvimos juntos, en el hallazgo de este amor profundo y apareciste siempre tú, el único.
Mi corazón vibra y late al compás del recuerdo inolvidable de cuando te tenía junto a mí y palpita sintiendo tus nostálgicas palabras de amor, las que ibas pronunciando silenciosamente en mi alma ansiosa de escucharlas, y apareces siempre tú, el único.
Recordándote, eres mi luz, mi creencia honda, mi sentir enamorado, mi noche con estelas que me envuelven y me acarician con tus manos pálidas y fuertes, y apareces siempre tú, el único.
Recordándote, entre burbujas de dulces aromas de azahares, rosas, alelíes, amapolas y suaves gustos de almendras, guayabas, piñas, maracuyás, que tú suavemente depositabas en mis manos y en mis labios.
Recordándote en esta alborada agonizante, que me fatiga y marea, haciéndome flotar entre tus brazos en un pensamiento obsesionante y me haces descender desde las invisibles alturas de mis memorias, bajando de una luz que demacrada brilla en una amarillenta pesadilla que me hunde en el bosque y me aplasta en la llanura, y apareces siempre tú, el único, y me alzas entre tus brazos llevándome a la paz y al sosiego.
Recordándote a través del ave y su canto, el cielo y sus estrellas, el velo de la niebla aún todo impregnado en llanto y sin ver casi la tierra, mi alma está con tu alma, amándonos más allá del infinito.
Buscamos juntos, aún en el recuerdo el aplastante letargo de la siesta bruñida a fuego, el aire como llama azul y el campo como esmeralda ardiente, ondulo tras de ti como vago tul de humareda transparente y apareces siempre tú, el único.
Recordándote entre conciertos de notas aterciopeladas y zumbidos de sones musicales, te espero aún en mi soledad contigo bajo el remanso de agua mansa que es mi vida sin ti, pero sin vernos el uno al otro a lo lejos te percibo y te digo: apareces siempre tú, el único.

Soy y seré


Soy y seré, desde el ayer al mañana, una poetisa inquieta que sin cesar busca la fantasía del verso en el rojo esplendor del mediodía o en la nocturna soledad secreta.
Y recorro cimbreantes galerías de mi mundo interior, buscando las palabras, las sílabas, las letras y muchas no las puedo hallar.
Soy y seré una caminante peregrina, proseguiré sin tregua mi camino por el desierto desolado en pos de la prosa que le cante al perfume del amor.
Muchas veces me estremecen los poemas en un gran temblor de víspera y de alba porque vienen derechos, todos, a mí, en un gran tumulto y desatada prisa y se rompen en mi pecho igual que escoge cada mar su playa donde quebrarse.
Soy y seré, no hay duda, la que es feliz cuando las alas leves de la prosa la transportan a otros mundos lejanos donde caerá toda la luz del día entero sobre mi alma sedienta de amores y dichas para entregarme toda yo a la quemante lumbre del beso y del abrazo.
Soy y seré, solitaria y misteriosa, la que de lejos te ama y se oculta en el cielo cuando aclara llevándose sus versos que hacia todas partes vuelan.
Soy y seré la que ensaya todos los cantos de amor, para ti, amado, desde las triunfales notas hasta las breves y trémulas.
Y entonces, tú mi númen, llegas en un fulgor de alborada con brisas de primavera y la inspiración crece, va al pájaro, a la flor, al mirlo, a la violeta, creando ideales de poetas.
Soy y seré la que vive en la ilusión y el canto y desde las alas de mis sueños cada nueva estrofa se va en la noche para flotar en ella.
¡Versos! que me iluminen la luz de las estrellas y que tu inspiración con ímpetu alado vierta en mis poemas grandes estrofas de amor entre risas y lloros en flor entre las alas de mis sueños.
Soy y seré la que lleva todos sus poemas e ilusiones volando, entre luces. Pienso que vuelan sólo porque mi frente roza sin saberlo el aire diáfano.
Los quiero por audaces porque sé que en sus anhelos hay horizontes para los mundos y los cielos.

Cómo decirte


¿Cómo decirte que te busco en el más allá, en horizontes, en el orbe todo?
¿Cómo decirte dónde estás, tú, el ausente, el inquieto peregrino, el aventurero, buscador de amores ocultos?
¿Cómo decirte que espero que vengas a mí, despacio, en silencios umbríos?
¿Cómo decirte que te busco en cada sombra?
¿Cómo decirte que en el bruno rincón veo tu figura esbelta como esencia luminosa rodeándome en su cerco de amor?
¿Cómo decirte que te bebo con mi aliento, que te acuno con mis labios, que te trizo con mis abrazos?
¿Cómo decirte que me abraces para susurrarte, suavemente, que eres el amado esperado, el misterioso ser que inundó mi alma?
¿Cómo decirte de mi vacío encendido en los espejos rotos de tu espíritu desdibujado que me ahoga desde tu distancia?
¿Cómo decirte, al fin, que te amo más allá del amor, que te deseo más allá de tu cuerpo, que dominas toda mi razón, desgranando mi piel?
¿Cómo decirte que te quiero mío y me quiero tuya hasta la eternidad?
¿Cómo decirte que extraño tus caricias leves y suaves, tus abrazos de silencio, mi imagen en tus recuerdos?
¿Cómo decirte que extraño tu voz, ese bálsamo errabundo que me busca en la oscura lejanía?
¿Cómo decirte que mi angustia espera tu presencia para seguir existiendo para ti?
¿Cómo decirte que si no te encuentro mi pasión se convertirá en polvo de cenizas y tendrás que armarme buscándome con tus besos intensos y furtivos?
¿Cómo decirte que necesito tus labios y tu aroma de amor en flor para que no exista más en mi vida esta ausencia tenaz?
¿Cómo decirte que añoro tu presencia para sentirme como naranjal en flor donde los azahares me hacen temblar de felicidad?
¿Cómo decirte que extraño tus manos ruborosas, plenas de caricias y calor?
¿Cómo decirte que me ames para que sea mi piel de abeja tibia palpitación cerca de tu corazón?
¿Cómo decirte que cerca de ti, tus ojos con sus fuegos de amor, de cálido verano me atan a ti en cada mirada errante?
¿Cómo decirte, amor, que al estar junto a ti, una música áurea del éter, lejano, colma mi alma en plenilunios no más solitarios?
¿Cómo decirte que te ruego que me ames como un narciso bebido por el sol de la tarde mientras mis manos buscan el agua de tu manantial?
¿Cómo decirte, ya ahora, en este instante, entre canciones y leyendas que tejen nuestro amor que lo nuestro perdurará por siempre?

Aquí estoy


Aquí estoy, aguardándote, aquí estoy esperándote, aquí estoy escribiendo las páginas de colores que cambian con el tiempo.

¡Qué mágicos alfabetos en estas hojas vacías!. Tienen rasgos de cristal, puntas de agua, monosílabos brillantes.

Aquí estoy, escribiéndote a ti, mi inspiración eterna, con palabras que se clavan en lo hondo de mi ser.

Busco frases de amor para mi númen de siempre, cláusulas blancas que pasan frente a mí, lentas y pausadas componiendo odas con ellas de celestes temas.

Aquí estoy, con la luna, el amor y el cielo, rodeándome de constelaciones, esperándote el tiempo justo en que llegarás a mi lado.

Aquí estoy, de nuevo, ansiosa, buscando la palabra, uniendo sílabas mudas ante un mar de lágrimas que me estremecen sin esperar a que encuentre respuestas perdidas en el silencio.

Aquí estoy de nuevo, descubriendo hojas como pergaminos, procurando descifrar en libros de sílabas polvorientos una frase clave para mi palabra.

Aquí estoy, esperándote como desde el principio porque un nuevo sol me enseñará las palabras graves, mañana ya sabré alzar las notas, hoy, sólo entrego mi palabra hecha poesía.

Todo es canto y poesía para ti. Siempre estaré pendiente de tu existir y estarás en lo más profundo de mi ser.

Todos mis poemas, los que escribí velozmente en hojas que precipitadas apenas las letras las cubrían, allí volaban lo escrito como alas de las mañanas, pluma tras pluma se iban.

Pero hoy, aquí, yo estoy a tu lado, esperando tu amor diáfano y puro

El secreto íntimo



El secreto íntimo, mi secreto escondido entre hilos de seda y entretejido con recuerdos cobijados con un manto de ilusión.
El secreto íntimo guardado entre ocultos lugares del corazón, nadie podrá saber nunca lo que esconde, ansias de amar, anhelos de vivir, felicidades transparentes entre luces multicolores.
El secreto, mi secreto ¿quién podrá resquebrajar el capullo donde está envuelto y encontrarse con el existir de mi vida?
Sólo podrá ser quién me ame con ese único amor perfecto que descubra las fibras más íntimas de mi ser.
El secreto íntimo no es un solitario enigma, es una red de intrincadas formas, de infinitos límites, de inescrutables contenidos donde mi alma guarda lo más íntimo de mi ser.
El secreto, mi secreto es el que en mi mundo interior vaga, se acurruca en lugares cálidos para vislumbrar la verdad de lo oculto en mi ser.
Mi yo interior lo escudriña, lo analiza, quiere saber el por qué de su existencia ¿qué es lo que guarda tan celosamente? ¿fantasías ocultas? ¿verdades a medias? ¿amores desvanecidos?, ¿reprimidos?
El secreto, único, irrepetible, propio, sólo mío, donde duermen el amor y el deseo escondidos anhelando que en un resonar de campanas al vuelo, encuentren lo que están esperando, el ser conocido, el aire tibio de una noche de amor y desvarío.
El secreto, entre agobios y tristezas inundado de llanto y de quejas de dolores quiere escaparse de su escondrijo húmedo y tubio y encontrar el aroma perfumado que sólo un alma noble y pura lo pueda recibir.
El secreto íntimo, te siento rozándome invisible, sutilmente impalpable, en mi mundo interior y aunque sé que siempre te he llevado conmigo eres lo único, lo solitario entre todas mis emociones.
Quiero que vengas tú, el amor esperado para compartir en nuestros instantes juntos este secreto tan íntimo y tan celosamente guardado para que cantemos juntos con la voz del alma el himno del amor eterno, sin subterfugios, sin huidas, sin heridas.
El secreto íntimo, compartido al fin con un presentimiento es como una hoja medio desprendida que ya la agita sin llegar el viento, hoja temblorosa y conmovida.
Mis ansias, mi angustia y mi tristeza desparecerán buscando en la dura realidad de la vida la belleza del vivir.

Desaire

Desaire, palabra despectiva, arrogante, que no significa nada si uno la encuentra y no sufre por ello.
Pero de pronto aparece en un poema, en un verso de amor y esto confunde mi pensamiento porque aunque en mis prosas la verdad encuentro miles de objeciones resuenan en mis adentros.
Es verdad que en muchas estrofas las palabras con desaire se claman, más en el fondo se sabe que son nubes de humo para ocultar los verdaderos sentimientos.
Sentimientos que están llenos de dolor por el desdén recibido, el desgaire que nos llega, la indelicadeza que nos roza, perdemos lo más preciado, el amor que nos rodeaba y a pesar de que los versos nos hacen pensar que lo que se ha perdido no debe dolor ni llorarse amargamente, en realidad las frases que resuenan en mi mente gritan lo contrario porque encontrar en el camino desatenciones no merecidas, no es un instante para recordar ni sufrir.
Lo que se siente duele tanto que es mejor convertirlo en coraje para que el daño desaparezca, se disuelva en la nada hacia lugares recónditos del alma.
Voy tras el camino tras una libertad absoluta, allá voy con mis delirios como una ciega luz de una noche oscura.
Desaire, enredado en hilos con el viento para que deje de existir en mi vida.
Voy en búsqueda del amor con miedo a amar y dejarme amar, miedo a pasión desbocada, miedo a besos furtivos, miedo a ser ramas entrecruzadas bajo las ramas confundidas de los ligustros anhelantes.
Miedo a ser naturaleza viva en la naturaleza real que me rodea.
 No quiero avanzar contigo en tinieblas, sí claridades buscar juntos, a ciegas y nos hallaremos envueltos en redes de preguntas y ecos que contesten en una entrega total, en una plena donación de vida.
 Desaire que se ha ido lejos, sólo busco claridad a través del misterio nunca bastante claro por desnudo que esté en las tinieblas sombrías.
 En este tiempo medido con ensueños ¡al fin! te veo llegar, vienes de la nada tormentosa hacia mí, colmadas tus manos de ansias y caricias.
 ¡No más se acerque a mí el desaire! en oleadas de vientos y nieblas la esperanza de que vienes se vislumbra y ya estás conmigo, tu sonrisa, tu mirada, tus caricias que corren hambrientas sobre mi piel dormida.
 Me niego a despertar, no quiero ver la soledad detrás de tu perfume

Sin tí


Sin ti
(de lágrimas se inunda mi alma)
lloro.
Sin ti
(un mar salado me atormenta por dentro)
lloro.
Sin ti
(mi corazón tiembla y se estremece)
lloro.
Sin ti
(desde lejos te añoro y te busco)
lloro.
Sin ti
(mi vida ya sin tu presencia no existe)
lloro.
Sin ti
(me estremezco entre las tinieblas)
lloro.
Sin ti
(ya la risa se escapó de mi alma)
lloro.
Sin ti
(las esperanzas de tenerte a mi lado se esfumaron)
lloro.
Sin ti
(sin poder recuperar el tenerte entre mis brazos)
lloro.
Sin ti
(mis ojos llenos de tristezas se mojan)
lloro.
Sin ti
(la vida transcurre con insistentes sobresaltos)
lloro.
Sin ti
(ante la revelación de no tenerte más la nada me invade)
lloro.
Sin ti
(ya no aguardo, ya no espero, ya no hay prisa de verte)
lloro.
Sin ti
(la oscuridad me envuelve, me atormenta. me lleva con señuelos a la trampa de la espera)
lloro.
Sin ti
(ya no más sueños prometidos de felicidad plena y amor verdadero)
lloro.
Sin ti
(ya nuestro amor de misterio que suspendidos en el paraíso nos dejaba, ya nos ha dejado)
lloro.
Sin ti
(las caricias, las mías, se han ido de mis manos, liberando el amor dulce y grácil)
lloro.
Sin ti
(estoy pensando en la melodía de la vida, que vivimos juntos con su ritmo y compás que sin ti ya no se oirá su tono, ni su sintonía nunca más).

Dolor de amor


Dolor de amor, sentir que amé y nunca fui amada verdaderamente.
Poema de amor y dolor por no hallarlo y el alma llora, la mente se nubla, el corazón se hiela.
Dolor de amor, sentir que se te escapa la vida en un momento, sentir que todo en tu entorno se desgaja en mil ramas al viento y que con él se fue tu alma.
¿Vivir o morir, amar? ¿Qué es lo que te lleva a hundirte hasta los abismos más insospechados dejando de ser uno mismo, confundiéndose con la nada?
Dolor de amor, que te hace descubrir con tristeza que todo es pasajero, fugaz, leve y que el amor que yo siento es de un alma de poeta.
Dolor del alma, por este amor sin límites que me ha conducido como peregrina a altas cumbres ascendiendo sin saberlo al paraíso.
No despedidas, no resignaciones por el amor perdido, ya que tal firme sentimiento que tanta luz e impulso diera a mi vida no puede perderse en la nada. No lamentos ni llantos, sí recuerdos de un culminar que iluminará mi vida por siempre.
Dolor de amor, las palabras mudas quedaron en el aire ya no se siente el repiquetear de las letras en poemas de amor, buscan la luz, la alegría, el júbilo para aparecer y dejarse caer sin sombras de la realidad, en hojas apergaminadas donde la alegría y la felicidad florecerán otra vez, ¡y el amor!, el amor como una ilusión inundará mi alma nuevamente y ya no sentiré la soledad sin amor ya que dejará el dolor de ser una pálida sombra de la realidad.

Desazón


Desazón del alma, esa inquietud que nos invade y con angustia nos revela la verdad triste y preocupante de no saber cómo ayudarte, amor.
Con desconcierto, busco en mi mundo interior calmas y sosiegos para llevártelos a tu alma.
Remonto vuelo para darte mis alegrías y risas joviales, mis puros sentimientos y mis sueños tesoros de milagros.
Desazón de emoción, triste por no poder hallar maduras y doradas experiencias para que coseches vivencias pletóricas de ganas de vivir.
Quiero que te lleguen sensaciones de calma y que el amor cubra con ternura tu corazón que palpita con tesón y que encuentres tus mil sueños imposibles.
Desazón extraña, me lleva a decirte, ¡te amo!, no desistas, atraviesa tus barreras y con serenidad afronta ese todo que te lastima y te hiere para que contemples tus recuerdos, sólo aquellos perfumados de encanto.
Desazón que llega a divagar por mundos extraños, quiero que vuelvas, mi amor, a estar conmigo, con el alma abierta y desnuda de todo lo que te pueda causar pena y tristeza.
Deja fluir de tu mente toda incertidumbre negativa que te lleva a aislarte de lo bello que existe en la vida, en la naturaleza, en el universo.
Deja entrar a mi amor por la puerta de tu alma y que llegue al umbral de tu corazón.
Desazón, tormenta del existir, ¡aléjate! y déjame a mi amado amante libre de ti
para que juntos entremos en la luz que guía nuestro sendero…

Desengaño



Desengaño, noble desengaño de amor, pude con penas y llantos romper
el lazo que me tenía aprisionada. Por tan gran milagro, colgaré desde mis cielos sin celos jamás sentidos ni quejas que nunca me inundaron, las fuertes cadenas de mis graves yerros.
Desengaño, que con ansiedades y dolores de amor muy sentido me solté del yugo de abrazos que me tenían entrelazada. Y con húmedas velas de lágrimas sin fin y con rotos remos, me escapé del mar y llegué a mi puerto escondido y seguro para encontrar mi soledad perdida
y mi paz anhelada.
Desengaño triste, ya tus palabras de amor tan dulces y tiernas pero con repetidas y no sentidas frases floridas no llegarán más a mi alma que las esperaba con anhelos de esperanzas rotas.
Desengaño, vanos pensamientos, pasos esparcidos, lejanías distantes, livianos deseos,
todo se ha ido al más allá. Ya mis versos están libres, no más cautivos de tu inspiración, honrarán nuevos amores sinceros y puros, reales y presentes.
Desengaño, real y preciso que me llevará a escribir en pliegos sin necedades de ilusiones perdidas, poemas de amor, de alegría y fe en la vida nueva.
Desengaño que las asperezas del camino se llevan por doquier entre el silbido del viento y el rumor del mar, hacia nuevos senderos donde la calma, la paz, la risa, colmen mi mundo interior sin sombras que me palpiten, encendidas como vagos cuerpos finos y delgados, miedosos y temerosos de sufrimientos sin luz.
Distantes azares sin respuestas ni almas juntas amadas entre dos.
Todo fue un amor que inventamos, es tierra sin fecha, sólo era un gran amor
en vilo.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Amor Otoñal

Amor otoñal, fragancias ignoradas, perfuman mi vida, tiembla mi ser cuando tu alma a mi alma reclama y puedo escuchar las voces del viento que desde las colinas orladas de cipreses y abetos me hablan de tu amor puro y diáfano.
Amor otoñal que te hizo orfebre, para cincelar la cristalina copa para calmar mi sed del inefable apuro de tu presencia.
Es tiempo de la vendimia y las uvas color violeta se pueden ver entre las espesas ramas que nos dan sombra y fecunda al arte con su hermosura y mis versos son ráfagas de nostalgia.
Amor otoñal, amor de colores amarillo y anaranjado, en el bosque tú y yo nos envolvemos en olores y aromas de frescas glicinas que se derraman en cascadas de azul suave.
Me he tornado en la encarnada esencia del amor, este sentimiento tiene suavidad de pétalo y fuego de volcán.
Como en un mágico instante, como por milagro, los ceibos florecen en color púrpura y los rosales florecen como si fuera primavera.
Amor otoñal que palpita en mi sangre como savia que renueva en una esperanza de ilusión.
Estamos juntos, tú y yo y nuestra morada nos envuelve entre las hiedras en llamaradas rojas.
Amor otoñal, ya el ansia de la espera, tormenta que asola el alma ha desaparecido, estamos juntos en un etéreo abrazo caminando sobre las piedras resbaladizas de musgo, rodeados de la naturaleza que nos cobija y nos da amparo.
Amor otoñal, en los árboles se va quemando el verde del verano pero nuestros corazones, en un bálsamo que calma las caricias transformadas en llamas, nos hacen ir en búsqueda febril de cantos y poemas.

Sueños no olvidados

Sueños no olvidados, tanto tiempo sosteniendo recuerdos, viviendo de la memoria en aquellos rincones silenciosos, quietos y calmos.
Mis pensamientos se mezclan con el murmullo del viento, llevándome a sueños no olvidados entre bandadas de visiones de tiempos gozados.
Quiero sentirlos ahora, pensarlos, irme con ellos a sosegados sotos donde podré revivirlos en un ardor de volar a pasados de otras dimensiones.
Sueños no olvidados, gozados en un temblor de hojas y gotas del cielo que una a una se posan en ellos para no soltarlos y así recordarlos siempre.
Sueños no olvidados, no efímeros ni fugaces, plenos de rumores, de sones, de músicas y cantos, quedan pintados por pinceles, guiados por mi mano, en mi alma, de donde los poemas y las palabras nacen y se descubren en aquel papel en blanco.
Sueños no olvidados, envueltos en las frescuras de las mañanas o en noches de luna llena, con un cielo oscuro, cubierto de estrellas, plenos de amor y sentimientos.
Reflejos de un ayer que no se olvida, sonrisas desdibujadas que de un hoy no los poseen, deseos de que lleguen a un futuro incierto.
¡Cuánto daría para que estos sueños no olvidados dejen de ser sombra del ayer!.
Son como ráfagas de amor que se deslizan entre mi mundo, convirtiendo mis pensamientos en torbellinos desmedidos de romances vividos que como paisajes de mi vida en su camino son suelos no olvidados ni perdidos en el etéreo pasado.
Sueños no olvidados, confluencia de amores que quedaron aprisionados entre mi ayer y mi mañana.
Sueños no olvidados, están guardados en arcones secretos como hondos y sentidos misterios en los que el tiempo los perfila con un dulzura infinita para que no nos abandonen nunca.
¡Cuántos desvelos y sueños surcan mi alma! ¡Cuántas ilusiones vividas y por vivir! Y estos sueños no olvidados labrarán el gran proyecto de encontrar otros nuevos que nos llamen desde dichas futuras.

Esperanza nueva


Esperanza nueva es creer que has llegado a mi vida cómo cántaro limpio y puro, colmado de amor, albergue para mi alma casta y virgen.
Esperanza nueva, vibrante, jubilosa, sin huellas del pasado ni recuerdos imborrables, con besos impacientes y palpitantes bajo cielos que jamás he visto y que sólo están en la fe de la búsqueda sin fin.
Esperanza nueva, el aire contigo me mece blandamente, llevándome con un rumor de alma al mundo limpio de lecho de jazmines, sin luces distantes ni azares sin respuesta.
No importa que te alejes o el tiempo te aparte, por sobre mares y cielos infinitos siempre soñaré que llegas, fiel y puro a darme los carismas divinos de la luz y del canto.
Quiero sentir la esperanza de que mi mano acaricie las tuyas, velando tu descanso, tu sueño reparador, esa hora que el reloj no tiene para ti.
Esperanza nueva, ser en ti aquel suspiro callado, ese grito en silencio que se oculta dentro de ti.
Esperanza de ser tu camino, tu sombra incansable, para estar junto a ti, el aliento, el crepúsculo en tus noches y tu nuevo amanecer.
Y viene de a poco, mi verso de amor inspirado en esos instantes, desde lejos cual altos montes o valles tejidos con hilos desatados que bajan dentro de mí como bálsamos de amor.
Y en las tardes de pausadas lluvias en los bosques floridos del sueño, ser el remanso donde tu amor te lleve en la búsqueda de mis poemas, a nuestro refugio como islas en un mundo nuevo.

Gotitas de felicidad


Gotitas de felicidad, aparecen cuando se ha florecido plenamente y unidas como por un puente y me llevan a una dicha suprema, total, plena de luminosidad y alegría.
Gotitas de felicidad, leves, sutiles, más sutiles que cualquier otro sentimiento o emoción pero que colman mi alma de paz y felicidad.
Surgen como ondas emotivas, como un conjunto de vibraciones que se manifiestan por breves momentos en toda nuestra existencia.
Son como burbujas que se forman en el fondo de un lago y sin darnos cuenta empiezan a ascender despacito hasta el alma. Para llegar a mí, han recorrido un largo camino haciendo que la energía fluya en las vibraciones del amor.
Las gotitas de felicidad pueden ser algo tan suave como las manos del viento, son invisibles, breves y me acarician por instantes que nunca serán olvidados.
Gotitas de felicidad bajo candados de ternura, frágiles y a la vez tan fuertes y plenas que me dan goce al alma.
Se alimentan en la distancia, se regocijan en la cercanía de nuestros corazones, de nuestras almas.
Gotitas de felicidad, etéreas, dulces, suaves.
Son como el verso que cada día vuelco en mis hojas en blanco, necesarios para que el sol brille mis días y plasme con palabras esta luz indefinible, esa gama de brillantes colores, de sinuosos movimientos, de esa policromía que son mis gotitas de felicidad cuando pienso en ti.
Me dan una mezcla de gozo y reverencia, de llorar riendo y reír llorando, necesidad saciada e indefinida de cosas profundas.
Mi corazón, entre gotitas de felicidad que me envuelven lentamente como una túnica, explota en mil cristales y vuelve a unirse en una danza de agua y fuego donde la luz tímidamente se asoma…

Juego de palabras



Juego de palabras, arremolinadas, colmadas de gracias, entremezcladas de ensueños, mi mente las atesora.
Sus sonidos cristalinos y sus policromas luces se enhebran una a una formando cadenas de frases, versos hilvanados con agujas de cristal.
De dos a tres, a la nada, juegan en mi mundo interior que se abre como una ventana al mar, llevándome al mundo de la felicidad.
Juego de palabras, surgen sin saber por qué. a veces de a una, otras veces apiñadas como semillas en un granero y de a poco las desgrano buscando un sentido al orden en que deben volcarse en el papel.
Palabras insólitas aparecen sin saber por qué, como una urgente necesidad de lanzarse desde lo hondo al papel en blanco que las está esperando con ansiedad y anhelo.
¿Ahora, cuál vendrá? ¿La que inspira amor? ¿La que hace susurrar? ¿La que nos lleva a recuerdo lejanos?
¡Ay!, las páginas en blanco tiemblan de emoción al sentirlas llegar, suavemente, sin prisa, llenas de pasión.
Juego de palabras, las busco, a veces están durmiendo en praderas de papel, sobre la grama desnuda de las letras de los libros ya leídos que giran en círculos con movimientos lentos en mi mente que las siente saltar, jugar, en movimientos leves de armonía y misterio.
Juego de palabras, que construyen lo inmenso que está escondido, sin exigir promesas, sólo revolotear volando hasta llegar al lugar deseado: las hojas y plumas que las esperan para crear guiones de vida, versos o monosílabos.
Juego de palabras, en volandas se alzan, se yerguen en equilibrios estremecidos, en escenarios por ellas creados donde todo lo mágico, misterioso, velado, donde el juego en puro silencio y expresión de júbilo, de alegría, se entremezclan en frases breves que se agolpan en mi mente estremecidas.
Juego de palabras, sin esta maravilla que surge sin querer, ni pedir, la felicidad me inunda. ¡Cuán bellas son las palabras al verlas jugar con el viento! ¡ Qué llenas de sentido y poesía!
Palabras que traen un canto en danzas y sonetos porque nacieron en la rítmica palpitación del Universo.
Juego de palabras, nacen del canto profundo, de la inocencia, creando los poemas de amor esperados con luces reveladoras de un mundo interior puro y diáfano.
Intactas y puras, gozan la virginal delicia de no haber sido vistas por ningún mirar hasta que llegan como por descuido a las hojas que las esperaban con afán para enamorar y ser amadas.

Soy ese amor secreto

Soy ese amor secreto, estás en mi como una sombra de mariposa fresca, como una ciega luz que me lleva al camino para saborear la paz serena de tu amor.
Necesito todo de ti, soy ese amor secreto, a oscuras, soy un fantasma en tu vida que siempre se desvanece con el día.
Me desarmo como una nube deshilachada en penas.
Soy ese amor secreto, me duele el alma, anida el trueno cuando tú no estás a mi lado, cerca, muy cerca.
Añoro en el silencio la mojada sonrisa de tus labios y el retirado bronce de tu cuerpo.
Mi deseo tiembla.
Soy ese amor secreto, es tu silencio, silencio vivo, bullicioso de recuerdos, de manos de papel que se deslizaban por mi, levemente y con ternura.
Tu piel brota entre mis dedos antes de que la realidad llegue a mis manos.
Realidad de no tenerte, en las luces y en las sombras, la rueda de mi existencia cotidiana que se pierde en una nada del aliento de amar.
Soy ese amor secreto que se ahoga en tu silencio para escuchar la imagen juguetona de tu voz que guardo entre mis dedos como una flor de música y cristal.
Te pido que vengas a mí, búscame con ansias, aún avanzando en tinieblas, casi a ciegas.
En el sendero de mi vida triste hubo una flor, cuando empezaba a percibir su aroma, se esfumó, así vivía mi alma triste y sola, así vivía mi amor hasta descubrir que todo eso borró al querer.
Soy ese amor secreto, no eres el sol pero iluminas mi vida.
Amor no es sentir lo que quieres sino sentirlo sin querer.
La peor soledad es cuando se cierra el corazón al amor y al deseo, si obscuras nubes invaden tu ánimo y una lágrima empapa tu mirar solo llámame, allí estaré.
Soy ese amor secreto, estoy sola, te tengo a ti en mi mente y te estoy conociendo aunque me acompañe tu silencio.
Soy ese amor secreto, aquí estoy con la desgarradora soledad de tu recuerdo…te siento, estás en mi como una luz de fuego y tormenta.

La noche se acerca



La noche se acerca, las penumbras me envuelven cual manto de entrelazados hilos de terciopelo azul y pienso en ti.
Las nubes grises y altas giran en círculos dibujando en este atardecer tardío, cerca del horizonte trazos de colores que se van diluyendo en la nada.
La niebla torva del silencio ahoga tu luz ausente y como la sal traída por el viento desde el mar te pegas a mi piel y te vas despacio, levemente.
La noche se acerca y aquí estoy con la desgarradora soledad de tu recuerdo, te siento, estás en mí como una sombra de fuego y tormenta.
A través de la húmeda niebla que es un velo todo impregnado en llanto, te vislumbro y deseo estar en tus brazos y la felicidad me inunda.
La noche se acerca y te necesito cerca, me llegan notas aterciopeladas que recuerdan un concierto de amor.
La noche se acerca y te siento lejos, en el dolor de la distancia, del antes y del ahora.
La noche se acerca y tú no estás conmigo, en una lejanía cercana el agua modela tus formas de hombre esculpido en el andar, en el sufrir de las distancias, en el querer de los recuerdos.
La noche se acerca y tu ausencia tenaz me duele, es mi dolor secreto, mío sólo.
Ya no se definir en la distancia si estás presente y me hieres con tu ausencia o si es tu ausencia tan fuerte y desgarradora que vives presente en mi mundo interior desorientado y triste.
La noche se acerca, con ese toque de misterio que da el amor, no te alejes más, mis quejas solitarias me colman el corazón que con alas de ciudad y voz de horizonte se alza entre rumores de caricias no dadas y besos olvidaos.
¡No te alejes más! ¡Ven con la noche y tómame en tus brazos es la hora de soñar con lo que fue, es la hora de soñar con lo que será!

Risas Compartidas

Risas compartidas, alegres, risueñas, cómplices de vida, de intereses y amistades y amores.
Risas compartidas, secreteadas, plenas de confianzas mutuas, ligeras y leves, a veces misteriosas.
Risas de encuentros que inspiran desde el alma felicidades internas.
Sentidas e íntimas para compartir.
Risas que como cascadas se lanzan al níveo aire para volar en cielos abiertos.
Risas que como acordes sincopados se suceden sin cesar como preámbulos de regocijos internos.
Los rostros gesticulantes y ansiosos denotan la alegría de vivir a pleno.
Risas compartidas que conlleven a la pureza del alma y al amor de mundos interiores.
Se elevan cual gorjeos de pájaros dejando tras de sí, brillantes ecos repetitivos que endulzan las almas con armonía y amor.
Risas que como voces internas se deshojan entre verdes esperanzas de edenes cercanos.
Risas compartidas, rictus de placer florecido en un mar sin fin de un intenso vivir amando y riendo.
¡Ríe a la vida, al amor, a la amistad pura y sincera!, que los hilos tejidos por el viento lleven la risa a todos los recónditos lugares del orbe donde revivirá el amor y la amistad únicas y verdaderas.
Risas compartidas, sorpresivas, de esperas en promesas de felicidad, de diálogos de miradas atentas, milagrosas, consuelos y bálsamos de nuestras almas que nos unen en una alianza continua, permanente, constante y sentida.
Risas compartidas, surgidas de silencios percibidos, enlazantes, de almas que vibran de amores escondidos que florecen siempre en momentos de atisbos plenos de ternuras y caricias con arrullos estremecidos del placer de amar.

Una canción para el alma

Una canción para el alma, la que nos une y nos estremece en un gran temblor de víspera y de alba.
¡No me recuerdes! ¡Siénteme! Hay sólo un trino entre tu amor y mi alma.
Mis ojos navegan el mismo azul sin fin donde tú danzas. Tu arco iris de sueños en mí tiene siempre pradera abierta entre montañas.
Una canción para el alma te la hago llegar para que en desatada prisa vengas a mí, ya que una vez se perdieron mis sollozos y los hallé abrigados en tus lágrimas.
Siente mi canción, es para tu alma, un ruiseñor la canta en la mañana y el viento la lleva en vuelos por el aire y los ríos desde los riscos la dejan en las playas olvidadas.
Una canción para el alma, para que menos me pienses, más me ames.
Lo fácil en el alma es lo que tiembla al sentir llegar esa canción, la de las palabras de amor, dulces y tiernas. Para que te llegue sus arpegios, separa una por una las costumbres, hasta quedarte vacante y suelto y la canción ardiente, galopante, inminente, te inundará.
Una canción para el alma anhelante de ser escuchada por ti, necesito que eso sea para ser dichosa.
Tú, atento, resplandeces con la canción que te festeja, en la plenitud del acierto, en paz contemplas la plena consumación del amor en pleno ardor, en sosiego en los acordes, preludios que te llegan a ti.
Una canción para el alma, entrégate a ella, mi amado, con total amor, buscando claridad a través del misterio de síncopes, trinos, aleluyas, son para ti, vienen del Hoy, van hacia el Mañana.
Cada estrofa de la canción es clara, habla soñando, sueña que sueña, canta que canta y va hacia ti, delante de mí, ofreciéndote mi amor profundo y tierno.
En nuestro camino toda la canción está en él.
Espera que cantemos juntos, unidos más allá del hoy.
Suena sin ser estrenada, sólo a nosotros nos estremece, nos une y la reconocemos por ser la enviada del amor que nos lleva juntos en un cenital esplendor, entre besos apasionados y ardientes, con ondas sucesivas de entreluces vírgenes.

Atisbo de miradas

Atisbo de miradas, te busco sin inquietudes ni tristezas en el cielo límpido y en la noche acogedora de arrullos y palabras de amor.
Somos tú y yo, los dos únicos seres que nos proyectamos sólo los dos desde, la lejanía en el orbe todo, rodeados de silencios de la vida. Aún en la densa y oscura noche nuestras miradas se cruzan, en un atisbo intenso de amor.
Somos dos almas unidas vibrando en espíritu y cuerpo.
Lazos estrechos nos rodean y nos envuelven en recuerdos plenos de promesas de amor.
Atisbo de miradas inefables de amor intenso, nos sentimos desde la Inmensidad amados y por ello la naturaleza de la vida nos conduce más allá del todo.
Atisbo de miradas dulces, cálidas, se entrecruzan en un sueño total cuando tu alma y la mía se unen.
Atisbo de miradas, atentas, intensas, que nos conducen a través de su luz fascinante a lo profundo de nuestras almas en un conjuro mágico de donde surgen de improviso mis poemas de amor, mis palabras sentidas para ti al volar juntos a otras esferas en paz y sosiego.
Atisbo de miradas, de soslayo el amor nos inunda, imperceptible nos invade en dulzuras inefables y la felicidad colma nuestras almas viviendo en abrazos sublimes la mutua ternura del encuentro.
Atisbo de miradas, vislumbro tus ojos de miel que me contemplan con intenso amor formulando eternos lazos que nos unirán por siempre.
Mi alma se acuna entre la inmensidad de nuestra excelsitud inconmensurable.
Atisbo de miradas, señal de que mi corazón se estremece bajo el hechizo de tus ojos que detiene el tiempo y descanso silente y en paz entonando dulces melodías junto a tí, enceguecida y complaciente por la satinada protección en la que me envuelves.
Vibra y eclipsa mi mirada buscándote mientras mi diáfana sonrisa murmura tu nombre.
Atisbo de miradas, las horas se desgranan completas en vuelos raudos y veloces hacia ti, desbordando el manto de estrellas que me liberan como lluvia que acaricia mi armonía.
Atisbo de miradas, milagro de dos enamorados que entre azahares, jazmines, sueños y verdades que suplen emociones en letras, palabras, que multiplicadas en versos recorren el infinito en un atisbo de amor.