Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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jueves, 26 de abril de 2012

Recordándome




Recordándome
(Desde un olvido lejano, viniste tras el viento, buscándome)
no quise escucharte

Recordándome
(Llegaste a mí cantando sueños que volvían de los tiempos de antes y en tus estrofas amantes querías que mi voz te acariciara)
no quise escucharte

Recordándome
(Traías en tus palabras el pasado compartido entretejido con latidos de amor entre inquietudes de momentos pasados juntos)
no quise escucharte

Recordándome
(Querías que volviéramos a estar juntos prendidos a los restos del silencio de este tiempo ya pasado y del que escapamos por milagro)
no quise escucharte

Recordándome
(Esperabas mi pura promesa de volver a estar juntos, pero al despedirnos de lo gozado y lo sufrido quedo atrás)
no quise escucharte

Recordándome
(Pensaste que nuestro sueño de amor vivido aun persistía y que nuestra ansia de vivir amándonos latía aun en nuestros corazones)
no quise escucharte

Recordándome
(No te diste cuenta que estamos al otro lado de los sueños que soñamos a ese lado que se llama la vida nuestra que ya se cumplió)
no quise escucharte

Recordándome
(Me dices que me quieres y es como un despertar de un no decirlo, sin designio de lo que lo sepa nadie, tú siquiera)
no quise escucharte

Recordándome
( me dejas el mensaje de tu gran querer callado que sólo tú crees sentir , lo que fuimos, ya no somos, son sólo imágenes pasadas de ti y de mí)
no quise escucharte

Recordándome
(Rompes mi mañana que es de cristal por esperar y apareces cuando tu quieres para volver a ser lo que fuimos y ya no somos)
no quise escucharte

Recordándome
(Sin vacilaciones creíste volverme a tener, abrazarme sin término, pero me heriste en lo hondo al buscar tú otros ojos, otros cuerpos)
no quise escucharte

Recordándome
(Después de vivir tus breves amores quisiste estar conmigo otra vez pero nunca supiste que ya no estabas mas en mi vida, sólo eres una huella que se desdibuja en el aire)
no quise escucharte

Recordándome
(Tu sensación de retorno que te estrecha el alma, déjala ir tras el más allá porque ya nuestra realidad, la ya vivida, no existe más)
no quise escucharte

Sinfonía de amor



Sinfonías de amor, inolvidables, apasionadas, en un instante se vive toda una vida en cuatro movimientos lentos, pausados, rápidos de forma de sonata en el pulso interior de mi corazón
Pueden ser breves pero intensas y todo nuestro cuerpo vibra y late al ritmo del corazón.
Sinfonías de amor, llegan con un aire nuevo y fresco, con un dulce y embriagante sabor a fresas en el borde de los labios.
Impacientes caricias y largos frenesíes recorren en inútiles esperas nuestros espacios y rincones del alma.
Sinfonías de amor, de sueños que se realizan, de imposibles que no son, momentos acuciantes que nos llevan a tardes vagas y estremecedoras.
Entre luces, palabras y música de viola, nuestros cuerpos murmuran el lenguaje del amor.
Sinfonías de amor, cálidas y sensuales, emotivas y sedientas, entre movimientos entrelazados y besos trémulos como cañas en la orilla entre rosas sin espinas.
Entre el gozo de mirarnos y el regocijo de vivir juntos, auroras nuevas, florece en cada mañana primaveras esperadas.
Sinfonías de amor, de silencios compartidos, de diminutas historias, de pequeñas frases, que nos sumergen en un mundo de fantasía.
Nos reconocemos sin mirarnos, encontramos nuestros caminos sin equivocarnos y nos confesamos mutuamente sin hablar.
Sinfonías de amor, en azules ilusiones, entre arco iris iridiscentes de ternuras y de goces, brotan los más dulces poemas de amor.
Nacen infinitas sonrisas que dan gozo al alma y forma al corazón.
De romántico manantial, emociones espontáneas surgen sin cesar entre exuberante alegría y placer sin fin.
Sinfonías de amor, nos elevan al ensueño y el fervor de amarnos nos convoca a reconquistar minutos ávidos de ternura y ansias sin límite, nos cubren con gracias de ninfas arrobadas entre besos y suspiros.
Sinfonías de amor, juntos nosotros dos, llenos de inquietas esperanzas, llegaremos al gran término del ansia. ¡Vivir amando! Que la luz nos envuelva entre las horas del crepúsculo cubierto con su manto.
Un suspiro, dos suspiros,miles al mismo tiempo en una oda en alegro al viento y el roce de las manos en un preludio a la conquista.
Sinfonía de amor fusión de dos seres en corazones con música.

viernes, 13 de abril de 2012

Atracción musical



Atracción musical es la que por mis venas corre como caudal armonioso de río sonoro y sereno, te siento dentro, muy dentro de mí, haciéndome sonreír el alma con voz dulce y amorosa.
Es el amor que, paciente, tranquilo pero con fuerza, crece y crece entre tú y yo porque somos dos seres en uno que caminamos por la vida enamorados, sin edad ni años.
Atracción musical, de amor ideal que fluye, corre, late, uniéndonos en un sin fin de emociones que al horizonte y al mar nos conduce a nuestro lecho de amor en aquella playa distante y lejana donde nuestras huellas se desdibujan al paso de nuestros pies en la arena blanca y espumosa.
Atracción musical, escenario de seducción, atracción musical de pasión y deseo, el clamor del agua nos une como lazos invisibles en una trama de hilos plateados que saltan, trepan, en nuestro amoroso encuentro entre sueños y desvelos.
Atracción musical, cadenciosa, continua y sin tiempos para contar, en un vivir, en un tiempo de rosas como nido que moja y nos une entre lágrimas alegres de amor.
Estamos juntos y el viento con luces brillantes nos cobija mientras nos besamos y sin besarnos, nos acariciamos sin tocarnos, nuestros cuerpos son uno sólo en este tiempo colmándonos y dándonos paz y sosiego.
Sin dolores ni sufrimientos porque juntos enfrentamos en este mundo con pasión y querer las adversidades que se presentan casi sin saberlo.
Atracción musical, caudal de vida y esperanza goce perpetúo y plácido.
Bajo la luz de la luna, nuestro amor en su plenitud se llena de encanto y ventura y en su alada claridad el agua en su cauce musical nos conduce a nuestro espacio de amor.
Atracción musical, cantos en la lira y en el alma vuelos en nuestro fragante edén donde nada se puede igualar.
En la amable brisa que besa mi frente oigo tu sonrisa fugaz y clemente como el reír del río y el azul del cielo.
Atracción musical, en un concierto de notas aterciopeladas donde se esconden las palabras de amor, de ti, mi amado en su remanso de agua suave y dulce y en su centro fulguraciones de fragua.
Atracción musical, con olor a rosas y en ellas me miro en sus espejos de agua y veo mi sombra ilusionada de que te encontraré muy pronto en mi afán de estar a tu lado.
Siento agua fría en mi piel, zumo de mundo inédito en mi cuerpo pero un cansancio feliz por tibios presagios que tú encontrarás el rumbo hacia mi soledad que te siente ya en ella.
Atracción musical, vivir entre peregrinaciones de surtidores de agua esperándote, esperándonos, ya que tú eres mi destino, lo sé por  temblores, por nubes, por soplos de agua cerrando trabas y  abriendo jubilosa otras para estar siempre en unidad contigo, radiantes de vida los dos en un milagroso final de besos lentos.

Desarraigada



Desarraigada, su significado profundo y hondo hiere y lastima el alma, trastorna mi mundo interior, confunde mis amores en desamores.
¿Por qué me siento apartada, alejada del mundo que me rodea? Soy una emigrante itinerante, mi lar está fuera del real, mi imaginación me transporta a un mundo donde vivo dando amor, traspasando barreras, cadenas, prejuicios, críticas, ¿cómo no sentirme perturbada al vivir desconectada, descuajada de la rama alta del ciprés verde y frondoso, cima en la que creí vivir, levantando vuelos cortos y veloces para regresar al lugar que creí era amada?
La vida tiende sus redes y en un instante me siento dañada pero, ¡ya no más! No pueden arrancarme de la luz que me conduce a un orbe nuevo y maravilloso, desprendiéndome de lo que el amor me hace escribir, inundar páginas en blanco que me buscan desesperadamente con ansias de volcar en ellas mis inquietudes, mis sentimientos, mis deseos de escaparme a otro lugar distante y vacío donde encuentre la paz ansiada en mis ideas locas de estar enamorada de la vida.
Desarraigada, desterrada de este mundo real y poder irme al mundo mágico, puro y límpido donde nacen mis prosas poéticas vírgenes y sin causas ni porqués.
Desarraigada, me voy, no tengo tiempo de volver a empezar, de regresar a ese pasado cercano y lejano a la vez, debo volver al hoy, plenamente, entre cielos azules y nubes de algodón, entre desprecios de lejanías, mares transparentes, turbulentos y calmos, entre rojizas puestas de sol en el horizonte lejano, las nubes danzan  a su alrededor, en silencios y vientos calmos.
Desarraigada, ¿por qué ocurrió? No lo sé, son diferencias de vida, de sentir el amor y de ser amados, como ídolos de mármol, duros, impenetrables, rígidos y no con el corazón abierto para dar lo mejor de mí, de sentir cálidos sentimientos y brisas frescas y limpias en mi mente.
Ya me desprendí de todo el manto de llanto, ahora sólo correré tras la música, las risas, las bellezas del verde bosque, el azul del mar y los corazones tibios y verdaderos que se me acercan y me acarician con sus miradas dulces y palabras tiernas buscando en mí el amor que aflora sin saber por qué.
La pesadumbre se fue lejos, no quiero pensar en los recuerdos que me hicieron mal, busco la luz, quiero sentirme envuelta en ese capullo que me protege entre palabras de amor en mi ser entero y que la alegría me invada entera, no sintiéndome desolada y triste, si no plena de amor para dar a raudales por el mundo que me rodea y lo quiere recibir.

Desilusión dolorosa



Desilusión dolorosa, de a poco, despacio, sutilmente, inundó mi alma y con miles de saetas acrisoladas, rompió la paz y el sosiego de mi alma. ¿Dime tú por qué debo sufrir en cada instante de mi vida dando sólo amor por doquier? ¿Cuál es el error que surge de estos sentimientos puros y profundos que me embargan y me desarman en flores deshojadas por la tristeza, la desilusión, el desespero? Como estrellas fugaces, en períodos menos esperados me golpean, me hieren, me lastiman. ¡No quiero sentirlos más! Mi vida necesita del amor  puro y límpido, sin mentiras ni falsedades.
Desilusión dolorosa, esos grises tonos oscuros de tormentas menos esperadas, los rayos golpean mi alma y me dejan agonizante y temblorosa, miedos ocultan afloran a mi piel y la verdad inconmensurable y execrable surge de improviso, aquel a quien amamos con intensidad y pureza nos clavó una flecha envenenada en pleno corazón y la sangre dolorosa junto con la llovizna de lágrimas que inundó mi cuerpo me llevó a momentos de desasosiego y desorientación.
¿En qué me equivoqué?  ¿Por qué deposité mi fe, mi esperanza, mi amor en quien no lo merecía? Éste mi amor puro se elevó tras el horizonte lejano, dejando tras de sí, sólo desilusión dolorosa.
Quiero encontrar el camino recto, verdadero, duradero y no fugaz y falso donde sea comprendida en estos mil sabores amargos y crueles.
Desilusión dolorosa, apenas en un segundo, mi espíritu que libremente se elevaba entre las nubes de algodón y campos de cipreses, cayó, llevándose a su paso marchitas flores de azafrán y floridos vergeles en la tierra seca, cenicienta, rojiza por la ira y oscura por el desamor.
Desilusión dolorosa, fueron tras de mí rumores falsos, envidias desopilantes, intrigas traicioneras, buscando hurgar en mi alma para que el sufrimiento aflorara.
¡No!, ¡no lo permitiré jamás! ¡Soy libre y feliz conmigo misma! Mi espíritu vibra al compás de música sincopada y de palabras, frases de amor hilvanadas como perlas de rocío en un collar sin fin de caracoles enlazados por la espuma del mar.
Desilusión dolorosa, se que como enigmas indescifrables se irán de mi vida, afrontaré con actitudes enhiestas y verdaderas el nuevo sendero abierto, florecido, en un bienestar en un campo de amapolas abiertos sus pimpollos al cielo azul y allí te encontraré a ti, mi amado nuevo, que me traerá en sus manos cálidas mi nuevo destino.
Desilusión dolorosa, las esperanzas renovadas y límpidas cerrarán las heridas abiertas  y el olvido que se acerca sin ser llamado golpeará mi corazón dejándolo límpido y claro como agua que golpea la tierra con desesperación, a veces o con dulzura otras, sin tristezas sin fin, ni fríos, ni grises golpes, sólo sueños entre luces de amor bajo la luz de luna en el agua con quietud y calma.
Desilusión dolorosa que no impida mi vida intrépida, de aventuras continuas, rodeándome como un manto de aterciopelados pétalos las ideas, las frases de amor, las prosas poéticas que dan sentido veraz y feliz a mi espíritu inquieto y avasallante, pleno de ansias de ser amado y querido, sin límites, truncos, ni herrajes oxidados por el tiempo, sólo aires tibios y dulces donde flote mi corazón entre aromas de pitangas, burucuyá en flor, azahares volando en el viento suave llevando la buena nueva de mi llegada a mi vida emprendida sin sobresaltos ni fatigas. 

Sabores y aromas del amor


Sabores y aromas del amor, nuestro amor florece entre la lila buganvilla, la blanca, amarilla y roja de la gracia que, pensativa, en el conjunto de pétalos, lleva su aroma al viento y la cala que tiene la forma y el declive de una lágrima, pronta a desprenderse de unas grandes pupilas invisible.
Nuestro gozo es intenso, la luna empalidece al contemplar la naturaleza que nos ofrece, en un estremecimiento contemplativo, en una mullida alfombras de tréboles y el manantial su espejo donde nos mecemos suavemente.
Al morir el sol, en el ocaso, nuestros anhelos se desangran en resplandores de sabores y aromas del amor entre alpinas rojas y heliconias naranjas, rojas y multifacéticas.
Néctares de amor, sabores que inundan nuestros poros y llegan con deliciosa ternura a nuestras almas anhelosas de amor entrelazándonos entre labios húmedos de perfumes, entre carambolas suaves de sabor y color diferente, verdes y blancas.
Sabores del amor que nos llevan a ser dos, unidos por la acidez del maracuyá, la dulzura de la melancia, lo agridulce del abacaxi y la frescura de la Eugenia.
Sabores que inundan como ríos nuestras venas y nos llevan por senderos ondulantes, transparentes, a nuestro nido de amor.
Amantes de colores nuevos y aromas de blancas bromelias, rojas equisorias que como una sola flor une sus pétalos en un gran resplandor rojizo y entre estos aromas vivimos entre gozos y dichas, lejos del mundanal ruido y ecos repetitivos que nos permiten comunicarnos hasta lo hondo del alma.
Silencios sin ecos, entre perfumes envolventes y sabores deleitantes nos transportan en tan sólo instantes a sentirnos más unidos en verdes hojas del follaje del bosque, moviéndose al compás del viento que nos arrulla y acuna en este paraíso único que vivimos.
El tierno mangostán une nuestros labios con gusto a manga y a cacao.
Sabores y aromas del amor que como gotas minúsculas invaden nuestro cuerpo y nos hacen amarnos con total intensidad.
Nuestra intimidad secretísima, trémula de dicha se rinde ante tanta belleza, colorido, hallazgo necesario para que nuestros besos sean más lejos, estrechados y plenos.
Lo dulce del gusto y la vertiente de los olores arriban a nuestra carne transcorpórea del cuerpo y ya quedan en nuestras almas como campos florecidos entre azahares de frutos esperados.
Y el zumo vital es el agua nuestra, que fría corre desde nuestra boca  por nuestra piel, haciendo que el amor, renazca cada día con nuevo y renovado sabor y aroma.

Llegaste sin aviso


Llegaste sin aviso,
lentamente, en secreto, despacio,
poco a poco saliste de la oscura noche
en un milagro misterioso.
Te esperaba ansiosa, anhelante
desde el tiempo del ayer, no creía en tu llegada,
no te esperaba,
vivía tan solo en una memoria lejana
del amor sin tiempo ni recuerdos.
Llegaste sin aviso,
como corre el río sinuoso en ondas oscilantes,
entre calmas de manglares,
entre orillas sin principios ni fin
que se nos acercan misteriosas e insinuantes.
Entre estrofas amantes surgen las letras,
las palabras dulces y acariciantes para ti,
mi amado amante.
Llegaste sin avisar, cantando con dulce cadencia el yarumi,
poema eco poesía como elogio a la naturaleza.
Yarumi, planta que nace después de la quema del suelo,
como enviada de la naturaleza
para recuperar al hombre puro
contra la insolencia y la ignorancia
que destruye todo a su paso.
Llegaste sin avisar,
y me dijiste que el amor es el secreto de los siglos en receso
que va dibujando su invisible rocío cósmico
en los atardeceres temporales del espíritu
y tus palabras con sonrisas
abrazaron nuestros mundos profundos y luminosos.
Llegaste sin avisar,
limpiando mis tristezas, te llevaste mis llantos,
fuiste alegría junto a tus palabras con sonrisas,
trayendo de a poco la vida
con colores brillantes y límpidos.
Nuestro amor es como un anochecer
y un despertar junto a ti
impregnando nuestra piel
con la suave y cálida brisa de un nuevo día
Llegaste sin avisar,
haciéndome un hueco
en la inminente llegada de la luz,
soy voz al fin, hermosa y afinada,
pura y descansada
pudiendo confundir mi mirada
con mil estrellas fugaces,
tocando una eterna melodía inolvidable,
salvándome del olvido

Tropiezo


Tropiezos oscilantes, ondulados, deslizantes que me llevan a un mundo nuevo cada día, exhausta de ir tras aventuras nuevas en mi diario vivir.
Caigo, me levanto, vuelvo a caer y a empezar otra vez la interrumpida danza tras lo inesperado, lo imprevisto que se presenta tantas veces sin ser buscado e interrumpe con suavidad, con ternura, instantes plenos de amor.
Tropiezos que siempre me conducen a lugares misteriosos entre hadas mágicas y gnomos y duendes furtivos que me guían para poder volverme a levantar, bien alta mi frente y no inclinarme ni resbalar de a poco hacia el suelo arenoso y oscuro donde yace la soledad sufriente.
Tropiezos, sin tregua, los tiré en el aire diáfano para que vayan en volandas por el cielo haciéndolos agua para que llenen los cauces del mundo con espuma desatada y áurea.
Tropiezos, deslices que me llevan a abandonar mis esperanzas pero no mis prosas poéticas de amor, las que dejaré que llenen miles de páginas vírgenes como bandadas de pájaros al vuelo.
Tropiezos tambaleantes, callados pero sentidos, guardados en el fondo de lo que mis manos palpan y mis ojos tocan.
Tropiezos vacilantes, vulnerables, aparecen súbitamente en cualquier instante, en el menos esperado y los dejo pasar sin resistencias ni resquemores.
Suspendidos quedan, ingrávidos, buscando un pequeño resquicio para hacerme vacilar y sentir esa opresión en el pecho que sólo el amor puro puede hacer que los deje atrás, en el ayer pasado.
Tropiezos, resbalares sin culpa, dificultades que afloran como cactus en el desierto o como racimos de púrpura salvaje que cuelgan en el ceibal.
Poco a poco los pimpollos van apareciendo como el amor en mi alma y el canto suave y sonoro abre el sendero a la esperanza sin vacilaciones turbias, sólo con certeras creencias de que todo, ya pasó.
Querer vivir anhelando amores en infatigable sed de calmas sin tropiezos, con ilusiones de vida, sin cansancios, tan solo con un poco de felicidad en instantes inolvidables plenos de ilusión, ideas, fe, imaginación, creando siempre sueños de amor.

domingo, 8 de abril de 2012

MI poesía es como el viento



Mis poemas como brisa fresca nacieron de mi alma .de muy dentro de mí, inspirados por la musa del amor. Letras, palabras, que volaron sutiles, diligentes, a los papeles en blanco que las esperaban ansiosas y anhelantes para enhebrarlas una por una como perlas vírgenes en poemas que querían anunciar el amor escondido y secreto.
Mi poesía es como el viento, a veces ventisca suave, remolino ardiente, vendaval que arrasa pasados y olvidos. Al escribir mis poemas me voy con ellos, retozo de alegría cuando surgen plenos de armonía y se lanzan en el papel como voces del viento, buscando refugio en las letras esparcidas.
Mi poesía se inspira en pensamientos secretos o cultos en el corazón, a veces tropieza pero nunca cae, nacen versos nuevos que gozosos se aprestan a inundar el aire, el papel, la voz, el todo.
Mi poesía es como el viento, revolotea en mi mente cual ventisca que mueve hojas y retumba como orquesta en mi corazón enamorado.
Mi poesía es turbión de agua y viento que nubla el espacio por donde ella danza entre letras, abecedarios, palabras no buscadas y que surgen de lo hondo.
¿Mi poesía es como el viento que corre?.
Es alegría , es pesadumbre, es tristeza, agita confusa el más allá con soplos pujantes y arrastra en sus poemas el todo que vibra, sembrando flexible y gozosa al entregarse a su impulso de volar
todo el amor inspirado que la hizo soñar…

Sortilegio

Sortilegio, embrujo de amor que cautiva y sin darme cuenta me lleva alguna vez a cantar versos pródigos de palabras exactas y silencios largos.
El intrépido corazón late con gozos acompasados y ternuras compartidas.
El embrujo de amor me llena de báculos de flores y de luces titilantes con un delicioso aroma de sal e hierbas tiernas.
Sortilegio de amor que guiado por la luna, inventadora de duendes y gnomos, lleva al más allá un embrujo unido por lazos indestructibles sin que distintas sendas los aparten.
Conjuro que me hace cambiar suspiros y llantos por risas y cantos.
Ensalmo mágico que me hace cruzar audazmente sendas desconocidas, aires pujantes, renovadores y luminosos ríos inquietos de pies y manos.
Sortilegio encantado que me lleva como buscador de aventuras a senderos de la montaña y de la estrella para ir tras el amor único y total, pródigo en dones de fe y esperanza.
Y como por un encantamiento la fuente del alma se colma de eterna primavera
irradiando fulgor y secreta lumbre por siempre.
Sortilegio que me envuelve en la verde frescura de los campos y en el canto de los pájaros, ¡Dadme el amor que anhelo¡ ¡El verdadero! para poder descubrir el milagro del abecedario guiada por las estrellas y la gracia de la música inspiradora de creación de luz de sueños.
Sortilegio sagrado, llévame a los secretos de los astros y dame con tu magia la paz de intactos cristales que libera de las sombras y nos lleva a la dicha que suave emana del alma toda…

Huellas del destino

Huellas del destino, en cada lugar están presentes, no puedo huir de ellas aunque mi corazón trate de hacerlo.
Inexpugnable destino que me lleva a lo más profundo del alma, buscando respuestas a todos los porqués.
Puedo acariciarte el alma, ese es mi destino, acariciarte de lejos, acariciarte en silencio.
Huellas, sólo huellas que el destino y el tiempo van dejando en mi piel, en mis sueños.
Destino del que no puedo escapar, aunque lo intento con todas mis fuerzas, escapar de ti, de este amor que me quema en el pecho y me deja sin aliento.
Seguiré sus huellas como noble esclava de este cruel destino que me lleva a ti, resistiéndome hasta lo hondo para surgir airosa y pura.
Me resistiré, ya casi sin fuerzas, me las han tratado de quitar tú y el frío destino.
¿Por qué no me dejas escapar de ti?, eres voluble, veleidoso, quieres mis caricias, pero sin embargo me buscas y luego me olvidas en un rincón lejano de tu vida.
Deja en una huella tuya mi destino tan sólo hilvanado para que en un segundo se rasgue y encuentre mi propia huella.
Ya no te comprendo, estoy confundida, tus besos eran míos ,pero tu alma huyó, huyó de mí hacia lo desconocido o esperado por ti.
Huellas del destino que anidan en mis cabellos ya no tengo fuerzas, mi amor por ti fue único pero ahora renaceré en otro vivir y las huellas del pasado van quedando como ecos anunciando que las penas se olvidan, se agotan poco a poco como las gotas de lluvia entre los charcos y mi alma refleja un adiós sin palabras en un final total procurando encontrar otra huella firme y profunda donde la mía se vaya muy lejos con ella hacia otro destino…

Esperanza de amor

Se conjugan esperanzas en mi pecho, me dicen que puedo amarte, que no necesito olvidar, pero todo es una aleatoria ilusión.
Despierto y ya no me abrazas, tus besos ya no me cubren cual manto de hierbas sedientas de amor.
Tus ojos ya no me dicen nada, esperanza aleatoria que me miente una vez más.
¿Qué quieres de mí? ¿Qué te ame sin fin? ¿Qué mi corazón tiemble al escuchar tu voz envolvente?.
¿Despedirme de ti? Ya no puedo por alas en hojas de la mañana, te has enraizado en mi pecho, en mi piel, en mis sueños.
Aprenderé a olvidarte? No lo sé, si tú reavivas en mi cada día el deseo de querer será imposible.
Aleatoria esperanza que no se aleja de mí, no me deja vivir que me impide volar a otro nido nuevo, que me pueda abrigar de esta fría ilusión que me impide reír, que me impide sentir, como antes vivía sin conocerte a ti.
La felicidad me ronda, me coquetea, hace que crea que es mía, pero no es así, lejos está de mí y entonces te llevo lejos, muy lejos a un jardín sombrío y me alejo de ti porque quiero vivir, por fin ser amada en una realidad sublime.
Me llega tu amor remoto, ya lejano, en vastos fondos del tiempo de las distancias, para que el olvido me envuelva y pueda ser libre, ir hacia el querer querido, sin imposibles trémulos, sin espinas en el nuevo camino.
Esperanza de amar, salir del silencio oscuro donde nada nos falte y que en la luz brillante de la aurora encontremos otra voz, nueva y sentida, otros ojos, otros labios, ansiados y plenos del gozo de estar cerca, muy cerca en un mundo nuevo creado por dos sin soledades ni tristes, sólo con júbilos de presencias de los que aman sin ausencias.

Voces en la noche

Voces en la noche, sólo se escuchaban tu voz y la mía.
Nuestra realidad era como un sueño, indiscernible cierto a la vez, como pájaro, el mar, los árboles las flores, son un son un puro sentir casi invisible.
Voces de la noche, secretas, murmullos silenciosos que nos unen en un todo rodeados de silencios,
Estábamos juntos, pero no nos veíamos, nos percibíamos al contacto íntimo, discreto.
Estábamos juntos pero no te veía.
Somos en las voces de la noche luz de dos, nos unen recuerdos, promesas.
Voces en la noche que nos unen, nos enlazan, es que somos dos únicos amantes que aún en la noche cruzan sus miradas en un atisbo intenso de amor.
¡Sensación de ser dos voces en la noche unidas por lazos estrechos y entretejidos de recuerdos!
Y en la arena que llamamos tiempo tu huella y la mía se unen, se cercan, marcan en una sola.
Y en la noche se empiezan a encender las preguntas distantes inquietas inmensas como astros, siempre las mismas repetitivas ¿Me amas? ¿Me recuerdas? queriendo saber cosas leves y exactas uno del otro…
Y llega el beso de la noche que se posa curvo y recurrente para que la hoguera de la pasión se encienda con lentitud y ternura y luego el adiós, sin nada más que liberar las manos…

Distancia sin tiempo



Donde quiera que vaya estarás siempre en mí, no hay distancia ni tiempo que me alejen de ti y aunque surco los mares y los aires sin fin, no he podido olvidarte  porque vives en mí.
Noche y día me asedia  la atracción de tu ser y es constante el tormento de este ardiente querer.
  Donde quiera que vayas tu mirada está en mí.
Tu perenne recuerdo abrazado a mi ser es lámpara de luz indefectible donde mi amor se iluminó con tus palabras exactas y tus silencios largos.
Alguna vez, aunque tarde, mi verso debía decirte, lo que para mí has sido, báculo de flores y fuente de agua donde sacié mi sed.
 Distancia  sin tiempo, donde se halle tu voz vibrante y honda, me otorga calma a la tormenta que asola mi alma.
¿Podré ahogar este hondo sentimiento que hace el dolor el ansia de mi espera de esta distancia sin tiempo y poder borrar lo que en mi mente impera y ocupa mi pensamiento?
 Distancia sin tiempo, separados estamos y terminamos juntos aún lejos, expectantes los dos, tejiendo brillantes ilusiones en nuestros corazones.
Aún en la distancia, puedo escuchar tu voz, la vida me dio el encanto de sus momentos felices junto a tí y un alma rica en matices de poética dulzura.
Fui violín que encontró el arco de su misma calidad, sus cálidas armonías brotaron juntas y con acompasados ritmos en nuestro interior amarnos en noble intimidad.
Distancia sin tiempo, desde lejos tus ojos me buscan y en ellos se refleja sincera y desnuda mi alma toda y en nuestros corazones vibran las trompetas radiantes de nuestro mutuo amor.

Fuente melodiosa



Fuente melodiosa, en el concierto de otoño, los violines agitan un mar de hojas que danzan con armonía total.
Se disipan las  tristezas y las neblinas para siempre y ya en la noche las estrellas perfumadas como cien blancos ramilletes de nardos se reflejan en la fuente donde tú un día dejaste tu amor en mi alma, donde la luna no se entristece, se sumerge en la música de lánguidas violas que estremecen a los sentidos que laten al unísono en un son de amor.
 Fuente melodiosa, inspiradora como suave musa, tu melodía es el preludio lento como vuelo de cisnes, anunciando el amor al fin encontrado.
 Bajo oleadas de fulgor, la felicidad brilla estremecida y las notas puras suben alto donde el amor fulgura.
 Fuente melodiosa, donde las ninfas, tras los juncos, en su clamor al cielo hacen volar sus cálidas y acariciantes voces, susurrando, sorprendidas que han visto el amor llegar en un abrazo.
 Fuente melodiosa, a tu alrededor el aire, se detiene y guarda, ocultando apenas el amor que no muere que vibra, que une 
dos almas enamoradas en el silencio del estío, rodeadas de poemas mágicos y voces encantadas.
 ¡Oh, cristalina fuente, en tus plateadas y transparentes aguas el amor se refleja, das luz, aroma y canto con collares de música!

Voz de luz


Ir hacia la luz que nos ilumina, luz del oír, que enciende los espacios del sonido y quiebra el silencio.
Tus palabras en tu voz grave y única tienen visos de albor, de aurora joven.
Si la voz se sintiera con los ojos ¡ay cómo te vería!
Al hablar, tus murmullos encienden los espacios del sonido, se ilumina la gran oscuridad.
Susurra, enciende, ilumina con gozo cenital el día porque tu voz crea lo inimaginable.
Cazabas en alfabetos dormidos en el agua, 
desnudas y sin dueño  esas letras intactas y repetidas volaron desde el alma tan desde lejos 
que tu voz fue una leve y pura sombra de voz
y yo nunca la oí.
Déjame oírte  para decirme a mi misma lo que yo deseaba que tu me dijeras.
Mientras me susurrabas se alzaron los sentimientos, mandó tu voz, el cielo
se hizo visible en tus ojos y pronunciaste el querer en tus labios.
Quiero tu voz con luces de ternuras espacios de amor surcados por palabras
que contienen la dicha escondida y deseada hasta el más allá.
Nacen en el vacío espacio de luz innumerables, las formas delicadas y posibles del cuerpo de tu voz y con tu hablar, 
casi se engañan los labios y los brazos que te buscan.
Y a la luz del oír, los ojos no ven en un ámbito radiante creado por dos...
Que tus palabras penetren en la quietud de mi penumbra y que me despierte con la lluvia de tus ecos.
 ¡Dame de tu voz el viento! que se escuchen conversaciones eternas en nuestras voces risueñas y de soñada armonía.
El tono de tu voz afecta todo y la siento lejos, lejos, 
muy distante como si cada palabra fuera una nota de un pentagrama ya escrito y ya ido....


Sola con mi alma


Voy por la vida sola con mi alma,ya que tú desapareciste… la luz intermitente que tu corazón me daba se apagó de golpe y quedaron solos mis suspiros envolventes clamando por tu presencia toda.
Sola con mi alma ya que un vuelco ajeno, te borró de mi espacio y así el realismo mágico me llevó a un recuerdo grave e  imborrable.
Sola con mi alma, con mis guiones de vida, fluyeron los poemas de amor, con palabras suaves,que tú encontrarás en un libro que ya habrás olvidado.
Sola  con mi alma, revivo los recuerdos de este amor frustrado y son los versos que escribo hora tras hora por motivos que nadie jamás podrá decir que sabe pero que tú,  mi musa del amor, siempre me has inspirado.
Sola con mi alma  vuelvo del ayer, hasta el hoy y voy hacia el mañana tras el camino cierto que yo buscaba y a la aventura me entrego con nuevos bríos, sin desapegos, sin verdades a medias y sin heridas en mi pecho abiertas.
Sola con mi alma voy hacia la paz total, rodeada de voces de aliento y de sentimientos cálidos y sentidos a buscar palabras claras que como el arco de los cielos luces dispara hasta mis ojos y pueda escribir con pasión, sones y sortilegios no usados, el amor que se anida en mi alma toda en emocionados versos que aparecen en cada instante de día o de noche.
Sola con mi alma sin memoria perdida voy a lugares recónditos y secretos en pos de la armonía que navega en un mar de nuevas dulzuras y amores que despiertan mis sentidos que adormecidos estaban. 
Sola con mi alma plena de ternuras en todos los instantes, liberada de ataduras y lazos de pasiones aparentes, viene hacia mí un nuevo amor con mimos y caricias como un leve hilo que de la noche avanza, a buscarme para estar a mi lado y compartir con dichas y dulzuras todos los momentos que la vida nos depare…

Suspiros


 Simples suspiros entrecortados.
sin llantos ni quebrantos,
que surcan por momentos .
mi vida de hoy y de siempre.
Llegan sin rumbo y sin preguntas,.
afloran en silencio,
sin suplicas ni porqués.
sin  motivos que los cause.
 Parecen soplos de emociones y esperanzas,
añoranzas hondas que surcan el aire.
dando paz al alma.
 Suspiros como secretos contenidos.
de amores ocultos y lejanos.
que van a su encuentro con.
ráfagas de ternura.
 Suspiros sublimes como caricias leves
de dulces aleteos contenidos.
 Suspiros intercalados como sueños de vida,
melodías interrumpidas que llevan.
al mundo de sueños y a sendas de amor.
 Son latidos acompasados, calmos, profundos y .
breves al unísono
 ¡Que daría por suspirar libre y
en cada minuto como pequeño
llanto en cada despertar!.
 Mi pecho suspira estremecido..
como un mundo propio .
quebrando murallas y estelas.
de recuerdos que han de volver.......

miércoles, 28 de marzo de 2012

Tu silueta al desnudo


 Tu silueta al desnudo, ya no está a mi lado y pregunto por tu ausencia mientras mis ojos se acostumbran a la oscuridad.
Si eras un fantasma siente en las palmas de tus manos, en los labios, la cálida huella aún del abrazo en el que estábamos juntos.
Estamos al otro lado de los sueños que soñamos y tu silueta al desnudo me acompaña siempre.
Amo tu desnudez, porque desnudo me bebes con los poros, como hace el agua cuando entre sus paredes me sumerjo.
Tu desnudez derriba con su calor los límites, me abre todas las puertas que te adivine, me toma de la mano como a una niña perdida que en ti dejara quieta su edad y sus preguntas.
Tu silueta desnuda se refleja en las sombras, en los espejos irisados de luces, azogados por el tiempo y como aromática lámpara me elevas a lo alto hasta las nubes desdibujadas del cielo.
No quiero que te vayas porque habrá humedad y frío hasta en la música, sólo quiero tu júbilo matutino y palpable, la concreta verdad que repartimos desde el fuego con el clamor de piedra que exigió la esperanza.
Tu silueta desnuda me lleva al susurro del bosque y me hace distinguir su lenguaje que no se lo que tiene que al oírlo sin límites, sus goces aumenta.
Tu amante voz, divinamente extraña, habla a mi corazón en los rumores de la tierra gentil de mis amores.
Tu silueta desnuda hasta hace que la flor se lleve y eche perfume en ondas que se levantan mientras se mece el tremolar florido y donde los mirlos, los zorzales, los chingolos, sus ensueños cantan.
Yo como tú amo el amor, la vida, el dulce encanto de las cosas, el paisaje celeste de los días de estío.
También mi sangre bulle y río por los ojos que han conocido el brote de las lágrimas.
Creo en el mundo del amor y que la poesía como puente, es de todos.
Tu silueta al desnudo hace que mis venas no terminen en mí, si no en la sangre unánime de los que luchan por la vida. el amor, el paisaje, la poesía.
Reboza, rebózate, de amar y de ser amado.
Tu silueta al desnudo a mi lado, ¿no sientes el tremolar del viento, bandadas de aves al vuelo, de caricias tenues y suaves como campo de margaritas rojas y blancas de perfumado chal?
Nuestras manos palpan, acarician, aman y guardadas quedan en el fondo de nuestras almas lo que tocan los ojos y palpitan las manos.
Tu silueta al desnudo, cerca, muy cerca, inmóvil, marmórea, clara, secreto fruto celeste suspendida en nuestro nido, en aquella rama alta.

Ya no te quiero


 Ya no te quiero, ya no necesito el beso vital de tus labios y tus cálidos abrazos.
Se escaparon los misterios y el encanto.
Ya no te quiero, es cierto, no añoro tu letargo, renuncié a la utopía y a los sueños en vano, ya no late en mis venas la ilusión del pasado.
Ya no te quiero, es cierto, ni cerca ni lejano.
Quiero que lo sepas, no te amo en pasado, no te amo en presente, ni te amo en futuro, es un amor que no existió, sin distancias ni tiempo.
Ya te olvidé, te dejé a la vera de mi camino aunque nada fue en vano porque ahora voy a un tiempo de paz, de ventura, de gozo, en búsqueda de la eterna fantasía que, al soñar el palpitar se desvanece y realizar espero todavía.
¡Mujer poeta, llegará tu día en que serás amada y amarás por siempre!
Acudo presurosa aunque llegue triste y fatigada a encontrar la fuerza y la alegría que tú me habías quitado.
Todo mi dolor se va con palideces de plata y se alza un himno cadencioso de frías notas calladas en los rayos de la luna, reflejando un ¡ya no te quiero más!
Al fin te fuiste de mi vida entre el ramaje dormido, en voz baja, sin rumores, sólo en silencio como un misterio escondido sin una palabra cortada.
Tan solo se oyen gemidos cuando los rayos son idos y la luna más palidece.
Hoy deseo volar alto, dichosa, viva y feliz, ya no estás más en mi vida, ni en sueños te quiero ver.
Ya no te quiero, es cierto, el sueño de amor no existe más, no quiero perder la paz, no volverme otra vez triste.
Muere el sol en el ocaso y llorando mis amores se desangra en resplandores, el silencio paso a paso limpia mi alma de resquemores.
Hoy sólo aspiro al aroma de un ramo con flores, de risueñas margaritas y pensativos tréboles que me inunden en sus matices cálidos pulidos por el sol y por la lluvia.
Ya no te quiero, es cierto, no deseo el viento del jardín de los recuerdos nuestros.
Desde el fondo, soplad, trayéndome las flores deshojadas ¡que las quiero olvidar!, escóndanme lejos, cerca del arroyo de tristes armonías y tu recuerdo desaparecerá.
Ya no te quiero, es cierto, no quiero más nuestras noches con sus astros, de tenue claridad, de aquellas noches llenas de poesía, música y canto porque ya hace frío al irse el amor con su intensa lobreguez.
Ya no te quiero, es cierto, aspiro una calma honda para que mi corazón lata sin prisa ni temores, sin hoscos recelos y sueños rotos.
Mi nuevo camino transformará en versos y poemas de amor el nuevo descanso de esta vida nueva, como centinela eterno de este mundo mío.

Relación incierta



Relación incierta, la duda en el umbral del alma no me permite calma y paz que necesito en mi existir y el cansancio y desencanto como un velo oscuro me envuelve todo impregnado en llanto.
Relación incierta porque no me deja vivir realmente lo que siento por ti, veo poco la tierra y nada el cielo, la niebla en humedad de sepultura que de un amor que ya fue y recién comenzaba.
La tristeza como cerrazón es débil a la luz crepuscular y opaca.
Relación incierta que duele en mi corazón con su latir lento de tedio y laxitud. ¿Por qué me equivoqué? ¿Cómo permití que entrara en mi vida en un segundo de aquel ocaso? y cuando un gran silencio imponente hace más honda la calma que desciende sobre el alma y se hunde profunda en mi mundo interior no encuentro las repuestas a las incógnitas que no me abandonan.
Relación incierta, ¡aléjate ya de mi vida! que mi pena se diluya en pensamientos claros y que ninguna lágrima pronta a desprenderse inunde mis pupilas.
Quiero levantar mi frente que inclinada estaba a la tierra deflecando al viento tristezas, penas, desilusiones.
Hoy quiero descansar tras una cortina de indiferencia y que callados momentos inunden mi pensamiento.
Relación incierta que rumbeó por camino equivocado, no quiero pensar en ti, no te quiero en mi presente ni en mi futuro y que el tiempo borre todo lo ya pasado.
Buscaré un mundo nuevo, no tan incierto y nada seguro, sí pleno de verdades, de amor total.
¿Qué barrera detiene la ilusión de la imaginación de mis versos?
Amor que llegó al alma y dolió, ahora lo siento muy lejos, en la distancia y ansiosa abro los ojos y ya se ha ido y empiezo a escribir mil versos nuevos de amor dulce y sereno.
Paradoja eterna, amor que llega al alma y corazón que sangra.
Relación incierta, ya no necesito más el aliento vital de tus labios, tus caricias y el calor de tus manos.
Se escaparon los recuerdos, los misterios y el encanto.
Ya no te quiero, es cierto, se borró el último verso para ti, ahora surgen otros nuevos desde el latido de mis venas, plenos de quereres por venir.
Relación incierta que se va de tu futuro incierto y de tu ayer abandonado.
Eres un náufrago del desierto, infinito del desgano, viajero infatigable, sin memorias ni recuerdos.
Voy en busca de milagros, de que un amor se acerque sin descaros, penas ni dolores, sólo con la alegría de vivir la vida a pleno.

lunes, 26 de marzo de 2012

Lo desconocido



Lo desconocido, lo misterioso, lo escondido entre brumas y tinieblas, entre ondas de sueños y de penumbras, trepando con lentitud, grave y severa hacia la tarde reclinada en el poniente.
 Pasan los años de la vida humana, rugientes olas que atisba el vigía, siempre a la espera de que llegue el forastero, el intruso que se cuela en nuestra vida, encontrándonos en un ensueño de locas fantasías.
 Lo desconocido, es la sombra que se queja, en el pasado y en el futuro por no encontrarme en el existir de su vida.
 Lo ignorado, lo incógnito, lo inesperado, aparece súbitamente, buscando el tiempo que como río que huye lo aleja de su amada y quiere proseguir, perdido, su búsqueda que quizás se halle en la sombra de un remoto ayer.
 Lo desconocido me lleva a tiempos pasados, donde los arrullos y la claridad de la luna se elevan y nombra y repite mi nombre y abriendo tus alas serenas, aduermes mis penas.
 El ignoto, desde una melodía de lejana orquesta viene con el día y anda en la floresta, sus brazos me estrechan, entibian las ansias de conocerlo, de mirar sus ojos y que ya no seas un desconocido.
 La extraña, tenaz, clama en  sonoros ecos de un romance cercano.
 El silencio avanza, pálido y trémulo, ante él la esperanza, deshoja en flor, buscando mi alma, su dicha y honor.
 Clama en su alabanza ¡te quiero conmigo! ¡aparece ya! ¡no te escondas ni huyas! ¡ven a mi lado!
 Todo es tan fugaz, la vida pasa, feliz entre las flores, los cantos y fulgores de amaneceres brillantes sin enturbiar el deseo de encontrar entre la transparente mañana a la amada que no tuvo ayer.
 Lo desconocido, el de fugaces dichas, el de fugaz emblema, se va como el perfume, se extingue como el canto… ¿hacia dónde va mi desconocido? Te quiero a mi lado, que me acunes con tu brisa y tu gracia especial y al reflejarme el límpido fulgor de la alborada, te miro frente a frente, te reconozco, alma, ¡ven, te llamo, tú el desconocido! ¡No me dejes más!
 Te encuentro en el hoy, sobre las sombras nocturnas del éter, en la inmensidad la luna triste y taciturna, vaga en pálida soledad si tú y yo no estamos juntos.
 Los dos nos comunicamos en un lenguaje sutil, cuando los cristales duplican la luna como una nota errante que se extravió en su cantar y con su luz agonizante nos buscamos sin podernos hallar.

Voz melodiosa



Voz melodiosa, única, dulce como la vida, suave que al oírla me hace estremecer el alma con cadencioso latir de olas rompientes en la orilla del amor.
 Voz armoniosa, grave y serena que trasluce la fuerza que le anima a fluir como el transcurso rítmico de cada día con amor.
 Tu armonía penetra en cada respiración. ¡Qué se da en cada sabor! ¡Qué se balancea en cada visión! ¡Qué canta… en cada oído! ¡Qué penetra en mis poros y llega hasta mi interior inmersa en un mar de besos!.
 Voz melodiosa, prometes ilusiones, fantasías, emociones en un conjunto de reacciones que aparecen y cuya explicación… no es coherente, no es racional, no es lógica, me trasmite en un palpitar reacciones con suspiros de aceptación.
 ¡Aquí estoy, a tu lado!
 Voz melodiosa, por el aire revuela gracilmente, rozando mi frente con alas de profecía pero de pronto escucho música sensual y cálida que alegra mi ser,
 Voz melodiosa, clara, exacta, transparente que lleva a tu mundo en brazos de Eros, a senderos sin fin.
 Voz melodiosa, plena de dicha, trasmites la sensibilidad que surgió un día donde el calor fue más intenso y una gota se hizo vapor diluyéndose en la nada.
 Somos dos amantes, unidos por una voz, atentos a ser impresionados lo suficiente para ser llamados al amor.
 Voz melodiosa, grácil, se desliza de sonrisa en sonrisa que genera latidos sutiles en mi corazón y entre besos y escenas de colores logramos llegar a la zona donde las palabras no llegan.
 Vivimos en un edén que ofrece momentos de lujuria y pasión, sintiéndonos fuertes y plenos.
 Voz melodiosa, provocas la entrega total y se trasluce la fuerza que anima, fluyendo como el transcurso suave de cada día, provocando sed de visiones de amor, querer, admirar y desear.
 Este afán de mirarnos y escucharnos alimenta la llama de una entrega total.
 Te siento mío, soy tuya y al mirarte siento algo inexplicable, muy fuerte, dejando a mi cuerpo deseos de volver a verte y oír tu voz melodiosa.

Poder olvidar



Poder olvidar el amor, el del ayer, el del pasado, el que ya fue, dejarlo perdido entre relámpagos que iluminan la oscuridad del presente, fragmentos de vida que estaban en mi corazón.
 Poder olvidar aquella realidad que nos llevó al éxtasis del amor y que aparecía en cada luz del amanecer, meciéndonos entre sueños que nos mostraban la verdad y el color del tiempo cuando fui amada.
 Poder olvidar, lograr irnos a otro mundo en el cual ya no existan realidades con recuerdos de dolor, sólo de amor, paladeando el aire fresco, mientras un nuevo donaire llena mi corazón.
 ¿Cómo poder olvidar lo que me atravesó el alma y dejó tan sólo angustia y dolor? ¿Adónde acudiré en pos del olvido total?.
 Buscaré en el arco de los cielos, luces que acudan a mi mundo interior brindándome paz y bienestar, pudiendo olvidar.
 Poder olvidarte pero no puedo, sigues en mi mente ausente y en mi corazón latente.
 Poder olvidar, quisiera poder olvidar los besos que me has dado, el amor que hemos tenido, lo que pudo haber sido.
 Intento olvidarte pero no puedo, siento que estás dentro de mí. ¿Cómo poder arrancar el aliento, el soplo de vida que llevo dentro? ¿Cómo poder olvidar  los instantes de apacible ternura, dulzura que estuvieron en mí? Tu amor, con el pasar de los días se hizo espuma efímera y tus promesas quedaron en el más allá.
 Poder olvidar este cruel desengaño, este desprecio que me hiciste llegar y te pido por favor tan sólo calla, tan sólo ignórame, tan solo despréciame, para así poder olvidar y así mi corazón podrá volver a amar.
 Poder olvidar para volver a empezar una vez más porque hay amor y hay amores, hay pasión y hay pasiones, más y más que vienen desde lejos, entre vahos de campo, de vida, de viento, de lluvia.
 Poder olvidar que tuya fui, continuaré existiendo a través de la vida, existiendo a través del tiempo, dejando lejos, muy lejos lo que fue y no pudo ser par que un perfume de paz inunde mi alma buscando la luz que se quiere, la del final.
 Poder olvidar, para que en entrega total el gran amor que se acerca colme mi yo buscando claridad a través del misterio de la soledad dejada al fin donde nunca más me encuentre.

¿Cómo decirte?


¿Cómo decirte que te busco en el más allá, en horizontes, en el orbe todo?
 ¿Cómo decirte dónde estás, tú, el ausente, el inquieto peregrino, el aventurero, buscador de amores ocultos?
 ¿Cómo decirte que espero que vengas a mí, despacio, en silencios umbríos?
 ¿Cómo decirte que te busco en cada sombra?
 ¿Cómo decirte que en el bruno rincón veo tu figura esbelta como esencia luminosa rodeándome en su cerco de amor?
 ¿Cómo decirte que te bebo con mi aliento, que te acuno con mis labios, que te trizo con mis abrazos?
 ¿Cómo decirte que me abraces para susurrarte, suavemente, que eres el amado esperado, el misterioso ser que inundó mi alma?
 ¿Cómo decirte de mi vacío encendido en los espejos rotos de tu espíritu desdibujado que me ahoga desde tu distancia?
 ¿Cómo decirte, al fin, que te amo más allá del amor, que te deseo más allá de tu cuerpo, que dominas toda mi razón, desgranando mi piel?
 ¿Cómo decirte que te quiero mío y me quiero tuya hasta la eternidad?
 ¿Cómo decirte que extraño tus caricias leves y suaves, tus abrazos de silencio, mi imagen en tus recuerdos?
 ¿Cómo decirte que extraño tu voz, ese bálsamo errabundo que me busca en la oscura lejanía?
 ¿Cómo decirte que mi angustia espera tu presencia para seguir existiendo para ti?
 ¿Cómo decirte que si no te encuentro mi pasión se convertirá en polvo de cenizas y tendrás que armarme buscándome con tus besos intensos y furtivos?
 ¿Cómo decirte que necesito tus labios y tu aroma de amor en flor para que no exista más en mi vida esta ausencia tenaz?
 ¿Cómo decirte que añoro tu presencia para sentirme como naranjal en flor donde los azahares me hacen temblar de felicidad?
 ¿Cómo decirte que extraño tus manos ruborosas, plenas de caricias y calor?
 ¿Cómo decirte que me ames para que sea mi piel de abeja tibia palpitación cerca de tu corazón?
 ¿Cómo decirte que cerca de ti, tus ojos con sus fuegos de amor, de cálido verano me atan a ti en cada mirada errante?
 ¿Cómo decirte, amor, que al estar junto a ti, una música áurea del éter, lejano, colma mi alma en plenilunios no más solitarios?
 ¿Cómo decirte que te ruego que me ames como un narciso bebido por el sol de la tarde mientras mis manos buscan el agua de tu manantial?
 ¿Cómo decirte, ya ahora, en este instante, entre canciones y leyendas que tejen nuestro amor que lo nuestro perdurará por siempre?