despiertan en dos seres ímpetus de lujuria, inevitables, al presentirse cerca uno del otro.
todo querría ser dos, porque somos dos, el mundo seducido por nuestro canto, nos ofrece, nos da rosas, brisas y coral, innumerables materias dóciles, esperanzadas que con ellas tú y yo labremos el gran amor de nosotros.
que llevan a poemas profundos y transgresores con esa fuerza de energía que surge del amor.
Tormenta de pasión,
encienden y purifican en energía creadoras una entrega verdadera donde se encienden y purifican nuestras almas, en una vorágine de seducción, de sentimientos arrebatadores y pasiones sin límites.
sublimes deseos de estar fundidos uno con el otro, entre abrazos apretados y manos enlazadas.
en fragosas tempestades mis sentidos me advierten de tu presencia cercana y mi cuerpo tiembla de placer.
encuentros inagotables, nuestros cuerpos hablan en silencio, se entienden, disfrutan, solos tú y yo.













