Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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lunes, 23 de julio de 2012

Caminaremos juntos


Caminaremos juntos, los dos a escalar montañas, para ver la luna, para ver el sol y nos bañaremos con las estrellas, nos sumergiremos con la luna llena y nos iluminaremos con los rayos del sol.
Caminaremos juntos, donde nunca hemos ido, fortaleceremos nuestro amor, apuntaremos hacia la luna, la bajaremos con nuestras manos, para que sienta nuestra ilusión.
Los dos, desplegaremos nuestras alas, para volar y volar por las nubes eternas.
Iremos juntos, siempre adelante, en la marcha de la vida, en la marcha del amor, construyendo la esperanza con fragancias nuevas y aromas virginales.
Caminaremos juntos a playas desérticas, sin reposo porque el mar se resiste, ola tras ola a que duren las huellas en sus arenas, iremos a primeros caminos alegres sobre el mundo sin límites, al gozo de amarnos con sublime pasión.
Iremos juntos, tu amor y el mío como fuegos de una misma hoguera y volaremos a cielos oscuros a escondernos tras las estrellas que fugaces nos dejan en otros mundos.
Caminaremos juntos, al caer nuevas lluvias tras las espumas de barcos que se alejan como pasiones convertidas en sueños sentidos y en caricias extraídas de un pozo de ternura.
Y seguiremos juntos, unidos por este amor tan profundo, tú serás mi guía, yo seré tus ojos, tú serás mi risa, yo seré tu sollozo.
Iremos juntos cual penumbra que muere en el ocaso, yo seré tus huellas, tú serás mis pasos.
Seremos las riveras del más angosto río, donde nos uniremos en sus orillas en un arrullo de amor.

Lluvia de sentimientos


Una de mis manos, la que te acariciaba con amor
(la amiga del sol) se moja.
Uno de mis brazos, el que te mecía suavemente
(el de la otra tarde) se moja.
Una de mis manos, la que tú mimabas y besabas con pasión
(la de los poemas) se moja.
Uno de mis ojos, el que te contemplaba con ternura,
(el de la tristeza) se moja.
Pero la otra pierna, la que tú cosquilleabas y arrumacabas
(la de los inviernos) se moja.
Y el otro brazo, en el que tú dormías y soñabas 
(el del amor dulce) se moja.
Y la otra mano, la que enjugó tus lágrimas y te consoló
(la de las caricias) se moja.
Y el otro ojo, el que te miraba con arrobo y pasión
(que también es triste) se moja.
Y está pensando en ti, porque te ama, te necesita, te quiere a su lado.

sábado, 21 de julio de 2012

Cántico de amor


Tú eres silencio y voz, eres canto, eres amor.
Cántico de amor, va tras de mí, recorriendo mi camino, muy cerca, me vive dentro, cantando y recantando su historia interminable.
Tiempo y tiempo, logrando con su presente seducción que mi alma se entregue de a poco pero presintiendo que al final será toda suya.
Cántico de amor, con augurios de dichas y aventuras, pleno de caudales de gozo, haciendo que me entregue en su cantar nocturno, en la noche brillante y esplendorosa.
Cántico de amor, me llevas con tu gracia frágil a un mundo de inocente armonía, sin olvidos, sin fatigas, sin lágrimas que rueden hacia dentro.
Tu cántico de de amor hace dudar al tiempo y al cielo con instintos de infinito y hace vibrar el silencio naciendo el canto poema de música para que los amantes se amen y a su son se unan.
Cántico de amor que ama como el viento al ramaje que acaricia, como ama la luz la noche, como ama la noche al día, que hace buscarse y encontrarse en el silencio cómplice de un gemido de amor.
Cántico de amor, que hace volar el alma toda hacia la lejanía donde él la espera con ansias y con el corazón ahogado por el tornado mágico del amor surgido en un instante de ilusión y fantasía.
Cántico de amor, llévame en silencio hasta donde el refugio cálido de los brazos de mi amado me espera el amar en ese tiempo que se queda suspendido en poemas internos plenos de suspiros sentidos.

Vibrar al unísono


Vibrar al unísono en cualquier instante, hora, minuto, juntos haciendo que el mundo todo se estremezca con nuestro amor, expresándolo ante el eco del universo.
Clamamos por estar juntos, no separados por una lejanía remota, para sentir el momento aún breve de un instante inolvidable y único.
Vibrar al unísono, en nuestra paz de intactos cristales donde el manantial de la dicha mana suavemente sueños que se remontan a las nubes altas de otros cielos.
Vibrar al unísono, en milésimas de segundos, quitamos la luz al sol y oscurecemos la luna en el palpitar de nuestro amor.
Vibrar al unísono, compartiendo ternuras, dulzuras en nuestro mundo único y delicioso que nos hace desbordar al fin del paraíso donde nuestros corazones viven y vivirán por siempre.
Vibrar al unísono, cantar en silencio, de tan cerca y de tan lejos atravesando el mundo como saetas que en la noche rebrillan para encontrarse en la infinitud de la mirada intensa.
Y de una orilla a otra del mundo nuestros destellos se cruzan en las crestas levísimas de los aires de cada mundo nuestro.
Vibrar al unísono, es alcanzar el paraíso en la noche iluminada por sonrisas inmensas de felicidad, guardando nuestros secretos, nuestras promesas de amor y donde nuestra imagen perdurará en un recuerdo por siempre.
Distantes, un poco distantes estamos, casi totalmente apartados pero viviendo el amor más fuerte que hay sobre la tierra, un gran amor de antípodas, pleno de la esperanza de estar juntos algún día.

Nació nuestro romance


Nació nuestro romance como una ráfaga, violenta, como un huracán vertiginoso, desde lugares distantes.
Fue como una nube, tal vez una corriente renovada, fue como estrella, como lucero que brilla, que titila y parpadea.
¡Ah, nuestro amor! Fue un viento pasajero, fue como el mar, más bien como marea.
Nació nuestro romance y se clavó como una espina o dardo sin dolor en la hondura de nuestros corazones, es como el bello canto de la alondra, es como un sol que en el ocaso se desliza.
Hoy nuestro amor se torna transparente y es nuestro presente. Nació como un manantial puro y virgen de la montaña, recorriendo caminos diferentes y pendientes hasta llegar al remanso de paz.
Nació nuestro romance desde lontananza, más allá del cosmos y se fue acercando para unirnos cada vez en forma más entera y profunda.
Nos buscamos hasta en la penumbra, donde nuestras almas en dicha total se encuentran y nos vamos lejos, juntos, a estar en completa comunidad de espíritus.
Entre ríos de música y lluvia de pétalos de flores, serenamente, nos abrazamos, somos uno en dos. Somos árbol que va floreciendo de a poco y hoguera sin humo, sólo con luces multicolores. Y nos envuelve el olor de las glicinas y de las madreselvas, derramándose por doquier.
No dejemos que este romance termine en espejos de recuerdos del áureo paraíso logrado.
Busquemos esa perfecta unión que acerca más que abrazo o beso de nuestra vida y de su gran proyecto de dichas de futuro, acercándonos al presente para darnos largas dulzuras del minuto, del tiempo que estamos viviendo. 

Caricias etéreas


Caricias etéreas, suaves, tiernas, que llegan hasta lo hondo, mueven el alma con cadencias lentas y ritmos acordes.
Silencio, ha sido tu primer manera de entrar a mí, tu entrada por mi alma fue como callada brisa todopoderosa.
Mimos tiernos y reales, plenos de excelsitud de amar, caricias volátiles que llegan desde lejos, despacio, que se notan apenas por tiernas diferencias con la nada.
Caricias etéreas que a través de unos labios que se abren suavemente dejan la huella en teclados donde tocas tu eterna melodía.
Caricias etéreas, sublimes y gráciles me las haces llegar con ternura infinita, tiempo de letras, versos, palabras inconclusas que me llegan como un cántico vaporoso, irreal, incorpóreo.
Vives dentro de mí, alma arriba, alma abajo, vas y vienes con caricias sutiles como velos transparentes llenando de gozos mi alma sola.
Por gracia tuya yo ya no soy silencio y aún a pesar de sentirte distante, vibro y amo al sonido leve de tu presencia.
Caricias etéreas que al sentirlas navegan en mi pensamiento, deslizándose en mis sueños, como misteriosa luz  de mis suspiros.
Desde tu lejano lugar, distante, apartado, la fascinación de tus caricias me atrapa al instante traspasando juntos la realidad, trascendiendo la fantasía, navegamos en la eternidad ya que tú emerges detrás del espacio sideral con tu ímpetu y plenitud.
Con tus caricias etéreas no hay soledad que oprima mi pecho ni una lágrima que gire de dolor.
Tus palabras resplandecen en fulgores de estelas resplandeciendo en el azul firmamento dando calma a la tempestad de mis afectos.
Caricias etéreas, sublimes, irreales, llegas por serpenteantes caminos para seducir en pleno vuelo mis ansias de ser amada.

viernes, 20 de julio de 2012

Al cielo me deslizo


Al cielo me deslizo contigo entre tus brazos, quiero ser en tu vida algo más que un instante, algo más que una sombra y algo más que un afán; que una vehemencia, un ansia.
Al cielo me deslizo y dejo en ti una huella imborrable, un recuerdo constante y una sola verdad palpitando con temor  a abandono. Ser en todo y por todo complemento de ti.
Al cielo me deslizo y me hundo muy despacio en el paraíso cierto para ser tuya llegando a ti hollando nubes, rasgando velocidades de luz de estrellas, decidida escogiendo cuerpo, sitio y hora.
Al cielo me deslizo con los ojos bien abiertos esperando la dicha franqueando todo lo imposible puertas, rejas y cornisas a mi paso, con un gran temblor de víspera y de alba.
Lo fácil en el alma es lo que tiembla al sentir llegar el amor porque para que llegue hay que ir esperándolo bien desnudos, tensas las fuerzas vírgenes dormidas en el ser.
Al cielo me deslizo con una sed infinita de caricias y besos, quiero ser en tu vida una pena de ausencia, un dolor de distancia, un ansia de amar, algo más que una imagen y algo más que el ensueño que venciendo caminos llega y se detiene ya.
Al cielo me deslizo quiero ser el fin y el principio, la tiniebla y la luz, la tierra y el cielo y en tu vida anidar diciéndote en mi verso: tú que tienes la palabra exacta y los silencios largos.
Al cielo me deslizo junto a ti, con las señas de la playa, entre auroras con espumas con nubes en los ocasos, para  entregarme a tu resplandor dorado sintiendo las dichas de lo que es este milagro.
Al cielo me deslizo y nuestro amor va por el aire de los ojos, entre el vivir y el recuerdo, suelto, flotando para que esté mejor guardado el recuerdo del ayer y del mañana.

jueves, 21 de junio de 2012

Tropiezos


                                       

Tropiezos oscilantes, ondulados, deslizantes que me llevan a un mundo nuevo cada día, exhausta de ir tras aventuras nuevas en mi diario vivir.
Caigo, me levanto, vuelvo a caer y a empezar otra vez la interrumpida danza tras lo inesperado, lo imprevisto que se presenta tantas veces sin ser buscado e interrumpe con suavidad, con ternura, instantes plenos de amor.
Tropiezos que siempre me conducen a lugares misteriosos entre hadas mágicas y gnomos y duendes furtivos que me guían para poder volverme a levantar, bien alta mi frente y no inclinarme ni resbalar de a poco hacia el suelo arenoso y oscuro donde yace la soledad sufriente.
Tropiezos, sin tregua, los tiré en el aire diáfano para que vayan en volandas por el cielo haciéndolos agua para que llenen los cauces del mundo con espuma desatada y áurea.
Tropiezos, deslices que me llevan a abandonar mis esperanzas pero no mis prosas poéticas de amor, las que dejaré que llenen miles de páginas vírgenes como bandadas de pájaros al vuelo.
Tropiezos tambaleantes, callados pero sentidos, guardados en el fondo de lo que mis manos palpan y mis ojos tocan.
Tropiezos vacilantes, vulnerables, aparecen súbitamente en cualquier instante, en el menos esperado y los dejo pasar sin resistencias ni resquemores.
Suspendidos quedan, ingrávidos, buscando un pequeño resquicio para hacerme vacilar y sentir esa opresión en el pecho que sólo el amor puro puede hacer que los deje atrás, en el ayer pasado.
Tropiezos, resbalares sin culpa, dificultades que afloran como cactus en el desierto o como racimos de púrpura salvaje que cuelgan en el ceibal.
Poco a poco los pimpollos van apareciendo como el amor en mi alma y el canto suave y sonoro abre el sendero a la esperanza sin vacilaciones turbias, sólo con certeras creencias de que todo, ya pasó.
Querer vivir anhelando amores en infatigable sed de calmas sin tropiezos, con ilusiones de vida, sin cansancios, tan solo con un poco de felicidad en instantes inolvidables plenos de ilusión, ideas, fe, imaginación, creando siempre sueños de amor.

Traición inesperada



Traición inesperada, que raya el silencio del espacio, confié y amé con alegría y felicidad pero un viento huracanado, violento, azotó mi alma, era la mentira, el engaño de tus palabras.
Como en una inmensa alfombra de esmeralda, el mar se ensanchó del espeso espacio que cubría mi cuerpo rodeando con caricias falsas las que creí verdaderas.
Inútil te busqué y te perseguí debajo de la piel de mis sentidos, te entregué mi espíritu abierto a esperanzas que tú hipócritamente despertaste en mí.
Traición inesperada, te fuiste sin decir palabra, moviendo la distancia como las alas batiendo por detrás de mis oídos, fatigando mi corazón y mi respiro entre tus cantos de notas aterciopeladas y poemas de amor que me entregaste con mentiras ciertas y dolorosas.
Traición inesperada, parecías un guerrero de indomable valentía pero al falso golpe de tu lanza al polvo rodaste detrás de mi camino.
Fuiste para mí, en un primer momento un bizarro caballero pero atacaste de frente, a la perfidia a la traición.
¿Dónde, dónde se han escondido, en que lugares secretísimos la sinceridad, la bondad, la solidaridad, la ayuda mutua, el frescor de las almas?
Busco y vuelvo a buscar y sólo se asoman entre ramas oscuras las mentiras, las falsedades, los malos que acosan a los seres buenos.
Traición inesperada, lentamente me sumerge en la nostalgia de tu ausencia, me ahogo en tu silencio, respiro esa presencia esquiva que me niegan tus manos y tus ojos.
Extraño tus palabras, tus canciones y veo en el recuerdo tu imagen juguetona recorriendo mis cabellos con tus dedos y haciéndome promesas vanas de ilusiones que no ocurrirán nunca.
Traición inesperada, traición al fin, desapareciste ocultándote en la nada, ya no eres nadie, ya no eres nada.
El verso ahora me hace resurgir de las heridas que tú causaste y mis pensamientos puros afloran y bullen como hirvientes imágenes con esperanzas nuevas y continúo luchando en este mundo frío que tú dejaste.
Renazco del orbe donde me sumergió la nostalgia de tu ausencia, respiro en un nuevo aire perfumado seduciéndome en un arco iris de sueños ocultos, renovados, donde hay mil caminos para recorrer con pasos firmes y agigantados, sacudiéndome con el aliento de su brisa azul y ágil, naciendo amaneceres con canto de besos en brazos, danzando un ritmo anhelado, sin culpas ni desasosiegos, sin rutinas, sin miedo a amar y ser amada.

Amor en silencio


Amor en silencio, en noches secretas, murmullos silenciosos que nos unen en un todo rodeados de silencios.
Estábamos juntos pero no nos veíamos nos percibíamos al contacto íntimo, discreto.
Estábamos juntos pero no te veía.
Así tejemos la vida entre nuestro  diálogo de miradas atentas, sorprendidas, milagrosas, sorpresivas, consuelos y bálsamos de nuestras almas que nos unen en una alianza continua, permanente, constante y sentida.
Amor en silencio, sólo despacito me murmuras ven, tómame y llévame en nubes de caricias al campo del placer,  bebe de mi agua, calma tu sed y vuela a donde tú deseas o si prefieres mejor, quédate a mi lado.
Amor en silencio, entre miradas inefables, de delicias tibias, nos sentimos desde la Inmensidad amados y por ellos la naturaleza de la vida adquiere profundas dimensiones.
Amor en silencio, que nos une, nos enlaza, es que somos dos únicos y aún en la noche nuestras miradas se cruzan en un atisbo inmenso de amor.
¡Sensación  de ser dos seres en la noche unidos por lazos estrechos y entretejidos de recuerdo!.
Somos dos almas en silencio, esperando unas letras, una voz,
Cazábamos en alfabetos dormidos en el agua, en diccionarios vírgenes desnudos y sin dueño esas letras puras que formaban ese poema de amor en silencio.
 Y mi voz y tu voz nunca fueron oídas, eran sombras de voz, llegaban a nuestras almas audibles apenas para ser recibidas como pétalos de flor.

miércoles, 20 de junio de 2012

Manto de flores



Manto de flores, me envuelven con su fragante aroma y su cadena de colores, rojos, amarillos, blancos, lilas y su dulce perfume perturban mi alma plena de amor.
Entre rosas, nenúfares, amapolas, azahares, azucenas, almendros en flor, dalias, tulipanes, calas, aterciopelan mi cuerpo y me inundan de dulzura y paz, aureolan mi ambiente.
El amor es como la flor todavía en capullo bello donde ha brotado pureza, suavidad, delicadeza, pasión.
Manto de flores que a su través me lleva al mundo de tus brazos, me siento cobijada, amada entre colores y perfumes.
En el aire sensual y tibio de la tarde me acarician sus pétalos, es un manto dulce, mágico, luminoso, que nunca se olvida.
Como el arco de los cielos sus olores llegan y crecen y luces me envuelven y el ángel verde de la esperanza me llena de alegría.
He perdido el miedo en tus brazos que me estrechan poderosos con la fuerza del amor.
Manto de flores, el lirio de la ternura crece en la pradera celeste del agua como los nenúfares en flor quietos y anhelantes que parece que esperan las canciones que alguien los acompañe en su danza de círculos.
Los camalotes cándidamente se asoman, castos y libres y las aguas nos brindan sus vestiduras de melodías haciendo que nuestra total entrega sea duradera y dichosa.
Mantos de flores, la lluvia se inicia ya, las nubes en su tránsito lento hacen brotar los retoños luminosos, que crecen libres en las ramas perfumadas haciéndonos sentir entre vergeles floridos caricias nuevas.
El radiante césped trémulo se viste de perlas de agua, dando a nuestro amor frescura que espera botones, capullos y tenues lazos que entre grises y rosas se entrecruzan.
Manto de flores, en la calma de unos pétalos nuestro amor resurge, se retrata fiel, entre rosales y madreselvas con comunicativa ternura.
Olor de nube en la flor celeste, en la tierra verde, en tus brazos mis manos leves encuentran los carmines que busco.
Manto de flores, feliz la nube de mayo, que es ésta o aquella rosa, déjenme vivir feliz con mi amado entre guirnaldas florecidas, límpidas y libres, y entre enredaderas de campanillas azules aquellas que allá se asoman.
Bajo la esmeralda temblorosa, amado mío, te veo y te siento con corona de jilgueros y pétalos de amapolas, siguiendo yo alegre tus pasos hacia las islas y los bosques florecidos del sueño.
Soy feliz, estoy en el valle perfumado de tu ágil cuerpo y en tu regazo me dejo caer cual frágil flor recién nacida.

martes, 19 de junio de 2012

Imagen viva

                                   

Imagen viva, gaviotas de luz chisporrotean sobre tu cabeza erguida.
Mis manos te buscan para acariciar la plata fina de tu pelo en el que me cobijo y bruñe como una luna de acero cincelada en filigrana.
Imagen viva del amor que refulge con luz propia cuando estamos juntos ¿qué tejerá tu memoria madura de andar los tiempos, de dibujar los caminos por donde viniste andando, buscándome con prisa para aprisionarme en tu pecho? 
Imagen viva, espejo atiborrado de recuerdos, tu frente estirada en hilos y cenizas que el amor colmó cada segundo de nuestras vidas.
Imagen viva de horas vividas en las que nos buscamos, uniendo nuestras manos entre nuestros ojos confundidos y caricias que juguetean como viento escondido en el follaje.
Imagen viva, estamos juntos consumiendo nuestros temblores, desde esta distancia tan presente. 
Imagen viva, entre besos de plata y lágrimas encendidas de amor. Enciende la leña de tus brazos para recibirme entre tus manos.
Rezumas por mis tiempos vacíos y mis sueños ocultos.
Imagen viva, seduces mis formas de arco iris iridiscentes al estar junto a ti cuando me regalas el trébol y el aroma de tus manos y me sacudes con el aliento de tu brisa azul y ágil. 
Imagen viva, la tarde de nosotros dos se inunda en un fuego dilatado donde se ahogan las ansias sobre la nada y juntos, muy juntos apagamos lejanías entre suspiros y voces de dulces y mieles floridas.
Imagen viva, no es tu voz ni el espejo de mi voz, es un canto de pájaros picoteando aleros, jugueteando indiferencias. 
¡Qué sensación tan profunda de esta imagen viva que nos trasporta a altas nubes en vuelos de amor pleno!
Imagen viva, entre los dos el silencio en galopes de plata y música nos inunda entre nuestros brazos y manos.
Imagen viva, donde amarramos nuestros ojos a nuestras alas para volar, volar lejos para ser llevados por el viento a nuestro mundo de otoños húmedos de amor.
Sin quejas ni llantos, sí en dorados espejuelos de nácar, nuestras imágenes vivas elevarán nuestras almas a ámbitos puros, sublimes, luminosos donde las dudas y temores de ser heridos desaparecerán por siempre y viviremos un presente con pasados olvidados.

Profundo letargo


                                          

Profundo letargo, en la oscura noche, vivo ausente en esta vida, siempre esperando el amor que como el sagrado Yarumi, que nace después de la quema del suelo, renazca mi espíritu adormecido rápidamente para luchar contra la indiferencia, la ignorancia, la soledad no buscada, que destruye sin darme cuenta mi amor guardado y escondido en lo íntimo de mi ser para que alguien lo encuentre, el esperado y la fe y la esperanza vibren en mi alma donde en duermevela intacta esperan un toque de magia para latir con mil ansias.
Profundo letargo, del que pretendo encontrar una luz prestada que me haga creer que alguien en el ayer de ayeres me amó sintiendo que mi amor lo envolvía en una plenitud sublime.
¿Puede ser cierto que mis mensajes de amor, en mis ardientes ensueños golpeen con dulzura tu alma y colmen tu existencia liberando de tu espíritu esa leve ternura que en mis sueños percibo?
Profundo letargo, desazón de inquietudes, déjame estar con mis ansias de amar y ser amada en el Hoy con el amor verdadero, el que conmueve y hace volar a través del tiempo llegando a conocer el paraíso entre tus ansiadas caricias.
Profundo letargo, déjame libre, vivir con alegría, sin afanes, ni desvelos, compartiendo mis sueños con los sueños de mi amado ausente.
Profundo letargo, llévame a poder olvidar el sufrimiento pasado, el dolor estremecido, las tristes desilusiones, las amargas angustias e ir por los caminos donde la mutua ternura de dos almas que se aman se deslice suavemente hacia el existir de la felicidad plena. 

Poema de un recuerdo


                                       
Poema de un recuerdo, ¿cómo llegó hasta el más recóndito lugar escondido de mi mente?, ¿por qué surgió?, ¿es real o imaginario?.
Parece que danza en volteretas sin fin, recorriendo todos mis lugares secretos.
Recuerdo de un tiempo perdido en mi horizonte, mi corazón aún late por él. ¿Fue el único amor verdadero que quedó prendido como flor de hibisco en mi alma sedienta y sola?
Turba mi sueño este recuerdo recurrente de una ilusión perdida y que creí olvidado, enterrado como tesoro único y que como aquellas golondrinas, centinelas de los tejados donde la hiedra empezaba a colgar como todo ya pasado, lo evoco a pesar de haberse esfumado y jamás, jamás volverá a mi vida.
Poema de un recuerdo, de un tiempo pasado y perdido en el que todo era como había sido pero en el que empezamos casi sin saberlo a soñar con el amor puro y límpido. Ya está muy lejos…
Poema de un recuerdo que inundó de gozo en ciertos instantes mi corazón que lo necesitaba tanto y despertó las palabras de amor que quise escribirle a él y que nunca le llegaron.
No me enseñaste a olvidarte, a evaporar tu recuerdo de mi memoria, aquellos deseos de mi sangre, las nostalgias de tus caricias en mi piel.
Poema de un recuerdo, surgido con palabras suaves que tú encontrarás en algún libro aunque lo hayas olvidado.
Ése amor son las prosas que te escribí en aquel entonces, en el ayer, en el ayer de los ayeres, en noches desveladas, con cada palabra que aún hoy sin pensar regresan a mí por motivos que nadie jamás podrá decir que sabe pero que la musa del amor siempre me regala.
Poema de un recuerdo de amor, de aquel encuentro frente a frente, sin palabra, con hechos por el corazón marcado con ansias y deseos que nos hacían transparentes, casi traslúcidos, ese recuerdo quedó como memoria revivida y permanente que aclara el valor de una vez haberte amado.
Te dejo en un rincón en mis sueños y me acompañará siempre en mi pensamiento como una íntima parte de mi ser

Estas son las palabras

                                         

Estas son las palabras que quiero decirte y no sé si te llegan, no sé si las percibes,  te las trasmito despacito, en secreto, en murmullos dulces, en levísimas frases que necesito que escuches.
¡Te quiero! Mi corazón entristecido vibra en sólo pensar en ti y en el espacio del existir medido por la luz del alba hasta el crepúsculo que busco para sentirte cerca de mí, con las manos entrelazadas y entre emocionados versos nuestras almas se acercan.
Estas son las palabras que bajo el gran cielo azul, me hicieron temblar.
Aceleradamente aumentan mis deseos de estar a tu lado y en los encantos de la noche cuando se movilizan las brisas tiernas, entre vergeles súbitos y celestes luceros, mis palabras van hacia ti dibujando con belleza fácil tiernas palabras de amor.
Ven a mis brazos, vuelca en mí la felicidad deseada que cumpla su misión de fuego puro.
Tú y yo abrazados sin movernos, alcanzamos así los indispensables momentos felices   que dan al existir instantes inolvidables.
Estas son las palabras, las que surgieron del silencio, las que trasmito a través de estos versos, ven y búscame y bajo la luz de la luna sonreiremos a la vida impaciente para que nuestro amor nos envuelva.
Nuestras vidas surgen en el universo con todo nuestro cuerpo y se expresan con nuestros sentimientos en cada abrazo, en cada beso.
Estas son las palabras que como ideas turbadoras, como enigmas sin claves, llegan de pronto al númen ignoto y es cuando los ríos en tropel brotan y las verdes colinas ondulan.
Ten presente que te busco y ansío mirarte frente a frente, ese es mi deseo y como en un vuelo transparente que de astro en astro va con un mensaje de paz, amor y ventura, mi voz te busca con el viento, como si al borde de tu oído hablara entre ondas de ríos, clara y serena y con los susurros de tus bosques llena.
Estas son las palabras, no las olvides, en nuestras manos sensibles tiemblan la gran liberación, felicidad hallada allí en el seno del mundo pleno de ansias nuevas y arrolladoras fuerzas que nos unen para no separarnos.
¡Ven a mí! 

Desengaño

                                      


Desengaño, noble desengaño de amor, pude y con penas y llantos romper el lazo que me tenia aprisionada.
Por tan gran milagro, colgaré desde mis cielos sin celos jamás sentidos ni quejas que nunca me inundaron, las fuertes cadenas de mis graves yerros.
Desengaño, que con ansiedades y dolores de amor muy sentido me solté del yugo de abrazos que me tenían entrelazada.
Y con húmedas velas de lágrimas sin fin y con rotos remos, me escape del mar y llegué a mi puerto escondido y seguro para encontrar mi soledad perdida y mi paz anhelada.
Desengaño triste, ya tus palabras de amor tan dulces y tiernas pero con repetidas y no sentidas frases floridas no llegarán más a mi alma que las esperaba con anhelos de esperanzas rotas.
Desengaño, vanos pensamientos, pasos esparcidos, lejanías distantes, livianos deseos, todo se ha ido al más allá.
Ya mis versos están libres, no más cautivos de tu inspiración,  honrarán nuevos amores sinceros y puros, reales y presentes,
Desengaño, real y preciso que me llevará a escribir en pliegos  sin necedades de ilusiones perdidas, poemas de amor de alegría y fe en la vida nueva. 
Desengaño que las asperezas del camino se llevan por doquier entre el silbido del viento y el rumor del mar, hacia nuevos senderos donde la calma, la paz, la risa, colmen mi mundo interior sin sombras que me palpiten, encendidas como vagos cuerpos finos y delgados, miedosos y temerosos de sufrimientos sin luz.
Distantes azares sin respuestas ni almas juntas amadas entre dos.
Todo fue un amor que inventamos, es tierra sin fecha, sólo era un gran amor en vilo.

Esperanza nueva

                                      



Esperanza nueva es creer que has llegado a mi vida cómo cántaro limpio y puro, colmado de amor, albergue para mi alma casta y virgen.
Esperanza nueva, vibrante, jubilosa, sin huellas del pasado ni recuerdos imborrables, con besos impacientes y palpitantes bajo cielos que jamás he visto y que sólo están en la fe de la búsqueda sin fin.
Esperanza nueva, el aire contigo me mece blandamente, llevándome con un rumor de alma al mundo limpio de lecho de jazmines, sin luces distantes ni azares sin respuesta.
No importa que te alejes o el tiempo te aparte, por sobre mares y cielos infinitos siempre soñaré que llegas, fiel y puro a darme los carismas divinos de la luz y del canto.
Quiero sentir la esperanza de que mi mano acaricie las tuyas, velando tu descanso, tu sueño reparador, esa hora que el reloj no tiene para ti.
Esperanza nueva, ser en ti aquel suspiro callado, ese grito en silencio que se oculta dentro de ti.
Esperanza de ser tu camino, tu sombra incansable, para estar junto a ti, el aliento, el crepúsculo en tus noches y tu nuevo amanecer.
Y viene de a poco, mi verso de amor inspirado en esos instantes, desde lejos cual altos montes o valles tejidos con hilos desatados que bajan dentro de mí como bálsamos de amor.
Y en las tardes de pausadas lluvias en los bosques floridos del sueño, ser el remanso donde tu amor te lleve en la búsqueda de mis poemas, a nuestro refugio como islas en un mundo nuevo.