Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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lunes, 6 de agosto de 2012

Silencio envolvente

Silencio envolvente que desde el cosmos se acerca, puro y límpido, sin ecos, sin cantos, ni ruidos, mi alma lo espera.
Silencio cambiante que nos lleva a nuestro interior sin pensamientos, sólo a la luz.
Sendero sinuoso que nos conduce a nuestro interior, sin sombras dormidas a estarse como agua pura, ni ola, ni río, ni torrente, agua quieta esperando que pasen alas, nubes, murmullos inquietos.
Silencio cambiante que nos lleva a un mundo grandioso de abismos y valles tendidos en la tierra ignota rodeados de la paz intrínseca sin distancias vistas ni lejanías cercanas.
En el silencio cambiante la tristeza está ahora lejos, muy lejos, en las estrellas altas, en esa brisa fresca, que ya está fuera de mí, sin proyectos que pasan sin preguntas vanas.
Me sumerjo en el silencio absoluto y me siento flotar en el vacío del orbe, libre, sin innombrables luces en lo alto que apaciguan el todo.
Estoy conmigo, muy dentro, en paz en mí ser único e irrepetible, sintiéndome una, una sola unidad, flotando sobre el mundo, salvada de motivos, de orígenes, de críticas.  
Y en este silencio cambiante entre abismos iluminados no canta el mirlo en la rama, ni salta la espuma en el mar es silencio prometido, esperado, necesario, lo que calma, es el proyecto en el alma, el estar sumergidos meditando sin pensamientos complacidos, es sentir más allá de la fuerza externa en nuestro interior que nos vamos a un reino de gran quietud, paz y armonía.
Estamos en nosotros, con nosotros mismos gozando y sintiendo lo que somos inmersos en un vasto mundo nuestro que nos lleva a la plenitud interior.
Estar en el campo de energía nuestra, la interior, la que nos conduce, ir hacia nosotros a nuestro Ser para poder llegar a niveles más profundos del alma y vivir más felices y dichosos.

Felicidades en el aire


Paisaje que me rodea, suavísimo como un río manso y claro y con trinos de aves, dulces sones que me traen felicidad desde el aire.
Pero donde bajarán los secretos divinos, con un lenguaje que no es el mío, pero lo siento como mío. ¡Qué felicidad alzar los ojos y ver y escuchar los trinos de amor, de esas criaturas perfectas en una primavera diaria y continua!
¡Cuántas alegrías nos brindan sus felicidades en el aire! La lluvia se detiene para escuchar sus gorjeos y nuestras almas se abren para recibir el gozo y la alegría de su amor perfecto. El agua los recibe con alegría, el verde los cobija y en primavera se aman silenciosamente, temblando dentro de su alma perfecta  y única.
Cielo azul, verde tierra, plumas finas y delicadas, sumando alas sin choques, sólo roces. Parecen nubes, al nido van como un puerto seguro, certero e inviolable.
Surcan el aire al sesgo, trazan rayas, efímeras, seguras hacia el nido donde los espera el amor único y entrañable.
Felicidades en el aire, en la luz clara del día y al anochecer tempranero van hacia el lugar encontrado.
¡Qué gran secreto de vivir en plenitud total! ¡Tan alegres en el aire! ¡Qué perfección de formas y colores!. Escuchemos sus cantos claros, sus búsquedas de amor y con ellos nuestra alma nos llena a luz de goces y alegrías de vida, con latidos intensos de corazones que proclaman las verdades de un todo del orbe pleno de colores y felicidades en el horizonte sin final.

Espera vivida


Desde la distancia, en las estaciones de mi fantasía, te espero con ansía, Espera vivida, el tren de la vida no se detiene, avanza.
Llega en tu búsqueda, pletórico de dichas y amores.
Las largas jornadas en vapores inmersa, como el tren que retumba por las vías, se detienen y te buscan con imaginación y anhelos.
El tren vacío que se acerca que me derrama y grita en cada vía, me aleja de ti, a la distancia y logra mi grito sofocado.
Ya no estás en la ventana de  la sombra, en la penumbra, ahora  iluminas gritando mi nombre y tus palabras son el último humo de la tarde. La vida se torna en curvas, pero el puente  recto nos lleva a la espera vivida.
El tren se para, se detiene, y te apresa en sus brazos y tu espera vivida se llenó de sonrisas. EL paisaje de la tarde como un río de la nada me conduce a este tren viajero de la espera verde de paisajes encendiendo los ojos y abriendo sus puertas.
Vaivenes sin parar, en medio del camino, llevándonos a la luz, pronto, muy pronto saltando horizontes, co movimientos rítmicos, audaces y únicos.
¡Qué ruta fácil hacia la espera vivida! En vaivenes suaves y ondulaciones leves, sin prisa, hacia la tarde larga, en la estación esperada, frenando despacio, alargando el momento en tiempo lentísimo y perfecto del encuentro de dos, sin adioses juntos, sólo mirándonos en el borde de un sueño más.

Ilusión de amor


Sin tiempos, en silencio, esperando su voz que lejana y perdida, dormida en el agua, naufraga en los mares lejos de mi puerto.
Un día, al fin tu alma tembló y tu voz, pura sombra de tu voz,
Llegó desde la distancia a los puertos de mi fantasía.  Sublime anhelo susurrando al viento lo que yo estaba esperando, dijiste lo que quería oír, con tu voz grave y serena.
Amor esperado, alcanzado, logrado, como milagro insólito, prodigio de sentimientos.
¡Vive! ¡Sueña! ¡No te encierres en mil quimeras ocultas! No calles, espera, vive, no tropieces con el cielo.
El amor te busca, vive en ti como una fuerza vibrante yéndose hacia su destino con alas en vuelos vírgenes y largas jornadas.
Espera vivida, ilusión de amor, con formas llenas de incorpóreas gracias esperando le llegue, acercándose a hurtadillas el querer abrazado trémulo de impaciencia como un sueño verdadero con ansiada forma de vivirse.
Ilusión de amor, simple y pura en senderos errantes los retazos de mi alma como el parpadeo de una estrella vibran alborozados por tenerte a ti en la cálida huella de los sueños que soñamos.
¡Espera vivida colmada de sueños! Pero ¿Cómo? ¿De dónde? Como el relámpago que relumbra antes de avisarte.
La ilusión del amor enciende los espacios del sonido, quiebra el silencio y la oscuridad es luz…

Mirada de amante


Cuando te miro mis ojos se pierden hasta el fondo de tu alma, y allí escondido en el amor, volando en un viento de emociones, deshaciendo la soledad en todos los rincones, te siento, ¡tú mi amante!
Respiro el sabor de tu silencio, y el sabor de las palabras sin voz. Mirada de amante, honda y tierna, mi corazón queda al descubierto en mi mirada.
Y gozo, río, amo,  canto, desde el fondo de mi ser emprendo el vuelo de mi sueño escondido
Buscando con ansias, tu mirada de amante, llego hasta ti con la voz de mi destino anhelado en el silencio de mis palabras.  Se necesitan entre tú y yo espacios silenciosos, con tiernas nostalgias
Mirada de amante, como la primera y la única, la que nos llevó al interior de nuestras almas al mirarnos en mis ojos,  en tus ojos,
Somos los que fuimos en un cristal de esperas. Tú me das igual que un viento universal, una bandada de visiones.
En tu mirada de amante, ¡amor total, único! Mirarnos, sentir nuestra mirada dulce, apasionada, pasearla por nuestra alma.
Mirada de amante, de ojos que cautivan esencias de miradas, amadas por las inmensidades de los mares.
Belleza en los ojos, por el amor recóndito, de infinitas tramas enlazadas por dos.

Me haces falta


Me haces falta en la vida porque no eres sólo la luz amanecida, la que hiere al despertar los ojos, ¡ya que de pronto te alumbras, imprevisto, que esperarte, sin saber por cual oscuridad vendrás, dolor o noche.
Me haces falta porque no se distingue tu materia, ni eres ilusión vana y antigua y traes el amor en tus trémulas  manos. Me haces falta y te busco en cada mirada, en cada sonrisa, en cada destello de ilusión con la que mi alma vibra.
Me haces falta a mi lado, busco tu amparo en los confines del mundo y tu templanza infinita para que me cobijes.
Me haces falta  porque necesito la ternura de tu piel, la frescura de tus caricias, el saber amar, busco todo aquello con lo que mi ser siente.
Me haces falta aún dentro del olvido, en los días futuros, acaparadores de dichas.
No hay nada más que hablar, está todo tan decidido, cual la flecha cuando empieza a surcar el aire y llega a su destino.
¡Me haces falta! Te busco en el presente, sin dejar de mirar el pasado.
Necesito escribir en el cielo la historia de tu amor junto al mío, las demás superficies no alcanzan. ¡Me haces falta!
Necesito bailar junto a ti, bailando estrechados, todo, solos,.dando vueltas y vueltas como un mundo los dos .un mundo solo sobre su amor girando que descubrimos una tarde de estío en dos miradas.
A veces pienso en darte mi eterna despedida, borrarte de mis recuerdos y hundirte en mi pasión, más si en vano todo y el alma no te olvida
¿Qué quieres tú que yo haga, con este corazón?
Y antes que la música  angelical se calle y nos dejen los clarines que recorren los cielos, nos encontraremos para volver a bailar.
Me haces falta  en la tarde como un camino rumbo a todas partes y yo perdida te busco en la noche tan solo llamándote y sin encontrarte ¿oyó el cielo mi grito?
¿Oyó tu nombre el cielo?

domingo, 5 de agosto de 2012

Rondar la vida


Rondamos la vida, desde lejos o cerca, pero vivida en un todo y rondamos la ilusión y la fantasía. ¡Mirada distante de un amor vibrante!, ¡de un amor pleno!, ¡de un amor sentido!
Con el corazón ahogado por un tornado mágico, colmado de dichas y alegrías, la vida hace su ronda. Para que suene la vida en su verdadera partitura, no es suficiente con conocer una parte sino que hay que fijarse en la secuencia, en el ritmado… en el estilo…
Rondar la vida  es ese tiempo en el que el amar se queda suspendido en un plano de poemas internos y en un hacer irreprochable, impecable y anónimo.
Rondar  la vida no son tardes vagas, ni destinos errantes, es vivirla todo el tiempo en primera tierna primavera.
Rondar la vida en los cielos abiertos, como los pájaros  trazando códigos  de vuelos plenos de esperanza,  de sendas abiertas, sin espinas, ni obstáculos, libres para esperar el amor aquel, el inalcanzable, el verdadero.
¿Realmente hemos reconocido, hemos vivido cada minuto,  rondando la vida?
Hay momentos que nos llevan a frustraciones, decepciones, desesperos, pero otros ¡oh sí! a instantes milagrosos de felicidad y alegría  que nos inundan de placeres bienaventurados.
Es el tiempo en el que el amar se queda suspendido en un hacer irreprochable, profundo, de sueños a descubrir.
Rondando la vida las voces del mundo nos envuelven  levantando soles en el interminable laberinto de la tierra, encontrando la esencialidad de su luz.
Rondando la vida más allá de las palabras, de los sentidos y de las ideas buscando el territorio de tiempos escurridizos y agitando melodías de fuegos en las manos del arco iris.
Rondando la vida vamos por las curvas sencillas del viento en pos del amor  que sueña libre
en su soledad…

Calma nostálgica


Calma… expresión como la palabra nos aclara ¡del alma! Parece …¡clamar calma! Que no es lentitud, que no es despreocupación, que no es indiferencia.
Es estar con el máximo rendimiento,  con la mejor prevención, y con la posibilidad contemplativa…
Si se vive en el desasosiego, las consecuencias…son similares a esa piedra que cae en un estanque  en calma y que transmite un oleaje hasta la orilla. Calma en toda nuestra vida, serenidad y paz.
Como si de un plato gastronómico se tratara, la tensión está servida, y nos lleva ligero, con prisa, a un ir y devenir sin calma.
Que las gotas de serenidad como hielo suspendido en agua…sean el síntoma del bálsamo que calma y hacer de la nostalgia un recurso… de gozoso futuro. En los itinerarios que recorremos la oportunidad se nos presenta como la opción creativa continua.
Las conciencias… no se sienten plenas, con el dominio que el Ser puede ejercer sino más bien, se sienten ansiosas… por percibir la plenitud que nos rodea.
Calma necesaria para vivir la vida a pleno,  con sosiego, apaciguando nuestros resquemores y ansiedades. La calma está esperando, está susurrando, está aguardando a que tú la mantengas intacta e impoluta ya que dispuesta se muestra la vida… a que se la viva sin tensiones, sin agobios,  a que se la sienta… a que se la disponga con sosiego.
En calma se siente capaz la vida ¡de ser viaje!, ¡de ser tránsito!, ¡de ser apoyo!

Bailando con el alma


Al bailar con todo el cuerpo  se expresan en sentidos, sin arrepentimientos,  los sentimientos íntimos y profundos del alma.
Bailando conmigo misma es bailar con el alma. Sentir el deleite, la satisfacción gozada de estar en otro mundo que me lleva a un más allá, flotando en un vacío incierto.
¡Qué complacencia posible si el alma baila con la música única, gozada!
Bailo entre letras y palabras que se unen para hacer estos poemas, ese baile que llena de amor este espacio estrellado y único. El corazón también danza al ritmo de los versos que dibujan con trazos musicales el gran amor de mi vida.
Bailando con el alma con una sonrisa en los labios y un juego de luces en la danza.
Bailando con el alma  como bailan las olas en el mar, como vuelan con el vals, las gaviotas con la fuerza del viento, en un suspiro en un momento.
Bailando con el alma, con la luz de las estrellas con la cabellera de los cometas, con el Sol que guía con la Luna que en penumbra descalza la sombra.
Bailar conmigo misma como los cauces de los ríos,  dando vueltas como vórtices. Hacer que la vida silbe en mis pasos fluidos como chorros nacidos de un gran manantial.
¡Con amor! ¡Con absoluta embriaguez de danza y música!¡Bailando con el alma! Fiesta del corazón colmado de esperanzas, baile eterno…
El espíritu como de gasa y oro se abre como un camino alado danzando sin prisas y sin aliento contenido.
Bailando con música acompasada que nos llega a lo hondo y nos hace vibrar porque lo hacemos con Amor que ha impregnado todo nuestro ser.
Bailar es una forma de comunicarse con uno mismo y el mundo que nos rodea
¡Bailando con amor! Para ti, para mí y al hacerlo la felicidad fluye en todo aquel que está en nuestra esfera. El baile nos envuelve de lo que va y viene, de lo que nos lleva, sinuosos… hacia el descubrimiento del amor.

Enamorarme


Miedo de enamorarme, si, lo confieso de ti.
Quererte hasta más allá de mí, es el más alto riesgo que puede suceder.
¡Enamorarme!
Amar sin límites de tiempo ni de espacios, ni de distancias.
Tu vida en la mía, entrando por laberintos fáciles.
Gracias a ti, guiada por tu joven mano.
No se si será para un día eterno para una florida primavera o tan sólo por un instante breve y nuevo no importa el tiempo sólo el vivir el amor en una mañana ingrávido en el aire sin dulces promesas si con caricias como sones de violines esperanzas delgadas con fines cercanos o esperanzas inmensas de un amor sin final.
¡Enamorarme!
Súbito momento, como dádiva inesperada, que no lo soñé jamás.
Me arranca del dudar ¿es esto posible? Sólo deseo enamorarme unos segundos, unos siempres, unos nadas pero si enamorarme.
¿Cómo negarse a la tentación que te llama para soñar? Para ayudar para darte, para entregarte para un ser distinto?
Ser la que fui alguna vez hace mucho tiempo atrás  en el pasado ignoto y no olvidado.
Enamorarme, sentirme íntima, de esos que dan vitalidad, la fuerza al ternura la pasión la vida transcurre sin tregua, con pausas moduladas, con insistentes sobresaltos como queriendo votar.
¡Enamorarme! ¡Si de ti! La creación celebra la vida y por el reflejo desde nuestra pequeñez,
tenemos que celebrar todos nuestros instante en los que la sonrisa, el descubrimiento mutuo, la sorpresa intempestiva la no casualidad, si la casualidad motivante nos hace vibrar con ímpetu.
Despacio sin tiempo acuciante enamórame déjame llegar a tí, hacia el amor creativo. ¡Enamorarse!
¡Oh!¡Sentimiento hondo y tierno!
¡Ven a mí!

Más allá de la ilusión


La ilusión es ir como la niebla matutina  que nos envuelve en un abrazo sin fin. Más allá de la ilusión para que el fluir de la vida nos lleve al amor verdadero.
Dar y darse como sentimos que se nos dan continua y permanentemente las condiciones para vivir. ¡Más allá de la ilusión!
Intentar vivir con total armonía, gozo y paciencia para llegar a esos instantes breves de felicidad. Busquemos más allá de la ilusión, las señales, las suertes, los imprevistos que nos dejan entrever el lenguaje del amor. ¡Más allá de la ilusión! Sin dogmas, sin premisas, sin promesas rotas, sin verdades a medias, sin sufrimientos vanos.
Darse en el ir para ser desprendido,  ligero y sin raíces, entregarse plenamente  para dar y sentirse acompañados y protegidos. ¡Más allá de la ilusión!
Vayamos sinuosos por doquier  hacia el descubrimiento del … ¡amor! ¡Más allá de la ilusión! Para encontrar la opción creativa continua,  en el intercambio de fluidez profunda entre los seres especiales, generando descubrimientos profundos y sorpresas anheladas…¡Más allá de la ilusión! Buscando las palabras sensitivas, no estrechas ni cortas, sí tiernas y dulces.Ir al encuentro de la risa, preámbulo de lo que va a llegar, lo que está por venir.¡Más allá de la ilusión!
Sin ruegos continuos, ni amores ocultos, sin confusiones ni errores, bogando por el cielo en búsqueda de caminos ciertos, queriendo y amando en todos los proyectos  que pasan sin interrogantes, llenos de fe,  sin pensar en equivocaciones de ayer, de hoy, de mañana.
¡Júbilo de vivir más allá de la ilusión! Con promesas de amores verdaderos,  con emociones plenas,  intensos deseos de vivir el hoy derrochando ternura y dejándonos cobijar en este lugar especial del entorno que nos rodea.
Amar sin temores, ni dudas ¡más allá de la ilusión!

Lo inesperado


Sin pedir, ni suplicar llegó alguien a mi vida para amarme con paciencia, ternura y dulces palabras, sin pedir nada a cambio, sólo tiempo, el tiempo que logrará que lo ame con mi amor escondido, en lo hondo de mí.
¿Por qué cuando menos lo esperas pero cuando más lo necesitas,  suceden estas insólitas consecuencias?
Es que el amor que vas dando por doquier llega a alguien, le abres tu alma a su alma en un surco profundo y hondo.
¡Océano de amor! Que nos lleva a lo inmenso, a una vida plena, vibrante, brillante de luz.
Lo inesperado está cerca, casi tocándonos, es esa opción que ligada con la oportunidad hace que el Ser se descubra en otras perspectivas, en otras dimensiones.
Lo inesperado, llega con calma, ¡calma del alma! Parece... ¡clamar calma! Está muy cerca, casi a nuestro lado, contemplándonos anhelantes de encuentros.
Somos viajeros de acontecimientos imprevistos, inesperados, pero estamos juntos celebrando la vida y por reflejo todos nuestros instantes esperados plenos de sonrisas, sorpresas, causalidades.
Siénteme, mis poemas internos están a tu lado.
¡Lo inesperado como un suspiro volátil llegó!
¡La vida es un esperar eterno!
¡Qué alegría saber que en cada hora algo que está viniendo nos espera! ¡Ay!, no quiero sentirme pájaro perdido necesito que lo inesperado me alcance!
Busco el espacio justo por dónde tú me encuentres y yo te reciba con júbilo y alegría, como lo inesperado...

Instante mágico


¡Oh! Sin esperar el momento, el instante mágico llegó, alguien sin saber por qué, despacito,  como en una búsqueda cierta,  un sortilegio inesperado entró en mí vida para renovar mi fe en la amistad verdadera y el amor del ser humano. Apareció sin intereses mezquinos como una llama viva que es la que acrecienta el verdadero Amor de los hombres.
Juntos ya siempre por la despedida al borde mismo... Adios del separarse pero el instante mágico perdurará por siempre.
Las consecuencias de este acto Divino es como esa piedra que cae en un estanque en calma y que trasmite un oleaje hasta la orilla.
¡Ay! ¡Cuántos momentos perdidos que no se perdieron nunca!
Y viniste tú de lo oscuro, con joven paciencia honda,  sin que te pesara el paso que traías tú, tan joven, para mí, pero tan sabio.
¿Por qué este encuentro no buscado? ¿Cuál es la razón de que mis tiempos y mis amores estaban perdidos en la nada?
Ahora me siento plena, sé que alguien en este mundo insólito y misterioso piensa en mí y percibo la plenitud que me rodea.
Ahora me nutro, me entrego, recibo, me expreso y voy encontrando paulatinamente mi lugar
Y el ir genera descubrimientos insólitos, sorpresas, sonrisas, ternuras, sencillez y gozos.
¡Instante mágico! Hacer de  la nostalgia escondida, arrinconada, perdida, un recurso... de gozoso futuro.
Cuando la relación entre el Ser y su entorno se hace necesaria, espontánea, el ser se nutre y va encontrando de a poco, paulatinamente, su lugar, su cueva, su refugio.
¡Oh! Ya no más desesperación, sí sosiego! No más adioses, de día, de noche, adiós riendo, adiós  llorando...

viernes, 3 de agosto de 2012

Amor distante


 No toda distancia es ausencia, te busco en el sin fin del mundo, a ti, el ser seductor, el ser carismático. Por las circunstancias del destino estaremos lejos o por caminos diferentes o por los inevitables signos de la vida. Amor distante pero lejos y cerca la vez, senda sin rumbo que nos lleva a encontrarnos en los confines del mundo.
Entre nosotros la distancia no existe estamos juntos aún en la lejanía,  el amor nos une y nos hace que nos busquemos.
Barcos de luz, nos llevan a estar más cerca, barcos de tiempo con alas que zarpan y nos alejan para otra vez volver  a estar juntos.
Barcos que llevan nuestro amor distante, como olas, como alas,  para vivir cada instante como si fuera el último.
Barcos de tiempo con tránsito lento y lejano que nos llevan a encontrarnos en el distante horizonte  en el gran amor nuestro.
Barcos de nuestras mentes, amarremos los recuerdos al puerto del olvido  y vivamos el presente aún a la distancia.
Nuestra brújula, huérfana de norte  marca la distancia hacia la inmensidad del encontrarnos.
La vida ¡qué sentimiento de alegría! Música del alma, luz que nos guía, sin largas esperas ni vanas ilusiones.
Gracia inesperada que vino y nos envolvió y riendo juntos las ansias de amar nos llevaron al tiempo del vivir  tenue que no ata, sólo es esencia de sentir amando.
El viento fuerte y universal nos acerca y desde la nostalgia de los recuerdos vividos nos junta otra vez para una unión pura brotando desde nuestras almas donde ya no habrá más despedidas.
¡No más silencios ni distancias entre los dos!

Mito de amor


Solos en el mundo, únicos,  símbolos de pureza  y dulzura, la Diosa Afrodita los amparó siempre, llevan en sí toda la potencia del amor y los ineptos de amar los han perseguido, los casi exterminaron,  para nutrirse de esa savia de eterno amor.  
En Asia, Turquía, Anatolia, aún resisten el asedio del hombre algunos pocos, se vieron en América en época de la Nueva España.  ¿Existen? ¿Dónde?  ¿Cuándo?
Símbolos de amor y de pasión se borraron de la historia de no ser más que el puro anhelo de aparecer otra vez.  Hoy trovadores le cantan buscando su unicornio azul.
Son especiales, como especiales también los seres que entre escombros, estíos, inviernos derrumbados, galopan su curso de vida, lento antes,  pero se desviven de ansia ahora por empezar otra vez el secretísimo que se nos olvidó y hay que reconquistar con la sangre y el alma todo lo que se creía perdido.
Unicornio, su figura, símbolo de poder sensual, buen augurio pureza y dignidad real así como de energía espiritual y creativa, es y seguirá siendo misterio sin resolver en el mundo.
El cuerno del unicornio parece ser el recipiente o cauce de su pensamiento y también puede ser el órgano, tercer ojo, en que radique su misterioso sentido.  
El gentil unicornio ha conocido el vacío de los ecos, es un ser salvaje.
No se deja domar, no tolera bridas doradas ni aperos de seda. ¿Por qué a mis pies le crecieron alas y siento deseos junto a las estrellas en el universo?
¿Por qué quiero volar entre unicornios míticos? ¿Por qué mi amor se ha despertado en lo recóndito de mi corazón? ¡Qué, por qué sonrío, todos me preguntan!
Y mi corazón ansía saberlo, sólo sé que tú, el único, el especial, ha vuelto a hacerse oír con su voz de sonido dulce como el del unicornio. Amor que arrulla este milagro sublime y etéreo.
Mi unicornio azul ayer se me perdió y desapareció pero ¡oh!, milagro de milagros, hoy reapareció con su cuerno de añil pescaba una canción, saberla compartir era su vocación.
Pronto, muy pronto, quisiera tenerlo conmigo, amante de mi vida, entre cantos dulces y palabras tiernas. Tú eres mi unicornio, en tu risa, en las alas tibias de mis sueños.
En el unicornio existe amor como en el eco de tu nombre, la agonía de tu ausencia.

Sol en la Tierra


Girasoles con luz cambiante, grandes, enormes e imponentes que guardan en su centro el misterio de la vida y la dulce tristeza de la soledad, son soles en la tierra, con un contorno amarillo que los ilumina como dorándolos con rayitos de calor desde el amanecer.
Girasoles, giran y giran buscando su amor para besarlo con tranquilidad y paciencia. Tristeza sienten al no poder por siempre contemplarlo, ya que con la oscuridad de la luna llega y se oyen sus llantos en la negra noche.
Los girasoles son una prueba de un más allá, una prueba viviente de esperanza, con sus tallos erguidos y sus sonrisas nobles, seducen con sus corolas almidonadas de estambres y dorados colores alumbran todo su entorno.
Con enormes suspiros, llena de frutos su alma, elevan al cielo su gozo de vivir. Íconos del amor, inocentes y puros presienten el aroma vasto del campo.
Coronan la flora con eternos estallidos de dulzura.
Con destellos de fuego, en medio de la soledad de los llanos, los trigales envidian tu sino y tú en cambio te elevas entre cardales.
Apenas la boca del día se abre para tragarse la noche, el girasol levanta su frente y se pone a mirar la luz de arriba. Fija está y la sigue contemplando todo su camino.
La figura del sol es esta humilde flor, su mundo entero. De noche guarda su calor la luz que ha recibido como el mayor de los tesoros. ¡Qué belleza encierra su corta vida descabellada de azafrán e ínfulas de luz!

Lluvia de verano


Se siente llegar, el olor de la madre tierra, nos envuelve. Las nubes grises, como algodones de plumas, se acercan desde el horizonte.
Esperamos con ansia inquieta  lo que de lejos se acerca.                                                               
El viento, gran aire, preludio de lo que vendrá nos envuelve y empuja y triste bandada de hojas acuciadas por el aire, revolotean como alas de papel y tornan vuelo.
Las primeras gotas se sienten llegar, arcángeles revestidos de túnicas de chubascos trayendo despacio, sin apuro, espadas de agua que llegan a la tierra y resuenan en el aire.
La grata lluvia de verano refresca el aire caliente y poco a poco el sendero desaparece.
Todo reverdece en el agua y la lluvia, los árboles majestuosos la esperan con ansias y los pájaros quietos en sus nidos, se acurrucan y dormitan.
Aguaceros, peregrinos del sueño estival con música de gotas que rítmicamente nos acompañan en esta tarde especial.
El agua deslíe la conciencia, una a una empapa las imágenes, se agitan sus reflejos y en la memoria llueve otra vez como en nuestra infancia. Lluvia de verano que sin apuro nos lleva a cálidos recuerdos.
Ya las estrellas aparecen y el cielo se sonroja, las últimas gotas de lluvia  caen entre las hojas.
El agua inundó mi alma, porque tarde más completa no puede existir, las gotas de lluvia, pianistas celestiales con su melodía regresan el amor del mar a la luna.
La lluvia de verano nos brinda con su música, como a través de un velo irreal, la paz perfecta y plena de la naturaleza en su total apogeo.

Vida marina


No hay silencio profundo en el fondo del mar, las criaturas marinas ensayan sus preludios de amor. Todos tienen su voz, sus canciones, y hasta sus lamentos profundos. lanzan risas cantarinas, veloces, corriendo, danzando, saltando en un caos calmo.
Las ballenas ensayan sus canciones de amor, que parecen quejidos lastimeros, volando hasta el sol. Hasta los peces pequeños conversan  sin cesar en tenues diálogos, los delfines rosados se acarician.
Se oye el agua vibrar, se oye el viento silbar  a la distancia y la tierra al girar.                            Se oyen muchas historias en el fondo del mar: los barcos hundidos con corazas de sal, son fantasmas que arrullan desde las profundidades del mar.
Los delfines en su danza taciturna se deslizan en la arena profunda, dejan las tristezas de sus ojos del color del océano infinito, en la oscuridad de los abismos.
El coro de sus voces candorosas y frescas te revelan su amor. De su amor total viene la reintegración perfecta del alma sus cánticos nos colman todos los vacíos  de felicidad y pesadumbres.
Los delfines nos invaden en un sinfín de emociones, en una perpetua devoción de tarareos sin fin. ¡Gracias por existir! Junto a las ballenas, símbolos de libertad se van a su destino, despacio, jugando esas grandes criaturas que se mueven en los muslos sombreados del agua, no hay mayor esplendor del gris que cuando la luz las platea.
Su respiración profunda es una exhalación.  Los delfines y las ballenas y todos  los seres vivos del fondo marino danzan entre las aguas y los barcos hundidos.
Vida en el fondo del mar, mundo cambiante en el gran vacío pleno de júbilos y cantos.

Fuego en la naturaleza


Tropeles de sombras huyendo en islas a través del fuego desatado. Nubes sofocantes, rojizas, deslumbrantes.
Humaredas negras inundan el aire. Puro y diáfano de ese día inesperado.
Fuego en la naturaleza, desatado, ni cómo, ni porqué, es la naturaleza en forma cambiante avisando al hombre sus quejas y llantos.
El viento agita las ramas del bosque, desatando entre cenizas polvo y  brasas.
La curvada línea de fuego se dispersa por doquier y los árboles se quejan, lloran, gritan.
Con un dolor angustioso la naturaleza sufre doblemente, la tierra se reseca, los árboles mueren.
Jamás el fuego jugó su mejor rol. Pero poco a poco va retrocediendo sin bramidos ni crepitaciones.
Es el final de un día inesperado, del dolor resulta un nuevo crecer, un amanecer lluvioso, gris, que a sabiendas existiendo los brazos y caen las lágrimas de la naturaleza para exterminar el fuego al final de los caminos.
Y allí donde el fuego destruyó una nueva vida verde, aún sin crecer, espera el momento de surgir con más fuerza y más energía para que el paisaje de primavera torne otra vez verde. Esplendoroso, mágico, hacia el último cielo, para resurgir en primavera con las alas de las leves y primeras golondrinas.
De las cenizas el misterio de la luz y de la vida nació múltiple el viento como un Ave Fénix, esencia del fuego, que del humo su vuelo emprendió extendiendo sus alas, brillando como la luz del sol para cuidar al mundo entero.
¡Símbolo viviente de la inmortalidad y de la resurrección!

Faro de luz


La noche es la gran  duda del mundo, oscura y misteriosa. Triste noche, ronco huracán, borrascosas nubes sólo iluminadas con la luz del faro a la distancia.
Se confunden el cielo, la tierra y el mar pero a lo lejos, el puerto, cobijo y albergue seguro, e siente cercano próximo al faro lengua de fuego que recorre el mar tenebroso.
Entre nieblas tenues, tu cuerpo de piedra, con tu diadema de luz, arde como los astros en el cielo.
Faro de luz, silencioso y atento que ilumina peligros a lo lejos, rocas pérfidas, escollos áridos, señuelos que engañan a las naves.
Faro de luz, norte de los navegantes, eres la gran advertencia del peligro inminente. Desde lo profundo del mar, traes a la costa pacífica y segura a los que en larga ausencia anhelan el llegar.
Tu lumbre, divina aureola de la noche, refleja el sol naciente. Torre de piedra con reflejos de luz que atraviesa el horizonte dando esperanza luminosa.
Relámpago de pura luz, sin trueno, silencioso, música, sin notas que sin rumor alguno está silencioso y eterno, presente siempre.
Luz del faro que ilumina el camino a la protección, seguridad, amando de noche a los ojos del cielo suprimiendo de lejanas que son las distancias del mundo la luz del final de un túnel.
El silencio de la luna cubre las sombras de la noche, junto a los destellos del vigía eterno.

jueves, 2 de agosto de 2012

Vehemente amor


Vehemente amor, apasionado, te amo intensamente, me debía bastar con lo que ya me has dado y pido más y más, cada beso tuyo me pide otro para cumplirse a sí mismo ya que tú nunca podrás dar otra cosa de tí más perfecta. Se cierran mis ojos esperándote, límpida, impetuosa como la voz primera porque tu entrega es reconquista de ti, vuelves a mí en cada momento entusiasta, fogoso, buscando mis más íntimos secretos.
Vehemente amor, efusivo, totalmente entregado a este querer de dos, por eso no te expliques tu amor, ni me lo expliques, obedecerlo basta.
Me hundo en tu querer, llenándolo de síes de gozos, de pasiones, de deseos sin fin.
La forma de querer tú es dejarme que te quiera.
El sí con que te me rindes en el silencio.
Tus besos son ofrecerme los labios para que los bese yo.
Vehemente amor, estoy abrazada a tí sin preguntarte nada, de miedo a que no sea verdad que tú vives y quieres.
Estoy abrazada a ti, sin mirar y sin tocarte, no vaya a ser que descubra con preguntas, con caricias, ese soledad inmensa de quererte sólo yo.
Vehemente amor, el firmamento resplandece cuando me acunas en tus brazos y me llevas las manos a tu pecho, amor, que desnudándote caminas sobre el muro que cerca mi silencio.
Mi piel se enciende con rubores de deseo y floto sobre el agua que mana mis recónditos adentros.
Sacúdanse las bases de mi sangre para que aparezca tu nombre contra el cielo.
Vehemente amor, te necesito a mi lado, cerca muy cerca, mi cuerpo enredado en el tuyo en un aire estremecido de ternura y bajado de altísimas esferas.
Tú eres para mí viola de amor que toca con sus notas cada fibra de mi cuerpo todo cincelado en nácar verde y perfil modelado en blanda cera.
Apoyada en el calor de tus hombros, enlazo las cimas de lo cielos en la tierra.
Creces hacia dentro de mis dedos y al roce y al llamado de tus ojos se alza de mi sangre un efusivo abrazo que te cobija muy dentro mío.
Vehemente amor, no quiero que te vuelvas recuerdo, sombra esquiva entre mis brazos, quiero tu ardiente cuerpo que me entregas entre tus brazos.
Eres mi felicidad, mi dicha toda, dentro de mi te llevo porque digo tu nombre.
¡Ven y tú llegas despacio y quedo!
¡Ven a mis brazos abiertos!
¡Ven con tu amor que me ata y me desata en cada lujuria de tu mirada errante con tu alas que me envuelven toda, con tus labios de amantes ardorosos y tiernos!
Seré tu pasión, tendrás que amarme con tu brazos redentores.
Vehemente amor, ¡cómo decirte que te quiero mío y me quiero tuya por toda la eternidad!

Enredadera de amor


Enredadera de amor, me envuelves en tu capullo entre hojas verdes y flores perfumadas, me siento atrapada entre tus brazos como una hiedra estremecida asciende mi vida sobre tu cuerpo y en mis manos tiemblan las estrellas.
Enredadera de amor, tiene forma de besos, de brazos, hacia mí, nos vamos juntos temblando de futuro, a sentirla de prisa, segundos, siglos, siempres.
Enredadera de amor, gozo, delicia lenta de gozar, de amar, de promesas vibrantes y tensas.
Suya me siento antes de su llegada, siempre lo espero con mis ojos cerrados ya que franqueará su paso abriendo la enredadera que nos cubre, su esperada llegada a lo imposible.
Te espero entre verdes follajes y campanillas azules que como nido de amor cálido y tierno nos cobijará y te siento venir por tus sonidos tan tuyos, viniendo de tu ausencia con ese largo rodeo que das para venir.
Enredadera de amor, abrázame con tus lazos, déjame sentir tus hojas verdes acariciadas por la brisa tenue en todas las madrugadas de nuestras vidas.
Enredadera de amor, no te enredes en el temor, que tus tallos no se sequen y sin flor no dejes que lazos del dolor quiebren tus raíces tiernas ahogándolas.
No permitas que tu vida se retuerza y caiga al vacío, no dejes que enredaderas del fracaso agarren fuerte tu destino.
Deja que lazos de perdón nazcan y broten en tu interior, sólo así podrás treparte como enredadera de amor. 
¡Vamos enredadera de amor, buscando siempre más alto!
¡Préndete con firmeza para florecer en el cielo ante sublime belleza!
No te rindas nunca llévame contigo siempre abrazada a mi amor, quiero estar en tus ojos como llama de crepúsculo y que tus hojas caigan en el agua de tu alma.
Apegada a tus brazos como una enredadera, las hojas secas de otoño giran en tu alma, recogen tu voz lenta y en calma.
Hoguera de estupor que en mi seno arde, dulce jacinto azul durmiendo sobre mi espíritu todo.
Enredadera de amor, eres mi existencia entera, mi eterna pasión, eres mi libertad, mi quimera, mi confusión, mi nota, mi guía, mi gran obsesión.
Descubrir tu voz de enredadera, anudarse a mis ojos vueltos hacia la noche y sentir el rastro de tu boca, sombra que se detiene en el misterio de mi cuerpo desnudo entretejido de hojas verdes.
Mi corazón tiembla como canto de nadie, soy tuya hasta tus raíces, soy sangre sin hambre, dolor sin dolor.
Gajito de enredadera, déjame estar entre tus ramas y llegar a la cúspide de tu amor enredada entre tus brazos.