Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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domingo, 2 de septiembre de 2012

Estarás en mí

Estarás en mí siempre, en ansia prolongada, incansable a través de los años porque esta espera del amor nunca concluye.
Me estremece el gran temblor del alba porque en arrullos tumultuosos te acercas a mí con desatada prisa ya que elegiste este corazón para anidar en él como escoge el pájaro el lugar donde cobijarse o cada mar su playa donde quebrarse.
Estarás en mí, acunado, protegido, amado, en un rincón de mi alma, rodeado de suspiros como aires fluyendo hacia la nada.
Estarás en mí, compartiendo mi alma y viviendo mágicas y delirantes fantasías.
Estarás en mí, tú, el único, el ser excepcional y singular que en plena sintonía me encontró como cáliz abierto esperando tu ternura, el calor, el vibrar de pasión.
Estarás en mí, porque te esperé que llegaras sin tener certeza de cuándo llegarías y tuya me sentí antes de tu llegada, tan aún vaga y lejana.
Te esperé con mis ojos cerrados y mi alma abierta y mi dicha como un capullo en flor, insomnio ya sin fin, por si no llegabas, tú el imposible, el esperado, en esta luz y no en luces soñadas.
Estarás en mí, en cada hueco de mi cuerpo y me estremeceré en tus brazos como alas leves de alondra y el trino de tu amor caerá sobre mí como la primera luz del día.
Estarás en mí entre mi dormido y virgen espíritu todo, que tu presencia despierta y sofoca de sonrosados pétalos de rosas, que como un gran revuelo inundan del gran gozo del mundo, mi alma toda.
Seré tu apoyo, tu nido, tu refugio, para ser felices en el esperado deleite del campo florecido del mundo nuestro del hoy…

viernes, 31 de agosto de 2012

Te siento


Te siento cada día rozándome invisible, sutilmente, impalpable, sin tocarme, te deslizas a mi lado y aunque sé que siempre te he llevado conmigo, eres siempre la suave, dulcemente imposible, mi lejanía luminosa. 
Te siento cada día cantar, más no sé donde, eres algo que vive más allá de mi misma y aunque siempre eres nube y horizonte lejano mi espíritu solitario te sueña siempre. 
Mi alma te busca tras toda emoción ¡Mi camino está lleno de tu nombre! ¿Dónde estás? ¿Dónde estás? Te siento llegar, muy cerca de mí, trastocas mi mente en un torbellino y quiero cantar con la voz del alma el himno del amor eterno, quiero abrazar con mi cuerpo de luna el templo de Eros de tu alma tranquila. 
Te siento, quiero sentir tu presencia huidiza, sumergiéndome en la luz de tus caminos, volar con el ritmo del viento hacia las alturas del amor y entregarme a ti para siempre en el éxtasis de nuestra unión secreta. 
Te siento, tu suave aliento ya roza mi piel, presiento tu ser que se acerca y como todo en mi vida es un presentimiento. 
Soy como hoja media desprendida que ya la agita sin llegar el viento, quedo hoja temblorosa y conmovida al imaginarte cerca de mí. 
Te siento, mi angustia y mi tristeza se han volado lejos, sólo aparecen chispas, destellos que calman en fervores tu presencia cercana en innúmeros espejuelos que sobre la faz de agua anuncian tu llegada. 
Te siento y en una agitación creciente, un festivo clamor de relumbres, de fulgores, proclama que estás ya conmigo en una paz eterna de amores y de goces. 
Te siento ya y entre luces, sombras, brisas, vientos, el cristal es la espuma surtidora como fugitivas centellas  refulgiendo en sus reflejos.
¡Ah tu voz lenta y triste, ya la presiento a mi lado! Eres mi sed, mi ansia sin límite, eres mi camino ansiado. 
Te siento y vas tiñendo con tu amor mis palabras porque todo lo ocupas tú ¡vivamos siguiéndonos uno al otro como el viento que lleva la hojarasca y sumerge de besos la distancia.

Prisionera del tiempo


Estoy entre sombras, en demasiadas visiones, pero mi vida algo tiene de plácido,  no todas son heridas, hay atisbos de momentos de amor y ternura que se cuelan en los resquicios de mi alma. 
Prisionera del tiempo ¿de cuál?, ¿del de Hoy?, ¿del de ayer?, ¿del de nunca? 
La vida tiene sombras y las pasiones que ya no existen, agonizantes, la ternura huída, todo lo amado que al pasar se olvida es fuente de angustiosas decepciones. 
Prisionera del tiempo, me escondo, huyo, corro y a hurtadillas lo dejo pasar sin que me encuentre para vivir el remoto porvenir que traerá hondos y vívidos cariños, ternura profunda y besos puros. 
Viviré amaneceres distintos donde la brisa juguetona bajará a dejar en mis alas ganas de volar, atravesar el cielo como aquel lucero. 
Y así como el águila vuela muy alto y se deja llevar, yo tocaré con mis labios tus suaves mejillas y así despertaré al amor, al éxtasis latente del corazón. 
Prisionera del tiempo que me lleva a soñar que forjo poemas en aquel instante, en el este ahora, versos nuevos, audaces, que afloran en un conjuro mágico. 
Prisionera del tiempo porque al escribir dejo de estar en el aquí y ahora, me voy a otro tiempo, a otro lugar buscando ritmos sonoros, potentes, graves otros como canto de aves con estrofas agudas excitantes, con rimas ricas de campanilleos agudos que tienen el don de la seducción de la palabra y del verso. 
Prisionera del tiempo, junto sílabas dulces como el sabor de un beso y en el hoy o en el mañana vuelan hacia hondas lejanías
donde mi amado las espera.
 
Y por un tiempo que a veces se confunde con la vida por lo veloz que pasa, inventarás una fábula y me harás creer que existes y que eres capaz de amarme por siempre. 

Y apareciste tú


Y apareciste tú, el desconocido, el esperado, venías despacio, sin prisa, sin trabas.
No me has hecho sufrir, si no esperar, yo sólo te esperaba,
con ansias de amar y ser amada.
Y apareciste tú, sabía que algún día vendrías desde el otro horizonte, amaneciendo a mi lado.
Tú, el deseado, el noble, el que me da paz y ternura y me inspira los poemas de amor pleno de anhelos y de ilusiones tiernas.
¿Por qué, pregunto, tardaste tanto en llegar a mi vida si tú no estabas ausente?
Y apareciste tú, te veo ir y venir, a tí, a tu presencia anhelada, que se termina en voz como en humo la llama en el aire, impalpable, sin tinieblas.
La forma de querer tú, es dejarme que te quiera, el sí con que te me rindes es el silencio, quieto y calmo.
Y apareciste tú, como un regalo del mar a mi pulso y a mi deseo, como una flor de cielo y me brindaste tu confianza, la que voy tejiendo con hilos de fina plata para unirnos en una red de infinitos lazos.
Y apareciste tú, sin el menor movimiento te expresaste libremente dando paz a mi alma.
Soy por tí, una persona distinta, creció en mi interior una calma que fluye y se alarga hacia el eterno fin,
Y apareciste tú, con una ternura vaga que conmovió mi espíritu y ahora cuando tú te acercas tiembla, medita, se recoge y calla suavemente.
Y por tí mis versos son ahora un pensamiento puro que se vierten como recuerdos de tiempos que no vuelven pero que en su trasfondo son imágenes del amor esperado, ansiado, en un lenguaje mudo sin voz ni palabra que en momentos de dicha suprema, tembloroso el espíritu habla…
Y apareciste tú, ahora somos dos seres que tiemblan y se aman bajo la luz de la luna que el paisaje baña.
Y por tí, un manto de fina llovizna cálida me cubre y me envuelve protegiéndome de la soledad sin esperanzas de amor.

Amor en vuelo


Golondrinas, se las ve llegar, en un vuelo perfecto, seguro, surcando el aire como arcos de luz.
Vienen ahora, en primavera, de lugares lejanos y rodean mi paisaje con suaves aleteos, bajando secretos divinos de otros mundos a donde huyeron para salvar su vida.
Amor en vuelo, mi alma se abre para recibir el gozo y la alegría de verlas rondando en suaves caídas mis retamas en flor y mi techo rojo y ventanas abiertas al todo. 
Anuncian lo tan largamente esperado, el calor tenue y cálido de los aires marinos. Flotan en el aire, en la luz clara del día, en aleteos rápidos y raudos. 
Golondrinas, símbolos del amor esperado, nos traen la felicidad anhelada  con su perfección de formas .Su plumaje corto y liso, su oscuro color algunas como azogue negro, otras azules con tenues blancos y rojos, destacan la diafanidad del cielo azul. 
Su silueta y forma inconfundible,  vienen de lejos ágiles y veloces  buscando el ansiado calor.
Amor en vuelo, su danza elegante describe en el aire luces de goces y alegrías de vida.
Sus corazones en latidos intensos me inundan de felicidades y alborozos, han  llegado a mí por fin, trayéndome a mi alma sus voces de amor.
¡Cuánta alegría nos brindan en sus raudos vuelos! 
Buscan sus nidos,  los del ayer y los cubren con sus caricias breves e intensas.
Amor en vuelo, venido de la inmensidad del mar para dar calor a mi alma y agitar las fuentes de mi ser. 
Golondrina, en tus alas llevas todo el tiempo la eternidad del amor y con tu aura tenue llevas mis letras,  mis palabras, mis poemas al compás de tu corazón a lugares remotos y lejanos para que en susurros acaricien el alma del que espero…

lunes, 27 de agosto de 2012

Palabras al viento


Palabras al viento, se fueron tras la cálida brisa, dejando en su eco, susurros en mi alma.
Palabras al viento, se llevan mis monosílabos, mis frases, mis palabras quedas, mis versos de amor, ¿a dónde llegan?,  ¿qué buscan?
Se maduran los mundos a su llegada, nada se puede ver ni tocar, sólo están arremolinadas, sueltas, desmadejadas, deshilachadas, destejidas, pero aún frente a todo, son Amor, Amor único que recorre el orbe, dejando estelas y perdurando en corazones puros y embelesados.
¡Santas palabras! Bajan por los tiempos milenarios, necesitadas por almas como tenues alas viniendo del ayer hasta el hoy y yendo al mañana.
¿De qué lejos, misterioso su vuelo arranca, nortes y sures, orientes, horizontes sin fin?
Palabras al viento, como innúmeras sombras calladas llegan a ti, mi amor, cada día más sentidas, cada día trasmitiéndote más mi todo entero, nunca desaparecen ni se escapan.
Y entre temblores de risas, como voz de vigía gritando ¡Tierra! llegan una a una a acariciar tus labios, tu rostro, tu cuerpo que siento ya mío.
Palabras al viento, todas en un sol tras otro se vuelven claras, soñando, cantan delante, detrás de ti, ofreciéndose sin guardarse nada, onda tras onda, rompiéndose en mil, cien sílabas en tus brazos.
Palabras al viento, se esfumaron de mi vida como la niebla al amanecer, para llegar a ti, mi amado amante, así es su destino y ¡qué confusión, sin ellas me siento perdida, mis sentidos se bloquean y mi cuerpo empieza a temblar!
Pero… sueño o realidad, las palabras no se han perdido, fueron hacia ti, en secreto, en suaves movimientos, llegando a tu mundo interior, bloqueando tus sentidos y haciendo que tu cuerpo temblara tan sólo de escuchar sus susurros.
Palabras al viento, libres, airosas, juguetonas, necesitadas, atraviesan cielos y cantos, mares y horizontes, ecos y silencios, fronteras y murallas, van a encontrarse, a inquietar o a asombrar al revelar lo sentido y expresado en todas las emociones que ellas conllevan pudiendo fundir tu corazón en un profundo acto de amor.
Palabras al viento, en volandas te envían belleza, alegría, paz que trasmiten en su canto la verdad de nuestro existir.
Palabras al viento, vírgenes, radiantes, van como fulgores en monosílabas, trisílabas, frases en busca de la aventura de estar en ti entregadas una a una en tu corazón apasionado.

Amor fugaz


Amor fugaz, breve pero intenso, profundo pero adolorido y yo a tu lado pronto sin tí.
Yo sola con la verdad de sentir la angustia, el tormento, el cielo negro de lo que pudo ser y se perdió en la oscura inmensidad.
Duró un efímero momento, pleno, vibrante y como pluma leve que se lleva el viento cambió mi vida al no estar en tus brazos, llevándome a un gran mundo a oscuras.
Amor fugaz, como un latido acompasado, todo trémulo de besarme o no, está la certidumbre: tu ausencia sin labios.
Fue un susurro sin luz, un suspiro silente que como gasa de amor pasó a mi lado dejándome sola con la verdad de no tenerte más.
Amor fugaz, duró tan solo un instante, ahora es tan solo un recuerdo de haberte sentido, casi en secreto, pasar los labios sin tus besos.
Salvación, fría, dura en la tierra, del gran contacto ardiente que esta noche está ausente, mi cuerpo te busca y mi frente quiere tocar tu frente, necesito ser amada aún en la distancia.
Amor fugaz, fue tan solo un instante cuando el destino nos cruzó a los dos, como transcurre el tiempo de un momento, cuando lo que dura es un tan solo adiós.
Llegó el amor de pronto y se marchó de prisa pero punzó mi corazón con una espina pero lo que dejó en mi alma no termina.
Amor fugaz, no pude retenerlo, sólo me dejó unas cuantas caricias apuradas y ninguna promesa de regreso.
Nuestras tardes, nuestras noches fueron sólo breves horas de dichas compartidas, las manos no eran tocar lo que hacían en nosotros, era descubrir; los tactos nuestros cuerpos inventaban, nuestras miradas no se detenían entre nosotros, pasaban a través de nuestros anhelos.
Amor fugaz, ¿cómo sabré de tu boca si tus susurros ya mi alma no tocan?
Las palabras brotan de mis dedos a las hojas que las esperan, alegrando mis tristes pensamientos que visten la nostalgia de lágrimas por éste, mi fugaz enamoramiento.
¿Es que fue fugaz o existe hasta este hoy en el que te añoro?, sí, te añoro, mi eterno amor fugaz, aunque tus susurros ya mi alma no toquen, mi deseo por ti se apaga y mis ojos que iluminaban tu rostro con mi deseo, éste se extingue, lánguido, derretido.
De a poco en breves períodos de mi vida sin ti, convertí el olvido en poesía, convertí el dolor en poesía, quedando una herida que sangra a veces y a veces se me olvida.
Pido amar de nuevo, sin dolor, sin heridas, sin olvidos y así, así, convierto mi ruego en poesía, viviendo un esperar con rumbo cierto. Lejanía sin distancia, ansiedad de amar sin ansia, sin tormentas en mi alma, sólo gozos de saber que existes y que me estás buscando entre horas del vivir que vuelan alto, esperando que me beses y me ciñas entre tus brazos por siempre.

sábado, 25 de agosto de 2012

Ilusoria ilusión


Ilusoria  ilusión, tiemblo de emoción al pensar que en cualquier instante leve, preciso, te he de encontrar y mirarme en tus ojos cual espejos de agua.
Eres para mi dulce materia firme en la que el mundo, con nieves o con sol, con pena o dicha me entregas tu amor, modelando entre tus manos prodigios, rostro y alma.
Ilusoria ilusión, noche no hay si me hablas por la noche, ni soledad si tu voz llega tan sin cuerpo, frágil y desnuda  porque tu voz crea tu cuerpo.
Nacen en el vacío espacio, innumerables formas delicadas y posibles de tu cuerpo y de tu espíritu.
Ilusoria ilusión, ya se acercan tus labios y tus brazos que te he buscado por doquier y alma de labios, lama de brazos, que por tu voz han nacido como invento de tu hablar.
Y a la luz del oír, en ese ámbito que los ojos no ven, todo radiante, se besan por nosotros, los dos enamorados que no tienen más día ni más noche que tu voz estrellada o que tu sol.
Ilusoria ilusión, delicadas, ardientes, nuestras almas se buscan por nuestro diferir, como por un camino donde no hay despedidas.
Y al final el hallazgo, el contacto de nuestros cuerpos, la unión pura brotando de lo que desunía.
Ilusoria ilusión, nos miraremos, en el triunfo de nuestro amor como en un agua quieta, no se verán diferencias, uno y uno, tú y yo, sólo se verá un rostro, amor, el que sonríe.
Ilusoria ilusión, plena de esperanzas nuevas, como quisiera tenerte a mi lado cuando me inspiras a escribirte un poema, con pasión, mi cuerpo el  tuyo reclama letras de amor en papiro grabado.
Ilusoria ilusión, pienso que danzamos juntos con el viento y volamos abrazados como un sagrado ritual de dos amantes cuyas mentes libres quiebran prejuicios, soñando locuras de imágenes insólitas.
Ilusoria ilusión que me lleva por el camino hacia el mar que brilla con la luna llena, esperándote ansiosa de tenerte en mi vida despertando despacio el ansia de amar.

Diálogo interno


Diálogo interno, palabras volátiles, sutiles a veces, buscando la verdad interior, otras veces bruscas, violentas, entrecruzando voces con silencios olvidados y secretos. 
Diálogo interno ¿a dónde me conduce? ¿Qué busca en mi alma taciturna y triste y en mi corazón vacío de amor?  
Nadie fue capaz de reemplazar el amor que tú me dabas y el que tú mismo me inspirabas, hay silencios que no son silencios cuando se ama, son ecos profundos, suspiros que arrebatan el cuerpo y el alma y que surgen cuando hemos sido cautivados de manera total y profunda como lo has hecho tú conmigo. 
Diálogo secreto, mundo mudo de palabras que vuelan en mi interior y balbucean, murmuran, se hunden en las noches lúgubres hasta que finalmente se encuentran en el nivel de las raíces donde se confunden todos los sentimientos. 
Diálogo interno que vive en esta mujer poeta y mi espíritu como casa abierta, no tiene llaves en sus puertas e invitados salen y entran sin casi darnos cuenta. 
Diálogo interno de palabras aladas, sagradas,  plenos de sentimientos, a veces antagónicos, otras veces coincidentes en búsqueda  de la cordura, la verdad, la armonía, la fidelidad de sí mismo. 
Diálogo interno, lucha entre palabras que conllevan a la búsqueda de las fuentes del pensar a buscar la esencialidad del existir.
Son vahos de misterios, espejos de nácar, de lágrimas húmedas, que me llevan a existir a través de la vida, a existir a través del tiempo. 
Diálogo interno que conlleva a entrecruzar todos los pensamientos, del ayer, del hoy, del siempre, marchen por otro rumbo para no conocer el dolor, el miedo ni la tristeza sin limitaciones, sin entredichos. 
Me siento vulnerable, desnuda, pero habita en mí, en el fondo de mi alma, un camino que pide a gritos, que clama… por ser recorrido. 
Diálogo interno, retumban las preguntas, los ecos contestan, buscando la entrega total del signo que ilumine el camino que nos lleva, en su trémula espera,  al gran amor a través de nieblas, nunca bastante claro pero sí seguro y total. 
Hallazgo al fin de coherencias de palabras unidas, enlazadas, colmadas de luces en el arco de los cielos, bajando de  tiempos del ayer hasta el hoy.

Nuestra historia


Nuestra historia, sólo nuestra, la vivimos con total intensidad por cielos abiertos, verdes follaje, flores de jacarandá en campos de amor.
El cáliz de ambrosía que alzamos juntos nos condujo al umbral total de la felicidad.
Nuestra historia, con altibajos, de lejanías y cercanías, de discordias y armonías nos conducen a esta nueva existencia.
Nuestra historia que como un río que corre rumoroso, resbaladizo, zigzagueante, nos lleva uno junto al otro, viviendo momentos de intensas emociones.
Los dos, unidos como alondras, nos arrullamos en las noches de estío bajo cielo estrellado.
Nuestra historia en la que somos protagonistas de amor de amores entre velos espumosos de azahares blancos y cerezos en flor.
Cuando estamos juntos siento alas en mis ojos y nubes de música en mis manos. Siento en mis pies enloquecidas olas y jilgueros de viento en mi garganta.
Nuestra historia nos hace acercar uno al otro y todo en nosotros quiere volar, quiere ir a un arroyo rumoroso, quiere enredarse en un balcón de arroyos grises y perfumes amarillos.
Nuestra historia nos hace vibrar y acercarnos siempre aún desde lejos, entre alondras y palomas, nos atraemos desde la distancia que es verde y planicie pura y nos llevan a abrazarnos entre hojas frescas y aguas de espejos caminantes.
¡A fin estamos juntos! Y me ahogan tus ramas de piel caliente. Me sacude el elixir de tus caricias cual sibilino pájaro de fuego.
Nuestra historia aturde todo nuestros sentidos y queremos sentir ese cerco que nos rodea y hace confundir nuestros cuerpos, nuestro aliento, nuestra piel, nuestros ojos de humo y de mundo sin final.
Apaguemos el viento que delira y nuestros temores indefensos y llegaremos juntos, muy juntos a la perfección del amor.
Ésta es nuestra historia, solos tú y yo, nuestro cuerpo perfecto, nuestra historia de dos, nunca impredecible pero sí eterna.
Nuestro amor es historia compartida como una huella que no se olvida, una lágrima en la almohada, un suspiro que no acaba.
Cuando nos abrazamos, tu piel de nave humedecida, me sacude, me desdobla y me eleva.
Somos dos, nacerán de ahí y de mí nuestros abrazos como nacen en tu boca las flores encarnadas que dejas en la mía.
Volaremos juntos, nos tragará el viento y distancia luminosa nos hará soñar en que hoy… tal vez mañana… quizás un día los dos estaremos en nuestro nido de amor.

No sé quién eres


No sé quién eres, tú el que me busca, desde un lugar lejano queriendo escuchar mi voz, salir en mi búsqueda. Intentas estar a mi lado furtivamente, despacio, sin prisa.
Estás muy cerca dejando señales, signos, casualidades, suertes, imprevistos repentinos.
No sé quién eres, expresas con sentimientos tu necesidad de saber de mí, quién soy, para crear un lazo entre tu ser y el mío, entre nuestros entornos y quieres espontáneamente expresar y encontrar paulatinamente un lugar en mi vida.
No sé quién eres, pero me das el motivo necesario para soñar y el aliento profundo para continuar permitiendo que la flor de la esperanza renazca para seguir. Vas poco a poco generando descubrimientos, sorpresas entre los dos, ideando oportunidades de hacerse en opciones válidas .
No sé quién eres, pero sabes estar y esperar con infinita paciencia a que nuestras vidas se encuentren en el mismo camino como un recurso de gozoso futuro y como con un toque divino mis suspiros fluyen pensando en quién eres tú.
Eres como una gota de serenidad suspendida en agua como bálsamo que calma mis ansias de amar aún no conociéndote.
No sé quién eres, pero siempre estás queriendo saber de mí.
En lo que nos separan laten, nos llaman, ávidas, las victorias futuras esperando.
Poco a poco, me buscas como por un camino donde hay encuentros de dos seres que nunca estuvieron juntos.
No sé quién eres, pero con perseverancia y paciencia, día a día, te acercas más a mí, tu voz lejana se acerca y murmura sin vernos palabras de amor muy dulces y tiernas.
Logras al fin que piense en ti aún en esta cierta distancia y mi ser se abre para albergar algún día, un espacio para aguardarte si es que llegas, en una red de ansiosas idas y venidas, de vuelos, en cercos sin prisión para quedarte reclinado en mi vida en arrobada calma de paz y sosiego.