Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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martes, 4 de septiembre de 2012

Habitas mi morada


Estás aquí intangible e ingrávido, habitas mi morada interior, como el refugio, tu nido precario pero cálido.
Aquí, los muros de mi alma guardan secretos inconfesables, misterios expectantes, pero profundos para defenderte de los vientos que inclinan la vida.
Habitas mi morada, mi Yo interior, donde la paz reina por doquier y el manantial de la dicha que emana en el jardín de mi alma te reconfortará de todo el dolor del ayer.
Bajo la sombra de mi morada el amor iluminará los días y las noches.
Habitas mi morada, mi espíritu todo, la soledad es ahora compartida y flotando alto, muy alto, las sonrisas serán nubes que volarán hasta el cielo infinito.
Habitas mi morada y entre sus muros tú y yo apartados del ruido y de las sombras, sin miedos ni dudas quebraremos el umbral con la paz de nuestras almas.
En este lar interior, muy nuestro, soñaremos con bosques floridos y nos dejaremos ir a las cumbres del lucero.
Estás aquí, muy dentro de mi yo, en mi morada que con dulzura y amor hace iluminar el goce de tu mirada.
Ya no más neblinas que envolvían tristemente mi alma, mi corazón ahora descansa en la rama breve de tu pecho, en la esencia de tu ser.
Es tiempo de que juntos suspendidos en la nada, entre versos y romances, cobijemos con ternura el amor que se asomó entre nuestras almas y así con hilos infinitos tejeremos la vida sintiéndonos amados.

Escúchame


Escúchame, tú el que estás entre todos y entre nadie.
Te llamo con todos los ritmos con un conjunto mágico y poco a poco los ritmos indóciles se acercaron juntándose en las sombras, buscándome para que tú me escuches.
Quiero con sones agudos y graves hacerte saber que te extraño, necesito tu presencia, tu espíritu, tu todo.
Te bordo frases de oro, con música de laúdes, para que te lleguen mis poemas todos tuyos.
Escúchame, son mis palabras envueltas y ocultas como en un velo y con máscaras de raso y terciopelo, mis palabras son de un amor total, pleno de sentimientos místicos y humanos.
Escúchame, que te llegue mi voz a tu corazón con mis versos a los que le di olor a heliotropos y colores de amatistas.
Escúchame, aún desde lejos y a pesar del tiempo, llega a mí y cree en mi poesía, es tuya.
Mi amor es árbol florecido, hoguera de estrellas, río de música, llovizna de jazmines que te busca para sentirme amparada y protegida.
Escúchame, a través del aire te lleguen mis palabras tiernas como nardos, que no se pierdan en el vacío absoluto y sin fin.
Escúchame y siénteme estoy a tu lado y a tu lado vibran en mi pecho las trompetas radiantes de latidos y caricias.
En secreto te susurro al oído, escúchame, mi silencio te ama.
Escúchame, mi palabra exacta y mis versos compartidos guiados por la luna van hacia
tí…

Sueño efímero


Sueño efímero que me trae recuerdos imborrables de tristezas lejanas, cariñosas memorias que vibran cual sones de arpa, tristezas profundas que en sollozos estalla dormida o despierta.
Sueño efímero, se va raudo, veloz, a los confines del tiempo, llevándose de mi alma palabras tiernas y calor de besos.
Sueño efímero, fugaz, perecedero, que no vino, ni con un suspiro, ni una lágrima, ni una nube me nubló la frente.
Fue tan breve que se llevó el amor hacia los confines del mundo ¿Cómo haré para encontrarlo?, Sueño efímero no serás más pasajero ni breve, volverás a mí y al son de mis palabras podré transmitir en un instante el amor que detendrá su vuelo para ir hacia ti y murmurarte muy cerca versos de alas.
Sueño efímero, serás eterno, duradero, no te irás con el olvido y no darás ni una vuelta atrás, estarás conmigo para juntos con amor, como luz de estrella, brillar en el cosmos,
Sueño efímero, aléjate pronto, ve por otros valles, desiertos o mares, no te acerques más no quiero tu lenguaje mudo y momentáneo, sólo a mi lado, quiero sueños eternos, perdurables, poblados de amores ya vividos y por vivir.
¡Sueño efímero recoge tus alas y retorna al lugar de donde viniste! Quiero recuerdos deliciosos que vuelvan por siempre en glicinas empapadas de gotas de rocío…

Calla amor

Sin palabras…para expresar lo que siento por ti, así me quedé aquel día sin palabras, no importa, no son necesarias porque a través de los ojos nos podemos decir todo.
Cada mirada que nos regalamos puede expresar los sentimientos, cada mirada desnuda el alma y nos da pautas de cómo seguir al instinto.
Con la mirada puedo decirte te quiero, te extraño, te amo, te necesito, sin romper el bendito silencio que nos inunda, nos envuelve, nos da espacio para soñar con el nuevo encuentro.
En silencio sin palabras podemos expresar este amor que se refleja en los rostros, amor que no se puede disimular porque es más poderoso que cualquier obstáculo.
Silencios que nos dan alegría de vivir, en contemplación mutua.
Benditos silencios que me adormecen el corazón y lo hacen flotar en el inmenso e inconmensurable firmamento.
¡Calla! ¡Calla amor! que las palabras son sólo eso…palabras que vienen a socavar el amor, sólo ponen peros al sentimiento.
¡Calla! permanece callado, el silencio es sagrado, recorre cada milímetro de amor,
Sólo con tu mirada puedo encontrarme en tus ojos, mariposas vuelan a tus labios sin pensar en hirientes palabras, las que te dicen te quiero
Silencios que nos llevan al tiempo hacia atrás, en la distancia de nuestras vidas, descubriendo caminos secretos sólo mirándonos y nos acercamos más uno al otro en las noches nuestras….

lunes, 3 de septiembre de 2012

Candidez amorosa



Candidez amorosa, mis pasos de alondra, pisaron el otoño húmedo y te sentí volar entre la fronda indiferente de viejos pergaminos, te fuiste lejos, a lugares inciertos.
Quise seguir tu vuelo solitario, quise amarrar mis ojos a tus amadas alas, quise rehacer mis dedos con tus plumas, quise volar cerca de ti, entretejiéndome entre tus cálidas caricias.
Candidez amorosa, inocente, crédula, creía fácil seguirte y tenerte cerca, más tú volabas, volabas…
Autómata, juguete de papel y cielo y te tragaba el viento y te mordía la distancia luminosa.
Y yo, soñaba… soñaba… que hoy… tal vez mañana… quizás un día yo sería la rama de tu nido.
Candidez amorosa, entre trinos y cantos, versos y metáforas, tejiendo nuestro hogar para ser tuya en nuestra rama y donde allí posarás tu piel con el ahogo de tu aliento.
Pero el tiempo pasó, lento, muy lento, no hubo nido, tú volaste…
Fuiste un cuento, mi sueño, mi leyenda de otoño en serenata.
Candidez amorosa, cuando mis ojos gritan tu nombre en la soledad de la distancia imperdible, el recordar el abrazo de tu piel, de nave humedecida, me sacude y me hiere, me desdobla y me eleva, buscándote en esa distancia lejana donde tú te resguardaste, te escondiste.
Mi vida es ahora un cielo trivial de sueños locos que llenas con tu aliento de viajero errante y taciturno.
Aprieta mis deseos, caliéntame las carnes con tu pasión de viento.
El sol será mañana un plato de lujurias y tú serás mi boca y mis manos desgajadas.
Candidez amorosa, ¿adónde me conduces? ¿Por sendas de ingenuidad, candor, inocencia?
Creo en todo lo que me rodea  y a veces agobiada, debilitada, por creer en imposibles, me tiendo en el manto oscuro y plácido del campo abierto a la noche y entre las estrellas rutilantes me voy en tu búsqueda con tus sueños y pensando imposibles, que nuestro amor como pájaro sin alas, se acurruca desarmado en nuestros cuerpos, en nuestras bocas, en nuestros corazones.
Candidez amorosa, canta el río mojado de tipas y empedrados en la sed del silencio y en el anhelo como lenguas de fuego se consumen nuestras formas fundidas en el tiempo inagotable.
Placeres y gozos, caricias que desgarra, besos que dibujan nuestros rostros temblorosos.
Es nuestro amor que muere cada noche para nacer… y volver a morir a cada instante.
Amor mío, desboca los temores indefensos, mi aliento con tu boca, haz mi piel con tus ojos de humo y del mundo sin final la comunión de una eterna entrega.

Embrujamiento de amor



Embrujamiento de amor, hechizo encantado que encendiendo velas donde el viento sacude mi negra soledad, me lleva a evocar el pétalo de tu sombra que vive en la eternidad.
El silencio me sigue, pienso en tu sonrisa y tu sonrisa está conmigo y sigue clavada por siempre en mis ojos detrás de tu perfume que se negó a partir.
Embrujamiento de amor, la lluvia desgrana el gris de tu mirada, mi angustia se prende de cada gota pordiosera que me regala el recuerdo de tus ojos plomizos y aleteante.
Me fascina lo que tú eres para mí, el fino aliento de la aurora y el abrazo de sentimientos mansos.
Eres el conjuro que en mis días de tormentas la claridad ladina que perfora nubes, la placidez del agua que en mi piel revolotea.
Me seduces, me encantas, me hechizas y toda esa cosquilla que se mueve por mi sangre, te llama y te siente mío para siempre.
Embrujamiento de amor, cabalgando en vientos de perfumes y oro, consumí tus besos de mariposas y miel, tus caricias me ataron a la sombra de tu fuego y en tus palabras enredé mi alma para siempre aunque mi cuerpo te siguió febrilmente por caudales de tiempos perdidos.
Soy tu niña, de la piel de nácar, aún en este otoño mío y acaricio el silencio de tu ausencia, porque desde tu lejanía siento tus caricias venir a mí, febriles y con desatada prisa que en galopes de metal y plata llegan a mi cuerpo nostalgioso y anheloso de tenerte entre mis brazos, donde bulle mi amor pleno.
Embrujamiento de amor, con la fuerza vital de la Tierra, me interno en mí misma, salvaje y primitiva para lamer mis heridas y renacer bajo la lluvia, soy quien soy y sé que soy un alma tejiendo amor.
¿Quién me ama más que tú?
Con un hechizo de callado empuje se te sintió venir desde soterrados soñadores, lindes de tierra por los cuatro lados, bajar y subir desde tinieblas seculares a luces que como miraderos de amor se ofrecen a nuestras almas de antes.
Embrujamiento de amor, toda canción está impregnada de él, esperando que tú sepas como sentirlo, amanece en el papel, dejado por el viento y en una blancura indecisa, va directo hacia tu trémula espera y acercándose va como goces que llaman, suenan, como no estrenadas.

domingo, 2 de septiembre de 2012

Busco la felicidad


En los profundos rincones del Ser con misterioso capricho se esconde de mí la felicidad, me hace guiñadas y me sonríe, creo verla detrás de un ramo frondoso de alelíes, detrás de algún beso pasajero, de un fugaz y alegre te quiero.
Busco la felicidad, traviesa se esconde de mí, como un hada jugando al escondite en el bosque.
Pero sé que tarde o temprano la hallaré dormida debajo de algún fresno que cobije su alegre cantar.
¡Felicidad te busco! Dulce hada déjate alcanzar que mis manos te quieren alcanzar, mi corazón te anhela y en cada esquina puedo ver tu ropaje alejarse de mí y luego acercarse con total descaro y alegría.
Pequeña ¡no te escondas de mí! Deja que mis manos puedan alcanzarte, que mi alma toda pueda sentirte y tomarte como suya…
¡Oh felicidad, intenso sentimiento!, que nos lleva a un estado del ser perfecto y sublime.
Siente mis caricias, quédate conmigo porque juntas tú y yo podremos hacer que un pedacito de mundo cambie para bien…
Felicidad hazte presente con aromas de glicinas por el alba pura entre vergeles escondida.
Estoy esperándote detrás de fragantes aromas desde largo tiempo atrás y te veo por las noches debajo de las estrellas, ¡ven y búscame aunque sea tan sólo un instante!