Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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martes, 23 de octubre de 2012

Vuelo del alma


Vuelo del alma, frágil y etérea que se eleva vagando inmersa y callada en el suave viento dejando que vuele sin contar las horas.
Cómo céfiro suave duerme mi aura nívea y en la luz del primer día tanto tiempo esperado y tanto tiempo olvidado mi alma voló como hálito fresco entre sueños y risas, danzando sorprendidas, trenzando pasos leves.
Vuelo del alma, en busca de la esperanza, entre ardores de pasión y abrazos de amor.
La buscan los sauces temblorosos llorando contra mi piel y los rizados nenúfares suspiran a mi lado.
Vuelo del alma, libre y solitaria, que se va lejos, muy lejos, a los confines del mundo buscando trasmutar la tristeza en felicidad y encontrar los júbilos del mañana.
Y llegó de pronto entre su vuelo raudo, un rayo con luz de fronda que revoloteaba con su alegría.
Mi alma toda estalló en risas, tan suaves, risas tan hermosas de cristales desgranados que en claros trinos, trémulos mis besos volando fueron en la búsqueda del amor sin límites.
Vuelo del alma, vuela alto, muy alto, no te quedes en el medio del camino, porque allá, adelante… ¡algo te espera!.
Vuelo del alma, que me lleva entre fragancias místicas de sueños a crear versos que nacen de mis manos en noches donde dibujaba en el cielo mis alondras con alas y juegos, mis ríos con sabor a secretos.
Vuelo del alma, buscando en calma la luz de tu mirada, enrejadas sombras en mis noches, durmiéndose la luna en el silencio del firmamento azul del recuerdo.
Vuelo del alma que se esconde en el infinito, se alarga como el mar cuando se esconde, sin barcas ancladas en ningún puerto y sin poemas guardados con desvelos ni extraviados entre letras.
Esas donde encontré por vez primera nitidez de las auroras, extasiando la ausencia para que el olvido no duela.
Vuelo del alma, ve y busca el libro de añoranzas y en odas de almanaques despiertos guarda en el santuario los versos olvidados.

Profundo letargo


Profundo letargo, en la oscura noche, vivo ausente en esta vida, siempre esperando el amor que como el sagrado Yarumi, que nace después de la quema del suelo, renazca mi espíritu adormecido rápidamente para luchar contra la indiferencia, la ignorancia, la soledad no buscada, que destruye sin darme cuenta mi amor guardado y escondido en lo íntimo de mi ser para que alguien lo encuentre, el esperado y la fe y la esperanza vibren en mi alma donde en duermevela intacta esperan un toque de magia para latir con mil ansias.
Profundo letargo, del que pretendo encontrar una luz prestada que me haga creer que alguien en el ayer de ayeres me amó sintiendo que mi amor lo envolvía en una plenitud sublime.
¿Puede ser cierto que mis mensajes de amor, en mis ardientes ensueños golpeen con dulzura tu alma y colmen tu existencia liberando de tu espíritu esa leve ternura que en mis sueños percibo?
Profundo letargo, desazón de inquietudes, déjame estar con mis ansias de amar y ser amada en el Hoy con el amor verdadero, el que conmueve y hace volar a través del tiempo llegando a conocer el paraíso entre tus ansiadas caricias.
Profundo letargo, déjame libre, vivir con alegría, sin afanes, ni desvelos, compartiendo mis sueños con los sueños de mi amado ausente.
Profundo letargo, llévame a poder olvidar el sufrimiento pasado, el dolor estremecido, las tristes desilusiones, las amargas angustias e
ir por los caminos donde la mutua ternura de dos almas que se aman se deslice suavemente hacia el existir de la felicidad plena.

Alborada


Ya brillan los colores de la aurora fantástica, incierta, velada en su manto de fino tisú.
Alborada, las flores despiertan y el amor en armonía con la luz del alba ilumina nuestras almas.
En el verde del bosque se van abriendo las alas y el viento huye a su gruta en el frescor de la madrugada.
Nuestros cuerpos se alumbran, quietos y callados, esperando el canto roto de un grillo, la queja oscura de un agua, como sol quebrando la alborada con rayos fundiéndose en espejos.
Alborada, misterio develado bajo el ritual del canto de los pájaros que con gotas de rocío, dibuja en las palmas de tus manos, mis besos como brasas apasionadas.
Alborada que se asoma y es testigo de cuanto nos amamos en una secuencia de torrentes de amores, aproximando nuestras almas con ternura, riendo en el alba pura del éter.
Alborada donde se aloja toda la soledad inexplicada, horas lentas, pausadas, que nos llevan al abrazo cálido y al aliento con lágrimas de un todo en esta nada.
Reimos en el alba pura del éter precipitando de mis ojos a tus ojos.
Alborada que hace cambiar la mañana pálida con una sonrisa sonrojada que tú creabas, dibujándola en mi rostro.
Alborada, traes claridad absoluta, transparencia impoluta, limpidez como en el fondo del río, dando a nuestro amor, horas de luz, claridad sin posible declinar.
Percibo en la alborada que me abraza un símil del edén que me sublima y me lleva hacia ti mi amado amante, como una llama de plata, una flor, una sonrisa que se abre maravillosa en la luz que nos envuelve.

lunes, 22 de octubre de 2012

Incongruencias de la vida

Invadiendo mi silencio



Invadiendo mi silencio, tú el que intentas murmurar constantemente tus palabras sentidas de amor no dejando que me encuentre a solas conmigo misma para borrar de mi mundo interior, antiguas desolaciones.
Quiero mi silencio mudo incluso hasta el viento que toca mi oído, ni el eco que se asoma a burlar mi voz.
Hoy necesito soledad, el cielo está oscuro, la luna se ha ido, las flores no tienen la esencia de ayer.
Las aves volaron dejando su nido, me siento sola, pero sé que tú vendrás al grito desesperado de ¡vuelve a mí, no me abandones, necesito tu amor!
Invadiendo mi silencio, estoy en penumbras con todo mi hastío y en cada suspiro lloro una oración que clamo en silencio porque sé que todo fue pasado y que tú vendrás a mí, dejando en tinieblas, dolores ya idos.
Invade el silencio todos mis espacios, mi vida marchita navega sin ti, en un triste andar se mueren mis pasos, te buscan sin tregua para que me traigas al Hoy donde tú me esperas.
Invadiendo mi silencio, sin ningún encuentro, sé mi amor, vigía de esta silenciosa que quiere regresar de su viaje interminable en el desierto de su alma y que su corazón, de la mano dulce de la brisa, llegue hasta ti.
En la caricia de tu voz, yo era el umbral de tu presencia, yo estaba en la sombra de tu nombre, yo habitaba en ti, pero en mi mundo de silencio, no te encuentro y un profundo dolor invade mi corazón.
No me dejes estar en el completo olvido, hazme llegar sólo una caricia leve, el recuerdo de una sonrisa, la mano dulce de la brisa y acércate con ternura a mi mundo de silencio.
Invadiendo mi silencio, tú, sin prisa, despacio, lentamente, te vas adentrando en mi mundo para hacerme beber la fuente de la vida, aquella que dejé sin casi darme cuenta.
¡Ven! ¡Entra en mi alma y hazla renacer! Que poco a poco tu magia invada mi ser despertando sus deseos de gozar y amar y así lograrás detener el tiempo entrando al silencio de mi alma para vivir contigo suspiros leves y caricias cercanas.
No quiero que seas en mi mundo de silencio un simple reflejo en mi imaginación y que al despertar mis ojos no te lloren.
Invadiendo mi silencio con tu presencia en mi cuerpo para darme la flor del amor de la vida que hoy desvela mis pensamientos con silencio de olvido.

Ecos de besos no dados



Ecos de besos no dados, resuenan en  mi alma como alas rotas de aflicción y deseos reprimidos, esos instantes que no se olvidan, tan vacíos, devueltos por las sombras, tan vacíos, rechazados por el tiempo.
Ecos de besos no dados, ese instante que pudo ser tierno y pleno de gozo, pasó despacio por mi lado y mi cuerpo desnudo, desnudo de sangre de alas, sin ojos para recordarte, sin labios para recoger el zumo de tus mieles, se perdió en el canto de los helados campanarios.
Los suspiros del mar me humedecieron las únicas palabras y los besos no dados por los que vale vivir.
Ecos de besos no dados, fue tan solo un instante breve de la nada acurrucado en una eterna espera en la cueva del destino, sin manos para decir nunca, sin labios para besar los tuyos.
Ecos de besos no dados, como dueños del silencio, son como una tribu de palabras mutiladas y de tibiezas no recibidas, se elevan entre montañas hacia las nubes, lejos, muy lejos, en una partición de sol en pequeños soles negros.
Hay en la espera del beso un rumor a lilas rompiéndose en la lluvia gris del alba.
Ecos de besos no dados, soy como una viajera, mujer poeta, que ha dejado su cuerpo junto a la luz y ha cantado la tristeza de lo que nace.
Mi alma sin tus besos se estremece toda, volcándose en la madre de las tinieblas.
Entre hilo e hilo de su tejido de espera encierra el anhelo del beso no dado, guardado como tesoro en el mundo para mí perdido entero sin ti.
Ecos de besos no dados que pasarán entre el frío, el viento, la lluvia, el trueno, resonando por un minuto de vida breve en los confines del mundo, danzando como palabras de amor en paraísos no encontrados, que saltan de estrella a estrella, de sombra en sombra.
Voy por galerías donde vagan los besos que no encuentran mis labios, esperándolos, sabiendo que no llegarán a mí.
Todo sonido en eco tuyo me lo convierte el alma que te espera y ahora en esta hora inocente me siento en el umbral de mi mirada como sonámbula en una cornisa de niebla esperando despertar como flor que se abre al viento en un camino de espejos donde los besos son dados como encantamiento creciendo solos en la noche pálida, enlazando fuegos de silencio, ingenios en espejos de triste transparencia. 

Rescataste mi vida



Rescataste mi vida, tú, el único, mi numen  mi inspiración divina que no me dejaste caer, ni doler, me envolviste en piedras verdes de la noche oscura y me devolviste a la vida serena y calma.
Como vigía de mis poemas hiciste de mi alma un canto arrepentido, sin temores, dudas ni falsedades y me llevaste a mirar mi entorno con inocencia como si nunca hubiera sido herida ni lastimada.
Rescataste mi vida, quiero mirar tu rostro amado para que se aleje de mi para siempre el miedo del engaño como un pájaro al borde filoso de la noche.
Ahora, en éste mi otoño, me hace sentir como una niña de tiza rosada en un muro muy viejo que súbitamente lo borró la lluvia.
Rescataste mi vida, que ahora mi corazón se abre como el retoño de una flor.
Todos los gestos de mi cuerpo y de mi voz, hacen de mi la ofrenda, el ramo que florece, el viento en el umbral.
La noche es de los dos, se dispersó la niebla y mi memoria es la sed de tenerte junto a mí, en mi fondo, en mi recuerdo.
Al negro sol del silencio tus palabras doran mi vida, por eso escribo, no estoy sola, hay alguien aquí que tiembla.
Rescataste mi vida, voy en busca de quien soy, peregrina de mí, voy a la que duerme en un país al viento.
Rescataste mi vida, disipaste la niebla verde de mis labios y del frío gris de mis ojos y mi voz, ahora, a tu lado, canta con amor tierno y dulce.
Arcano sueño, ahora, ya, no más aparecerá el antepasado de mi triste sonrisa y hay candados pero no llaves y hay pesares pero no lágrimas.
A ti te debo todo lo que soy ahora, tengo mañanas luminosas, no más noches sufrientes.
Rescataste mi vida, mis manos enamoradas del viento acarician tu amado rostro aún ausente y desde mis espejos, guardo, en mi cofre de memoria todo el olvido del ayer.
Te has llevado mis angustias, mis miedos temblorosos, mis delirios hondos, ahora por ti baila la luz en mi sonrisa, mis manos palpitantes se desnudas y te buscan para que me enseñes a vivir junto a ti.
Rescataste mi vida, y mis brazos insisten en alcanzar al mundo y la danza salvaje de la alegría inunda mi corazón.
Mis esperanzas se renuevan, mi existir es ahora un pájaro en alto vuelo hacia un horizonte sin fin y el soplo de la luz inunda mi mente cuando escribo las palabras de amor que me hacen sobrevolar como una dinastía de soles.

viernes, 19 de octubre de 2012

Pequeñas promesas

Señales de prodigio



 Señales de prodigio, entre mil asombros está sonando tu canción, sus acordes acarician mis sentidos y sus letras, con hermosas alas van alegremente…dulcemente entrando en mi vida. Moldeando con su bella afinación matices que adjudican galas, exaltados en gloriosa melodía. Que entre versos de amor y notas han fluido como por milagro y comienzo suavemente a tararear, a entonarla, frase a frase procurando seguir su compás, degustando sus aires y tonadas. 
Melodía de prodigio, con mi voz…intentando corear un jolgorio, que entre estrofas nace y me cubren con su ritmo más y más, y su melodía me envuelve con su garbo y cantar. Es saeta con gracia modulada, es su voz maravillosa con mágica dulzura que en el aire vuela suavemente. 
Es presencia en recuerdo que te nombra. Es calor y sonido como en un ensueño singular que vigila en cada tono muy airoso y desplaza su imagen reposada, gentil, salpicando el todo con un alborozo que asombro. 
Melodía de prodigio, que acaricia los sentidos, me fascina, se modula la emoción… Un cosmos de irresistibles sonidos, inminente consecuencia de tu voz.Ópalo que abrillanta sus colores, me cautiva…se encandila la ilusión…Un infinito de seductores tornasoles, inminente consecuencia de tu fulgor.
Regocijo que desboca los latidos, me convoca…se inflama la ilusión… Elixir que inmortaliza el sentimiento, me sublima la calidez de tu melodía de prodigio. 
Tus notas y letras de amor son sonidos que acarician, arrebatos de emoción, aromas que iluminan, fulgores que cautivan, laberintos de ilusión. Melodía de prodigio, un silencio nos llega y con él, el eco que ya tu melodía ha pasado, con palabras aclamando que solo escucha mi mente. 
En su ahogo silente me dice que el encanto de tu melodía de prodigio y su presencia se han fugado. 
Quiero seguir recordando y anhelando, escucharte y escucharte nuevamente y en mis poemas que me regala el alma, en un don de ensoñación quiero que contemples mi amado, mi mundo interior colmado por tu paz interior y tu melodía de prodigio.

El arte de amar



 
El arte de amar consiste en vivir y el arte de vivir consiste en amar.
Cuando la palabra brota refulgente del corazón trae suspiros hondos cuando florece, es cuando en los ojos nace la estación en que las pupilas se iluminan de amor.
Nacen de mi alma versos y estrofas, formando caricias en mis manos y enamorada, fascinada totalmente hago del amor un sublime placer.
Siento que mi corazón me exhorta a actuar como su emisario y mi voz te susurra dulcemente mis sentimientos cándidos en la luna frágil de la tarde nuestra.
Sin hablar, en un silencio distante, nuestros labios temblorosos de tentación sentían los latidos en ansias verdes, azules, en ondas para rendirse en las mieles de la pasión.
El arte de amar nos eleva a la cima más alta del más allá, al momento tan perfecto, tan sin par, imposible en lo mejor del placer de estar tú y yo juntos.
La esencia del amor está en los ideales de la paciencia entrelazando mieles, pasiones intactas como tejidos de hilos.
Es un don, un diseño ideal, meditando juntos aprendemos a amarnos más.
El arte de amar es saber proteger y cuidar esa ilusión nacida sin saber por qué, frágil y perfumada sin atrevernos a tocarla por miedo a que desaparezca en la nada.
Amar es una mirada que se enciende, una voz que penetra, una necesidad de caricias, un mundo de dulzura, una sed de ternura, es cantar y bailar, respirar y sentir, abrazar y mecer.
Mirar juntos esa puesta de sol, escuchar el murmullo de las olas, volar alto en el cielo mecidos por el suave viento.
El arte de amar es proteger la vida, vivir momentos únicos e inolvidables, compartir alegrías y tristezas, luchar juntos siempre.
Quiero llevarte en mis pensamientos y sentir tus brazos rodeándome cuando cierro los ojos, diferenciar tu aroma y saber que eres tú quien está aquí a mi lado, demostrándome que amar es un arte que llevamos siempre con nosotros pero que tan solo desarrollamos cuando hallamos a ese ser mágico que nos arrebata una ilusión para convertirla en realidad.
El arte de amar es poder volar sin alas y sentir en el pecho perfumado con rosas y calas, es abrir un fino abanico y desplegar sensaciones y perderle el miedo a las emociones cuando los suspiros se vuelven canciones.
El arte de amar es saber besar, acariciar y encender la pasión, es la gloria a alcanzar y eso ¡amado mío!... eso… eso es celestial, en el cielo monosílabo de ser dos queriendo vivir.

Recuerdo y sueño




Recuerdo
(Tu presencia erguida y enhiesta a mi lado, sintiéndote cerca, murmurando, pausadamente palabras dulces de amar).

Sueño
(Contigo siempre, danzando juntos una danza sin fin iluminados por la luz temblorosa de las luciérnagas que nos cubrían creando nuestro mundo propio)

Recuerdo
(Tu mirada cálida, soslayando susceptiblemente mi cuerpo todo, invadiendo, deliciosamente, mi alma que se abre toda para ti)

Sueño
(Con tus brazos, rodeándome como lazos de tejido con ternura y con tus caricias anhelantes y briosas)

Recuerdo
(Tu voz grave, profunda que inundaba con amor mi mundo interior, produciéndome un gran regocijo pleno)

Sueño
(Con nuestro lecho puro de hierbas frescas y mantos de flores nacidas como brotes con gotas de agua en el profundo vergel)

Recuerdo
(Tus dedos largos que con suavidad y ternura recorrían los caminos del amor a través de la pasión que nos unía)

Sueño
(Con nuestros amaneceres juntos en armonía con el viento entre luces inesperadas sin fantasmas de dudas)

Recuerdo
(Tus labios, que, húmedos y tibios, recorrían sin tocarme mis temblores ansiosos de que tú me alcanzaras y me envolvieras con tu cuerpo amado)

Sueño
(Con nuestros silencios que nos unían en un siempre, entre melodías armoniosas y perfectas)

Recuerdo
(Tu rostro amado, grave y sereno que con mis manos lo recorría como un sendero único y secreto)

Sueño
(Con nuestros viajes por lugares mágicos donde vivíamos alegrías sin par)

Recuerdo
(Cuando recorrías mi alma trazando, con tibieza, el mapa de mis rutas con ansias de conocerme toda)

Sueño
(Con tu imagen esfumada que desde lejos, del más allá, viene hacia mí entre brisas de soles olvidados)

Recuerdo
(La forma en que me amabas y entre placeres y gozos nuestro existir transcurría)

Sin un instante de duda, de desdén o de abandono, sin una necesidad de gratitud, sin un olvido, sin dejar de sentirme tuya, siempre

miércoles, 17 de octubre de 2012

Lejanía del olvido


Me acordaré algún día del viajero silencioso, lejano, sombrío, que me amó en el pasado.
Hombre que volvió del olvido, que miraba mis ojos como si fueran un río.
Ese hombre me quiso en vano, ya que para mí está en el olvido, fue ceniza de todas las hogueras.
Años que yo sentí crecer dentro de mí como un remanso de melancolía y tristeza.
Él vivió sólo un día fugaz en mi vida, no pudo ver la luz que de mi emanaba.
Lejanía del olvido quiere golpear a mi puerta, dile que yo no te espero, que fuiste parte del pasado, que ya fue.
Lejanía del olvido, soledad ya terminada que la vi marcharse y sin atisbos de añoranzas, ni de leves aleteos, de memorias sin curvas, ni escondites, te fuiste al olvide total del que no se vuelve atrás.
Mis manos que te acariciaron un día, se volvieron piedras, cenizas, barro, no pueden buscarte, ya no quieren pasar del invierno oscuro en que están para encontrarte otra vez.
Lo pasado, ya con un fin, no retrocede, los años, días, minutos contigo, que compartimos para ti no eran de verdad. No supiste entrar en mis venas, al amor intenso, único, el que te lleva a un sendero sin desvíos.
Nuestras distancias ya están mojadas, kilómetros de noche y auroras campestres nos separan. ¡Qué hubiéramos sido tú y yo juntos!, muy juntos, tocándonos el amor a pesar del espacio pero paso a paso buscándonos de un océano a otro hasta que todo nuestro alrededor fuese un fundirse en dulzura y estar juntos apretados como si la tierra y la vida recobrara su vigor, sus raíces, sin soltarnos nunca al viento.

El umbral


El umbral, principio y comienzo que me conduce a una dichosa arquitectura de música y de formas.
Es el origen de la primera ola del mundo, me siento libre, sin sombras ni tormentos que pesen sobre mis espaldas.
En el umbral paso a convertirme en puente de dos mundos que en el infinito, allá muy lejos, las olas saltan sobre mí y me llevan a mi amor que me está esperando.
Dintel que me conduce sin cansancio ni pesares, cruzando tierras húmedas y sombrías.
Desnuda, envuelta en una túnica de agua pura y transparente para llegar como azucena florecida
a mi amante con júbilo y sonrisas.
El umbral me permite abrir el tupido follaje del vergel florecido y cortar como golondrina, el cielo suave revoloteando como calandria y rosas de primaveras lejanas, en búsqueda del que me hará llegar en éxtasis envuelta en fragancia de un amor nuevo y puro.
Y como un acceso de luz la roja mañana del día esperado, de un arco iris radiante, él vendrá hacia mí y me colmará con todo el mar en su pecho, con el amor intenso y profundo que existe en su alma. El umbral de la oscuridad y la ansiosa espera del amante está colmada de dicha suprema despierta el amanecer azul de la mañana y la ansiosa espera del amante está colmada de dicha suprema y el horizonte se irisará
de música y poemas en los que la luz del agua tendrá cintas y lazos para unir a los amantes en el mas alto vuelo de dos almas que vibran y cantan.

Incongruencias de la vida



Incongruencias de la vida, nos golpean sin saber por qué, nos atrapan, nos deshacen cuerpo y alma en pedazos de cristales rotos, rompiendo nuestro equilibrio interior.
Nuestro corazón se rompe en absurdas e inadecuadas situaciones que de seres del submundo aparecen para destrozarnos y hacer manar lágrimas de angustia por nuestras mejillas haciéndonos sentir el vacío de la ausencia del amor.
Las metáforas de la vida cambian, se presentan notas divagantes en las conversaciones íntimas de nuestros corazones.
Incongruencias de la vida, imprevistas, divagantes que entre signos y quejidos se nos presentan sin sentido alguno en laberintos de emociones encontradas.
Aparecen sin sentido ni causa como centellas de maldades, las desconocidas iras soterradas que se yerguen frente a nuestras almas y quieren azuzarnos en amarguras, polvo, sañas y sequías de espíritu.
Incongruencias de la vida, despropósitos que como armas se alzan frente a nosotros en tiempos lentísimos, en minutos rápidos y en nuestro interior nos defendemos atrapando el sentimiento que nos hiere con puños, entre grumos de gritos.
Sucumbimos al enojo y una gran incapacidad nos impide vislumbrar las nubes alumbrando la tierra y el sol invernando de a poco.
Debo ser indiferente, no desgastar la vida tan valiosa de vivir sin pesares ni dolores, quedarme quieta, no desarmarme nunca.
Hablar, pensar, llorar, gritar, ir, amar, vivir y morir entre risas, cantos, alegrías y alborozos de amor.
Lozanía de tocar el cielo entre limbos terrestres.
¿Cómo he de ser feliz frente a la adversidad?
¿Quién descifra la vida?
Incongruencias impropias, frente a ellas el silencio absoluto, sí la búsqueda interminable de poemas de amor ya conjugados que se van vertiendo de a poco entre mantos y velos de tinieblas semioscuras en noches grises en papeles que ansiosos los esperan.
Incongruencias de la vida, la calma de nuestro espíritu limpia todo lo inadecuado, lo indebido que nos hace sentir tristezas sin fin.
Volemos muy alto escapándonos de los funestos recuerdos, remontémonos hacia horizontes claros, diáfanos que nos conduzcan al olvido y poder amar sin límites ni miedos ni temores  en el lecho nupcial de algas y flores iluminados por la luna que como nota errante se había extraviado en su cantar.
Vivir la vida a pleno, soñar entre versos y cantos y no dejarnos llevar por extravíos de otras mentes que sólo están en la oscuridad absoluta.   

Desilusión desgarradora