Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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viernes, 2 de noviembre de 2012

Ahora que no estás


Ahora que no estás, las horas pasan más lentas, el río corre despacio, el viento se detiene y tu alma ausente de mí hace que mi corazón vibre sin compases de alegrías y felicidades.
Ahora que no estás, quiero llorar e inundar mi olvido piadoso, mi corazón atravesado por el dolor de una traición que como espina me ha herido profundamente.
Ahora que no estás, rodeada de sinsabores, llena de mil preguntas que agonizan en mi mente sin respuestas.
Todo se perdió en un inmenso abismo.
Aún entre tantos devaneos  quiero no dejarte ir.
Ahora que no estás, invoco a los dioses del amor, para que iluminen tu alma y despiertes de tus incertidumbres, tus indecisiones, tus vagas ideas y me regresen tu amor intacto.
Ahora que no estás no hay instante en los días de mi vida en que sin quererlo te piense y suspire y en las noches te sueño conmigo.
Ahora que no estás lleno las páginas en blanco y escribo recuerdos palpitantes y existentes que a tu lado viví.
Te conocí tan de tiempo, que en tu amor me recuesto, cierro los ojos y camino sin errar, a ciegas, sin pedir nada a esa luz lenta y segura con que se conocen las letras y formas, pensamientos e ideas que me llevan a creer que tú eres, mi invisible existir .
Ahora que no estás, que te has ido, diciéndome que no me quieres, que has encontrado otro amor, ¿qué le digo yo a mis labios para que dejen de nombrarte?
Tengo preparado el cuerpo para el dolor y el beso que no te di con la sangre en su sitio, quedará dormido en mi regazo hasta el día en que quizás llegue alguien que me ofrezca sin más espera lo que tú no supiste dar.
¡Ay amor si me quisieras, si volvieras a mí aunque sea un instante, sería el gran día que con sólo una palabra abrirías las puertas de mi corazón!

Diálogo interno


Diálogo interno, palabras volátiles, sutiles a veces, buscando la verdad interior, otras veces bruscas, violentas, entrecruzando voces con silencios olvidados y secretos.
Diálogo interno ¿a dónde me conduce? ¿Qué busca en mi alma taciturna y triste y en mi corazón vacío de amor? 
Nadie fue capaz de reemplazar el amor que tú me dabas y el que tú mismo me inspirabas, hay silencios que no son silencios cuando se ama, son ecos profundos, suspiros que arrebatan el cuerpo y el alma y que surgen cuando hemos sido cautivados de manera total y profunda como lo has hecho tú conmigo.
Diálogo secreto, mundo mudo de palabras que vuelan en mi interior y balbucean, murmuran, se hunden en las noches lúgubres hasta que finalmente se encuentran en el nivel de las raíces donde se confunden todos los sentimientos.
Diálogo interno que vive en esta mujer poeta y mi espíritu como casa abierta, no tiene llaves en sus puertas e invitados salen y entran sin casi darnos cuenta.
Diálogo interno de palabras aladas, sagradas,  plenos de sentimientos, a veces antagónicos, otras veces coincidentes en búsqueda  de la cordura, la verdad, la armonía, la fidelidad de sí mismo.
Diálogo interno, lucha entre palabras que conllevan a la búsqueda de las fuentes del pensar a buscar la esenciabilidad del existir.
Son vahos de misterios, espejos de nácar, de lágrimas húmedas, que me llevan a existir a través de la vida, a existir a través del tiempo.
Diálogo interno que conlleva a entrecruzar todos los pensamientos, del ayer, del hoy, del siempre, marchen por otro rumbo para no conocer el dolor, el miedo ni la tristeza sin limitaciones, sin entredichos.
Me siento vulnerable, desnuda, pero habita en mí, en el fondo de mi alma, un camino que pide a gritos, que clama… por ser recorrido.
Diálogo interno, retumban las preguntas, los ecos contestan, buscando la entrega total del signo que ilumine el camino que nos lleva, en su trémula espera,  al gran amor a través de nieblas, nunca bastante claro pero sí seguro y total.
Hallazgo al fin de coherencias de palabras unidas, enlazadas, colmadas de luces en el arco de los cielos, bajando de  tiempos del ayer hasta el hoy.

Cómo decirte


¿Cómo decirte que te busco en el más allá, en horizontes, en el orbe todo?
¿Cómo decirte dónde estás, tú, el ausente, el inquieto peregrino, el aventurero, buscador de amores ocultos?
¿Cómo decirte que espero que vengas a mí, despacio, en silencios umbríos?
¿Cómo decirte que te busco en cada sombra?
¿Cómo decirte que en el bruno rincón veo tu figura esbelta como esencia luminosa rodeándome en su cerco de amor?
¿Cómo decirte que te bebo con mi aliento, que te acuno con mis labios, que te trizo con mis abrazos?
¿Cómo decirte que me abraces para susurrarte, suavemente, que eres el amado esperado, el misterioso ser que inundó mi alma?
¿Cómo decirte de mi vacío encendido en los espejos rotos de tu espíritu desdibujado que me ahoga desde tu distancia?
¿Cómo decirte, al fin, que te amo más allá del amor, que te deseo más allá de tu cuerpo, que dominas toda mi razón, desgranando mi piel?
¿Cómo decirte que te quiero mío y me quiero tuya hasta la eternidad?
¿Cómo decirte que extraño tus caricias leves y suaves, tus abrazos de silencio, mi imagen en tus recuerdos?
¿Cómo decirte que extraño tu voz, ese bálsamo errabundo que me busca en la oscura lejanía?
¿Cómo decirte que mi angustia espera tu presencia para seguir existiendo para ti?
¿Cómo decirte que si no te encuentro mi pasión se convertirá en polvo de cenizas y tendrás que armarme buscándome con tus besos intensos y furtivos?
¿Cómo decirte que necesito tus labios y tu aroma de amor en flor para que no exista más en mi vida esta ausencia tenaz?
¿Cómo decirte que añoro tu presencia para sentirme como naranjal en flor donde los azahares me hacen temblar de felicidad?
¿Cómo decirte que extraño tus manos ruborosas, plenas de caricias y calor?
¿Cómo decirte que me ames para que sea mi piel de abeja tibia palpitación cerca de tu corazón?
¿Cómo decirte que cerca de ti, tus ojos con sus fuegos de amor, de cálido verano me atan a ti en cada mirada errante?
¿Cómo decirte, amor, que al estar junto a ti, una música áurea del éter, lejano, colma mi alma en plenilunios no más solitarios?
¿Cómo decirte que te ruego que me ames como un narciso bebido por el sol de la tarde mientras mis manos buscan el agua de tu manantial?
¿Cómo decirte, ya ahora, en este instante, entre canciones y leyendas que tejen nuestro amor que lo nuestro perdurará por siempre?

En un rincón de mi alma


El secreto íntimo


El secreto íntimo, mi secreto escondido entre hilos de seda y entretejido con recuerdos cobijados con un manto de ilusión.
El secreto íntimo guardado entre ocultos lugares del corazón, nadie podrá saber nunca lo que esconde, ansias de amar, anhelos de vivir, felicidades transparentes entre luces multicolores.
El secreto, mi secreto ¿quién podrá resquebrajar el capullo donde está envuelto y encontrarse con el existir de mi vida?
Sólo podrá ser quién me ame con ese único amor perfecto que descubra las fibras más íntimas de mi ser.
El secreto íntimo no es un solitario enigma, es una red de intrincadas formas, de infinitos límites, de inescrutables contenidos donde mi alma guarda lo más íntimo de mi ser.
El secreto, mi secreto es el que en mi mundo interior vaga, se acurruca en lugares cálidos para vislumbrar la verdad de lo oculto en mi ser.
Mi yo interior lo escudriña, lo analiza, quiere saber el por qué de su existencia ¿qué es lo que guarda tan celosamente? ¿fantasías ocultas? ¿verdades a medias? ¿amores desvanecidos?, ¿reprimidos?
El secreto, único, irrepetible,  propio, sólo mío, donde duermen el amor y el deseo escondidos anhelando que en un resonar de campanas al vuelo, encuentren lo que están esperando, el ser conocido, el aire tibio de una noche de amor y desvarío.
El secreto, entre agobios y tristezas inundado de llanto y de quejas de dolores quiere escaparse de su escondrijo húmedo y tubio y encontrar el aroma perfumado que sólo un alma noble y pura lo pueda recibir.
El secreto íntimo, te siento rozándome invisible, sutilmente impalpable, en mi mundo interior y aunque sé que siempre te he llevado conmigo eres lo único, lo solitario  entre todas mis emociones.
Quiero que vengas tú, el amor esperado para compartir en nuestros instantes juntos este secreto tan íntimo y tan celosamente guardado para que cantemos juntos con la voz del alma el himno del amor eterno, sin subterfugios, sin huidas, sin heridas.
El secreto íntimo, compartido al fin con un presentimiento es como una hoja medio desprendida que ya la agita sin llegar el viento, hoja temblorosa y conmovida.
Mis ansias, mi angustia y mi tristeza desparecerán buscando en la dura realidad de la vida la belleza del vivir.

Desengaño



Desengaño, tristeza y dolor, la verdad afloró en un soplo del tiempo, la traición y la cobardía inundaron mi alma.
Aquel a quien yo consideraba mi ilusión de amor quitó su máscara y en un momento su verdadero yo, se atrevió a ser girar mi vida en esquivas y lastimeras quejas de llanto.
¿Quién es capaz de producir este desengaño tan humillante huyendo rápidamente después de la traición?
¿Qué buscaba al romper la unión, tan tiernamente atesorada, que creí que existía entre los dos?
Desengaño, por fin puedo decir que se rompieron las cadenas que me tenían presa.
Gracias doy al cielo por este gran milagro ¡no más humillaciones! ¡no más mentiras!
Desengaño, acíbar amargo y cruel, te amaba demasiado para merecerlo, te entregué mis vanas esperanzas, ¿quién te ha conferido el derecho divino de juzgar y el don de herir y lastimar a quien tan sólo te ofreció amor?
Al fin, todo terminó, dejé de ser el recurrente destino de tus falsas caricias, de ser la corriente perpetua de tus falsas mentiras.
Ya no eres más el fulgor donde se anidaban mis anhelos, arrasando mis sentidos a las alturas inolvidables del más allá.
¿Quién eres tú para ostentar como bandera al viento tus malignas verdades plenas de apetitos prohibidos?
¿Por qué crees tener el don de la persuasión para engañar por falsos caminos a quien te respetó y te dio todo su cariño?
Desengaño, triste y doloroso, has dejado de ser mi dulce amor, el prófugo príncipe enamorado que busca aventuras mortales y peligrosas.
Tristeza y dolor pero sentimiento de libertad total y por siempre ecos de mis esperas.
Has dejado una cicatriz más en mi alma pero con firmeza sólo será una raíz muy honda que ni se percibirá.
Mi amor, el verdadero, me encontrará y a mi vida retornarán como gotas de lluvia la esperanza, la fe, los anhelos de vivir.
Desengaño, cruel, pero ya superado, quiso hacerme daño pero no lo logró, mi alma aún apergaminándose de llanto por la desilusión resurgirá, pura y límpida dejando en las huellas del olvido lo que nunca debió acercarse.
Podré así sembrar y cultivar el amor que me inunda mi mundo interior y ser feliz, gota a gota cada minuto del existir.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Dime tú…


Dime tú…
 ¿Cómo no quererte, si te pienso todo el día?
¿Cómo no añorarte, si te quiero junto a mí?
¿Cómo no buscarte, si sin conocerte bien me haces falta?
¿Cómo no soñarte, si te acaricio hasta en sueños?
¿Cómo no sentirme perdida, si hay veces que me dejas en la nada?
¿Cómo no querer acariciarte, si la brisa siempre lo hace?
¿Cómo no enamorarme, dime cómo si he depositado mi fe en ti?
Fue tan poco el tiempo para amarte que parece no hubiera sucedido. Pero está aquí, mi corazón herido, sufriendo sólo al recordarte. 
¡Qué triste, cruel condena! buscaré refugio en el olvido.
El olvido tarda, lentamente, pero llega y el corazón parece conformarse, en el fondo del alma una voz clama, más no hay corazón donde abrigarse.
Dime tú que puedo hacer si quiero quererte y sólo puedo amarte, quiero olvidarte pero vives en mi mente, quiero no oírte pero gritas en mi corazón, quiero alejarme pero estás en mí.
Dime tú cómo hago para vivir si te necesito, a ti, como el día necesita la noche para descansar.
Dime tú… te escucho y suspiro con todos mis sentidos, ¡te amo! ven y ¡búscame ya!
Cuando estoy triste pienso en ti porque recuerdo todos los momentos que pasé contigo.
Cuando quiero que alguien me escuche, pienso en ti porque recuerdo todo lo que me escuchaste decir.
Cuando quiero abrazar, pienso porque recuerdo todos nuestros abrazos.
Pero ahora que tú no estás conmigo pienso mucho en ti, sólo me pregunto algo: dime tú, ¿qué piensas de mí?
El día menos pensado te llevaré al cielo, dormirás en una cometa, bailarás en una nube y cubriré todo tu cuerpo con sonido de trompeta.
Una noche pensando en ti, mis ojos se humedecieron y entonces comprendí lo mucho que te quiero.
El día menos pensado te raptaré un instante y te llevaré muy lejos donde nadie te encuentre, donde nadie te descubra, donde nadie lo sepa.
Dime tú amor, un día no sabrás como ni cuando te besaré profundamente, soñarás con ese día, esperarás que en la mañana te ame eternamente.
Tengo miedo de verte, necesidad de verte, esperanza de verte, desazones de verte. Tengo ganas de hallarte, preocupación de hallarte, certidumbre de hallarte, pobres dudas de hallarte.
Tengo ganas de oírte, alegrías de oírte y temores de oírte.
Dime tú, ¿piensas en mí?

Espejismo

Espejismo



Espejismo, tú eres un espejismo en mi vida, eres una mentira de agua y sombra en el desierto de mi existir.
Espejismo, tú no brillas en mi vida, aunque brilles con una luz de agua. No amarras aunque amarres la vida. No llegas aunque llegues, no besas aunque beses…
Reflejo, falsedades de agua en tus ojos que como prismas de plata no brillan con el amor que dices sentir.
Espejismo, eres el verde que no existe, la frescura de ninguna brisa, la palabra de fuego que nadie escribió sobre el muro de mi vida…
Yo misma, proyectada en la noche por mí, en ensueño, ¡eso eres tú!...
Espejismo, sólo eres el espejismo de lo que un día fuiste, una luz difusa que se apagó en la nada cuando la memoria del tiempo se propagó en el más allá.
Espejismo, ilusión de entretejer lenguajes entrecruzados, engaños de tu voz, de tu susurro, de tus te quieros apasionados, eras delirios de un amor fracasado, antes del sollozo de los sauces y de las flores que acabaron en rimas, versos que empezaron tallos.
Espejismo, fuiste tan sólo inocente tacto de tu trémula mano que volvió derrotado como visión de engaño.
No eres más el único y verdadero ni el gran dolor que consuela al desnudo del alma.
Espejismo, sólo pasiones aparentes, falsos besos, ¿de dónde se han oído? ¿Cómo se creen reflejados en esa forma turbia de un espejo de agua?
Cruzando concéntricas tinieblas entre luces, vagas historias de amor, creídas por mi verdaderas y por ello, día a día, noche a noche estoy volviendo a mi interior para encontrarme a mi misma, limpia, casta y pura, con fe en que los espejismos desaparezcan ya de mi vida y broten nuevos arrullos a mi alma triste, dulce y melancólica en claridades de luna y brisas del jardín florido.
El húmedo espejismo borró toda la gala matutina, ni un árbol, ni una nube se destaca ya en esta blanquecina cerrazón que entristece el alba y no ilumina, débil luz crepuscular y opaca, ¡eso eres tú!
Espejismo, ¡hálito de abismo! flotas en esta alborada agonizante que me fatiga y marea y me marca de oscuros pensamientos, obsesionantes.
¡Desaparece ya! ¡húndete en el más allá, en el desierto lejano! ¡Déjame vivir esperando sin cansancios ni desalientos, el amor que me busca detrás de ti.

En un rincón de mi alma



En un rincón de mi alma, escondidas, apretadas, enlazadas, nacen mis letras, mis prosas, mis poemas que nuestro amor creó.
Son los versos que lloran en la lira, que se quedó sin cuerdas.
Son las aves de mi niñez que buscan y no encuentran un árbol protector en que posarse.
Las busco con desesperación pero las estrofas de amor se anidan en frases que escribo como amor para ti.
En un rincón de mi alma donde nadie encuentra se oculta el poema de amor que nos unió, poema que escribí con dedos de amor y llanto de cristal por la falta de tu presencia que tu ausencia se llevó.
Ausencia que se siente como cuando el fuego se extingue porque el aire ya no está.
En un rincón de mi alma, se guarece entre frondas de lágrimas el dolor de no tenerte a mi lado y pido noticias de ti al viento, al ave, a la flor, al bosque y a los astros del firmamento.
Mas no he de dejar de buscarte pues me dice una voz secreta: ¡sigue no te canses, mujer poeta!
Él ha de venir a buscarte por tierras, mares y cielos, en su cansada fantasía.
En un rincón de mi alma, aturdida y desangrada revolotean recuerdos purificados del pasado y como en una tierra mullida danza en amores trenzados a mano delicada, intrincada filigrana como un gran amor donado.
En un rincón de mi alma, mis sueños peregrinos prosiguen sin tregua la búsqueda de tu amor, se afanan, luchan, persiguiendo al mañana que te traerá otra vez hacia mí.
Y como una luz como telar exangüe que el cielo ilumina mis tristezas hilvanan enviando a mis páginas, letras como poesía de la noche fría.
En un rincón de mi alma,  te tengo guardado, tú, el soñador, el amor compartido, luz en mi dolor y mi arpa reza ¡oh luz! ¡oh belleza blanca de ilusiones!
¡Cuánta esperanza irradia en mi alma la sombra de tu ser ausente, siguiendo un ideal y un sueño que no se alcanza!
Y hay en éste, mi otoño, cuando la vida empieza a declinar, mi corazón rebosa de amor y mi espíritu se anega de ilusiones en el silencio que flota a nuestro alrededor, rodeándonos como un tapiz vaporoso entre hilos alados y brillantes.
El sueño de amor inunda mi alma y en mis versos gira como magia del más allá, inundando mi alma de un existir único y verdadero  donde no existe el mago azul de la mentira.

Aromas de vergeles



Aromas de vergeles, en prados florecidos de multicolores flores y de fragancias exquisitas, allí quiero estar.
Ir en busca del edén divino de belleza, para no volver nada o para volver inhibida de fragancias de alelíes, rosas, azahares, azaleas, jazmines.
Tenderme en los jardines y unida a las abejas oír y aprender el dúo que en la flor recién abierta, el perfume y el color misteriosamente elevan.
Pasar por rosaledas, contigo abrazada y que su aroma nos inunde en una nube de esencia como emanaciones de amor recién florecido.
Aromas de vergeles, de bosques umbríos que beben luz de las estrellas, dormitamos en el silencio blanco de la luna llena o como en potros de llamas cabalgamos en los cometas.
Pensativa y calma en el vergel sumergida, surgen de mi corazón de poeta los versos de amor para ti que un rojo sol prisionero encerrado, encuentra.
Quiero volar contigo por todo el universo y regresar con las flores inmortales del pénsil de la belleza.
Aromas de vergeles que hacen nacer el ideal del poeta, el que está en el mundo interior pleno de encanto.
Suelta la flor su perfume, mas si una frase lo aspira, se evapora o se consume en las cuerdas del violín.
Efluvios de suspiros de amor en un intangible ensueño, donde lejana, la flor se esconde.
Aromas de vergeles, donde la mujer poeta escribe lo que es en su fantasía, ave y flor, mirlo y lavanda, pues viven sólo en la bruma que en la ilusión se levanta ese canto que perfuma y ese perfume que canta.
Aromas de vergeles, bálsamo de colores que nos inundan, los verdes más verdes, los tornasolados ocres, los lacres de hojas marchitas nos inundan de amor placentero, pleno de paz y belleza.
Tendida en ese campo infinito entre amapolas y margaritas el aroma de la tierra húmeda hiende mi alma necesitada de tu intenso amor.
¿Bajo qué fronda te escondes? Ven y tiéndete a mi lado, el cielo nos acaricia, el viento nos mece y las hierbas frescas nos acunan en su mullido lecho.
Aromas de vergeles, en esta aurora placentera, entre mil estupendos follajes, temblorosos de primavera, nuestro amor crece, se agiganta, entre sones de música celestial y canto de pájaros.

lunes, 29 de octubre de 2012

Flechas en el corazón

Pregúntale al viento

Pregúntale al viento, mi amor, cuántas veces te nombré con un grito callado para que nadie supiera lo que siento cuando no estás a mi lado y si el viento hablara, te diría todo lo que te extraña este corazón mío.
Si en mis sueños te nombro sin que lo sepas, pregúntale al viento todo lo que un día prometimos realizar juntos, muy juntos y sólo en sueños se quedó tan solo por unos instantes porque si no compartimos cada momento de nuestra vida ésta no tiene sentido.
Sí, pregúntale a tus noches frías si mi cuerpo no extrañas.
Pregúntale al viento si al pasar me besa, sólo por besar, si enreda mi pelo por acariciar, si su brisa lleva lágrimas de sal.
Pregúntale al viento todo lo que pienso en ti y si al pasar el tiempo se lleva en el aire algo más… si me vio llorar por ti cuando silba, canta, gime… cuando hace esos ruidos que me hace temblar.
Pregúntale al viento que me sucede cuando no lo siento, no me toca, por qué no me besa, por qué va de prisa, cuán grande es mi amor por ti y por qué a veces lloro sólo por llorar.
Pregúntale al viento si tu amor está en mí como mar en la popa del barco que zarpa en la ruta que añora.
El flamboyán deshojando sus hojas al soplo del viento va, pregúntale si a mi vida unida la tuya está.
Pactaron las nubes y los vientos para unirnos cada día más, escondernos en nuestras miradas, hablarnos en nuestros silencios, desnudando nuestros sentimientos en versos que te escribe mi alma.
Fuego de amor que acaricia suavemente el viento, transita por nuestras venas, se funde en nuestros corazones.
Pregúntale al viento el momento indicado, el anhelado, cuándo llegará el juego del amor, de miradas entrecruzadas, de roces sin tocarnos, de suspiros gratos, de besos que se llevará el aire a través del tiempo porque nuestros sentimientos vuelan ingrávidos como el viento.
Pregúntale al viento por qué te busco y te añoro, por qué suspiro en cada eco cuando tú no estás y cuando te encuentro, muy despacio, con lentas claridades, desemboca en ti, cuerpo con cuerpo igual que agua con agua, corriendo juntos entre orillas que se llaman los días más felices.

Te añoro y te espero



Te añoro
(En el aroma del recuerdo y en la brisa fresca que trae memorias)
Te espero

Te añoro
(En cada mirada, en cada sonrisa, en la frescura de tus besos)
Te espero

Te añoro
(En cada destello de ilusión con la que mi alma vibra)
Te espero

Te añoro
(En mis días largos y en mis noches tristes)
Te espero

Te añoro
(En el gran vacío que dejaste en mi corazón y en mi alma)
Te espero

Te añoro
(Aún en la soledad de la noche)
Te espero

Te añoro
(Desde la lejanía distante e inconmensurable)
Te añoro

Te añoro
(Desde distancias sin tiempo)
Te espero

Te añoro
(En los rincones de mi esperanza para que me salpiques de ternura)
Te espero

Te añoro
(En el trueno y en la luna, en la lluvia torrencial y callada)
Te espero

Te añoro
(En los confines del orbe, en el silencio del cielo)
Te espero

Te añoro
(Entre imanes de imágenes y en la oscuridad que me envuelve)
Te espero

Te añoro
(Entre los bosques umbríos que entrelazan sus raíces)
Te espero

Te añoro
(En el refugio cálido de mi corazón enamorado)
Te espero

Te añoro
(Navegando en mis recuerdos de nuestro amor vivido)
Te espero

Te añoro
(En mis tardes desoladas y mis crepúsculos de ensueño)

Escuchemos juntos



Escuchemos juntos una dulce melodía, armoniosa que nos permita danzar juntos con ansias de seguir viviendo el hoy hacia un futuro pleno de promesas.
 Escuchemos juntos la lluvia golpear en los cristales, el viento apenas puede llevar la mar las nubes con su carga.
 Escuchemos juntos el silencio, nada responde y todo mi ayer se junta en un instante, me pregunto, ¿para qué? si son recuerdos como una brasa ardiente en mis entrañas, es lo mismo que lleguen o partan como relámpagos que estallan en la sombra, vienen y van, ¿para qué?... si con morir ya alcanza.
 Escuchemos juntos las gotas de agua caer en nuestro cuenco de amor cuando llueve en la calma de la tarde, te siento conmigo, te siento en mi sangre, cuando llueve, te tengo, nada puede sacarte de  mi lado y me duele…
 Mis pasos te seguirán buscando como visiones de sones acompasados y corro a regiones ignotas en un pentagrama vacío que busca y no encuentra sus notas que en lejanías se esconden y se guarecen en frondas de tupidos follajes.
 No lo entiendo, no logro entender como se puede herir de esta manera, ¿por qué después del sol radiante, la fría noche se hizo eterna? y él, en quien creí, estalló como una copa de fino cristal en mil pedazos que impregnaron el aire en un vacío irrecuperable.
 Como duele la quimera del tiempo, escucho el eco del olvido mientras nada hay que no te recuerde, mientras en la tarde, llueve.

sábado, 27 de octubre de 2012

Lo que soy y lo que fui


Cómo decirte


¿Cómo decirte que te busco en el más allá, en horizontes, en el orbe todo?
¿Cómo decirte dónde estás, tú, el ausente, el inquieto peregrino, el aventurero, buscador de amores ocultos?
¿Cómo decirte que espero que vengas a mí, despacio, en silencios umbríos?
¿Cómo decirte que te busco en cada sombra?
¿Cómo decirte que en el bruno rincón veo tu figura esbelta como esencia luminosa rodeándome en su cerco de amor?
¿Cómo decirte que te bebo con mi aliento, que te acuno con mis labios, que te trizo con mis abrazos?
¿Cómo decirte que me abraces para susurrarte, suavemente, que eres el amado esperado, el misterioso ser que inundó mi alma?
¿Cómo decirte de mi vacío encendido en los espejos rotos de tu espíritu desdibujado que me ahoga desde tu distancia?
¿Cómo decirte, al fin, que te amo más allá del amor, que te deseo más allá de tu cuerpo, que dominas toda mi razón, desgranando mi piel?
¿Cómo decirte que te quiero mío y me quiero tuya hasta la eternidad?
¿Cómo decirte que extraño tus caricias leves y suaves, tus abrazos de silencio, mi imagen en tus recuerdos?
¿Cómo decirte que extraño tu voz, ese bálsamo errabundo que me busca en la oscura lejanía?
¿Cómo decirte que mi angustia espera tu presencia para seguir existiendo para ti?
¿Cómo decirte que si no te encuentro mi pasión se convertirá en polvo de cenizas y tendrás que armarme buscándome con tus besos intensos y furtivos?
¿Cómo decirte que necesito tus labios y tu aroma de amor en flor para que no exista más en mi vida esta ausencia tenaz?
¿Cómo decirte que añoro tu presencia para sentirme como naranjal en flor donde los azahares me hacen temblar de felicidad?
¿Cómo decirte que extraño tus manos ruborosas, plenas de caricias y calor?
¿Cómo decirte que me ames para que sea mi piel de abeja tibia palpitación cerca de tu corazón?
¿Cómo decirte que cerca de ti, tus ojos con sus fuegos de amor, de cálido verano me atan a ti en cada mirada errante?
¿Cómo decirte, amor, que al estar junto a ti, una música áurea del éter, lejano, colma mi alma en plenilunios no más solitarios?
¿Cómo decirte que te ruego que me ames como un narciso bebido por el sol de la tarde mientras mis manos buscan el agua de tu manantial?
¿Cómo decirte, ya ahora, en este instante, entre canciones y leyendas que tejen nuestro amor que lo nuestro perdurará por siempre?

Soy ese amor secreto

Soy ese amor secreto, estás en mi como una sombra de mariposa fresca, como una ciega luz que me lleva al camino para saborear la paz serena de tu amor.
Necesito todo de ti, soy ese amor secreto, a oscuras, soy un fantasma en tu vida que siempre se desvanece con el día.
Me desarmo como una nube deshilachada en penas.
Soy ese amor secreto, me duele el alma, anida el trueno cuando tú no estás a mi lado, cerca, muy cerca.
Añoro en el silencio la mojada sonrisa de tus labios y el retirado bronce de tu cuerpo.
Mi deseo tiembla.
Soy ese amor secreto, es tu silencio, silencio vivo, bullicioso de recuerdos, de manos de papel que se deslizaban por mi, levemente y con ternura.
Tu piel brota entre mis dedos antes de que la realidad llegue a mis manos.
Realidad de no tenerte, en las luces y en las sombras, la rueda de mi existencia cotidiana que se pierde en una nada del aliento de amar.
Soy ese amor secreto que se ahoga en tu silencio para escuchar  la imagen juguetona de tu voz que guardo entre mis dedos como una flor de música y cristal.
Te pido que vengas a mí, búscame con ansias, aún avanzando en tinieblas, casi a ciegas.
En el sendero de mi vida triste hubo una flor, cuando empezaba a percibir su aroma, se esfumó, así vivía mi alma triste y sola, así vivía mi amor hasta descubrir que todo eso borró al querer.
Soy ese amor secreto, no eres el sol pero iluminas mi vida.
Amor no es sentir lo que quieres sino sentirlo sin querer.
La peor soledad es cuando se cierra el corazón al amor y al deseo, si obscuras nubes invaden tu ánimo y una lágrima empapa tu mirar solo llámame, allí estaré.
Soy ese amor secreto, estoy sola, te tengo a ti en mi mente y te estoy conociendo aunque me acompañe tu silencio.
Soy ese amor secreto, aquí estoy con la desgarradora soledad de tu recuerdo…te siento, estás en mi como una luz de fuego y tormenta.

Poder olvidar


Poder olvidar el amor, el del ayer, el del pasado, el que ya fue, dejarlo perdido entre relámpagos que iluminan la oscuridad del presente, fragmentos de vida que estaban en mi corazón.
Poder olvidar aquella realidad que nos llevó al éxtasis del amor y que aparecía en cada luz del amanecer, meciéndonos entre sueños que nos mostraban la verdad y el color del tiempo cuando fui amada.
Poder olvidar, lograr irnos a otro mundo en el cual ya no existan realidades con recuerdos de dolor, sólo de amor, paladeando el aire fresco, mientras un nuevo donaire llena mi corazón.
¿Cómo poder olvidar lo que me atravesó el alma y dejó tan sólo angustia y dolor? ¿Adónde acudiré en pos del olvido total?.
Buscaré en el arco de los cielos, luces que acudan a mi mundo interior brindándome paz y bienestar, pudiendo olvidar.
Poder olvidarte pero no puedo, sigues en mi mente ausente y en mi corazón latente.
Poder olvidar, quisiera poder olvidar los besos que me has dado, el amor que hemos tenido, lo que pudo haber sido.
Intento olvidarte pero no puedo, siento que estás dentro de mí. ¿Cómo poder arrancar el aliento, el soplo de vida que llevo dentro? ¿Cómo poder olvidar  los instantes de apacible ternura, dulzura que estuvieron en mí? Tu amor, con el pasar de los días se hizo espuma efímera y tus promesas quedaron en el más allá.
Poder olvidar este cruel desengaño, este desprecio que me hiciste llegar y te pido por favor tan sólo calla, tan sólo ignórame, tan solo despréciame, para así poder olvidar y así mi corazón podrá volver a amar.
Poder olvidar para volver a empezar una vez más porque hay amor y hay amores, hay pasión y hay pasiones, más y más que vienen desde lejos, entre vahos de campo, de vida, de viento, de lluvia.
Poder olvidar que tuya fui, continuaré existiendo a través de la vida, existiendo a través del tiempo, dejando lejos, muy lejos lo que fue y no pudo ser par que un perfume de paz inunde mi alma buscando la luz que se quiere, la del final.
Poder olvidar, para que en entrega total el gran amor que se acerca colme mi yo buscando claridad a través del misterio de la soledad dejada al fin donde nunca más me encuentre.

Recuerdo y sueño


viernes, 26 de octubre de 2012

Suspiros en silencio



Suspiros que surgen en el silencio desde lo hondo del alma, parecen clamores de murmullos elevándose al viento.
Surgen poemas, frases, ideas, profusos versos con suspiros entrecortados que desgranan mi amor hacia ti.
Yo intento siquiera emitir en silencio la historia en mares sin calma, me despego tan solo en suspiros al viento aunque en esos suspiros se vaya mi alma.
Me detengo un instante en este verso y entro a través del cauce de mis palabras hacia el suspiro oculto en el silencio.
Dibujo tu paisaje al compás de un poema, en él te acaricio y manifiesto, una vez más que el dolor de quererte es el fuego que me quema, sin embargo, te quiero sin querer renunciar.
Ya no tengo lenguaje para escribir poemas, sólo me queda el suspirar en silencio, en él he tratado de esconder el secreto pues grande es el reto por no saber donde estás.
Los suspiros en silencio se extinguen como acontece siempre en cada paso al andar.
En mi amor te distingues porque eres poesía y aunque ya no te encuentre en mis versos estarás y mis suspiros en silencio volarán hacia ti.
Suspiros en silencio, van despacio, leves, como soplos alternos se entregan a ti, al ritmo de tu vivir soñando.
Veo la estrofa de que está hecho tu sueño, la tienes en tu alma tendida esperando, los besos que ya son tuyos son el misterio en el alto silencio de la noche, ya que un soñar mío empieza al borde de tu cuerpo y en él el tuyo siento.
Tú dormido, yo en vela, hacíamos lo mismo, no había que buscar tu sueño, ya que era mi sueño, mis suspiros eran tuyos.
Suspiros en silencio, entrecortados, diáfanos, van hacia el aire entre murmullos de amor, respirando en tus caricias y despertando entre tus recuerdos.
Mi corazón palpita y vibra entre mis suspiros, en silencio y mi alma se va con ellos añorando tu ausencia.
Mis suspiros son de puro amor por ti.
Si los cielos iluminan trasluces de paraíso, islas de color de edén, es que en las horas sin luz, sin suelo, hemos anhelado el estar juntos los dos, sin palabras, dejando como una gran estela de luz, el amor detrás cuando cruza por la noche eterna del mundo.
Suspiros en silencio, me los ha llevado el viento en la dulzura del alba y buscándonos a tientas con las bocas que el vacío besaba en prodigioso pacto nos encontramos siempre.

Inquietud



Inquietud porque el temor, la duda me acechan, de que mis poemas de mi mundo mágico desaparezcan insólitamente sin saber por qué.
Ellos emergen en un momento perfecto como el principio de mi vida, en tropeles avanzan, se entrecruzan, se deshilvanan, caen al vacío del papel en blanco con su destino: que lleguen a tus manos.
Inquietud, mis lágrimas errantes entre mis versos peregrinos que abren la puerta del amor entre la afanosa y perdurable angustia que como ala es canción y me estremece el alma al temer ser herida y lastimada.
Inquietud, por tus desdenes, la guardo clavada en mi espíritu como cruel espina perfumada, amante de la rosa.
La guardo cual amado tesoro, en mis desvelos cuando para mis líricos consuelos irradian desde lejos mis versos, tu alborada para llenar de palabras de amor, tu memoria.
Inquietud de amar que con versos y cantos será notoria por hacerlas nosotros la sublimación de nuestros anhelos.
No importa que se alargue nuestra espera, sin prisas viviremos en la gloria.
Inquietud fugaz y pasajera, quiero mirarte cara a cara, viéndonos en lo que somos, brotando desde las dichas cumplidas ayer, la dicha futura llamándonos y otra vez la vida se siente como un sueño trémulo entre pimpollos florecidos de alelíes, campanillas azules, rosas, amapolas, enredaderas de vida de un existir pleno.
Siente vibrar el amor dentro de mí, ¿Dónde se habrá guardado la estrella mía, mi cristal ambarino de centelleante color?
Inquietud de que tú, amor, no existas en mi vida y esta ternura que ciñe mis hombros, que entolda el oro de mi corazón me colme de pena.
¿Adónde buscaré el agua si sólo conozco el eco de la fuente?
La noche me niega su torso de aurora y voy extrañada, perdida, anonadada al mundo en que tú estás trocando el aire azul en búsqueda por el cielo donde estás tú, mi amado.
No queda mucho tiempo, todo cambia.
¿No sientes inmensas huestes de besos, de resistencias, de porvenir en las manos, de arrebatos y de calmas?
Inquietud de que perdamos el segundo fugaz de encontrarnos, porque allí, detrás de los besos, de las miradas, del gozo sin forma, están y seguros, nuestros mutuos sentimientos esperados, esperando, defendiendo en penumbra lo felizmente encontrado.

Compréndeme



Compréndeme, tú, el esquivo, el que hace piruetas danzarinas en el aire, soy en tu existir ya una nada ya que dentro de mi corazón surgen las palabras tan plenas de significado que desaparecen sin ser comprendidas porque es muy difícil recibir un poema con letras de néctar y miel y construir el amor con la mente.
Compréndeme, soy una mujer poeta que necesita ser amada, no me juzgues y sólo trata de escucharme porque si hoy muero dentro de mis letras, me voy con ellas.
Estoy pasando por un diferente sendero sin estar junto a ti, pero si me amas y estás a mi lado mis poemas tendrán dueño.
Seguiré escribiendo para ti porque te tengo encerrado dentro de mi mente.
Compréndeme,  la tristeza de que tú te alejaste es como una agonía del no existir y no quiero hacerte daño diciéndote ¡vete ya de mi vida! o trata como el aire con su brisa nueva sentirme en mi tonada de vida.
Compréndeme, con el tiempo no me olvidarás, tócame… yo soy la zarza que en tiempos de lluvia, quema, llámame…
Al escuchar tu voz mi alma reconocerás vencida en esta guerra, mírame.
Eres tú mi agua quieta, la turbulencia, calma y tempestad que al mismo tiempo me doblega, fórjame.
Compréndeme, siente en las palmas de tus manos, en los labios, mi cálida huella aún del tibio abrazo en el que dejamos de ser uno en dos.
Estamos al otro lado de los sueños que soñamos, a ese lado que se llama la vida que se cumplió.
Y ahora, de tanto haber realizado nuestro soñar, nuestro sueño está en dos cuerpos.
Compréndeme, la vida, si estamos juntos se siente como un sueño trémulo recién nacido.
Compréndeme, mi silencio torvo y gris, nace de sentir que estamos separados por rejas punzantes y dagas afiladas y por el viento, ahogándonos de luz el anverso de nuestro cielo.
Respóndeme a la armonía absorta que hallarás en mi alma antes de que el sol caiga, ayudándome a sobrevivir sin tu mirada encantada, ésa la que alivia mi espíritu cuando se aleja de ti.
Enséñame a escribir entre penumbras de amor al recorrer los misterios respirados juntos en quebradas y curvas.
Compréndeme,  mi fragilidad de mujer que como cristal suave se quebranta en ritmos al escuchar los latidos de la luna, cuando el viento se calma y solo se escucha mi voz, rogando que el deseo de tenerte, de acariciarte para ir de prisa en momentos de segundos a enredarme con el calor de tu luz en la aurora, en el fuego, en el verso. 

Rescataste mi vida

miércoles, 24 de octubre de 2012

Luz inesperada



Luz inesperada, las voces del mundo han levantado sus soles en el interminable laberinto de la tierra y nadie ha podido aún encontrar la esencialidad del existir porque habita en el invisible corazón de la eternidad.
Más allá de las palabras, de los sentidos y las ideas, en el territorio oculto de tiempos escurridizos, en los mares infinitos, se acuna la fuerza de las esperanzas agitando su melodía de fuegos, en las manos del arco iris.
Luz inesperada, corre libre donde habitan las sombras y en estos instantes el amor sueña en su soledad y las cruces desnudas diluyen su lenguaje de espumas recibiendo la sencilla vibración de los corazones puros.
El amor con su luz inesperada, cae en cataratas silentes, día a día por las curvas sencillas del viento, desplazando su caudal de perfumes en el tiempo, sin más banderas que el acento claro de la paz.
El amor es el secreto de los siglos en receso y abraza en silencio nuestros mundos profundos y luminosos.
Luz inesperada, que ilumina la transparencia de nuestros sueños y hace serpentear nuestro camino de sombras traspasando con la profundidad insondable del océano como la claridad del Sol en las montañas, con la fuerza suprema de vientos huracanados.
Luz inesperada, eres como una blanca llama en mi alma despierta que te espera siempre con la alegría de cielos infinitos, porque sólo por Amor peregrinamos juntos hacia la dicha divina e inmortal.
Luz inesperada, que derrama alegrías, dichas, entra dulcemente por almas dormidas, sacúdelas suavemente por las alas, agita como trigales grandes campos de esperanzas, haz que el amor como el nuestro ni este día, ni esta noche, se acaben nunca.
Luz inesperada,  da ilusión a las bandadas del porvenir en las manos de arrebatos y de calmas.
Milagro de la luz, la sombra nace pero choca en silencio contra las montañas, se desploma sin peso sobre el suelo desvelando a las tiernas hierbas delicadas, llegó el alba…
Luz inesperada, única, con música celestial en una breve brisa armoniosa entre arpas ancladas, violonchelos dormidos, oboes apagados.
El paisaje se ilumina, el Amor inunda el todo hasta el horizonte lejano creciente en un espacio sin frontera, ese amor ya sin ti, me amará siempre.
Luz inesperada, eres la emoción de la sorpresa, iluminaste nuestro mundo tan dorado que ni el sol se encendió en ese instante, diste a nuestro amor el despertar del gran besar nocturno.
¡Ya la luz! ¡Luz inesperada! Dejamos atrás lo sufrido y sólo se nos revela transparentemente lo gozado en un trémulo presentarse jubiloso. 

En armonía con el viento



En armonía con el viento, los dos creamos la más pura armonía de reflejos en raudas ondas que flotan en el aire como una canción de amor.
Mis lágrimas trepan por la lluvia y el sol y mis estrofas, mis palabras, son mis letras de papel.
Busco en el viento, poemas que involucren todo nuestro amor en cualquier rincón del mundo con el alma siempre colmada de un amor sincero y puro.
En armonía con el viento, nuestros corazones saben guardar en el tiempo todos nuestros secretos de cada momento vivido sin penas ni lamentos como raíces y puentes de la vida en crecimiento.
¡Qué gozo que no sean nunca iguales las cosas que son las mismas! ¡Toda, toda la vida es única! Si el vasto tiempo entero, río oscuro, se escapa por las manos nos deja prendas inmarcesibles llamadas días, horas, en que fuimos felices.
En armonía con el viento, nosotros los amantes, nos prometemos los siempres con almas y con bocas, seguros de no acabar el amor que sentimos, el que llega a tocar el techo de la eternidad.
Amor al viento, en armonía de susurros soy pasajera de tus sueños, tus abrazos son mis viajes sin retorno, una mirada, un gesto y se desarman las voluntades de mi cuerpo.
En armonía con el viento, canto las odas de mi existencia.
Una sonrisa, una palabra y mis versos se someten a tus besos.
Quiero alcanzarte en mi penumbra, quiero posarme en la dulzura de tu calma.
Soy amante del viento y en las altas llanuras de su éter, te busco en el rocío de agua que al amanecer me baña, navegando por mi cuerpo en silencio en una tarde de invierno.
Por las curvas sencillas del viento, desplazando su caudal de perfumes en el tiempo, en armonía con el rocío cósmico en los atardeceres espirituales abraza al son de canciones de amor nuestros mundos profundos y luminosos.
Quiero volar con el ritmo armonioso del viento, hacia ti, hacia las alturas del amor, quiero elevarme contigo más allá de las cumbres terrenales hasta el reino de la paz, donde nuestra dicha no pueda ser perturbada jamás, unidos por siempre en amor inmortal.
En armonía con el viento, viajan las nubes, las sacude con sus viajeras manos y nuestros corazones laten al unísono sobre nuestro silencio enamorado, zumbando entre los árboles, orquestal y divino, entre acordes de canciones, risas y  cantos, llevando la hojarasca marchita lejos, muy lejos como sustancia sin peso y fuegos inclinados.

En las alas de tu cielo



En las alas de tu cielo, como una flor no lejos de la noche, mi cuerpo mudo se abre a la urgencia del rocío. Me has hecho volver a la memoria de mi cuerpo, a comprender lo que dice mi voz, a que flores amarillas constelen por doquier mi círculo de tierra azul y que el agua tiemble llena de enredaderas marchitas.
En las alas de tu cielo, vuelo hacia ti, buscándote y toda mi alma siente su curso como las estrellas que vivieron en valles floridos de la tierra y besaron tus labios amados.
En las alas de tu cielo, en la inmensidad, aún bajo la luna triste y taciturna, vago en pálida soledad como vagabunda del cielo y de la tierra, con la perenne inquietud de encontrarte y encerrarme en tus cálidos brazos.
En las alas de tu cielo, no me dejes en el profundo vacío donde languidece de sed el alma mía, esperando saciar mis ansias dormidas.
Ahora, sintiéndote mío, la noche se astilla de estrellas y mi alma se inunda de música celestial.
Eres el sustento de mis alas y yo para ti, las alas de tu vuelo, sé que sin ti, caería en un abismo hondo y sin retorno.
En las alas de tu cielo, la luz nos separa y alargando nuestras manos no se alcanza el cuerpo de la dicha, sólo se palpan soledades nuevas, ofertas de la luz.
Y la distancia en vuelo es distancia, son leguas, años, cielos, es la luz lejana.
Y vuelo hacia ti, pisando horas y horas para que nuestro encuentro gane al fin del día, la orilla oscura en que cesan las pruebas de estar sola.
En las alas de tu vuelo el querer se anida en la tiniebla y pienso que con decir un te quiero la felicidad contestaría con amor y luz en nuestras almas.
Tú eres las alas de mi fantasía, has retornado a tu cielo y apenas te has marchado, yo ya te espero.
Todos tus movimientos, pasos, latidos, ansias, quietud aunque arrastrar te quieran hacia una soledad celestial o terrestre, no te saben llevar de lo que estás queriendo, te vas pero en pleno vuelo te acercas, pronto, más tarde, luego.
Ahora tus alas te llevan a tu cielo pero tu corazón late en todas las vagas sombras, tenues que en la alta noche estrellan el azul del silencio, todas suenan a ecos.
Mi alma te espera, tú lo sabes y vienes solo hacia mí, en ese largo rodeo de vuelos que das para volver.