Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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lunes, 19 de noviembre de 2012

Susurros



Susurros, leves, misteriosos, acariciantes, que llegan a lo profundo de mi alma.
¿Qué trasmiten? ¿Por qué aparecieron en mi vida?
Me inspiran ansias de que estén siempre cerca aunque en mi mundo interior llegan palabras sin sentido, sí con sentimientos de amor.
Susurros, apenas audibles, sus colores brillantes iluminan mi mente, los necesito, son parte de mí, me estremecen, me acarician por dentro, me hacen cosquillas y mi corazón late más aprisa.
Murmullos sinceros que inspiran instantes de felicidad, puros y mágicos, no existe el tiempo ni la distancia.
Susurros que como bocanadas de aire diáfano penetran en mi cuerpo, se traslucen en mi piel, en mi sonrisa espontánea y única.
Son como gota a gota que caen bajo un sol radiante iluminando ampliamente y con rítmicos latidos mi corazón de agua y miel.
Musitas a mi oído como si estuvieras escondido detrás de mí, entre sombras claras y crepúsculos ardientes. Susurros encantados como temblores de alas que me buscan y se posan despacio, muy  despacio en mi espíritu.
Y entre esos balbuceos de siempre, en tiempos sorpresivos, constantes, lentos, a veces dadores de armonía, a veces  dispensadores de amores pero nunca los mismos. Me hacen estremecer entre músicas de  cascabeles y cristales como pájaros colgados, con olores inefables, frutales, a uvas cortadas o a café recién molido.
Susurros inquietos, a veces suaves, a veces calmos pero siempre con un mensaje de amor, como una caricia que me lleva a esperarlos con ansias de besos, ternuras.
Rumorean cerca de mí, me llegan como de lejos, como viento entre tallos de mimbre o entre nenúfares flotando en el agua, me cercan, me rodean, bordan en mi interior cuartetas que sólo yo podré escuchar.
Susurros dulces, ¡no se detengan! cual extrañas partituras contrapuntean en mi alma deseos inconfesables, íntimos, muy íntimos y río de felicidad cuando oigo su mágica brisa en las madrugadas albas de mis despertares ansiosos de tenerlos cerca de mí.
Son los susurros de amor que me inspiran a volcar en mi poesía todo lo que siento siempre, desde lejos, siempre desde cerca.
Líricas de respiración como notas azules en mi corazón, melodías que resbalan en mi sangre como visiones de ti que se posan en una mirada fija en la vida de dos muy nuestra. 

Amantes



Amantes, posesión lenta, al fin nuestro paraíso único, secreto, donde nos hundimos despacio, muy despacio con la satisfacción clara de nuestros deseos ocultos.
El edén nuestro está debajo de todo lo supuesto, lo supuesto, lo sabemos, es la vida y el mar y por eso desnudos, voluntarios, deseosos, vamos en busca del amor, sumergiéndonos entre besos alegres y gozosos hacia el cielo azul que nos aguarda con música de violines encantados.
Porque no hay duda, ya que nosotros somos los dos llamados, al fin, al edén.
Yo tan vaga e indecisa, antes, ahora tengo escogido cuerpo, sitio y hora. Me dices ¡voy! y soy tu destinada presa.
Amantes, cómplices de un amor prohibido, lugar incierto de encuentro que protegerá nuestro amor en silencio.
Iré hacia ti con los ojos cerrados y las puertas de mi corazón franquearán tu paso hacia lo posible hecho realidad.
Amantes, a horas inciertas, en el sosiego de los atardeceres nos amamos, bruñidos a fuego, en cuerpo y alma.
Escogida estoy ya para la hazaña del gran gozo del mundo, el amor profundo de lo no permitido entre cómplices en la noche oscura nos cobija y nos cubre… con sus velos de plata y tus caricias indómitas a mi rostro llevan el perfume de tu piel.
Amantes, somos lumbres, besos, abrazos, entrega total de nuestros cuerpos.
A veces rumores nos aproximan y a veces nos alejan, nos apagamos pero igual la luz sigue brillando quedándose con nuestros deseos  vírgenes, esperándonos otra vez.
Amantes, dos mitades fieras, dos seres en uno, enfrentados en un gran temblor, en pos de una unidad inseparable y conquistada mutuamente para ser dichosos en la lucha de darse en su gran dicha de ser.
Querido amante, ¡ven a mi lado en nuestro próximo encuentro y nos amaremos hasta el alba!

Todo está escrito

Y en mi boca tu voz



A la noche, ya pasado el crepúsculo, te acercas, muy cerca y despacio tu voz única y seductora, dejas en mi boca un dejo de amor renovado, casi nuevo.
Tú nunca podrás dar otra cosa de ti más perfecta, irrepetible y cuando siento en mi boca tu voz, la vida está completa, es renacer al fin sintiéndose amada.
Entras por las minas últimas de mi ser, hondo, muy hondo, a lo profundo dejando la huella marcada a fuego de mi renacer que se abre a la vida y por esta entrega y me siento renovada, con deseos intensos de dejar en poemas esta vuelta en mí.
Y en mi boca tu voz, como un milagro más y es como la luz que viene en mi búsqueda.
Pintor de mil ilusiones que me hace entregarme a un ensueño soñando despierta, que hace en vigilia querer seguir amando despertando al amor, al éxtasis latente del corazón.
Por tu voz sin palabras casi, sólo murmullos tiernos tu espíritu tembloroso habla en estos momentos de dicha suprema.
¡Amor, un instante detén ahora el vuelo, murmura tus himnos de triunfos y recoge las alas!.
Y en mi boca tu voz, no detiene su marcha y entre besos cortos que duran más que un relámpago, regresa ardiente y seductora acariciando mi alma entre suspiros leves y casi silentes.
Tu voz la que me dice te quiero lucha por afirmarse contra mi duda, mis temores de que esta realidad aquí, en mí, no sea verdad y todo sea solamente un sueño.
Quiero creer, que tu voz en mis labios sea cierta entre auroras seguras para a renacer como una desnuda Venus que surge del más allá en una aureola de amor

Presagio


Presagio, anuncian los tintineos de los cascabeles de bronce o de cristal que ha llegado el amor a mi vida.
¡Oh, loas de alegría y felicidad! ¡Con qué emoción sus frases hablan a mi corazón con rumores de profecías escondidas en los susurros del viento que acaricia mi piel!
Presagio de amor, resuman de nuestros cuerpos, aromas de azahares, de caléndulas que nos envuelven en nubes de algodón.
¡Con qué emoción sus tiernas y dulces palabras me llevan a un edén, el esperado!
Un alegre cantar de frescas notas, augura el despertar de un nuevo amor.
Vaticinio de lo que vendrá, se acerca con inocente ritmo, con la suspicacia de besos, brazos y mimos y todo el paisaje canta.
La luz en los renuevos y en las nubes, el viento entre las ramas, las flores húmedas de fragancias y el cristalino arroyo, anuncian la buena nueva del amor encontrado.
Presagio, la música del alba con notas misteriosas traen a mi alma fantásticos pentagramas plenos de dicha y luz por la felicidad hallada.
Mi corazón en un rítmico latir en cadencia inspirada, entre un millón de compases subyugantes y arpegios cantarines danza una melodía armoniosa y seductora.
¡El amor llegó! La predicción se cumplió.
Presagio de paz que ilumina mi alma y la del ser amado, unidos en fuertes lazos entrelazados para siempre.
Augurio, la vida nos cambia en cualquier instante, llevándonos en un alado idioma, sin palabras a un sendero de luces y ardientes deseos de fundirnos en el hoy y en el siempre.
La predicción se cumple, feliz augurio, la claridad triunfa y la calma inunda nuestras auroras, en nuestro alrededor todo canta, ríe y llora de felicidad.
Presagiemos juntos, apostemos a más: amar sin límites uno junto al otro, todo es posible… 

El Solitario




El solitario llama, mi corazón palpita al compás de ansias ocultas. Ideas turbadoras, da frescura a mi alma el sólo pensarlo.
Mis manos acarician sueños imaginarios que vuelan en pos de un encuentro futuro. El solitario plegó sobre este suelo, cerca de mí, por vez primera su armonioso vuelo que me invita a soñar con momentos de pasión y de ternura.
Quiero compartir todos sus instantes, no más soledades, sí espacios propios, paralelos, sinceros y transparentes.
El solitario llama como águila, señor del espacio, me busca, me llama, su grito clama en la llanura abierta.
Agita sus alas, en férvida armonía: desbordando el ambiente sacudido por sus revoloteos armoniosos haciendo brotar en mi alma deseos de estar a su lado.
El solitario llama, estoy atenta, es un ser noble, misterioso, mágico y amoroso. ¡
No lo conozco, lo espero y entre los juegos de luz del horizonte, lo atisbo y creo que aparece ya que es una necesidad de mi espíritu mirarme en sus ojos, escuchar su dulce voz, para que cada alborada se ilumine en cientos de colores enseñando a cantar a los ensueños.
El solitario llama, ¿para qué? para que esta vivencia de idilios surgidos desde una lejanía distante sea muy pronto una realidad y nuestro lenguaje secreto al oírlo sin límites aumente nuestra unión.
Su amante voz, divinamente extraña, habla a mi corazón que lo espera con ansia.
El solitario llama, no hay horas, no hay tiempo, con qué emoción sus frases me dicen ¡acá estoy!
Este idilio fluctuante nació en el instante, en el estío vibrante de colores, entre flores deshojando sus pétalos como aves que parten en su búsqueda.
¡Son sus frases las que me hacen soñar, que me acompañan siempre, me acurruco entre ellas como en un mar de estrellas, plácido y cálido!
El solitario llama. me inunda, me trasmite el saber que existe y sus frase me inspiran como clamores puros para volar en armonía con mis versos de amor. 


Sólo tú

Dolor de amor



Dolor de amor, sentir que amé y nunca fui amada verdaderamente.
Poema de amor y dolor por no hallarlo y el alma llora, la mente se nubla, el corazón se hiela.
Dolor de amor, sentir que se te escapa la vida en un momento, sentir que todo en tu entorno se desgaja en mil ramas al viento y que con él se fue tu alma.
¿Vivir o morir, amar? ¿Qué es lo que te lleva a hundirte hasta los abismos más insospechados dejando de ser uno mismo, confundiéndose con la nada?
Dolor de amor, que te hace descubrir con tristeza que todo es pasajero, fugaz, leve y que el amor que yo siento es de un alma de poeta.
Dolor del alma, por este amor sin límites que me ha conducido como peregrina a altas cumbres ascendiendo sin saberlo al paraíso.
No despedidas, no resignaciones por el amor perdido, ya que tal firme sentimiento que tanta luz e impulso diera a mi vida no puede perderse en la nada. No lamentos ni llantos, sí recuerdos de un culminar que iluminará mi vida por siempre.
Dolor de amor, las palabras mudas quedaron en el aire ya no se siente el repiquetear de las letras en poemas de amor, buscan la luz, la alegría, el júbilo para aparecer y dejarse caer sin sombras de la realidad, en hojas apergaminadas donde la alegría y la felicidad florecerán otra vez, ¡y el amor!, el amor como una ilusión inundará mi alma nuevamente y ya no sentiré la soledad sin amor ya que dejará el dolor de ser una pálida sombra de la realidad. 

Melancólico silencio



Melancólico silencio, murmullos silenciosos que nos unen en un todo rodeados de silencios.Amor, mi melancólico amor, frágil figura bajo las sombras nocturnas bañada de destello de luna bronceada y pálida piel fina. 
Soy tuya en un melancólico silencio, necesito un leve suspiro tuyo, la esencia de tu alma, el consuelo eterno del alma.
Melancólico silencio, que inunda los rincones de mi corazón ¡Ven! ¡Apresúrate! ¡Te estoy esperando para compartir este silencio de dos! Inunda mi imaginación y deja que una furtiva lágrima mía roce tu piel dejando un leve rocío de este amor que existe en mí.
Iníciame en el viaje hacia ti en esta noche plena y fresca y así poder compartir este melancólico silencio a tu lado, sintiéndote mío.
¡Acércate amor!, despierta mi alma dormida que en susurros silenciosos te busca.
Melancólico silencio, puéblalo de ecos del viento, que colme mis inquietudes al recordar tu voz, la arena será la que acaricia tu piel imaginando que son mis manos, mi rostro lo verás reflejado en tu misma mirada al mirarme en las aguas claras de los lagos…al amanecer, al sentir que en ti estoy cobijada.
Melancólico silencio, que nos reservamos, isla habitada por dos almas que se aman.
Del naufragio tristísimo en el alba de aquel callar donde se abolían ruidos, gritos rotos, píos de aves, romper de alas, quedamos solos prendidos a los restos de nuestro silencio, tú y yo, los escapados por milagro.
¡Tardar! ¡Esperar!, nos dice el ser entero, nuestro anhelo es rechazar la luz, el ruido, el mundo y aquí en nuestra penumbra sosegada y segura defendernos inmóviles, nuestro derecho a estar juntos, unidos, tendidos y abrazados amándonos en silencio, en nuestro cielo claro y luminoso donde el ansia de soñar nos lleva al afán de vivir eternamente unidos.

Amar



Amar en el aquí y en el ahora, ¡qué gran sencillo milagro vivir en el hoy contigo!.
Mis suspiros se detienen pensando en ti y mi corazón late y palpita porque estás en mi vida.
Sólo se que la distancia alarga caminos pero siempre te siento conmigo a pesar de los abismos.
Amar que no es misterio, estás en mis sueños y en el alto silencio de la noche, un soñar mío empieza al borde de tu cuerpo y en el mío el tuyo siento.
Ya dormidos o en vela, los dos nos buscamos, tu sueño es mi sueño.
Amar sin saber quién eres tú, verde de mis prados, dueño de mis cielos, sabor del fruto prohibido.
Pensar en ti todas las noches no es pensarte con mi pensamiento, es que estás dentro de mí. Te voy pensando conmigo, exactamente en el ancho mundo.
Amar, dedicándote el alma mía a la tuya, a la luz de quererte, en el gran silencio por la tierra, por el cielo, en las suaves voces de nube, todo el cántico del amor va hacia ti.
Este amor nuestro vuelto estrella, único y verdadero, de afán y tiempo, ha entrado en mí como la dicha entra sin prisa, beso a beso.
Amar, no dejaré de buscarte, saltaré muros de agua, anchos fosos de aire, vallas de piedra, setos de bosques y te encontraré.
Te espero sólo a ti y donde yo te espero, sólo tú podrás estar, sólo escucharé tus pasos, tus vuelos, tus huellas únicas.
Amar que hace que tu aliento mitigue mi llanto y tu mirada guíe mi camino porque tus ojos son secreto de mi amor. Me llevas en tus días, en tu alma, en tu pecho, en tus labios, en tus palabras encendidas, lejanas sí de honduras de cielos o entrañas de la tierra.
Amar, déjame volar hacia él, con el alma del alma y tan sólo un momento fugaz, eterno, es tiempo infinito.   

Aromas de vergeles

Alborada



Ya brillan los colores de la aurora fantástica, incierta, velada en su manto de fino tisú.
Alborada, las flores despiertan y el amor en armonía con la luz del alba ilumina nuestras almas.
En el verde del bosque se van abriendo las alas y el viento huye a su gruta en el frescor de la madrugada.
Nuestros cuerpos se alumbran, quietos y callados, esperando el canto roto de un grillo, la queja oscura de un agua, como sol quebrando la alborada con rayos fundiéndose en espejos.
Alborada, misterio develado bajo el ritual del canto de los pájaros que con gotas de rocío, dibuja en las palmas de tus manos, mis besos como brasas apasionadas.
Alborada que se asoma y es testigo de cuanto nos amamos en una secuencia de torrentes de amores, aproximando nuestras almas con ternura, riendo en el alba pura del éter.
Alborada donde se aloja toda la soledad inexplicada, horas lentas, pausadas, que nos llevan al abrazo cálido y al aliento con lágrimas de un todo en esta nada.
Reímos en el alba pura del éter precipitando de mis ojos a tus ojos.
Alborada que hace cambiar la mañana pálida con una sonrisa sonrojada que tú creabas, dibujándola en mi rostro.
Alborada, traes claridad absoluta, transparencia impoluta, limpidez como en el fondo del río, dando a nuestro amor, horas de luz, claridad sin posible declinar.
Percibo en la alborada que me abraza un símil del edén que me sublima y me lleva hacia ti mi amado amante, como una llama de plata, una flor, una sonrisa que se abre maravillosa en la luz que nos envuelve.

Esperar



Ahora mi tiempo ha aprendido a vivir con pausa, a saborear los pequeños espacios y a continuar esperando esos momentos que tú me das.
Esperar hasta encontrarme con mi yo desconocido y aprender que se puede volver a amar intensamente en la madurez de la vida.
Sin límites, sin rubores, sin titubeos, sólo queriendo que suceda lo inesperado.
Esperar a que sea posible, dejarse ver uno mismo tal cual siente y desear que  tú me veas así. Sin ángulos, sencillamente con el corazón abierto y el deseo compartido.
Esperar que el querer exista por sí mismo, sin necesidad de pautas ni promesas, sin esperar nada a cambio, sin recompensas, sólo el deseo de dar.
El Amor… es esperar por ti, idealizando el arte para amar haciendo que los sentimientos que clamo broten por doquier.
Esperar que mis letras de amor para mi hombre amado le lleguen con todos los sentimientos engalanados con mi aroma y mi ser.
Esperar que fluyan de la pluma, las letras, las palabras, las frases, las estrofas , exaltando el valor del amor en forma de bellas inspiraciones,
Ya no hay respuestas que deba esperar ni fantasías que no haga realidad, mi amor ya no tiene un tiempo, es ahora, aquí… para siempre.
Esperar es todo ¡qué absoluto portento!
Esperar el fundirnos uno en el otro, para que el anhelo creciente, la distancia recorrida nos una para aspirar del todo la imperiosa fragancia, proyectándose los cuerpos más allá de la vida. 

Murmullos



Voces de la noche  secretas, murmullos silenciosos que nos unen en un todo rodeado de silencios,
Estábamos juntos  pero no nos veíamos, nos percibíamos al contacto íntimo, discreto.
Estábamos juntos pero no te veía.
Con murmullos tejemos la vida entre nuestro diálogo de miradas atentas, sorprendidas, milagrosas, sorpresivas, consuelos y bálsamos de nuestras almas que nos unen en una alianza continua, permanente, constante y sentida.
Murmullos, miradas inefables de amor intenso, nos sentimos desde la Inmensidad amados y por ello la naturaleza de la vida adquiere multidimensiones.
Murmullos que nos unen, nos enlazan, es que somos dos únicos seres que aún en la noche sus miradas se cruzan, en un atisbo intenso de amor.
¡Sensación de ser dos voces en la noche unidas por lazos estrechos y entretejidos de recuerdos!
Murmullos, no quiero palabras mutiladas, sí como rumores de amor en noches de espera, cantando sin tristezas ni penas. Soy la viajera con el corazón pleno de amor y la sombra de tu sombra.
Todo hace el amor con el silencio que puede ser como un fuego o un templo de luces.
Sólo murmullos que hacen de mi memoria una viajera fascinada, un fuego incesante.
Murmullos de esperanza, espero con ansias que llegue el día en que me encuentre entre tus brazos, como increíble recompensa de los cielos y de todos los dioses.
Escucha mis murmullos  y mira las estrofas, tú, mi inspiración y verás de que está hecho mi sueño, de besos y caricias esperados ya sin prisa.

Las calles del miedo

Mis ansias de amar



Mis ansias de amar me llevan en la imaginación al lugar que siempre soñé y nunca encontré, en mi afán por querer llegar me hacen recorrer el mundo mágico de la ilusión.
En mis sueños aparece tu figura esbelta, obra de huida suave y acariciada con mi aliento.
Sigo de amores arrebolada, de aquellas esperanzas de apasionados amores.
Fui sed, mis ansias límite, mi camino indeciso necesita tus palabras de amor, tus caricias, tus sonrisas.
Somos una luz que se encontró con otra luz, mis ansias de amar iluminan el mundo dentro del alma como mi alma del alma pervive el prodigioso saber 
que nos hallamos.
Ha sido tan hermoso que no sufre memoria, como sufren las fechas, los recuerdos dolorosos, las líneas sin disculpas, sólo  con nombres y reproches.
Mis ansias de amar, nada en este milagro podría ser recuerdo, es parte de la eternidad, sólo vale vivir hacia ese dónde, queriéndolo, buscándolo.Mis ansias de amar buscan tu alma y las siento llegar como espejuelos minúsculos que desde lejos se van acercando en puntas de pie, reflejados en aguas  temblorosas.
¿Acompañas las ansias? Son como la música que junto a ti se acerca? ¿Están lejos?
Creo que ese inmenso querer de estar contigo se llama amor y es profundo y desesperado de besar sin tocarse.
Mis ansias de amar, no más ojos arrasados de llanto, 
sólo risas y cantos porque tú estás cerca y yo como una aurora virgen te espera con gozos  primeros y nuevos como en un paraíso de los tiempos del alma y te percibo nítido y a mi lado.
Toda alada de olvido y en mis sueños llegas, pasajero de labios cuando desde mi alma siente la tuya estar a mi lado y ser ya dos.

Ser



Ser para ti lo anhelado, lo esperado, el amparo en tus momentos de tristezas, la paz en el umbral de tu vida.
Ser fiel reflejo en la claridad del alto espejo donde nos miremos juntos, llenando tus ojos con el cielo infinito del sentir el mutuo amor que siembra en nuestros corazones llamas de rosas entregadas al viento.
Ser tuya, toda tuya, entregarme en tus brazos cálidos, perfumados de espigas y que tus manos me guíen a las cumbres del lucero.
Ser el reflejo de tu sonrisa, flotando en el devenir continuo de la vida, tu paz de intactos cristales liberados de ruidos y de sombras.
¡Ah! ¡Si pudiera ser el manantial de tu dicha, que suavemente mane para sentirme amada y protegida!
Ser tu espera y tu cercanía para que mis palabras te lleven a mi silencio y entre suspiros entrecortados hacerte sentir el amor que me inspiras.
Ser en ti todo sentido, todo un pensar y grabarme en tu mente, estar en tu corazón, en cada latido y convertirme en tu presente.
Quiero ser parte de ti en todo momento, dejando tus espacios libres pero sí podernos fundir en un mismo fuego, ser un solo cuerpo en una misma esencia.
Ser en tu vida algo más que un instante, algo más que una sombra y algo más que un afán, sí ser en ti mismo una huella imborrable, un recuerdo constante y una sola verdad.
Ser en tu vida una pena de ausencia y un dolor de distancia, algo más que una imagen y algo más que el ensueño que venciendo caminos llega, pasa y se va…
Ser en tus labios la risa, ser el fin y principio, la tiniebla y la luz, la tierra y el cielo 

Sola con mis recuerdos



Voy por la vida sola con mis recuerdos, ya que tú desapareciste…
la luz intermitente que tu corazón me daba se apagó de golpe y quedaron solos mis suspiros envolventes  clamando por tu presencia toda.
Sola con mis recuerdos  ya que un vuelco ajeno, te borró de mi espacio y así tu ausencia me llevó a un recuerdo grave e imborrable.
Sola con mis recuerdos, con mis guiones de vida, fluyeron los poemas de amor, con palabras suaves, que tú encontrarás en un libro que ya habrás olvidado.
Sola  con mis recuerdos, revivo los recuerdos de este amor frustrado y son los versos que escribo hora tras hora por motivos que nadie jamás podrá decir que sabe pero que tú,  mi musa del amor, siempre me has inspirado.
Sola con mis recuerdos  vuelvo del ayer, hasta el hoy y voy hacia el mañana tras el camino cierto que yo buscaba y a la aventura me entrego con nuevos bríos, sin desapegos, sin verdades a medias y sin heridas en mi pecho abiertas.
Sola con mis recuerdos voy hacia la paz total, rodeada de voces de aliento y de sentimientos cálidos y sentidos a buscar palabras claras que como el arco de los cielos luces dispara hasta mis ojos y pueda escribir con pasión, sones y sortilegios no usados,
el amor que se anida en mis recuerdos toda en emocionados versos que aparecen en cada instante de día o de noche.
Sola con mis recuerdos sin memoria perdida voy a lugares recónditos y secretos en pos de la armonía que navega en un mar de nuevas dulzuras y amores que despiertan mis sentidos que adormecidos estaban.
Sola con mis recuerdos plena de ternuras en todos los instantes, liberada de ataduras y lazos de pasiones aparentes, viene hacia mí un nuevo amor con mimos y caricias como un leve hilo que de la noche avanza, a buscarme para estar a mi lado y compartir con dichas y dulzuras todos los momentos que la vida nos depare…

 


Crónicas de amores vividos

Tiempo nuevo



Tiempo nuevo para amar ¿existe, es un momento preciso, un instante en años, ayeres lejanos, un mágico instante aún después de amores ya pasados? Se siente en las palmas de las manos, en los labios, en la cálida huella del abrazo que duró tan sólo un segundo.
Tiempo nuevo para amar, estamos con nuestros corazones, palpitando al otro lado de los sueños que soñamos, a ese lado que creímos de la vida ya nos había dado todos nuestros sueños y ahora nuestro nuevo sueño está en dos cuerpos, mirándonos cara a cara, viéndonos en lo que hicimos, en lo que somos, porque la dicha nos llama y otra vez la vida se siente un sueño trémulo, recién nacido.
No nos guardemos nada, este amor nuevo lo vivamos entre alegrías, dichas, agitado como trigales en grandes campos de esperanzas, rebozados de amar y de ser amados porque no se acabará el amor, nos quedan inmensas huestes de besos, bandadas de porvenir en las manos, de arrebatos y de calmas.
¿Y mis letras? Se tejerán una a una en este amor nuevo desenhebrando las horas  de entrega infinita entre tus brazos para volver a ser el espejo en el que nos miramos juntos.
El amor es como el aire, no se ve pero se siente y no se puede vivir sin él.
Amor nuevo que aparece, nos ilumina la existencia, nos la perfuma y enflorece.
En la más densa claridad, todo nuevo amor es refulgencia, es claridad.
Nunca me lastimará porque se posa en mí, como un destello en un cristal, como en la punta de una espina, una gotita de rocío.
Amor nuevo, el otoñado, amar y ser amada con cada abrazo le nace un nuevo ser a otro abrazo.
El beso que se termina otro se pide a sí mismo y en su dichoso expirar le siente ya madurando.
No cerrar nunca las manos en este amor nuevo, no se agotarán las dichas, ni los besos, ni los años, si no las cierras.
¿No sientes la gran riqueza de dar? Con el nuevo amor siempre llega la inspiración a esta mujer poeta al ser tú su numen, su ilusión con lentas claridades, encarnación final y jubilosa, nacer por fin en dos, en unidad radiante de la vida, dos.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Sin libertad



Sin libertad, ¿a dónde irás? Te la quitaron y tú la ofreciste como en bandeja de oro con pétalos de rosas al mejor postor.
La vida entre tambores que andan por tu sangre no merece ser vivida, trasmitiendo la maldad, los celos, la envidia, la ignorancia.
Sin libertad vives en un submundo profundo, la luz no te ilumina como en una galera encadenado y tu mente divaga  en recuerdos ingratos y hablas sin pensar que hieres y lastimas.
¡Basta ya!, medita contigo mismo, reencuéntrate y haz que el amor, el verdadero te envuelva en una túnica de lentos llantos.
Sin libertad, mudo levanta tus brazos y clama por paz y paciencia como si pudieras salir de entre los escombros de pesadumbres y bajezas en las que estás sumergido.
Yo tengo mi rostro feliz, mis libres brazos y todo cuanto tengo, es Amor, lo más sagrado que a raudales sale de mi pecho aún a pesar de que crean que no tengo cualidades de ser humano sensible, de que soy pérfida y arpía.
Viven en la equivocación del no saber, del no vivir intensamente, de tener un corazón duro como un roquedal o roto en cenizas.
Sin libertad, no piensas, no razonas, eres intolerante y te vas desgastando con el tiempo, dando valor a lo mísero y pequeño por conveniencia propia.
¿Sabes  lo que significa valorar a alguien? ¿Sabes  defender lo querible? ¿Proteges a quién te quiere? No, eres calculador en tu cueva sin amor, no das ya más valor a las cualidades, sólo te interesa lo superficial y fútil, no lo verdadero y único.
Sin libertad aún cuando creas tenerla vivirás sin lo más preciado de este mundo, el amor incondicional.
¡Qué solo quedarás sin espigas de amor en tus brazos!
Todo cuanto en la vida quieres gozar no te pertenece a ti, es de los otros, los que te rodean en un mar de la nada, en un valle de las sombras donde el frío te rodeará y la felicidad huirá de ti, sin nada en tus frías manos, aún cuando creas tener todo.
Tenías inteligencia y coraje, piel y pechos duros para sufrir y vencer los golpes, los ultrajes, los manejos de gente necia y no supiste abandonar lo que creías necesario y llegaste  al final.
¡Cuán poca fuerza la tuya! , entre el polvo pero con necesidades materiales cubiertas, permitiste que invadieran tu libertad y quedaste desnudo y solo.
No supiste ni pudiste valorar lo que te conducía al sendero luminoso de la felicidad.

Hoy te siento



Hoy te siento, aquí cerca de mi. La ternura de tus caricias y tu mirada es una franja azul y verde entre el cielo y el agua.
Es una estela dejada en la piel.
Tu ternura es energía transformada en besos. Es un ave coqueteando con las olas. Es una hoja balanceada por el viento. Es un rosal floreciendo.
Tu ternura la percibo en el abrazo cálido y sensual, en el poder escribirte a través de ella las poesías, las palabras que nacen del alma para ti.
Hoy te siento en el gesto delicado que sale del alma, en la forma en que me llamas.
La ternura es el suspiro del amor.
Hoy te siento a través de tu calma con que has sabido llenar mi alma y hasta el menor de mis pensamientos inspirando hoy cada letra de cada poema que te escribo.
Es bella y verdadera tu esencia, le escribo a lo que tu presencia en todo mi existir genera.
Cuando un día mis poemas lleguen a ti entenderás que te amé así, por no saber amar de otra manera. Percibo tu ternura y mi corazón infinito como el cielo se convierte en volcán cuya hirviente lava, llega hasta el alma, es como un dulce poema que alegro mi triste razón, eres una luz en mi alma me alumbra en todos los caminos de mi vida.
Hoy te siento en una noche muy obscura, noche de eclipse de luna, la estrellas a mi alrededor tiñen el cielo de color.
Tiemblo de amor cuando se anuncia la inminente llegada de mi amante, a quien espero despacio igual que un fruto colgado sobre el fresco de la grana.
Y viene hacia mi desprendido y risueño, eterno signo de bondad y ternura y nos encontramos en el cenit, yo inocente y pura, él noble y único.
Hoy te siento. Desde lejos, ya en el umbral del encuentro y mi voz leve como un hilo que sale de su noche, trémula lo llama ¡Ven!
¡Te espero! ¿Desde dónde?
Es entre ondas sucesivas de un querer al otro, de ternura leve, luminosa por el sol, purísima y diáfana, de blancura total y mi trémula espera avanza soñando, se acerca y las almas se reconocen radiantes en el camino que las esperaba y en el papel amanecen unas palabras ¡Amor, hoy te siento! 

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He renunciado a ti



He renunciado a ti, no sé si te has dado cuenta que  ya no te llamo, no te escribo, no te busco.
He renunciado a ti porque es irrealidad nuestro amor, porque mis fantasías, fueron sólo eso y nada más.
Quedarás en celdas de mi memoria y te guardaré en albergues vastos, mínimos y en mi alma te encerraré en cercos sin prisión.
He renunciado a ti, ya mis pensamientos se han distendido y no existen más.
Hoy la fervorosa negación de tu ausencia, tu recuerdo, va por mi ser entero, por mis venas, fluye dentro de mí y es el cansancio del alma, de pies a frente, sin dolor, circula tan despacio que si en él me mirase ya no te vería más.
He renunciado a ti y en arrobada calma de las contradicciones de mi misma me digo que nuestros sentimientos están desencontrados, nuestros pasos no caminan la misma senda, nuestros caminos se cruzan pero jamás se juntarán.
Me acuno en el cansancio y a mi ánimo torpe se le apaga la llama donde vive aún lo pasado.
Y mi rendido espíritu abandona la lucha inútil que ha batallado por tener tu amor y ganar tu corazón.
He renunciado a ti aunque todos mis sentidos se nieguen a aceptarlo.
Quiero dejar de recordarte aún cuando hasta por mis venas la misma sangre vuelta recuerdos.
He renunciado a ti, porque he buscado conquistarte de mil maneras, he tratado pero en vano, abrir la puerta de tu corazón ni siquiera has intentado quitar ese cerrojo con el que quieres convencerte de que nadie lo quitará.
He renunciado a ti, a esperar juntos los atardeceres de ensueño, a las cálidas noches donde volábamos juntos a buscar los amaneceres que dejaban caer las frescas gotas de rocío en nuestros rostros.
He renunciado a ti, a bailar al ritmo de los sonidos que provoca la lluvia cuando cae sobre nuestros cuerpos, a las palabras dulces, tiernas, provocadoras y sensuales que salían de tus labios.
He renunciado a ti, porque todas mis intenciones han sido amarrarte a mi y temo causarte heridas ya que todas mis ilusiones se desvanecieron y siento que de mis manos se escapan como arena entre los dedos todas las esperanzas que puse para que nuestro amor floreciera como flor en primavera.
He renunciado a ti.


Mágico embrujo



Mágico embrujo se despertó en la intimidad junto a ti, misterio en tu cuerpo, seducción que me lleva a volar a cielos infinitos.
Vigilia de besos, abrazos, palabras, deseos, delirios, ensueños…
Mágico embrujo, aquieta la noche a orillas del mar, entre tu mirada y la mía llenas de deseo juntos a la luz de la luna donde se refleja en el mar y danza la divina magia.
 Entre música de violines y tenues luces de velas, divaga mi mente imaginando toda tu piel.
Desnuda mi alma en un mágico embrujo, abrázame y sentirás mi corazón latir y tendrás de mí el gran amor.
Mágico embrujo, no me olvides, que mi recuerdo no se pierda en el ocaso junto al sol, haz que mi corazón suene como un cascabel, remóntame siempre y llévame contigo por aire, por tierra, entre sueños y anhelos.
En el dulce embrujo de tus ojos, danza mi alma enamorada y si me sonríes me apasiono ansiosa por dejarme acunar por tus palabras.
Y te veo, mi poeta-navegante que por un mágico embrujo recorres los mares de mis horas, capaz de romper cualquier escollo que quiera apartarme de mi sombra.
Me entrego a la magia de tu vida, que dibuja en mi piel, caricias que antes no tenía, segura que al beber de la miel de tus secretos, renaceré como tierno bambú en agua quieta.
Tan convencida estoy de tu gran transparencia en la que vivo de la luz, la lluvia, el cielo, son formas en que te escondes para aparecer en un mágico embrujo, al encenderse las estrellas casi en silencio.
¡Aquí estoy, a tu lado siempre!
Mágico embrujo, olvido de yo en tú, recuerdo de tú en mí. Sólo los dos, universo infinito de amor y placer, seré viento que ágil disperse tus doradas palabras. Seré vida en tu noche y luz en tu silencio, seré todo yo en ti, fuente de juventud eterna que perpetúe tu risa en mis labios, tú y yo en el embrujo inmortal de  la mirada y te seguiré diciendo con mágicas palabras, susurrando o en silencio un ¡te quiero!.
Mágico embrujo del amor que nos lleva en blanca espuma del gran querer callado, mar total flotando en el paraíso que anhelamos ser.

Amor nuevo



Tiempo nuevo para amar ¿existe, es un momento preciso, un instante en años, ayeres lejanos, un mágico instante aún después de amores ya pasados? Se siente en las palmas de las manos, en los labios, en la cálida huella del abrazo que duró tan sólo un segundo.
Tiempo nuevo para amar, estamos con nuestros corazones, palpitando al otro lado de los sueños que soñamos, a ese lado que creímos de la vida ya nos había dado todos nuestros sueños y ahora nuestro nuevo sueño está en dos cuerpos, mirándonos cara a cara, viéndonos en lo que hicimos, en lo que somos, porque la dicha nos llama y otra vez la vida se siente un sueño trémulo, recién nacido.
No nos guardemos nada, este amor nuevo lo vivamos entre alegrías, dichas, agitado como trigales en grandes campos de esperanzas, rebozados de amar y de ser amados porque no se acabará el amor, nos quedan inmensas huestes de besos, bandadas de porvenir en las manos, de arrebatos y de calmas.
¿Y mis letras? Se tejerán una a una en este amor nuevo desenhebrando las horas  de entrega infinita entre tus brazos para volver a ser el espejo en el que nos miramos juntos.
El amor es como el aire, no se ve pero se siente y no se puede vivir sin él.
Amor nuevo que aparece, nos ilumina la existencia, nos la perfuma y enflorece.
En la más densa claridad, todo nuevo amor es refulgencia, es claridad.
Nunca me lastimará porque se posa en mí, como un destello en un cristal, como en la punta de una espina, una gotita de rocío.
Amor nuevo, el otoñado, amar y ser amada con cada abrazo le nace un nuevo ser a otro abrazo.
El beso que se termina otro se pide a sí mismo y en su dichoso expirar le siente ya madurando.
No cerrar nunca las manos en este amor nuevo, no se agotarán las dichas, ni los besos, ni los años, si no las cierras.
¿No sientes la gran riqueza de dar? Con el nuevo amor siempre llega la inspiración a esta mujer poeta al ser tú su numen, su ilusión con lentas claridades, encarnación final y jubilosa, nacer por fin en dos, en unidad radiante de la vida, dos.

Siempre

Eres mi música



Eres mi música, mi numen, mi inspiración, mis poemas nacen al compás de tu sentir, al latir de tu corazón.
El pentagrama de tu amor, con notas claras, redondas, tibias, despacio se van a su destino, para encontrarse más tarde en mi cuerpo, siguiendo el curso largo de una huella imborrable.
Eres mi música, toda de espuma blanca que me besa con sabor a los zumos del mundo.
¡Qué gusto denso y aromático a tierra, a sol, a mar!
Son sonidos dulces que me llegan, no sé si de las estrellas o de las auroras de cielos nuevos con un asombro infinito y mientras no vengas tú yo me quedaré en la orilla de tus notas, de tus vuelos, de tus sueños, de las estelas, inmóvil, esperándote y escuchándote expectante.
Eres mi música, sé que sólo quiero estar contigo, canturreando, susurrando tus sones únicos e inolvidables.
Ni en el mirar, ni en el besar aprendí lo que tu música me quería hacer llegar y entonces sin que tú supieras un gran sollozo estalló en mi ser para que tú me besaras y me estrecharas en tus brazos, lágrimas que tú secarías besándolas gota a gota entre música de agua clara.
Eres mi música, cuando tú me elegiste, el amor eligió, salí del gran anónimo de todos, de la nada, recibí tus compases de amor que llegaron al fondo de mi alma, hasta las profundidades más hondas y mi tristeza fue toda alegría, gozosa de que tú me encontraras y me hicieras rodar, prendida a tu ser, en tu pulso, en tu corazón.
Eres mi música, no te vallas nunca porque si lo haces retornaré a ese mundo imperfecto en que vivía sin diferencias en el agua, en la gota, en la nube y en mi boca quedará tan sólo tu nombre perdiendo yo el mío.
Eres mi música, tus compases caminarán conmigo y mientras yo te sienta mi ilusión, mis anhelos brillarán intensamente con luces parpadeantes buscando el horizonte tuyo y mío.
Siento que tu sueño es mi deseo, siento que tu mirada es mí descanso y que la música de tu alma me colma de paz infinita…

Indiferencia



Sentí total indiferencia, me despegué de ti, ya no estoy a tu lado, mi amor se fue como vuelo de golondrinas.
¿No sientes mi resistencia a que tu nombre sea mi canción?
Mi desencanto por ti es como un volcán que surgió en un minuto de adentro, muy adentro, desde el fondo de mi corazón.
Ya nada palpita entre los dos, ni besos, ni miradas, ni gozos esperados y en este expirar del amor, la apatía me inunda y me lleva por caminos curvos entre selvas vírgenes y roquedales altos.
Indiferencia, desamor que se desató como vendaval brisa o suspiro bajo mi submundo, como temblor y calor de tierra en mi angustia desolada.
Indiferencia, mi espacio está vacío de ti, el gran aire que me aleja me aísla de tu lado y sólo avizoro en mi horizonte un nuevo sendero que me conduce a un nuevo amor con el cual seguramente la felicidad me inundará.
La frialdad se adentró en mi alma y la despojó de memorias, de recuerdos vividos plenos de amor, ya no existes en mi vida, siento tan sólo desinterés y desdén por algo que fue maravilloso y único.
Indiferencia, sentimiento de incomprensión por no ser tú parte de mi vida, es una verdad definitiva que traspasa los límites antiguos.
Desencanto tras el hallazgo de la realidad de saber quien realmente eras.
Indiferencia porque todas tus palabras repetitivas y falsas eran presagio de verdades no dichas y tu inventada figura se convirtió en miles de cristales rotos.
Eras tan solo un espejismo en un desierto de oscuridades y silencio.
Indiferencia, cual triste sentimiento en lentas claridades, muy despacio me hace ir hacia las puertas del olvido para encontrar mi paz en otros rumbos.
Indiferencia, testigo cierto de la firmeza de que Hoy ya no significas nada en mi vida, fuiste un fuerte soplo de la suave brisa que golpeó mi alma pero desperté ante la realidad inundada de pesares y herida en mis sentimientos que tan celosamente defendí de injustas vanidades y desoladas sombras, dudas de existencia.

La noche se acerca



La noche se acerca, las penumbras me envuelven cual manto de entrelazados hilos de terciopelo azul y pienso en ti.
Las nubes grises y altas giran en círculos dibujando en este atardecer tardío, cerca del horizonte trazos de colores que se van diluyendo en la nada.
La niebla torva del silencio ahoga tu luz ausente y como la sal traída por el viento desde el mar te pegas a mi piel y te vas despacio, levemente,
La noche se acerca y aquí estoy con la desgarradora soledad de tu recuerdo, te siento, estás en mí como una sombra de fuego y tormenta.
A través de la húmeda niebla que es un velo todo impregnado en llanto, te vislumbro y deseo estar en tus brazos y la felicidad me inunda.
La noche se acerca y te necesito cerca, me llegan notas aterciopeladas que recuerdan un concierto de amor.
La noche se acerca y te siento lejos, en el dolor de la distancia, del antes y del ahora.
La noche se acerca y tú no estás conmigo, en una lejanía cercana el agua modela tus formas de hombre esculpido en el andar, en el sufrir de las distancias, en el querer de los recuerdos.
La noche se acerca y tu ausencia tenaz me duele, es mi dolor secreto, mío sólo.
Ya no se definir en la distancia si estás presente y me hieres con tu ausencia o si es tu ausencia tan fuerte y desgarradora que vives presente en mi mundo interior desorientado y triste.
La noche se acerca, con ese toque de misterio que da el amor, no te alejes más, mis quejas solitarias me colman el corazón que con alas de ciudad y voz de horizonte se alza entre rumores de caricias no dadas y besos olvidaos.
¡No te alejes más! ¡Ven con la noche y tómame en tus brazos es la hora de soñar con lo que fue, es la hora de soñar con lo que será! 

Te necesito

Crónicas de amores vividos



Crónicas de amores vividos, dormidos en el dulce rincón de los recuerdos guardados.
¿Por qué volvéis aquellos, tristes y olvidados a la memoria de placeres perdidos?
Amores vividos en ayeres de ayeres, en el Hoy, en el Ahora, los quiero porque sus alas sobre mi sien, flotaron, yo sé lo que me hicieron sentir, yo sé lo que me hicieron soñar, todas las vibraciones y latires que sentí en cada segundo en mi laúd con sus cantares.
Crónicas de amores vividos, historias inolvidables, imborrables de mi existir.
Mi mente se abre para que los relatos me salven de una soledad infinita que se despliega en un abanico romántico.
Las prosas poéticas de amor que me inspiraron en mi vida esos amores, las que dejaron huella, las que me marcaron con sólo nombrarme en mis labios, se hundieron entre las ruinas de algún idioma inmerso en la Tierra.
Crónicas de amores vividos que me hacen cantar ebria de dicha y de emoción cuando pronuncio nombres, fechas, lugares, minutos, segundos, vividos cada uno con total intensidad.
Mi espíritu todo se envuelve de luz como una aurora y su resplandor rosado, mis amores vividos, se hacen realidad, plenos de místicos aromas acallando toda pena, mitigando todo afán.
Crónicas de amores vividos  que por haber vivido encienden el sol como lámparas de cegador rubí y en mi paraíso de cristal y agua mil besos me buscan, acarician mi piel, descubriéndome toda, lentamente, sin temores ni dudas porque mi cuerpo impar, tenso y desnudo ya no se hará visible más que para el único amor verdadero.
Y creo que me aman, alguien ya sabe que existo, que puede estrecharme entre sus brazos y que por eso lo amo.
Crónicas de amores vividos, así la vida pasa feliz entre las flores, los cantos y fulgores de intensos amaneceres sin que se enturbien los sentimientos en su diáfana transparencia, el no tener mañana como no se tuvo ayer.
De las fugaces dichas las palabras, las ideas, las prosas como emblemas van a las hojas de cada flor, se van a su perfume, se dispersan en cantos, buscándote a ti, el que hizo palpitar y vibrar mi corazón con todo su ardor.
Y entre un gran humo de pájaros cantantes, el relato de mis amores, entre las brisas se alza y asalta su magnífica vastedad.
Siguen el reflejo del agua en playas virginales, sin reposo, porque el mar se resiste, ola tras ola a que se escondan las huellas de los cuerpos.
Crónicas de amores vividos, quien va a dudar de las historias que dejaron signos, deslizándose entre las leyes más antiguas que los dioses abrieron en la tierra, los gozos, las dichas, los placeres.
¿Quién va a dudar de esa verdad tan clara en las antologías en todos los idiomas que el amor tejido entre coronas en noches invernales es lo más perfecto y deseado del mundo?