Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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lunes, 26 de noviembre de 2012

Entre flores y aromas


Entre flores y aromas he abierto las ventanas de mi alma para que tú navegues entre mis flores.
Hoy mi vida huele a manzanas y a frescura de naranjas recién cortadas, creo que desde siempre te amé más que a cualquier cosa que yo amaba.
¿Es tu amor?
¿Es tu piel?
¿Es tu nombre?
Eres tú amor, el que todo el tiempo me acompañas.
El aroma de flores vive en mi corazón, con suavidad, fortaleza, florece dejando un sabor dulce abriéndolo con delicados pétalos.
Los suspiros por ti, llevan aire de aroma.
Aroma de flores esparcidas de mil colores, colores de diferentes rosas, alelíes, tulipanes, girasoles, que hacen de tu rostro un idioma, idioma que de mis letras las escribo para tí como los mejores tulipanes tempraneros y en flor.
Entre flores y aromas te amo, entre esplendores que iluminan las noches románticas de pasión.
Hoy escribo letras en cada pétalo de flores, escribo poemas, prosas, versos y a él se los dedico, a mi inspiración que hace de mis versos rosas perfumadas salpicando mis poemas con dulce miradas y tiernos besos de amor.
 Nos rodean aromas, flores y velas, estamos unidos a la tenue luz que brilla sombreando nuestros cuerpos en éxtasis de amor.
Son las flores manantiales de sueños y de ilusiones y de sus tallos vemos florecer nuestros corazones.
Las prosas poéticas que mi numen me inspira va en busca de las flores, los frutos, los aromas y sabores, van para no volver o para volver con ellos.
Unos van a los jardines, otros al nido de amor cálido y latiente, el perfume y el color misteriosamente los elevan por cielos azules y claros hacia el amor que los espera entre mil frutas y aromas dulces.
Un pájaro y una flor, un jilguero y una rosa, habitan en lo interior del ideal del poeta.
Entre flores y aromas vivimos tú y yo, y las prosas poéticas de nuestro amor nos envuelven con ímpetu alado y nos ascienden entre nubes de algodón desde el paraíso florecido, entre risas y lloros en flor.
El perfume y el color misteriosamente elevan nuestras almas de poetas cruzando el éter para beber luz en las estrellas, dormitando en el silencio blanco de la luna llena.
Volamos juntos al espacio entre flores y aromas, con las alas de todas nuestras canciones irradiando ilusiones por doquier, ebrios de luz como una estrella errante…

Déjame

Instante de amor



 Instante de amor, breve, brevísimo pero intenso, apasionado, haciéndome vibrar todas las cuerdas de mi cuerpo.
¡Qué olor de azahares y madreselvas a mi pecho se derrama al sentirte en mi alma!
Eres la luz que ilumina mi alma encendida, me enseñas la orilla de ese mar que descansa y al rayar el alba puedo tocar tu silencio, instante supremo, despierto el tormento de un amor sin fronteras, sólo instantes, pequeños espacios de presentes eternos.
Instante de amor y dulces miradas con cálido encuentro a puertas cerradas con un mar de palabras no pronunciadas y caricias aisladas con un verbo inspirado en un mar liberado.
Al llegar el ocaso de una línea de mi vida, recordaré ese instante, único, reflejándose siempre en el espejo de mis pensamientos y besaré en silencio que dio vida al placer de sentir en mi alma, tu ser.
Lo que sentimos es un camino sin un principio… ni un final.
Fiel a mis instintos y al deseo de vivir una experiencia mágica, única, distante, sobrenatural, te escogí a ti en un breve instante y tú a mí, con la única protección de mi secreto… tú secreto, corriendo juntos los momentos breves como los más vibrantes del amor.
Instante de amor, suspiros entrecortados como cantos de aves en enero al abrirse las amapolas bajo nieve, invisibles.
Se escucha el canto del gran hallazgo que al amor se le oye, su soliloquio, claro, sin esperar que llegue ese día preciso.
Sólo cuando el amor despierta, me roza por instantes aún en una noche fría ya que el impulso del amor brota con música de liras el don de alegrarse, seguir su ímpetu y conquistar su forma por el aire diáfano.
Instante de amor, breve pero lento, pleno de placer y alegrías, deja lágrimas de emociones llenas de ti y de mí en surcos de pasión aclarando tristezas y llenando melancolías.
Lágrimas por quererte, secarlas con sentimientos que perdurarán por siempre.
Y de noche te sueño, te contemplo a mi lado y te miro sin saber que existes, en poder pensarte y te siento con amor, aún sin saber si estarás junto a mí algún día.
Instante de amor, sueños que ilusionaron, sonidos que se soñaron, miradas que pretendieron poseerte.
Suaves llegaron tus palabras ¡todo ilusión, pretender que existes, que me amas!
Déjame amarte aún sin tu saberlo, amarte es mi presente, es mi futuro, sólo sueño amarte porque amarte es mi ser, es mi vida, es mi anhelo, mi deseo más profundo.
Instante de amor, te hago llegar en él mis palabras, mis sentimientos, ¡siéntelos! y búscame más allá del final del mundo. 

Un beso de tu alma



 Un beso de tu alma, me alcanzó una noche, llegó con dulzura y con una tierna caricia estremeció todo mi espíritu y mi cuerpo.
Con pequeños trozos de tu eterna ternura, tallaste en mí, las letras, prosas, poemas, entre ideas estremecidas, juntando las palabras con pasión y alcanzando el éxtasis del amor.
Cuando llegó tu beso a mi alma, me inundó de calor y luz, entre temblores de ansias y sobresaltos inauditos.
Tu beso inundó el desierto de mi alma como néctar embriagante que se liba en el bíblico cáliz de los labios.
Un beso de tu alma, aún como caricia esquiva, no dejó en mí, amarguras ni resabios, sí susurros, dejándome amor, fe, esperanza, un himno sin palabras que se elevó hasta lo alto, modulando suspiros y promesas.
Como fugitivo y delicioso roce es un espasmo de delicia suma, algo que sabe a miel y dulce goce, a tibieza de cuerpo y perfume.
Un beso de tu alma es la íntima entrega de un momento que el alma hace del ardor que nos sofoca, son dos vidas que se funden en un mismo aliento, es un cielo tejido entre dos con finos hilos de amor.
Un beso de tu alma es cual aroma de azahar en un atardecer suave y cálido.
En mi mundo interior se alargan, temblando, las notas, llorando de placer, en una completa armonía sin sollozos agobiados ni congojas dolientes ni melancolías recordadas, sólo paz y calma total.
Entre estremecimientos de placer y una expectación ansiosa, espero el beso de tu alma y éste al llegar hace resonar arpegios refulgentes de dianas sonoras que recorren cielos, mares, horizontes… siguiendo un silencio albo que refleja con ímpetus alados el amor ascendiendo a las alturas.
Un beso de tu alma es la luz amanecida que hiere al despertar los ojos y me alumbra imprevista, sin saber por cual oscuridad llegará como un elixir que da vida a mi vida, que arranca suspiros profundos, aún de entre mis sueños velados.
Un beso de tu alma es fuente de paz, sosiego y consuelo de mis minutos de eterna soledad.
En cada amanecer me hace volar al paraíso y descender a la tierra entre música de arpas y violines, danzando mis prosas de amor en pentagramas colmados de letras sincopadas que flotan con luces de estrellas.
Un beso de tu alma conquista mi todo, me lleva  a la calma y a disfrutar de este hoy bajo la sombra de plata de la luna precedido de una gran bandada de pájaros cantantes que entre apiñada escolta lo conducen ligero a depositarse silenciosamente en mi espíritu alado que lo espera ansioso.

Murmullos



Voces de la noche  secretas, murmullos silenciosos que nos unen en un todo rodeado de silencios,
Estábamos juntos  pero no nos veíamos, nos percibíamos al contacto íntimo, discreto.
Estábamos juntos pero no te veía.
Con murmullos tejemos la vida entre nuestro diálogo de miradas atentas, sorprendidas, milagrosas, sorpresivas, consuelos y bálsamos de nuestras almas que nos unen en una alianza continua, permanente, constante y sentida.
Murmullos, miradas inefables de amor intenso, nos sentimos desde la Inmensidad amados y por ello la naturaleza de la vida adquiere multidimensiones.
Murmullos que nos unen, nos enlazan, es que somos dos únicos seres que aún en la noche sus miradas se cruzan, en un atisbo intenso de amor.
¡Sensación de ser dos voces en la noche unidas por lazos estrechos y entretejidos de recuerdos!
Murmullos, no quiero palabras mutiladas, sí como rumores de amor en noches de espera, cantando sin tristezas ni penas. Soy la viajera con el corazón pleno de amor y la sombra de tu sombra.
Todo hace el amor con el silencio que puede ser como un fuego o un templo de luces.
Sólo murmullos que hacen de mi memoria una viajera fascinada, un fuego incesante.
Murmullos de esperanza, espero con ansias que llegue el día en que me encuentre entre tus brazos, como increíble recompensa de los cielos y de todos los dioses.
Escucha mis murmullos  y mira las estrofas, tú, mi inspiración y verás de que está hecho mi sueño, de besos y caricias esperados ya sin prisa.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Regálame tus secretos


Cálidos crepúsculos


Cálidos crepúsculos, junto a tu lado, frente al mar, el horizonte cuajado de mil colores polifacéticos nos envuelve en su magia de espejismo, de visiones que nos transportan a nuestro mundo de dos, hundiéndonos lentamente en la inmensidad del cielo.
Cálidos crepúsculos, admirable naturaleza, siempre la misma y diferente, maravillosa de belleza, renovada constantemente que nos sumerge en oleadas de pasión frente al sol anunciando su poniente bajo la celeste amplitud.
Estos momentos imborrables son fuente de inspiración de poemas de amor y manantial de ritmos y cantos y los versos como tesoros escondidos surgen en estas tardes de escarlata.
Cálidos crepúsculos, denme a beber la poesía en el raudal de meditaciones sin fin como salmos que desbordan cielos y tierras.
El himno al amor todo lo ennoblece, todo se agranda a sus clamores, el firmamento resplandece, la tierra se cuaja de flores.
Cálidos crepúsculos, hay en su grandeza, ternura que fulgura, armonía que se potencia en segundos apenas y los versos vuelan con las aves, los rumores de los ríos.
Es la hora del amor, retornan a los nidos, las leves golondrinas, sus alas son dos mimos flotantes en el viento, los bosques se adormecen y velan las colinas, es el momento del recogimiento y del silencio profundo surcado por suspiros apasionados.
Poco a poco, puéblense de sombras el ambiente y levántanse del fondo de nuestras almas los sagrados sones de nuestro amor descendiendo por diáfanas escalas a nuestros cuerpos temblorosos de pasión.
Cálidos crepúsculos, como música con ritmos sin fin, son instantes que la ilusión guía, la tarde apaga sus colores y los astros encienden sus lumbreras, nuestros corazones palpitan y vibran al unísono en un total arrobamiento de confidencias y secretos íntimos.
Parece que flotamos en una suave cadencia entre el cielo y el mar, nuestros pies no son pies, son alas de aves, bajo el fanal errante de la luna que despacio asciende con su áurea luz, espectral y hermosa, dilatando el paisaje que nos protege, nos cobija como un temblor de encaje.
Luna que comienza a alumbrar nuestro camino, vago y blanquecino hacia nuestro nido cálido y embriagador de dichas supremas.
Cálidos crepúsculos, luces que el cielo envía como poesía ardiente en el atardecer nostálgico, conduciéndonos entre bellezas de luces al encuentro de nuestros cuerpos que se buscan con ardor y entrelazan entre hilos de ternura, contemplando absortos la imagen del cielo unida a la forma de la Tierra.

Soledad de a dos


Soledad de a dos, aislamiento de dos almas que estuvieron unidas en el ayer lejano, ahora en un desamparo triste y melancólico, lloran llantos de tempestades.
En noches solitarias, en el pasado, unidos formaban un solo ser, de a dos, unidos por lazos que parecían indisolubles pero el tiempo los fue diluyendo en la nada, quedando los espíritus en un total desamparo y de sombras se anegaron, de tristezas y penas.
Soledad de a dos, el tedio pesa y el silencio flota, despertándose dolores y hondas congojas que parecen eternas como la flor desprovista de perfumes, ya que es la que más prolonga su existencia.
Soledad de a dos, sólo subsiste proyectos, proyectos arrumbados y corazones envejecidos y mustios.
Lenguaje de congojas que en las heridas de los pechos mora, escondido en lugares secretísimos que descienden a lo hondo de las almas.
Y entre las sombras voces se escuchan, leves, tenues, que dicen: ¿seguir?, ¡si no se llega!
Ya que seguir es luchar, ¡qué inútil lucha!
Ya nunca más existirán los besos, aquellos dulces y tiernos en las frentes, en las manos, en los cuerpos, aún sin ser tocados, se dormirá profundamente ese mago azul de la mentira.
Soledad de a dos, ¿qué persiste de todos los lirismos cultivados en esta hoy claridad abrumadora, sólo frialdad de sentimientos, aislamiento extraño entre dos seres que siguen juntos, entrelazados en la red de inercia del vencido y acabado amor.
Soledad de a dos, el ensueño y la melancolía, encienden los sueños donde la lucha diaria y ardua agrandan la existencia para sobrevivir juntos en un temblor de anhelos no cumplidos y esperanzas truncas.
Entre ambos se alza la copa de la amargura, una antorcha incierta de una luna yerta, errabunda y muerta, sólo existe una luz exangüe que devana como en un telar de encuentros y desencuentros la tristeza humana.
Soledad de a dos, que en una perenne inquietud encierra el deseo total de ser soledad de a uno para llegar al interior consigo mismo donde mora la felicidad del alma.
Soledad de a dos, luz agonizante, que busca sin poder encontrar el sentido del existir en esta vida del ahora, llegando a contemplar como en un espejo sin luz la tragedia de ser tan sólo uno sin estar frente al otro.
Y es de esperar en vano empeño en un intangible ensueño viviendo sólo en la bruma que en una falsa ilusión se crea para continuar en un mañana sin futuro.

Todo está escrito


Todo está escrito entre los dos, con palabras de luz en nuestro destino.
No podemos desoír su voz ni su llamada pues el amor es suave lluvia de oro cayendo en la floresta de las almas.
Aún la melancolía en el amor nos convierte a los seres en poetas, surgiendo las más hermosas y sentidas melodías que se derraman por nuestros cuerpos como el río desborda sus almas en el mar, dejándonos arrastrar por la corriente de la pasión.
Todo está escrito, en los cielos abiertos van trazando los pájaros códigos de vuelos, las estrellas se leen con largas lentes claras que descifran el misterio de la vida, de enigmas alejados.
Las tierras más remotas con colores azules, verdes, rosas, entregan sus secretos en los mapas.
Y el pasado se ve tenuemente tan escrito en los ojos, en tus ojos, que son elegía o cántico que brotan desde un arco iris en el cielo.
Todo está escrito, tu nombre no se lee donde se lee, está en mi corazón enamorado y contigo la Tierra es el cielo del cielo y entre tus brazos no se sabe de qué profundidad viene el amor, lejana, sí de honduras de cielos o entrañas de la Tierra.
Todo está escrito, porque hemos pasado por la senda estrecha en los grandes zarzales de la vida, sin hacernos ni una herida ni sentir dolor ni pena.
Todo está escrito y cuánto más te acercas te siento despacito recorrer mi alma y entre árboles llenos de nidos va un raudal lleno de rumores dormidos en lechos de algas y de flores.
Y sobre la sombra nocturna del éter en la inmensidad la Luna, triste y taciturna, vaga en plena soledad, mientras nosotros nos acunamos entre abrazos tiernos y dulces besos.
Todo está escrito, los dos nos comunicamos en un abrazo sutil cuando los cristales duplican el blanco disco de marfil.
Todo está escrito, el tiempo río que huye y puede acontecer que cuando queramos proseguir, perdidos nos hallemos en las sombras de un remoto ayer.
Todo está escrito y un tropel de versos nos envuelven, son los versos que se agitan y rápidos se dispersan como musicales flechas, van en busca de las hojas, van para no volver a lugares misteriosos, sí  para volcarse en ellas.
Todo está escrito, seguimos un ideal que no se alcanza pero al fin, con toral esperanza, creemos que en un flotar suave, surgen, plenas de amor nuestras quimeras.

Reencuentro con mi vida