Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
Mi Verso es un Canto
Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.
La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.
Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.
Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.
Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.
Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.
La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.
De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.
Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.
Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.
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jueves, 17 de enero de 2013
Quisiera ser
Sabes que te necesito
Mi alma en tu alma
Te llevaré conmigo
miércoles, 16 de enero de 2013
Desengaño
Desengaño, tristeza y dolor, la verdad afloró en un soplo del tiempo, la traición y la cobardía inundaron mi alma.
Aquel a quien yo consideraba mi ilusión de amor quitó su máscara y en un momento su verdadero yo, se atrevió a ser girar mi vida en esquivas y lastimeras quejas de llanto.
¿Quién es capaz de producir este desengaño tan humillante huyendo rápidamente después de la traición?
¿Qué buscaba al romper la unión, tan tiernamente atesorada, que creí que existía entre los dos?
Desengaño, por fin puedo decir que se rompieron las cadenas que me tenían presa.
Gracias doy al cielo por este gran milagro ¡no más humillaciones! ¡no más mentiras!
Desengaño, acíbar amargo y cruel, te amaba demasiado para merecerlo, te entregué mis vanas esperanzas, ¿quién te ha conferido el derecho divino de juzgar y el don de herir y lastimar a quien tan sólo te ofreció amor?
Al fin, todo terminó, dejé de ser el recurrente destino de tus falsas caricias, de ser la corriente perpetua de tus falsas mentiras.
Ya no eres más el fulgor donde se anidaban mis anhelos, arrasando mis sentidos a las alturas inolvidables del más allá.
¿Quién eres tú para ostentar como bandera al viento tus malignas verdades plenas de apetitos prohibidos?
¿Por qué crees tener el don de la persuasión para engañar por falsos caminos a quien te respetó y te dio todo su cariño?
Desengaño, triste y doloroso, has dejado de ser mi dulce amor, el prófugo príncipe enamorado que busca aventuras mortales y peligrosas.
Tristeza y dolor pero sentimiento de libertad total y por siempre ecos de mis esperas.
Has dejado una cicatriz más en mi alma pero con firmeza sólo será una raíz muy honda que ni se percibirá.
Mi amor, el verdadero, me encontrará y a mi vida retornarán como gotas de lluvia la esperanza, la fe, los anhelos de vivir.
Desengaño, cruel, pero ya superado, quiso hacerme daño pero no lo logró, mi alma aún apergaminándose de llanto por la desilusión resurgirá, pura y límpida dejando en las huellas del olvido lo que nunca debió acercarse.
Podré así sembrar y cultivar el amor que me inunda mi mundo interior y ser feliz, gota a gota cada minuto del existir.
Nuestra historia
Nuestra historia, sólo nuestra, la vivimos con total intensidad por cielos abiertos, verdes follaje, flores de jacarandá en campos de amor.
El cáliz de ambrosía que alzamos juntos nos condujo al umbral total de la felicidad.
Nuestra historia, con altibajos, de lejanías y cercanías, de discordias y armonías. nos conducen a esta nueva existencia.
Nuestra historia que como un río que corre rumoroso, resbaladizo, zigzagueante, nos lleva uno junto al otro, viviendo momentos de intensas emociones.
Los dos, unidos como alondras, nos arrullamos en las noches de estío bajo cielo estrellado.
Nuestra historia en la que somos protagonistas de amor de amores entre velos espumosos de azahares blancos y cerezos en flor.
Cuando estamos juntos siento alas en mis ojos y nubes de música en mis manos. Siento en mis pies enloquecidas olas y jilgueros de viento en mi garganta.
Nuestra historia nos hace acercar uno al otro y todo en nosotros quiere volar, quiere ir a un arroyo rumoroso, quiere enredarse en un balcón de arroyos grises y perfumes amarillos.
Nuestra historia nos hace vibrar y acercarnos siempre aún desde lejos, entre alondras y palomas, nos atraemos desde la distancia que es verde y planicie pura y nos llevan a abrazarnos entre hojas frescas y aguas de espejos caminantes.
¡A fin estamos juntos! Y me ahogan tus ramas de piel caliente. Me sacude el elixir de tus caricias cual sibilino pájaro de fuego.
Nuestra historia aturde todo nuestros sentidos y queremos sentir ese cerco que nos rodea y hace confundir nuestros cuerpos, nuestro aliento, nuestra piel, nuestros ojos de humo y de mundo sin final.
Apaguemos el viento que delira y nuestros temores indefensos y llegaremos juntos, muy juntos a la perfección del amor.
Ésta es nuestra historia, solos tu y yo, nuestro cuerpo perfecto, nuestra historia de dos, nunca impredecible pero sí eterna.
Nuestro amor es historia compartida como una huella que no se olvida, una lágrima en la almohada, un suspiro que no acaba.
Cuando nos abrazamos, tu piel de nave humedecida, me sacude, me desdobla y me eleva.
Somos dos, nacerán de í y de mí nuestros abrazos como nacen en tu boca las flores encarnadas que dejas en la mía.
Volaremos juntos, nos tragará el viento y distancia luminosa nos hará soñar en que hoy… tal vez mañana… quizás un día los dos estaremos en nuestro nido de amor.
Cómo decirte
¿Cómo decirte que te busco en el más allá, en horizontes, en el orbe todo?
¿Cómo decirte dónde estás, tú, el ausente, el inquieto peregrino, el aventurero, buscador de amores ocultos?
¿Cómo decirte que espero que vengas a mí, despacio, en silencios umbríos?
¿Cómo decirte que te busco en cada sombra?
¿Cómo decirte que en el bruno rincón veo tu figura esbelta como esencia luminosa rodeándome en su cerco de amor?
¿Cómo decirte que te bebo con mi aliento, que te acuno con mis labios, que te trizo con mis abrazos?
¿Cómo decirte que me abraces para susurrarte, suavemente, que eres el amado esperado, el misterioso ser que inundó mi alma?
¿Cómo decirte de mi vacío encendido en los espejos rotos de tu espíritu desdibujado que me ahoga desde tu distancia?
¿Cómo decirte, al fin, que te amo más allá del amor, que te deseo más allá de tu cuerpo, que dominas toda mi razón, desgranando mi piel?
¿Cómo decirte que te quiero mío y me quiero tuya hasta la eternidad?
¿Cómo decirte que extraño tus caricias leves y suaves, tus abrazos de silencio, mi imagen en tus recuerdos?
¿Cómo decirte que extraño tu voz, ese bálsamo errabundo que me busca en la oscura lejanía?
¿Cómo decirte que mi angustia espera tu presencia para seguir existiendo para ti?
¿Cómo decirte que si no te encuentro mi pasión se convertirá en polvo de cenizas y tendrás que armarme buscándome con tus besos intensos y furtivos?
¿Cómo decirte que necesito tus labios y tu aroma de amor en flor para que no exista más en mi vida esta ausencia tenaz?
¿Cómo decirte que añoro tu presencia para sentirme como naranjal en flor donde los azahares me hacen temblar de felicidad?
¿Cómo decirte que extraño tus manos ruborosas, plenas de caricias y calor?
¿Cómo decirte que me ames para que sea mi piel de abeja tibia palpitación cerca de tu corazón?
¿Cómo decirte que cerca de ti, tus ojos con sus fuegos de amor, de cálido verano me atan a ti en cada mirada errante?
¿Cómo decirte, amor, que al estar junto a ti, una música áurea del éter, lejano, colma mi alma en plenilunios no más solitarios?
¿Cómo decirte que te ruego que me ames como un narciso bebido por el sol de la tarde mientras mis manos buscan el agua de tu manantial?
¿Cómo decirte, ya ahora, en este instante, entre canciones y leyendas que tejen nuestro amor que lo nuestro perdurará por siempre?
Escuchemos juntos
Escuchemos juntos la lluvia golpear en los cristales, el viento apenas puede llevar la mar las nubes con su carga.
Escuchemos juntos el silencio, nada responde y todo mi ayer se junta en un instante, me pregunto, ¿para qué? si son recuerdos como una brasa ardiente en mis entrañas, es lo mismo que lleguen o partan como relámpagos que estallan en la sombra, vienen y van, ¿para qué?... si con morir ya alcanza.
Escuchemos juntos las gotas de agua caer en nuestro cuenco de amor cuando llueve en la calma de la tarde, te siento conmigo, te siento en mi sangre, cuando llueve, te tengo, nada puede sacarte de mi lado y me duele…
Mis pasos te seguirán buscando como visiones de sones acompasados y corro a regiones ignotas en un pentagrama vacío que busca y no encuentra sus notas que en lejanías se esconden y se guarecen en frondas de tupidos follajes.
No lo entiendo, no logro entender como se puede herir de esta manera, ¿por qué después del sol radiante, la fría noche se hizo eterna? y él, en quien creí, estalló como una copa de fino cristal en mil pedazos que impregnaron el aire en un vacío irrecuperable.
Como duele la quimera del tiempo, escucho el eco del olvido mientras nada hay que no te recuerde, mientras en la tarde, llueve.
Conjuro de amor
Conjuro de amor, me gustaría encontrar la palabra justa o poder escribir la frase mágica que me devolviera con solo pronunciarla todo lo que la vida me arrebató.
Pero no la encuentro por más que la busco, quizás no existe… tal vez no sé buscarla…
Conjuro de amor que me haga eludir la intriga, la conspiración para evitar las heridas del amor no correspondido.
¡Cómo impedir que la realidad oscurezca mis sueños más preciados! Estoy aquí, ahora, sintiéndome traicionada en lo más puro de mi corazón, tan imperceptiblemente cerca de la búsqueda del porqué.
Conjuro de amor, hazme dejar de sentir este aturdimiento del alma y que mi mirada vacía encuentre el reflejo de la luz que falta en mis pupilas.
Aléjame de la confabulación, de la intriga, déjame ir hacia lo verdadero, lo puro, encontrar donde nadie más busca los sueños e ilusiones que a mi vida colmen de amor.
Necesito encontrar ese alguien que sueñe con mis sueños, ría con mis risas y acompañe mi llanto, que pueda sentirme totalmente cerca de quien simplemente piense en mí.
Conjuro de amor, haz que susurre mi amado en mis oídos sus secretos del corazón y que con sus fuertes latidos me llene el alma de emoción y me haga sentir deseos de amar.
Quiero que nuestro encuentro sea un dulce conjuro y que tú seas mi enredadera y yo todo tu muro.
Conjuro de amor, protégeme de la soledad, hazme crear un refugio en mí misma y que las palabras de amor que fluyen en mi interior sean una lámpara encendida que irradie calor a mi corazón y entonces se vuelquen en páginas en blanco con el sentido de llegar a ti, mi único amante.
No quiero vivir más veloces fechorías, pasiones aparentes, falsos besos, heridas de amor acumuladas, quiero amar y ser amada, cruzando concéntricas tinieblas y entre luces dar por fin con aquel, el único, el verdadero.
Conjuro de amor, haz que un poco de aire, vestido de color, me envuelva y me lleve lejos de las sombras a la luz clara y diáfana donde él, el elegido me refleje en el azogue de su edén.
Me buscas
Me buscas sin alas, silencioso por los aires, me buscas recorriendo distancias, emocionado con versos que se dan a la vida como un milagro.
Me buscas con tu ritmo cadencioso, revoloteando entre caricias y suspiros en nuestros encuentros entre rosas, albores, celajes, donde el tiempo se pierde en un ir y venir infinito.
Me buscas con flechas perfumadas que lanzaste a mis palabras en un poema de amor que viajó hasta tu alma, dulce estrella de la pasión, ojos de luna, corazón suave y tierno de mi esperanzada espera.
Me buscas pero de ti conozco tan solo tu alma venida desde lejos, alma que con pálido encanto es fuente sonora, esencia del canto ¡es un reír de aurora!
Sé que me querrás, lo creo y lo veo. Lo dicen tus ojos cuando me miro en ellos y si así no fuera, sólo tu recuerdo llenaría mi vida de amor no olvidado por siempre.
Necesito un poco de aire, vestido de color, para que suavice mi alma con un soplo de amor.
Me buscas pero prefiero ser libre en mi espacio abierto, sin trabas ni cerrojos, eso es todo un reto pero por amor lo acepto.
Me buscas y son mis versos los que se agitan y rápidos vuelan al papel que los está esperando, ansiosos de recibir amores al vuelo con melodías de amor.
Me buscas y mis ojos te miran y van más allá, no creen en ti, otean el horizonte buscando otro amor que sea verdadero.
Me buscas y no brillas aunque brilles… no besa tu beso… ¡Quién te amó sólo amaba cenizas! Pondré en mis versos el tesoro de las noches raudas de inspiración.
Me buscas, dame a beber la poesía que tú inspiras para darme el valor de seguir luchando y amando siempre.
Me buscas y así, si hemos de caer, en pleno vuelo, caerán nuestros corazones unidos iluminando la amplitud del cielo, plenos de luz como una estrella errante.
martes, 15 de enero de 2013
Pasión sin rostro
Pasión sin rostro, ¿eres tú el esperado? a través de la vida que pasa, espero no sólo fugaces dichas, sino la esencia de verdaderos sentimientos plenos de júbilos y plácidos encantos.
¿Dónde estás tú, el desconocido? No te encuentro ni en mis estrofas, los sones que de mi vida van brotando, son los pasos de las visiones que conmigo lo andan buscando.
¿En qué lejanías te escondes? Tu alma la siento cerca, tu rostro no lo he de hallar.
Inútilmente pido noticias de él al viento, al ave, a la flor, a la fuente y a los astros del firmamento.
Más no he de dejar de buscarte, ya una voz secreta me susurra, ¡sigue! ¿Qué te importa no hallarle? ¡Sigue! ¡no te canses, poetisa!
Sueño mis versos y soy feliz, sólo con soñar con tu rostro, canto ¿qué importa no ver la raíz si todo el rosal está en flor?
Pasión sin rostro, ¿Dónde ocultas tu alma? Por hallarte no reposo, vuelo bajo el cielo y sobre el mar ¿Dónde vives, solitaria, misteriosa?
Tu pasión la siento cerca y no sólo como un sueño que se esfuma, sí como un anhelo dulcísimo de añorar tu presencia.
Nuestras almas, en lenguaje sutil cuando los cristales se duplican, se encuentran y se enlazan.
Pasión sin rostro, mis sentimientos se cruzan y mis anhelos anudas, habitas en mis sueños y conozco tan sólo un rincón de tu alma.
Primero fue un poema de amor que envié a tu alma sin rostro, luego otro y luego otro sobre las costas de tu espíritu se fueron amontonando con fuego de pasión.
¿Quién eres? ¿Cómo eres? Soy tan solo una mujer poeta que busca el amor como increíble recompensa de los cielos e ilusión llegada como magia a mi alma.
Pasión sin rostro, como una máscara misteriosa, sin apariencias reales que no representan quien eres pero que dentro de ti, muy dentro, está la confianza personificada en un rincón de tu alma y la calma inunda mi alma si tú te acercas.
Pasión sin rostro, vuela mi corazón hacia ti, pleno de ilusiones y esperanzas, atadas con cadenas de estrellas a la sombra de un árbol y con cantos de pájaros perdidos en la brisa, dejando un invisible rastro de alegrías y anhelos.
Tu recuerdo
¿Qué más podría darme tu recuerdo?
¿Adónde me llevó tu olvido?
¿En verdad te extraño cuando no estás a mi lado?
¿Cómo sé que te tengo siempre presente en mi corazón dolorido?
¿Por qué te pienso en cada instante del transcurrir de mi vida?
¿Dónde te escondes en los rincones de mis silencios quietos?
¿Por qué sólo tú iluminas el camino de mi vida dejando ilusiones que no pierdo?
¿Por qué tengo el alma formando imágenes con tus recuerdos, tus deseos, tus pasiones?
¿Por qué tu amor es como el fruto del árbol de todas las dudas?
¿Desde cuando transitamos juntos, palabras abiertas en el desierto de las más hirientes ausencias?
¿Por qué vivimos tropezando con los anhelos inconquistables y nuestros recuerdos más dulces?
¿Desde cuándo se desataron estas tormentas inclementes en el submundo mío de la soledad serena?
¿Por qué los años no son distancia, el tiempo y el recorrido no es más que el sentir?
¿Qué es castigo y qué es consuelo?
¿Por qué la distancia no existe y el estar lejos no es real?
¿Qué es prisión y qué es escape?
¿Por qué se rompió el silencio entre ecos, sollozos y suspiros, pesadillas y sueños?
¿Dónde se esconde el viejo museo de mi historia de amor?
¿Por qué mi corazón sangra donde se clavaron espinas de desamor de mis amadas rosas?
¿Por qué siento que mi mundo está apartado entre soledad de soledades, entre mil y una noche sin luna?
¿Por qué al final, entiendo que la distancia no es más que simplemente el tiempo entre las dos veces que hablo contigo?
¿Por qué el amor de lejos, amor lejano, es la razón de mi existencia?
Descanso total
Descanso total, me voy por otros lares a lugares recónditos, escondidos, entre tinieblas suaves para desaparecer y no ser encontrada.
¡Déjenme ir! Quiero estar sola, en la inmovilidad absoluta, flotar en un mar de la nada, en silencio total.
Descanso total, con mi ternura íntima, hacia la paz que en mi inocente alma está escondida en el cansancio con una blanda tristeza.
Y me voy sintiendo feliz, de a poco, de a ratitos, con una fatiga que no es un desengaño, con un gozo que no alienta esperanzas, estoy en algo que quizás sólo es amor.
Descanso total, sé que floto y nada me parece, sin embargo, indiferente, sé que nada me alegra ni me duele y que sin embargo todo me enternece, sé que eso es el amor o que quizás es un dulce cansancio, sé que soy feliz, sin trabas, sin ataduras, sin lazos envolventes, sin murallas en resplandores estáticos, sin fronteras de dolores
¡Soy libre!, en un clima de gozo.
Descanso total, sin quehacer, sin gestos en gestos, sobre el espacio blanco de los días y como peregrina a fuerza de estar quieta, soy fiel a mi inmovilidad.
Sobre el cielo empiezan a surgir, del fondo de mi alma, ideas, frases, palabras en un silencioso inicio de poemas de amor, prosas poéticas que buscan la luz.
Descanso bajo la lluvia que necesitaba mi alma herida, entre poemas de amor voy rimando mi llanto para calmar mi dolor.
Me encuentro en medio del dolor y del amor, me encuentro en medio del camino, mirando el horizonte, mirando el pasado.
Descanso total, en la cima de la montaña, tan lejos del cielo en donde las palabras no tienen sonido, en donde nadie escucha mi lamento éste se va solo entre encrucijadas de laberintos.
Descanso total, me encuentro sumergida en la nostalgia en donde el dolor no tiene consuelo aún a través de lluvia, de viento, a través de la nieve, busco mi tierna soledad, descendiendo, bajando voy, cayendo y salgo al mundo pura y límpida entre nubes doradas de la celeste tarde.
Descanso total, necesario, imprescindible, que ayuda al alma a guarecerse de las dudas, los entredichos, los cotilleos.
Historia interminable, tiempo y tiempo, descanso total que embelesa el alma y clama por cánticos de amor.
Tarde de lluvia
Tarde de lluvia, la tarde está llorando y es por ti.
La lluvia se desliza por el vidrio de mi ventana y a lo lejos vislumbro tu figura tierna y apasionada, imposible acercarme para tocarla.
Tarde de lluvia, te necesito a mi lado, sentirte cerca, abrazarte y estar oyendo el viento que apenas puede llevar al mar las nubes con su carga.
Hay silencio, nada responde y todo mi ayer se junta en este instante.
Cuando llueve te mezclas con la lluvia, cuando llueve en la calma de la tarde te siento conmigo, te siento en mi sangre, cuando llueve te tengo, nada puede sacarte de mi lado y me duele…
¡Cómo duele la quimera del tiempo! escucho el eco del olvido pero nada hay que no te recuerdo mientras en la tarde llueve.
La lluvia cae, moja mi alma, ¡cómo quisiera que aquí estuvieras! me dieras calma, esa calma que el amor sólo sabe dar… y no mira nada para entregar.
La lluvia golpea con sus caricias húmedas las aceras quietas, silenciosas, tus pasos están en otras veredas, mis pasos van en sombras a otros destinos…
EL viento doblega los árboles, sus hojas se sacuden y mis manos te dibujan en la oscuridad donde te sueño.
La tarde se colma de lluvia y cierro mis ojos, te veo, te palpo, te siento, eres parte de las sombras que me envuelve.
Escuchemos juntos con la imaginación el ritmo de la lluvia y así seremos esta tarde, los dos, un mundo aislado por el viento y la lluvia entre la cuenca tibia de nuestros abrazos.
Lluvia que penetra en la bruma oscura, grisácea, arribas a los campos del alma, levantas aquel grito de vida y esperanza, ven a renacer en gotas de agua lo seco, lo dormido, yaciente en la calma.
Lluvia, que en torrentes de cálida agua, aviva el corazón, el amor, la llama, vuélveme a la vida junto con mi amado, empápame mi razón, dale el color que extraña, trae luces nuevas a esta tarde larga, ilusiones, sueños a la espera del renacer del amor.
Euforia
Euforia, se siente en el ambiente turbulento y por ello mi alma tiembla, se hace borrosa la visión al caer del lagrimal el dulce despertar de mi exaltación al pensar en ti.
Euforia, siento, euforia optimista al entender a la lluvia que cae y la tierra abraza. El bienestar me inunda, es el amor que hiciste nacer en mí.
¿Qué voy a hacer? si a cada momento, pensando en tus ojos, me viene el recuerdo de que soy tuya para siempre… y siento una euforia en todo mi cuerpo…
Es la sensación del entusiasmo que nace del pensar en ti, ¡estoy eufórica! ¿Sabes lo que es eso? es éxtasis, arrobamiento, delicia de optimismo cierto.
Euforia, ardor, pasión, ¡quiero ser feliz! Espero el momento que está por llegar, de amoroso encuentro.
Euforia, los versos que en mí, estaban guardados, abren las alas y vuelan por ti y para ti, levantando un tembloroso remolino de cadencias.
Euforia, vuelen, vuelen mis versos hacia todas partes, buscándote a ti, unos van a los jardines y unidos a las abejas oyen y aprenden el dúo que en la flor recién abierta, el perfume y el color, misteriosamente elevan.
Otros, en plena euforia, se rompen las alas en la transparente esfera de la gota de rocío en la que absortos contemplan la imagen del cielo unida a la forma de la tierra.
Versos que vuelan hacia ti, mi amado, en su euforia de entusiasmo, cruzando el éter, bebiendo luz en las estrellas, dormitando en el silencio blanco de la luna llena.
Otros, cabalgan en los cometas, son los versos más audaces, los que me llevan a gozar pasiones imprecisas.
Otros, pensativos te buscan en tu corazón y como en ecos silentes te dicen ¡te amo!.
Euforia, exaltación de vida, voy hacia ti ansiosa de que tú digas y gritas ¡estoy buscándote a ti! y que en todo el universo esas palabras conmuevan con voz de música y brisas de primaveras al númen que llega y se queda enmudecido en mi interior habitándolo en el ideal del poeta.
Y las frases se evaporan o se consumen en las cuerdas de la lira, el amor las envolvió y las escondió en un ensueño lejano y cada estrofa llevó en una nube, flotando en ella, con luz de estrella ¡Versos! ¡Versos para ti, ascended hacia él y en las estrellas verted el amor que me inspire.
Poemas que viajan
Poemas que viajan, vuelan lejos, muy lejos, en instantes, apenas, recorren el cielo cruzando vastos océanos, llevando su mensaje de amor a los corazones que los reciben palpitando de emoción en invisibles instantes de felicidad plena.
Poemas que viajan sembrando amor ya que el mundo, desesperadamente establece a través del vínculo de la vida una alianza considerada.
Cumplen su misión de amor para lo que fueron creados: inundar las almas de sentimientos puros y en forma sencilla, no extensa, clara, entendible para que cada uno las interprete en su búsqueda de la paz y del amor deseado.
Están en el aire, el sol les da triunfales signos de libertad, se apoyan en el agua, sin guijarros, sin cuestas y ya libres se vuelcan en páginas en blanco que los espera con ansias y alegrías al saber que no se marcharán.
Poemas que viajan, como tibios presagios con rumbos conocidos, corren pero sin prisas, disfrazados de ardores, sin motivo a dejar su amor inolvidable y perdurable en papeles, a veces lisos y brillantes, otras en trozos desmenuzados que no se pierden nunca.
Poemas que viajan, en tiempos de paz y de ventura, como dulces recuerdos que se elevan al infinito para desvanecerse donde los esperan con ansias los llamados de las almas que necesitan encontrar fuerza y alegría de vida.
Poemas que viajan, vuelan en las serenas tardes o en las oscuras noches y sienten el llamado ¡vengan! los
necesitamos, los estamos esperando con deseos de inundarnos de amor, buscando ese sueño que sí, ¡existe!
Y van, paso a paso, llegando por la soledad avanzando llenos de encanto y dulzuras y entre notas musicales caen en los corazones abiertos que los esperan, necesitados de palabras, colmados de risas, júbilo, alegría, amores.
Poemas que viajan, van solos, no son llamados sin razones, caen como aves alegres y juguetonas y revoloteando, luciendo su gracia, su ilusión florecida en aquellos lugares escondidos donde su ambrosía es esperada con fiestas de almas.
Paisajes que viajan, poesía inspirada en amores presentes, entre temas de nostalgias, como diminutas corolas puras que se columpian en sus leves tallos, se inclinan cual rocíos de color.
Sueños de astros que las luces del alba volcaron en el papel, se funden con el todo entre anhelos de ternura en bóvedas azules donde las nubes, eternas mensajeras, tejen guirnaldas de blancos copos para que viajan por el mundo a tierras lejanas ofreciendo sus versos por doquier.
lunes, 14 de enero de 2013
La noche se acerca
La noche se acerca, las penumbras me envuelven cual manto de entrelazados hilos de terciopelo azul y pienso en ti.
Las nubes grises y altas giran en círculos dibujando en este atardecer tardío, cerca del horizonte trazos de colores que se van diluyendo en la nada.
La niebla torva del silencio ahoga tu luz ausente y como la sal traída por el viento desde el mar te pegas a mi piel y te vas despacio, levemente,
La noche se acerca y aquí estoy con la desgarradora soledad de tu recuerdo, te siento, estás en mí como una sombra de fuego y tormenta.
A través de la húmeda niebla que es un velo todo impregnado en llanto, te vislumbro y deseo estar en tus brazos y la felicidad me inunda.
La noche se acerca y te necesito cerca, me llegan notas aterciopeladas que recuerdan un concierto de amor.
La noche se acerca y te siento lejos, en el dolor de la distancia, del antes y del ahora.
La noche se acerca y tú no estás conmigo, en una lejanía cercana el agua modela tus formas de hombre esculpido en el andar, en el sufrir de las distancias, en el querer de los recuerdos.
La noche se acerca y tu ausencia tenaz me duele, es mi dolor secreto, mío sólo.
Ya no se definir en la distancia si estás presente y me hieres con tu ausencia o si es tu ausencia tan fuerte y desgarradora que vives presente en mi mundo interior desorientado y triste.
La noche se acerca, con ese toque de misterio que da el amor, no te alejes más, mis quejas solitarias me colman el corazón que con alas de ciudad y voz de horizonte se alza entre rumores de caricias no dadas y besos olvidaos.
¡No te alejes más! ¡Ven con la noche y tómame en tus brazos es la hora de soñar con lo que fue, es la hora de soñar con lo que será!
Bien lejos
Bien lejos, desde la distancia imprevisible, te invoco, a ti, señor de mis amores y entre sílabas deslumbrantes quizás te diga: ¡Ven a mí! ¡Acércate!.
Bien lejos, por el aire, sin volar, sin tocar tierra, mi vida está suspendida sin tiempos puros, equidistante de los dos crepúsculos, solamente por buscarte a ti.
Tiempos de gozos ya idos, horas limpias, esperando nuevos alfabetos que se hacen y deshacen en rapidísimas palabras como versos tendidos en el cielo.
Bien lejos, los caminos pueden recorrerse, sin dar más que un paso, un paso que se convierte en el deseo, en la necesidad de estar con el ser amado.
Amor lejano, lejos como una estrella, tú mi amado te encuentras de mí.
Y aunque no pueda verte por la distancia mi amor se expande por toda la tierra y toda ansia se calma tan sólo en escribir versos para ti.
Bien lejos, distingo los destellos de tus besos apasionados, son relumbres, claridades, alejándose, acercándose y en delirantes titubeos los siento cerca, cerca de mí, a la sangre de mis venas que van en busca de su centro, mi corazón enamorado.
Bien lejos, vienes y vas y tu canto vive dentro de mí, alma arriba, alma abajo, cantando y recantando.
En la lejanía, cuando se va tu sol cantas estrellas, se va estrellando el alma, con los ojos cerrados, de luceros, en tu cantar nocturno, me brisas y él me entrega desde la distancia al mismo río de tu eterno cántico.
Vienes y vas desde bien lejos, desde el humo a la nada, a través de los poemas.
¡Cuántas más luces hay, más dudas tiemblan y vibran de pena mi alma toda!
Delicadas, ardientes, nuestras almas se buscan por nuestro diferir, como por un camino donde no hay despedidas.
Y al final, el hallazgo, el contacto del uno con el otro, la nueva separación vencida, la unión pura, brotando de la lejanía.
Y mirándonos en el triunfo como de un agua quieta, tú y yo, otra vez sólo veremos un rostro.
La noche no es más solitaria, ni serenamente triste, sin manto de tinieblas, nos encontramos desde lejos, bien lejos, para encender la pasión que no estaba dormida.
Para tí no escribiré
Para tí no escribiré, mis versos no serán más para tí, algún día escribiré un poema que no mencione el aire ni la noche, un poema que omita los nombres de las flores, que no tenga jazmines o magnolias.
Quédate en un rincón de mis recuerdos y algún día te escribiré un poema sin pájaros, sin fuentes, un poema que eluda el mar y que no mire a las estrellas.
Algún día te escribiré para tí un poema que se limite a pasar mis dedos por tu piel y que convierta en palabras de amor verdadero, tu mirada.
Sabrás que ya no te amo y sin comparaciones, sin metáforas, algún día escribiré cuando ya por completo te hayas ido de mi vida, un poema que huela a tí en un canto que fue mi dicha.
Atolondrada y confusa, demasiada llena de ruidos, sin centro ni reposo, desconectada del otro lado de la piel, atormentada por el interminable crujido de este corazón, tierra cuarteada, ceniza gris en mi pecho, así pasan estas noches de calor y duermevela, estas noches en que no estoy contigo.
Para tí no escribiré más y haciendo un hueco en la inminente llegada de la luz, soy voz al fin, hermosa y afinada, pura y descansada pudiendo confundir mi mirada con mil estrellas fugaces, tocando una eterna melodía inolvidable, salvándome del olvido.
Para tí no escribiré, en el silencio de la quietud de mi vida, mi mente navega como un náufrago sin sentido recorriendo cada rincón de tu vida y sin darme cuenta me pierdo.
Mis labios no van a pronunciar palabras de amor hacia tí, de mis manos no brotaran más caricias leves, volátiles ni tiernas.
Para tí no escribiré más, no más poemas de amor que iban hacia tí, no quiero escuchar mas tu voz que le daba sentido a mi vida, que era la música de mi alma, tu voz, sonido del agua, conjuro, encantamiento, ¡ya no más!.
Déjame vivir conmigo misma escribir mis versos sin pensar en tí, déjame al fin sola sin tu amor frío y silencioso que como húmedo río subterráneo recalaba en los tejidos de mi ser.
¡Márchate de mi vida, bramando en torbellino ciego, llévate tu tempestad volteando tu raudo mundo, déjame que mis palabras de amor no sean más para tí!
Dos títeres
Dos títeres, somos dos seres que sin rostro y sin piel nos amamos con total intensidad, manejados no sé por quién.
¿Quién rige nuestras vidas? Vaga historia, formas turbias, sucesión de ademanes con cadencias.
Y en nuestros escenarios de vida, surgen de pronto, veloces animaciones, falsos besos a través de nuestra aparente piel y sufrimos condenados sin remedio a pasiones y a ilusiones vanas.
Nuestros cuerpos se acercan, se tocan, se llaman pero en un instante, sin darnos cuenta se paran tan sólo frente a frente entre enredos de hilos multicolores y volvemos a la soledad, toda desnuda sin ver en nuestro interior la tela blanca de nuestras vestiduras, inmaculada, ajenas a las maldades que en ella pretenden, unos extraños, cometer.
Dos títeres, que entre hilos de voz, que se oyen en la noche, nos acercan y nos alejan, ¿Quién, de dónde, por qué? y entre luces inciertas nos amamos.
Juntos, muy juntos, de improviso, desapareces en un telón oscuro y misterioso, ¿Adónde estás? ¿Por qué te alejas? Y yo sola quedo desmadejada y quieta en el suelo polvoriento del teatrillo.
Por mis mejillas resbalan lágrimas de color y esos lagrimones tristes, dejan manchas en mi vestido de estopa y algodón como pétalos encarnados de mil colores diferentes.
Y mi voz que sólo tú escuchas, te dice temblando y con frío “soy el dolor que por donde andas, ando. No clames más, tu corazón es mío.
Títeres, fantoches, polichinelas nos llaman, brindamos risas por doquier pero en nuestro interior con voces prestadas, chillonas, agudas, falsas, sufrimos por amor, habitamos un cuerpo que no es nuestro y no pueden sujetar con trenzas o lazos nuestros corazones que están unidos por un eterno tiempo.
¿Quién nos hizo? ¿Por qué? Vivimos en un hoy que no es nuestro y con redoblada fuerza sacudo el silencioso corazón de quien nos une y desune a la vez y sólo hay una puerta que ni a mis golpes responde, es inútil cambiar, es inútil gritar, sólo nos queda amarnos en esos instantes en que por milagro, estamos juntos, muy juntos.
El tiempo es un río que huye y en algún momento en un arcón de madera nos dejarán juntos y todo quedará atrás en las sombras de un remoto ayer y así podremos amarnos, reír, vivir nuestro existir, mirándonos a través de nuestros ojos de cristal policromados y siempre abiertos.
La eternidad será nuestra casa que al fin hemos de habitar y no habrá hilos ni lazos que nos puedan separar.
Dos títeres que se aman y que ya no temen a la muerte ni a la vida, sólo les queda soñar y así todo pasa, sin que la transparencia del mañana se enturbie jamás.
Conjuro de amor
Conjuro de amor, me gustaría encontrar la palabra justa o poder escribir la frase mágica que me devolviera con solo pronunciarla todo lo que la vida me arrebató.
Pero no la encuentro por más que la busco, quizás no existe… tal vez no sé buscarla…
Conjuro de amor que me haga eludir la intriga, la conspiración para evitar las heridas del amor no correspondido.
¡Cómo impedir que la realidad oscurezca mis sueños más preciados! Estoy aquí, ahora, sintiéndome traicionada en lo más puro de mi corazón, tan imperceptiblemente cerca de la búsqueda del porqué.
Conjuro de amor, hazme dejar de sentir este aturdimiento del alma y que mi mirada vacía encuentre el reflejo de la luz que falta en mis pupilas.
Aléjame de la confabulación, de la intriga, déjame ir hacia lo verdadero, lo puro, encontrar donde nadie más busca los sueños e ilusiones que a mi vida colmen de amor.
Necesito encontrar ese alguien que sueñe con mis sueños, ría con mis risas y acompañe mi llanto, que pueda sentirme totalmente cerca de quien simplemente piense en mí.
Conjuro de amor, haz que susurre mi amado en mis oídos sus secretos del corazón y que con sus fuertes latidos me llene el alma de emoción y me haga sentir deseos de amar.
Quiero que nuestro encuentro sea un dulce conjuro y que tú seas mi enredadera y yo todo tu muro.
Conjuro de amor, protégeme de la soledad, hazme crear un refugio en mí misma y que las palabras de amor que fluyen en mi interior sean una lámpara encendida que irradie calor a mi corazón y entonces se vuelquen en páginas en blanco con el sentido de llegar a ti, mi único amante.
No quiero vivir más veloces fechorías, pasiones aparentes, falsos besos, heridas de amor acumuladas, quiero amar y ser amada, cruzando concéntricas tinieblas y entre luces dar por fin con aquel, el único, el verdadero.
Conjuro de amor, haz que un poco de aire, vestido de color, me envuelva y me lleve lejos de las sombras a la luz clara y diáfana donde él, el elegido me refleje en el azogue de su edén.
Flamear de imágenes
Sin alas, silenciosa por los aires, te busco recorriendo distancias, emocionada con versos que se dan a la vida como un milagro.
Flamear de imágenes, mi ritmo cadencioso, revolotea entre caricias y suspiros en nuestros encuentros entre rosas, albores, celajes, donde el tiempo se pierde en un ir y venir infinito.
Flamear de imágenes, como flechas perfumadas lancé mis palabras en un poema de amor que viajó hasta tu alma, dulce estrella de la pasión, ojos de luna, corazón suave y tierno de mi esperanzada espera.
De ti conozco tan solo tu alma venida desde lejos, alma que con pálido encanto es fuente sonora, esencia del canto ¡es un reír de aurora!
Un gran flamear de cuerpos en proyecto, abruma las imágenes que en el agua transparente y celeste nos entreteje en tules y juntos nos acercan y nos llevan a mundos milagrosos.
Flamear de imágenes, con notas breves y trémulas, las frases se entrecruzan, otras se mojan las alas en la transparente esfera de la gota de rocío en la que tú y yo absortos contemplamos la imagen del cielo unida a la forma de la vida.
Y escuchando atentos, muy juntos oiremos la melodía de los versos incesantes que no se agitarán como las dichas ni los besos.
Flamear de imágenes, en noches de misterio encendamos la lámpara del amor y compilaré mis versos en lugares remotos con la complicidad de la noche en el abrazo de la luna.
Fluye amante porque eres amado, muestra en tu hacer que eres un afluente de una corriente embravecida.
Flamear de imágenes, mis manos rozan tu suave piel y mis labios se acercan y te buscan.




















