Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
Mi Verso es un Canto
Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.
La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.
Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.
Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.
Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.
Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.
La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.
De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.
Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.
Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.
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lunes, 28 de enero de 2013
Mi vida eres tú
Mi vida eres tú
(porque a tu lado, río, canto y sueño)
Soy feliz
Mi vida eres tú
(contigo aprendí que mi felicidad está a tu lado)
Soy feliz
Mi vida eres tú
(cada dia quiero más de ti)
Soy feliz
Mi vida eres tú
(transición de tu mente en la mía, en cuerpo y alma)
Soy feliz
Mi vida eres tú
(deslumbras mis cielos y mis crepúsculos)
Soy feliz
Mi vida eres tú
(eres mi barco de rumbos dulces)
Soy feliz
Mi vida eres tú
(eres la flecha quemante clavada en mi alma)
Soy feliz
Mi vida eres tú
(eres el lucero que guía mis pasos)
Soy feliz
Mi vida eres tú
(apuras en mí la breve llama la inmensidad del tiempo)
Soy feliz
Mi vida eres tú
(ahuyentas el miedo de mis ojos como palomas del suelo)
Soy feliz
Mi vida eres tú
(sostienes gozosamente sobre los lotos del olvido mis ayeres de dolor)
Soy feliz
Mi vida eres tú
(mi rosa en el rosal, mi tibieza en el viento, se comparan con el estar a tu lado)
Soy feliz
Mi vida eres tú
(con corona de jilguero sonreímos al amor guiándonos en la barca de los cuentos)
Soy feliz
Mi vida eres tú
(en la tarde de pausadas lluvias juntos, muy juntos, nos amamos)
Soy feliz
Mi vida eres tú
(en los bosques floridos del sueño, contigo quiero siempre estar)
Soy feliz
Mi vida eres tú
(bajo la esmeralda temblorosa de los parrales nos amamos con pasión)
Soy feliz
Mi vida eres tú
(amor total hay entre tú y yo, abrazada a ti, vuelo)
Soy feliz
¡Qué cosecha de flores y frutos de tu regazo dejaste caer por mis senderos, para que mi amor fluyera a las cumbres rojas del lucero!
Mi mundo eres tú
Mi mundo eres tú, soy tu amada amante que sueña despierta.
Amor de otoño que hace huir el ocaso .
Amor… ¿oistéis?... Amor, ¿Acaso no ven como arde todo a su paso? ¡Himno de fuego que el sol levanta y amor que todas las cosas canta.
Mi mundo eres tú , quiero estar junto a ti, la impaciencia me desborda, la mirada se me parte en la distancia buscándote .
Necesito el roce de tus manos y tiemblo impaciente por reconocer tu rostro sólo con tocarlo.
Mi mundo eres tú, voy haciendo surcos en el aire embelesada y llena de mágicas palabras de amor que la brisa lleva hacia ti y se vuelcan después en el papel virgen que las esperaba anheloso y dichoso de plasmarlas en frases, palabras, poemas, prosas que llegan por el aire al orbe todo.
Mi mundo eres tú, te he elegido a ti con mi mano sobre mi pecho. Frente a ti desnuda como ninfa encaprichada no me envuelvo en sus gracias más que ellas, no pegándome a las telas , brocados, sedas, que sólo cubren tristemente las ajustadas estrofas del amor.
Mi mundo eres tú, la dicha contigo está sugura, ahí a tu lado, la vida que se para en el Hoy es la inmortal, la que acepta vivirla a pleno.
Eres el elegido , como al agua, más clara, más perfecta en la mínima esfera de la gota que no es en infinitudes de océanos .
Mi mundo eres tú, había perdido por siempre la esperanza de encontrarte, tú allí lejos , yo aquí esperándote pero al sentirte cerca eres como una flor de ceibo dormida a mi costado .
Tendida en el follaje verde del campo mi cuerpo descansa, me quita ligaduras del ayer y del polvo, me levanto para el limpio canto junto a ti.
Mi cuerpo ha madurado como fruto mágico esperando tus lentas caricias que como abanicos de espuma me cubren suavente deseando el beso cien veces repetido que me cubrirán tus labios.
Mi mundo eres tú, voy abriendo para tí el tupido follaje de mi misteriosa selva , tras las calandrias y las rosas de primaveras lejanas.
Y me siento casta , transparente, serena, como la inmensidad verde y azul que me abraza , mientras te espero convertida en puente que al infinito por las olas salta.
El desconocido
El desconocido se acerca despacio, en actitudes pertinaces y constantes, sin rostro, sólo se escucha su voz sigilosa y misteriosa.
¿Qué pretende? ¿Qué busca? ¿De dónde ha llegado y por qué?
Tiemblo sólo al escucharlo aún en su presencia ausente y al unísono, la angustia y el placer me inundan.
Su voz despierta en mí sensaciones nuevas y placenteras y a la vez dudas y temores en el momento que se siente llegar.
El desconocido me hace pensar en evadirme, desaparecer, eludir los momentos de gozo por una soledad desvivida ,para vivir como junco trémulo sin pasiones ni evasiones para desandar el último eco de su voz sin rostro.
¿Por qué me eligió a mí? ¿Qué designio del destino en silencio le dijo? ¡Esa!.Pobre de mí llegó a mi vida pura a devanar de a poco sólo con su voz mi dormido ser que estaba en perpetua paz.
El desconocido es como una espina de amor que me quita ligaduras del polvo que me abrazaba y me levanta para el canto de su amor ahogante.
Desconocido, ¡aléjate de mi vida! Déjame seguir creciendo libre para que en mi pecho vibren las trompetas radiantes del agua pura y cristalina.
El desconocido ,es alguien a quien no conozco , lejano, muy lejano, que está entrando en mi vida a hurtadillas, quizás porque no existe.
¿Quién eres tú que llegas a golpear de improviso las puertas de mi cuerpo y de mi espíritu?
Has empezado a despertar una feroz y fatal llama en mi pecho aún cubierto de dolor y dudas.
No sé hasta dónde y cuándo seguirás a mi encuentro pero no quiero ser tuya,contigo el peligro acecha.
El desconocido oculto, sólo con su voz alcanza para desnudar mi alma que estaba en perfecta quietud en mi isla prodigiosa donde estaba tendido el contorno de mi cuerpo y que casta luz inaccesiblemente luminosa , desde lejos vivía en vigilias verdaderas y únicas.
No quiero jugar más contigo, día a día, no quiero ser un adversario de nadie en esta vida , quiero el remanso claro y diáfano pleno de felicidad y sonrisas en el fondo del imperio de las nubes , escribiendo , acariciando en las teclas de algún papel ,recuerdos de amores sin heridas ni escarnios.
sábado, 26 de enero de 2013
Divagues del amor
Divagues del amor, derrotero de la mente que nos lleva a desorientarnos buscando no equivocarnos, desarmemos el cielo, apaguemos la luna, bajemos las estrellas, escondamos el sol, inundemos los océanos abrasemos los vientos.
Divagues del amor que nos hacen desviarnos en la medianoche de nuestra vida, bajando por los tiempos ya pasados hasta el hoy ya vivido.
Desorientados en los nortes, sures y orientes nos sentimos sombras calladas, temblorosas de temores y sueños sin fin que nublan el alma entre dudas oscuras y plenas.
Divagues del amor delirios que nublan el alma, déjenme encontrar el camino, el mío, donde me espera alguien con su canción de amor puro y casto.
¡Ay! Corazón tengo un mundo de sensaciones nuevas que me llevan a merodear de soslayo en amor tuyo pleno de ventura y paz.
Divagues del amor ¿Qué hay más allá de lo que encontramos? allá detrás del horizonte de blancura indecisa ¿sueños inconclusos? ¿Amores pasados? ¿Voces que nos llaman y suenan como las que fueron un día nuestras?
En el papel aparecen palabras de amor dispersas en poemas que me llevan a querer encontrarte otra vez.
En nuestro interior tenemos muchos sonidos…pero todos se dan merced al vacio y al silencio que nos envuelven.
Divagues del amor que nos dispersan a caminos de la vida diferentes.
El sentir divino no admite temores, sustenta amores.
Vagabundeo errante y peregrino en busca de aires que me envuelvan, me sustenten seguridades y verdades genuinas.
Divagues del amor rompan las cadenas en las que me siento presa, libérenme, guíenme a un lugar ajeno a las dudas y temores que unos extraños del pasado me inundaron.
Quiero soledad, desnuda de maldad, cubierta de dulzuras, caricias de seda y besos que despierten mi alma dormida y herida por los divagues del amor.
No soy mi sombra, soy un leve hilo de voz que quebranta los silencios y me voy lejos, en busca de historias de fe y esperanza.
Juntos en la senda
Juntos en la senda, recorremos desde la colina del nardo irradiando el fulgor que seca las fuentes del llanto.
Juntos por siempre aún en la lejanía, juntos en las sendas limpias, mis tristezas te llevas, mi llanto, eres alegría y junto a tus palabras con sonrisas vas haciendo de a poco una vida con colores brillantes y límpidos.
Nuestro amor es como un anochecer y un despertar juntos, impregnado con nuestra piel con la suave y cálida brisa de un nuevo día.
Juntos en la senda, haciendo un hueco con la eminente llegada de la luz, soy voz al fin,,. hermosa y amada, pura y descansada, pudiendo confundir mi mirada con mil estrellas fugaces tocando una eterna melodía inolvidable salvándome del olvido.
Juntos en la senda, murmullos silenciosos nos rodean y como secretos de la noche nos unen en un todo de anhelos.
Juntos en la senda, en la eminente llegada de la luz, somos dos voces unidas afinadas y sincopadas, puras y límpidas.
Juntos muy juntos sin olvidos ni inquietudes, el amor es el secreto de los siglos en receso que va dibujando su invisible rocío cósmico en los atardeceres temporales del espíritu y las palabras con sonrisas abrazan nuestros mundos profundos y luminosos.
Juntos bordamos una red de oro en forma de soneto y al escribir las palabras de amor más sentidas como teje la ingeniosa araña su obra de arte para convertirla en fuente de su sustento.
Juntos en la senda, estábamos unidos pero no nos veíamos, nos percibíamos en noches de secreto que nos unían, nos enseñaban.
Somos dos seres únicos porque aún en la noche nuestras miradas se cruzan con un atisbo intenso de amor.
Desordenada sentimental
Desordenada sentimental, mil amores acuden a mí ¿de donde? ¿de donde acuden huestes calladas a ofrecerme sus palabras de amor? que llegan bajando por los tiempos milenarios a darme sus dones de lugares lejanos y misteriosos.
Desordenada sentimental, no se lo que quiero y a donde voy, innumeras sombras calladas me persiguen cada día mas hermosas pero por más usadas nunca me dejan sola.
Desordenada sentimental ¿que busco? ¿A dónde me dirijo? Quieren atarse a mi ¿con lazos de ardientes claveles? pero yo sólo, en lo profundo de mi, te quiero sólo a ti, al hombre que como títere desmadejado no sabe tampoco lo que quiere.
Las golondrinas nos vieron cambiar suspiros y llantos por amores imaginarios que tizas perpetuaban.
Nuestros corazones seguían bebiendo de las mismas fuentes aunque el tiempo cruel por distintas sendas nos apartaban.
Desordenada sentimental ¿Qué busco? Que necesita mi corazón para ser feliz? Necesito hollar un sendero con olores a tomillo y madreselva, recto, muy recto para que mi desorden de amor encuentro en los espejos del recuerdo aquel a quien amé bajo el cielo de las campanillas azules.
Quiero echar raíces en mi cuerpo y en mi sangre y poder así seguir soñando sin errar al azar al amor equivocado.
Desordenada sentimental, quizás mis labios ya no pronuncian palabras de amor hacia ti, tal vez de mis manos ya no broten ya más caricias leves, volátiles ni tiernas
¿A dónde guiaré mi vida si tengo tantas dudas de amor?
Desordenada sentimental, quisiera surcar los mares, abrazar el viento, llegar a tiempo y anclar cerca de ti, pero los humos grises del amor se elevan sin líneas, atravesando el muro de los océanos del tiempo y entonces vuelvo a la soledad, a las dudas, a las interrogantes, a querer saber quien soy y que quiero.
Desordenada sentimental, soy como la voz del vigía que grita clamando sus sueños incumplidos, sus amores inconclusos, sus noches sin canto y amores.
Delante de mí tengo ahora toda la ancha, senda del ir a encontrarme al que me ofrece su amor ¿Qué haré? Aún no lo se…
Engaño amoroso
Engaño amoroso, falsas palabras que me llenaban el corazón de latidos presurosos y alegrías sin fin.
Ecos de amor que como un cetro, ceñían mi mente como corona de flores silvestres, amapolas, magnolias, alelíes.
Me sentía segura de que todo era verdad pero fue un engaño vil, traicionero, pleno de incógnitas, sin respuestas.
Mi alma de poeta se entristecía, lástima sentí por los crepúsculos, te creí vívido a orillas de los lagos contigo a mi lado.
Engaño amoroso, ya no se siente el centro del amor, mi corazón de hielo bajo nieve invisible es sólo un soliloquio, claro, es un esperar que llegue el día en que el amor me alcance otra vez.
Espera, me dijo, aún no se puede encontrar lo fidedigno, el amor ahora duerme.
Engaño amoroso, me voy a una noche fría recordando los estribillos que tú me arrullabas proclamando tu falso amor, amor de conveniencia, amor pletórico de bajezas, buscando imágenes heridas en mi corazón enamorado y feliz.
Engaño amoroso, lágrimas que como arco de los cielos, bajan por mis ojos en tenues alas que llegan a lares desiertos.
Engaño amoroso, viniste del ayer hasta el hoy, atravesaste misteriosas sendas para llegar hasta mí y con tu filosa espada de palabras me conquistaste, para luego, sin un porqué, recibir de tus trémulos labios, tu despedida final.
La noche inundó mi alma, me volví tierra, me transformé en corriente de agua, onda tras onda, isla ignorada, nadie en el aire sufriendo por tí.
Engaño amoroso, descarado, egoísta. Si yo no encuentro el camino verdadero, mía es la falla, toda la canción de amor está en ella esperando que alguien sepa como cantarla.
Engaño amoroso, cruel y despiadado, que ha borrado toda la claridad de la gala matutina,
Me siento de un hálito de abismo, te amé y me creí amada, flota en esta alborada agonizante que fatiga y marea envuelta en el oscuro pensamiento obsesionante que me dejaste sin tu amor en una amarillenta pesadilla que me hunde en el hoy sin esperar el mañana. sólo la cerrazón entristece y no ilumina, débil quedó en esa blanquecina luz crepuscular y opaca.
Palabras con sonrisas
Palabras con sonrisas, tenues, leves, que acarician con suavidad el alma.
Son las que te llegan a veces de improviso, con unas ansias intensas de regocijarme en el vacío, de rodearme, de hacer cosquillas suaves a mi interior.
Palabras con sonrisas, cimbreantes, cautivadoras que me haces llegar para que sienta tu amor noble y así la desdicha, el dolor, la pena se alejan a la nada del poniente.
Tus palabras con sonrisas me provocan el deseo de decirte algo y no sé por donde empezar, puedo hacerlo desde el principio o tal vez desde el final ya que a través de esta frase su significado sigue siendo igual, te amo más cada día.
¡Ay! Ansias… de saber que lo inesperado y misterioso nos envuelve cuando nos amamos.
Tus palabras con sonrisas abren para mi todas las puertas de la vida y dejas en el aire aromas de alegrías.
Son peregrinas de otras dimensiones que recalan como lluvia, como rocío, sobre lo destruido, lo repetido, promoviendo mil ansias de querer en el silencio cómplice de nuestro abrazo mágico con el corazón ahogado, hundido por un paraíso de cascadas de sonrisas.
Palabras con sonrisas, el eco me las trae y así con ellas te siento cada día rozándome invisible, sutilmente impalpable, llevándome hacia ti a esa dulcemente imposible lejanía luminosa.
Mi espíritu solitario te sueña y mi alma te busca con total emoción. ¡Lejanía distante, trae sus palabras con sonrisas! ¿Dónde estás?... ¿Dónde estás? Ven a iluminar mi espíritu todo.
¡Ay!... Suspiro con anhelos en esta espero con certezas de que tus palabras con sonrisas despertarán en mi alma sortilegios de renovación que nos unirán en una llama viva de verdadero Amor.
Palabras con sonrisas que se van desgranando sobre mi piel como pétalos de rosas, acariciando con suavidad mi alma, en una espera del tiempo donde duerme el amor.
Y clamo con la esperanza que vienes porque el murmullo de tu voz se acerca y pienso en tu sonrisa, tu sonrisa está conmigo y está clavada en mis ojos de perlas temblorosas.
No quiero el silencio que me traes, necesito que en oleadas de viento y humo florezcan en campos de amor tus palabras con sonrisas.
Desaire
Desaire, palabra despectiva, arrogante, que no significa nada si uno la encuentra y no sufre por ello.
Pero de pronto aparece en un poema, en un verso de amor y esto confunde mi pensamiento porque aunque en mis prosas la verdad encuentro miles de objeciones resuenan en mis adentros.
Es verdad que en muchas estrofas las palabras con desaire se claman, más en el fondo se sabe que son nubes de humo para ocultar los verdaderos sentimientos.
Sentimientos que están llenos de dolor por el desdén recibido, el desgaire que nos llega, la indelicadeza que nos roza, perdemos lo más preciado: el amor que nos rodeaba y a pesar de que los versos nos hacen pensar que lo que se ha perdido no debe doler ni llorarse amargamente.
En realidad las frases que resuenan en mi mente gritan lo contrario porque encontrar en el camino desatenciones no merecidas, no es un instante para recordar ni sufrir.
Lo que se siente duele tanto que es mejor convertirlo en coraje para que el daño desaparezca, se disuelva en la nada hacia lugares recónditos del alma.
Voy tras el camino tras una libertad absoluta, allá voy con mis delirios como una ciega luz de una noche oscura.
Desaire, enredado en hilos con el viento para que deje de existir en mi vida.
Voy en búsqueda del amor con miedo a amar y dejarme amar, miedo a pasión desbocada, miedo a besos furtivos, miedo a ser ramas entrecruzadas bajo las ramas confundidas de los ligustros anhelantes.
Miedo a ser naturaleza viva en la naturaleza real que me rodea.
No quiero avanzar contigo en tinieblas, sí claridades buscar juntos, a ciegas y nos hallaremos envueltos en redes de preguntas y ecos que contesten en una entrega total, en una plena donación de vida.
Desaire que se ha ido lejos, sólo busco claridad a través del misterio nunca bastante claro por desnudo que esté en las tinieblas sombrías.
En este tiempo medido con ensueños ¡al fin! te veo llegar, vienes de la nada tormentosa hacia mí, colmadas tus manos de ansias y caricias.
¡No más se acerque a mí el desaire! en oleadas de vientos y nieblas la esperanza de que vienes se vislumbra y ya estás conmigo, tu sonrisa, tu mirada, tus caricias que corren hambrientas sobre mi piel dormida.
Me niego a despertar, no quiero ver la soledad detrás de tu perfume que se negó a partir.
jueves, 24 de enero de 2013
Tu huella que mi mar se llevó
La vida es...
Imagen viva
Imagen viva, gaviotas de luz chisporrotean sobre tu cabeza erguida.
Mis manos te buscan para acariciar la plata fina de tu pelo en el que me cobijo y bruñe como una luna de acero cincelada en filigrana.
Imagen viva del amor que refulge con luz propia cuando estamos juntos ¿qué tejerá tu memoria madura de andar los tiempos, de dibujar los caminos por donde viniste andando, buscándome con prisa para aprisionarme en tu pecho?
Imagen viva, espejo atiborrado de recuerdos, tu frente estirada en hilos y cenizas que el amor colmó cada segundo de nuestras vidas.
Imagen viva de horas vividas en las que nos buscamos, uniendo nuestras manos entre nuestros ojos confundidos y caricias que juguetean como viento escondido en el follaje.
Imagen viva, estamos juntos consumiendo nuestros temblores, desde esta distancia tan presente.
Imagen viva, entre besos de plata y lágrimas encendidas de amor. Enciende la leña de tus brazos para recibirme entre tus manos.
Rezumas por mis tiempos vacíos y mis sueños ocultos.
Imagen viva, seduces mis formas de arco iris iridiscentes al estar junto a ti cuando me regalas el trébol y el aroma de tus manos y me sacudes con el aliento de tu brisa azul y ágil.
Imagen viva, la tarde de nosotros dos se inunda en un fuego dilatado donde se ahogan las ansias sobre la nada y juntos, muy juntos apagamos lejanías entre suspiros y voces de dulces y mieles floridas.
Imagen viva, no es tu voz ni el espejo de mi voz, es un canto de pájaros picoteando aleros, jugueteando indiferencias.
¡Qué sensación tan profunda de esta imagen viva que nos trasporta a altas nubes en vuelos de amor pleno!
Imagen viva, entre los dos el silencio en galopes de plata y música nos inunda entre nuestros brazos y manos.
Imagen viva, donde amarramos nuestros ojos a nuestras alas para volar, volar lejos para ser llevados por el viento a nuestro mundo de otoños húmedos de amor.
Sin quejas ni llantos, sí en dorados espejuelos de nácar, nuestras imágenes vivas elevarán nuestras almas a ámbitos puros, sublimes, luminosos donde las dudas y temores de ser heridos desaparecerán por siempre y viviremos un presente con pasados olvidados.
Soy ese amor secreto
Soy ese amor secreto, estás en mi como una sombra de mariposa fresca, como una ciega luz que me lleva al camino para saborear la paz serena de tu amor.
Necesito todo de ti, soy ese amor secreto, a oscuras, soy un fantasma en tu vida que siempre se desvanece con el día.
Me desarmo como una nube deshilachada en penas.
Soy ese amor secreto, me duele el alma, anida el trueno cuando tú no estás a mi lado, cerca, muy cerca.
Añoro en el silencio la mojada sonrisa de tus labios y el retirado bronce de tu cuerpo.
Mi deseo tiembla.
Soy ese amor secreto, es tu silencio, silencio vivo, bullicioso de recuerdos, de manos de papel que se deslizaban por mi, levemente y con ternura.
Tu piel brota entre mis dedos antes de que la realidad llegue a mis manos.
Realidad de no tenerte, en las luces y en las sombras, la rueda de mi existencia cotidiana que se pierde en una nada del aliento de amar.
Soy ese amor secreto que se ahoga en tu silencio para escuchar la imagen juguetona de tu voz que guardo entre mis dedos como una flor de música y cristal.
Te pido que vengas a mí, búscame con ansias, aún avanzando en tinieblas, casi a ciegas.
En el sendero de mi vida triste hubo una flor, cuando empezaba a percibir su aroma, se esfumó, así vivía mi alma triste y sola, así vivía mi amor hasta descubrir que todo eso borró al querer.
Soy ese amor secreto, no eres el sol pero iluminas mi vida.
Amor no es sentir lo que quieres sino sentirlo sin querer.
La peor soledad es cuando se cierra el corazón al amor y al deseo, si obscuras nubes invaden tu ánimo y una lágrima empapa tu mirar solo llámame, allí estaré.
Soy ese amor secreto, estoy sola, te tengo a ti en mi mente y te estoy conociendo aunque me acompañe tu silencio.
Soy ese amor secreto, aquí estoy con la desgarradora soledad de tu recuerdo…te siento, estás en mi como una luz de fuego y tormenta.
Mientras espero
Mientras espero inunda mi alma el perfume lejano de tu ausencia que acaricia mi piel y me abraza tu silencio.
Mientras espero me rodea un silencio de voces y ojos cenicientos de cristal y te amo en la espera en un letargo impreciso que arrastra en sus alas minutos y tormentas para acercar a mis caricias el fuego de tu piel.
Mientras espero borro el sueño de tu lejanía, mi delirio, mi ilusión, mi incertidumbre.
Mientras espero, te quiero en mi presente, en este hoy de cantos de cigarras, de trinos enjaulados, de flores indefensas y de cielo lleno de brotes blancos.
Y al sentirte, de mi alma se abren palabras nuevas, encendidas de amor, sílabas largas, versos áureos que acarician tu ser.
Mientras espero te siento como la sombra que me acompaña.
Te busco y te pienso, eres el que alimenta mi espíritu y calmas mi sed.
¡Ámame! Seré la sal de tu camino y el verde de tu sombra acogedora.
Mientras espero, lentamente me sumerjo en la nostalgia de tu ausencia.
Respiro desde lo hondo de mi ser esa presencia esquiva, plena de misterio que me niega tus manos y tus ojos.
¡Qué difícil es encontrarnos! Te encontraré mientras espero, a través del misterio nunca bastante claro y estaré contigo en el remanso de agua mansa, bajo la verde cabellera de un sauce.
Mientras espero, pensativa y triste oculto mi pena muy dentro y mi corazón palpita sin engaños, buscando la paz y la ventura, reviviendo lo que pudo ser y no fue.
Las preguntas me acosan, ¿por qué para poder tenerte en mí, no debo tenerte para mí? ¿Toda mía es la culpa de tu ausencia? ¿Será mi culpa? ¿Y tu miedo a amarme y ser amado?
Mientras espero, más te amo cada día porque estás en mí y la paz serena del amor que siento sacude mi soledad y me hace sentir que acaricio el pétalo de tu sombra y que sigo viva, existo, gracias a ti.
¿Dónde estás?
¿Dónde estás amor de mi vida que no te puedo hallar? ¿Te has escondido entre los vergeles floridos o en las cuevas oscuras junto al mar? ¿O en los nimbos del olvido?
Eres tan sólo un perfil, nubes grises bajo la tormenta oscura de palabras.
¿Dónde estás? ¡Ven a mí! Te hubiera amado hasta en la tristeza o en la melancolía.
La noche te llama y el sol busca tu rostro donde el día toma su luz hermosa.
Te quiero junto a mí, si no te tengo el frío, el dolor, nubes grises de siempre, como un relámpago entre el sueño, amaneces atravesando auroras.
¿Dónde estás? Vive tu secreta existencia a mi lado, como el deseo que nunca se extingue, habitemos juntos el invisible corazón de la eternidad.
¿Dónde estás? ¿Cómo llegar a ti? Siempre llegué, siempre fue posible estar juntos ¿por qué ahora no sucede?
¿Dónde estás?, ¿Entre la húmeda neblina que borra toda la gala matutina?
Me entristece no estar contigo, no tengo tus labios y tú no sientes los míos, ¿dónde estás? todas las frases que se quedaron en mí para ti, se dormirán y quedaré vacía y sola.
La vida contigo se me ha quedado, te hubiera amado aún a tu perfil sólo entre nubes grises, sin nimbos del olvido.
Con el misterio de la mirada te busco entre relámpagos de sueños y amaneceres solitarios.
¿Dónde estás? Te busco en el horizonte envejecido, en la estrella que palpita, en aquel cielo con un sol en el interminable laberinto de la Tierra.
¿Dónde estás? parece que habitas en el invisible corazón de la eternidad.
Más allá de las palabras, de los sentidos, de las ideas, en el territorio oculto de tiempos escurridizos te esperaré siempre, tu piel de mares infinitos acunará la fuerza de las esperanzas.
¿Dónde estás? te siento agitando tu melodía de fuegos en las manos del arco iris, donde habitan las sombras corriendo libres por la luz y este lugar el amor sueña libre en su soledad.
¿Dónde estás? te espero con mi corazón puro, recibiendo desde tu lejanía sencillas y suaves vibraciones de amor que caen en pequeñas cascadas silentes cada día por las curvas sencillas del viento desplazando su caudal de perfumes en el tiempo.
¿Dónde estás? no quiero sufrir amarillentas pesadillas de que no te encuentro, te quiero junto a mí en los atardeceres temporales de mi espíritu.
Yo te amo sin límites ni tiempos.
miércoles, 23 de enero de 2013
Un rincón de mi vida
Un rincón de mi vida, allí estarás tú, en un escondite en mi alma, sólo y reprimido. No quiero que golpees con desesperación la puerta de mi fantasía, sólo dame el silencio que me conlleva a un ritmo carismático de soledad que ansía algo más.
Un rincón de mi vida lo ocupas tú, el que fue, el que era, el que nunca será mi amor verdadero.
Tenías para mí gotas de agua amarga escurriendo por la pendiente del crista, buscando mi fragilidad de mujer.
Quédate allí, en el rincón más oscuro de mi vida, así no mojarás mis sueños con cada mirar.
Deja que mis minutos se vayan de tu vida, que mis horas no te busquen más, que hoy me pueda esconder en la casa de los días y mañana podré emprender una huída al lugar de los años y no te tendré más en el rincón de mi vida.
Mi ahora pasa, sin ti vivo el hoy, instantes de una supuesta vida que se irán a la esencia de un deseo de amor.
Recorro el valle de los recuerdos, de aquellos remansos de tus dulzuras, el dulzor de tus palabras, aquel acento de tu voz y me doy cuenta de que te extraño pero es mejor que pase el tiempo eterno en un mustio alejamiento y no te encuentre más en el rincón de mi vida.
Te quiero en el rincón de mi vida, no como sombra pareja que me sigue apenas raya el sol.
Quiero olvidarte en un impecable adiós a un desconocido en una oscura lámina de un rincón de mi vida.
Eres ahora tan sólo un charco mudo a mis pies, te dejé en una estacada negrura, cruzando concéntricas tinieblas ¡libre al fin de ti! ¡tu rincón en mi vida ya no existe!, entreluces doy por fin con el sendero que hollaré con fuerza para encontrar aquel ser que me dará su luz y su fe para no vivir condenada sin remedio a tus veloces fechorías, pasiones aparentes, falsos besos.
Vuelco a mi blanca soledad, blanca, inmaculada, ajena a las falsas maldades, malévolas traiciones y como leve hilo de vida que renace en la noche vuelvo a ser yo, conmigo misma inocente y pura ¿hasta cuándo? no lo sé todavía, hacia un hoy corro, hacia un mañana con toda mi alma entera y casta, sin ti en ningún rincón de mi vida.
Y de a poco surgirán otra vez los versos, ls sílabas mudas, se oirán desde la lejanía y los poemas llegarán tejiendo amores, reflejando edenes, esperas no estrenadas, caminos buscados en una palabra que en el papel amanece como una virgen radiante.
El intruso
El intruso, en una noche trágica, sollozante, entraste en silencio en mi vida para hacerla florecer en tu boca tempranera.
Desde ese instante mi mundo de luz se transformó en un roquedal oscuro y triste y el dolor inundó mi alma en lugar del amor verdadero y único que me colmara de felicidad, sin historias de heridas ni temores, sin fracasos traicioneros.
El amor me abandonó las caricias, los cariños, la fe, la fuerza de vida, las alegrías y las risas desaparecieron en la nada.
Mi mundo pleno de amor puro cerró las puertas al cielo al entrar tú el intruso a mi vida. ¿Por qué razón llegaste? ¿Qué querrías de mi?.
El intruso solo me dio un amor falso, insensible, egoísta y cruel.
¡Ahora basta! ¡Aléjate intruso de mi vida! No quiero sentir mas la cascada de tu risa sarcástica e irónica navegando en mi recuerdo, la cadena de tus brazos arropándome en tu pecho.
El intruso dejó su olor en mi piel, huelo a él, me persigue su olor, me persigue y me posee.
Sentir de ti, intruso, no quiero tu palabra enamorada acariciando mi lamento y la lluvia de tus montes seduciendo mis silencios.
Sentir no quiero más, intruso, tu colinas encrespadas devorando mis desiertos y el oasis de lujuria que tejías con el beso.
El intruso, sentir no quiero el halcón de tu mirada desafiando mis intentos y el amor de tu capricho galopando en mis inviernos.
Sentir no quiero el perfil de tu silueta esculpiéndose en mi huerto y ni someterme más al primer roce de tu fuego.
Sentir no quiero la agonía que se siente al sentir que no te tengo
¡Déjame sola tú el intruso, no quiero oír más tu voz!
Esta soledad no me deja en paz, si tú intruso mío no estás nada es igual.
El intruso que un día fue todo para mí en el decir claro de un te amo, sin regatear ni una sola letra, dando por completo la pasión y el corazón en una mirada.
Intruso, efímero sueño concluido, ¡qué amargo pesar ahonda la pena!
Besos sin ruido
Besos sin ruido, leves, suaves, dulces, se deslizan desde el polvo de estrellas hacia ti mi amado, no se sienten llegar pero cuando lo hacen dejan en tus manos, en tus brazos, en tu boca, un destello de amor puro, pleno de deleite amoroso.
Besos sin ruido, dan frescura y calma al alma, recorro tu piel en brevísimos segundos de intensa felicidad y tú te sientes mimoseado y amado.
Besos sin ruido, en las noches obscuras con la luz de la luna sobre nosotros invaden nuestra intimidad colmándonos de concéntricos gozos en horas limpias, cielo puro, bosquejando por el aire lo que empezaría a escribir para ti y en el papel amanece una palabra.
Besos sin ruido, cosquillosos, anhelantes, que dulcemente inundan en mares de espuma el corazón gozoso de nuestro amor.
Destino nuestro dichoso entre besos sin ruido y sin alharacas, aquí en nuestro silencioso latir de dos almas juntas, está latiendo el ansia de soñar que no nos afanamos en tardarnos en vivir.
Besos sin ruido, son de noche aún más prolongadas y ávidos y nuestros labios cavan en la aurora un espacio del gran besar nocturno.
Besos sin ruido, sobre tu rostro feliz y tu frente serena como un río que nunca acaba de pasar, como un claro espejo donde se reflejan tus ojos y los míos, es como un amor que escapa y vuelve.
Besos sin ruido, lo que nos queda palpita en lo mismo que nos damos, allí detrás de los besos, de las miradas, del gozo, sin forma están y seguros gozos, besos y miradas.
El beso que se termina otro se pide a sí mismo.
La vida nos la ganaremos siempre entregándome, entregándose.
La creación riela. La dicha sosegada transcurre como un placer que nunca llega al colmo, como esa rápida
ascensión del amor donde el viento eleva hacia las nubes desde nuestros besos sin ruido de nuestros labios.
Besos sin ruido que anuncian un te quiero, no es porque te lo digo, ¡qué poco importa a esa pura verdad que es en su fondo quererte!, me lo digo como un nacer desnudo, el decirlo yo sola, sin designio de que lo sepa nadie, tú siquiera me lo dicen el cielo y los papeles ya no en blancos bordados de poemas, en músicas casuales, entre besos sin ruido.
Hoy te siento
Hoy te siento, aquí cerca mío. La ternura de tus caricias y tu mirada es una franja azul y verde entre el cielo y el agua.
Es una estela dejada en la piel.
Tu ternura es energía transformada en besos. Es un ave coqueteando con las olas. Es una hoja balanceada por el viento. Es un rosal floreciendo.
Tu ternura la percibo en el abrazo cálido y sensual, en el poder escribirte a través de ella las poesías, las palabras que nacen del alma para ti.
Hoy te siento en el gesto delicado que sale del alma, en la forma en que me llamas.
La ternura es el suspiro del amor.
Hoy te siento a través de tu calma con que has sabido llenar mi alma y hasta el menor de mis pensamientos inspirando hoy cada letra de cada poema que te escribo.
Es bella y verdadera tu esencia, le escribo a lo que tu presencia en todo mi existir genera.
Cuando un día mis poemas lleguen a ti entenderás que te amé así, por no saber amar de otra manera. Percibo tu ternura y mi corazón infinito como el cielo se convierte en volcán cuya hirviente lava, llega hasta el alma, es como un dulce poema que alegro mi triste razón, eres una luz en mi alma me alumbra en todos los caminos de mi vida.
Hoy te siento en una noche muy obscura, noche de eclipse de luna, la estrellas a mi alrededor tiñen el cielo de color.
Tiemblo de amor cuando se anuncia la inminente llegada de mi amante, a quien espero despacio igual que un fruto colgado sobre el fresco de la grana.
Y viene hacia mi desprendido y risueño, eterno signo de bondad y ternura y nos encontramos en el cenit, yo inocente y pura, él noble y único.
Hoy te siento. Desde lejos, ya en el umbral del encuentro y mi voz leve como un hilo que sale de su noche, trémula lo llama ¡Ven!
¡Te espero! ¿Desde dónde?
Es entre ondas sucesivas de un querer al otro, de ternura leve, luminosa por el sol, purísima y diáfana, de blancura total y mi trémula espera avanza soñando, se acerca y las almas se reconocen radiantes en el camino que las esperaba y en el papel amanecen unas palabras ¡Amor, hoy te siento!
Descanso total
Descanso total, me voy por otros lares a lugares recónditos, escondidos, entre tinieblas suaves para desaparecer y no ser encontrada.
¡Déjenme ir! Quiero estar sola, en la inmovilidad absoluta, flotar en un mar de la nada, en silencio total.
Descanso total, con mi ternura íntima, hacia la paz que en mi inocente alma está escondida en el cansancio con una blanda tristeza.
Y me voy sintiendo feliz, de a poco, de a ratitos, con una fatiga que no es un desengaño, con un gozo que no alienta esperanzas, estoy en algo que quizás sólo es amor.
Descanso total, sé que floto y nada me parece, sin embargo, indiferente, sé que nada me alegra ni me duele y que sin embargo todo me enternece, sé que eso es el amor o que quizás es un dulce cansancio, sé que soy feliz, sin trabas, sin ataduras, sin lazos envolventes, sin murallas en resplandores estáticos, sin fronteras de dolores
¡Soy libre!, en un clima de gozo.
Descanso total, sin quehacer, sin gestos en gestos, sobre el espacio blanco de los días y como peregrina a fuerza de estar quieta, soy fiel a mi inmovilidad.
Sobre el cielo empiezan a surgir, del fondo de mi alma, ideas, frases, palabras en un silencioso inicio de poemas de amor, prosas poéticas que buscan la luz.
Descanso bajo la lluvia que necesitaba mi alma herida, entre poemas de amor voy rimando mi llanto para calmar mi dolor.
Me encuentro en medio del dolor y del amor, me encuentro en medio del camino, mirando el horizonte, mirando el pasado.
Descanso total, en la cima de la montaña, tan lejos del cielo en donde las palabras no tienen sonido, en donde nadie escucha mi lamento éste se va solo entre encrucijadas de laberintos.
Descanso total, me encuentro sumergida en la nostalgia en donde el dolor no tiene consuelo aún a través de lluvia, de viento, a través de la nieve, busco mi tierna soledad, descendiendo, bajando voy, cayendo y salgo al mundo pura y límpida entre nubes doradas de la celeste tarde.
Descanso total, necesario, imprescindible, que ayuda al alma a guarecerse de las dudas, los entredichos, los cotilleos.
Historia interminable, tiempo y tiempo, descanso total que embelesa el alma y clama por cánticos de amor.
Estar juntos
¿Cómo será estar juntos? Cuando hallamos lo igual de ti y de mí, descansa el amor de su lucha, sobre triunfos floridos que en el beso se cumplen.
Dices que te miras en mis ojos, que vives enamorado de ellos, que te roban la ternura más profunda y son dueños de todas tus pasiones.
Eres el fino aliento de la aurora y un abrazo de sentimientos mansos.
Estar juntos, necesito tenerte cerca y es prohibido lograrlo, por eso no quiero saber si te amo.
Nos entendemos como la arena con la arena, el agua con el agua, la luz con la luz, solamente nos separan latiendo y nos llaman, ávidas las victorias futuras esperando.
Estar juntos, manos ruborosas, plenas de caricias y de calor, cuerpo de mármol y perfume, brazo de estatua esculpido por la pasión fresca de mis formas tuyas.
Estar juntos, hoy la lluvia ya cesó, por mi ventana el sol ilumina mi cara, los rayos anidan en mi alma, mi pasión fluye al recordarte, te tengo prendido a mi corazón.
Ámame para que sea mi piel de abeja tibia, palpitación entre tus dedos de sal y prendida en mi corazón al tenerte a mi lado una catarata de pasión fluye desde mis entrañas.
¿Por qué siento que mi mundo está apartado entre soledad de soledades entre mil y una noches sin luna?
En mi alma herida eres el remedio que la cura. Te siento. Eres en mí como una mariposa de fuego y de tormenta, me
arrancas el corazón en cada abrazo, me desarmas el alma en cada beso.
Estar juntos, en esta noche de pasión te siento mío.
La lluvia desgrana el gris de tu mirada, mi angustia se prende de cada gota que me regala el recuerdo de tus ojos plomizos y aleteantes.
Eres en mis días de tormenta la placidez del agua que en mi piel resbala y acaricia.
Estar juntos, toda mi sangre te llama y te siente mío para siempre.












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