Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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miércoles, 13 de febrero de 2013

No estar contigo


No estar contigo, te desviaste de la senda en la que yo te estaba buscando. Te entreví soslayadamente, intuí tu venida, te esperé con todas mis ansias, mi cuerpo entero clamaba por ti.
Viniste hacia mí raudamente como relámpago de luz iluminando mis mares internos y te internaste con alegrías, con ternuras y deliciosas caricias como un pájaro picoteando un campo pleno y fecundo de semillas estremecidas de ser encontradas.
Tu llegada duró sólo instantes, ya no estoy contigo y te extraño tanto que mi corazón se estruja, vibra, palpita y se anega de lágrimas largas, interminables, la desilusión me colma y mis pesares inundan mi alma que confundida y estremecida no puede comprender los por qué de estos tan sólo instantes de felicidad total y prodiga.
No estoy contigo, no lo estaré nunca más en esta vida del Hoy, ni del mañana.
Mi afán ciego por creer en tus promesas de amor no me dejaron ver que ibas a ser en mi camino sólo una estrella fugaz.
Bañaste mi alma de luz por un instante y como un cometa raudo y veloz su estela dejó marcas indelebles en mi cuerpo y en mi espíritu.
Contigo sentí el perfume y la suavidad de una flor recién abierta.
Suave curva la entrega de nosotros como pájaros que en busca de lo soñado hacia todas partes vuelan ensayando todos los cantos de las aves que toda la Tierra pueblan.
No estar contigo es sentirme como colmena vacía, sin zumbidos y latidos ya que mi alma está seca, es como hundirme en un mar de dolorosas tragedias, me hiciste mal, me hiciste bajar a un abismo donde la luz no penetra.
No estar contigo es sentirme atrapada en un laberinto de verdes follajes donde los pájaros no responden y en un intangible ensueño lejano de las flores se esconden.
Y así dejaste mi alma triste y abatida viviendo sólo en la bruma donde mis ilusiones se pierden.
Te pienso y te retrato fiel sobre el heliotropo del crepúsculo idealizándote con ímpetu alado.
Sólo eres ahora un triste recuerdo, un tesoro no conquistado, un espejo donde no se reflejan nuestras imágenes.
¡Vete ya! ¡No regreses! No me encontrarás en la inmensidad del tiempo, ya eres una saeta que se perdió en el azul cielo.
Para tí escribí los versos de amor que no llegaron nunca al papel que los esperaba con ansias entre el olor de tomillos y de madreselvas.
¡Qué dolor a mi pecho se derramó! Voy en busca de la lluvia que limpia y rejuvenece mi alma e ilumina mi rostro con una sonrisa para el nuevo amor que se acerca.

El fuego que soy hoy


Hoy soy fuego, estoy viva y mis manos abrazan la verdad y baño el aire con mis sonrisas al pensar cuanto me abrazan tus labios al besar como la boca derretida de un volcán.
Tarda noches la noche en ser auroras, la luz se hace despacio porque es tu centro una fuerza sensitiva. El fuego que soy hoy mi cuerpo y alma se abrieron ante tu magia sensorial.
¡Triunfos, revelación! Hay fulgores brillantes en mi alrededor y me llega el goce como espuma sin prisa, en impolutas láminas de sentimientos intensos y deseos de que aquel pensamiento nacido oscuro, con mi sol, a tu cuerpo he de bañar.
El fuego que soy hoy es luz que traduce incógnitas lejanas, a gozos inmediatos, a placeres sentidos hasta los más íntimos. Inconcientemente, en mis sueños estás, donde no mando yo, sino sólo mi corazón y allí tuya por siempre puedo ser por una eternidad.
El fuego que soy hoy no se apagará, es un misterio velado que la mañana que asciende hacia su colmo esplendor, paso a paso, en contornos se goza aún más y en perfiles rechaza lo desconocido, lo no sentido con intensidad.
La hoguera de mi interior se enciende sólo en pensarte y se alza arrebatadora, velocísima, como alas en el confín del mar.
El fuego que soy, está encendido en mi corazón para tí, sólo para tí, eres mi milagro de amor y cada vez que pienso en tí, siento un cosquilleo por todo mi cuerpo, te necesito a mi lado, sin tocarnos siquiera, estremecidos tan sólo con mirarnos.
El fuego que soy hoy es un sortilegio de amor, y mis versos vibran al volar al papel que los espera con ansia para que lleguen a tí mis palabras de amor.
Soy tu amante escondida que alisa la arena, bien lisa, para que en rasgos levísimos la mano escriba lo que siento por ti entre pudores de espuma mensajes de ondina son, soy tu amada total, te ofrezco mi vida.
El fuego que soy hoy alumbra la marina, en una noche estrellada entre abrazos truncos y besos que al aire fueron entre deseos que se  alzaron y altas quejas de espuma que se llevó el viento. Sin ansias y sin presas espero el amor que se inicia como idilio estrenado en fábulas no escritas.
Y tejiendo y destejiendo, el fuego que soy hoy, los versos permanecen entre hilos de luz de este raudo amor que se inicia para siempre.

Incógnita


Incógnita, palabra que conlleva dudas, misterios de un amor secreto y oculto, que hoy no está en ese recodo de mi camino.
Ayer borré tus pasos con mis suspiros preguntándome si me has querido, una incógnita sin respuesta. 
Enigmático sentimiento que hizo que mis lágrimas aprendieran a llorar solas bajo el recuerdo de tu sombra. 
Colores marchitando las rosas del tiempo, desmenuzando los momentos, clavándose en un horizonte lejano, quizás tú viviste en el país de mis sueños al que engalané de amor, pasión, reencuentro, quizás no te hallé ante tanta confusión de pensamientos. 
Incógnita, lo desconocido me lleva a pensar equivocadamente en verdes esperanzas, brillante sol, blancos inviernos, en tu corazón rojo junto al mío ardiente en la hoguera de nunca poder abrazarte y no importa si aún puedo imaginarte y me derrumbo cuando intento acariciarte.
Arcanos sentimientos no respondidos, te llamo en el silencio y vuelve tu sombra a invadir mis ojos y si los cierro me encuentro con tu último beso y una sensación de miedo, de abandono se insinúa tras mi espejo.
Incógnita de un encubierto ensueño donde luces brillantes como estrellas, emborronadas escapando de la prisión del tiempo perdido, allá donde duermen tus secretos y los míos y yace a oscuras un latido mudo, oscilante, impregnado de tu esencia.
Sé que no debo conservar un amor entre mis brazos, no, en el aire de los ojos, entre el vivir y el recuerdo, sueltos flotando, se tiene mejor guardado.
Aves de vuelo tarde o temprano se van por el aire que las llama, los ojos son los seguros, de allí no se van los pájaros, lo que se ha mirado así, día a día, enamorándolo nunca se pierde porque ya está enamorado.
Sí es una incógnita, lo que sin darnos cuenta ignoramos lo que está ante nosotros y no despertamos para vivirlo, contemplándolo porque el mirar no tiene fin sin nuestros ojos hoy se cerraron cuando nos raptó la noche, mañana, como con un gran milagro se nos abrirán el alba y nuestros ojos serán más amantes para seguir mirándonos.
Incógnita, desconocida sensación de borrar tus pasos con mis suspiros y aún como una encubierta duda de amor me pregunto una y otra vez si me has querido y no tengo respuesta ni en un verso ni en una palabra de amor en esta suave curva de un vivir camino a lo diáfano y a lo imposible. 

Silencio del alma


Me extrañas

Me extrañas sin conocerme, sólo nuestras palabras nos unen, palabras viejas como el mundo que se llenan de alas y campanas y suenan nuevas, nuevas por completo porque han sido pulidas y lustradas por la ternura, la dicha de habernos encontrado en un instante especial y único que nos cubre, que nos rebasa, que nos estremece.
Me extrañas, dulces palabras que se vuelven únicas como por milagro y nos dejan suspendidos en un momento de felicidad.
Tú y yo, desde la distancia somos pobladores de la maravilla de extrañarnos sin habernos visto nunca, ¿te das cuenta?.
Somos una canción, dos aves en vuelo, dos estrellas de una constelación de amor.
Ya nunca seremos dos extraños, porque tanto tú como yo tenemos en nuestras almas nuestros nombres unidos por una invisible cadena ¡qué milagro!.
Tú no sabes, solitario sacramento del nombrar que cuando te nombro, te pienso y el todo que nos separa nos acerca.
Me extrañas porque somos un amanecer, la llegada del sol y del verano en una lluviosa tarde.
Me extrañas y más me extrañarás cuando tus manos se posen en las mías y tu beso encienda esta cabeza mía que caerá como un fruto dorado sobre tu pecho.
Porque eso es vivir… ¡vivir es renovarse cada día!, es extrañar sin saber por qué a alguien que se cruzó raudamente por tu vida sin remotamente esperarlo, dejándose caer en tu camino, iluminando creo otras luces, generando expectativas nuevas y curiosas como una gracia un poco endeble pero arrobadora como una flor nueva.
Me extrañas, ser que entiende, comprende, siente, en mis prosas de amor lo que éstas guardan: temblores, ansiedades, emociones, ese perfecto deseo de amar y ser amada, de esa realidad de amor que nos hace inmensamente felices y volátiles, levitando ambos en ese otro espacio donde sólo tú y yo lo recorremos.
Me extrañas, hablamos y nuestras voces se unen, se suspenden en el aire como para volar.
Que extraño lo nuestro… cada vez que hablamos parece que algo profundo nos acerca, algo con magia, duendes, hadas que nos entrelazan con hilos intangibles que no se desatarán nunca más.
Me extrañas, te extraño y la espera de encontrarnos se hace larga, quiero compartir contigo sueños, penas, alegrías, canciones, música.
Ser los dos la savia de un árbol, las alas del alma, el color del agua, las estrellas en el fondo de los ojos, la locura en el pensamiento, el calor de la piel.
Dejar que el amor nos inunde sin miedos y sin temores.

No regresaré


No regresaré por el camino donde quedaron tus huellas marcadas, porque me llevarán por un sendero oscuro, sombrío, hondo y con obstáculos que lastimarán mi alma.
No volveré a pronunciar tu nombre, sola vagaré en bosques umbríos y campos de flores, jugaré a no recordarte y beberé la luz de las estrellas buscando nuevos horizontes.
No regresaré a compartir tu destino aunque quieras tenerme cerca porque no quiero volver a bajar al abismo contigo, porque tú ya no significas nada para mí.
Ya desapareciste de mi ser, no quiero sentirte otra vez, lo nuestro desapareció hace tiempo y no quiero volver a pensar.
No regresaré, no me interesa tu mundo sin luz, no me mereces y no te daré el gusto de volverme a tener.
No regresaré porque tus sueños sólo viven en la bruma, vagan sin empeño, sin rumbo, en un mundo fantasmal donde la risa, el canto, ya no existen, sólo se escuchan lamentos, llantos, tristezas.
No regresaré, mis puertas y ventanas bajo candados, herrajes, cerrojos, están para ti selladas para siempre.
Dejo tu recuerdo enterrado en la arena de los tiempos para que se desvanezcan por cada lágrima que me hiciste derramar desangrando mi alma.
No regresaré, ni te escribiré versos de amor, ni malgastaré minutos de mi existencia pensando en un ser terrenal que sólo trajo frustración y dolor.
Ahora voy a llenarme de luz, abriendo mis alas en busca de amores alegres, de nuevas fronteras, nuevos perfumes, muchas sensaciones nuevas.
No regresaré a ti, escribiré poemas de amor, frases, palabras, donde tú solo seas un recuerdo, crearé el tiempo haciendo correr mis versos como el agua que recorre su cauce por los afluentes de mi alma alimentando el desierto con los latidos del corazón.
Adiós amor de solitarias citas, de promesas incumplidas, ¿por qué seré cruel dirás?
Será porque no quiero sentirte otra vez, lo nuestro desapareció, mi ausencia desnuda de sombras y dudas quedará en el olvido. No volveré.

Amante infiel


Amante infiel
¿Por qué abandonaste tu lecho de amor que te brindaba calor, ternura, pasión?
¿Cómo cambiaron sin darme cuenta tus sentimientos que tanto me entregaron, un torrente de amor, romanticismo, sensualidad, belleza de espíritu y entrega de corazón?
Amante infiel
¿Cuándo mi luz dejó e brillar para ti y muy despacio te fuiste alejando buscando otros amores?
¿Por qué fuiste desleal a nuestros proyectos de amor compartido y total?
Amante infiel
¿Cuándo dejé de seducirte con mis besos apasionados y caricias provocadoras?
¿en qué momento mis palabras encendidas de amor, mis labios ardientes, mi excitante ansiedad dejó de encender tu fuego?
Amante infiel
¿Cómo no te diste cuenta el hondo ardor que me provoca en el corazón tu traición, dejándome en noches de hastío?
¿Será posible que no te alcanzo mi entrega desnuda y fogoza, mí perfume en tu piel, mis marcas ansiosas, mi pasión sin fronteras?
Amante infiel
¿Soy yo que creí vivir un gran amor en un solo lecho y no era verdad?
¿Debo despertarme cada día tropezando con el sol y no tener respuestas?
¿De qué sirvió tanta entrega, tantos proyectos de un existir juntos, amándonos por siempre?
Amante infiel
¿Recuerdas cuando abrazados escuchábamos el ritmo del océano dejando que el deseo se fuera desplegando lentamente hasta que tus manos se convertían en colibríes impacientes?
¿Y aquel momento cuando me desnudaste por vez primera mientras la marea iba subiendo y las olas borraban nuestros astros?
Amante infiel
¿Cuándo dejé de ser tu dueña y se dejó de reflejar mi mirada invisible en tus pupilas?
¿Y el gran hervor de cuerpos dejó de proyectarse en una llama viva y empañó los cristales de nuestro amor deseoso de disfrutarnos mutuamente?
Amante infiel, no soy ya más la espera, la que te sueña, la que impaciente aguarda tu llegada, todo eso quedó atrás.
Ahora no espero más verte llegar, mi cuerpo no necesita de tus besos, mi alma no vive de tus recuerdos, ya eres el pasado, abro mi alma esperando el roce de otros labios y promesas de otro amor que no hiera, que sólo ame.

viernes, 8 de febrero de 2013

Una luz encendida


Secreto oculto


Secreto oculto, misterioso, sutil, escondido en la silenciosa puerta de mi corazón que ni a una voz a tus golpes respondía, es inútil, un abismo ya nos separa.
Mis labios no van a pronunciar palabras de amor hacia ti, de mis manos no brotarán más caricias leves, volátiles ni tiernas.
Secretos ocultos, más allá de las palabras, de los sentidos y de las ideas en el territorio oculto de tiempos escurridizos, mi piel de mares infinitos acuna la fuerza de las esperanzas agitando su melodía a través de los siglos por el amor viviente y puro.
Me deslizo en la oscuridad, en oscuridad profunda que no proyecte sombra alguna y abro mis brazos para recibirla y aún cuando te necesito y mi cuerpo clama por ti, mis sentimientos de amor se confunden en el negro espacio.
Secreto oculto, mi amor es secreto y oculto como las perlas que están escondidas en el fondeo del mar pero siento placer cada segundo pensando en ti, acariciando como una centella de amor secreto y profundo tu cuerpo erguido y fuerte.
Secreto oculto, sumergido en la luz de los caminos que vuela con el ritmo del viento hacia las alturas del amor.
En nuestro secreto oculto quiero elevarme contigo más allá de las cumbres terrenales hasta el reino de la paz y de la armonía donde nuestra dicha no pueda ser perturbada ni en un solo instante.
Secreto oculto, es el amor que se lleva muy dentro del alma lleno de ilusiones y sueños pero viviendo con dolores y sufrimientos ya que está muy guardado en el silencio de todas las sonrisas y grita pero no es escuchado ya que sus gritos se quedan en el alma con la esperanza de no ser descubiertos.
Secreto oculto, es el que tú y yo llevamos por dentro con el anhelo de esperar el día, el momento, en que juntos estaremos, el algo más que una espera, es saber que estaremos juntos para compartir la vida, es tener la ilusión cada día de sentirte junto a mi.
Secreto oculto, sin tristezas ni llantos, nos sentimos amados, juntos y abrazados, ¡qué más pedir a la vida!, y el tiempo que es río que huye nos conduce a hallarnos en las sombras de un remoto venir.
La eternidad es el lar que al fin hemos de habitar, aún en un secreto oculto y misterioso pero unidos para siempre, sin temor a la vida y a la muerte.

Frontera del milagro


Frontera del milagro, experiencia que nos lleva a través de lo verdadero a vivir lo no existente en este Hoy, sin llantos ni pesares, sólo sintiendo las rosas de la caricia.
Frontera del milagro, a través de la luz pura de los vitrales entrego sobre tu corazón y el río inquieto de tus pies y manos mi vida colmada de luminosas palabras de amor.
Me estremece el pensar como un gran temblor de víspera y alba que me sientes llegar, voy derecha toda hacia ti, sin desatada prisa pero cruzando las fronteras del milagro que me impedían llegar desnuda y casta hasta tu pecho que elegí para abrazarte igual que escoge cada mar su playa o su cantil donde quebrarse.
Frontera del milagro que nos purifica el alma en una vorágine de sentimientos, pasiones y amores sin límites, explorando misterios ignotos con la fuerza de energía que surge del amor entre cadencias poéticas que juegan entre sí con malabarismos alados.
Frontera del milagro que nos hace ser un espíritu ligero y sin raíces, entregando, expresando, encontrando ese resquicio misterioso y lumínico desde donde brotará la flor de la esperanza en un amor renacido y total.
Cantando sueños que nos hacen volver a los tiempos de antes y en tus estrofas amantes revuelan al son de guitarras sonoras nuestro pasado compartido entre latidos de amor.
Frontera del milagro, tesoro no esperado, manos que se cruzan bajo la luz de la luna en el momento preciso en que se asoma como por descuido la primer estrella apurando en ese breve instante la inmensidad del tiempo.
Frontera del milagro, juntos, muy juntos, apaguemos los espejos de los tristes recuerdos gozosamente sobre los lotos del olvido, resonando nuestros pasos en la larga acera solitaria y se pierden en la cinta del eco enredada en la cabellera de los árboles.
Frontera del milagro, el amor nos acuna, nos mece entre palabras dulces y tiernas en un goce perfecto, huyendo de la raíz de los quebrantos entre el fulgor de las luciérnagas que enciende nuestro nido de amor.
Frontera del milagro, en la red sutil del sueño nuestro lecho es embarcación que nos lleva por los ríos del silencio y sentimos que como cisnes de humo, flotan recuerdos y pensamientos que unen aún más nuestras almas cuando en las nieblas nos hemos perdido.
Frontera del milagro que queda encendida entre tú y yo la lámpara que nos haga encontrar siempre el sendero para que este prodigio de amor nos una siempre.

Néctares y efluvios


Néctares y efluvios que llegan a inundar de maravillosos colores mi mirada, la de los ojos inquietos y hienden el aire con aromas tiernos de deseos ansiosos de degustar con amor su mezcla de sabores, olores, pinturas de rojos, amarillos, verdes que entre brillantes compuestos se unen para crear la belleza perfecta de la creación.
Como tejidos por manos aladas colmadas de tesoros, misterios y luces que como débiles rayos de sol son para mi amado como rosas y lirios sembrados para su deleite y goce.
¡Oh! tus labios se endulzan con la miel y la canela y el aroma de la menta nos envuelven como copos de delicias jamás imaginadas.
Néctares y efluvios nos llegan porque nos amamos y vivimos en el sol de nuestros ojos novios, como el sol del verano, del goce perfecto y entre almíbares de agua de rosas o de azahar, entre el zumaque y las nueces, manzanas y limones, nuestro amor crece y sentimos en nuestra piel el rocío dulce de pasas y piñones que nos hacen abrazarnos y besarnos en una total plenitud.
Néctares y efluvios del comino, del cilantro, la pimienta, la cúrcuma amarillo naranja, el azafrán de color vivo, nos atrapan en aromas de intenso poder que nos hacen vibrar como ímpetus únicos este amor cobijado y total.
Y el dulce sabor de la vainilla, del pistacho, del sésamo, del azúcar, nos hacen desear arrumacos, besos en la frente, abrazos ligeros y tiernos a la vez.
Néctar de albaricoques, dulces de color suave, pistachos finos que como red nos hechizan en una macedonia de colores con agua de azar o agua de flor de rosa y en este gran taller del gozo, detrás de la luz incierta, llegan a nosotros tibias por los ríos las nieves de la lejanía para unirnos como corriendo en crestas de amor con espumas deslumbrantes que rutilan por el agua con júbilos y festejos.
Néctares y efluvios que hacen una plena consumación de nuestro amor entre jugos de uva, leches de coco y tierra plena de citrus acidulantes flotamos sobre el agua, hecha y deshecha por luces sucesivas, todo en un lecho de amor entre olas, nubes, horizontes y orillas.
Néctares y efluvios que de a poco, espontáneamente nos transportaron a lugares secretos, nuestros, donde nadie nos encontrará ya que nos perdimos en fiestas nacarinas, en albores, en celajes, sin prisa, pero dispuestos a amarnos más.

Desdén


Ausencias de amor


Ausencias de amor.
Que oprimen y fustigan el corazón haciendo que la sangre corra más aprisa entre venas entrelazadas como tejidos con formas delicadas y posibles entre espacios sin soledades.
Ausencias de amor.
Que como explosiva fuerza liberadora nos lleva a la realidad de querer que el anhelo de amar nos arrastre a ese mundo alado, invisible en el que hay que abrirse con el alma y las manos.
Ausencias de amor.
¿Dónde se esconden? ¿En qué espacios del más allá como espadas de aire nos somete en nuestro pecho de aire?
Ausencias de amor.
Denme a beber la poesía en el raudal de inspiración del fragor de lucha en el día y en la noche meditación duradera.
Ausencias de amor.
Que como rayos siempre fulguran llorando un llanto de tempestad, pon en mis versos el tesoro de las alboradas de plata, de los mediodías de oro y de las tardes de escarlata.
Ausencias de amor.
Inspiren mis versos de los rumores de los ríos y del zumbido del camoatí y de las tradiciones que narra el viento al ombú secular.
Ausencias de amor.
Guardados en mi alma entre pedazos refulgentes con mi pasión total para sentirlos de a poco vibrar en mi cuerpo, esperándote llegar.
Ausencias de amor.
Silencio azul, casi oscura noche, en las etéreas alas que descienden por diáfanas escalas hasta fuentes con ritmos sin fin donde el amor nos inspira la llama sin heridas, aliviada de dolores y resquemores.
Ausencias de amor.
Te necesito a mi lado en la soledad de mis días para reconfortarme y dejar libres mis necesidades de tenerte junto a mí.
Ausencias de amor.
No quiero que la ausencia de tu amor perdido me adormezca mis pasiones y mis anhelos y el recogimiento me lleve a que la voz de mi campana con lentitud las notas del ángelus desgrane.
Ausencias de amor.
No quiero sombras que aneguen mi espíritu, sino risas, cantos, amor, despertando de la nada entre vibrantes notas altisonantes, besándome mi cuerpo todo entre sueños alados que en mis versos gira.
Ausencias de amor.
Surgen en luminoso arrobamiento, son caricias deseadas, besos suaves como miel recién probada, abrazos temblorosos que todo mi cuerpo ansía, es la felicidad inminente, de posesión lenta, al fin del paraíso.

El secreto de los siglos


El secreto de los siglos, raíces en el tiempo, siglo árbol que enredas mi espesura entre ecos de los hombres, extrema cortedad del reino del detalle.
¿Cuál es el secreto de los siglos entre muros de agua, anchos fosos de aire, setos de piedra o tiempo guardia de voces, pasados no encontrados?
Breve instante de la vida, una hora siquiera, somos seres que como hojas desprendidas donde una ilusión su nido encuentra agonizando.
Esta hoja fugaz, pálida vena del destino, deseos de ser un soplo vivo en el secreto de los siglos.
Fulgor contra destello, el hombre abate, espejo frente a espejo, reina el mundo y en el sentir de la hoja y de su árbol, árbol y hoja se confunden en el secreto escondido de los siglos pasados y por venir.
El secreto de los siglos suspendido en el aire volátil del orbe eleva e amor como puente de cristal a lugares misteriosos, donde en momentos preciosos la felicidad renace.
Las voces del mundo han levantado sus soles en el interminable laberinto de la tierra y nadie ha podido aún encontrar la esencialidad de su luz porque habita en el invisible corazón de la eternidad.
El secreto de los siglos, de fuegos en las manos del arco iris, deshojado, desdibujado, donde habitan las sombras corriendo libres por la luz.
En esta vibración de latires que se agitan, se entremezclan, el amor sueña libre en su soledad de siglos y las cruces desnudas diluyen su lenguaje de espumas, recibiendo la sencilla y límpida vibración de corazones puros.
El amor en el secreto de los siglos cae en cataratas silentes día a día, hoy, ayer, ayer de ayeres, por las curvas sencillas del viento, desplazando su caudal de perfume en el tiempo, sin más banderas que el acento claro de la paz.
El amor es el secreto de los siglos en receso, que va dibujando su invisible rocío cósmico en los atardeceres temporales del espíritu y abraza en silencio nuestros mundos profundos y luminosos.
El secreto de los siglos que se quiere dilucidar aunque sea sólo en la oscuridad o entre tinieblas que como tules envuelven el amor, lo esconden  para que sólo en la esperanza del silencio oscuro la luz lo ilumine por instante para trocar al mundo sin prisa en el paraíso donde se palpen soledades o nuevas ofrendas de luz y amor.

No me olvides


No me olvides,
pedazo de mi alma, sensación del alma mía, mi ritmo de la noche, hechizo de melancolía.
No me olvides,
sangre de mis venas, constelación de milo estrellas, manantial de nueva vida, origen de la cadencia.
No me olvides,
eres mi aurora virgen, dueño de mis sensaciones y en el silencio que nos llega hasta el alma sin saber de que ausencia de ruidos está hecho.
¿son letras, son sonidos, son vuelos inspirados y cortos?
No me olvides,
milagro divino, príncipe del lejano mar, soy tu claridad de la inocencia, relámpago de cristal. Vivamos en el paraíso  sones primeros, vírgenes tanteos de labios estrenando los goces primeros de los tiempos del alma.
No me olvides,
ternura de la tarde, nostalgia de la luna, esperanza cantada, ilusión nocturna.
No me olvides,
suspiro en madrugada, encanto de la naturaleza, obsesión del amanecer, impresión de la belleza reflejada en nosotros dos .
No me olvides,
delfín de los cielos, fulgor del arte innato, eres el aire que respiro, yo te amo tanto…
No me olvides,
te buscaré por lugares ignotos, sin que lo percibas, te llamaré en instantes nítidos, claros, momentáneos y tú mi amado escucharas mis suspiros, mis frases de amor.
No me olvides,
pienso en ti esta y todas las noches, pondré a vivir en cada rosa y en cada lirio que tus ojos miran y en cada trino cantaré tu nombre, soñando que no me olvidas. ¡Qué sosegadamente se hacía la concordia entre las piedras, los luceros, el agua muda, la arboleda trémula, todo lo inanimado y el alma mía dedicándotela a ti!
No me olvides,
entre las luces y las sombras, a la luz de quererte por la tierra y el cielo, planos suaves de nubes, iré hacia ti con mi cántico dulce que en mi cantaba.
No me olvides,
pintaré de rosa el horizonte y de azul los alelíes y doraré de luna tus cabellos.
No me olvides,
así la vida pasará feliz entre las flores, los cantos y fulgores de un amanecer único, sin que enturbiar consiga su transparencia ufana, el no tener mañana como no tuvo ayer.
No me olvides,
de nuestras fugaces dichas es el fugaz emblema y cuando las hojas de la flor esconden su perfume se extiende como el canto pero nuestro amor mas fuerte e inextinguible, con su encanto da fulgor a la alborada recamada de oro matinal.
¡ No me olvides, óyeme en mi susurrar sonoro: te amo cada instante mas!

jueves, 7 de febrero de 2013

Amor sin dueño


Una luz encendida


Una luz encendida, un deseo infinito de encontrar ese amor verdadero y pleno.
Cuando un rumor ambiguo y exigente se me estanca en las venas y mi voz se resquebraja, se reseca como un erial de cuero, acudo al largo camino iluminado y le entrego el impulso circular que pudo ser un verso, un poema, una prosa poética de amor.
Una luz encendida, hacia ti voy, a encontrarme con mi amado amante en los jardines en donde nos acogen y sus duendes nos inventan matices singulares, dejándonos gotas de sueño hasta el más allá, donde el temblor pluvial nos hace falta.
Una luz encendida, íntima, nuestra, que emerge del vegetal periplo con un guiño punzante trasmutando en estrella el cielo circundante.
Alquimia secular de los jardines donde se trueca la sigilosa confidencia en altos aires tallados, esclarecidos.
Una luz encendida entre nuestros cuerpos de mármol y perfume y el amor se desliza en nuestras manos acariciando la piel desnuda ungida hasta nuestros dedos, en brazos de estatua esculpidos por la pasión fresca.
Te siento junto a mí, estás como una mariposa de fuego y de tormenta.
Una luz encendida entre tú y yo, quiero que aturdas todos mis sentidos, quiero sentir un cerco que confunda mi cuerpo con tu carne, mi aliento con tu boca, mi piel con tus ojos ardientes acariciándome toda, casi sin tocarme.
Apaga el viento que delira, desboca los temores indefensos.
Quiero al fin la comunión total, la unión que será lo sumo del amor.
El abrazo de tu piel de nave humedecida, me sacude y me hiere, me desdobla y me lleva.
Mi vida es un cielo trivial de jovialidades que llenas con tu aliento de argonauta errante y taciturno.
Una luz encendida aprieta mis deseos, caliéntame las carnes con tu pasión de viento.
El sol será mañana una fuente de lujurias y tú serás mi boca y mis manos desgajadas de rocío serán tu placer máximo.
Cual hambrientas sensitivas, con suavidad de jazmines, tus manos cuajan mis senos doloridos de deseo que se entregan agitándose a la soledad que se beben.
Una luz encendida, mis formas inanimadas viven, tiemblan, se hace carne, bajo el cincel embebido de tu pasión noble y pura.
¡Qué sensación tan profunda arranca de mi alma!
¡Qué grito de amor desgarras de mis poros y mi sangre!
Una luz encendida nos envuelve como capullo en flor, otra vez mis ojos en el fuego de la tarde y todo perdurará… hasta tu ausencia…

Desdén


Desdén, palabra no pronunciada cuyo significado hace estremecer mi alma, nunca lo sentí en ningún momento de mi vida hacia nadie, pero en este instante surgió en mi mente, ¿cuál es la razón?
Desdén, es lo que conmueve las fibras más íntimas de mi ser, es el desaire que a veces por instantes inunda nuestras almas por el dolor que alguien nos provocó.
Si se acerca el desdén muestro desprecio poniendo a prueba el ingenio con sagaces aforismos que me llegan subrayados con significativas miradas de envidia, celos, menosprecio, a los que respondo con total indiferencia sin inquietarme un ápice, sin juzgar actos y pensamientos malsanos, me inunda una tolerancia objetiva hacia su existencia y por segundos me invade un profundo desagrado.
Frío desdén, mi rostro llevado del desprecio y la diversión esboza una expresión de ira y amargura que dura tan sólo un instante ya que vuelvo a ser yo, la pura mujer poeta que es totalmente ajena al mundo material que me rodea.
Mantendré con aguas descendidas por las fieles veredas de mi pecho todo el amor que me inunda cuando el cielo se afila al conjuro de un sutil cosquilleo de flautas que alejan de mí sentimientos malvados.
La última estrella remisa abandona su puesto de guardia desde donde los ángeles me protegen y cuidan para que mi alma encendida y liviana lleve su amor por doquier.
Desdén, no estás en mí tratando de sacarme de mi vida casta para arrastrame con sed de verme en el silencio del mundo de las sombras miedosas, delgadas, oscuras, para que me interne en el inframundo de lo desconocido.
No lo lograrás, la luz brillante me envuelve en el gran aire vacío de dudas, dolores, penas y soledades, entre azares sin respuestas.
¡Qué gran plenitud vivir en paz y armonía desoyendo las palabras sin color, tan vagas como las sombras!
Entre jazmines, rosas, azucenas, alelíes, están los nombres de los que no mienten ni hacen daño ni te hieren, mientras haya cantos en la oropéndola, la vida es felicidad plena.
El futuro es distancia, no deseo perderme en lo venidero, quiero acercarme a mi presente sin desdenes que me acosen en las largas dulzuras del minuto de tiempo al tiempo, sin torpes atropellos, entre quietudes y calmas, el alma se enaltece en búsqueda de la verdad.

Contra viento y marea


Mi vida se mece entre rencores, falsedades, traiciones, saliendo airosa flotando sobre el mar limpio y puro, derramando con ansias y anhelos, amor por doquier.
Me siento vapuleada, zarandeada, movida a lugares siniestros donde los celos, las envidias, los terribles males de espíritus torvos quieren hundirme en la oscuridad pero contra viento y marea saliendo a la luz de horizontes rojizos, me elevo colmada de amor a mundos lejanos donde la esperanza y la felicidad me esperan. 
Contra viento y marea, vivo deshilachando dolores, furias, desamores. ¿Por qué vivir sembrando amor por doquier, desafiando la sombra de una idea con el alma encendida por anhelos y esperanzas? 
Contra viento y marea, voy hacia ti en volandas de luz, entre las luces brillantes de las luciérnagas que iluminan el sendero donde nos encontraremos para mecernos, acariciarnos, amarnos. 
La pasión y el deseo surgen como llamaradas vivientes con chispazos rojizos que nos unen y vertiginosamente nos conducen a un mundo mágico e irreal, donde el amor imperioso y exuberante, escribe en el cielo azul y abierto: ¡Vivir amando contra viento y marea!
Ya no nos separan distancias ni falsedades, ni envidia, inagotables fuentes que sin poder no nos rozan, sólo nos acechan para desunirnos pero no lo logran.
Contra viento y marea, nuestro amor abre sus alas y se une en el lejano horizonte, allá, muy lejos, en un impactante vuelo de amor que con nuestra imaginación recorre cielos recónditos unidos en un abrazo sin fin.
Contra viento y marea nos mimamos abrazados en un profundo intercambio de energía pura, casta, imprescindible para nuestro existir, nos recorren bailando una danza inesperada, leve, ingrávida que nos deja exhaustos uno en brazos de los otros, como dos seres en uno solo.
Contra viento y marea plenos de vida, recorremos el mundo entre risas, cantos y lágrimas de amor.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Silencio del alma


Mi único amor

                                                              Tú, mi único amor
que me endulzas la vida, me hace volar por cielos abiertos, entre nubes de algodón y pájaros perdidos.
Eres el milagro esperado
me envuelves en mantos entrelazados de tules y lentejuelas haciéndome sentir vibraciones y latidos que estallan cual cristales lejanos entre estrellas fugaces.
Tú, mi único amor
te busco entre altos bosques de bambúes que impiden que tu sombra se refleje clara y precisa en mi mente anhelante de tu presencia fuerte, enhiesta, verdadera.
Eres el milagro esperado
entre campos florecidos de amapolas de dulce néctar quiero estar contigo en ese lecho de amor de flores para que tus brazos estremecidos de placer me hagan gozar momentos largamente esperados.
Tú, mi único amor
necesito el clamor de tu voz melodiosa, seductora, con matices de un querer apasionado que se acerca imperceptiblemente encendiendo mi corazón con deseos vehementes.
Eres el milagro esperado
la luz se encendió entre los dos, de a poco, despacio, haciéndose una llama de amor viva que fulgura en el Universo a través de tinieblas, vientos huracanados, cometas de fuego.
Tú, mi único amor
la distancia nos acerca aún a través de la lejanía uniéndonos en instantes exuberantes de amor puro, límpido, único, expectantes los dos de estar juntos amándonos hasta el fin de los fines.
Eres el milagro esperado
lágrimas de alegría desbordan mi rostro mojando mi cuerpo con gotitas de felicidad al estar en tus brazos, sintiéndome amada con profundo placer.
Tú, mi único amor
no me abandones nunca, eres mi numen, mi inspiración, mis palabras de amor, mis poemas, mis prosas puras y vírgenes nacen, crecen, se vuelcan en hojas chamuscadas, esperándolas con ansias para hacértelas llegar a ti mi único amor.

Agobiante


Agobiante, azotada por fuerzas temibles, me siento zarandeada como marioneta al viento, me empujan, me arrastran, me hacen temblar, me inclino hacia la madre tierra buscando refugio y la invisibilidad. 
Agobiante, ¿por qué los signos maléficos, las sombras oscuras, las envidias inevitables, no me abandonan y me hacen dudar de mis actos que creo venturosos, dignos, necesarios?
Agobiante, mi vida serena dejó de serlo, me acosan sucesos siniestros que mi alma rechaza, se cierra como pétalos de la flor que no alcanzó a ser fruto.
¿Dónde está la humildad, la solidaridad, la ayuda mutua, tan necesarias para crecer y amar hasta el infinito?
Agobiante, es vivir entre errores, sin culpas, en equívocas ideas, entre heridas que como saetas finitas con espinas de rosas se clavan hundiéndose en mi alma y dejándome exhausta, triste, solitaria, sin mí misma, vacío el espacio de mi mundo interior pero siempre defendiendo su verdad clara y pura, plena de amor aún sangrante.
Agobiante, quiero volver al mundo de las sonrisas que se despiertan cada día al clarear el alba, al mundo mágico de las almas puras y plenas de amor que me rodeen y giren en vueltas eternas los Ángeles áureos protegiéndome del mal, la traición, la mentira.
¡Bendita es la vida con amor, existencia prodigiosa sin recuerdos dolorosos, sin memorias sufrientes!
¡Vivir de frente hacia ese dónde que nos conduce a la paz de alma, queriéndolo, buscándolo!    
Agobiante, necesito estar acompañada por las ansias de ese inmenso querer de estar conmigo, riendo, danzando, cantando en cada segundo de mi vida.
Ir hacia el paraíso de los tiempos del alma y renacer las palabras de amor escondidas en la memoria de tiempos ya idos, frases, poemas, sílabas entrelazadas que corren hacia el papel que las espera dormido en una somnolencia de luces apagadas que comienza a vibrar al recibirlas ansioso y expectante.
Mi cielo se esta volviendo nítido, todo alado de olvido, lleno de esperanzas en vuelo, ahora comienzo a vivir el Hoy conmigo misma.
¡Qué dicha vivir en la dicha plena del estar sin vagar y sin rumbo, sólo vivir en gozosos instantes que nunca serán iguales!
¡Toda la vida es única! vivámosla en los días y horas en que fuimos felices, lejos del agobiante dolor que pudo rozarnos.     

Inevitable


Inevitable, imprevisto, mi alma renació, me eleve entre nubes desdibujadas en vuelos cortos, leves, suaves como tules blancos al viento.
Inevitable, la vida se presenta en todo momento sorpresivamente ante sucesos, sobre saltos, sonrisas quisquillosas, secretísimos, íntimos que embargan, con intensa emoción nuestros sentidos.
Inevitable, no podemos esquivar ni con ímpetus turbulentos lo que está previsto 
para el Hoy vivido, dejando miedos, temores, lugares oscuros y misteriosos de 
submundos al que no quiero llegar hasta el momento preciso.
Inevitable, el ayer del pasado regresa a mi vida entre jacarandaes florecidos y tibios
como corazones titilantes.
Inevitable, el dolor y la angustia nos encuentra y entre heridas del alma el corazón se 
estremece y su latido parece que cesa unos segundos de vibrar pero la vida nos 
llama para amar y ser amados.
Inevitable, es vital para mi paz vivir con total confianza y fe proyectando mi mundo
interior hacia campos de esplendores de murucuyaes y azules alelíes.
Inevitable, incontrolable es dejar de buscar el amor en el tiempo tibio y tembloroso
que vivimos hasta el fin de los fines.
Desde el principio al fin, lo inevitable nos circunda, no nos permite en determinados 
momentos vivir libres, sin morrales y sin heridas en el corazón que sangra y sus ríos 
rojizos entre nuestras venas hacen dribles, vueltas, para encaminarnos hacia la luz 
de orbe. 
El amor dándolo por doquier, es recibido con el alma abierta, sin cerrojos, 
sin barreras, sin límites ya que nutre y beneficia con jùbilo y alegría el mundo
interior por doquier.
Inevitable, mi lamento se desgarra en mil cristales que reflejan con múltiples 
refacciones lo sufrido, ¿por qué es tan largo el dolor y la felicidad tan sólo gotas 
que se suspenden en el aire y nos rozan apenas en segundos tan valiosos de 
nuestro existir?
¡Vida, déjame vivir libre, en paz, en entrañables silencios conmigo misma, que mi 
alma vuele en cortos y rápidos segundos al orbe todo dejando tras de mí, estelas 
fulgurantes reflejando en el azul cielo el amor que el mundo espera recibir!