Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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viernes, 15 de febrero de 2013

Manto de flores


Manto de flores, me envuelven con su fragante aroma y su cadena de colores, rojos, amarillos, blancos, lilas y su dulce perfume perturban mi alma plena de amor.
Entre rosas, nenúfares, amapolas, azahares, azucenas, almendros en flor, dalias, tulipanes, calas, aterciopelan mi cuerpo y me inundan de dulzura y paz, aureolan mi ambiente.
El amor es como la flor todavía en capullo bello donde ha brotado pureza, suavidad, delicadeza, pasión.
Manto de flores que a su través me lleva al mundo de tus brazos, me siento cobijada, amada entre colores y perfumes.
En el aire sensual y tibio de la tarde me acarician sus pétalos, es un manto dulce, mágico, luminoso, que nunca se olvida.
Como el arco de los cielos sus olores llegan y crecen y luces me envuelven y el ángel verde de la esperanza me llena de alegría.
He perdido el miedo en tus brazos que me estrechan poderosos con la fuerza del amor.
Manto de flores, el lirio de la ternura crece en la pradera celeste del agua como los nenúfares en flor quietos y anhelantes que parece que esperan las canciones que alguien los acompañe en su danza de círculos.
Los camalotes cándidamente se asoman, castos y libres y las aguas nos brindan sus vestiduras de melodías haciendo que nuestra total entrega sea duradera y dichosa.
Mantos de flores, la lluvia se inicia ya, las nubes en su tránsito lento hacen brotar los retoños luminosos, que crecen libres en las ramas perfumadas haciéndonos sentir entre vergeles floridos caricias nuevas.
El radiante césped trémulo se viste de perlas de agua, dando a nuestro amor frescura que espera botones, capullos y tenues lazos que entre grises y rosas se entrecruzan.
Manto de flores, en la calma de unos pétalos nuestro amor resurge, se retrata fiel, entre rosales y madreselvas con comunicativa ternura.
Olor de nube en la flor celeste, en la tierra verde, en tus brazos mis manos leves encuentran los carmines que busco.
Manto de flores, feliz la nube de mayo, que es ésta o aquella rosa, déjenme vivir feliz con mi amado entre guirnaldas florecidas, límpidas y libres, y entre enredaderas de campanillas azules aquellas que allá se asoman.
Bajo la esmeralda temblorosa, amado mío, te veo y te siento con corona de jilgueros y pétalos de amapolas, siguiendo yo alegre tus pasos hacia las islas y los bosques florecidos del sueño.
Soy feliz, estoy en el valle perfumado de tu ágil cuerpo y en tu regazo me dejo caer cual frágil flor recién nacida.

Después...


Después de estar juntos, mi vida cambió, tu perfume lejano perdido en tu ausencia, satura el recuerdo de nuestras noches de amor.
Flotan en el aire letras, sílabas, surgidas de una pluma mágica que suenan como dulce melodía como escapadas de mi alma hojas frescas del adiós.
Después del letargo imprevisto, impredecible, que arrastra en sus alas minutos y horas vividas ya lejanas, vivo hilando ilusiones y sueños para encontrar ese imposible amor verdadero.
Debes marcharte con tu gris ausente, con tu piel de viento, con tus alas asfixiantes, con tu amor que ata.
Después comenzaron los adioses, lentos, enredados, sin explicaciones ni tuyas ni mías, adioses de lágrimas y de cantos tristes y riendo y llorando nos separamos una vez más sobre el agua del adiós de soledades insalvables, de distancias imperdonables.
No hay más nido, tú volaste, fuiste un cuento, un sueño roto, un espejo sin reflejo atormentado muñeco de papel, seguiste tu sueño solitario.
Después la página en blanco se tiñó con letras, poemas, frases, surgidas de lo hondo de mi alma que renace otra vez, despierto entre dulces músicas antiguas que suenan como fantasías de metal, como agua fresca de manantial.
Después quisiste volver pero no encontraste lo que ayer dejaste, ya otro amor como gran alma mágica tocó a mi corazón y río y canto, soy feliz otra vez, veo el horizonte desde otros brazos y cierro los ojos y escucho rumores y caricias nuevas, tú ya eres tan sólo una voz lejana.
Después ve tú donde quieras, sigue, si quieres creciendo, yo ya tengo nuevas ansias, nuevos latidos que bailotean en mi alma, ya no existes, te siento como una sombra.
Ahora vivo el momento más perfecto, tan sin par, tan verdadero, tan único, tan buscado, es la hora de soñar lo que anhelé por siempre, exultante de pasión, tan plena de deseo de ser amada, de ser acariciada y besada, regalándome vida.
Después encenderé la lámpara de las promesas y del amor deseado y mis labios no estarán más solos ya que en delicias de besos estarán impregnados, besos presentidos y deseados.
Después el fino aliento de un querer apasionado, de una entrega total que sin querer brota como un río de caricias.
Después… todo, vivir sin miedos, dudas ni llantos.

jueves, 14 de febrero de 2013

No sé quién eres


La luz prestada


La luz prestada, esa que yo te di, que iluminó tus pasos, que te dio brillo y resplandor, esa que no supiste valorar, la que alimentó tu espíritu y calmó tu sed.
La luz prestada, que bebiste como el sol en la tarde, que encendió fuego en leña seca, esa luz que se llevó el viento del crepúsculo que entorno a ti da vueltas, el sol será mañana un plato de lujuria.
La luz que tuviste no vino de ti  es que vino de los soles, de los ríos, de la oliva y te inundó la oscuridad.
La luz prestada se abrió como ventana sorprendida derramando su fulgor de luciérnagas.
¿Ya no sientes la falta del destello que te llevó hacia mí?
¡Qué dolor que no hayas comprendido la entrega de mi todo que te di!
¿No te das cuenta de que te has sumergido en mares de tristeza y en vano buscas un camino para salir de tu noche?
Todo en tí ya es silencio, el eco no te responde, las chicharras no las escuchan tus oídos y en tus sueños ya no hay más luz, estás en la ausencia del no retorno, tu ceguera no te deja ver mi luz.
¡Estás en un cielo monosílabo donde nadie siente tus pasos!
Eres un inútil gentil-hombre desnudo y blanco con venas sin estrenar, ya la sangre no corre, está seca, sin chispas que en nada prenden.
Vivirás sin la belleza, la alegría, la risa, el canto, el amor.
La luz prestada intangible, leve y veloz se fue de tu lado y no la alcanzarás nunca más.
¡Qué lejos estamos y qué cerca estuvimos!
Lentamente en mí un nuevo amanecer se acerca que hace que la tristeza se fuera al pasado del ayer, oscureciste mis días pero ahora renace en mi alma la luz brillante que otra vez inunda mi existir.
El tiempo contigo ya no existe, saliste de un tiempo que no dejó huellas ni señales.
¡Qué milagro ya puedo decir pasó y partió!
La luz prestada, partiste a rumbos confundidos los que te llevarán a lugares misteriosos, secretos, sin retorno.
Tu silencio ya no duele, mi alma se ilumina y los poemas de amor, frases erráticas, cortan el aire como flechas afiebradas, buscando ilusiones nuevas.
Ya desperté de la sombra en que me dejaste, atónita y absorta en que te fuiste a otro tiempo, buscando otros amores, otras miradas, otros besos.
Despierto en un rítmico volar de dulces sueños que me llevan al ideal de amar y ser amada, suspiro con el máximo esplendor de que existe el amor anhelado que me abre con su encanto de quimeras a un existir nuevo.

Torrente de amor


Torrente de amor es un fluir del sentimiento ardiente que vive en mí desnudando mi alma frente a tí.
Lenguaje de armonías flotando en nenúfares en flor y por al aire revuelan golondrinas anunciando nuevas primaveras.
Ecos halagadores de la eterna música de la tierra prometida.
Torrente de amor, mis manos buscan el agua fresca de tu manantial en este Hoy mío pleno de sensaciones nuevas.
Río, bailo, me desarmo como una nube soñando, sueña que sueña, canta que canta.
Te bebo con mi aliento, toda canción está en ti, que acuna en mis labios el beso que te está aguardando.
Torrente de amor, agua que modela tus formas, de tus labios la sonrisa, las nuevas, las no estrenadas que de entre tantas una se alza y mi alma la reconoce, es la tuya.
Torrente de amor, se desata la lluvia con tu ausencia a mi lado y mi corazón palpita con la esperanza de verte.
La tormenta está aquí, sobre mi pena por no tenerte, ¡pobre herida de amargura!, ¡ven a mí!, ¡no me dejes!
Torrente de amor, agua clara, cristalina, nos reflejamos en ella y así vivimos este idilio esperado, que como un rayo entre las nubes vibra, buscando las promesas de los ensueños que ofrecen tesoros en tu sentir y en tu piel, en donde el soplo de la brisa va brotando como retoños recién nacidos.
Torrente de amor, límpido, corriente rápida y sonora que nos  conduce a nuestro lecho de amor, unidos sin tocarnos, sin sentirnos, sin abrazarnos en una noche pletórica de armonioso vuelo.
Dejémonos flotar, cara al cielo, hundiéndonos despacio, hacia lo alto, en la vida del aire y seremos náufragos de los cielos.
Torrente de amor, rápidos de agua tumultuosa, te llevan y te traen hacia mí.
¿Cuándo estaremos juntos para entregarme entera a tí en el mar de tus pasiones y arrancar de tu pecho suspiros leves como temblores de pájaros?
Torrente de amor, empújame, lánzame desde tí al manantial de la dicha que suave mana entre sueños y esperanzas llevándonos a una paz intacta y cristalina para quedarnos en esplendores de luces y destellos brillantes de mil colores.
Torrente de amor, entregas el secreto de mi alma, despertando mis gozos escondidos y llevándome a un paraíso solos tú y yo.   

Infinita ingenuidad


Infinita ingenuidad, mi alma está anegada de inocencia en una poética fe en el mañana y aunque el viento me envuelva en mantos invisibles, intangibles, mi candorosa esperanza de vivir el amor verdadero, ese, el sentido.
Necesito mañanas sin torvas neblinas del silencio estando tú conmigo como una sombra de mariposas frescas, tibias, que orillaban el vuelo y yo confiada hacía que el sol enredadera sus hilos con el viento.
Infinita ingenuidad, bendita eres porque abres mi alma al amor sincero.
Sí, soy crédula y cándida porque feliz, enamorada de la vida, mi alma canta y mientras el río me arrulla en mis sueños enamorados de las sombras frescas siento tus pasos venir a mí, tú, mi amante fiel.
Infinita ingenuidad, bienaventurada seas, no me abandones nunca porque creo que cabalgando en vientos de perfume y oro llegas a mí con tus caricias suaves como pétalos de rosas, ellas me atan a la sombra de tu fuego y en la sal de tus palabras.
Allí entre tus brazos enredé mi alma para siempre.
Soy soñadora, apasionada y acaricio el silencio de tu ausencia porque desde otra lejanía, siento el sayal de tus manos y tus brazos como caricias desbocadas que en galopes de metal y oro llegan a mi cuerpo nostalgioso, así brota mi alma parca, allí bulle mi amor pleno.
Infinita ingenuidad, ¿a dónde me conduces?, ¿a qué lugar escondido me llevas?, siento que candorosa y virgen me arrancas en cada brazo un suspiro y desarmas mi alma en cada beso.
Todo está intacto en tu inocencia pura, eres mi música blanca que enciende mi inspiración y hace nacer como hilos invisibles mis poemas de amor, frases que encienden mis limpias noches de ilusión y de deseos guardados.
Infinita ingenuidad, manso camino perfumado de azahares, de lilas y de azucenas donde tu aroma me envuelve suavemente llevándome a altas cimas de goces buscados.
Ser sincera me conduce al reflejo donde se dibuja mi alma.
Allí donde una imagen más de las que tienes me harán vivir en un rincón de tu presente.
Infinita ingenuidad, siento tus alas y nubes de música en mis manos, siento que todo en mí quiere volar, me llevas en brazos a un mundo que aturde mis sentidos y me ofreces amor, tu amor.
Comúlgate conmigo en mi pureza y haz de mi vida un lugar mágico donde el amor vibre y palpite como tierno pájaro tembloroso, inocente y puro.   

Caminos cruzados


Un nuevo amanecer


Un nuevo amanecer para el amor. Quererte como las amapolas al viento, quererte en un compás de espera incierto, como letras de poesías nacidas desde mi alma.
Existe un nuevo amanecer donde no hay lugar para el dolor ni la mentira, donde la armonía se estremece con mi sentir, donde cada momento es una caricia.
Acércate en este nuevo amanecer y sentirás la paz en mi alma, se ha iluminado mi día con una nueva ilusión, con mi corazón dispuesto y libre de temores para volver a amar.
Mi vida con una agitación creciente, un festivo clamoreo de relumbres, de fulgores, proclama que está queriendo otra vez, no era aquella paz la última y estoy alegremente vibrando ante una nueva pasión, más perfecta, más verdadera, más plena.
Un nuevo amanecer está inundando mi vida, con colores sin fin, con claridades repiqueteantes, arrebatadoras, encendidas.
El amor es el amanecer en la libertad del ser.
Cuando los ojos del amor atraviesan la luna, los ojos de los sueños alcanzan el horizonte en un nuevo amanecer y en mi regazo algo nuevo, más pensado, más hermoso, se proyecta hasta lo hondo de mi alma.
Un nuevo amanecer, ¡qué delicia tocar la hierba fresca en un bello amanecer otoñal! y hasta detrás de la luz, veladamente secretos aguardan por si los quiero escuadrones de luceros.
La luz del amanecer abre la ventana de mis sueños y mi poesía canta alegre, baila con frenesí y con sus ágiles y armoniosos pasos que adentran dentro de mí para despacito, sin apuro, llegar a las hojas vírgenes que las esperaban ansiosas para dibujarlas con arabescos como centellas.
La luz del amanecer nuevo espera al amor verdadero, al sentido desde lo hondo ¡qué bella sensación riendo las dos luces unidas!
Abro los ojos en este nuevo amanecer y contemplo junto a ti, tiernamente abrazados y unidos el nuevo Sol de un nuevo nacer.
Te miro, te pienso, te amo y al abrir los ojos sonrío a mi despertar, cual rocío despierta con la sutil mirada del sol.
¡Qué gozo intenso y resplandeciente es este nuevo amanecer a tu lado!.
El amor, igual, igual, de tanto ardor se va en sosiego.

Recomenzar


Recomenzar, reiniciar mi vida dando una nueva oportunidad a mí misma, renovando las esperanzas en la vida y lo más importante creer en mí nuevamente planteándome nuevos desafíos.
Mi corazón se está despejando, pronto para la vida en procura de un nuevo amor ya que nosotros somos el Amor y siempre seremos capaces de amar muchas y muchas veces.
Recomenzar con alegría, ante ligerísimas tentativas de altas quejas de espuma dando al aire sol y viento, deseos que se alzan al más allá de un ansia que se muere en mil cristales.
Recomenzar entre blancuras que logran entenderse, amores que se inician en las mañanas dulces del estío estrenando nuevos idilios.
Reanudar la vida como resurrección de mares plácidos y tranquilos entre querencias muy antiguas, sin esperar ni soñar que todo dura como mármol erguido y eterno porque desfallece en una u otra orilla.
Recomenzar retomando de entre tantos fracasos, los infinitos deseos de salvarnos dejando en el olvido las cien, las mil, las incontables figuras cristalinas que se evaden ligeras por nuestras fuerzas interiores que nos llevan a volver a este presente que Hoy vivo entre juegos de raudo amor colmando mi alma de asombros milagrosos.
Recomenzar frente a mi liso espejo de vida, amaneciendo serenamente, entre el bienestar tibio de estar conmigo misma es como si estuviese ya en lo sumo, en lo perfecto.
Y surgen nuevos poemas, prosas de amor bajadas de altas cimas, vienen desde lejos, desde adentro de mi alma, hay algo que me pide que siga con mis frases, despacito y sin prisa y por mi piel vuelven y corren tibios presentimientos que las plumas finas del aire ya cubren de ideas nuevas mis papeles ansiosos de que recomiencen y se alumbren los nuevos intentos.
Recomenzar entre ocurrencias no fugaces, sí con chispas que brillen en el cielo y entre curvas y más curvas se reinicia mi vida, dibujando mi anhelo en la luz del alba, multiplicando amplios destellos, encendiendo de amor mi mundo.
Recomenzar cantando loas a la vida mientras mi lira la aclama, canto a lo grande porque va dentro mío y mi corazón en las alturas ama.
Siempre tendré desde ahora en mi laúd cantares, sin desdichas ni pesares y en el rosal de mi cariño, jazmines, azucenas, alelíes, maravillas de mi jardín entero.
Recomenzar las alas de mi numen que me llevan con su amor a expresar mi dicha honda brillando en el fondo de mis noches mis versos de amor soñados que flotaban en mi derredor como nubes de perfume.
Recomenzar con monosílabos tan sólo, entre luces, sombras y silencios, como fugitivas centellas rebotando en sus reflejos.

Pasiones encontradas


Pasiones encontradas, ocultas en secretísimos rincones de mi alma, confundiéndolas con palabras de amor no dichas, con anhelos de ilusiones y sueños remontándose a las nubes altas sin soledades ni llantos.
Tú, mi nuevo amor, desde la colina del nardo, irradias el fulgor que seca la fuente de la tristeza y de las lágrimas.
Pasiones encontradas que como nardos juveniles guardan en mi entraña los bálsamos y la secreta lumbre que de mi pecho palpitante lleva las blancuras de un astro.
Pasiones encontradas, vienen hacia mí y me aturden por un momento con su interno bullicio y sus ideas locas, dejándome ilusiones fulgurantes que embellecen todo lo que tocan.
Me llevas a carismas divinos de auroras y cantos, de nubes nacaradas y gentiles, de arrullos de calandrias, de ternuras suaves y níveas donde el gozo se hace puro y eterno.
Los ángeles dueños de la flor del alba nos guían y protegen en nuestro mundo irreal y mágico, donde juega la brisa y hay rumores de música de alas y goces en nuestras miradas.
Pasiones encontradas, nuestras sombras se rompen y se aclaran, sonríen y tiemblan de risa las lágrimas que enjugaste con tu labios, son como un hálito que reflejan nuestras almas.
¡Ven hacia mí y atúrdeme un momento! ¡Déjame estar en tus bazos!
La ilusión que en tus juegos te acompaño es un cuento de hermosura extraña.
Pasiones encontradas, que nos llevan a caminar al azar sin rumbo cierto.
Mi corazón descansa ahora en la rama suave de pecho y aunque muera sé que vivo en los claveles futuros de tu cuerpo.
Pasiones encontradas, que esta noche descansan, como centinelas eternos que guardan mis secretos en una túnica de lentos deseos contando las glorias de este amor sincero, pleno de grandes momentos, de verdades dichas.
Y río y canto con tu cuerpo donde la luz tímidamente se asoma bajando la luna en tus brazos y acunándome con sentimientos nobles.
¡Cuánto perfumes de árboles se derraman por tus brazos!
Amor perdido entre bambúes incipientes, ¿cómo encontrarlo cantando?, con galas de volcán al sol radiante en el aire y en los sones en que arden las cañas, asomando a tus ojos el amor que por mi sientes.
Pasiones encontradas, sublimes y majestuosas, con libertades mudas y silencios virtuosos que nos unen en un apretado abrazo que nos funde en cuerpo y alma.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Poder olvidar


No estar contigo


No estar contigo, te desviaste de la senda en la que yo te estaba buscando. Te entreví soslayadamente, intuí tu venida, te esperé con todas mis ansias, mi cuerpo entero clamaba por ti.
Viniste hacia mí raudamente como relámpago de luz iluminando mis mares internos y te internaste con alegrías, con ternuras y deliciosas caricias como un pájaro picoteando un campo pleno y fecundo de semillas estremecidas de ser encontradas.
Tu llegada duró sólo instantes, ya no estoy contigo y te extraño tanto que mi corazón se estruja, vibra, palpita y se anega de lágrimas largas, interminables, la desilusión me colma y mis pesares inundan mi alma que confundida y estremecida no puede comprender los por qué de estos tan sólo instantes de felicidad total y prodiga.
No estoy contigo, no lo estaré nunca más en esta vida del Hoy, ni del mañana.
Mi afán ciego por creer en tus promesas de amor no me dejaron ver que ibas a ser en mi camino sólo una estrella fugaz.
Bañaste mi alma de luz por un instante y como un cometa raudo y veloz su estela dejó marcas indelebles en mi cuerpo y en mi espíritu.
Contigo sentí el perfume y la suavidad de una flor recién abierta.
Suave curva la entrega de nosotros como pájaros que en busca de lo soñado hacia todas partes vuelan ensayando todos los cantos de las aves que toda la Tierra pueblan.
No estar contigo es sentirme como colmena vacía, sin zumbidos y latidos ya que mi alma está seca, es como hundirme en un mar de dolorosas tragedias, me hiciste mal, me hiciste bajar a un abismo donde la luz no penetra.
No estar contigo es sentirme atrapada en un laberinto de verdes follajes donde los pájaros no responden y en un intangible ensueño lejano de las flores se esconden.
Y así dejaste mi alma triste y abatida viviendo sólo en la bruma donde mis ilusiones se pierden.
Te pienso y te retrato fiel sobre el heliotropo del crepúsculo idealizándote con ímpetu alado.
Sólo eres ahora un triste recuerdo, un tesoro no conquistado, un espejo donde no se reflejan nuestras imágenes.
¡Vete ya! ¡No regreses! No me encontrarás en la inmensidad del tiempo, ya eres una saeta que se perdió en el azul cielo.
Para tí escribí los versos de amor que no llegaron nunca al papel que los esperaba con ansias entre el olor de tomillos y de madreselvas.
¡Qué dolor a mi pecho se derramó! Voy en busca de la lluvia que limpia y rejuvenece mi alma e ilumina mi rostro con una sonrisa para el nuevo amor que se acerca.

El fuego que soy hoy


Hoy soy fuego, estoy viva y mis manos abrazan la verdad y baño el aire con mis sonrisas al pensar cuanto me abrazan tus labios al besar como la boca derretida de un volcán.
Tarda noches la noche en ser auroras, la luz se hace despacio porque es tu centro una fuerza sensitiva. El fuego que soy hoy mi cuerpo y alma se abrieron ante tu magia sensorial.
¡Triunfos, revelación! Hay fulgores brillantes en mi alrededor y me llega el goce como espuma sin prisa, en impolutas láminas de sentimientos intensos y deseos de que aquel pensamiento nacido oscuro, con mi sol, a tu cuerpo he de bañar.
El fuego que soy hoy es luz que traduce incógnitas lejanas, a gozos inmediatos, a placeres sentidos hasta los más íntimos. Inconcientemente, en mis sueños estás, donde no mando yo, sino sólo mi corazón y allí tuya por siempre puedo ser por una eternidad.
El fuego que soy hoy no se apagará, es un misterio velado que la mañana que asciende hacia su colmo esplendor, paso a paso, en contornos se goza aún más y en perfiles rechaza lo desconocido, lo no sentido con intensidad.
La hoguera de mi interior se enciende sólo en pensarte y se alza arrebatadora, velocísima, como alas en el confín del mar.
El fuego que soy, está encendido en mi corazón para tí, sólo para tí, eres mi milagro de amor y cada vez que pienso en tí, siento un cosquilleo por todo mi cuerpo, te necesito a mi lado, sin tocarnos siquiera, estremecidos tan sólo con mirarnos.
El fuego que soy hoy es un sortilegio de amor, y mis versos vibran al volar al papel que los espera con ansia para que lleguen a tí mis palabras de amor.
Soy tu amante escondida que alisa la arena, bien lisa, para que en rasgos levísimos la mano escriba lo que siento por ti entre pudores de espuma mensajes de ondina son, soy tu amada total, te ofrezco mi vida.
El fuego que soy hoy alumbra la marina, en una noche estrellada entre abrazos truncos y besos que al aire fueron entre deseos que se  alzaron y altas quejas de espuma que se llevó el viento. Sin ansias y sin presas espero el amor que se inicia como idilio estrenado en fábulas no escritas.
Y tejiendo y destejiendo, el fuego que soy hoy, los versos permanecen entre hilos de luz de este raudo amor que se inicia para siempre.

Incógnita


Incógnita, palabra que conlleva dudas, misterios de un amor secreto y oculto, que hoy no está en ese recodo de mi camino.
Ayer borré tus pasos con mis suspiros preguntándome si me has querido, una incógnita sin respuesta. 
Enigmático sentimiento que hizo que mis lágrimas aprendieran a llorar solas bajo el recuerdo de tu sombra. 
Colores marchitando las rosas del tiempo, desmenuzando los momentos, clavándose en un horizonte lejano, quizás tú viviste en el país de mis sueños al que engalané de amor, pasión, reencuentro, quizás no te hallé ante tanta confusión de pensamientos. 
Incógnita, lo desconocido me lleva a pensar equivocadamente en verdes esperanzas, brillante sol, blancos inviernos, en tu corazón rojo junto al mío ardiente en la hoguera de nunca poder abrazarte y no importa si aún puedo imaginarte y me derrumbo cuando intento acariciarte.
Arcanos sentimientos no respondidos, te llamo en el silencio y vuelve tu sombra a invadir mis ojos y si los cierro me encuentro con tu último beso y una sensación de miedo, de abandono se insinúa tras mi espejo.
Incógnita de un encubierto ensueño donde luces brillantes como estrellas, emborronadas escapando de la prisión del tiempo perdido, allá donde duermen tus secretos y los míos y yace a oscuras un latido mudo, oscilante, impregnado de tu esencia.
Sé que no debo conservar un amor entre mis brazos, no, en el aire de los ojos, entre el vivir y el recuerdo, sueltos flotando, se tiene mejor guardado.
Aves de vuelo tarde o temprano se van por el aire que las llama, los ojos son los seguros, de allí no se van los pájaros, lo que se ha mirado así, día a día, enamorándolo nunca se pierde porque ya está enamorado.
Sí es una incógnita, lo que sin darnos cuenta ignoramos lo que está ante nosotros y no despertamos para vivirlo, contemplándolo porque el mirar no tiene fin sin nuestros ojos hoy se cerraron cuando nos raptó la noche, mañana, como con un gran milagro se nos abrirán el alba y nuestros ojos serán más amantes para seguir mirándonos.
Incógnita, desconocida sensación de borrar tus pasos con mis suspiros y aún como una encubierta duda de amor me pregunto una y otra vez si me has querido y no tengo respuesta ni en un verso ni en una palabra de amor en esta suave curva de un vivir camino a lo diáfano y a lo imposible. 

Silencio del alma


Me extrañas

Me extrañas sin conocerme, sólo nuestras palabras nos unen, palabras viejas como el mundo que se llenan de alas y campanas y suenan nuevas, nuevas por completo porque han sido pulidas y lustradas por la ternura, la dicha de habernos encontrado en un instante especial y único que nos cubre, que nos rebasa, que nos estremece.
Me extrañas, dulces palabras que se vuelven únicas como por milagro y nos dejan suspendidos en un momento de felicidad.
Tú y yo, desde la distancia somos pobladores de la maravilla de extrañarnos sin habernos visto nunca, ¿te das cuenta?.
Somos una canción, dos aves en vuelo, dos estrellas de una constelación de amor.
Ya nunca seremos dos extraños, porque tanto tú como yo tenemos en nuestras almas nuestros nombres unidos por una invisible cadena ¡qué milagro!.
Tú no sabes, solitario sacramento del nombrar que cuando te nombro, te pienso y el todo que nos separa nos acerca.
Me extrañas porque somos un amanecer, la llegada del sol y del verano en una lluviosa tarde.
Me extrañas y más me extrañarás cuando tus manos se posen en las mías y tu beso encienda esta cabeza mía que caerá como un fruto dorado sobre tu pecho.
Porque eso es vivir… ¡vivir es renovarse cada día!, es extrañar sin saber por qué a alguien que se cruzó raudamente por tu vida sin remotamente esperarlo, dejándose caer en tu camino, iluminando creo otras luces, generando expectativas nuevas y curiosas como una gracia un poco endeble pero arrobadora como una flor nueva.
Me extrañas, ser que entiende, comprende, siente, en mis prosas de amor lo que éstas guardan: temblores, ansiedades, emociones, ese perfecto deseo de amar y ser amada, de esa realidad de amor que nos hace inmensamente felices y volátiles, levitando ambos en ese otro espacio donde sólo tú y yo lo recorremos.
Me extrañas, hablamos y nuestras voces se unen, se suspenden en el aire como para volar.
Que extraño lo nuestro… cada vez que hablamos parece que algo profundo nos acerca, algo con magia, duendes, hadas que nos entrelazan con hilos intangibles que no se desatarán nunca más.
Me extrañas, te extraño y la espera de encontrarnos se hace larga, quiero compartir contigo sueños, penas, alegrías, canciones, música.
Ser los dos la savia de un árbol, las alas del alma, el color del agua, las estrellas en el fondo de los ojos, la locura en el pensamiento, el calor de la piel.
Dejar que el amor nos inunde sin miedos y sin temores.

No regresaré


No regresaré por el camino donde quedaron tus huellas marcadas, porque me llevarán por un sendero oscuro, sombrío, hondo y con obstáculos que lastimarán mi alma.
No volveré a pronunciar tu nombre, sola vagaré en bosques umbríos y campos de flores, jugaré a no recordarte y beberé la luz de las estrellas buscando nuevos horizontes.
No regresaré a compartir tu destino aunque quieras tenerme cerca porque no quiero volver a bajar al abismo contigo, porque tú ya no significas nada para mí.
Ya desapareciste de mi ser, no quiero sentirte otra vez, lo nuestro desapareció hace tiempo y no quiero volver a pensar.
No regresaré, no me interesa tu mundo sin luz, no me mereces y no te daré el gusto de volverme a tener.
No regresaré porque tus sueños sólo viven en la bruma, vagan sin empeño, sin rumbo, en un mundo fantasmal donde la risa, el canto, ya no existen, sólo se escuchan lamentos, llantos, tristezas.
No regresaré, mis puertas y ventanas bajo candados, herrajes, cerrojos, están para ti selladas para siempre.
Dejo tu recuerdo enterrado en la arena de los tiempos para que se desvanezcan por cada lágrima que me hiciste derramar desangrando mi alma.
No regresaré, ni te escribiré versos de amor, ni malgastaré minutos de mi existencia pensando en un ser terrenal que sólo trajo frustración y dolor.
Ahora voy a llenarme de luz, abriendo mis alas en busca de amores alegres, de nuevas fronteras, nuevos perfumes, muchas sensaciones nuevas.
No regresaré a ti, escribiré poemas de amor, frases, palabras, donde tú solo seas un recuerdo, crearé el tiempo haciendo correr mis versos como el agua que recorre su cauce por los afluentes de mi alma alimentando el desierto con los latidos del corazón.
Adiós amor de solitarias citas, de promesas incumplidas, ¿por qué seré cruel dirás?
Será porque no quiero sentirte otra vez, lo nuestro desapareció, mi ausencia desnuda de sombras y dudas quedará en el olvido. No volveré.

Amante infiel


Amante infiel
¿Por qué abandonaste tu lecho de amor que te brindaba calor, ternura, pasión?
¿Cómo cambiaron sin darme cuenta tus sentimientos que tanto me entregaron, un torrente de amor, romanticismo, sensualidad, belleza de espíritu y entrega de corazón?
Amante infiel
¿Cuándo mi luz dejó e brillar para ti y muy despacio te fuiste alejando buscando otros amores?
¿Por qué fuiste desleal a nuestros proyectos de amor compartido y total?
Amante infiel
¿Cuándo dejé de seducirte con mis besos apasionados y caricias provocadoras?
¿en qué momento mis palabras encendidas de amor, mis labios ardientes, mi excitante ansiedad dejó de encender tu fuego?
Amante infiel
¿Cómo no te diste cuenta el hondo ardor que me provoca en el corazón tu traición, dejándome en noches de hastío?
¿Será posible que no te alcanzo mi entrega desnuda y fogoza, mí perfume en tu piel, mis marcas ansiosas, mi pasión sin fronteras?
Amante infiel
¿Soy yo que creí vivir un gran amor en un solo lecho y no era verdad?
¿Debo despertarme cada día tropezando con el sol y no tener respuestas?
¿De qué sirvió tanta entrega, tantos proyectos de un existir juntos, amándonos por siempre?
Amante infiel
¿Recuerdas cuando abrazados escuchábamos el ritmo del océano dejando que el deseo se fuera desplegando lentamente hasta que tus manos se convertían en colibríes impacientes?
¿Y aquel momento cuando me desnudaste por vez primera mientras la marea iba subiendo y las olas borraban nuestros astros?
Amante infiel
¿Cuándo dejé de ser tu dueña y se dejó de reflejar mi mirada invisible en tus pupilas?
¿Y el gran hervor de cuerpos dejó de proyectarse en una llama viva y empañó los cristales de nuestro amor deseoso de disfrutarnos mutuamente?
Amante infiel, no soy ya más la espera, la que te sueña, la que impaciente aguarda tu llegada, todo eso quedó atrás.
Ahora no espero más verte llegar, mi cuerpo no necesita de tus besos, mi alma no vive de tus recuerdos, ya eres el pasado, abro mi alma esperando el roce de otros labios y promesas de otro amor que no hiera, que sólo ame.

viernes, 8 de febrero de 2013

Una luz encendida


Secreto oculto


Secreto oculto, misterioso, sutil, escondido en la silenciosa puerta de mi corazón que ni a una voz a tus golpes respondía, es inútil, un abismo ya nos separa.
Mis labios no van a pronunciar palabras de amor hacia ti, de mis manos no brotarán más caricias leves, volátiles ni tiernas.
Secretos ocultos, más allá de las palabras, de los sentidos y de las ideas en el territorio oculto de tiempos escurridizos, mi piel de mares infinitos acuna la fuerza de las esperanzas agitando su melodía a través de los siglos por el amor viviente y puro.
Me deslizo en la oscuridad, en oscuridad profunda que no proyecte sombra alguna y abro mis brazos para recibirla y aún cuando te necesito y mi cuerpo clama por ti, mis sentimientos de amor se confunden en el negro espacio.
Secreto oculto, mi amor es secreto y oculto como las perlas que están escondidas en el fondeo del mar pero siento placer cada segundo pensando en ti, acariciando como una centella de amor secreto y profundo tu cuerpo erguido y fuerte.
Secreto oculto, sumergido en la luz de los caminos que vuela con el ritmo del viento hacia las alturas del amor.
En nuestro secreto oculto quiero elevarme contigo más allá de las cumbres terrenales hasta el reino de la paz y de la armonía donde nuestra dicha no pueda ser perturbada ni en un solo instante.
Secreto oculto, es el amor que se lleva muy dentro del alma lleno de ilusiones y sueños pero viviendo con dolores y sufrimientos ya que está muy guardado en el silencio de todas las sonrisas y grita pero no es escuchado ya que sus gritos se quedan en el alma con la esperanza de no ser descubiertos.
Secreto oculto, es el que tú y yo llevamos por dentro con el anhelo de esperar el día, el momento, en que juntos estaremos, el algo más que una espera, es saber que estaremos juntos para compartir la vida, es tener la ilusión cada día de sentirte junto a mi.
Secreto oculto, sin tristezas ni llantos, nos sentimos amados, juntos y abrazados, ¡qué más pedir a la vida!, y el tiempo que es río que huye nos conduce a hallarnos en las sombras de un remoto venir.
La eternidad es el lar que al fin hemos de habitar, aún en un secreto oculto y misterioso pero unidos para siempre, sin temor a la vida y a la muerte.

Frontera del milagro


Frontera del milagro, experiencia que nos lleva a través de lo verdadero a vivir lo no existente en este Hoy, sin llantos ni pesares, sólo sintiendo las rosas de la caricia.
Frontera del milagro, a través de la luz pura de los vitrales entrego sobre tu corazón y el río inquieto de tus pies y manos mi vida colmada de luminosas palabras de amor.
Me estremece el pensar como un gran temblor de víspera y alba que me sientes llegar, voy derecha toda hacia ti, sin desatada prisa pero cruzando las fronteras del milagro que me impedían llegar desnuda y casta hasta tu pecho que elegí para abrazarte igual que escoge cada mar su playa o su cantil donde quebrarse.
Frontera del milagro que nos purifica el alma en una vorágine de sentimientos, pasiones y amores sin límites, explorando misterios ignotos con la fuerza de energía que surge del amor entre cadencias poéticas que juegan entre sí con malabarismos alados.
Frontera del milagro que nos hace ser un espíritu ligero y sin raíces, entregando, expresando, encontrando ese resquicio misterioso y lumínico desde donde brotará la flor de la esperanza en un amor renacido y total.
Cantando sueños que nos hacen volver a los tiempos de antes y en tus estrofas amantes revuelan al son de guitarras sonoras nuestro pasado compartido entre latidos de amor.
Frontera del milagro, tesoro no esperado, manos que se cruzan bajo la luz de la luna en el momento preciso en que se asoma como por descuido la primer estrella apurando en ese breve instante la inmensidad del tiempo.
Frontera del milagro, juntos, muy juntos, apaguemos los espejos de los tristes recuerdos gozosamente sobre los lotos del olvido, resonando nuestros pasos en la larga acera solitaria y se pierden en la cinta del eco enredada en la cabellera de los árboles.
Frontera del milagro, el amor nos acuna, nos mece entre palabras dulces y tiernas en un goce perfecto, huyendo de la raíz de los quebrantos entre el fulgor de las luciérnagas que enciende nuestro nido de amor.
Frontera del milagro, en la red sutil del sueño nuestro lecho es embarcación que nos lleva por los ríos del silencio y sentimos que como cisnes de humo, flotan recuerdos y pensamientos que unen aún más nuestras almas cuando en las nieblas nos hemos perdido.
Frontera del milagro que queda encendida entre tú y yo la lámpara que nos haga encontrar siempre el sendero para que este prodigio de amor nos una siempre.

Néctares y efluvios


Néctares y efluvios que llegan a inundar de maravillosos colores mi mirada, la de los ojos inquietos y hienden el aire con aromas tiernos de deseos ansiosos de degustar con amor su mezcla de sabores, olores, pinturas de rojos, amarillos, verdes que entre brillantes compuestos se unen para crear la belleza perfecta de la creación.
Como tejidos por manos aladas colmadas de tesoros, misterios y luces que como débiles rayos de sol son para mi amado como rosas y lirios sembrados para su deleite y goce.
¡Oh! tus labios se endulzan con la miel y la canela y el aroma de la menta nos envuelven como copos de delicias jamás imaginadas.
Néctares y efluvios nos llegan porque nos amamos y vivimos en el sol de nuestros ojos novios, como el sol del verano, del goce perfecto y entre almíbares de agua de rosas o de azahar, entre el zumaque y las nueces, manzanas y limones, nuestro amor crece y sentimos en nuestra piel el rocío dulce de pasas y piñones que nos hacen abrazarnos y besarnos en una total plenitud.
Néctares y efluvios del comino, del cilantro, la pimienta, la cúrcuma amarillo naranja, el azafrán de color vivo, nos atrapan en aromas de intenso poder que nos hacen vibrar como ímpetus únicos este amor cobijado y total.
Y el dulce sabor de la vainilla, del pistacho, del sésamo, del azúcar, nos hacen desear arrumacos, besos en la frente, abrazos ligeros y tiernos a la vez.
Néctar de albaricoques, dulces de color suave, pistachos finos que como red nos hechizan en una macedonia de colores con agua de azar o agua de flor de rosa y en este gran taller del gozo, detrás de la luz incierta, llegan a nosotros tibias por los ríos las nieves de la lejanía para unirnos como corriendo en crestas de amor con espumas deslumbrantes que rutilan por el agua con júbilos y festejos.
Néctares y efluvios que hacen una plena consumación de nuestro amor entre jugos de uva, leches de coco y tierra plena de citrus acidulantes flotamos sobre el agua, hecha y deshecha por luces sucesivas, todo en un lecho de amor entre olas, nubes, horizontes y orillas.
Néctares y efluvios que de a poco, espontáneamente nos transportaron a lugares secretos, nuestros, donde nadie nos encontrará ya que nos perdimos en fiestas nacarinas, en albores, en celajes, sin prisa, pero dispuestos a amarnos más.

Desdén


Ausencias de amor


Ausencias de amor.
Que oprimen y fustigan el corazón haciendo que la sangre corra más aprisa entre venas entrelazadas como tejidos con formas delicadas y posibles entre espacios sin soledades.
Ausencias de amor.
Que como explosiva fuerza liberadora nos lleva a la realidad de querer que el anhelo de amar nos arrastre a ese mundo alado, invisible en el que hay que abrirse con el alma y las manos.
Ausencias de amor.
¿Dónde se esconden? ¿En qué espacios del más allá como espadas de aire nos somete en nuestro pecho de aire?
Ausencias de amor.
Denme a beber la poesía en el raudal de inspiración del fragor de lucha en el día y en la noche meditación duradera.
Ausencias de amor.
Que como rayos siempre fulguran llorando un llanto de tempestad, pon en mis versos el tesoro de las alboradas de plata, de los mediodías de oro y de las tardes de escarlata.
Ausencias de amor.
Inspiren mis versos de los rumores de los ríos y del zumbido del camoatí y de las tradiciones que narra el viento al ombú secular.
Ausencias de amor.
Guardados en mi alma entre pedazos refulgentes con mi pasión total para sentirlos de a poco vibrar en mi cuerpo, esperándote llegar.
Ausencias de amor.
Silencio azul, casi oscura noche, en las etéreas alas que descienden por diáfanas escalas hasta fuentes con ritmos sin fin donde el amor nos inspira la llama sin heridas, aliviada de dolores y resquemores.
Ausencias de amor.
Te necesito a mi lado en la soledad de mis días para reconfortarme y dejar libres mis necesidades de tenerte junto a mí.
Ausencias de amor.
No quiero que la ausencia de tu amor perdido me adormezca mis pasiones y mis anhelos y el recogimiento me lleve a que la voz de mi campana con lentitud las notas del ángelus desgrane.
Ausencias de amor.
No quiero sombras que aneguen mi espíritu, sino risas, cantos, amor, despertando de la nada entre vibrantes notas altisonantes, besándome mi cuerpo todo entre sueños alados que en mis versos gira.
Ausencias de amor.
Surgen en luminoso arrobamiento, son caricias deseadas, besos suaves como miel recién probada, abrazos temblorosos que todo mi cuerpo ansía, es la felicidad inminente, de posesión lenta, al fin del paraíso.

El secreto de los siglos


El secreto de los siglos, raíces en el tiempo, siglo árbol que enredas mi espesura entre ecos de los hombres, extrema cortedad del reino del detalle.
¿Cuál es el secreto de los siglos entre muros de agua, anchos fosos de aire, setos de piedra o tiempo guardia de voces, pasados no encontrados?
Breve instante de la vida, una hora siquiera, somos seres que como hojas desprendidas donde una ilusión su nido encuentra agonizando.
Esta hoja fugaz, pálida vena del destino, deseos de ser un soplo vivo en el secreto de los siglos.
Fulgor contra destello, el hombre abate, espejo frente a espejo, reina el mundo y en el sentir de la hoja y de su árbol, árbol y hoja se confunden en el secreto escondido de los siglos pasados y por venir.
El secreto de los siglos suspendido en el aire volátil del orbe eleva e amor como puente de cristal a lugares misteriosos, donde en momentos preciosos la felicidad renace.
Las voces del mundo han levantado sus soles en el interminable laberinto de la tierra y nadie ha podido aún encontrar la esencialidad de su luz porque habita en el invisible corazón de la eternidad.
El secreto de los siglos, de fuegos en las manos del arco iris, deshojado, desdibujado, donde habitan las sombras corriendo libres por la luz.
En esta vibración de latires que se agitan, se entremezclan, el amor sueña libre en su soledad de siglos y las cruces desnudas diluyen su lenguaje de espumas, recibiendo la sencilla y límpida vibración de corazones puros.
El amor en el secreto de los siglos cae en cataratas silentes día a día, hoy, ayer, ayer de ayeres, por las curvas sencillas del viento, desplazando su caudal de perfume en el tiempo, sin más banderas que el acento claro de la paz.
El amor es el secreto de los siglos en receso, que va dibujando su invisible rocío cósmico en los atardeceres temporales del espíritu y abraza en silencio nuestros mundos profundos y luminosos.
El secreto de los siglos que se quiere dilucidar aunque sea sólo en la oscuridad o entre tinieblas que como tules envuelven el amor, lo esconden  para que sólo en la esperanza del silencio oscuro la luz lo ilumine por instante para trocar al mundo sin prisa en el paraíso donde se palpen soledades o nuevas ofrendas de luz y amor.