Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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jueves, 28 de marzo de 2013

Claroscuro


Como tú nadie me amó


Como tú nadie me amó, con ese amor intenso y profundo animando cada
frase de amor con todos los sentidos puestos en él.
Estaba vacía y sola, sin percibir la plenitud del amar, pero llegaste tú y
con un ¡te amo!, hiciste sentir la emoción que siente el alma al ver nacer la
estrella primera. 
Como tú nadie me amó, tus frases de amor calaron hondo, penetraron en mi
alma y llegaron a mi corazón y se prendieron infinitas estrellas en mi pecho
quieto y adormecido hasta que tú llegaste.
Como tú nadie me amó, despertaste en mi alma como un río que corre hasta
sus orillas, mis ansias de amar. 
Eres mi alegría, alegría cálida y aurea, eres mi sol, eres mis mañanas y mis
noches, mi dulce secreto eterno. 
Como tú nadie me amó, ente remolinos y vientos me llevaste a playas lejanas
donde juntos soñamos en mil amaneceres plenos de caricias y ternuras,
nuestros cuerpos fundidos se hicieron sólo uno y nuestras risas llegaron al
borde del mundo. 
Como tú nadie me amó, me distes la claridad de ver el mundo completo, sin
faltas ni sombras en la luz clara del día, pleno del amor compartidos. 
Tú, mi amante, eres mi sueño cumplido, el amor perfecto, sin ataduras.
Eres la respuesta a mi razón de vivir, de soñar, de llorar, de reír, de amar,
de cantar, de escribir, quisiera gritar desde lo más alto de una montaña ¡te
amó!, y que se escuchara el eco por todos los cielos… porque tú siempre
estás en mis pensamientos, en mi corazón, en mis sentimientos, en el sol, la
lluvia, en cada lágrima, tú eres mi felicidad, mi todo.
Como tú nadie me amó, apareciste en la agonía de la espera eterna y entre
mil ternuras me envolviste inspirando poemas de amor nacido del alma.

Te llevaré conmigo


Te llevaré conmigo más allá de las estrellas, a dónde el sol se oculta, a vivir un
romance embriagador y colmado de caricias, de besos apasionados y abrazos
ininterrumpidos. 
Iremos allá donde el cielo besa al mar y la luna ilumina con su resplandor que
se confunde con colores iridiscentes.
Te llevaré conmigo a paisajes distantes, entre arboledas suavísima, con
una risa mansa y clara y con trinos de aves, presintiendo tu alma cerca mío,
bajándome tus secretos divinos, con incógnitas palabras, para darle sentido
al amor que por mí sientes. 
Te llevaré conmigo a la claridad de lo incognoscible, a un lugar desconocido
con paisajes mágicos para estar unidos en la inmensidad del cosmos.
Cruzaremos el umbral de la felicidad, para nuestra dicha encendida en una
antorcha de amor. 
¿Podremos ocultarnos de las miradas airosas, de las palabras maliciosas,
de los actos insidiosos? No importa amor estaremos junto, para derrotar
cualquier adversidad. 
Te llevaré conmigo, ¿quieres acompañarme?, iremos a edenes líricos, a
lechos de rosas, donde se escuchen susurros de música de violines y sonetos
encantados. 
Te llevaré conmigo a la cima del cielo y tu amor y mi amor serán aliados y
cómplices de nuestros más deseados momentos de felicidad.
Iremos juntos, con nuestros cuerpos y almas unidos por siempre con la
serenidad del beso con temblor vago a las puertas del cielo, al confín de los
mares.
Te llevaré conmigo al crepúsculo rojizo, a rincones donde nuestras almas se
posen como en un viejo espejo donde se refleje la luz y la vida en un palpitar
del mundo de vagas ilusiones estelares, allí juntos nos amaremos.

Mi alma en tu alma

Mi alma en tu alma, muy cerca estamos hoy en el otoño de nuestras vidas que es el estío de nuestras almas.
Cual grandeza se levanta el sol en la mañana, miro el horizonte y veo tu alma empañada de cálidos amaneceres y suaves arrullos de flores primaverales que abrieron sus pétalos ante tu inmenso amor. 
Miro mi interior y surgen atardeceres de suaves brisas en tus labios y cada soplo de viento se ahoga en tus cálidos besos, cada gota de ternura cayó a mis pies, apagando con sus frescura el calor de mi interior.
Mi alma en tu alma, envueltas en un abrazo en la lejanía al compás de notas suavísimas de un piano. 
A lo lejos en una infinita, embriagadora, envolvente, seductora caricia en la cercanía  de mi existir.
Mi alma en tu alma, escondidas están del resto del mundo, entre vagos resplandores de besos apasionados y sedientos abrazos y sólo así se están quietas, enclavijadas, asidas, ansia con ansia y deseo con deseo.
Mi alma en tu alma, tu presencia y tu ausencia, sombra son una de otra, sombras me dan y quitan, luces de labios y besos, nuestras almas se recatan con disfraz de claridades en la forma de un espejo.
El alma teníamos clara y abierta y juntas estaban sin buscar atajos angostos y pasos altos y difíciles, si por caminos anchos.
¿Dónde estaban nuestras almas? Unidas en el mas allá en donde el acabar empieza en las vagas lindes del orbe todo. 
Mi alma en tu alma brillan en el gran río del día, limpias y gozosas, aman y saltan por el campo azul del cielo donde la brisa es más fresca y nuestras almas sienten que pasa por ellas algo nuevo, un gozo nunca sentido, un verdor, unas estrellas y un río que corre caudaloso en la dulzura del alba donde las almas se funden en brazos del viento nuevo.

miércoles, 27 de marzo de 2013

En alas de tu cielo


Sabes que te necesito


Sabes que te necesito, a ti, amor de mi vida, que junto con mi poesía creas mis atributos, atmósferas radiantes, emociones dulces como mieles.
El verso surge de mi alma donde tú te anclaste con golpeteos silábicos, trasmitiéndome la capacidad de crear imágenes naturales, nuevas, creíbles para que te lleguen y me ames más.
Sabes que te necesito, para crear el poema con sentido estético, movimiento y forma, tú, mi númen, mi fuente de inspiración, el que le da sonoridad a mis versos, plenitud y luminosidad armoniosa plena de luz. 
Sabes que te necesito, a mi lado, junto a mí, eres mi fuente arqueada por el viento que traen tus palabras, eres el fulgor de la altura que resurge cuando se apartan las nubes como alas mágicas. 
Me das ternura llevándome a que admire los cielos estrellados. 
Sabes que te necesito, me cubres como hiedra, me envuelves con tus brazos. ¡Acércate más¡ ¡Cúbreme de caricias!
Sabes que te necesito, te lo dicen mis estrofas, línea tras línea, que mi amor se desborda y al evocarte te necesito más cada día y la pasión se desborda al fuego original que nos lleva a las llamas de la vida. 
Sabes que te necesito, porque poesía y amor son una unidad indisoluble, un medio de revelación, las dos caras de una misma realidad.
Quiero estar contigo en edenes ciertos, en horizontes cercanos, en crepúsculos constantes e inmóviles, en arreboles de mil colores. 
Sabes que te necesito para que mis ojos alcancen el firmamento y que de mis manos florezcan poemas y de mis palmas nazcan áureas frases.
Te necesito para deleitarme con esa melodía, la nuestra, la que revela nuestro amor eterno en sus acordes melodiosos, preludios cercanos de besos buscados.

Realidad interior


Realidad interior, busco y escudriño mi alma para encontrar la poesía que me inunda como signo y expresión vital.
Mis poemas son mi experiencia de vida, confluyendo en el canto, búsqueda y encuentro dentro de mi mundo interior pleno de amor.
Es mi mundo del lenguaje que se abre a una nueva realidad, mezcla de frasea,  de ideas, de pensamientos en torno al amor.
Resonancia cósmica del Verbo, la poesía es para mí una experiencia de vida que me lleva sin saberlo al poema que aparece en las hojas en blanco, su contenido vital es el amor que por ti siento.
Realidad interior colmada de emociones, de ritmos, de música de melopeas, combinando acentos, silabas, metáforas, que son una necesidad para mi de expresión de visualizar en mi mente lo que está en lo hondo de mi alma y estéticamente poder transmitirlo a mi amado amante.
Realidad interior, plagada de palabras, frases de amor que al plasmarlas en el papel dan paz a mi alma, son parte de mi esencia, son mi sustancia misma, es lo mágico que se siente en el corazón porque el amor lo despierta.
Realidad interior, en mi, hay quietud y movimiento y todo lo que siento, emocionada, fluye en mis poemas.
¡Canto al Poema! ¡Canto a la vida!
Realidad interior, en un tiempo suspendido en la nada y en el todo, es una recurrencia amorosa de dos amantes que vibran cada un en el otro,  entre palabras y silencios necesarios.
Poesía con sonido, tiempo sin memoria, espejos de la realidad que reflejan el amor, cadencias rítmicas que nos llevan a vivir entre visiones excelsas, pletóricas de dicha y no de mas soledades, sí de emociones poéticas de amor. 
Y entre silencios y metáforas voy buscándote a ti, amor de mis amores, entre imágenes intensas y brillantes, para clamar al mundo un ¡te amo!

Sigo siendo


Sigo siendo tuya, cuanta falta me haces, escúchame, búscame para volver a creer en el amor. Tengo para ti besos y caricias dulces.
Sigo siendo tuya aunque tengo mis manos vacías y vacío de tu amor está mi corazón aunque siempre en mi mente estás presente en cada lar que busco.
Sigo siendo ese ser que siempre buscaste, libre, sensible, pura y casta, que escribe poemas de amor que tú inspiras sin saberlo, tú renaces al amante y haces que sólo sepa hablar con el corazón primero.
Sigo siendo la luz que te ilumina, los brazos que te arropan, tu luz y tu paz, la que vela por tus sueños la que te guía en tus momentos de duda.
Sigo siendo la que sin condiciones ni obsesiones  pinta en tu cara sonrisas porque la mayor de mis pasiones eres tú.
Sigo siendo la que espera que me emociones con tus vaivenes de sosiego y arrumacos de gozo y felicidad porque tu amor me hace libre y a tu amor me entrego.
Sigo siendo un ser sin sombras ya que desde que llegaste a mi me has iluminado, has colmado mis días de risas y alegrías y has alejado las tristes melancolías de mi alma.
Tu amor impulsa mi pluma, escribo para ti, sigo estando cerca de ti en cada milésimo de mi segundo de vida y por ti triunfa lo cierto en mí.
Sigo siendo como nube, luna de misterio, sin vaguedades indistintas, sólo yo para ti, sin inquietudes ni desapegos.
De virginidad me ceñí para guardarme para cuando me encuentres, me cerqué de niebla en mis sueños, me quité mis formas y voy y vengo, ingrávida de blancura en suspenso para esperarte y seguir siendo tuya. 
Esclava dulce que acepta su entorno porque el amor es el que la apresó en su cautiverio y quedó esperando para salir entre los aires volando cuando me encuentres.

martes, 26 de marzo de 2013

Siempre


Donde habitan los sueños


Donde habitan los sueños, en lugares recónditos, en praderas florecidas, en mares embravecidos, en cuevas hondas, en follaje verde y tupido, los busco. 
Donde habitan los sueños, los de amor, se sienten en el corazón arrebolado y trémulo de dos almas que se aman. 
En esta vida, los sueños nos columpian en dulces momentos que nos estremecen al recordarlos como en la punta de un ramo cuando el peso de la gota hace inclinarse a la hoja ya acaso rendida. 
Donde habitan los sueños, en un puro silencio, se transforma en un escenario del drama del vivir. 
Son una pausa entre la vida y la muerte, sin aliento nos lleva a la mañana  entre sueños y nada se mueve, se crean en torno nuestro, ondas de calma.
Donde habitan los sueños, recorriendo senderos y esteros buscándolos en estrellas, las que iluminan nuestras vidas, bajo una luna que atestigua nuestro amor.
Donde habitan los sueños, las hadas y los gnomos van tras ellos, perdiéndose en noches eternas, caminando sobre el mar o sobre el tupido verde del prado, dejándose llevar por el aire que dispersa el amor que nuestras almas sienten. 
Donde habitan los sueños se siente el ruego de amar que delira en murmullos junto con tu nombre y el mío, esos sueños perdidos entre ráfagas de besos y miradas profundas, como el inmenso océano donde viven escondidos y unidos los paradisíacos recuerdos de nuestro amor. 
Donde habitan los sueños, allá en los límites del tiempo, donde las puertas a nuestros corazones se abren en un sinfín de sentir, maravillando al amor verdadero.
Quisiera más que nada, más que buscar nuestros sueños, ni hondos signos por celestes mundos supremos, ir tras ellos, donde habitan, para sentirlos latir y vibrar con ellos entre luceros remotos. 

Prodigio


Prodigio de vivir en un mundo deseado, de nobleza en el horizonte inmenso de la Historia.
Prodigio de vida exquisita que sólo lo profesan los que aman en expresiones de maravillosos portentos de sentimientos. 
Prodigio de alegrar la soledad al agitarse en cadenciosas rondas forjado con risas cristalinas el mundo que nos rodea  con una vida sonriente, bajo un cielo transparente, cuajado de luces de amores vividos. 
Prodigio que en voces secretas, como por milagro primoroso dos almas se unen y conversan en son de fascinación entre miradas de poetas, en un lenguaje mudo, en el que los espíritus primorosos hablan.
Prodigio que asombra, que nos hace temblar en un pasmo de palabras, calor de besos, presión de manos, sollozos que estallan de felicidad.
Prodigio de amor, un instante detén allí el vuelo, recoge las alas y bajo la luz de la luna entre los reflejos nocturnales de las estrellas que el paisaje baña, amémonos entre suspiros claros como campanas vibrantes. 
Prodigio de la noche, desde la gloria del amor los poemas vuelas, transcriben sin saberlo, temblando en palabras el sentimiento mutuo de dos que se aman.
Ópalo que abrillanta sus colores, encandila la ilusión con infinitos tornasoles, plenos de fulgor ante el prodigio de nuestro amor.
Elixir que nos inunda en un paraíso de dulcísimo encuentros entre sonidos que acarician, instintos que convocan, arrobas de emoción, aromas que iluminan, fulgores que cautivan laberintos de ilusión.

Una red


Una red tejida de sueños con hilos de aliento y de ilusiones donde tu y yo estamos envueltos entre dulces caricias y besos arrebolados.
Busco en praderas de papel sobre la grama menuda las letras de mis poemas que en la red se entretejieron.
¡Qué mágicos alfabetos en las hojas sin tachas surgieron  unidos en la red infinita inspirados por ti!
Odas lejanas en cláusulas marmóreas, blancas, de celestes temas, lentas pasaron entre los lazos que la red anuda.
Tú y yo en la red del amor abrazados en las hojas de la mañana nos amamos ¡que milagro!
Con mis manos levanto una tormenta, vientos huracanados, nieblas tenebrosas para que nos escondan mas allá de todo que entre la red  de la vida plena de angelicales arrullos de nuestras almas enamoradas.
Nuestros destinos se estremecen sobre el heliotropo del crepúsculo y escondidos entre hileras desteñidas de redes de ternura nos amamos más allá del tiempo.
Nos miramos a través de las sombras de la red y sin querer viviremos fieles a nuestro destino donde el mar aun dulce nos entrega sus orquídeas de sales para que nuestros corazones como bandadas de cardenales se agiten, aleteen y palpiten entretejidos entre hilos de amor.
La red, ¡que sensación de bienestar es estar entre tus brazos, trémula de amor en la malla fina y transparente que nos oculta del mundo para descansar y amarnos a solas!
Esta dulce vida que nos lleva a que el destino nos estremezca  y en volandas nos entregue a una luz de amante con hilos de plata en torno a ondas de calma.

Inquietud del alma


Volver a empezar


Volver a empezar la eterna aventura de vivir, ya que mi vida sin ti no es posible.
Debo darme el tiempo que merezco ya que él vuela raudo, veloz, rápido y silencioso pero se detiene entre mis brazos que te esperan. 
Volver a empezar, borrando las huellas del pasado ignoto, camino ya recorrido buscando senderos claros y luminosos para encauzar mi vida.
Quiero volver a empezar, como en nuestros primeros días, con amor que inunde nuestras almas, compensando las horas pasadas. 
Volver a empezar con nuevas ilusiones que me den cobijo seguros y nidos cálidos plenos de dichas permanentes, sin temores ni miedos, sí unidos, congraciados, congratulados en dos nuevos seres. 
Volver a empezar mis suspiros te buscan con suave textura, como terciopelo inquieto, que te envuelven en mil caricias como hilos transparentes, traslúcidos y tenues.
Necesito tus besos cálidos  y profundos y tus abrazos como apretados tallos en susurros ondulantes. 
Volver a empezar, acariciar, sí, acariciar, con suaves toques de amor sin preguntas del silencio, solo respuestas que vienen y van, de amor a mirada.
Volver a empezar, ¿cómo? ¿Nada quieto y todo en calma? Sí, sólo gozando a pleno como galardón de un esfuerzo, sí entre los dos admiración, compañía, contacto, roce de virtudes.
Volver a empezar, con expresión de júbilo, de alegría, de risas y de besos con nuevas perspectivas libres en nuestra intimidad que tienen una lágrima para cada instante, lágrimas de felicidad, de gozo y canto.
Volver a crecer es empezar a crecer juntos, unidos por tiernos lazos para madurar viviendo cada día un poco más.

Me imagino


Me imagino que al caer de cada noche esperaré a que seas luna llena y te amaré. 
Serás la inspiración de mis poemas siempre y es un sueño total cuando incrustas tu alma en mí.
Me imagino que en la luminosa flecha de mi vida te uniste para acechar todos mis desvelos y hacerlos bailar en la melodía audaz de querer saber y poder ser.
Me Imagino contigo en un firmamento azul desbordado de suspiros y besos profundos llevándome a escribir los versos en las noches agitadas.
Me imagino un amanecer en el rutinario despertar pleno de súbito fuego de tu alma junto a la mía, me estremezco con sensaciones incontenibles como aguas danzantes, eternas como humos grises elevándose sin líneas. 
Me imagino buscándote a ti en una pintura que hace su aparición atravesando el muro de los océanos, del tiempo, agitado decorando arenas vírgenes. 
Me imagino tus besos, lo sueño tanto que mis labios tiemblan y mil suspiros entrecortados e interminables con una estremecedora sensación recorren mi espalda.
Me imagino descifrando momentos contigo, esperando el día de encontrarte, para bañar tu ser con ternuras que solo llevan tu nombre porque nacieron a partir de mi primer suspiro.
Me imagino necesitándote tanto que grito y clamo, eres mi sendero, mi ruta, mi guía, rodéame siempre con la luz de tu alma que yo continuare amándote, mas allá del tiempo en un regalo de gracia que me hace la vida. 
¡Qué mágicos alfabetos, monosílabos brillantes, letras cristalinas, palabras de amor, me imagino escribiendo para ti mi amado!

lunes, 25 de marzo de 2013

Tu huella que mi mar se llevó


Mi recuerdo eres tú


Mi recuerdo eres tú 
(parece que flota… es tan suave su ir y volver bajo el fanal errante de la luna confidente del bardo peregrino)
Mi última esperanza
(irradias en la sombra todavía siguiendo un ideal que no se alcanza, merodeando en la sombra la ilusión perdida que fue mi guía)
Mi recuerdo eres tú
(y hoy, en este otoño que estoy viviendo y que la vida empieza a declinar, se encuentra mi corazón solo y cansado, sólo me hace feliz tu recuerdo turbando el nocturno desasosiego)
Mi última esperanza 
(tú, mi todo, eres el que despiertas con cada triste sonido, lento toque de notas vagas que el viento lleva a flotar como doliente gemido y de la noche en calma, tú mi melancólico son haces estremecer el alma en vibraciones impredecibles)
Mi recuerdo eres tú
(fuiste mi mundo de venturanza que me llevó a la plácida nota larga, tu voz me sigue acariciando y como un suave reproche se desgrana en la calma noche las perlas de las delicias vividas a tu lado)
Mi última esperanza
(¿es que acaso ya no estaremos más juntos? Quiero flotar en el éter la aúrea nota que nos unía en un bálsamo efluvio de noche primaveral. ¡Ven a mí!)
Mi recuerdo eres tú
(¡qué instantes más frenéticos y voraces  vivimos tú y yo! bajo cielos escarlatas que se extendían inflamando mantos sobre nuestros cuerpos)
Mi última esperanza
(no quiero que seas mi silencio total en un viaje completo de la vida, te quiero en su trayecto en bacanales, algazaras, proezas musicales, en una gesta al abordaje de la felicidad y de la paz eterna)
Mi recuerdo eres tú 
(por ti anduve en el mar, altiva como una ola, una ola desnuda y sola estallando en cada cabriola y desgranándome al recordarte en cada instante) 
Mi última esperanza
(por ti, un hondo estremecimiento se aquerenció en mi interior y destelló en derredor, un símil del paraíso al pensar en ti) 
Mi recuerdo eres tú
(serás siempre un horizonte plomizo en mi vida quedando siempre un goce en mi corazón y en mis manos desoladas, entristecidas, marcadas, donde mi piel te recordará siempre)
De nada me arrepiento, pues la verdad de un momento se grita como absoluta aunque al final de la ruta otra verdad la reemplace.
Viví desde la cima a la cumbre, ardida en ardientes lumbres, en un eterno recomenzar.

Tengo


Tengo las manos colmadas de deliciosos momentos vividos con intenso amor, plenas de recuerdos inolvidables y de penas ya olvidadas.
Tengo mi cielo de día con un vestido azul y un botón de oro, de noche con un vestido de luto y un botón de nácar.
Tengo de día todo el esplendor y el brillo por que es cuando llega el amor, de noche me sumerjo en la invisibilidad porque es cuando el amor se aleja.
Tengo todos los encuentros fugaces entre luces distantes y azahares sin respuesta.
Toda mi vida me palpita encendida entre tus brazos, cuerpos finos y delgados, todos miedosos de carne.
Tengo, desde que naciste, al son de mis deseos viola de amor, altar en el Olimpo, cintura cincelada en nácar verde y perfil modelado en blanda cera.
Tengo el calor de tus hombros enlazado, apretado en mis brazos y me siento en la cima de los cielos con la tierra.
Crecías hacia dentro de mis dedos cuando herías mi piel con tu belleza y al roce y al llamado de tus ojos tengo en mi alma todos los poemas alzados desde mi sangre.
Te tengo en el verde follaje levantado del árbol donde pierdo mi albedrío y en el viento caliente de estío y en la orilla del amor enamorado.
Tengo mis sentidos creciendo a tu espalda, flamígeros cipreses en hileras por los aires, un círculo amarillo me inundaba de cuerpo entero.
Tengo tu figura vedada a mis poemas, a mis prosas de amor como un cerco de jóvenes olivos.
Tengo en mi boca tu nombre y llevando las manos a tu pecho, amor, desnudándote, caminas sobre el muro que cerca mi silencio.
Tengo un aire domado por donceles, ramos verdes que rodean mi sosiego posando un viento en mis labios que te acercan más a mi y soy feliz.
Eres mi sol y mis cánticos unánimes, el brillo de mis bienes ya logrados y el aire para el vuelo de mis ángeles.
Tú conservas los labios sobre el musgo y tu nombre en el silencio, riela, espero que no te apartes nunca y siempre nazcan de tus ojos el verde azul que refresque mis sentidos.
Tengo, te tengo, tengo todo en mí, eres mi luz en el zócalo del viento rezagando mi camino, ancla de oro y cadenas de mis anhelos.
Eres mi música del viento, tan leve en extensión al amparar su son tan breve tiempo.
Te tengo y al tenerte ¡qué sensación tan profunda arranca de mis entrañas! ¡Qué grito de amor desgarras de mis poros y mi sangre!

Nuestro tiempo es Hoy


Nuestro tiempo es hoy, este segundo, este instante, porque las vidas para ser fluidas cantan con los pasos. Hoy estoy aquí pensando en ti, no es la tensión, la melodía de la vida, no es la postura que se tiene como permanente y constante de cansancio y tristeza, no está hecha la vida para romperse cada día. 
¿Adonde se va viviendo un hoy que fue ayer?
Busco y contemplo con ansias el amor del Hoy, el que me sorprende con su mirada de ternura y mimos.
Y en la medida que el ser se entrega… ¡a través de él!, se traduce la fuerza que le anima.
Nuestro tiempo es hoy, te necesito en este momento, anhelo tus besos, tus caricias dulces, tus abrazos profundos y como en el transcurso suave de cada día ir tras el amor esperado, anhelante, ese algo que penetra en cada respiración, en cada suspiro, ¡que se da en cada sabor! 
Nuestro tiempo es hoy, que se balancea en cada visión, ¡que canta!… en cada palabra, en cada verso, que nos inunda en todo nuestro interior.
Nuestro tiempo es hoy, quisiera detenerlo para mirarme en tus ojos, para contemplar tu sonrisa, hoy quisiera caminar sin prisa mientras se moja mi cara con la brisa y despertarme contigo cada mañana.
Nuestro tiempo es hoy, no me pidas más del que te puedo dar, quizás mañana ya sea tarde, el amor al pasar no se va a detener al verte.
¡Que haya en nuestros tiempo sensibilidad, entendimiento y amor mutuo! 
Nuestro tiempo es hoy, sin limites ni fronteras, si de ilusiones y fantasía. 

Mi recuerdo eres tú




Mi recuerdo eres tú

(parece que flota… es tan suave su ir y volver bajo el fanal errante de la luna confidente del bardo peregrino)

Mi última esperanza

(irradias en la sombra todavía siguiendo un ideal que no se alcanza, merodeando en la sombra la ilusión perdida que fue mi guía)

Mi recuerdo eres tú

(y hoy, en este otoño que estoy viviendo y que la vida empieza a declinar, se encuentra mi corazón solo y cansado, sólo me hace feliz tu recuerdo turbando el nocturno desasosiego)

Mi última esperanza

(tú, mi todo, eres el que despiertas con cada triste sonido, lento toque de notas vagas que el viento lleva a flotar como doliente gemido y de la noche en calma, tú mi melancólico son haces estremecer el alma en vibraciones impredecibles)

Mi recuerdo eres tú

(fuiste mi mundo de venturanza que me llevó a la plácida nota larga, tu voz me sigue acariciando y como un suave reproche se desgrana en la calma noche las perlas de las delicias vividas a tu lado)

Mi última esperanza

(¿es que acaso ya no estaremos más juntos? Quiero flotar en el éter la aúrea nota que nos unía en un bálsamo efluvio de noche primaveral. ¡Ven a mí!)

Mi recuerdo eres tú

(¡qué instantes más frenéticos y voraces  vivimos tú y yo! bajo cielos escarlatas que se extendían inflamando mantos sobre nuestros cuerpos)
 
Mi última esperanza

(no quiero que seas mi silencio total en un viaje completo de la vida, te quiero en su trayecto en bacanales, algazaras, proezas musicales, en una gesta al abordaje de la felicidad y de la paz eterna)

Mi recuerdo eres tú

(por ti anduve en el mar, altiva como una ola, una ola desnuda y sola estallando en cada cabriola y desgranándome al recordarte en cada instante)

Mi última esperanza

(por ti, un hondo estremecimiento se aquerenció en mi interior y destelló en derredor, un símil del paraíso al pensar en ti)

Mi recuerdo eres tú

(serás siempre un horizonte plomizo en mi vida quedando siempre un goce en mi corazón y en mis manos desoladas, entristecidas, marcadas, donde mi piel te recordará siempre)

De nada me arrepiento, pues la verdad de un momento se grita como absoluta aunque al final de la ruta otra verdad la reemplace.
Viví desde la cima a la cumbre, ardida en ardientes lumbres, en un eterno recomenzar.

Tengo



Tengo las manos colmadas de deliciosos momentos vividos con intenso amor, plenas de recuerdos inolvidables y de penas ya olvidadas.
Tengo mi cielo de día con un vestido azul y un botón de oro, de noche con un vestido de luto y un botón de nácar.
Tengo de día todo el esplendor y el brillo por que es cuando llega el amor, de noche me sumerjo en la invisibilidad porque es cuando el amor se aleja.
Tengo todos los encuentros fugaces entre luces distantes y azahares sin respuesta.
Toda mi vida me palpita encendida entre tus brazos, cuerpos finos y delgados, todos miedosos de carne.
Tengo, desde que naciste, al son de mis deseos viola de amor, altar en el Olimpo, cintura cincelada en nácar verde y perfil modelado en blanda cera.
Tengo el calor de tus hombros enlazado, apretado en mis brazos y me siento en la cima de los cielos con la tierra.
Crecías hacia dentro de mis dedos cuando herías mi piel con tu belleza y al roce y al llamado de tus ojos tengo en mi alma todos los poemas alzados desde mi sangre.
Te tengo en el verde follaje levantado del árbol donde pierdo mi albedrío y en el viento caliente de estío y en la orilla del amor enamorado.
Tengo mis sentidos creciendo a tu espalda, flamígeros cipreses en hileras por los aires, un círculo amarillo me inundaba de cuerpo entero.
Tengo tu figura vedada a mis poemas, a mis prosas de amor como un cerco de jóvenes olivos.
Tengo en mi boca tu nombre y llevando las manos a tu pecho, amor, desnudándote, caminas sobre el muro que cerca mi silencio.
Tengo un aire domado por donceles, ramos verdes que rodean mi sosiego posando un viento en mis labios que te acercan más a mi y soy feliz.
Eres mi sol y mis cánticos unánimes, el brillo de mis bienes ya logrados y el aire para el vuelo de mis ángeles.
Tú conservas los labios sobre el musgo y tu nombre en el silencio, riela, espero que no te apartes nunca y siempre nazcan de tus ojos el verde azul que refresque mis sentidos.
Tengo, te tengo, tengo todo en mí, eres mi luz en el zócalo del viento rezagando mi camino, ancla de oro y cadenas de mis anhelos.
Eres mi música del viento, tan leve en extensión al amparar su son tan breve tiempo.
Te tengo y al tenerte ¡qué sensación tan profunda arranca de mis entrañas! ¡qué grito de amor desgarras de mis poros y mi sangre!

domingo, 24 de marzo de 2013

Amor sin dueño


Existir en plenitud


Existir en plenitud, vivir la vida segundo a segundo en el Hoy, con fe en los recuerdos del ayer y en la oscura memoria de frondas que ya son pasado, futuros fueron de innumerables estíos. 
Existir en plenitud, ser feliz en el aire diáfano y puro dejándome estar en sus brazos, volar donde ellos vuelen a sus rumbos marcados, apoyada en su pecho donde encuentro resguardo y paz. 
Existir en plenitud es estar en la luz, entrar en ella, plena de amor, en tan dorada dulzura, sentir que amo desde los luceros altos.
Irradiar el fulgor de la existencia que seca las fuentes del llanto y me estremece de felicidad en cada instante de vida. 
Existir en plenitud como el nardo juvenil que guarda los bálsamos de vida en la secreta lumbre que alumbra mi corazón enamorado.
Necesito los carismas divinos de la luz y del canto para vivir amando, quiero ser en ti mismo una huella imborrable y un recuerdo constante y una sola verdad.
Existir en plenitud es ser en tu vida algo más que un instante, algo más que una sombra y algo más que un afán porque llegaste a mi vida como un susurro pleno de palpitantes caricias.
Existir en plenitud, viviendo como en un amplio jardín florido, donde la brisa que entre las flores pasa con los cálices frescos se perfuma mi vida. 
Existir en plenitud cuando la luz matinal brilla y se irisa entre espumas de aguas puras y bajo el verde de las tupidas frondas sobre la grama de la tierra negra.
Existir en plenitud, contigo a mi lado, feliz seré mirando a las felicidades que vuelan de la rama y del pájaro. Feliz seré por los caminos que cerrados tenía y tú, mi amado, los abriste al amor.
Existir en plenitud, amando, acariciando a mi amante como agua clara que se oye y ya no se oye, entre sonido y silencio, tras la arboleda como vergel prieto y brillante.
Vivir no es sólo existir, sino existir y crear y en plenitud las palabras de amor, los poemas, fluyen claros y precisos, gozando entre sueños, entre hojas nuevas que los esperan ansiosas porque tú las esperas.

Tres llaves


Tres llaves que han abierto las puertas de mi vida junto a la luz, cantando la tristeza de lo que nace, la llave de tu corazón palpitante, la llave que permite entrar a tu alma, la llave silenciosa de tu vida. 
Estas son las versiones maravillosas a las que me enfrento, temblando de amor y cuidándome de la silenciosa sombra que en algún encuentro de mi viaje eterno me lleve a un lugar lejano y no pueda estar contigo, mi amor.
Tres llaves que envuelvo en mil caricias y ternuras entre suspiros del mar son mi tesoro que guardo celosamente entre canto de cálidos sonidos de campanarios lejanos.
Tres llaves que están dentro de mi y por las que vale vivir en la cueva del destino, de tu corazón amado de tu alma noble de tu vida en la que se refleja tu bravura, tu tesón, tu valentía, en cada instante doloroso del todo y de la nada. 
Tres llaves que entre estrellas, nubes, viento silente, inundan mi alma iluminándola con palabras como piedras preciosas. 
Misterio, magia, tres llaves que llegaron a mi hora inocente en el umbral de mi mirada sonámbula y transparente despertándome y abriéndome a la vida sin las cuales no podría vivir.
Tres llaves que se dejaron caer, sin dolor, en mi vida dejándose enlazar de fuego y amor, de silencio ingenuo y crédulo.
Y en mi noche eterna forjé un sendero bordado con piedras de cristal donde dejé olvidada las llaves de mi alma, de mi corazón y de mi vida para quien las encuentre este deseoso de conquistar mi alma, conquistar mi corazón y quedarse en mi vida.
Y entre coloridas transparencias las tres llaves se reflejan en los espejos vigías de mis poemas de amor que desnudan mi alma entre cantos y besos.
Alguna vez las tres llaves se quedarán unidas en mi vida de viajera y poeta cuando la noche sea de los dos, revelando al mundo la delicia de perderse envueltos en llaves de vida.

Noche serena


Noche serena, el cielo cuajado de brillantes estrellas, me envuelve como un manto de entretejidos hilos de luz, inundando mi espíritu de paz.
Me guía la luna,  inventadora de sueños de amor, perpetuados hasta el infinito.
Noche serena, mis brazos que quitan sombras y espinas te buscan como lazos de ardientes narcisos y el corazón en un palpitar inquietante se inunda de amor. 
Noche serena, ansia de vida, anhelos supremos de amor en un navegar tesonero, levando las velas de mi vida en afanes que buscan caricias y besos. 
Noche serena, ensenada segura, la que está a salvo del  tiempo, pleno de amor puro de sueños indescriptibles, mensajeros alados de crepúsculos a albas. 
Noche serena, en mis horas de vigilia de sueños sin sueños, en mis noches oscuras, en esas horas donde nadie me encuentra, te amo. 
En esas horas donde tu cuerpo juega a ser mío poniéndole luz a mis horas serenas, te quiero.
Y cuando tus manos me pintan nadie nos ve, mi alma entra en tormenta por encontrar la tuya.
Noche serena contigo a mi lado, nuestras almas se unen en un paradisíaco tiempo de amor.
Soy feliz en el aire, dejándome en tus brazos volar, donde ellos vuelen a su rumbos sin signos, solo con ternuras del tacto.
Y tan puro es nuestro amor que nos en vuelve y nos lleva al descanso del alma.
Noche serena, plena de risas y palabras de amor que anuncia las mas hermosas auroras.
Tiempo divino que llegó a ser tiempo poco a poco, estío que se junta con el otoño, camino sobre anhelos en las noches lentas y ardorosas que en la alta madrugada nos une aun mas.
Noche serena, donde dos amantes noveles, tendidos bajo las estrellas se aman, despacio, muy despacio, mirándose entre susurros ondulantes plenos de sonidos y silencios, entre caricias suaves,  mágicas.