Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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jueves, 11 de abril de 2013

Flechas en el corazón


Flechas en el corazón, son como lanzas filosas, cortas, agudas, que despacio, lentamente, se incrustan de a poco en mi pecho sintiendo inquietud, dolor y angustia. 
Flechas en el corazón, dañinas y molestas, debo arrancarlas sin apuro, de a poco, para que no arranquen ni un trozo de mi alma que busca el amor. 
Espero a Eros con sus flechas de amor, entregadas por Cupido en un momento inesperado, en un devenir del tiempo. 
Y de pronto, en un momento de mi vida, surgieron como flechas perfumadas y dardos nacarados con mieles, mis palabras en un poema de amor viajaron hasta tu alma.
Dulce estrella de la pasión, ojos de luna, corazón suave y tierno de mi locura. 
Primero fue un poema de amor, luego otro y luego otro.
Sobre las costas de tu espíritu se fueron amontonando mis versos.
Flechas en el corazón que atravesaron tu voluntad, que fue cediendo como una ciudad asediada y las venas de tus sentimientos se abrieron como flores.
Flechas en el corazón que me llevaron hasta tus brazos, la increíble recompensa de los cielos y de todos los dioses, tus párpados entornados mirando hacia el infinito en un apretado abrazo de dos que se aman, tu calmo aliento rodándome el cuello. 
Los poemas son mágicos y enamorar es cosa de magos, el amor que nos trajo Cupido entre cielos celestes, lunas llenas, mares en calma, nos colmó de felicidad, flechó nuestros corazones con la flecha de la ilusión y ésta se expandió sin control dentro de nosotros dos.
Flechas en el corazón desde mi arco de amor te busco y casi sin aliento quedo porque a tu lado no puedo estar, la distancia es inexpugnable y larga.
Pero existe la esperanza de que quizás al menos en otra vida nuestras almas se encuentren enamoradas en un tiempo tan fugaz y eterno, punto de luz para que la esperanza y la ilusión de encontrarte no se escape de mí nunca más.

El día que florecieron los naranjos


Ya florecieron los naranjos. ¡Mi vida toda es una flor abierta y perfumada! Me sonríe a mi el sol o la noche, el amor se acerca. 
¿Rueda para mí el mundo jugándose estaciones naranjos en flor, floridos vergeles?
La belleza de los naranjos vive por encima del mundo como el lucero del gran sino de amar en la gran altitud donde todo es silencio. 
El día que florecieron los naranjos, mi alma se abrió dejando atrás afanosos tropeles de anhelos y palabras truncas. 
Florecieron en las mañanas, sin deshojarse, entre hierbas temblorosas y níveos azahares. 
Fue una avalancha de luz en la ternura de mi espíritu, un instante que desangró en magia.
El día que florecieron los naranjos, nosotros, sí nosotros, amando fuimos los amantes entre suspiros que ahogaron las mareas, en vaivenes de colores iridiscentes, entre dos exóticos velos enlazados en la cumbre de la insinuación.
Nada podrá recrear el bronce tibio y dorado en las palabras entre los naranjos florecidos y las manos desbordadas de perfumes, colores, néctares sublimes que llegan al alma.
El alba se posó en la copa de los naranjos florecidos y como de un sueño me despertó, me pobló de aromas y de mariposas, perfumó mi todo y me acercó al verdor de la esperanza que el amor me traería.
Las flores, entre suspiros, fueron desprendiéndose de tanto amar, pero sus frutos fueron dando lo que necesitaba para no sentir el miedo de dar y perder.
¡Ay amor, el día que florecieron los naranjos, el agua de la acequia iba llena de sol en el vergel cantaba un ruiseñor! y tú y yo nos amamos bajo los naranjos en flor y nuestros besos fueron como sus frutos plenos de gozos y de placer. 
Sueño con mirar en tus ojos tristes flores rozagantes… del alba, el color. 
Quiero en tu sonrisa la fruta exquisita, del mar los arrullos, de un jardín, su olor…
El día que florecieron los naranjos, fui tuya por fin y te sentí cerca de mí en mares de sonrisas y ternuras sin fin.

Raíces profundas


Raíces profundas, sin temblores ni misterios, peregrinas en el tiempo de la vida, en una verdad definitiva. 
Raíces profundas, fecundas que traspasan los límites últimos de nuestro ayer, el de ayeres.
La vida que con tibios presagios sin rumbos, nos lleva sin amores verdaderos a enraizarnos en un correr para nada a un cansancio agotante y asfixiante.
Desde las raíces profundas de mi corazón, siento traspasar como dagas afiladas el dolor de no tenerte ya más a mi lado, te extraño y me hieres sin querer lastimarme.
Es tanta la fuerza que aprieta y ahoga el alma toda pero al final el valor arrecia y se alargan raíces nuevas para crear la felicidad en ti y en mí.
Amor con matices, raíces profundas, crece, camina, corre y nunca se olvida. Cautiverio de emociones verdaderas, soñadoras, amor fortalecido, recordarte sólo me queda ya que te has ido para siempre.
Raíces profundas que como puñales diamantinos se clavan, se hunden en nuestro interior, en el cuerpo, en los ojos, en el más allá, todo por un amor ingrato y falso.
Las resistimos obstinadamente en la prolongación de la felicidad oscura, procuramos encontrar suaves y cálidas raíces profundas que nos tornen a una vida luminosa y creativa.
Raíces profundas que por milagro me hacen asombrar, incrédula de que aquello tan cruento estaba en mi vida y que por fin, como por sorpresa me soltó y de prisa, desesperadamente fui a encontrar abrazos cálidos, besos jubilosos, promesas puras y verdaderas que como raíces, níveas, profundas y hondas me llevan al amor prístino al que presagio era en el existir de antes.

martes, 9 de abril de 2013

Lo que soy y lo que fui


Soñadora


Soñadora, me envuelven los sueños de amor como suave manto levísimo, buscándote, amado, sin saber donde encontrarte con miles de palabras invisibles, gritando tu nombre en el espacio infinito.
Soñadora peregrina, sobre el balcón de mi vida, veo obnubilarse la aurora por cenizas de estrellas apagadas y necesito tenerte a mi lado.
Como soñadora fiel, bañé con luz de luna mis poemas de amor, esculpidos para ti en papel por ríos de sueño, por siempre.
Soñadora, que escribe en el terciopelo de mis versos, mi amor, que la musa inspira cuando me encuentra y se irá al alba entre perladas brumas del recuerdo.
Soñadora, busco la raíz de los quebrantos para hacerlos desaparecer, para siempre y poder encontrar el amor cálido, el que me espera y entregarme al goce perfecto.
Soñadora, voy a los ayeres sin angustias desoladas, con el anhelo de evadirme por fin, de frustraciones y vivir soñando en el aire llenos de memorias, plenos de luces, de felicidades e ilusiones de afanes de amar y de ser amada.
Soñadora de tibios presagios sin rumbo, que corren tras ardores de amores, sin soledades en sus labios, en búsqueda de tu cercanía, presentida ya muy cerca.
Soñadora que vive buscando con los ojos, penetrantes, avisores, en las altas madrugadas tus vagos rasgos imprecisos, tu cuerpo fuerte, tu inventada figura, imaginando donde tú estarás. Allí en la oscura noche donde el silencio lo puebla todo.
Soñadora que muy despacio, con suspiros en eco, en lentas claridades, encuentra tu cuerpo y vamos corriendo juntos entre orillas que se llaman los días más felices.

Caminos olvidados


Caminos olvidados, senderos transitados en el ayer, no están entre los recuerdos que dieron calor a mi corazón.
La vida, vivida a pleno, nos lleva por lugares y momentos sorpresivos, penosos, pesarosos, inquietos y de amores falsos y verdaderos.
Caminos olvidados, sin cercas ni trancas, sin puertas con llaves ni candados, abiertos a la vida para sentir, amar y sufrir en momentos que se proyectan al hoy y al mañana si no los dejamos en el olvido.
Caminos olvidados, trillados, con huellas hondas y barrancos profundos que dejaron marcas en nuestro corazón pero que sensibilizaron nuestra alma para que en el Hoy sea transparente y diáfana y dé todo su amor por todos los rincones de este cercano mundo en el que vivimos con fe y esperanza.
Caminos olvidados, los vislumbro lejanos, distantes, entre curvas y vueltas perdiéndose en la nada, me han dejado experiencia y ganas de vivir a pleno.
Desde estos caminos olvidados nacieron de a poco mis primeros poemas de amor, senderos con palabras etéreas, frases dulces, letras que comenzaron a inundar mi mente para enlazarse y caer, sin darme cuenta, en papeles traídos por el tiempo.
Caminos olvidados, espejos del recuerdo, mis pasos resonaron en las aceras solitarias de la vida y se perdieron en la cinta del eco enredados entre el follaje entretejido de dolores, alegrías, amores, apurando la vida en la breve llama de la inmensidad del tiempo.
Caminos olvidados, me llevan en instantes a recuperar la azucena jubilosa de la infancia, a sentir el goce del primer beso de amor.
El ayer no fue sólo momentos de tristeza ni de cansancio de los días, ni de miedos con temores, también fue un dichoso sendero de música y de formas, de cantos y risas, de amores vividos sin sombras ni pesares.

Mi vida renace


Mi vida renace, el numen de mis poemas de amor se rompió en mil pedazos de cristales punzantes y afilados.
Su imagen destrozada y esquiva no inspirará más ni una frase ni una palabra de amor sentido y verdadero,
Iluminé con mil soles brillantes su no existente amor, sólo era un mero seductor, sin luces ni destellos.
El príncipe azul idealizado cayó lentamente al abismo del olvido, ya ni su voz, ni sus arrullos llegan en ráfagas sin tiempos de la nada.
Mi vida renace, tú el que seducías ya no existes, caíste en la profunda hondonada del pasado, con olvido.
No merecías mi amor ni mis poemas, mis palabras enternecidas por sentimientos puros y únicos, sólo te has convertido en un fantoche de marioneta, rota por el paso del tiempo.
Mi vida renace, ya no eres parte de mi vida.
¡Quiero amar al que sea verdadero y único! y que me conduzca a vivir a su lado por siempre y me acompañe a seguir la travesía de las nubes con esperanza y fe en el mañana.
Mi vida renace, es como un gran naufragio en el callar donde se termina lo que no era nosotros en nosotros y como un gran milagro me escapé de los lazos que a ti me unían.
Mi alma gritó: ¡Basta! ¡Termina el largo suplicio de pensar en ti!, defendiendo inmóvil, trágicamente quieta el derecho de buscar otro amor que no me niegue la luz del afán de vivir amándonos.
Mi memoria te borra de mis recuerdos, se van tus falsas palabras de amor, déjame volar ingrávida en esta nueva vida, sin sombras ni dudas de existencia.
Y así contemplaré, asombradamente, que mis poemas de amor, mis frases sentidas, vuelan rápido a las hojas sin que tú, el numen, aparezcas en ella.
Mi vida renace, suelta, inocente, desnuda, feliz como en un mar inmenso y ya la luz de lo gozado y lo sufrido se me revela atrás, transparente y pura ya que el vivir hasta ahora ha sido sólo trémulo presentirse jubiloso.

lunes, 8 de abril de 2013

Ausencias de amor


Amor oculto


Amor oculto, soy la desconocida, la invisible, a la que el amor escondido, sólo en su alma, entristece su corazón.
Tormento de amor, que en las cavernas del alma no lo siento mío, tan solo lejano y distante, ni su voz se escucha.
¿Dónde te has ido tú, el entrañable? ¿Dónde te puedo encontrar, libre y sin trabas? Soy en tu vida, nadie, nada, un pedacito de un extraño y dócil que desde este lado del mar te precisa y en su imaginación se cree tuya.
¡Pobre alma adolorida! Las vanas ilusiones cruzaron hondos y floridos barrancos al pie de acantilados erosionados por el viento sin poder alcanzar esa distancia inexpugnable de nubes oscuras que cubren mis tristes sentimientos de amor.
Soy un ser que perdió su equilibrio, la brisa vehemente lo lleva a lugares lejanos quebrando su felicidad anhelada y callada. 
Su espíritu lastimado se perdió y herido clama por paz y libertad.
Amor oculto, que con estremecedores sollozos y gotas de lágrimas, llora por no estar junto a ti.
El desconsuelo me inunda, penetra por mi piel y deja en mi boca un sabor amargo por no tener tus besos dulces como miel. 
Amor oculto, en un arcón deshecho por el tiempo dejo sus huellas en el polvo gris del tiempo.
Quiero ser feliz contigo a mi lado pero se que esto será imposible, quiero vivir nuestros sueños juntos, plenos de luz, sobre una playa de arena blanca, con un mar oscuro y un cielo límpido color añil.
Pero todo esto es mera ilusión, seguiré siendo la desconocida, la oculta, como mota de polvo en un arpegio de sonidos que se llevan el amor.

Isla lejana


Isla lejana, inaccesible, en medio del mar, entre arrecifes. 
Allí llegamos tú y yo, a solas, en la inmensidad del mar. 
Sus murmullos nos acunan y la arena tibia y pura, sin huellas, es nuestro lecho de amor.
Entre su verde follaje y el trinar de sus pájaros que quiebra la paz callada nuestros besos dejan su vibrar sonoro pleno de caricias y embelesos.
Isla lejana, nuestro lar de amor, sus aguas nos esconden desnudos en sus profundas cavernas. 
¡Qué felicidad entre música de arpegios y clavicordio el amor florece!
Las olas rompen en el arrecife con ritmos continuos, como hechizos mágicos y tú y yo adormecidos abrazados flotamos en el agua como seres únicos en todo nuestro mundo.
El amor es único, todo ser lo guarda en su interior sin saber que existe y lo tiene para dar a todos y en especial al ser amado.
Isla lejana, perdida, misteriosa, solitaria, su entorno rezuma sólo amor, tú si no amas no la encontrarás jamás. 
Nosotros estamos en el paraíso donde las almas y los cuerpos se unen.
Isla lejana, entre palmeras que se mueven al son del viento, tú y yo en silencio nos acunamos bajo su techo de hojas verdes y frondosas.
Se hunde el sol, rápidamente en la arboleda velada y desde el horizonte nubes oscuras y saetas de rayos iluminan el cielo pero nosotros muy juntos estamos protegidos por hilos tejidos por nuestro amor por siempre.
Isla lejana, que es para dos seres que se aman el edén, aún tan sólo soñando que estamos juntos.

Mundo de fantasía


Mundo de fantasía, todo se refleja con brillos y luces tan sólo al recordarte.
Me aquietas las ansias, me conduces por noches estrelladas, cristalinas, serenas, entre silencios sobrecogedores que nos rodean en un todo y nos envuelven lejos entre estelas luminosas que cruzan el firmamento.
Mundo de fantasía, tan sólo pensar en ti, mi alma se va lejos, vuela raudamente tras cielos cubiertos como saeta ligera y veloz, hacia ti para enlazarme en tus brazos y besarte con pasión.
Mundo de fantasía, mi vida toda se estremece, vive el hoy contigo a tu lado, en momentos de frenesíes maravillosos que nos transportan a otros mundos donde sólo tú y yo nos amamos y no existe el tiempo.
Vivo en ti, me fundo en ti, eres mi refugio de luz, eres la verdad única, irrefutable, eres mi verdad que como un cerco de tules donde el aire huele a gardenias, me envuelves y no me dejas ir a otros amores.
Mundo de fantasía, éste, el que vivo Hoy, has hecho nudos de tenues hilos entre tu vida y la mía, nudos que desde lejos se aprietan como tus brazos y los míos en sinuosos canales entre flores y pájaros multicolores.
Mundo de fantasía, tan sólo con tu pensamiento que me busca en los lugares distantes adonde mi cuerpo y mi mente me llevan y la distancia no es distancia es cercanía de amor.
Mundo de fantasía, lo transformamos, soy tu amor arrebolado, cómplice, dichoso de sentirte a mi lado y de que tu luz ilumine mi vida, bajo luces de blancos albores que nos llevan al más allá.

domingo, 7 de abril de 2013

Quisiera que estés presente


Percibo tu ternura


Percibo tu ternura, te amo, nunca te olvido, vives en mí.
Te abrazo y me fundo en ti, para tener como recinto definitivo en mi vida el lugar más afectuoso de tu amoroso corazón.
Percibo tu ternura, ayúdame a expresar la verdad con mis palabras de cada frase, en los poemas de amor para ti que trasmiten la belleza de tu ternura que me llega en ráfagas de viento suave.
Dices que te miras en mis ojos, que vives enamorado de ellos, que te roban la ternura, la más profunda y son dueños de todas tus pasiones.
Percibo tu ternura en tu voz que me acaricia y me siento junto a ti abrazada y querida unida por lazos misteriosos que vienen de otras vidas, de renaceres juntos, de reencarnaciones inequívocas.
Somos dos únicos enlazados en los días que transcurren sin dejar de pensarnos en atisbos intensos de amor.
No estamos juntos, pero nos miramos con nuestras almas abiertas al amor que nos une y no nos va a abandonar jamás.
Por más que no queramos el destino nos unió desde el más allá y te llegaron como mensajes secretos mis poemas de amor que te colmaron en lo hondo de tu corazón, que palpita y tiembla haciéndome llegar, ternura, caricias, mimos, besos desde la lejanía infinita.
Mi amante amado en el que creo que es verdadero, que no existen entre ambos mentiras, falsedades, verdades a medias, incógnitas sin solución, todo ternura dulce y cierta.
¡Mi alma es frente a tu alma como el mar frente al cielo, pasarán entre ellas nubes nacaradas, oscuras, torbellinos de tormentas, vientos huracanados, cielos azules, amores con ternuras sin tiempos, la vida y la muerte!

Fascinación


Fascinación, vivo fascinada por conocer tu imagen real no la creada por mi imaginación.
Fascinación, misteriosa¸ oculta por pensamientos ignotos, profundos de la mente, deliciosa sensación, graciosa, etérea que me lleva a crear poemas de amor.
¡Ah, que bella palabra fascinación! Es causa de amor intenso, escondido dentro del alma, sin tristezas, sólo belleza y sonrisas misteriosas por causa del amar con toda el alma.
Fascinación, vivir por ti, al final te encontré en mis días de otoño, te amo desde cielos y montañas, se fueron lejos los llantos de tristezas, ahora vivo en un mundo de soledad compartida contigo.
Espero que la vida me fascine con sus múltiples facetas policromáticas de reflejos sin porqués, solo con jardines de luz, sin tristezas que se van, te quiero a mi lado, te extraño en nuestra vida, mis abrazos precisan los tuyos y mis ojos cansados de llorar te necesitan a ti.
Sin tu amor no soy nadie. ¿Cuántas añoranzas de una vida junto a ti? Fascinación, tiemblo en pensar en ti, estar envuelta en un capullo de seda acurrucada junto a ti o bajo un manto de tul solo visto por nosotros dos.
Fascinación de estar contigo, lijados, apretados, unidos hasta el fin de nuestros días y que nuestros corazones laten al unísono vibren y palpiten. ¡Ven conmigo! ¡Fascíname! ¡Enamórame! ¡Búscame y ámame tan solo por un instante, un lapso breve pero intenso de amor!
En mis ojos encontrarás la fascinación que provocas en mi ser, sólo con pensarte tú debes saber  que sin ti, no puedo encontrar a nadie para dar mi pasión y mi felicidad.

Conmigo misma


Aquí estoy, lejos de mi lar, frente al mar, conmigo misma, sintiendo la esencia de mi ser en mi espíritu que flota sobre las olas entre nubes que se confunden allá lejos en el horizonte sin fin.
Conmigo misma, percibiendo aromas, murmullos, pensamientos divagantes que llegan del mas allá.
 ¡Sensación de ser dos voces que vibran en mi interior azul unidos por lazos estrechos y entretejidos de recuerdo!
Vivir conmigo misma, ¡qué maravilla jubilosa de sentirse entera!, desnuda el alma, inocente y limpia como el mar intenso.
Soy la viajera que a solas conmigo misma busca esos instantes breves e intensos de felicidad, viaja con el corazón pleno de amor y las sombras de amores presentes y pasados.
Conmigo misma, me llegan despacio a intervalos breves, rumores de amor de quien me está buscando en este presente, en noches de espera.
Conmigo misma, canto sin tristezas ni penas, danzo y me sumerjo en el mar que me llama sin palabras, sólo con las olas que me llevan a sus arenas profundas.
Conmigo misma expreso en mi mundo interior la verdad tan difícil de encontrar con palabras, en frases y así puedo transmitir mis pensamientos en bellezas por fin llevadas a mi interior por mi mente y espíritu, aflorados en un tiempo sin tiempos.
Conmigo misma, la luz me inunda, me fundo en mí, en mi recinto sin misterios, sin falsedades, sin subterfugios, y hallo el lugar donde mi alma en paz canta y danza horas, ligera y desnuda, sin testigos, ni pesares.
Conmigo misma, en mi soledad, no sola, voy bordando una red de recuerdos de vida en forma de sonetos, rimas, estrofas, que envuelven el amor que tengo para dar y que en minutos preciosos logro volcar en poemas de amor en páginas que vuelan vacilantes con el viento.
¿Porqué milagro aparecen esas poesías nacidas de la nada, cuando estoy conmigo misma?
¿Cuál es la razón de estos despertares que me inundan de felicidad y dan amor a mi alma?
Benditos momentos de inspiración cuando la vida, canta, ríe, llora y nos hace estremecer en estos instantes de placer y paz.

sábado, 6 de abril de 2013

Dos voces internas


Risas compartidas


Risas compartidas, alegres, risueñas, cómplices de vida, de intereses y amistades y amores.
Risas compartidas, secreteadas, plenas de confianzas mutuas, ligeras y leves, a veces misteriosas.
Risas de encuentros que inspiran desde el alma felicidades internas.
Sentidas e íntimas para compartir.
Risas que como cascadas se lanzan al níveo aire para volar en cielos abiertos.
Risas que como acordes sincopados se suceden sin cesar como preámbulos de regocijos internos.
Los rostros gesticulantes y ansiosos denotan la alegría de vivir a pleno.
Risas compartidas que conlleven a la pureza del alma y al amor de mundos interiores.
Se elevan cual gorjeos de pájaros dejando tras de sí, brillantes ecos repetitivos que endulzan las almas con armonía y amor.
Risas que como voces internas se deshojan entre verdes esperanzas de edenes cercanos.
Risas compartidas, rictus de placer florecido en un mar sin fin de un intenso vivir amando y riendo.
¡Ríe a la vida, al amor, a la amistad pura y sincera!, que los hilos tejidos por el viento lleven la risa a todos los recónditos lugares del orbe donde revivirá el amor y la amistad únicas y verdaderas
Risas compartidas, sorpresivas, de esperas en promesas de felicidad, de diálogos de miradas atentas, milagrosas, consuelos y bálsamos de nuestras almas que nos unen en una alianza continua, permanente, constante y sentida. 
Risas compartidas, surgidas de silencios percibidos, enlazantes, de almas que vibran de amores escondidos que florecen siempre en momentos de atisbos plenos de ternuras y caricias con arrullos estremecidos del placer de amar.

Sutilmente misteriosa


Te amo en un sueño sutil y misterioso, de mujer mirando al infinito. 
De halcón cortando las distancias en un filo emplumado, de flores que al abrirse anuncian la primavera, de deshielo que devuelve el torrente al arroyo, de viento febril que barre el polvo del olvido. 
Sutilmente misteriosa, que desaparece tras un telón de eternidad entre figuras de nubes y destellos de sol, ámame como la espuma a la ola y al mar.
¿Misterios del alma, adonde nos conducen? ¿A músicas de cielos? ¿O alegrías eternas sin dolor ni luchas? Sutilmente misteriosa, insinuantemente virgen pura y casta, lleva su espíritu adonde florece la cándida armonía, escondiendo su corazón lejos de voces de tristeza, buscando amparos sin confines ni tejados. 
Sutilmente misteriosa, tras de mi dejo estelas de hilos de tules y gasas envolventes para cubrir mis espacios y desaparecer entre la nada de los sueños. 
Tan convencida estoy que me esconderé esperando el amor, tras la luz, la lluvia, el cielo, formas de esquivar el vago encuentro entre tú y yo hasta que el amor nos golpee fuerte como mancha florida del azar. 
Sutilmente misteriosa, abro mi ventana al poniente y me pierdo en el cielo del amor y me hundo en el esplendor de las sombras de la noche, envolviendo mi cuerpo y mi espíritu en el amor que me hará vivir en este mundo una vida sin límites.
Soy Sutilmente misteriosa, soy como una hoja reposando, de loto, sobre el agua o como ave nocturna que contempla la luna en la noche, esperando a ti mi cálido amante que me encuentre.
Sutilmente misteriosa, en secreto, te espero, preparándome para recibirte entre mis cálidos brazos esperándote entre besos, gozos y miradas, no cerrare nunca las manos ¿no me sientes amor sobre el mundo eternamente errante?, buscándote entre vendavales, brisas o suspiros.

Duda eterna


Duda eterna, inquietud del alma  que me hace dudar de que este amor lejano sea cierto en verdad y que no se transforme en tan solo una ilusión de amor.
Nos separan distancias muy lejanas pero igual nuestras almas se acercan se sienten y abrazan, parpadeo tras parpadeo, respiro tu esencia.
Pero igual vacilo ya que al despertar una mañana no podré saber aún si acaso me amas.
Duda eterna, que me lleva al desasosiego, ya que la pasión y la ternura son sentimientos fugaces que se escapan con el tiempo.
Duda eterna que me hace hilar versos, bordar poemas, buscando rimas dejando mis letras que vuelen al viento, arremolinadas y en libertad para que lleguen a ti y las dudas me abandonen cuando sientas el amor que has despertado en mí.
Estar a tu lado es incierto, siento golpear al silencio, mi piel atormentada de soledad infinita y el recelo me inunda cada vez que despierto.
Duda que no me abandona, como la marea que se acerca a la orilla, la caricia, la besa, la corona de espuma y luego se aleja, y desaparece. 
Duda eterna que me lleva a estar triste, totalmente excitada, en mi soledad conmigo en la que espero que un día preciso comience a desprenderse la leve gasa que la oculta y deje sin heridas mi alma que late sin hablar y que se va abriendo a un amor seguro y pleno que aparecerá en trechos de luz  entre bálsamos de humo.
Duda eterna de amor que va rompiendo los cristales conque mi alma te presiente y a pesar de la distancia no será una ilusión marchita y la esperanza nos encontrará al final del camino y el aire se llenara de siempres, de memorias, de afanes, buscando vivir juntos como un primer hallazgo de amor.

viernes, 5 de abril de 2013

En armonía con el viento


Sueños no olvidados


Sueños no olvidados, tanto tiempo sosteniendo recuerdos, viviendo de la memoria en aquellos rincones silenciosos, quietos y calmos.
Mis pensamientos se mezclan con el murmullo del viento, llevándome a sueños no olvidados entre bandadas de visiones de tiempos gozados.
Quiero sentirlos ahora, pensarlos, irme con ellos a sosegados sotos donde podré revivirlos en un ardor de volar a pasados de otras dimensiones.
Sueños no olvidados, gozados en un temblor de hojas y gotas del cielo que una a una se posan en ellos para no soltarlos y así recordarlos siempre.
Sueños no olvidados, no efímeros ni fugaces, plenos de rumores, de sones, de músicas y cantos, quedan pintados por pinceles, guiados por mi mano, en mi alma, de donde los poemas y las palabras nacen y se descubren en aquel papel en blanco.
Sueños no olvidados, envueltos en las frescuras de las mañanas o en noches de luna llena,  con un cielo oscuro, cubierto de estrellas, plenos de amor y sentimientos.
Reflejos de un ayer que no se olvida, sonrisas desdibujadas que de un hoy no los poseen, deseos de que lleguen a un futuro incierto. 
¡Cuánto daría para que estos sueños no olvidados dejen de ser sombra del ayer!
Son como ráfagas de amor que se deslizan entre mi mundo, convirtiendo mis pensamientos en torbellinos desmedidos de romances vividos que como paisajes de mi vida en su camino son suelos no olvidados ni perdidos en el etéreo pasado.
Sueños no olvidados, confluencia de amores que quedaron aprisionados entre mi ayer y mi mañana.
Sueños no olvidados, están guardados en arcones secretos como hondos y sentidos misterios en los que el tiempo los perfila con un dulzura infinita para que no nos abandonen nunca.
¡Cuántos desvelos y sueños surcan mi alma! ¡Cuántas ilusiones vividas y por vivir! Y estos sueños no olvidados labrarán el gran proyecto de encontrar otros nuevos que nos llamen desde dichas futuras.

Una canción para el alma


Una canción para el alma, la que nos une y nos estremece en un gran temblor de víspera y de alba. 
¡No me recuerdes! ¡Siénteme! Hay sólo un trino entre tu amor y mi alma.
Mis ojos navegan el mismo azul sin fin donde tú danzas. Tu arco iris de sueños en mí tiene siempre pradera abierta entre montañas. 
Una canción para el alma te la hago llegar para que en desatada prisa vengas a mí, ya que una vez se perdieron mis sollozos y los hallé abrigados en tus lágrimas. 
Siente mi canción, es para tu alma, un ruiseñor la canta en la mañana y el viento la lleva en vuelos por el aire y los ríos desde los riscos la dejan en las playas olvidadas.
Una canción para el alma, para que menos me pienses, más me ames. 
Lo fácil en el alma es lo que tiembla al sentir llegar esa canción, la de las palabras de amor, dulces y tiernas.
Para que te llegue sus arpegios, separa una por una las costumbres, hasta quedarte vacante y suelto y la canción ardiente, galopante, inminente, te inundará.
Una canción para el alma anhelante de ser escuchada por ti, necesito que eso sea para ser dichosa.
Tú, atento, resplandeces con la canción que te festeja, en la plenitud del acierto, en paz contemplas la plena consumación del amor en pleno ardor, en sosiego en los acordes, preludios que te llegan a ti.
Una canción para el alma, entrégate a ella, mi amado, con total amor, buscando claridad a través del misterio de síncopes, trinos, aleluyas, son para ti, vienen del Hoy, van hacia el Mañana. 
Cada estrofa de la canción es clara, habla soñando, sueña que sueña, canta que canta y va hacia ti, delante de mí, ofreciéndote mi amor profundo y tierno.
En nuestro camino toda la canción está en él. 
Espera que cantemos juntos, unidos más allá del hoy.
Suena sin ser estrenada, sólo a nosotros nos estremece, nos une y la reconocemos por ser la enviada del amor que nos lleva juntos en un cenital esplendor, entre besos apasionados y ardientes, con ondas sucesivas de entreluces vírgenes.

Mírate en mis ojos


Mírate en mis ojos, tú, el único, el amante que promete los siempre, con alma colmada de besos que rodando como el mar se vive de ola en ola sin miedo a repetirse.
Mírate en mis ojos, quiero una de tus miradas, para enmarcarlas con mis recuerdos, quiero todas las miradas para saber que me amas, para vibrar al son de tus ojos y no dejar de amarte.
Mírate en mis ojos, desde lejos y que tu mirada sea como un largo puente uniendo dos orillas, tú y yo entrelazados por el milagro del amor.
Nuestro anhelo es no tardar el encuentro y en altas quietudes de altas noches, nos vamos acercando, trágicamente quietos, vibrando tan sólo a través de nuestras miradas.
Mírate en mis ojos y verás reflejado en ellos, como un lago azul y claro todo el amor que mi alma siente por ti. 
Mírate en mis ojos, lee en ellos el amor que te pertenece, hallarás la huella de esa grieta por donde entrarás a mi alma. 
Mírate en mis ojos y encontrarás el muro de mi ser, abierto para ti y mi alma allí te luce como estrella pura. 
Mírate en mis ojos y llegarás al gran laberinto de mi mundo que es todo tuyo y la felicidad te inundará como caída del cielo, como un gran tul traslúcido y pálido.
Mírate en mis ojos y ellos te llevarán a la luz, de sol, de júbilo seguro del alba hasta el crepúsculo, a claridades esperadas de gozos y de placeres, a paraísos claros, a edenes mágicos de nosotros dos.
Mírate en mis ojos ¿no sientes el temblor de mi mirada? Iremos juntos a los encantos de la noche, envueltos en los hechizos del amar que moviliza brisas tiernas con vergeles dibujados entre celestes luceros.
Mírate en mis ojos y vive entre nuestras manos unidas buscando un orbe nuevo donde haremos temblar el mundo.
Voces primeras, ecos de mares lejanos, ya la felicidad está cerca, hollando nubes, cruzando hondos abismos, no tan remotísima, se acerca a una velocidad de luz de estrella y nosotros dos seremos por ella, tocados en esa dicha que plena de luz nos une desde el más allá. 

jueves, 4 de abril de 2013

Frenesí de pasión


Vives para mí


Vives para mí, esas palabras tuyas traspasaron los límites de mi alma y muy a lo hondo llegaron como un preludio del alba entre copos de rocío.
Vives para mí, escribiste en una de tus cartas de amor, hace mucho tiempo, que te doy paz, tranquilidad, amor y sanación total de cuerpo y alma,
Mi amor por ti se filtra de mi cuerpo, de mis sentidos y hace feliz a todo aquel que está en mi esfera, a mi alrededor.
Vives para mí como yo para ti y me haces dar en el ir, en un ser desprendido, ligero y sin raíces sintiéndome ansiosa por percibir la plenitud que nos rodea.
¿Cómo me vas a explicar la dicha que no sabemos por qué es?, ni de quien ha sido, si es pura dicha de nada, si aún no nos hemos conocido.
Imagino tu mano sobre mi mano, paseando miradas y caminando amores, imagino mis sueños siempre en tus sueños, rindiéndome ante tus pasiones, sucumbiendo sin resistirme.
¡Vivir para mí! porque tus besos son ya míos con sabor a placeres e imaginando que muero por amarte, porque ya te amo. 
Vivir para mí, palabras aladas que llevan mi alma a lugares secretos, remotos, nutriendo mi ser que recibe, se entrega, se va encontrando contigo, tú, mi amado.
Vivir para mí, tú lo dices y me das alivio necesario para soñar, aliento profundo para continuar y permites que nuestra flor de la esperanza, crezca y se alce impoluta hacia el infinito.
Vivir para mí, palabras que le dan deleite a mi corazón como una voz pura, íntima, con caricias, que como largos goces iniciados me dejan caricias no terminadas.
Vivir para mi, sé que esta noche pensarás en nosotros y tu ser, tu memoria, todo, te descansa y disuelve en mí. 
¡Toda la vida es única si se que tú vives para mí!
Desde un ala de mariposa hasta un grano de arena, mi alegría de que existes te llegará al vasto tiempo, entero, que se escapa hacia el amor nuestro. 

Enamorada de la vida


Enamorada de la vida, es escribir poemas de amor, es mirar el presente y aprender del pasado. 
Enamorada de la vida es danzar con ella en el tul vaporoso de la noche y del día encendiendo por doquier los corazones con fuerza y energía, es desnudar el alma y derramar su esencia sobre el Amor que la habita y la acompaña.
Enamorada de la vida es un ir y venir sosteniéndose en las alas de los sueños que no se deshacen con el tiempo y es escribir palabras con la pluma de la alegría y donde el amor y sólo el amor la inspira.
Enamorada de la vida es estar abriendo las puertas del alma para vivir en plenitud las emociones sintiendo que alma y cuerpo son sólo uno para sembrar y renacer  en la fuerza del amor. 
Estar enamorada de la vida es saber que el silencio y la soledad son nuestros compañeros de ruta, no encadenándonos a la triste estación de los recuerdos.
Enamorada de la vida es jugar con la hojas de los sueños y volverlos realidad, es conversar con la lluvia y escuchar su música galopando en la fuerza del viento.
Estar enamorada de la vida, es no borrar las huellas que han surcado nuestro destino, avivando esos fuegos grandes… ésos que son del alma, bordando poemas para llenar de luz el mundo que nos rodea. 
Estar enamorada de la vida es simplemente sentir como cada día ella florece en una nueva melodía, es vivir en tierna primavera distraída, entre tardes de estío, papel, palabras y largos frenesíes impacientes de espera, a reunirnos en un pasional abrazo y en un beso ardoroso que se llama ausencia.
Estar enamorada de la vida ¡qué trémula pasión me embarga! es el triunfo gozoso del amor sobre las sombras de la noche eterna.

Cascada de ilusiones


Cascada de ilusiones que inunda mi alma, gota a gota con pensamientos iluminados de amor, el esperado, el deseado, el verdadero, que está escondido en resquicios entre aguas turbulentas y caudalosas.
Estelas brillantes y vivas me llevan hacia él, mostrándome su más bella faz.
Cascada de ilusiones, ¡fluyen!... ¡fluyen sin cesar!, musitando que ese dulce manantial me llena de sensaciones y emociones que hacen nacer de mi mundo interior plateadas prosas y versos como odas para el desconocido que espero.
Cascada de ilusiones que en la distancia tú y yo vamos atravesando juntos, tejiendo mil fantasías bajo el manto de la noche que unirá nuestras almas desde la lejanía.
Cascada diáfana que mi sed mitigas con besos de sabor a miel. En mis venas, ríos de ansias, ¡caricias plenas! y en tus ojos cual cascada el mismo cielo.
Quiero volar a un universo donde no existan distancias y menos tiempos.
Cascada de ilusiones, quiero atravesarlas para mirar la luz de tu interior y abarcar el infinito en una sola mirada, llena de fulgor intenso buscándote, amor, rasgando el firmamento.
El agua fluye en la cascada como campanada de música con caricias de laúdes colmando con suave ternura mi alma toda.
Ilusiones que me dejan embargada de sentimientos puros y que hacen brotar de mis labios. emociones intensas de amor.
Cascada de ilusiones que impactan en mi piel, palabras hundidas en el viento, como destellos posándose en tu lejanía, volátiles y sutiles.
Eres mi amor, mi aire que respiro como cascada que fluye… eres la ilusión, eres mi única razón, eres la luz que me ilumina y tu hablar enciende los espacios del sonido y quiebra los silencios insondables llevándome a querer en vida.