Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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miércoles, 17 de abril de 2013

Voces del silencio


Voces del silencio, distantes, lejanas que se escuchan repercutiendo desde el más allá.
Las palabras aparecieron contigo, de ti nació mi alfabeto, poesías, palabras de amor, todo lo escrito fue creado en tu nombre.
Voces del silencio, internas, que te cubren de otoño en pétalos de poemas y aunque el sonido se pierda en el infinito, nace la magia en nuestros instintos, en una atmósfera en su mejor expresión de libertad. 
Voces del silencio, nos buscamos y nos encontramos abiertamente en ese punto del infinito.
Somos los dos primeros, últimos, sin nadie que abrimos al mundo su puerta virgen y lo estrenamos todo y si se oye otra voz sólo es su eco.
Voces del silencio, seguirán haciendo sones en la cúspide de la eternidad, me digo mis silencios plenos de formas y visiones y corro desolada como el único pájaro en el viento tras tu voz en el silencio nuestro. 
Sólo me queda la sed de ningún encuentro, en éste misterio nuestro, búscame a mí, amor mío, ve tras la silenciosa en el desierto, de la viajera con el vaso vació y de la sombra de su sombra. 
Voces del silencio, únicas en el ancho mundo, son el silencio de las lilas en mi tragedia del viento en el corazón. 
Desde tu silencio, tú alumbras y cuando me miras mis ojos son llaves, el muro tiene secretos, mi temor palabras, poemas. 
Sólo tú, en tu silencio haces de mi memoria una viajera fascinada, un fuego incesante.
Voces del silencio, solamente en las noches, escribiendo he pedido, he perdido la alegría del naufragio.
He querido, sacrificando mis días y mis noches, en las ceremonias del poema, he implorado tanto desde el fondo de los fondos para que mi escritura escondida en nuestros silencios, aflorara para expresar el sentir de esta alma. 
Todas las noches me abandonas lentamente como el agua que cae despacio y leve.
Toda la noche en el silencio escribo para buscar a quien me busca, palabra por palabra escribo en la noche en el silencio de dos...

martes, 16 de abril de 2013

Rescataste mi vida


Te siento


Te siento cada día rozándome invisible, sutilmente, impalpable, sin tocarme, te deslizas a mi lado y aunque sé que siempre te he llevado conmigo, eres siempre la suave, dulcemente imposible, mi lejanía luminosa.
Te siento cada día cantar, más no sé donde, eres algo que vive más allá de mi misma y aunque siempre eres nube y horizonte lejano mi espíritu solitario te sueña siempre.
Mi alma te busca tras toda emoción. ¡Mi camino está lleno de tu nombre! ¿Dónde estás? ¿Dónde estás? Te siento llegar, muy cerca de mí, trastocas mi mente en un torbellino y quiero cantar con la voz del alma el himno del amor eterno, quiero abrazar con mi cuerpo de luna el templo de Eros de tu alma tranquila.
Te siento, quiero sentir tu presencia huidiza, sumergiéndome en la luz de tus caminos, volar con el ritmo del viento hacia las alturas del amor y entregarme a ti para siempre en el éxtasis de nuestra unión secreta.
Te siento, tu suave aliento ya roza mi piel, presiento tu ser que se acerca y como todo en mi vida es un presentimiento.
Soy como hoja media desprendida que ya la agita sin llegar el viento, quedo hoja temblorosa y conmovida al imaginarte cerca de mí.
Te siento, mi angustia y mi tristeza se han volado lejos, sólo aparecen chispas, destellos que calman en fervores tu presencia cercana en innúmeros espejuelos que sobre la faz de agua anuncian tu llegada.
Te siento y en una agitación creciente, un festivo clamor de relumbres, de fulgores, proclama que estás ya conmigo en una paz eterna de amores y de goces.
Te siento ya y entre luces, sombras, brisas, vientos, el cristal es la espuma surtidora como fugitivas centellas  refulgiendo en sus reflejos.
¡Ah tu voz lenta y triste, ya la presiento a mi lado! Eres mi sed, mi ansia sin límite, eres mi camino ansiado.
Te siento y vas tiñendo con tu amor mis palabras porque todo lo ocupas tú ¡vivamos siguiéndonos uno al otro como el viento que lleva la hojarasca y sumerge de besos la distancia.

Torbellino


Torbellino que desatas en mi vida huracanes, tempestades, inquietudes sin fin, envolviéndome en nubes oscuras y misteriosas, entre lágrimas desatadas como lluvias mojando mi alma que trágicamente sufre. 
En otros momentos me azotas en la tormenta del desierto seco y despiadado entre arenas calientes y sin poder respirar. 
¿Por qué en algunos tiempos de mi vida estas ráfagas de desesperación me inundan y en un alocado frenesí me transportan a otro mundo irreal dejándome  sin el amor fiel que me daba cariño, ternura y paz a mi alma? 
Torbellino, desde siempre o desde nunca, doble torbellino que mi alma sufre, movimiento espiral, helicoide, en una dinámica del espacio, peregrino, partida y regreso al origen, al centro de mí. 
Torbellino de amor, en pleno  corazón me clavaste tu mirada y soporté el dolor, golondrina de invierno mira ya mi resplandor, tócame en los campos minado de la superficie del planeta, intento sacar la punta de tu genial y voraz saeta.
Torbellino que como certero ciclón arremetió en el centro de mi alma, no quiero gritar a los cuatro vientos, su sed ya me calma.
Apareces como vendaval nocturno que de luces no sabes, te deslizas por mis paredes de contornos sinuosos y suaves.
Aprisióname cual remolino en tus brazos, con  tu espíritu apasionado y como borrasca de amor total acaríciame toda cual ángel llevado.
Acuna en mí tus costados ardientes como tesoros sin abrir, me acurruco en tus vaivenes… ya me siento sucumbir.
Imposible negarse al amor que me ofreces en cada entrega, tú no puedes despreciar mi pasión que como siempre te ciega.
Enamorado sin remedio como príncipes en magníficos palacios, nuestro amor es torbellino en este instante y en todos los espacios.

Ser o no ser


¿Eres tú el amor de mi vida o solamente eres un sueño mío olvidado? 
¿Podrás tú curar mis heridas y llenarme de hermosas vivencias o tú serás el que de dolor me hunda en lo profundo del final? 
¿Serás el bienamado, el buscado, el verdadero o serás el que me inunde de miedo y de temblores y me lleve cerca de la inmovilidad? 
¿Serás el amado amante, mi enamorado fiel y único o serás el que me haga inundar de llanto en una gran marcha hacia el olvido? 
¿Y si fueras tú el que me envuelve con dulces frases y cubres mi boca con tiernas miradas o eres el que viene hacia mi a una velocidad de luz de estrella y me haces tu destinada presa del destino? 
¿Eres tú el que con su sonrisa me devolvió la vida o el que siendo tuya me desdeña, jugando con mi amor, haciéndome el más terrible daño, el de la indiferencia? 
¿Serás tú el que con tus caricias despiertas las ganas de volver a amar o el ser misterioso o sombrío que cubre mi alma con alas rotas y desvaídas por no quererme más?
¿Serás tú la luz de mi vida, luces soñadas pobladas  con el amor de tu existir o el que clame y grite por todos los puntos cardinales del horizonte sin fin que nunca me has amado y que mi nombre no tiene dueño?
¿Y si fueras tú el que me estremece de amor mi alma con desatada prisa y busca refugio en mis cálidos besos o serás  el que quiebre mi corazón en el cantil en mil trozos de azogues azulados por perecer de amor?
¿Serás tú el que despierte en mi mundo interior toda la dicha de sentirme amada o serás el que rompa el hechizo con dulces frases y me conduzcas al abismo del que no podré regresar?
¿Ser o no ser? ¿Podrás tú hacer renacer los colores mágicos en mis ojos anegados en lágrimas o harás que con un simple toque suave de tus dedos me incline muy despacio al infinito que se alarga y al cual no me puedo resistir?
¿Ser o no ser? ¿Amar o no ser amado? ¿Mundo de dos o de tan solo uno? ¿Amaneceres felices o crepúsculos sombríos? ¿Vida o muerte?

lunes, 15 de abril de 2013

Amor perdido


Sólo a ti


Sólo a ti, quiero a mi lado, donde en tus brazos me siento protegida y amparada.
Embrujamiento de amor, llenaste con tu dulzura inmensa toda mi vida.
Sólo a ti, junto a ti, el alba abre en la noche y el crepúsculo en el pecho del día y el dolor de no tener la luz que no se tiene y el gozo de esperar lo que vendrá. 
Nos amamos sin límites o sin medida, inseparables e indivisibles.
Sé tú las alas y el espacio infinito, el ser amado sólo a ti me entrego, tanto en el llanto y la desolación como la alegría. 
Si derramo lágrimas que no sean de tristeza y soledad sino de comunión con el amor.
Sólo a ti, para ti, escribo mis palabras, mis versos, porque nunca más estaremos solos, verdad de dos, fruto de dos, verdad paradisíaca y única, cuando terminan las virginidades del día sólo y de la noche sola. 
Nada es tan infinito, tan completo, tan perfecto como el amor.
Sólo a ti amaré, porque tú y yo esta noche y todos los instantes de nuestra vida, tenemos la fuerza liberadora que nos conduce a vastas moradas invisibles del infinito.
Hoy no pensé en ti y tampoco estuviste en mis sueños y ¿sabes por qué? porque si fueras un pensamiento  éste pasaría con el tiempo y si fueses un sueño despertaría y sería irrealidad.
Entonces estás por encima de los pensamientos y de los sueños porque estás en el centro de mi corazón. 
Y esto es amor.
Sólo a ti, mi vida es tuya, ven a mis brazos, suelta esa felicidad que cumpla su misión de fuego puro y así tú y yo nos abrazaremos sin movernos, locura indispensable para ser felices.
Sólo a ti te enviaré cantos de risas y alabanzas para compartir tu vida con la mía y para que me enseñes de lo que está hecha la vida.
¡Eres tú quien puede caminar en mis pensamientos y latir en mis adentros junto a mi corazón!  ¡Sólo a ti te doy el valor de mis alientos porque no hay duda ya de que nosotros somos los dos llamados posesión lenta, al fin, del paraíso.

Dones de felicidad


Dones de la felicidad, ofrenda pura y casta que puedo hacerte llegar con todo mi amor.
Dones de dulzura, dádivas para el ser bueno que merece que me apegue a ese algo que fluye de manera natural y libre.
Dones de esperanza, regalo que te entrego con paciencia y valor, sin cadenas que nos aten, sin frustraciones ni pena.
Dones de ilusiones, que vuelan muy alto sin obstáculos hacia el fondo tierno del horizonte, donde caben las alas que se elevan al más allá.
Dones de alegría, gracia que el destino te ofrece con arrebatadas fuerzas, vendavales del mundo para que nuestras almas estén eternamente unidas.
Dones de dicha, regalo de una vida gozosa y plena de luz, viviendo juntos, sin sombras alargadas, ni besos no recibidos.
Dones de gratitud para agradecer el amor que nos lleva a vivir amando entre risas, belleza e imaginación.
Dones de visiones de otros mundos, que entre estrellas de lo ignorado y de lo inmenso podamos asomarnos al vacío en jirones pálidos de incienso.
Dones de la inocencia, pura, crédula, casta, que nos envuelve cuál capullo trasparente y traslúcido para que los males, dolores, quejas de este mundo no nos hieran nunca.
Don de la paz, que nos rodee, nos inunde nuestro mundo interior, nos lleve por caminos abiertos y brillantes sumergiéndonos en la inmensidad de tú y yo.
Don de la claridad, que inunde nuestros corazones rebosantes de amor, del verdadero, con luces cálidas, sin tinieblas en el espacio de nuestro existir.
Don de la lealtad, carisma de un carácter puro y de una sensibilidad para nosotros mismos y para los demás que nos rodean.
Don de la fidelidad, merced que nos otorga la vida para sentirnos en un espacio de existir, medido por la luz del alba, hasta el crepúsculo.
Dones de la vida, no abandonen nuestros corazones bajo el gran cielo azul, tiemblan y viven latiendo con sus encantos de brisas tiernas que se cubren con vergeles tupidos dibujando en nuestro Yo bellezas que abren nuestros caminos en el existir.

Vuelo del alma


Vuelo del alma, frágil y etérea que se eleva vagando inmersa y callada en el suave viento dejando que vuele sin contar las horas.
Cómo céfiro suave duerme mi aura nívea y en la luz del primer día tanto tiempo esperado y tanto tiempo olvidado  mi alma voló como hálito fresco entre sueños y risas, danzando sorprendidas, trenzando pasos leves.
Vuelo del alma, en busca de la esperanza, entre ardores de pasión y abrazos de amor.
La buscan los sauces temblorosos llorando contra mi piel y los rizados nenúfares suspiran a mi lado.
Vuelo del alma, libre y solitaria, que se va lejos, muy lejos, a los confines del mundo buscando trasmutar la tristeza en felicidad y encontrar los júbilos del mañana.
Y llegó de pronto entre su vuelo raudo, un rayo con luz de fronda que revoloteaba  con su alegría.
Mi alma toda estalló en risas, tan suaves, risas tan hermosas de cristales desgranados que en claros trinos, trémulos mis besos volando fueron en la búsqueda del amor sin límites.
Vuelo del alma, vuela alto, muy alto, no te quedes en el medio del camino, porque allá, adelante… ¡algo te espera! 
Vuelo del alma, que me lleva entre fragancias místicas de sueños a crear versos que nacen de mis manos en noches donde dibujaba en el cielo mis alondras con alas y juegos, mis ríos con sabor a secretos. 
Vuelo del alma, buscando en calma la luz  de tu mirada, enrejadas sombras en mis noches, durmiéndose la luna en el silencio del firmamento azul del recuerdo.
Vuelo del alma que se esconde en el infinito, se alarga como el mar cuando se esconde, sin barcas ancladas en ningún puerto y sin poemas guardados con desvelos ni extraviados entre letras. 
Esas donde encontré por vez primera nitidez de las auroras, extasiando la ausencia para que el olvido no duela.
Vuelo del alma, ve y busca el libro de añoranzas y en odas de almanaques despiertos guarda en el santuario los versos olvidados. 

sábado, 13 de abril de 2013

Las calles del miedo


Hálito de brisa


Hálito de brisa, no soy más que un soplo de nada,  no soy más que nadie, sólo aliento de energía.
Hálito de brisa, no soy nada, soy el todo que desgrana mieles y amores por el azul cielo como bailan los paladines, danzarines sin fin.
Hálito de brisa, en mi retiro de nubes con leves vahos duerme el aura, en su nido de seda y tul, el aura que como soplo alegre y suave se torna brillante y puro en la nada y en el todo.
No soy nadie, sólo hálito de brisa y cuando el aliento levanta sus alas corre de flor en flor llamando como una exhalación a los frutos en sazón.
¡Oh, el aura quinta esencia del amor!
Por el rocío enjugada la brisa se hunde en el albor y perfumada e inexpugnable se eleva la ventisca e invade, duerme y apacigua al que duerme sin amor.
Hálito de brisa que vuelvo a hallar, es el mar mezclado con el sol pese a la noche solitaria y al día pleno de fulgor.
No soy nada, soy el todo, voy con el hálito de brisa en pos del amor, en las aguas profundas que acunan las estrellas flotando como un gran lirio lentamente envuelta en mil velos de tul.
Hálito de brisa, como fantasma blanco recorro los bosques lejanos murmurando tonadas en el aire nocturno y el viento cual corola de azahares me acaricia y despliega, acunándome, su velamen azul.
Hálito de brisa, salgo de un nido del que surge el temblor del amor.
Un canto en ecos misteriosos, cae del cielo oscuro entre laberintos tenebrosos que en instantes se torna brillante y puro al alcanzar el amor.
¡Que sueño de cielo, albores, aura y amores!
En las noches estrelladas floto como un gran lis, entre flores, vuelos y ventiscas suaves.
No soy nada, soy el todo, el mundo tiene sed de amor y con esplendores de luces se va con la triunfal aurora.

Vigilia de mis noches


Vigilia de mis noches, una eterna velada, vuelta al plenilunio en mi silencio he escrito cartas de amor.
Nunca me había sentido tan aferrada a la vida tendida junto a ti, mi amado ausente.
Vigilia de mis noches, cercanía de cuerpos y espíritus, viajamos próximos, nuestras manos se cruzan por el aire y dejan vorágines de amor en la creación.
Sin palabras, nuestras voces se entrecruzan en el infinito.
Vigilia de mis noches, eres la armonía de tu canción de amor y llevas mi alma en un vaivén sin fin a rodar sobre el eje de mi mente por no poder dejar de pensar en ti.
Escribo mis poemas de amor y dentro de cada letra que te busca, mi pensamiento sin desvelos no sabiéndolo va hacia ti.
¡Quiero estar a tu lado! ¡Yo, nada más! ¡Nada más yo!, amando el blanco mármol de tu frente, besando tus manos pálidas y buscando el amparo de tu pecho.
Vigilia de mis noches, buscaré tu figura en los ríos del tiempo para llevarla lejos a la tierra de nadie. ¿Llegan a ti las voces de mi alma?
Vigilia de mis noches, respirabas en mí, en mí, pero muy dentro, como los tiernos brotes de una planta pequeña.
El aire de tu vaho llegaba al pensamiento dándole vida al canto del pájaro que sueña.
Vigilia de mis noches, me sujetas las manos he impides que me derrumbe y no dejas que mis ojos cansados por el peso del tiempo armen espejismos pequeños.
Estás en vela siempre, me cuidas, me proteges, me envuelves en embrujos de prismas para que nada ni nadie me deje olvidada en el reino de los versos.
Vigilia de mis noches, desvelo de mis días quieres que mis minutos se hagan más anchos y estiras el tiempo en retoños pequeños para que nada me hiera, ni el más distante dolor.
Y por ti entre nosotros dos…surgió la densa nube que separa la noche de radiante mañana y nuestra cercanía creció deprisa dejándonos unidos por fin entre luces inocentes y conjuros de pájaros trinando al aire puro de una tierra nueva y nuestra.

Experiencia vivida


Experiencia vivida, en el Hoy, entre visiones plácidas la vida nos lleva a una existencia que es lucha pero sin sombras, es pasión, es ternura, todo lo amado que al pasar no se olvida, es fuente de ilusiones.
La vida en el minuto que la vivamos es fiesta, es calor, es movimiento, es amor, es gozar los momentos preciosos con sutil encantamiento.
Experiencia vivida en la que junté sílabas dulces como el sabor de un beso, bordé frases de oro, les dí música de alas como de mandolinas que un laúd acompaña,
Dejé en una luz vaga las hondas lejanías llenas de nieblas húmedas y de melancolías, y por el fondo oscuro, cruzan raudas y veloces las risas, como en una mundana fiesta, ágiles máscaras al compás de la orquesta.
Experiencia vivida en el minuto del hoy que ya ha quedado en el ayer, vivámoslo intensamente, vibrando en ese instante la maravilla de lo que nos rodea.
De las experiencias vividas uno no se olvida, son parte de la vida, son parte del recuerdo.
Porque recordar es parte de vivir, no significa que se viva del recuerdo. Es el recuerdo quien alimenta nuestra vida para una mejor experiencia.
Experiencia vivida, en un rincón del tiempo oloroso a jazmines y a maderas de sándalo, en un lago de sueños que bordean los arbustos donde duermen los pájaros.
Experiencia vivida, entre los dos brillaba una luz inmarcesible y alta que nos llevaba a las estrellas fugaces de la noche para colgar nuestros deseos entre sus destellos blancos.
Experiencia vivida, vibraba en nuestra carne la música del viento y nuestro amor era un nido completamente ajeno a todo lo que vive y a todo lo que ya no existe.
Experiencia vivida, tú y yo somos uno, entre nubes que el poniente fragua por nuestro amor, otro cielo rosado y azul oscuro en los espejos trémulos del agua, se refleja como un cristal irisado de magia.
Experiencia vivida, camino que cruzamos sin intentar buscarlo, porque al menor descuido a nuestro encuentro vendrá.
Inadvertidamente vivimos el Hoy, experiencia de vida que por quererlo el destino me llevó hacia ti, y mi noche se lleno de luz de claros días vagando por los sueños sin escaramuzas ni ruidos que perturben mi alma. 

viernes, 12 de abril de 2013

Desdén


Melodía de prodigio


Señales de prodigio, entre mil asombros está sonando tu canción, sus acordes acarician mis sentidos y sus letras, con hermosas alas van alegremente…dulcemente entrando en mi vida.
Moldeando con su bella afinación matices que adjudican galas, exaltados en gloriosa melodía. Que entre versos de amor y notas han fluido como por milagro y comienzo suavemente a tararear, a entonarla, frase a frase procurando seguir su compás, degustando sus aires y tonadas.
Melodía de prodigio, con mi voz…intentando corear un jolgorio, que entre estrofas nace y me cubren con su ritmo más y más, y su melodía me envuelve con su garbo y cantar.
Es saeta con gracia modulada, es su voz maravillosa con mágica dulzura que en el aire vuela suavemente.
Es presencia en recuerdo que te nombra. Es calor y sonido como en un ensueño singular que vigila en cada tono muy airoso y desplaza su imagen reposada, gentil, salpicando el todo con un alborozo que asombro.
Melodía de prodigio, que acaricia los sentidos, me fascina, se modula la emoción… Un cosmos de irresistibles sonidos, inminente consecuencia de tu voz.
Ópalo que abrillanta sus colores, me cautiva…se encandila la ilusión…
Un infinito de seductores tornasoles, inminente consecuencia de tu fulgor.
Regocijo que desboca los latidos, me convoca…se inflama la ilusión… Elixir que inmortaliza el sentimiento, me sublima la calidez de tu melodía de prodigio.
Tus notas y letras de amor son sonidos que acarician, arrebatos de emoción, aromas que iluminan, fulgores que cautivan, laberintos de ilusión.
Melodía de prodigio, un silencio nos llega y con él, el eco que ya tu melodía ha pasado, con palabras aclamando que solo escucha mi mente. En su ahogo silente me dice que el encanto de tu melodía de prodigio y su presencia se han fugado.
Quiero seguir recordando y anhelando, escucharte y escucharte nuevamente y en mis poemas que me regala el alma, en un don de ensoñación quiero que contemples mi amado, mi mundo interior colmado por tu paz interior y tu melodía de prodigio.

Augurio misterioso


Augurio misterioso, en este día largo y mío como siempre, pienso en ti y me palpa con destellos de sol que glorifica y me ofrece el misterio de llevarte en mi mente escondiéndote dentro mío para que no te vayas.
Y como augurio misterioso empiezo a escribir mis versos naturales siguiendo el rastro de tu dulce aroma que cada tarde trepa la luna blanca que nos esconde.
Vaticinio claro, profecía llegada desde lejos, se que estaremos juntos, la magia de tu afecto le ha costado a mi vida perderse en el ensueño que tiene todo lejos.
Augurio misterioso, presagio de tu aparición en ardorosa noche que llegara con aroma y sabor a dulces manzanas, mangos, aguacates, papayas, guanábanas y naranjas, y el verso crecerá largo como pestaña joven vibrando con la fuerza de un asombro de alas.
Augurio misterioso, presentimiento triste y doloroso que los planes que forjamos juntos ninguno fue posible, cual memoria de un sueño se borró la esperanza.
Fuimos un centelleo, por nuevo, poco fuimos perdidos entre las altas olas de la playa en este mar que ahoga un llanto de magnolia y el verso de amor brota triste de esta alma acongojada y rota.
Augurio misterioso, volveré por ti, te encontraré, interrumpiré con una fuerte lluvia de palabras  quebrando en mil pedazos todo lo que nos desune y distancia.
Volveré por ti sin escuchar presagios que auguran fracasos y dolores a tu lado.
Augurio misterioso, déjame ir con sílabas y acentos a matizar la magia en mis palabras, palabras que vuelan en el polvo grisáceo y claro de las almas.
 Y en el destello de papeles antiguos que no acaban, uso plumas que proyectan poemas de amor que me llevan a distantes albas.
Y la madrugada es hacedora luz de inspiración, creando para ti en un augurio misterioso mensajes de amor que nos unan en una extensa comunión.

Melancólico silencio


Melancólico silencio, murmullos silenciosos que nos unen en un todo rodeados de silencios.
Amor, mi melancólico amor, frágil figura bajo las sombras nocturnas bañada de destello de luna bronceada y pálida piel fina.
Soy tuya en un melancólico silencio, necesito un leve suspiro tuyo, la esencia de tu alma, el consuelo eterno del alma.
Melancólico silencio, que inunda los rincones de mi corazón ¡Ven! ¡Apresúrate! ¡Te estoy esperando para compartir este silencio de dos! Inunda mi imaginación y deja que una furtiva lágrima mía roce tu piel dejando un leve rocío de este amor que existe en mí.
Iníciame en el viaje hacia ti en esta noche plena y fresca y así poder compartir este melancólico silencio a tu lado, sintiéndote mío.
 ¡Acércate amor!, despierta mi alma dormida que en susurros silenciosos te busca.
Melancólico silencio, puéblalo de ecos del viento, que colme mis inquietudes al recordar tu voz, la arena será la que acaricia tu piel imaginando que son mis manos, mi rostro lo verás reflejado en tu misma mirada al mirarme en las aguas claras de los lagos…al amanecer, al sentir que en ti estoy cobijada.
Melancólico silencio, que nos reservamos, isla habitada por dos almas que se aman.
Del naufragio tristísimo en el alba de aquel callar donde se abolían ruidos, gritos rotos, píos de aves, romper de alas, quedamos solos prendidos a los restos de nuestro silencio, tú y yo, los escapados por milagro.
¡Tardar! ¡Esperar!, nos dice el ser entero, nuestro anhelo es rechazar la luz, el ruido, el mundo y aquí en nuestra penumbra sosegada y segura defendernos inmóviles, nuestro derecho a estar juntos, unidos, tendidos y abrazados amándonos en silencio, en nuestro cielo claro y luminoso donde el ansia de soñar nos lleva al afán de vivir eternamente unidos.

jueves, 11 de abril de 2013

Alegrías y pesares


Flechas en el corazón


Flechas en el corazón, son como lanzas filosas, cortas, agudas, que despacio, lentamente, se incrustan de a poco en mi pecho sintiendo inquietud, dolor y angustia. 
Flechas en el corazón, dañinas y molestas, debo arrancarlas sin apuro, de a poco, para que no arranquen ni un trozo de mi alma que busca el amor. 
Espero a Eros con sus flechas de amor, entregadas por Cupido en un momento inesperado, en un devenir del tiempo. 
Y de pronto, en un momento de mi vida, surgieron como flechas perfumadas y dardos nacarados con mieles, mis palabras en un poema de amor viajaron hasta tu alma.
Dulce estrella de la pasión, ojos de luna, corazón suave y tierno de mi locura. 
Primero fue un poema de amor, luego otro y luego otro.
Sobre las costas de tu espíritu se fueron amontonando mis versos.
Flechas en el corazón que atravesaron tu voluntad, que fue cediendo como una ciudad asediada y las venas de tus sentimientos se abrieron como flores.
Flechas en el corazón que me llevaron hasta tus brazos, la increíble recompensa de los cielos y de todos los dioses, tus párpados entornados mirando hacia el infinito en un apretado abrazo de dos que se aman, tu calmo aliento rodándome el cuello. 
Los poemas son mágicos y enamorar es cosa de magos, el amor que nos trajo Cupido entre cielos celestes, lunas llenas, mares en calma, nos colmó de felicidad, flechó nuestros corazones con la flecha de la ilusión y ésta se expandió sin control dentro de nosotros dos.
Flechas en el corazón desde mi arco de amor te busco y casi sin aliento quedo porque a tu lado no puedo estar, la distancia es inexpugnable y larga.
Pero existe la esperanza de que quizás al menos en otra vida nuestras almas se encuentren enamoradas en un tiempo tan fugaz y eterno, punto de luz para que la esperanza y la ilusión de encontrarte no se escape de mí nunca más.

El día que florecieron los naranjos


Ya florecieron los naranjos. ¡Mi vida toda es una flor abierta y perfumada! Me sonríe a mi el sol o la noche, el amor se acerca. 
¿Rueda para mí el mundo jugándose estaciones naranjos en flor, floridos vergeles?
La belleza de los naranjos vive por encima del mundo como el lucero del gran sino de amar en la gran altitud donde todo es silencio. 
El día que florecieron los naranjos, mi alma se abrió dejando atrás afanosos tropeles de anhelos y palabras truncas. 
Florecieron en las mañanas, sin deshojarse, entre hierbas temblorosas y níveos azahares. 
Fue una avalancha de luz en la ternura de mi espíritu, un instante que desangró en magia.
El día que florecieron los naranjos, nosotros, sí nosotros, amando fuimos los amantes entre suspiros que ahogaron las mareas, en vaivenes de colores iridiscentes, entre dos exóticos velos enlazados en la cumbre de la insinuación.
Nada podrá recrear el bronce tibio y dorado en las palabras entre los naranjos florecidos y las manos desbordadas de perfumes, colores, néctares sublimes que llegan al alma.
El alba se posó en la copa de los naranjos florecidos y como de un sueño me despertó, me pobló de aromas y de mariposas, perfumó mi todo y me acercó al verdor de la esperanza que el amor me traería.
Las flores, entre suspiros, fueron desprendiéndose de tanto amar, pero sus frutos fueron dando lo que necesitaba para no sentir el miedo de dar y perder.
¡Ay amor, el día que florecieron los naranjos, el agua de la acequia iba llena de sol en el vergel cantaba un ruiseñor! y tú y yo nos amamos bajo los naranjos en flor y nuestros besos fueron como sus frutos plenos de gozos y de placer. 
Sueño con mirar en tus ojos tristes flores rozagantes… del alba, el color. 
Quiero en tu sonrisa la fruta exquisita, del mar los arrullos, de un jardín, su olor…
El día que florecieron los naranjos, fui tuya por fin y te sentí cerca de mí en mares de sonrisas y ternuras sin fin.

Raíces profundas


Raíces profundas, sin temblores ni misterios, peregrinas en el tiempo de la vida, en una verdad definitiva. 
Raíces profundas, fecundas que traspasan los límites últimos de nuestro ayer, el de ayeres.
La vida que con tibios presagios sin rumbos, nos lleva sin amores verdaderos a enraizarnos en un correr para nada a un cansancio agotante y asfixiante.
Desde las raíces profundas de mi corazón, siento traspasar como dagas afiladas el dolor de no tenerte ya más a mi lado, te extraño y me hieres sin querer lastimarme.
Es tanta la fuerza que aprieta y ahoga el alma toda pero al final el valor arrecia y se alargan raíces nuevas para crear la felicidad en ti y en mí.
Amor con matices, raíces profundas, crece, camina, corre y nunca se olvida. Cautiverio de emociones verdaderas, soñadoras, amor fortalecido, recordarte sólo me queda ya que te has ido para siempre.
Raíces profundas que como puñales diamantinos se clavan, se hunden en nuestro interior, en el cuerpo, en los ojos, en el más allá, todo por un amor ingrato y falso.
Las resistimos obstinadamente en la prolongación de la felicidad oscura, procuramos encontrar suaves y cálidas raíces profundas que nos tornen a una vida luminosa y creativa.
Raíces profundas que por milagro me hacen asombrar, incrédula de que aquello tan cruento estaba en mi vida y que por fin, como por sorpresa me soltó y de prisa, desesperadamente fui a encontrar abrazos cálidos, besos jubilosos, promesas puras y verdaderas que como raíces, níveas, profundas y hondas me llevan al amor prístino al que presagio era en el existir de antes.

martes, 9 de abril de 2013

Lo que soy y lo que fui


Soñadora


Soñadora, me envuelven los sueños de amor como suave manto levísimo, buscándote, amado, sin saber donde encontrarte con miles de palabras invisibles, gritando tu nombre en el espacio infinito.
Soñadora peregrina, sobre el balcón de mi vida, veo obnubilarse la aurora por cenizas de estrellas apagadas y necesito tenerte a mi lado.
Como soñadora fiel, bañé con luz de luna mis poemas de amor, esculpidos para ti en papel por ríos de sueño, por siempre.
Soñadora, que escribe en el terciopelo de mis versos, mi amor, que la musa inspira cuando me encuentra y se irá al alba entre perladas brumas del recuerdo.
Soñadora, busco la raíz de los quebrantos para hacerlos desaparecer, para siempre y poder encontrar el amor cálido, el que me espera y entregarme al goce perfecto.
Soñadora, voy a los ayeres sin angustias desoladas, con el anhelo de evadirme por fin, de frustraciones y vivir soñando en el aire llenos de memorias, plenos de luces, de felicidades e ilusiones de afanes de amar y de ser amada.
Soñadora de tibios presagios sin rumbo, que corren tras ardores de amores, sin soledades en sus labios, en búsqueda de tu cercanía, presentida ya muy cerca.
Soñadora que vive buscando con los ojos, penetrantes, avisores, en las altas madrugadas tus vagos rasgos imprecisos, tu cuerpo fuerte, tu inventada figura, imaginando donde tú estarás. Allí en la oscura noche donde el silencio lo puebla todo.
Soñadora que muy despacio, con suspiros en eco, en lentas claridades, encuentra tu cuerpo y vamos corriendo juntos entre orillas que se llaman los días más felices.

Caminos olvidados


Caminos olvidados, senderos transitados en el ayer, no están entre los recuerdos que dieron calor a mi corazón.
La vida, vivida a pleno, nos lleva por lugares y momentos sorpresivos, penosos, pesarosos, inquietos y de amores falsos y verdaderos.
Caminos olvidados, sin cercas ni trancas, sin puertas con llaves ni candados, abiertos a la vida para sentir, amar y sufrir en momentos que se proyectan al hoy y al mañana si no los dejamos en el olvido.
Caminos olvidados, trillados, con huellas hondas y barrancos profundos que dejaron marcas en nuestro corazón pero que sensibilizaron nuestra alma para que en el Hoy sea transparente y diáfana y dé todo su amor por todos los rincones de este cercano mundo en el que vivimos con fe y esperanza.
Caminos olvidados, los vislumbro lejanos, distantes, entre curvas y vueltas perdiéndose en la nada, me han dejado experiencia y ganas de vivir a pleno.
Desde estos caminos olvidados nacieron de a poco mis primeros poemas de amor, senderos con palabras etéreas, frases dulces, letras que comenzaron a inundar mi mente para enlazarse y caer, sin darme cuenta, en papeles traídos por el tiempo.
Caminos olvidados, espejos del recuerdo, mis pasos resonaron en las aceras solitarias de la vida y se perdieron en la cinta del eco enredados entre el follaje entretejido de dolores, alegrías, amores, apurando la vida en la breve llama de la inmensidad del tiempo.
Caminos olvidados, me llevan en instantes a recuperar la azucena jubilosa de la infancia, a sentir el goce del primer beso de amor.
El ayer no fue sólo momentos de tristeza ni de cansancio de los días, ni de miedos con temores, también fue un dichoso sendero de música y de formas, de cantos y risas, de amores vividos sin sombras ni pesares.

Mi vida renace


Mi vida renace, el numen de mis poemas de amor se rompió en mil pedazos de cristales punzantes y afilados.
Su imagen destrozada y esquiva no inspirará más ni una frase ni una palabra de amor sentido y verdadero,
Iluminé con mil soles brillantes su no existente amor, sólo era un mero seductor, sin luces ni destellos.
El príncipe azul idealizado cayó lentamente al abismo del olvido, ya ni su voz, ni sus arrullos llegan en ráfagas sin tiempos de la nada.
Mi vida renace, tú el que seducías ya no existes, caíste en la profunda hondonada del pasado, con olvido.
No merecías mi amor ni mis poemas, mis palabras enternecidas por sentimientos puros y únicos, sólo te has convertido en un fantoche de marioneta, rota por el paso del tiempo.
Mi vida renace, ya no eres parte de mi vida.
¡Quiero amar al que sea verdadero y único! y que me conduzca a vivir a su lado por siempre y me acompañe a seguir la travesía de las nubes con esperanza y fe en el mañana.
Mi vida renace, es como un gran naufragio en el callar donde se termina lo que no era nosotros en nosotros y como un gran milagro me escapé de los lazos que a ti me unían.
Mi alma gritó: ¡Basta! ¡Termina el largo suplicio de pensar en ti!, defendiendo inmóvil, trágicamente quieta el derecho de buscar otro amor que no me niegue la luz del afán de vivir amándonos.
Mi memoria te borra de mis recuerdos, se van tus falsas palabras de amor, déjame volar ingrávida en esta nueva vida, sin sombras ni dudas de existencia.
Y así contemplaré, asombradamente, que mis poemas de amor, mis frases sentidas, vuelan rápido a las hojas sin que tú, el numen, aparezcas en ella.
Mi vida renace, suelta, inocente, desnuda, feliz como en un mar inmenso y ya la luz de lo gozado y lo sufrido se me revela atrás, transparente y pura ya que el vivir hasta ahora ha sido sólo trémulo presentirse jubiloso.

lunes, 8 de abril de 2013

Ausencias de amor


Amor oculto


Amor oculto, soy la desconocida, la invisible, a la que el amor escondido, sólo en su alma, entristece su corazón.
Tormento de amor, que en las cavernas del alma no lo siento mío, tan solo lejano y distante, ni su voz se escucha.
¿Dónde te has ido tú, el entrañable? ¿Dónde te puedo encontrar, libre y sin trabas? Soy en tu vida, nadie, nada, un pedacito de un extraño y dócil que desde este lado del mar te precisa y en su imaginación se cree tuya.
¡Pobre alma adolorida! Las vanas ilusiones cruzaron hondos y floridos barrancos al pie de acantilados erosionados por el viento sin poder alcanzar esa distancia inexpugnable de nubes oscuras que cubren mis tristes sentimientos de amor.
Soy un ser que perdió su equilibrio, la brisa vehemente lo lleva a lugares lejanos quebrando su felicidad anhelada y callada. 
Su espíritu lastimado se perdió y herido clama por paz y libertad.
Amor oculto, que con estremecedores sollozos y gotas de lágrimas, llora por no estar junto a ti.
El desconsuelo me inunda, penetra por mi piel y deja en mi boca un sabor amargo por no tener tus besos dulces como miel. 
Amor oculto, en un arcón deshecho por el tiempo dejo sus huellas en el polvo gris del tiempo.
Quiero ser feliz contigo a mi lado pero se que esto será imposible, quiero vivir nuestros sueños juntos, plenos de luz, sobre una playa de arena blanca, con un mar oscuro y un cielo límpido color añil.
Pero todo esto es mera ilusión, seguiré siendo la desconocida, la oculta, como mota de polvo en un arpegio de sonidos que se llevan el amor.