Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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viernes, 3 de mayo de 2013

Después de ti, todo


Después de ti, todo, eres mi rincón de sueños y de anhelos, eres mi remanso en las tempestades y estás en mi pedazo de cielo, eres mi aliento, eres mi verdad…
Contigo ya no tengo miedo ni temor a la realidad.
Después de ti, todo, mi amor está contigo en todo momento y en todo lugar, eres mi razón de ser, no navego más entre la bruma de la soledad ni entre las nubes del olvido.
Tú eres mi todo, eres cada estrella que titila en la noche oscura, eres ese rayo de luz que entra por mi ventana, eres mi respiración, eres mi ángel, eres tú mi todo.
Después de ti, todo, nos rodea el aire como una llama azul y como en el campo una esmeralda ardiente en la que ondula el vago tul de una humareda transparente.
Tú, mi todo, secas las fuentes del llanto e inundas las fuentes de mis deseos, te presiento antes de tu llegada, percibo el aroma de tu cuerpo fuerte, vigoroso, viril.
Después de ti, todo, franqueaste las puertas de mis expectativas, lograste que tocara el cielo con las manos sintiéndome plena en cuerpo y espíritu.
Eres mi todo, con sólo mirarnos nos escuchamos sin hablar, el silencio nos rodea y nos une.
En un minuto sólo el pacto se siente total, nuestra dicha se desliza por nuevos caminos, así se calma la furia de la pasión, en un instante.
¿Por qué eres mi todo? Porque en una larga noche con luna que no censura nos permitió fulgurar en el centro del Universo.
Tu voz se acerca y con ella tu esencia del amor, la percibo, tus rasgos, tus manos finas, tus besos cálidos: eres mi todo.
Después de ti, todo, no puedo olvidarte en ningún amanecer, te necesito cerca de mí, no hay soledad, ya es todo compañía y en tus brazos dejaré el cimiento de mi plasmada memoria, despertando con el trinar de los pájaros y el perfume de las caléndulas
Necesito encontrar en la inmensidad, en el silencio de mis versos tus sentimientos que me inspiran y envuelven mi vida entera.
El todo es nuestro, explosión de placer y gozo, imposible escapar  a tanta dicha.
¡Eres mi todo! 

Ansiado encuentro


Ansiado encuentro, esperado desde siempre, gozando mis anhelos en la espera con cantos en la lira y en el alma vuelos.
¡Oh ansiado encuentro! ¡Mi fragante edén! ¿Qué bien a tu bien se puede igualar?
Ansiado encuentro, en la amable brisa que besa mi frente oigo muy cerca tu sonrisa fugaz y clemente y pensando en ti tu donaire llena mi corazón.
Ansío verte, estar entre tus brazos, todo en ti es calma, suavidad, como la luz del rocío, el azul del cielo, el cantar del ave.
Ansiado encuentro porque no hay duda ya de que nosotros somos los dos llamados, posesión lenta, al fin, del paraíso.
Pero aún queriéndote encontrar el miedo me inunda, temblor en mi cuerpo, estremecimiento me recorren poco a poco y quedo inmóvil y quieta porque la felicidad se acerca, está ya cerca, me busca en su gran marcha subceleste, hollando nubes, cruzando espacios.
Ansiado encuentro, antes remotísimo, se acerca aceleradamente a una velocidad de luz de estrella y tarda todavía en llegar porque procede de más allá de las constelaciones.
Ansiado encuentro, clamo ser tuya y ya lo soy antes de tu llegada y con los ojos bien abiertos pienso, adivino, por cual lugar llegarás, tú, mi dicha.
No quiero el hueco de tu ausencia y me estremezco en un gran temblor de víspera y de alba porque vienes hacia mí y ya comienzas a desatar sin prisa mis quebrantos y mis desasosiegos.
Ansiado encuentro, contigo desaparecerán mis amarillentas pesadillas, mi cansancio, mi desencanto, mi llanto, mi tristeza.
Y en el aire, contigo iré, acompañaré a tu lado al viento en su caminar siguiendo tus pasos, escuchando tu voz a mis ansias de amarte bajo un cielo, cenizo que como testigo alumbrará nuestros cánticos de amor.
Ansiado encuentro de amor, dos almas fundidas entre caricias leves en lugares secretos donde todo es nuestro, íntimo, sólo de los dos.
¡Oh gloria de nuestro hallazgo! ¡Juntos en oleaje de pájaros al vuelo!
Desnudando los ríos a nuestro paso, movemos las selvas inefables, deshacemos el otoño de sus plumas, cubrimos con nuestro calor, inviernos cándidos.
Contigo a mi lado voy al río en busca de mi sombra, dejo mi soledad de luna fría y recojo mis ojos abandonados en la orilla del río de la vida.
Ansiado encuentro, aquí estoy, estoy esperando, expectante, asustada, dormida en mi ser desde épocas lejanas pero de pie, vacante, suelta, tensas mis fuerzas vírgenes para ti, mi amado.

Susurros

 Susurros, leves, misteriosos, acariciantes, que llegan a lo profundo de mi alma.
¿Qué trasmiten? ¿Por qué aparecieron en mi vida?
Me inspiran ansias de que estén siempre cerca aunque en mi mundo interior llegan palabras sin sentido, sí con sentimientos de amor.
Susurros, apenas audibles, sus colores brillantes iluminan mi mente, los necesito, son parte de mí, me estremecen, me acarician por dentro, me hacen cosquillas y mi corazón late más aprisa.
Murmullos sinceros que inspiran instantes de felicidad, puros y mágicos, no existe el tiempo ni la distancia.
Susurros que como bocanadas de aire diáfano penetran en mi cuerpo, se traslucen en mi piel, en mi sonrisa espontánea y única.
Son como gota a gota que caen bajo un sol radiante iluminando ampliamente y con rítmicos latidos mi corazón de agua y miel.
Musitas a mi oído como si estuvieras escondido detrás de mí, entre sombras claras y crepúsculos ardientes. Susurros encantados como temblores de alas que me buscan y se posan despacio, muy  despacio en mi espíritu.
Y entre esos balbuceos de siempre, en tiempos sorpresivos, constantes, lentos, a veces dadores de armonía, a veces  dispensadores de amores pero nunca los mismos. Me hacen estremecer entre músicas de  cascabeles y cristales como pájaros colgados, con olores inefables, frutales, a uvas cortadas o a café recién molido.
Susurros inquietos, a veces suaves, a veces calmos pero siempre con un mensaje de amor, como una caricia que me lleva a esperarlos con ansias de besos, ternuras.
Rumorean cerca de mí, me llegan como de lejos, como viento entre tallos de mimbre o entre nenúfares flotando en el agua, me cercan, me rodean, bordan en mi interior cuartetas que sólo yo podré escuchar.
Susurros dulces, ¡no se detengan! cual extrañas partituras contrapuntean en mi alma deseos inconfesables, íntimos, muy íntimos y río de felicidad cuando oigo su mágica brisa en las madrugadas albas de mis despertares ansiosos de tenerlos cerca de mí.
Son los susurros de amor que me inspiran a volcar en mi poesía todo lo que siento siempre, desde lejos, siempre desde cerca.
Líricas de respiración como notas azules en mi corazón, melodías que resbalan en mi sangre como visiones de ti que se posan en una mirada fija en la vida de dos muy nuestra. 

miércoles, 1 de mayo de 2013

Quisiera que estés presente


Amantes


Amantes, posesión lenta, al fin nuestro paraíso único, secreto, donde nos hundimos despacio, muy despacio con la satisfacción clara de nuestros deseos ocultos.
El edén nuestro está debajo de todo lo supuesto, lo supuesto, lo sabemos, es la vida y el mar y por eso desnudos, voluntarios, deseosos, vamos en busca del amor, sumergiéndonos entre besos alegres y gozosos hacia el cielo azul que nos aguarda con música de violines encantados.
Porque no hay duda, ya que nosotros somos los dos llamados, al fin, al edén.
Yo tan vaga e indecisa, antes, ahora tengo escogido cuerpo, sitio y hora. Me dices ¡voy! y soy tu destinada presa.
Amantes, cómplices de un amor prohibido, lugar incierto de encuentro que protegerá nuestro amor en silencio.
Iré hacia ti con los ojos cerrados y las puertas de mi corazón franquearán tu paso hacia lo posible hecho realidad.
Amantes, a horas inciertas, en el sosiego de los atardeceres nos amamos, bruñidos a fuego, en cuerpo y alma.
Escogida estoy ya para la hazaña del gran gozo del mundo, el amor profundo de lo no permitido entre cómplices en la noche oscura nos cobija y nos cubre… con sus velos de plata y tus caricias indómitas a mi rostro llevan el perfume de tu piel.
Amantes, somos lumbres, besos, abrazos, entrega total de nuestros cuerpos.
A veces rumores nos aproximan y a veces nos alejan, nos apagamos pero igual la luz sigue brillando quedándose con nuestros deseos  vírgenes, esperándonos otra vez.
Amantes, dos mitades fieras, dos seres en uno, enfrentados en un gran temblor, en pos de una unidad inseparable y conquistada mutuamente para ser dichosos en la lucha de darse en su gran dicha de ser.
Querido amante, ¡ven a mi lado en nuestro próximo encuentro y nos amaremos hasta el alba!

Presagio


Presagio, anuncian los tintineos de los cascabeles de bronce o de cristal que ha llegado el amor a mi vida.
¡Oh, loas de alegría y felicidad! ¡Con qué emoción sus frases hablan a mi corazón con rumores de profecías escondidas en los susurros del viento que acaricia mi piel!
Presagio de amor, resuman de nuestros cuerpos, aromas de azahares, de caléndulas que nos envuelven en nubes de algodón.
¡Con qué emoción sus tiernas y dulces palabras me llevan a un edén, el esperado!
Un alegre cantar de frescas notas, augura el despertar de un nuevo amor.
Vaticinio de lo que vendrá, se acerca con inocente ritmo, con la suspicacia de besos, brazos y mimos y todo el paisaje canta.
La luz en los renuevos y en las nubes, el viento entre las ramas, las flores húmedas de fragancias y el cristalino arroyo, anuncian la buena nueva del amor encontrado.
Presagio, la música del alba con notas misteriosas traen a mi alma fantásticos pentagramas plenos de dicha y luz por la felicidad hallada.
Mi corazón en un rítmico latir en cadencia inspirada, entre un millón de compases subyugantes y arpegios cantarines danza una melodía armoniosa y seductora.
¡El amor llegó! La predicción se cumplió.
Presagio de paz que ilumina mi alma y la del ser amado, unidos en fuertes lazos entrelazados para siempre.
Augurio, la vida nos cambia en cualquier instante, llevándonos en un alado idioma, sin palabras a un sendero de luces y ardientes deseos de fundirnos en el hoy y en el siempre.
La predicción se cumple, feliz augurio, la claridad triunfa y la calma inunda nuestras auroras, en nuestro alrededor todo canta, ríe y llora de felicidad.
Presagiemos juntos, apostemos a más: amar sin límites uno junto al otro, todo es posible…

El solitario


El solitario llama, mi corazón palpita al compás de ansias ocultas. Ideas turbadoras, da frescura a mi alma el sólo pensarlo.
Mis manos acarician sueños imaginarios que vuelan en pos de un encuentro futuro. El solitario plegó sobre este suelo, cerca de mí, por vez primera su armonioso vuelo que me invita a soñar con momentos de pasión y de ternura.
Quiero compartir todos sus instantes, no más soledades, sí espacios propios, paralelos, sinceros y transparentes.
El solitario llama como águila, señor del espacio, me busca, me llama, su grito clama en la llanura abierta.
Agita sus alas, en férvida armonía: desbordando el ambiente sacudido por sus revoloteos armoniosos haciendo brotar en mi alma deseos de estar a su lado.
El solitario llama, estoy atenta, es un ser noble, misterioso, mágico y amoroso
No lo conozco, lo espero y entre los juegos de luz del horizonte, lo atisbo y creo que aparece ya que es una necesidad de mi espíritu mirarme en sus ojos, escuchar su dulce voz, para que cada alborada se ilumine en cientos de colores enseñando a cantar a los ensueños.
El solitario llama, ¿para qué? para que esta vivencia de idilios surgidos desde una lejanía distante sea muy pronto una realidad y nuestro lenguaje secreto al oírlo sin límites aumente nuestra unión.
Su amante voz, divinamente extraña, habla a mi corazón que lo espera con ansia.
El solitario llama, no hay horas, no hay tiempo, con qué emoción sus frases me dicen ¡acá estoy!
Este idilio fluctuante nació en el instante, en el estío vibrante de colores, entre flores deshojando sus pétalos como aves que parten en su búsqueda.
¡Son sus frases las que me hacen soñar, que me acompañan siempre, me acurruco entre ellas como en un mar de estrellas, plácido y cálido!
El solitario llama, me inunda, me trasmite el saber que existe y sus frase me inspiran como clamores puros para volar en armonía con mis versos de amor.  

martes, 30 de abril de 2013

Te llevaré conmigo


Estas son las palabras


Estas son las palabras que quiero decirte y no sé si te llegan, no sé si las percibes,  te las trasmito despacito, en secreto, en murmullos dulces, en levísimas frases que necesito que escuches.
¡Te quiero! Mi corazón entristecido vibra en sólo pensar en ti y en el espacio del existir medido por la luz del alba hasta el crepúsculo que busco para sentirte cerca de mí, con las manos entrelazadas y entre emocionados versos nuestras almas se acercan.
Estas son las palabras que bajo el gran cielo azul, me hicieron temblar.
Aceleradamente aumentan mis deseos de estar a tu lado y en los encantos de la noche cuando se movilizan las brisas tiernas, entre vergeles súbitos y celestes luceros, mis palabras van hacia ti dibujando con belleza fácil tiernas palabras de amor.
Ven a mis brazos, vuelca en mí la felicidad deseada que cumpla su misión de fuego puro.
Tú y yo abrazados sin movernos, alcanzamos así los indispensables momentos felices   que dan al existir instantes inolvidables.
Estas son las palabras, las que surgieron del silencio, las que trasmito a través de estos versos, ven y búscame y bajo la luz de la luna sonreiremos a la vida impaciente para que nuestro amor nos envuelva.
Nuestras vidas surgen en el universo con todo nuestro cuerpo y se expresan con nuestros sentimientos en cada abrazo, en cada beso.
Estas son las palabras que como ideas turbadoras, como enigmas sin claves, llegan de pronto al númen ignoto y es cuando los ríos en tropel brotan y las verdes colinas ondulan.
Ten presente que te busco y ansío mirarte frente a frente, ese es mi deseo y como en un vuelo transparente que de astro en astro va con un mensaje de paz, amor y ventura, mi voz te busca con el viento, como si al borde de tu oído hablara entre ondas de ríos, clara y serena y con los susurros de tus bosques llena.
Estas son las palabras, no las olvides, en nuestras manos sensibles tiemblan la gran liberación, felicidad hallada allí en el seno del mundo pleno de ansias nuevas y arrolladoras fuerzas que nos unen para no separarnos.
¡Ven a mí! 

Tiempos para amar


Tiempos para amar, no hay instantes precisos de la vida para amar con pasión, con sentimientos puros que nos llevan al paraíso.
Amar es sentir el intercambio de dos fantasías y volar al mundo mágico de la energía intercambiada, del compartir todo, momentos vividos con autenticidad y entusiasmo.
Tiempos para amar, son todos el hoy a pleno, con manos que acarician, miradas que descansan, nombres que son canción, besos que envuelven en un tibio manto. Mi espíritu espera el amor, todo mi ser es un compás de espera.
Tiempos para amar, prendidos a los restos del silencio, tú y yo amándonos como por milagro.
¿Será tan sólo una ilusión querida? ¿Ilusión? ¡Imposible!
Vivimos juntos noches llenas de poesía, entre vientos del jardín de los recuerdos donde tú me traes las flores deshojadas que yo beso con dulzura.
Tiempos para amar, eternos, para siempre, sin olvidos, con albas transparentes vestidas de ilusión.
Amándonos, desde lejos, como nómadas del viento que transitan por la expansión del Universo.
Tú y yo juntos, en buena sintonía, las muchas necesidades de uno se compensará con las pocas necesidades del otro.
Tiempos para amar, amándonos, lejanos clarines claman su acento, firme y sereno, en el nocturno ambiente que nosotros creamos entre estrofas de perfume agreste.
Tú me inspiras en todo momento e idealizo todas tus palabras, tus cartas de amor hasta que encuentran un dulce regazo para expresarlas en palabras que conmueven y asombran.
Tiempos para amar, en fluidas luces de la noche que con desparpajo chisporrotean y nos rodean y alumbran en cielos abiertos.
 ¡Amad! ¡Amad siempre! El amor nos conduce a caminos con fervores brillantes a albas llenas de cifras candorosas.
Sonidos de laúd nos transfieren a mundos de pasión plenos de armonía y de tenue claridad y la poesía nos une en el tiempo infinito de amar.

Voz melodiosa

Voz melodiosa, única, dulce como la vida, suave que al oírla me hace estremecer el alma con cadencioso latir de olas rompientes en la orilla del amor.
Voz armoniosa, grave y serena que trasluce la fuerza que le anima a fluir como el transcurso rítmico de cada día con amor.
Tu armonía penetra en cada respiración. ¡Qué se da en cada sabor! ¡Qué se balancea en cada visión! ¡Qué canta… en cada oído! ¡Qué penetra en mis poros y llega hasta mi interior inmersa en un mar de besos!
Voz melodiosa, prometes ilusiones, fantasías, emociones en un conjunto de reacciones que aparecen y cuya explicación… no es coherente, no es racional, no es lógica, me trasmite en un palpitar reacciones con suspiros de aceptación.
¡Aquí estoy, a tu lado!
Voz melodiosa, por el aire revuela gracilmente, rozando mi frente con alas de profecía pero de pronto escucho música sensual y cálida que alegra mi ser,
Voz melodiosa, clara, exacta, transparente que lleva a tu mundo en brazos de Eros, a senderos sin fin.
oz melodiosa, plena de dicha, trasmites la sensibilidad que surgió un día donde el calor fue más intenso y una gota se hizo vapor diluyéndose en la nada.
Somos dos amantes, unidos por una voz, atentos a ser impresionados lo suficiente para ser llamados al amor.
Voz melodiosa, grácil, se desliza de sonrisa en sonrisa que genera latidos sutiles en mi corazón y entre besos y escenas de colores logramos llegar a la zona donde las palabras no llegan.
Vivimos en un edén que ofrece momentos de lujuria y pasión, sintiéndonos fuertes y plenos.
Voz melodiosa, provocas la entrega total y se trasluce la fuerza que anima, fluyendo como el transcurso suave de cada día, provocando sed de visiones de amor, querer, admirar y desear.
Este afán de mirarnos y escucharnos alimenta la llama de una entrega total.
Te siento mío, soy tuya y al mirarte siento algo inexplicable, muy fuerte, dejando a mi cuerpo deseos de volver a verte y oír tu voz melodiosa.

lunes, 29 de abril de 2013

Tu huella que mi mar se llevó


Dos voces internas


Dos voces internas, ¿cuál es su diálogo? ¿qué temática las envuelve? ¿Por qué han surgido dentro de mí, es que acaso necesito hablar y ser escuchada?
Dos voces internas que se confiesan mutuamente dentro de mi alma, los mil misterios ocultos en secretísimos rincones, muy recónditos que nadie, nunca, los descubrirá, ¿por qué sucede esto? ¿Cuál es el ritmo cadencioso de estas conversaciones íntimas?
Voces internas que su centro fulgura como el agua con fulguraciones de fragua y en los bordes casi al ras de la profundidad interna a rayas brilla la luz donde se torna la quietud y las voces desaparecen sin promesas de regreso ni de espera.
Voces internas, ¿Qué buscan? ¿A dónde me conducen? es un dúo interno que apacigua mi alma buscando lo que nunca lograré hallar, alguien que se ofreciera a escuchar mis cuitas, mis ansias, mis sueños, mis ilusiones y mis pensamientos íntimos de un corazón siempre enamorado.
Voces internas, aparecen y desaparecen sin saber por qué, en cualquier instante y me siento sola sin mi interior colmada de ellas y como ilusiones que se disuelven y evaporan como nubes, la tristeza me inunda.
Dos voces internas, ¡no me abandonen nunca!, déjenme vivir con nuestros diálogos íntimos, sin misterios ni penas, ni lágrimas prontas a desprenderse de mis grandes pupilas invisibles
Dos voces internas, prontas y sin prisas a trepar y dialogar en mi interior sin más empeño de seguir la pura idea de ascender que el alma siente…
Si mis voces internas callan y un no silencio recorre mi piel y en mi ser, en su reemplazo queda un cielo gris y nublado, una melancolía que no pronuncia el adiós…
Mis dos voces internas callaron, su canción interna de ángeles y me dejaron sin armonía mi corazón.
¡Oh, dignas voces internas de la vida misma, las que dan energía, las que brindan calor a mi corazón!
¡Vuelvan pronto! ¡Quiero escucharlas con su tinte fino, con los colores de la emoción, sin dejar silencio en un espacio lento ni nostalgia de su melancólico son…
No me abandonen, no callen, no se en qué notas musicales se esconden, estén en mi corazón siempre dándome el calor de la expresión y el palpitar de su diálogo.

Silencio del alma


Silencio del alma, en unión todas las voces se acallaron y la paz inundó mi mundo interior.
Silencio imponente, todo impregnado de calma cual un toque de oración que desciende sobre el alma y se hunde en el corazón.
Ondea entonces un canto en mi ser enamorado de dulzura y aura fresca y la risa me invade en trémulo esplendor entre el alegre cantar de nítidas notas.
Silencio del alma, la luz me inunda y estoy con mi Yo interior que con inocente ritmo despierta y me encuentra envuelta en renuevos y nubes flotando en la nada del sentir acunado.
Todo es música del alma con notas misteriosas en  un silencio de paz y de sosiego, fantásticos pentagramas de ensoñaciones dormidas que me conducen a mi interior, a rincones y vericuetos en mi alma toda, encontrando un paisaje que canta y cantando me cuenta aquellos misteriosos y subyugantes amores de los ayeres que creí olvidados.
Silencio del alma, la claridad triunfante vuelve en la nave de la nube blanca y la vida se aclara, latiendo en cadencias inspiradas en recuerdos lejanos y vividos intensamente.
Mi corazón ajusta su rítmico latir a la cadencia inspirada con un millar de notas que me subyugan y en un millón de arpegios me lleva hasta brillar con la aurora.
Silencio del alma, hasta mi corazón late en silencio vibrando con inmutable compás, temblando a veces en la noche como gotas de rocío trémulas.
Silencio del alma, me invade un perfume de paz, ternura y amor, gozan mis anhelos, se oyen a lo lejos cantos en la lira y en mi alma vuelos.
Silencio del alma, mi fragante edén, ¿qué bien a este bien se puede igualar?, creo que sólo tus besos y oír tu sonrisa fugaz y clemente podría compararse a este bien mío, de mi alma toda.
El aire se hace más puro y en ti, aún en mi silencio, te pienso como con la luz del rocío, el cantar del ave, el reír del río.
Silencio del alma, ya borró todo lo sufrido, toda la húmeda neblina del pasado, ni tristezas existen en mi luz crepuscular y opaca.
Floto en un más allá distante, sola en una nada abierta y alborozada, sin oscuros pensamientos ni obsesivas ilusiones.
Silencio del alma, desapareció el cansancio y el desencanto y a través de la niebla que es un velo, vislumbro la luz brillante del amor que me espera, todo impregnado de dulzuras tiernas y promesas de ensueños.

Zaranda


Zaranda, ritual del juego amatorio que subyace en la danza del trompo y del viento.
Zaranda que en la vida se tamiza como en lagares lo verdadero de lo no real, lo necesito por lo innecesario.
La Zaranda pule su tez, adorna sus helicoides caderas como una flor bailarina siguiendo sin cesar el ritmo planetario del orbe todo.
Es el tamiz que nos selecciona lo vano, lo útil de lo inútil, red maravillosa que en la vida todos necesitamos.
Mi Zaranda juega en equilibrio dentro de mi y me lanza a mi corazón que palpita de anhelos, luces de amores pasados y presentes que dejan sus huellas para no olvidar lo verdadero, lo único que en su desenvaine de luz, dejaron lo mejor, lo inolvidable dentro de mi.
Zaranda que todos tenemos para evitar heridas, sufrimientos, verdades falsas que sin esta criba para nuestros sentires perderíamos en el juego de la vida, el equilibrio en tan sólo un instante de nuestro existir.
La Zaranda es fiel, en su dinámica diferenciación, nos hace vibrar de emoción en cada encuentro de amor.
Este cedazo nos limpia en forma trascendente en nuestra alma, en forma continua, permanente, constante, considerada, sentida.
Zaranda que en cada ritmo e instante nos permite diferenciar lo vivido en plenitud, haciéndonos fluir sin reservas, se sabe con redes… infinitas, así se tamiza la vida entre ilusiones y esperanzas.
Zaranda, faro que nos ilumina entre gozos de lo eterno en su instancia total y nos señala en su criba de iridiscentes metales la desigual intermitencia de lo vano y superfluo.
Vivo en un ensueño de fantasías buscando siempre el amor único a la espera de que llegue un día de risas y cantos, de felicidad permanente y soberana
Zaranda, cedazo con fondo de madejas de metal que me llevan a vivir sin llantos ni dolores, ni mezquindades vanas ni en desolaciones frustrantes cernidos ya en su tamiz de cristal desgajando la dicha no verdadera que florece sin darnos cuenta.
En momentos de inseguridades acudo a mi zaranda para que mi alma como un ave inmortal de alas seguras en apacible calma encuentre la paz y el amor esperado.

sábado, 27 de abril de 2013

La Plaza del Amor


Esencia de vida


Esencia del alma, déjame vivir tus días beber de tu sonrisa, soñar que sueñas conmigo…
Bésame y que espere la vida. Saber de tu existir le da paz a mi alma.
Esencia de vida, porque no hay duda en nuestro espíritu de que nosotros somos los dos llamados posesión lenta, al fin del paraíso.
Nuestras almas juntas suenan como orquestas con música de mares y solos de estruendosas cataratas, millares de alegres notas de clavicordios y violines.
Esencia de vida, existencia del amor en este tiempo vivido, nuestro, muy nuestro, la felicidad está ya cerca y desde los cielos se la oirá en su gran marcha subceleste, hollando nubes y encontrándonos.
Esencia de vida, entidad de dichas y alegrías y al sentirla venir el alma tiembla de gozo y de placer y se oye a lo lejos muy lejos, el diapasón de la tormenta que ruge y la brisa que suspira.
Esencia de vida, cualidad de amar desde el alma toda y es a ti a quien amo, el del espíritu fuerte y caricia tiernas, el que me inspira la policorde rima, los versos que se ajustan al trueno y a la calma.
Esencia de vida, me conduces con tu cualidad suprema a cantar y danzar sin razón aparente, canto incesantemente mi musical portento, ya que convertiste con tu amor en lira mi corazón.
Fluidas vidas las nuestras que se expresan con todo el cuerpo y espíritu, las que se expresan en sentidos sin arrepentimientos.
Esencia de vida, inherente al amor que nos envuelve y despierta nuestra alegría, estamos atentos a ser impresionados, lo suficiente para hacer amados llenando el silencio de la noche, envolviéndonos en el aroma de los jazmines, las rosas, los azahares.
Esencia de vida, esperamos de que llegue un día de quietud permanente y soberana para encontrarnos entre ensueños palpitantes en un inmortal mañana. Mi corazón se aferra a la felicidad, como a la tierra rota por el arado la simiente.
Esencia de vida, nos sentimos íntimos cual si fuéramos uno, íntimos, peregrinos de humanidad, he intuimos los efluvios del amor, de esos que dan la vitalidad, la fuerza, la ternura y la pasión.

Eclosión de amor


Eclosión de amor, comienzo de una sensación de ser dos seres unidos por lazos estrechos y entretejidos de recuerdos.
Manifestación del amor que hace que el silencio puede ser como un fuego o templo de luces.
Eclosión de amor que hace que tejamos la vida entre nuestro diálogo de miradas atentas, sorprendidas, milagrosas, sorpresivas, consuelos y bálsamos de nuestras almas que nos unen en una alianza continua, permanente, constante y sentida.
Eclosión de amor, dices que te miras en mis ojos, que vives enamorado de ellos, que te roban la ternura más profunda y son dueños de todas tus pasiones.
¡Nacimiento de amor! Vivir juntos el hasta expresado trémulo y jubiloso de promesas unidas ya que la vida es la sorpresa en que nos suelta desnudos, inocentes, como en un mar inmenso.
Eclosión de amor, me quieres porque me convertí sólo para ti en esa primera de cuentos de hadas que todo lo llenó con su magia atrapando tu corazón y a la vez haciéndolo libre.
Eres una aparición de amor, sólo tú haces de mi memoria una viajera fascinada, un fuego incesante.
No quiero palabras mutiladas, sí como rumores de amor en noches de espera, cantando sin tristezas ni penas.
Soy la viajera con el corazón pleno de amor y la sombra de tu sombra.
Eclosión de amor, las gotas que caen, el viento que sopla, los días que pasan, los minutos que mueren en el umbral del tiempo, las noches y el sol, la vida…todo, todo cuanto pasa me recuerda a ti.
A la voz de tu alma y las lágrimas de mi piel, al silencio de tus ojos y al poder de mis palabras de amor todo nos lleva a la manifestación del amor.
¿Cómo no pensaste?, ¿no extrañarte?, no buscarte, eclosión de amor profundo y puro, te necesito a mi lado, mi vida es un caos profundo de las mañanas que nunca van a llegar junto a ti.
Y la fuente taciturna de los besos que serán profundos aún sin tu presencia.
Hoy estás aquí, en mí, en lo que aún no soy, en lo que no he podido ser y en lo que no seré jamás. Estás aquí sin estar a mi lado, junto a mi, sólo recuerdo tu voz en mi alma, búscame y ampárame bajo tus brazos.

Viajera incansable


Viajera incansable, fascinada por el ir y venir buscando revelaciones de otras vidas y lugares bajo luces indefectibles.
Pasajera de la vida que con fuerza y voluntad avanza sin tropiezos en pos de lo anhelado, lo indescifrable, lo desconocido.
Viajera incansable que busca un solo camino, ese que hay que abrirse con el alma y las manos, sin ceder un ápice y seguir adelante en pos el amor.
Vivir infatigablemente con su morral a cuestas, día a día, noche a noche, sin que las manos colmadas impacientes tiemblen. ¡Qué liberación!
¡Qué felicidad! Felicidad hallada a través del mundo, en el seno de la naturaleza toda, flotando entre mensajes y cartas de amor recibidas con el placer de que alguien piensa en mi existir.
Pasajera incansable, que con fuerza arrolladora va cumpliendo su meta, su misión de fuego puro, buscando ser feliz cada día del despertar en esta vida de luz y amando a todo lo que encuentra a su paso.
Viajera incansable, mi destino es volar como pájaro, abriendo surcos en el cielo desesperadamente, para vivir resistiendo al dolor, a la heridas, buscando con tesón la verdad y el verdadero amor.
Como una arrolladora fuerza su mente viaja con ella y sus palabras en nuevas formas cada día buscan un orbe nuevo, pleno de alegrías y felicidades.
¿A dónde te diriges viajera incansable?
¿Qué es lo que pretendes alcanzar? ¿Será quizás la luz de la luna en sus crecientes o menguantes o los océanos plácidos o estremecedores? Buscas el amor, el que protege, el que ampara, el que con cariño y dulzura hace latir tu corazón con latidos acompasados.
Viajera incansable ando por el mundo real y el mágico sin que mis pies tengan el más mínimo contacto con la realidad del suelo y sus caminos. Vivo la alegría fabulosa de ir por el aire y el sol me daría triunfales signos de libertad. ¡Amar hasta el más allá no entre piedras ásperas ni suelos desérticos! ¡Ni guijarros punzantes! ¡Amar en libertad!

viernes, 26 de abril de 2013

Raíces profundas


Oscura noche


Oscura noche, toda llena de presagios, de misterios, de confusiones con temores, sin protección ni amparos.
Envuelta en el manto azul oscuro de la noche me siento perdida, indefensa, sola sin soledades.
Oscura noche que me lleva a meditar, uniéndose mi cuerpo y mi espíritu.
La luz se marchó, hay trasluces lejanos en la tiniebla, claridades en secreto y sólo pienso en ti, buscándote entre susurros de estrella a estrella.
Oscura noche, guíame hacia él, que se ilumine las sombras en pruebas de luz, como mágico conjuro, que no pierda mi camino que me acerque al presente sin torpes barreras y mis brazos lo cerquen con ternura y amor.
Oscura noche, por río abajo, condúceme a mi amado amante para hacerle llegar mis nuevos alfabetos, mis palabras desprendidas, meciéndose en el aire.
Al escribirlas en penumbras y sombras la noche me inspira y un hálito que brota del frescor de los cielos calma mis ansias en una noche lánguida.
En secreto nadie me veía, ni yo en derredor, sin otra luz ni guía si no simplemente la que en el corazón ardía.
¡Oh, oscura noche que me guiaste! ¡Oh, oscura noche, amable más que la alborada! ¡Oh, oscura noche que juntaste amada con amado, amada en el amor, transformada en un lecho de azucenas que se había olvidado!
De las largas dulzuras del minuto: doy tiempo al tiempo y en la oscura noche a la orilla del río y de su calma quieta contemplo la visión de lo que está adelante: el infinito horizonte donde la sombra de la niebla se hizo más densa.
Oscura noche, no distinguían los ojos el cielo de la tierra y los relámpagos brillaban a lo lejos en un viaje nocturno cuajado de luces.
Oscura noche que acoge nuestro amor y nos hallamos con las manos, buscándonos a tientas, con los gritos clamando, con las bocas que el vació besaban y sin rozarnos en la negrura negra del espacio que nos rodeaba, sólo el amor se percibía a través del contacto del aire que nos unía.
Oscura noche, llévame hacia el que busco y deseo encontrar, viviendo hacia ese dónde, queriéndole, por doquier. 

Juego de palabras


Juego de palabras, arremolinadas, colmadas de gracias, entremezcladas de ensueños, mi mente las atesora.
Sus sonidos cristalinos y sus policromas luces se enhebran una a una formando cadenas de frases, versos hilvanados con agujas de cristal.
De dos a tres, a la nada, juegan en mi mundo interior que se abre como una ventana al mar, llevándome al mundo de la felicidad.
Juego de palabras, surgen sin saber por qué. a veces de a una, otras veces apiñadas como semillas en un granero y de a poco las desgrano buscando un sentido al orden en que deben volcarse en  el papel.
Palabras insólitas aparecen sin saber por qué, como una urgente necesidad de lanzarse desde lo hondo al papel en blanco que las está esperando con ansiedad y anhelo.
¿Ahora, cuál vendrá? ¿La que inspira amor? ¿La que hace susurrar? ¿La que nos lleva a recuerdo lejanos?
¡Ay!, las páginas en blanco tiemblan de emoción al sentirlas llegar, suavemente, sin prisa, llenas de pasión.
Juego de palabras, las busco, a veces están durmiendo en praderas de papel, sobre la grama desnuda de las letras de los libros ya leídos que giran en círculos con movimientos lentos en mi mente que las siente saltar, jugar, en movimientos leves de armonía y misterio.
Juego de palabras, que construyen lo inmenso que está escondido, sin exigir promesas, sólo revolotear volando hasta llegar al lugar deseado: las hojas y plumas que las esperan para crear guiones de vida, versos o monosílabos.
Juego de palabras, en volandas se alzan, se yerguen en equilibrios estremecidos, en escenarios por ellas creados donde todo lo mágico, misterioso, velado, donde el juego en puro silencio y expresión de júbilo, de alegría, se entremezclan en frases breves que se agolpan en mi mente estremecidas.
Juego de palabras, sin esta maravilla que surge sin querer, ni pedir, la felicidad me inunda. ¡Cuán bellas son las palabras al verlas jugar con el viento! ¡Qué llenas de sentido y poesía!
Palabras que traen un canto en danzas y sonetos porque nacieron en la rítmica palpitación del Universo.
Juego de palabras, nacen del canto profundo, de la inocencia,  creando los poemas de amor esperados con luces reveladoras de un mundo interior puro y diáfano.
Intactas y puras, gozan la virginal delicia de no haber sido vistas por ningún mirar hasta que llegan como por descuido a las hojas que las esperaban con afán para enamorar y ser amadas.

Pájaros del sueño


Pájaros del sueño, soy feliz en un trino tembloroso de pájaro que me lleva sin desamparos ni subterfugios a mis sueños de un mundo no perdido, pleno de cantos y aleluyas.
Pájaros del sueño, su trinar hace vibrar mi alma, su vuelo ingrávido revolotea en el aire alegre, osado, haciendo renacer la vida, clamando amor, amor a manos llenas y temblando de emoción a alas tendidas, reclamando un sitio para reposar y anidar; amor de ojos, de bocas, de manos, de alas y de vuelos.
Pájaros del sueño que me hacen enfrentar el amor y la esperanza, la luz en la oscuridad, las promesas y la realidad, la naturaleza y la vida.
Trinos en somnolencias de despertares como sonajeros de cristal colgados por doquier o campanas vibrantes que sonaban sin parar.
Pájaros del sueño, cometas de todos los colores, golondrinas azules que hacen pensar en nuestro amor, gorriones volando llevando nuestras buenas nuevas a lugares recónditos y gaviotas flotando en el plácido regazo de las aguas celestes anunciando el amor esperado.
Pájaros del sueño, soy feliz con ellos, en el aire dejándome en los brazos de mi amado, volar donde ellos vuelen, a sus rumbos, sin claves, sin signos, sin titubeos, mejores que mis pasos.
Pájaros del sueño, no me abandonan, inundan mi vida toda, me ciñen, me arrebatan, sin sentir casi, ni un roce, ni un toque, ni una pluma fina, delicada que bese mis manos, pero el aire diáfano lleva a mi alma a horizontes lejanos donde tú y yo nos encontramos.
Pájaros del sueño, colman todo el aire, son cantos y trinos que llevan a ensoñaciones felices y susurran en el espacio lo lentamente esperado, porque aún están humeantes los sueños prometidos.
Pájaros del sueño, en mis manos los acuno y no las cierro porque tanto tiempo han estado a mi lado que a otros mundo me llevan.
Sus alas me envuelven sin cesar llevándome a ti, amor en suelos que con infinita paciencia yo te busco en susurros ondulantes para acariciarte entre sonidos y silencios.

jueves, 25 de abril de 2013

Volver a ti


Mi vida sin ti


Mi vida sin ti ya no tendría sentido, sin tu existencia que me inunda raudamente todos los momentos de mi mente inquieta.
Sin mis frases de noble sentir, mis cláusulas marmóreas, blancas y sin cuerpo, pasarían lentas y leves dentro de mí, sin llegar a las páginas de colores que cambiarían apergaminándose y terminando en leve y suave polvo de la nada.
Poesía, mi vida sin ti no tendría mágicos alfabetos en hojas sin tacha ni rasgos de cristal en monosílabos brillantes que se clavarían en lo hondo de mi alma.
Mi vida sin ti, sería no existir, que mis manos no llegaran al papel y la horas pasaran lentas, pausadas, débiles, tristes, sin sentir las vibraciones de componer con celestes temas de amor, odas lejanas.
Poemas de amor no escritos, guardados en el fondo del alma, en huecos invisibles donde se esconden y huyen, ahogan mi confusa mente en órdagos de pensamientos oscuros y tristes.
Mi vida sin ti, sin la escritura de letras, abecedarios vírgenes, la que llega y sin tocar el papel, ya se fue rápido, indescifrable, la que con plumas veloces sobre otras precipitadas borra, apenas escribieron en mi página en blanco, breves y sentidas palabras de amor.
Parecen escritas por otras alas, lo esbozado por  mirlos, las palomas lo arrebatan.
Poesía amada, no podría vivirla, imposible sería dejar en blanco las hojas de la mañana, pluma tras pluma hasta llegar la oscura noche que hace temblar mi corazón.
Poesía amada, ¿Cómo, de qué manera, vivir sin los poemas, sin sentir su aroma, su pureza guardada, sus bosquejadas formas indefinidas, lo no escrito, lo callado?
Quiero seguir contigo, mi verso abierto paraíso, luz de mi alma, pureza de mi mundo, amor de mis cielos, encantos de mis sueños, consuelos de dolores y de heridas no sanadas.
Poesía amada, viviría en un simulacro de no verdades ni sentimientos de amor que me llevaran al mundo encantado del más allá.