Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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viernes, 17 de mayo de 2013

Contigo soy feliz


Contigo soy feliz
(sueño día y noche con estar a tu lado y en mi duermevela busco tu alma clara y abierta por caminos anchos y altos muros para guardarlo, escondida sólo para mí).
Mi felicidad es estar a tu lado.
Contigo soy feliz
(siempre me pregunto dónde estás, si tú no estás ausente te siento conmigo, veo tu cuerpo alto que se termina voz como en humo la llama, en el aire impalpable).
Mi felicidad es estar a tu lado.
Contigo soy feliz
(me inspiras tropeles de versos que abren las alas y vuelan levantando un tembloroso remolino de cadencias que nacen de mi amor por ti, son frases nobles, cláusulas marmóreas, blancas que lentas pasan al pensar en ti).
Mi felicidad es estar a tu lado.
Contigo soy feliz
(el silencio nos une, el hondo que nos hace llegar a lo profundo en nuestras almas quebrando surtidores delicados, en la tierra de lluvia recién mojada llamándonos con su húmeda voz desde un mundo muy remoto a otro mundo muy lejano siempre unidos).
Mi felicidad es estar a tu lado.
Contigo soy feliz
(cada amanecer flores acaban en rimas, versos que empezaron tallos hasta el jardín más quedo va floreciendo por el amor insólito que acomete por los altos riscos azules del aire).
Mi felicidad es estar a tu lado.
Contigo soy feliz
(te siento tan cierto y mío, seguro que hoy, que aquí, que tu evidencia es el filo con que me hiere tu abrazo, se gastarán tus caricias en días y noches blandas y poco a poco te voy queriendo más, amor, no quiero que te vuelvas recuerdo, sombra esquiva entre mis brazos).
Mi felicidad es estar a tu lado.
Contigo soy feliz
(en nuestro lenguaje sutil cuando los cristales duplican el blanco disco de marfil de la luna, nos unimos y nuestras voces tiemblan plenas de ansiedad y muchas veces, misteriosas frases de amor vuelan como visiones que se ocultan al llegar la aurora).
Mi felicidad es estar a tu lado.
Contigo soy feliz
(sin querer, te quiero, el estar juntos… tiene saber a poco, siempre que estoy a tu lado cada día quiero más de ti, eres mi silencio azul en las etéreas alas que descienden por diáfanas escalas a las aguas turbulentas y profundas que inundan nuestras almas).
Mi felicidad es estar a tu lado.
Contigo soy feliz
(nuestro paso armonioso nos lleva en plena noche por el campo abierto. Los astros nos observan con tenue empeño y las lomas echadas de bruces nos miran en silencio).
Juntos somos uno, aspiramos la calma que nos une, con perfume a trébol mientras se alborozan todos nuestros recuerdos de nuestra vida juntos y la luz nos ilumina de puntillas, en el alba lanzándonos a las nubes para amarnos siempre como voces.

Mar de lágrimas


Mar de lágrimas, inunda mi rostro frío colmado de sal, tristeza infinita que se arraiga en mi alma porque tú no estás a mi lado.
¿Cuál es la razón de llorarte tanto amor?
La desazón de mi espíritu me lleva a llorar a orillas del mar en noches serenas y cálidas.
 Y lloré un río de lágrimas hasta quedar exhausta y sin sollozos.
Mis heridas y dolor se han ido ya con las lágrimas, me siento vacía esperando el mañana que me traerá un nuevo amor verdadero pleno de cariño y ternura.
Mar de lágrimas, en mi corazón todo lo que existe ahora es sólo el dolor del duelo basado en la nostalgia de un amor pasado como humo en el viento por el amor perdido.
Mar de lágrimas que como gotas de sangre migran a mi corazón fluyendo a través de la ventana del alma con mis rotas emociones.
Son sollozos de un sueño de un amor perdido y que nunca pude encontrar en una búsqueda eterna de ti, mi amado, mi pasión única.
Mar de lágrimas, mensajes silenciosos de esta vida, columpiándose en un dulce retraso de un morir que no perdona.
El destino se estremece en la punta de una rama cuando al pesar de la gota hace inclinarse a la hoja ya casi rendida.
Mar de lágrimas en un puro silencio se deslizan suavemente con su gran menuda carga, de tanto y tanto cristal celeste, de gotitas de dolor y aflicción.
Mas no me doblego, no me rindo, me yergo y me alzo entre luces de diamantes en volandas me voy en búsqueda del amor soñado.
Morir, vivir, equilibrio estremecido, son pausas entre vida y muerte creando en mi entorno hondas de calma.
Tantas lágrimas perdidas, tantas huellas en mi piel, ya no rompes mi silencio, nada es igual que ayer.
Mar de lágrimas no puedo permitir que el mundo gire en el recuerdo, puedo desafiar la oscuridad y vivir entregando mi corazón roto a quien no cree en el amor.
Volveré a pensar en el sueño que por ti abandoné, en un renovar de alegrías y gozos mi vida se tornará feliz y placentera entre soplos de aires cálidos en torno a ondas de calma.
Mar de lágrimas entre brisas frescas, el alma siente que pasa por ella algo nuevo, es el sendero a un nuevo cauce con un gozo nunca sentido, un verdor, una alegría, unas estrellas y un río que me lleva a un nuevo mundo de amor. 

En armonía con el viento


En armonía con el viento, susurrante, fragante, cálido, entre vergeles escondidos de diversos aromas me envuelve y me iza haciéndome volar a mundos desconocidos.
Por el alba aparece despacio, en sigilo como un respiro en su delicioso siglo de olores de rosa en los pensiles del tiempo.
Me trae desde mi ayer aromas de desolvidos de campiñas florecidas, de desiertos áridos, de playas extensas con granos de arena que se filtran entre mis dedos.
En armonía con el viento me hace volar hasta lugares lejanos, me arrebata mi melancolía y sacudiéndome toda mi cuerpo vibra y late a su compás.
¡Cuántos trinos!, ¡cuántos cantos!, entre márgenes verdes que se mueven al unísono, el río viaja entre frondas verdes.
En armonía con el viento soy una mujer poeta que entre sus vaivenes odas compone de celestes temas pero con sus ráfagas rápidas precipitadamente borra apenas las escribo con plumas veloces para que no se vayan a su través a recorrer el mundo.
En las invernales noches, sopla con fuerza haciendo que las pálidas horas pasen hasta los días descoloridos de nubes pardas y de hojas secas.
En armonía con el viento sintiendo pasar los nubarrones tristes con lloviznas, me acurruco en mi lecho viendo pasar hojarascas amarillentas y bajo el pampero que las empuja van arrastrándose tristes y yertas.
Con los ramajes sin esmeralda dedos fantásticos que el viento quiebra los viejos árboles que tiemblan y se resquebrajan.
En armonía con el viento, la primavera sopla la brisa suave que conmueve mi corazón en el aura ahora fresca y matinal.
Vuelan los ritmos otra vez en aromas entre cantos que tañen las ondas de plata del agua quieta del lago y el viento llega a mi alma buscando poemas que quiere llevar lejos, al mundo entero enamorado de la vida.
Con inocente ritmo todo el paisaje canta y este vagabundo viento entre el follaje hace revivir amores pasados y del hoy.
En armonía con el viento, en una ardiente orquesta en un alado vuelo de poemas, canta la aurora y mi corazón en su rítmico con cadencia inspirada en un millón de notas me subyuga por el amor que por ti siento.

jueves, 16 de mayo de 2013

Sólo tú


Fantasmas de duda


Fantasmas de duda.
¿Por qué me atormentan con inquietudes insanas las dudas de que tu amor por mí no sea cierto?
Fantasmas de duda.
¿Cuál es la razón que sólo pienso en que no te voy a perder en lo venidero dejando mi corazón desgarrado y sin el caudal de dicha que aún lo inunda?
Fantasmas de duda.
¿A qué darle palabras a poemas de amor si tú no los lees, no ves lo que se ve, aún el poema está aquí completo para ti?
Fantasmas de duda.
¿Cómo no recuerdas todo nuestro amor que empezó en auroras cenitales ya que yo siento que en un víspero terminará pronto?
Fantasmas de duda.
¿Por qué siento que el futuro es distancia y qué poco a poco pierdo lo venidero ya no más ser es estar siendo los dos amándonos?
Fantasmas de duda.
¿Cómo evitar soñar con las promesas de ver en mi luna sus estrellas hechas de puras letras y de eternas escenas de amor?
Fantasmas de duda.
¿Por qué me someto a esta soledad con penas dibujando un mundo que no existe, un imposible espacio de reflejos, con el amor que anda sobre la lluvia o congela el sol para renacer de nuevo?
Fantasmas de duda.
¿Cómo decirte que mis mañanas están trémulas de voces que cantan el amor hacia ti, pero tú no respondes te has ido tendido en el río hacia otro lares?
Fantasmas de duda.
¿Cuál es la fuente del amor verdadero, la del agua quieta plena de verdades, sin prejuicios ni traiciones y sin huidas?
Fantasmas de duda.
¿Cómo llegar hasta ti, desnuda y pura, sin ansias, con mis miradas de amor y tú me recibas en tus brazos, feliz de tenerme sin preguntas con tan sólo silencios?
La duda, la indecisión, el no entendimiento, nos conducen a senderos oscuros y olvidados, pero permitiendo que la felicidad nos inunde en calma y por momentos, gozando y cantando el amor a la vida. 

Alba de amor


Alba de amor, la noche cuajada de estrellas envió desde todos sus astros la más pura armonía de reflejos como ofrenda nupcial a mi tálamo.
¡Cómo suena en mi alma la clara vibración pasional de mi amado, que se abrió todo en círculos inmensos donde anduvo mi amor de su brazo!
Alba de amor, la luz áurea va inundando nuestras almas y cuerpos, la ternura de todos los surcos se ha quedado enredada en mis pasos y los dulces instantes vividos siguen tenues en mi alma soñando.
La emoción que brotó de nuestras vidas ha tornado la ruta del alba y ahora vuela por todos los prados.
Ya la noche se fue, queda el velo que al recuerdo se enlaza apretado y nos mira en estrellas dormidas desde el cielo en nosotros rondando.
Alba de amor, ya la noche se fue y las nuevas emociones del alba se han atado.
Todo sabe a canciones y frutos.
Se ha quedado tu vida en mi vida como el alba se queda en los campos y hay mil pájaros vivos en mi alma de esta noche de amor entre cantos.
Quisiera guardar en secreto esta noche larga pero mi alma no puede alcanzar el silencio del poema sin palabras y saltan y juguetean entre mis labios los versos de amor como vibraciones íntimas.
Alba de amor, vivimos una noche colmada de sueños, lo saben nuestras almas más allá de las islas y más allá del sol.
El trópico, en sandalias de luz, prestó las alas y tu sueño y mi sueño se encendieron juntos.
Esta noche se ha ido, casi aurora, casi ronda de luna entre montañas, como una sensación de golondrinas al picar su ilusión en una rama.
Alba de amor, noche rasgada con claridades de esencias altas circundadas de emociones intensas y me surgen canciones con palabras y en mi pulso laten mis poemas andando trémula por los astros como si yo no fuese por la tierra.
Alba de amor, que noche de hojas suaves y de sombras, palpitante de aromas y gozos con cántico de vientos entre embelesos de luces mágicas.
Noche larga con cantares dulces y poemas, frases, prosas de amor que cruzan y se van a lo lejos a horizontes lejanos, vibrando con su eco las palabras temblorosas y ávidas que tú, mi amado, no me dejes ir de tu lado y me tengas abrazada como una cadena de flores perfumadas.

No me digas no


No me digas no.
(necesito sentirte a mi lado, desde allá muy lejos, la música mágica de los violines dibujan prodigios en el aire al sentirte llegar).
Quiéreme.
No me digas no.
(el tiempo es río que huye y perdida me siento al no estar entre tus brazos, desde que te fuiste mi alma está triste).
Quiéreme.
No me digas no.
(en claridades de luna y brizas de jardín elevo tu nombre por aires en vuelos y en oraciones dulces y melancólicas que antes no sabía brotan cada día de mi corazón enamorado palabras de amor).
Quiéreme.
No me digas no.
(en el fulgor de la alborada mis sueños susurran pensamientos invocándote siempre, quiero tenerte en mis mañanas como no te tuve en mis ayeres).
Quiéreme.
No me digas no.
(ven en mis noches de soledad, no me abandones, en silencio avanza pálido el dolor por no tenerte y ante él la esperanza deshoja una flor).
Quiéreme.
No me digas no.
(mis suspiros necesitan estar contigo, abrazada a ti, inmóvil, sólo mi profunda respiración moja el claro cristal de la quietud que nos une en un imperceptible chal de espuma).
Quiéreme.
No me digas no.
(mi alama clama por ti, ondea mi canto pleno de dulzuras y sueños y mis prosas, mis versos, parece que llegan de la azul inmensidad)
Quiéreme.
No me digas no.
(te busco y no logro hallarte, te siento en horizontes lejanos, pero te aguardo ya que presiento que el coro de las hadas del bosque te traerán a mí, porque ellas encuentran lo que nunca se logra hallar).
Quiéreme.
No me digas no.
(percibo la sombra de la ilusión y la sed de lo imposible como una braza llena de fiebres locas mi corazón atormentado y deseoso de gozo y placer).
Quiéreme.
No me digas no.
(riamos juntos en trémulos esplendores de amor, ven a mí y las liras de cristal sonoro tañarán las ondas de plata de las aguas quietas y volarán entre ritmos los aromas de dos almas que se aman).
Quiéreme.
No me digas no.
(tú eres y serás mi inspiración de mis poemas, de mis versos, de mis prosas, porque sólo tú llenas de armonías el viento y ardes como llama brillante en mi alma).
Quiéreme.
No me digas no.
Juntos viviremos amaneceres brillantes entre alegres cantares de frescas notas y en fantásticos pentagramas, plenos de dicha y luz crearemos nuestro nido entre un pasaje que canta y cantando nos cuenta sus misterios en un alado idioma sin palabras.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Pesares del ayer


Renacer cada día

 
Renacer cada día, en un amor de éxtasis en noches encantadas sintiendo el mágico sentir de la vida donde el tiempo se escurre entre mis dedos.
Quiero sentir contigo las tormentas triunfales incorporándonos hasta los truenos y columpiándonos de sus hilos dorados.
Renacer cada día, ofreciendo mis más íntimos madrigales de amor a ti mi amado y llevándote por los misteriosos laberintos de mis sentimientos.
Mi tiempo de canto versado ha de seguir, entre mis prosas he guarnecido de auroras mi soledad, levantando mi voz con cuerdas de resonancia en mis manos.
Renacer cada día, evocando odas y caminando por líneas de pasión entre mayúsculas de libertad.
Amo la naturaleza junto a ti, buscando su calor la solitaria gota de rocío en el pétalo de una perfumada flor, y al fondo de los profundos océanos astrales en pos de la potente luz que exigen nuestros espíritus abrigando ilusiones en las noches de euforia plasmando los sueños en hojas sueltas, flotantes, que el viento agita y te las lleva a tus manos.
Renacer cada día en poemas que envueltos en su crisálida aspirante al vuelo, en su gozoso existir nos une entre frases de amor que van brotando florecidas.
Renacer cada día contigo a mi lado, tú estás en cada espacio de mi esencia.
Si respiro tus sueños despierto en tus pensamientos.
Soy la que ya no vive si no estás tú a su lado.
El amor surge en cada amanecer espera renacer cada día llenando mi alma de amor.
En cada palabra, en cada frase de amor, expreso lo que siento en mis horas solitarias en las que no dejo de pensarte.
Clamo por ti mi amado amante, tú eres la luz de mi esperanza y tú mirar me enciende y me arrebata.
Renacer cada día, evoco tu presencia y mi alma ansiosa en melodías te envía como mensajes letras de amor por todo lo que por ti siento, brotan entre suspiros nostálgicos donde se esconden las prosas que tú inspiraste, mi numen, el único y verdadero en mi vida.
Renacer cada día, sin rendirnos jamás y en volandas en un equilibrio estremecido, en un puro silencio  nuestro existir en una gran pausa entre vida y muerte es la gran fascinación que crea el escenario de un gran amor.
¡Qué mágico milagro de nuestro destino que nos estremece en este vivir gozoso!

Soneto de la Luna


Soneto de la Luna, desciende serena la luna llena con su luz nívea y brillante.
Blanca y silenciosa, espectral y hermosa, en las nubes vuela, en el río riela, en las cunas vela.
Dilata el paisaje y un temblor de encaje pone en el follaje.
Astro sin ventura, antorcha incierta, manto que envuelve a los enamorados, es oración y llanto.
Soneto de la Luna, balada de amor y canto, copla que devana hilos de plata, reflejada en el mar como un espejo encantado.
Luz que el cielo envía como poesía de la noche fría.
Luz toda dolor para ser toda amor, sueñan bajo su blanco candor los que aman y añoran.
Fiel acompañante de seres solitarios que en ella se cobijan en la nocturna soledad secreta.
Soneto de la Luna, las estrellas, tus fieles compañeras danzan bajo tu luz brillante con pasos y giros armoniosos e inquietos comunicándose en lenguaje sutil cuando los cristales fugaces duplican el blanco disco de marfil.
La luna es una nota errante que se extravió en un cantar sonoro y plácido como una piedra que cae en un estanque en calma y que trasmite un oleaje hasta la orilla.
Mi corazón se agita ante tanta belleza, las estrellas titilan cruzando el éter entre la luna llena y sus compañeros astros del universo, la admiran, la acompañan, la disfrutan por su belleza incomparable.
A su lado cabalgan los cometas con sus luces multicolores contemplándola en su veloz pasaje.
Soneto de la Luna, corazones querubines, saltarines e inquietos la rodean y la admiran como en un intangible ensueño que los lleva por un paisaje inconocible, paisaje dulce.
Serafines y ángeles la custodian para que jamás deje de brillar.
Soneto de la Luna, admirable y tenue, nos ilumina siempre la misma y diferente, maravillosa de belleza, renovada constantemente.
Luz de la noche, de pie en el umbral de la aurora, bajo la celeste amplitud, eres el hada protectora de los amores amantes que se cobijan a tu paso.
La luna luminosa alumbra los corazones que la esperan ansiosos en su dulce aparecer, ¡no te vayas todavía! eres un himno que todo ennoblece, todas las noches te busco y contigo el firmamento resplandece bajo la tierra cubierta con tu luz.
Soneto de la Luna, eres un canto que desborda cielos y tierra, eres inspiración del artista con toda la potencia de tu armonía ¡todas las noches te admiramos, maestra del arte!

Furia ciega


Furia ciega, forjada en un instante de dolor, al ser herida en mis sentimientos y de pronto se juntaron en una cadena total las emociones que lastiman y hacen llorar al alma entera dejando cicatrices que, quizás, no puedan desaparecer.
Furia ciega, el ser en el que yo creía, el amado, no era transparente ni diáfano, sólo jugaba con mi amor y con rabia y violencia como un viento alocado o un huracán tempestuoso mi alma se transformó en una roca, en un suelo impenetrable, incapaz de volver a anhelar sentimientos puros.
Furia ciega, mis labios herméticos ya no claman por ti, arrebataste mi vida, con saña ciega, dejándome en un derrumbe total, entre sombras y oscuridades, sin más preguntas y deseando olvido.
Mi ira desaparecerá por tierra firme, con ciencia de equilibrista y piruetas suspendidas, sin peligros, tendida al borde del abismo, sin caer, esperando quien cure mis heridas.
Mi alma en pedazos, lentamente vuelve a unirse en una sola, la mía y se anima a continuar soñando, esperando el amor sano, verdadero y total, tierno como tréboles en flor.
Se irá la nube negra, torva, lenta, de pedrusco, la que con frenesí me hirió en un tiempo infinito y las auroras de plata iluminarán mi mundo interior.
Furia ciega, me acosaste pero ahora me siento libre, quiero estar sola, sin que una voz suene a mi lado si no es verdadera.
Hay que seguir sabiendo que existe la fuerza que aligera y que nos libera de sentimientos falsos.
Quiero que mi alma renazca, clara y abierta, sin rencores, sí con expresiones, buscando caminos anchos y no atajos angostos que lastimen al pasar, preparé altas escalas, soñaré altos muros, guiándome para el que vendrá en mi búsqueda, un ser auténtico como una flor sin espinas
La brisa será más fresca, el cauce que estuvo seco vuelve a conducir su caudal y un gozo nunca sentido, un verdor, unas estrellas y un río que vuelve a amar son un augurio claro de que el amor volverá y la furia se esfumará para siempre en cenizas apagadas que volarán con el viento.

lunes, 13 de mayo de 2013

Siempre


Jamás renuncies


Jamás renuncies, siempre de pie en el umbral de la aurora, bajo la celeste amplitud de las constelaciones brillantes y que tus ojos se deleiten, no decaigas nunca.
Jamás renuncies, el firmamento resplandecerá ante el valor de decirle sí a la vida, sí al amor.
Si lo haces, llora un llanto de tempestad y si estás dispuesto a la entrega, al compartir lo solidario, lo cooperante, se hace fluido revitalizador de ansias de vida.
Jamás renuncies, lucha, la vida es hermosa, escucha los rumores del río, el zumbar del viento, el alegre canto que perfuma.
Sigue, porque seguir es luchar y en el eco del silencio se colma de vibrantes notas y de risas cantarinas.
Jamás renuncies, besaré tus labios y mi sueño alado que en mis versos gira se despierta y hace de la nostalgia un recurso de gozoso futuro.
Jamás renuncies, en el ensueño el corazón se inspira y a la lucha se lanza con violencia porque el amor mío, es tuyo y vive en tu existencia.
Volemos al espacio con las alas de todas mis canciones plenas de radiante ilusiones.
Jamás renuncies, mi fantasía con inquieta audacia sin cesar te busca en el rojo esplendor del mediodía y en la nocturna soledad secreta.
Jamás renuncies, te quiero en mis estrofas, en los sones que de mi lira van brotando, iré hacia ti como un ave, una flor, una fuente, como un astro del firmamento, mas no he de dejar de buscarte, pues me dice una voz secreta ¡sigue! ¡Sigue! ¡No te canses poetisa! tu numen ya está cerca y sueña con mi verso y lo sé feliz con solo desearlo, soñarlo, cantarlo ¿Qué importa no ver la raíz si todo el rosal está en flor?
Jamás renuncies, como un espía del silencio, esperando unas letras, una voz, estoy a tu lado inmóvil y quieto, enhiesta, frente a la adversidad, junto a ti, siempre.

Tormentas de pasión


Tormentas de pasión, despiertan en dos seres ímpetus de lujuria, inevitables, al presentirse cerca uno del otro.
El ansia de ser un cuerpo, cuando juntos nos transportamos como mariposas, montañas, con ansias de ser un mismo anhelo, invadidos por fin entre amores de misterio.
Afán, afán de cuerpo, querer vivir es anhelar el encuentro y quedarse unidos, suspendidos en la nada.
Nos buscamos oscuramente sin saberlo.
Tormentas de pasión, todo querría ser dos, porque somos dos, el mundo seducido por nuestro canto, nos ofrece, nos da rosas, brisas y coral, innumerables materias dóciles, esperanzadas que con ellas tú y yo labremos el gran amor de nosotros.
Tormenta de pasión, que llevan a poemas profundos y transgresores con esa fuerza de energía que surge del amor.
El beso que se termina, otro se pide a sí mismo y en su dichoso expirar nace un caudal emotivo de gozos y miradas, esperado, esperando, cada abrazo que nace.
¡Darme, darte, darnos, darse! Tormenta de pasión, encienden y purifican en energía creadoras una entrega verdadera donde se encienden y purifican nuestras almas, en una vorágine de seducción, de sentimientos arrebatadores y pasiones sin límites.
Tormenta de pasión, sublimes deseos de estar fundidos uno con el otro, entre abrazos apretados y manos enlazadas.
¡Vivir amando! No nos guardemos nada, vivamos plenamente, sin temores, sin ausencias y hacer de la nostalgia un recurso…de gozoso futuro.
Tormentas de pasión, en fragosas tempestades mis sentidos me advierten de tu presencia cercana y mi cuerpo tiembla de placer.
Tormentas de pasión, encuentros inagotables, nuestros cuerpos hablan en silencio, se  entienden, disfrutan, solos tú y yo.
La calma aclama su sitio como alma que quiere resplandecer, ¡dar luz! de que ama, dispuesta a vivir melodías de oro y tardes de escarlata.
Amor dulce, ¡divina pasión de los amantes!      

Acertijos


Acertijos, enigmas del amor, secretos misteriosos, impredecibles, ¿por qué el amor puede ser una interrogante?
Porque todo se confunde en un enigma de sentimientos.
Felicidad, alma sin cuerpo, ¿dónde estás?, se detiene el tiempo en medio instante y tu presencia es ausencia.
Acertijos, incógnitas donde el amor emerge en una lujuria de pasiones y un frenesí de besos.
Charadas que como jeroglíficos se encaminan a rumbos dulces que nos llevan a un puerto desconocido y lejano.
En mis sueños, estamos juntos pero con olas, brisas y soles, te fuiste y me quedé sin tu amor.
¿Por qué no estamos juntos, si nuestro destino es estar unidos, sin arcanos lugares que nos separan?
Quiero que con tus caricias mis ríos de pena y tristeza vuelvan a su armonioso cauce, pleno de amor, en un paisaje dulce y vocablos desconocidos que se vuelcan en nuevos versos para ti.
Acertijos, ¿adónde ir? No a lugares recónditos ni herméticos, sí a cielos azules y blancas arenas donde nuestras huellas como llamas de fuego aviven nuestro regocijo y entrega total.
Éste amor es el dueño del tiempo, de nuestro tiempo, que hace eterno el silencio para estar los dos frente a frente, para ser uno solo entre dos.
Acertijos, no  más enigmas ni oscuros pensamientos, sí la luz brillante en nuestros encuentros que nunca se terminarán.
Del horizonte suben ondas de resplandores, nuestras almas se refrescan con brisas de ventura, no más dolores ni gemidos.
Hagamos con nuestra sangre millones de rubíes de luces temblorosas para después volcarlos en lluvias milagrosas sobre el nativo suelo que nos acoge con loca profusión.
Templemos el diapasón de la tormenta que ruge o de la brisa que suspira.
Deseos que se alzan en casta espuma llevando la rima y las estrofas de amor en policorde ajuste con la naturaleza prodigiosa.
Acertijos, enigmas sin palabras, glorias que nos llevan a nuestro mundo mágico, entre cánticos y arrullos.
Ojos que se miran, juegos de raudo amor en el aire como llama azul que se colman de asombro.
Notas aterciopeladas nos inundan de música de alas y una agitación creciente como un festivo clamoreo nos lleva a nuevas pasiones. 

viernes, 10 de mayo de 2013

Llegaste sin aviso


Enlazados


Enlazados al fin, tú y yo, entre hilos finos y traslúcidos que vienen del más allá desde estelas lejanas que nos buscan entre auroras resplandecientes y horizontes perdidos entre el cielo y el mar.
Enlazados, apretados uno con el otro, en una gran gota de cristal pura y diáfana, envuelta en maravillosas caléndulas cuyos colores se reflejan en nuestros cuerpos.
Enlazados, como en un capullo que se abrirá al mundo, en un proceso lento y fugaz pero no por ello deja de ser vida que con su vuelo multicolor se elevará a los cielos anunciando que todo vuelve a empezar.
Enlazados, apretados, abrazados en espacios estrechos donde somos uno, desde el principio al fin.
¡Qué gran placer estar tú y yo enlazados! envueltos en una semipenumbra donde un haz de luz nos atraviesa y nos anuncia que estamos vivos.
Enlazados, surcando distancias, tras parámetros infinitos, en un continuo deambular buscando cielos abiertos frente al mar.
Enlazados, regocijo de nuestras almas, sin voz, en silencio profundo, inédito, donde tiemblan las caricias en espejos de azogue y sal.
Enlazados, de mi alma nacen palabras, frases, monólogos, versos que se cruzan y se mezclan entre giros y danzas, emergiendo de pronto como poemas de amor que se lanzan a dibujar sus letras en arenas del tiempo que no desaparecerán ya que las espumas del mar volverán a dejar sus huellas en páginas no olvidadas.
Enlazados, en un manto bordado, en una red intrincada como un laberinto entre jazmines, azaleas, camelias, narcisos que iluminan nuestra salida con hechizantes luces para que juntos entre caricias deseadas nuestros cuerpos se encuentren fundiéndonos en deseos ocultos.
Enlazados, colmados de esperanza, amor y promesas que serán una realidad nuestra.

Destino prohibido


Destino prohibido, camino perdido entre rejas y puertas vencidas.
Los prejuicios nos acosan, nos cercan, nos condenan, no nos permiten ir hacia la luz.
La felicidad es sólo nuestras, secreta, en rincones ocultos, en nidos incógnitos.
Destino prohibido, amor querido por los dos, no permitido, no comprendido, ¿es que acaso amar es un delito?
El juego nos consume mientras esperamos un sendero discreto, íntimo, que nos conduzca a nuestro espacio, sólo nuestro.
Destino prohibido, ¿porqué nos censuran sin saber que el corazón es el que manda y el amor es el que triunfa?
Vámonos juntos, abrazados tiernamente, a un mañana incierto, pero juntos.
Destino prohibido, vivamos en encuentros fugaces pero intensos, plenos de amor y de entrega este amor entrañable.
La realidad es el hoy, el aquí, el ahora, el mañana es lo incierto, lo desconocido.
Destino prohibido, ¿hasta cuándo? ¿Nunca entenderán nuestro amor?
Nuestros destinos se cruzan, pero fue imposible eludir los sentimientos profundos e inevitables que nos llevan por instantes a momentos únicos, plenos de vida, vivida con total entrega de dos seres en uno.
Destino prohibido, ¡penas, dolores, injusticias, retrocedan en la nada! Vivamos tú y yo en caminos cruzados, dos seres que se aman en un punto incierto, pero juntos, muy juntos en ese momento preciso, anhelado, deseado.
Destino prohibido, de imperecederas noches donde la añoranza nos invade y en semiocultas peregrinaciones para estar unidos por esos hilos de seda que nos entretejen con hilos de amor.
Destino prohibido, nuestros recuerdos nos envuelven entre rosedales en flor con aromas de vida y nada ni nadie nos podrá separar.
¡Amémonos!, sin confines ni lejanías rodeándonos de cercos no visibles donde lo prohibido dejará de existir por siempre.

Voz desconocida


Voz desconocida, se escucha misteriosa, serena, queda flotando en el éter, me envuelve y perturba mis pensamientos.
¿Quién es? ¿Qué quiere? ¿Por qué me busca? ¿De dónde viene? ¿A quién pertenece esa voz grave y acompasada?
Voz desconocida, acaricia mi alma, me apacigua, me hace vislumbrar un encuentro imaginario.
¿Por qué me perturba y me emociona tanto?
Voz desconocida, apareciste súbitamente, como viento de primavera, acercando aromas de cerezos en flor y rozando levemente mis mejillas dejando una huella de rubor.
¿Por qué me inquieta? No se quien eres pero espero volver a escuchar tu voz.
Te acercas despacio, con tu voz sensual y despiertas en mi, inquietudes impredecibles, deseos de saber quien eres.
Imagino tu rostro, tus manos, tu mirada, ¿de qué color son tus ojos?
Pasan las horas y me inquieto, quiero volverte a escuchar.
No desaparezcas, vuelve a llamar, cada instante que paso sin oírte son hora eternas, despiertas en mi, un fuego apagado.
¿Dónde estás? ¿De dónde vienes? Acércate, voz desconocida, cuando me dices corazón, me estremezco y cuando me pides que me cuide para ti, como tú te estás cuidando  para mí, mi mente enloquece.
¡Llámame! ¡Apacíguame con tu voz!
El destino nos unirá para amarnos, no sé cuando ni como pero sí pronto, muy pronto.
Voz desconocida, inolvidable, de identidad secreta, de dulzura inefable, mi guardián invisible, mi caballero andante.
¡Ven, te estoy esperando!
Voz desconocida, llegaste sin darme cuenta, me siento en paz por saber que existes y que algún día compartiremos el mismo destino.
Mi vida cambió, la voz, esa voz esperada y deseada ya es parte de mí.
Los tiempos se acortan, tu voz se acerca, no quiero dejarla ir, el viento calmó y bajo el perfume del cerezo, tu voz y mi voz se enlazaron al fin.

jueves, 9 de mayo de 2013

Una luz encendida


Ánforas de fuego


Ánforas de fuego, cántaro de amor que impregnas en mis venas por mis poros, la pasión y el deseo.
Que no entre ni el soplo del viento en el ajeno silencio que pueda apagar este fuego en chispas doradas que vuelen al espacio en centellas de amor.
Ánforas de fuego, cuenco de recuerdos ardientes ya que la llama del amor nunca debe extinguirse.
Voluptuoso sentimiento que nos arrebatan a caricias incontrolables, de profundos gozos.
Ánforas de fuego, entre gritos y gemidos la pasión incontrolable nos inunda, apareció en mi interior un fuego que me abraza, una locura de amor inconfesable.
Deseo sentir tus brazos protegiéndome y sentir como tu corazón late.
Solos en ese instante las manos se encuentran, se entrelazan juguetonas, juegas con picardías y se aprietan con fuerza.
Ha aparecido en mi interior un fuego que no se extingue, que crece a cada segundo y se hace más fuerte.
Ánforas de fuego, me llevan a mis cándidos papeles a posar el verso que del vacío se salve con la esperanza de ser tan sólo fábula, sí en poemas níveos, que se posan suavemente en papeles en blanco.
Fuego de amor, que trasunta la piel y hace aparecer en mi interior un fuego que no se extingue, que crece a cada segundo y se hace más fuerte.
Ánforas de fuego, colmadas de caricias suaves, tenues, leves, que erizan mi piel y hacen palpitar mi corazón con latidos fuertes y galopantes.
Tus manos suaves me hacen sentir querida, mimada y me adormezco en tu pecho sintiendo vibrar el amor que nace entre los dos, amor clamoroso, vibrante.
Amor sin límites, entrega total, tú y yo, yo y tú y a la vez, sólo uno, fundiéndonos en una llama inextinguible como un antorcha que nunca se apaga.
Aticemos el fuego de nuestro amor para que no se apague nunca, con nuestros cuerpos unidos, brazos entrelazados, espíritus colmados de pasiones ardientes.
Ánforas de fuego, que arda el amor siempre entre nosotros dos, en un fuego que a la vez sirva de luz y calor y que a ambos nos abrase pero que no nos consuma jamás.
Mi sino es arder y ardiendo viviré junto a ti, tiemblo de pensar en el aproximado encuentro de dos amantes que arden y se necesitan mutuamente.

Seré tu oasis


Seré tu oasis, tu remanso, tu alivio, entre árboles llenos de nidos, soñando en remansos dormidos, en lechos de algas y flores.
Iré contigo a aquel mundo perdido donde hubo tanto canto, soy feliz en ser tu oasis, por el verde tierno que nos rodea, en esas hojas nuevas, suelta la flor su perfume más si una frase la inspira.
Seré tu refugio, tu ansiado nido, seré tus versos, el tesoro conquistado en la isla encantada, lejos del mundanal ruido.
Seré tu oasis, ven hacia mí! soy feliz en tu luz enajenada, huyo de mi y entro en ella y me envuelve tu dorada dulzura.
Lánguidas miradas en los rayos de la luna, resbalando una a una entre ramaje dormido mientras un silencio majestuoso nos envuelve y nos lleva a escuchar notas calladas, bajas.
En voz baja y al oído conversan  con la laguna cerca de donde tú y yo reposamos en un plácido y feliz momento.
Seré tu oasis, seré tu paz, todo vive en reposo, todo en calma, la claridad triunfa y desde el alto sol cuanto más orlar más vibra, goza.
Con inocente ritmo todo el paisaje canta y nos cuenta sus misterios en un alado idioma sin palabras, como regalo de gracia.
Seré tu oasis y por las noches, vírgenes de estrellas, nos conducen en lentas caravanas en policromos paisajes, granos de arena que brillan con centellas de plata.
Seré tu oasis, frases nobles y sinceras, cláusulas níveas, lentas pasan, versos de celestes temas a lo lejos se escuchan y la escritura que llega ya se fue, rápida, indescifrable, la que con plumas veloces sobre otras se precipitan y se borran las ya escritas por otros astros, en el paisaje lo esbozado por los galas la tórtola lo arrebata.
En las hojas de la mañana nunca me canso de llenarlas de los siglos de poemas.
Seré tu oasis, en la fuente de agua en medio de los arenales, de melodías nos inunda con música de arpas que nos dan ilusiones ópticas, espejismos que con trémulos desafíos nos hacen vibrar ¡qué milagro!
Estamos tan lejos y tan cerca, ávidos esperando la suave brisa por lugares habitados en medio de los áridos y desérticos terrenos.
Seré tu oasis, tu descanso, estación detenida allí en el camino de la vida, estremecidos de placer de estar juntos en este puro silencio, en este espacio detenido en el tiempo creando en su entorno ondas de calma.