Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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martes, 4 de junio de 2013

Espero y desespero

Espero.
En las noches silenciosas y oscuras, pienso en ti que te has ido a hurtadillas entre secreteos malsanos y tristes a otros amores que te buscaban sin cesar.
Me olvidaste, yo no te olvidé, recuerdo cada instante de nuestro estar juntos, amándonos con tal intensidad que el día se volvía de noche y la noche día.
Desespero.
Sí, desespero por no haberte podido decirte ¡adiós!, todo sucedió en silencios prolongados y dolorosos, sin una palabra aún fingida de falsos sentimientos, dejándome adolorida y triste, mi corazón sangrante y las estrellas fugaces lo traspasaban llevándome a ese mar interminable de lágrimas tristes.
Espero.
Siempre te llevaré dentro de mí, recordaré los dolores y las alegrías mientras el mundo se me hace nada, te busco en mis recuerdos mientras te amo en mi soledad y acuno las canciones que me cantabas despacito haciéndome sentir amada.
Desespero.
Y sueño que todas las noches vienes a poseerme y te pido que me digas donde acaba el hilo negro y donde empieza el blanco y para olvidarte aprieto los dos hilos con las manos en espera de que el negro se vuelva blanco y tú desaparezcas de mi vida y poder reponerme de este dolor sofocante que me asfixia y no me permite amar otra vez sanado mis heridas aún sangrantes.
Espero.
Mientras espero nuevas ilusiones, esperanzas, amores nuevos, escribo versos, poesías, prosas que desgarran mi alma, en intentos imprecisos, versos que simulan estrofas, como el primer verso que tú inspiraste, pero sin ti, mi numen vaga por altos horizontes porque tú eres la poesía que se perdió.
Desesperó.
Amor, entre la magia y el misterio de la vida, vuelo hacia ese pasado del cual ya estamos alejados, deseo parar el tiempo, me fundo con la oscuridad y no la veo, te imagino conmigo buscándome.
Espero.
Ya no con anhelos e ilusiones que vuelvas a mí, sólo espero con infinita paciencia que poco a poco te olvide, te vayas de mí y así poder amar otra vez con calidez de alma pura y podré mirar el cielo llevando dentro de mí el silencio del mar, el fragor de la tierra, la música del aire.
Mi pensamiento me llevará lejos, hacia litorales desconocidos, horizontes iluminados.

Percibiré el leve crujido de la naturaleza que me rodea, amaré y buscaré la paz como única esperanza y fuerza en mi vida y te encontraré a ti, la estrella que brillaba en el cielo para mí, la que yo no veía pese a que la noche era clara y traía la luz a mi alma con un amor verdadero y único. 

domingo, 2 de junio de 2013

Experiencia nueva


Si supieras

Si supieras, aunque ¿sabes? que día tras día, horas, minutos y segundos dedico mi mente a ti.
Si supieras, aunque ¿sabes?, que me inspiras a decirte, a escribir, garabatos que su forma se dispersa en un blanco papel y dibujan las más tiernas, dulces y bellas palabras que terminan siendo frases dichas y escritas por el sentimiento de amor que tu despiertas en mi corazón.
Si supieras, aunque ¿sabes? que brotan en mi piel y asoman por mis poros las pasiones que exceden al deseo reprimido que acechando está esperando por ti.
Si supieras, aunque ¿sabes? que eres dueño de mi almohada en mis noches de soledad y que al amanecer me despiertas porque estás en mis sueños enredado en sábanas de seda y caricias de algodón.
Si supieras, aunque ¿sabes? que eres mi todo y mi más porque te amo aunque tú no lo quieras.
Pienso en ti y no se si es cierto que te amo o lo sé tanto que temo que ese amor me traiga llanto.
Pienso en ti y espero que te acerques, quiero apretar tus manos, me corre un secreto en la piel que es felicidad ansiada, necesito tenerte cerca y es prohibido lograrlo, por eso quiero saber si te amo.
Necesito vivir en un rincón de tu presente, haz allí y brúñela como una luna de acero, cincelada en filigranas.
¿Qué tejerá tu memoria madura de andar los tiempos, de dibujar los caminos por donde viniste andando?
Espejo atiborrado de recuerdos es tu frente erguida para que mis manos acaricien la plata fina de hilos y cenizas de tu noble cabellera.

Y sueño

Y sueño, en las noches estrelladas, en los amaneceres de amor, en las tardes somnolientas y en tu llegada.
¿Cuál es la razón de tu ausencia? ¿Dónde está tu nido? ¿No sientes ya que el viento que te hago llegar se hace música?
Alzo mi mirada muy profunda que la siento como algo que no es mío, buscándote por el aire de cristal.
Y sueño, porque encendiste mi alma en un arder que no termina y entre susurros suplicantes y vientos de rezos te pido regreses a mí, a mi calor, a mi ternura.
Mis pensamientos giran libres pensando en ti, que todo me afecta, tan íntimos, que tienen una lágrima para cada instante en que te recuerdo.
Y sueño, sin ti no puedo vivir, antes de ti la ausencia, la soledad, la angustia, los silencios.
Tu sabes que te sueño, que te espero ¡ven a mí amor!
Mi vida va siguiendo tu rumbo.
Sin ti perdida me siento en mi camino si tú no caminas junto a mí tanto hemos recorrido que mis pasos me llevan hacia dónde estás.
Y sueño, viajando por la profundidad de los mares de mi alma y sólo encuentro en las olas yendo a tu destino, no puedo seguir sola en mi recorrido, se hace eterno mi camino.
Y sueño, porque me falta el apoyo de tu alma, el latir de tu corazón, la luz de tus ojos, tu mano que lleve la mía.
La espera me desespera en la soledad y vacío del no sentir tu cuerpo cerca del mío.
No tardes, tu ida me dejó amargos sabores, lejos de todo lo que me rodea, me centré en tu recuerdo, en tus besos en tu compañía tan sutil en mis días.
Y sueño, ansiosa y me tranquilizo leyendo las prosas que has escrito para mí al hacerlo me siento feliz, siento dentro mío la dicha de darme cuenta cuanto me valoras.
Y sueño, porque eres la inspiración que nace en mí, día tras día y no me abandona, eres la alegría que se vuelve sonrisa, eres brisa fresca que me acaricia la piel cada mañana al despertar
Y sueño, mi melancolía se desvanece, porque te siento ya, más cerca de mí, aunque en sueños sólo sea…

Juego de besos

Juego de besos, entre luces opacas y brillantes, rondan entre nosotros, danzando, buscando la piel que los espera anhelosa.
Nuestros labios se rozan, se tocan, palpitan, prendidos a veces a restos de silencios.
El mundo seducido por el canto del gran proyecto en el alma se nos ofrece, nos da rosas, brisas, cielos, mares, con esperanza de que tú y yo labremos el gran amor de nosotros.
Juego de besos, rápidos, leves, a veces sin ruido, a veces esquivos, otros profundos, sumergiéndonos en hondas caricias en un abismo de placer y gozo.
La dicha nos escoge, nos declara capaces de creaciones alegres y felices, nuestro proyecto de amor cantante, irresistible, da embriaguez al alma, no se labrará en los mármoles ni con pétalos o sueños, se hará carne en nuestra carne.
Juego de besos, nos zumban en nuestro mundo interior como zumban las colmenas en la estación de las flores al sol de oro de la siesta.
El silencio azul del goce nos inunda y como etéreas alas descendemos por diáfanas escalas a vivir a pleno este lenguaje de placer armonioso y sin fin.
Juego de besos, son mimos flotantes en el viento y en la hora de recogimiento como brasas se encienden entre arrumacos y abrazos cálidos que con lentitud el placer despiertan.
Juego de besos, sorpresas y descubrimientos de este amor nuevo, llegan despacio, sorteando lugares íntimos y secretos en los que no llegan las palabras, sólo las caricias, llevándonos a la sintonía de lo Divino.
Nutren nuestra sensibilidad y nos conduce por senderos claros y puros donde festejamos con júbilo este querer tan nuestro.
Juego de besos, nos entregamos, nos damos mutuamente calidez, empatía, ternura, comprensión.
Cuando clarea, nuestro amor inquieto se llena de gozos y los besos revolotean como las hojas amarillentas, doradas, del otoño cercano.
¡Vivimos amando! Como ama cada gota de lluvia en la tierra seca que aguarda el suspiro, en la danza incomparable de un ensueño que sueña despierto.
Juego de besos, como canto de pájaros, revolotean sin cesar al estar juntos, tú y yo, como toque divino suspendidos en el aire como un bálsamo que calma.
¿Oyes al amor que se nos está ofreciendo en flores, lluvias, aires cálidos y serenos?
Nos entregamos como dos seres unidos, viviendo abrazados entre nubes lejanas, sintiendo en las palmas de nuestras manos, en los labios, la cálida huella del beso entre nuestros sueños que nos empujan a la vida desde dichas cumplidas ayer a dichas futuras que nos llaman entre sueños trémulos, derrochando alegrías, agitando como trigales, grandes campos de esperanza. 

sábado, 1 de junio de 2013

Lo no esperado


Desengaño

Desengaño, noble desengaño de amor, pude y con penas y llantos romper el lazo que me tenia aprisionada.
Por tan gran milagro, colgaré desde mis cielos sin celos jamás sentidos ni quejas que nunca me inundaron, las fuertes cadenas de mis graves yerros.
Desengaño, que con ansiedades y dolores de amor muy sentido me solté del yugo de abrazos que me tenían entrelazada.
Y con húmedas velas de lágrimas sin fin y con rotos remos, me escape del mar y llegué a mi puerto escondido y seguro para encontrar mi soledad perdida y mi paz anhelada.
Desengaño triste, ya tus palabras de amor tan dulces y tiernas pero con repetidas y no sentidas frases floridas no llegarán más a mi alma que las esperaba con anhelos de esperanzas rotas.
Desengaño, vanos pensamientos, pasos esparcidos, lejanías distantes, livianos deseos, todo se ha ido al más allá.
Ya mis versos están libres, no más cautivos de tu inspiración,  honrarán nuevos amores sinceros y puros, reales y presentes,
Desengaño, real y preciso que me llevará a escribir en pliegos  sin necedades de ilusiones perdidas, poemas de amor de alegría y fe en la vida nueva.
Desengaño que las asperezas del camino se llevan por doquier entre el silbido del viento y el rumor del mar, hacia nuevos senderos donde la calma, la paz, la risa, colmen mi mundo interior sin sombras que me palpiten, encendidas como vagos cuerpos finos y delgados, miedosos y temerosos de sufrimientos sin luz.
Distantes azares sin respuestas ni almas juntas amadas entre dos.
Todo fue un amor que inventamos, es tierra sin fecha, sólo era un gran amor en vilo.

Murmullos

Voces de la noche secretas, murmullos silenciosos que nos unen en un todo rodeado de silencios,
Estábamos juntos pero no nos veíamos, nos percibíamos al contacto íntimo, discreto.
Estábamos juntos pero no te veía.
Con murmullos tejemos la vida entre nuestro diálogo de miradas atentas, sorprendidas, milagrosas, sorpresivas, consuelos y bálsamos de nuestras almas que nos unen en una alianza continua, permanente, constante y sentida.
Murmullos, miradas inefables de amor intenso, nos sentimos desde la Inmensidad amados y por ello la naturaleza de la vida adquiere multidimensiones.
Murmullos que nos unen, nos enlazan, es que somos dos únicos seres que aún en la noche sus miradas se cruzan, en un atisbo intenso de amor.
¡Sensación de ser dos voces en la noche unidas por lazos estrechos y entretejidos de recuerdos!
Murmullos, no quiero palabras mutiladas, sí como rumores de amor en noches de espera, cantando sin tristezas ni penas. Soy la viajera con el corazón pleno de amor y la sombra de tu sombra.
Todo hace el amor con el silencio que puede ser como un fuego o un templo de luces.
Sólo murmullos que hacen de mi memoria una viajera fascinada, un fuego incesante.
Murmullos de esperanza, espero con ansias que llegue el día en que me encuentre entre tus brazos, como increíble recompensa de los cielos y de todos los dioses.

Escucha mis murmullos y mira las estrofas, tú, mi inspiración y verás de que está hecho mi sueño, de besos y caricias esperados ya sin prisa.

Inevitable

Inevitable, imprevisto, mi alma renació, me eleve entre nubes desdibujadas en vuelos
cortos, leves, suaves como tules blancos al viento.
Inevitable, la vida se presenta en todo momento sorpresivamente ante sucesos, sobre saltos, sonrisas quisquillosas, secretísimos, íntimos que embargan, con intensa emoción nuestros sentidos.
Inevitable, no podemos esquivar ni con ímpetus turbulentos lo que está previsto 
para el Hoy vivido, dejando miedos, temores, lugares oscuros y misteriosos de 
submundos al que no quiero llegar hasta el momento preciso.
Inevitable, el ayer del pasado regresa a mi vida entre jacarandaes florecidos y tibios
como corazones titilantes.
Inevitable, el dolor y la angustia nos encuentra y entre heridas del alma el corazón se 
estremece y su latido parece que cesa unos segundos de vibrar pero la vida nos 
llama para amar y ser amados.
Inevitable, es vital para mi paz vivir con total confianza y fe proyectando mi mundo
interior hacia campos de esplendores de murucuyaes y azules alelíes.
Inevitable, incontrolable es dejar de buscar el amor en el tiempo tibio y tembloroso
que vivimos hasta el fin de los fines.
Desde el principio al fin, lo inevitable nos circunda, no nos permite en determinados 
momentos vivir libres, sin morrales y sin heridas en el corazón que sangra y sus ríos 
rojizos entre nuestras venas hacen dribles, vueltas, para encaminarnos hacia la luz 
de orbe. 
El amor dándolo por doquier, es recibido con el alma abierta, sin cerrojos, 
sin barreras, sin límites ya que nutre y beneficia con jùbilo y alegría el mundo
interior por doquier.
Inevitable, mi lamento se desgarra en mil cristales que reflejan con múltiples 
refacciones lo sufrido, ¿por qué es tan largo el dolor y la felicidad tan sólo gotas 
que se suspenden en el aire y nos rozan apenas en segundos tan valiosos de 
nuestro existir?
¡Vida, déjame vivir libre, en paz, en entrañables silencios conmigo misma, que mi 
alma vuele en cortos y rápidos segundos al orbe todo dejando tras de mí, estelas 

fulgurantes reflejando en el azul cielo el amor que el mundo espera recibir!

jueves, 30 de mayo de 2013

Realidad de un sueño


Somnolencia

Somnolencia,
instantes mágicos y fugaces           
que en el amanecer me acunan,
me miman,
hacen que mil pensamientos se crucen,
se enreden,
se enlacen
como bajo los efectos de un encantamiento.

Y trazo un círculo de sueños
en torno a mi vida
para que uno tras otro se hagan realidad.

Somnolencia,
sueño semidespierta,
escapo de la realidad,
a veces fría y cruel,
fantaseo,
imagino eventos maravillosos
y momentos inolvidables.

En alas del sueño
se puede encontrar el destino.
Gracias a estos instantes imprevistos,
no buscados,
es posible encontrar objetos perdidos
y personas amadas
que se alejaron ya,
de nuestra vidas.

Somnolencia,
en la penumbra de mi cuarto
invento diálogos,
percibo hasta el más pequeño ruido
y desde mi ventana entreabierta
llega hasta mí
el murmullo del aire
al acariciar la hierba,
el canto de los grillos,
el roce de las ramas.

Quisiera tenerte a mi lado,
en silencio,
en este momento único,
en una comunicación mágica,
sin hablarnos,
entre un intrincado ovillo de pensamientos,
jamás expresados,
todo aquello que nos impide
ser espontáneos.

Somnolencia,
letargo no esperado,
siento que estoy bajo los efectos de un encantamiento   en un fugaz instante del alba,
perfumes,
luces,
formas y sonidos
me apaciguan los sentidos
en un riesgoso y repetido juego,
pero aún así, pienso en ti, amado mío.

Detrás. la espesa niebla del misterio.
En mi sopor,
mi entendimiento,
tanto más se afana
por descifrar enigmas y señales.

Somnolencia,
adormecimiento
que en las dulces horas
después del sueño
me inundan entre palabras,
poesías no escritas,
frases no dichas,
destellos de luz
que en mi mente se alzan
y me siento en esos momentos,
feliz y plena,
creo estar contigo
y no lo estoy,
siento que estoy entre tus brazos
y no lo estoy,
siento tus besos buscados
y no los encuentro.

Somnolencia,
luz cenital,
perfecta y diáfana,
fui feliz en ese lapso de sopor en el que,
ninfas del amor corrían por mi piel
en un perfecto momento
donde mi cuerpo adormecido
dormía junto al tuyo.

Somnolencia,
siento que duendes y ángeles
acogen mis sentimientos
perfeccionándolos
e inventando matrices singulares,
insertando una pizca de sangre aquí,
una gota de sueño allá
para que el mágico instante
no desaparezca
y mi felicidad al pensar en ti
no termine,

sea sólo un comienzo nuevo.

Frenesí de pasión

Frenesí de pasión, exaltación y delirio por estar junto a ti, sentirte a mi lado en un arrebato de entusiasmo y alegría.
¡Qué felicidad es la apoteosis del amor!
Tu fragancia me atrapa, golpea todos mis sentidos, me deja llevar por la pasión, no veo más allá de donde estoy, se me nubla la vista al mirarte, mi cuerpo sólo desea fundirse con el tuyo y amarte.
Frenesí de pasión, me invade una intensa emoción al estar entre tus brazos, mis labios buscan con ansia el antídoto de tus besos.
Necesito colmar el sonido de tus susurros y poseída estoy por el delirio con sólo mirar tu figura.
Frenesí de pasión, el deseo recorre cada rincón de mí, acaricio tu piel de melocotón, beso tus labios con sabor a guayaba, tu cuerpo sabe a fresa y limón y tu aliento a fruto de la pasión.
Eres una macedonia para mí, agitas mi interior con tus dulces miradas de miel que saboreo poco a poco para alimentar la pasión de este loco frenesí.
Tu voz ya no es ausencia, eres el eje de mi intenso amor y en torrente de ardores haces que vuelen locas las blancas aspas apuntando hacia el cielo, uniendo nuestras manos en ansias de abrazos y besos intensos.
Frenesí de pasión, en prolongado vaivén en la semipenumbra escalamos juntos la hiedra silenciosa.
Enredada entre las ramas de tus bosques de almendros eres mi dueño, eres el dueño de mi sendero de la grama y de la blanca aurora.
Como vías de amor pasa un aire domado por donceles, ramas verdes que cercan mi sosiego, pasó un viento en mis labios y al volar ha guardado tu nombre en mis joyeles.
Frenesí de pasión, eres tú el solar que corona mis vientos serenados y el río donde boga el artificio de tu sol y mis poemas, mis cánticos de amor unánimes para ti, dan brillo a mi mirada y mi alma se entrega plena a todo tu amor.
Frenesí de pasión, cae el pulso agitado de la sangre sobre el plato sonoro del silencio, quema la llama hirsuta de tu frente como un ave de marfil en primer vuelo.
Frenesí de pasión, muerta de amor en lecho entibiecido, pasto de celo en huerto clausurado, corazón por tus flechas percutido, así estoy en tus islas encallada ya que hambrienta de amor soy una llama que reclama tu abrazo eterno.

¡Qué dicha sin sonrojos los que por mi rostro titilan ya que corre por mis venas el deseo de estar siempre contigo!

Amor perdido

Amor perdido, ¡qué dolor!, ¿sabes? ¡Perder al amor!
Es como arrancarte el corazón en mil pedazos y toda la luz del alma.
El amor se lleva en lo hondo de la sangre, el sol que te compaña y te reviste, brazo en que te apoyas por el camino incierto del vivir, escudo que te resguarda el pecho de muertes o borrascas.
Amor perdido, ¡quiero llorar entre escombros!, nos separamos tú y yo en la cuesta para siempre.
¡Algo de mi luz en el polvo se ha perdido!
El miedo a no poder encontrarlo ahuyenta de los ojos las palomas del sueño entre clamores de lloros y penas, apurando en la breve llama la inmensidad del tiempo.
Amor perdido, ha de haber un portal sin cerrojos por donde podré entrar y como atisbando de a poco te buscaré entre la raíz de los quebrantos.
Otearé para estar otra vez contigo desde las colinas cercanas y veré el fulgor que tú irradias desde la lejanía y así secarás las fuentes de mi llanto.
Amor perdido, en la flor te recuerdo y amorosa te exalto, guardando en mis entrañas los bálsamos de tu amor y mi secreta lumbre que ilumina de a poco mi pecho cansado se refugia en el orillar del mar bajo las blancuras del astro.
Amor perdido, ¡que hundimiento del mundo!
Un gran horror a columnas quebradas, tiempos sin imágenes, cielos intemporales, entre estíos e inviernos.
Amor perdido se extinguieron las alegrías, las risas, las danzas, pero perduran las frases de amor, aquellas que te escribí con todo mi corazón.
Ahora, sin tenerte, todo va hacia atrás, la vida se va quitando frenéticamente horas, minutos, segundos de encima, destejiendo, galopando su curso del lento existir, queriendo borrar recuerdos, historias para hacer otra vez el anhelo de volver a empezar otra vez.
El futuro se llama ayer.
Ayer oculto, secreto, escondido entre verdes follajes, de esperanzas, hay que empezar otra vez, reconquistar la vida con toda el alma y todo el corazón detrás de aquellos otros ayeres conocidos.
¡Vamos hacia el mañana entre estrépitos besos, inventando las ruinas del mundo, de la mano tú y yo por entre campos florecidos de amapolas ondulantes!
Y ya no más amor perdido, amor encontrado entre tactos, abrazos, piel, entregándonos al palpitar de sentirnos juntos, sin caos ni penas, sólo luz y belleza del vivir.

Amor perdido, encontrado entre la luz del alba y las estrellas escondido, tendiéndonos las manos para coger las nubes, las flores, las alas, los mil sonidos del aire para existir flotantes en el puro vivir, salvados por milagro de no estar más juntos y así estrenar el beso, el amor, sin sufrimientos ni quebrantos.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Renacer cada día



No me digas no

No me digas no.
(necesito sentirte a mi lado, desde allá muy lejos, la música mágica de los violines dibujan prodigios en el aire al sentirte llegar).
Quiéreme.
No me digas no.
(el tiempo es río que huye y perdida me siento al no estar entre tus brazos, desde que te fuiste mi alma está triste).
Quiéreme.
No me digas no.
(en claridades de luna y brizas de jardín elevo tu nombre por aires en vuelos y en oraciones dulces y melancólicas que antes no sabía brotan cada día de mi corazón enamorado palabras de amor).
Quiéreme.
No me digas no.
(en el fulgor de la alborada mis sueños susurran pensamientos invocándote siempre, quiero tenerte en mis mañanas como no te tuve en mis ayeres).
Quiéreme.
No me digas no.
(ven en mis noches de soledad, no me abandones, en silencio avanza pálido el dolor por no tenerte y ante él la esperanza deshoja una flor).
Quiéreme.
No me digas no.
(mis suspiros necesitan estar contigo, abrazada a ti, inmóvil, sólo mi profunda respiración moja el claro cristal de la quietud que nos une en un imperceptible chal de espuma).
Quiéreme.
No me digas no.
(mi alama clama por ti, ondea mi canto pleno de dulzuras y sueños y mis prosas, mis versos, parece que llegan de la azul inmensidad)
Quiéreme.
No me digas no.
(te busco y no logro hallarte, te siento en horizontes lejanos, pero te aguardo ya que presiento que el coro de las hadas del bosque te traerán a mí, porque ellas encuentran lo que nunca se logra hallar).
Quiéreme.
No me digas no.
(percibo la sombra de la ilusión y la sed de lo imposible como una braza llena de fiebres locas mi corazón atormentado y deseoso de gozo y placer).
Quiéreme.
No me digas no.
(riamos juntos en trémulos esplendores de amor, ven a mí y las liras de cristal sonoro tañarán las ondas de plata de las aguas quietas y volarán entre ritmos los aromas de dos almas que se aman).
Quiéreme.
No me digas no.
(tú eres y serás mi inspiración de mis poemas, de mis versos, de mis prosas, porque sólo tú llenas de armonías el viento y ardes como llama brillante en mi alma).
Quiéreme.
No me digas no.

Juntos viviremos amaneceres brillantes entre alegres cantares de frescas notas y en fantásticos pentagramas, plenos de dicha y luz crearemos nuestro nido entre un pasaje que canta y cantando nos cuenta sus misterios en un alado idioma sin palabras.