Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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sábado, 8 de junio de 2013

Secuestro furtivo

Secuestro furtivo, ¿te acuerdas tú de aquella noche que a escondidas y con misteriosos impulsos me llevaste a aquel umbrío lugar desierto donde a solas nos amamos?
La brisa nos acunó y el mar nos arrulló con sus ondas livianas como una melodía de lejanas orquestas.
Secuestro furtivo, me retuviste entre tus brazos tibios y yo me deshojé lentamente como flor de azahar pura y virgen y con dulzura me dejé raptar.
Me quedaría en el encierro de tu cerco, en todo lo que estoy, donde estamos tú y yo juntos, quietos como el agua quieta, retenidos en el amor sin sol.
Secuestro furtivo, disimulado, sigiloso, ¡qué ansia de repetirse esto que está siendo! ¡qué afán de que mañana sea nada más que llenar otra vez al tenderte ese hueco que deja, hoy exacto en la arena, tu cuerpo!
Secuestro furtivo, cauteloso, para que no se sepa ni se entere el mundo que estamos viviendo entre apretados y estrechos cercos cuerpo, alma y mar.
Nada promete el orbe, ya nos lo da, lo tenemos todo ya, nunca más nos separaremos ni por el viento, ni por las nubes, juntos cantando siempre.
Secuestro furtivo, retención deseada que despacio, sin prisa, sin siquiera escuchar tus pasos, sin ver tu sombra en la fronda me envolviste con tu mirada dulce y tu voz pausada y lenta.
Tu risa me secuestró y le dio colores a la noche y yo disuelta en alma y espíritu me entregué a ti hasta unos cielos lejanos en una gloria abstracta del alfabeto.
Y danzamos juntos, apretados entre frenesíes de pasión, rodeados de flores del jacarandá, azaleas, azucenas.
Secuestro furtivo,  quemante hasta lo indecible, hasta horizontes lejanos donde nos podemos tocar, palpar, en nuestros reflejos sin casi tocarnos, en nuestras formas reales donde se nos escapan suspiros hasta la muerte.
Nadie nos ve, nadie nos dice nada, estamos en nuestro mundo propio, sin altares de llamas pero sí de deseos y pasiones.
Secuestro sigiloso, nos dan formas de una geometría sin angustia entre delicias hijas del agua, cálidas caricias en los fríos inviernos entre amores verticales, cristalinos y auténticos.
Mi pecho se agranda, se agita, siente la presencia de tu amor en este secuestro furtivo, nuestros corazones se unen y en silencio nuestras manos se entrecruzan en el aire, en voluptuosa danza entre sombras sin paisajes.
Y todo cambia en nuestro existir, los besos son únicos, son nuestros y como cómplices del delicioso amar los dos, atónitos, vivimos el hoy, el ayer y el mañana en un encanto y esdrújulo sueño elegido en ondas del viento.
Arropados y somnolientos nos elevamos al más allá, solos con nuestras voces y sonidos, seguros de amarnos por siempre.

jueves, 6 de junio de 2013

Alma errante


Experiencia vivida

Experiencia vivida, imborrable, única, que dejó honda huella en mi alma.
En mi mente las imágenes pasadas me sonríen, contemplo como desde un pasado ignoto las emociones profundas que embargaron mi corazón.
Y en la mujer poeta un pájaro, una flor, un mirlo y una violeta habitan en su interior.
Experiencia vivida en la cual amarte me llevó a lo Inmenso, sumergiéndome en un océano de amor vibrante, pleno de vida.
Nuestros abrazos eran anhelantes y fundidos, y nuestros besos ansiosos y apasionados en nuestro nido, refugio donde nos recogíamos replegándonos cálidamente.
Experiencia vivida que como en una verdadera partitura nos amamos entre ritmos, estilos y secuencias sonoras.
Y al estar juntos, de mi alma brotaron mis versos apasionados, míos, muy míos, que te seguirán buscando para que tuyas sean todas las estrofas que de mi lira van brotando como sones de visiones que no dejarán de buscarte.
Experiencia vivida, siento que no te he perdido para siempre aún no estando en el cercado de tus brazos ni ver tu fuego que en los fuegos arde.
¿Recuerdas nuestras noches juntos?, las siento dentro de mí y en la sombra nocturna del éter, en la inmensidad aún bajo la luna triste y taciturna, vago en pálida soledad como vagabunda del cielo y la Tierra con la perenne inquietud de encontrarte y encerrarme en tus cálidos brazos.
Experiencia vivida con intensidad total ya que juntos pasamos por la senda estrecha en los grandes zarzales de la vida, sin desgarrar mis blancas vestiduras, sin sentir dolor ni pena.
¿Viviré sin estrechar sin fin, sin pena, mi gran amor detrás de tu solo cuerpo posible, tu dulce cuerpo pensado?
Experiencia vivida, ¡qué dicha sentir el cercado de tus brazos y vislumbrar el fuego de tu mirada!
Entre temblores, delicias y abrazos dejamos siempre atrás el pasado sufrido, el pasado ido, para vivir instantes de júbilos y promesas puras.
¿Podré vivir en la mitad de tí, sin sentir a lo que yo más deseo y ahora no tengo, tus besos plenos, nuestros abrazos?
Experiencia vivida se siente tu ausencia, no te he olvidado, te sigo amando al son de mis deseos como viola de amor el ángel verde de la esperanza me está guiando hacia ti.
¿Cómo lograr apoyar totalmente mi amor sobre tus hombros y fundir mi figura con tu bronce en un imposible hecho posible?
Experiencia vivida, única, inolvidable, imperecedera para siempre.   

Desde el fondo de mi alma

Desde el fondo de mi alma escribo para ti, mi amado amante, siento fluir mis versos, mis frases, mis estrofas al pensar en ti, es un canto que perfuma y ese perfume canta todo el amor de mis sueños. Cada estrofa es una nube y para flotar en ella hay que tener luz de estrellas y corazón de querube.
Desde el fondo de mi alma tu sensualidad que me llega sin tocarme me despierta como gotas de rocío al amanecer.
La inspiración más pura, fluye para escribir ideas, frases, palabras, dando vuelo a mi todo.
Algunas estrofas que aparecen en esas hojas en blanco hacen que mi corazón se asombre, las quiero por audaces porque sé que en mis anhelos hay horizontes para los mundos y los cielos.
Desde el fondo de mi alma surgen los versos fugaces, cubiertos de diseños en las puntas de las olas alumbrando mis intentos entre curvas, más curvas, se inician dibujando mis anhelantes ideas. Desde el fondo de mi alma, los monosílabos van diciendo en la arena sin huella, más, más, más, más y el propósito se dibuja en prosas poéticas.
Los deseos de hacerte llegar mis versos convocan desde las honduras, descienden del firmamento, luces, sombras, brisas, vientos, cristales que son espumas surtidoras de amores y de palabras.
Como fugitivas centellas rebotando en sus reflejos, van cayendo de a poco en hojas sin estrenar, hojas de la orilla que se acercan con el seno de las olas, tiernas, llegan tibias al papel al gran taller del gozo, feliz, de hacértelos llegar a ti, mi amado amante.
Desde el fondo de mi alma, tan blanco como la espuma trabaja mi pensamiento, bosquejando entre haces de luces, entre resplandecientes afanes, los versos de amor que velando están en puro juego en un ardoroso buscar la plenitud del acierto.
Desde el fondo de mi alma, te busco a ti, mi inspiración. ¿Dónde vives, solitaria misteriosa?
Por hallarte mi alma no reposa, vuela y vuela bajo el cielo y sobre el mar.
Y tan solo como un sueño que se esfuma ve un revuelo de tu clámide en la espuma, ve en los astros tu dulcísimo mirar.
Pálidamente y en secreto los versos responden y aparecen desde lejanías o de frondas donde se habían guarecido y en las estrofas van los sones brotando como pasos de visiones que conmigo los estuvieron buscando.

Soplo de vida

Soplo de vida, está entre una línea de fuego y misterio, línea subrepticia, está también entre dos notas musicales como una nota entre dos hechos, es un hecho entre dos granos de arena, juntos en donde hay una serie de espacios.
No es tan sólo un sentimiento que se siente entre los intersticios de la materia primordial, es el aliento del mundo, es el Amor que como respiración continuada llama al silencio.
Soplo de vida, que me lleve a soñar lo que deseo, porque sólo tenemos una vida y sólo tenemos una oportunidad de hacer lo que queremos con plena felicidad.
No es de extrañar que busque el camino hacia ti, con un letra mayúscula, aferrándome ferozmente para buscar el acceso directo con refrescantes sombras y la luz reflejada entre los árboles donde finalmente te he de encontrar en mi puerto de llegada.
Soplo de vida, fugaz, leve, vibrante, hasta calar hondo entre sollozos por pensar en su final pero sin angustias y gritos, sólo pensar en el pecho vacío.
Un momento de amor y dicha es suficiente para toda una vida porque nacen y mueren en un instante.
Soplo de vida, mi amor por ti me hace sentir viva. ¿Será sólo por un momento?
¡No!, quiero la vida entera, que este sentimiento dure, que sea una pasión verdadera entre placer y gozo que nos una por siempre.
Soplo de vida, es el toque que mueve mi corazón, el latido de la emoción, los sentimientos…
Nunca, tú y yo, tan cerca, vamos a dejar de ser luz de la luna, la pasión y el placer de estar juntos.
Soplo de vida, largo, que acaricia, que excita, que agita con suaves movimientos el aliento que cuelga el sonido que se pierde en la sed pura, en el dolor y las caricias que nos conmueven.
Soplo de vida, que habrá soñado anoche esta cabeza mía que al despertarme con la luz del día, sentí a mi corazón tan pleno y al apoyar mis manos sobre mi pecho supe, que era por ti que así latía.
Soplo de vida, con estrías de luz haces maravillosos bosquejos, deslumbradores, que rutilan por el agua como inventos con resplandeciente afán, alegrísimo esfuerzo, puro juego, en ardoroso buscar la plenitud toda, de éste nuestro nuevo amor.
Soplo de vida, que me hace verter en páginas nuevas y en blanco mis metáforas consistentes en buscar todo mi amor y endulzar tu camino esperando tus gestos únicos de dulzuras y pasiones, transformando todo el paisaje, tocando mi corazón y como luz. Unidad del alma, se multiplican los destellos, lo que fue calma en fervor de innúmeros espejeos que entre la paz del agua, anuncian el encendimiento de una palabra, otra y otra hasta llegar al verso.

miércoles, 5 de junio de 2013

Somnolencia


Tal vez

Tal vez,
la felicidad nos inundará si en este crepúsculo de múltiple     colores los claros ríos de aguas cristalinas nos brindarán su esplendor y se reflejarán en ellos nuestro amor.
Los dos.
Tal vez,
si las rojas clavelinas, las perfumadas rosas, los azules de los acianos, si las amarillas amapolas, el amor de la celidonia, nos infundieran energía, vitalidad, estaríamos siempre juntos.
Los dos.
Tal vez,
si las deliciosas cerezas de agridulce corazón, las frescas ciruelas, las rojas frambuesas, los milagrosos arándanos, las puras grosellas nos envolvieran entre sus dulces sabores, nos abrazaríamos muy fuerte.
Los dos.
Tal vez,
si los vientos se congregaran después de la puesta de sol y soplando formaran una gran orquesta tocando, homenajearían nuestra unión.
Los dos.
Tal vez,
si las hojas del roble solitario nos dieran su energía estimulante, si las hayas que sólo saben hablar de amor, sí murmurar el nuestro, los ombúes centenarios con sus grandes copas nos ampararían entre sus ramas, seríamos muy felices.
Los dos.
Tal vez,
si como una hoja amarillenta transportada por el viento me dijeras cuánto me amas, si una libélula bailarina me rozara al revolotear con el viento y me recordara tus caricias ¡qué felices seríamos!
Los dos.
Tal vez,
si pudiéramos oír las palabras, los sonidos, las frases del lenguaje de las plantas, de las flores, de la naturaleza, todos viviríamos una eterna fiesta de dulce y sereno amor sin que todo fuera un sueño.
Los dos.
Tal vez,
si en una noche larga y tormentosa, juntos pudiéramos ver cuando la aurora tiñe el cielo de rosa, emergiendo poco a poco por la cresta de los montes, estaríamos enlazados en un apretado abrazo sensual y casto a la vez.
Los dos.
Tal vez,
si cae el pulso agitado de nuestra sangre sobre el plato sonoro del silencio, el que custodia el hechizo de nuestro sueño, nos besaríamos con pasión, agitándonos en el aire por el largo alumbrar del movimiento.
Los dos.
Tal vez,
si estás ahí, rezagando mi camino, serías ancla de oro y cadenas de mi anhelo, piel que adivina el pulso de mis ojos, cruz que aprieta las nubes contra el cielo, nuestras voces se oirían sobre el mundo como un cántico puro de amor.
Los dos.
Tal vez,

si la sabia naturaleza nos envuelve y ampara como el fresno colmado de amor y de poesía, las aves que emiten una dulce melodía que se difunde entre el cielo y la tierra, nosotros nos elevaríamos por el infinito azul entre loas de felicidad y alegría.

Contigo soy feliz

Contigo soy feliz
(sueño día y noche con estar a tu lado y en mi duermevela busco tu alma clara y abierta por caminos anchos y altos muros para guardarlo, escondida sólo para mí).
Mi felicidad es estar a tu lado.
Contigo soy feliz
(siempre me pregunto dónde estás, si tú no estás ausente te siento conmigo, veo tu cuerpo alto que se termina voz como en humo la llama, en el aire impalpable).
Mi felicidad es estar a tu lado.
Contigo soy feliz
(me inspiras tropeles de versos que abren las alas y vuelan levantando un tembloroso remolino de cadencias que nacen de mi amor por ti, son frases nobles, cláusulas marmóreas, blancas que lentas pasan al pensar en ti).
Mi felicidad es estar a tu lado.
Contigo soy feliz
(el silencio nos une, el hondo que nos hace llegar a lo profundo en nuestras almas quebrando surtidores delicados, en la tierra de lluvia recién mojada llamándonos con su húmeda voz desde un mundo muy remoto a otro mundo muy lejano siempre unidos).
Mi felicidad es estar a tu lado.
Contigo soy feliz
(cada amanecer flores acaban en rimas, versos que empezaron tallos hasta el jardín más quedo va floreciendo por el amor insólito que acomete por los altos riscos azules del aire).
Mi felicidad es estar a tu lado.
Contigo soy feliz
(te siento tan cierto y mío, seguro que hoy, que aquí, que tu evidencia es el filo con que me hiere tu abrazo, se gastarán tus caricias en días y noches blandas y poco a poco te voy queriendo más, amor, no quiero que te vuelvas recuerdo, sombra esquiva entre mis brazos).
Mi felicidad es estar a tu lado.
Contigo soy feliz
(en nuestro lenguaje sutil cuando los cristales duplican el blanco disco de marfil de la luna, nos unimos y nuestras voces tiemblan plenas de ansiedad y muchas veces, misteriosas frases de amor vuelan como visiones que se ocultan al llegar la aurora).
Mi felicidad es estar a tu lado.
Contigo soy feliz
(sin querer, te quiero, el estar juntos… tiene saber a poco, siempre que estoy a tu lado cada día quiero más de ti, eres mi silencio azul en las etéreas alas que descienden por diáfanas escalas a las aguas turbulentas y profundas que inundan nuestras almas).
Mi felicidad es estar a tu lado.
Contigo soy feliz
(nuestro paso armonioso nos lleva en plena noche por el campo abierto. Los astros nos observan con tenue empeño y las lomas echadas de bruces nos miran en silencio).
Juntos somos uno, aspiramos la calma que nos une, con perfume a trébol mientras se alborozan todos nuestros recuerdos de nuestra vida juntos y la luz nos ilumina de puntillas, en el alba lanzándonos a las nubes para amarnos siempre como voces.

Loca soñadora

Tú, sí, loca soñadora que vives la vida entre risas, bailes, ilusiones y anhelos de amor, ¿ no sabes acaso que todo eso se vive en tan sólo instantes radiantes en tu raudo existir?.
Loca soñadora, crees que toda la vida es única, que no sean nunca iguales las cosas que son las mismas.
Y aunque no lo demuestren cristales ni balanzas, diferencias minúsculas aseguran a un ala de mariposa, a un grano de arena, la alegría inmensa de ser otras.
Y tú, loca soñadora, eres diferente, crees en el amor eterno en la felicidad sin fin y por eso prometes los siempres con tu alma y con tu boca.
Loca soñadora, tienes tu corazón entregado a la vida sobre el río inquieto de tus pies y manos.
¿Qué sendas cruzarás audazmente con tu risa franca, tu aire cálido y la salud luminosa de tus palabras? .
Loca soñadora, ofreces por doquier panales de luz y música sincopada y de tu pecho brota vino de amapolas para borrar aquellas máscaras feroces que se te cruzan en tu camino llano pero con espinas que tú sorteas con tu pletórica imaginación.
Loca soñadora, vas entre los racimos embriagantes de las sombras para aplacar  la sed de amores que tu corazón te implora.
Tu mente divagante  te lleva con ansias a regocijarte en el vacío, de rodearte de la Nada para propulsarte hacia lo Eterno.
Loca soñadora, asaltas tu alma cimbreante y te sientes pájaro perdido buscando el espacio justo para ser bien recibida.
Eres una peregrina, aventurera, audaz, buscando encantos perdidos en el más allá, en lo inesperado que te envuelve cuando menos lo esperas.
Loca soñadora, placeres, quereres, poderes, envidias, falsedades, obstruyen la porosidad lumínica de tu ser, pero recuperas en breves momentos ese saber estar que sólo se halla en la felicidad contigo misma.
Loca soñadora, tu vida transcurre sin tregua, con pausas moduladas, con insistentes sobresaltos como queriendo volar.
¡Amas la vida con total intensidad, de allí tu locura en tus ensueños de amor como una forma de recoger el aroma del mundo y sentirse dentro de él… ¡Amando!

martes, 4 de junio de 2013

Aguardo


Invisibles en el Paraíso

Invisibles en el Paraíso.
Nuestro lugar secretísimo donde nadie nunca nos encontrará, nadie y es allí donde te siento cada día rozándome sutilmente con todo tu amor que es como una mariposa que vuela en el aire de la mañana, como el viento suave que roza mis cabellos.
Nos amamos sin prejuicios ni condiciones, sin esperas ni reservas, sin egoísmos ni sombras, sin cadenas ni sumisiones, el mundo real para nosotros no existe.
Invisibles en el Paraíso.
Nos amamos con la profundidad insondable del océano, con la claridad del Sol en las montañas con la fuerza suprema de vientos huracanados.
Nuestras almas se buscan tras toda emoción.
Invisibles en el Paraíso.
Frente a nosotros enmudece el mar, la arena, el cielo y la mirada y desde la lejanía se sienten ecos, palabras, voces que suenan clamando por la claridad y el amor.
¡Paz! ¡Vida! Nacidos para la vida y el amor fuimos creados.
Invisibles en el Paraíso.
Cogidos de la mano, con pasos errabundos y lentos, emprendemos nuestro camino solitario y hemos subido al cielo, a las estrellas luminosas, en la inmensa noche azul llena de temblorosos ojos.
Lengua del Paraíso, sones primeros, vírgenes, entre tanteo de los labios en el aire del mundo para que estrenemos los besos, los abrazos, los nombres de los gozos primigenios que nuevos son para el júbilo nuestro.
Invisibles en el Paraíso.
Que en los tiempos del alma, allí, en el más antiguo nos encontremos sin buscarnos, sin seguir huellas ni en nuestra memoria, ni en ningún signo nos guiaremos, nos veremos percibiéndonos nítidamente entre la niebla gris que poco a poco se fue abriendo para que nos viéramos y nos amáramos por siempre.
Invisibles en el Paraíso.
Y así, lo que tú eres cuando yo te lo digo no podrá serlo nadie, nadie podrá decírtelo.
Nuestras almas están juntas, tú me sientes en la tuya, yo te siento en la mía sin poder entenderlo, sin saberlo nosotros mismos.
Invisibles en el Paraíso.
Nuestro aire está lleno de esperanzas en vuelo, las encontramos y las traspasamos con nuestras alas tiernas y con un soplo imperceptible nos decimos ¡Te amo!

Aunque estén contra nosotros, el aire y la soledad, nos seguiremos queriendo sobre todo en la alta noche cuando el sueño, ese retorno al ser desnudo y primero rompe desde las estrellas, nos queremos sin querer a fuerza de estar queriendo.

Alma errante

Alma errante.
Volando en el horizonte de la noche misteriosa y oscura, acariciando el día luminoso, va por los caminos solitarios, va desasistida, de puerta en puerta, entrando por ventanas entreabiertas, de ojo en ojos, errabunda y frágil, vagabunda, profundizando abismos.
Alma errante.
Por inercia ella cruza lentamente, sin ánimo el sendero, con la esperanza de hallar un cuerpo que a ella la habite.
Cualquier oreo la conmueve, cualquier paja a ella la irrita, está hecha de retazos, de cicatrices, de heridas punzantes.
Alma que anhela anhelos que invisible te deslizas deseando que otros te mojen de miradas tus pupilas solitarias.
Alma errante.
Perdida en el sueño, dormida vas por la vida, fantaseando en tus míseras miserias volando entre la neblina.
Barco naufragando siempre en mares que no la invitan por eso navegante y sola vas deshojando margaritas.
Alma errante.
Triste y meditabunda en el vaivén de las horas, en la brisa que musita en el canto del silencio, en la soledad del día.
Alma errante.
Buscas el círculo que incluye los lugares, mares, estrellas, cielos, árboles, flores, puede ser pequeño, grande  infinito según el alma que quieres habitarlo.
Alma errante.
En lo triste de la noche, entre la densa neblina, golpeada por la lluvia interminable, envuelta en el mar salado, en lágrimas se destila.
Hasta que se vuelve un cauce, un torbellino de brisa, una nota en el vacío, un eco que no termina, un silencio atormentado, un pentagrama vacío.
Alma errante.
Anda entristecida con la esperanza de darle reposo a su travesía.
Un alma que anda buscando en otra alma hallar vida.
Escala las altas montañas, espera a que otras miradas surjan para verla de cerca y descubran qué oculta su interior que sólo es amor y luz.
Alma errante.
Desgarrante e infeliz, ten paciencia, clama por la paz y la felicidad y alguien con ligereza encontrará tu mensaje en el bosque, en el cielo, en el este por donde sale el sol y con delicadeza te cubrirá en tu tierra herida a fin de que puedas renacer de prisa y encontrar por fin lo que tanto tiempo necesitaste para ser feliz.
Alma errante.
Distante, ya casi la última, sal de tu gran mundo a oscuras y trémula y vacilante ve en un gran vuelo irreal en búsqueda de la verdad, labra tu vida, camina deslizándote para renovarte y vivir de vuelta a ti, aumentada en tus dones sin fin.
Cierra las preguntas, húndete en tu querer, llenándolo de síes, de gozos, de algarabías y no vueles por el aire como las mariposas o las nubes flotantes, busca donde te espera el amor total de otra alma errante.

Espero y desespero

Espero.
En las noches silenciosas y oscuras, pienso en ti que te has ido a hurtadillas entre secreteos malsanos y tristes a otros amores que te buscaban sin cesar.
Me olvidaste, yo no te olvidé, recuerdo cada instante de nuestro estar juntos, amándonos con tal intensidad que el día se volvía de noche y la noche día.
Desespero.
Sí, desespero por no haberte podido decirte ¡adiós!, todo sucedió en silencios prolongados y dolorosos, sin una palabra aún fingida de falsos sentimientos, dejándome adolorida y triste, mi corazón sangrante y las estrellas fugaces lo traspasaban llevándome a ese mar interminable de lágrimas tristes.
Espero.
Siempre te llevaré dentro de mí, recordaré los dolores y las alegrías mientras el mundo se me hace nada, te busco en mis recuerdos mientras te amo en mi soledad y acuno las canciones que me cantabas despacito haciéndome sentir amada.
Desespero.
Y sueño que todas las noches vienes a poseerme y te pido que me digas donde acaba el hilo negro y donde empieza el blanco y para olvidarte aprieto los dos hilos con las manos en espera de que el negro se vuelva blanco y tú desaparezcas de mi vida y poder reponerme de este dolor sofocante que me asfixia y no me permite amar otra vez sanado mis heridas aún sangrantes.
Espero.
Mientras espero nuevas ilusiones, esperanzas, amores nuevos, escribo versos, poesías, prosas que desgarran mi alma, en intentos imprecisos, versos que simulan estrofas, como el primer verso que tú inspiraste, pero sin ti, mi numen vaga por altos horizontes porque tú eres la poesía que se perdió.
Desesperó.
Amor, entre la magia y el misterio de la vida, vuelo hacia ese pasado del cual ya estamos alejados, deseo parar el tiempo, me fundo con la oscuridad y no la veo, te imagino conmigo buscándome.
Espero.
Ya no con anhelos e ilusiones que vuelvas a mí, sólo espero con infinita paciencia que poco a poco te olvide, te vayas de mí y así poder amar otra vez con calidez de alma pura y podré mirar el cielo llevando dentro de mí el silencio del mar, el fragor de la tierra, la música del aire.
Mi pensamiento me llevará lejos, hacia litorales desconocidos, horizontes iluminados.

Percibiré el leve crujido de la naturaleza que me rodea, amaré y buscaré la paz como única esperanza y fuerza en mi vida y te encontraré a ti, la estrella que brillaba en el cielo para mí, la que yo no veía pese a que la noche era clara y traía la luz a mi alma con un amor verdadero y único. 

domingo, 2 de junio de 2013

Experiencia nueva


Si supieras

Si supieras, aunque ¿sabes? que día tras día, horas, minutos y segundos dedico mi mente a ti.
Si supieras, aunque ¿sabes?, que me inspiras a decirte, a escribir, garabatos que su forma se dispersa en un blanco papel y dibujan las más tiernas, dulces y bellas palabras que terminan siendo frases dichas y escritas por el sentimiento de amor que tu despiertas en mi corazón.
Si supieras, aunque ¿sabes? que brotan en mi piel y asoman por mis poros las pasiones que exceden al deseo reprimido que acechando está esperando por ti.
Si supieras, aunque ¿sabes? que eres dueño de mi almohada en mis noches de soledad y que al amanecer me despiertas porque estás en mis sueños enredado en sábanas de seda y caricias de algodón.
Si supieras, aunque ¿sabes? que eres mi todo y mi más porque te amo aunque tú no lo quieras.
Pienso en ti y no se si es cierto que te amo o lo sé tanto que temo que ese amor me traiga llanto.
Pienso en ti y espero que te acerques, quiero apretar tus manos, me corre un secreto en la piel que es felicidad ansiada, necesito tenerte cerca y es prohibido lograrlo, por eso quiero saber si te amo.
Necesito vivir en un rincón de tu presente, haz allí y brúñela como una luna de acero, cincelada en filigranas.
¿Qué tejerá tu memoria madura de andar los tiempos, de dibujar los caminos por donde viniste andando?
Espejo atiborrado de recuerdos es tu frente erguida para que mis manos acaricien la plata fina de hilos y cenizas de tu noble cabellera.

Y sueño

Y sueño, en las noches estrelladas, en los amaneceres de amor, en las tardes somnolientas y en tu llegada.
¿Cuál es la razón de tu ausencia? ¿Dónde está tu nido? ¿No sientes ya que el viento que te hago llegar se hace música?
Alzo mi mirada muy profunda que la siento como algo que no es mío, buscándote por el aire de cristal.
Y sueño, porque encendiste mi alma en un arder que no termina y entre susurros suplicantes y vientos de rezos te pido regreses a mí, a mi calor, a mi ternura.
Mis pensamientos giran libres pensando en ti, que todo me afecta, tan íntimos, que tienen una lágrima para cada instante en que te recuerdo.
Y sueño, sin ti no puedo vivir, antes de ti la ausencia, la soledad, la angustia, los silencios.
Tu sabes que te sueño, que te espero ¡ven a mí amor!
Mi vida va siguiendo tu rumbo.
Sin ti perdida me siento en mi camino si tú no caminas junto a mí tanto hemos recorrido que mis pasos me llevan hacia dónde estás.
Y sueño, viajando por la profundidad de los mares de mi alma y sólo encuentro en las olas yendo a tu destino, no puedo seguir sola en mi recorrido, se hace eterno mi camino.
Y sueño, porque me falta el apoyo de tu alma, el latir de tu corazón, la luz de tus ojos, tu mano que lleve la mía.
La espera me desespera en la soledad y vacío del no sentir tu cuerpo cerca del mío.
No tardes, tu ida me dejó amargos sabores, lejos de todo lo que me rodea, me centré en tu recuerdo, en tus besos en tu compañía tan sutil en mis días.
Y sueño, ansiosa y me tranquilizo leyendo las prosas que has escrito para mí al hacerlo me siento feliz, siento dentro mío la dicha de darme cuenta cuanto me valoras.
Y sueño, porque eres la inspiración que nace en mí, día tras día y no me abandona, eres la alegría que se vuelve sonrisa, eres brisa fresca que me acaricia la piel cada mañana al despertar
Y sueño, mi melancolía se desvanece, porque te siento ya, más cerca de mí, aunque en sueños sólo sea…

Juego de besos

Juego de besos, entre luces opacas y brillantes, rondan entre nosotros, danzando, buscando la piel que los espera anhelosa.
Nuestros labios se rozan, se tocan, palpitan, prendidos a veces a restos de silencios.
El mundo seducido por el canto del gran proyecto en el alma se nos ofrece, nos da rosas, brisas, cielos, mares, con esperanza de que tú y yo labremos el gran amor de nosotros.
Juego de besos, rápidos, leves, a veces sin ruido, a veces esquivos, otros profundos, sumergiéndonos en hondas caricias en un abismo de placer y gozo.
La dicha nos escoge, nos declara capaces de creaciones alegres y felices, nuestro proyecto de amor cantante, irresistible, da embriaguez al alma, no se labrará en los mármoles ni con pétalos o sueños, se hará carne en nuestra carne.
Juego de besos, nos zumban en nuestro mundo interior como zumban las colmenas en la estación de las flores al sol de oro de la siesta.
El silencio azul del goce nos inunda y como etéreas alas descendemos por diáfanas escalas a vivir a pleno este lenguaje de placer armonioso y sin fin.
Juego de besos, son mimos flotantes en el viento y en la hora de recogimiento como brasas se encienden entre arrumacos y abrazos cálidos que con lentitud el placer despiertan.
Juego de besos, sorpresas y descubrimientos de este amor nuevo, llegan despacio, sorteando lugares íntimos y secretos en los que no llegan las palabras, sólo las caricias, llevándonos a la sintonía de lo Divino.
Nutren nuestra sensibilidad y nos conduce por senderos claros y puros donde festejamos con júbilo este querer tan nuestro.
Juego de besos, nos entregamos, nos damos mutuamente calidez, empatía, ternura, comprensión.
Cuando clarea, nuestro amor inquieto se llena de gozos y los besos revolotean como las hojas amarillentas, doradas, del otoño cercano.
¡Vivimos amando! Como ama cada gota de lluvia en la tierra seca que aguarda el suspiro, en la danza incomparable de un ensueño que sueña despierto.
Juego de besos, como canto de pájaros, revolotean sin cesar al estar juntos, tú y yo, como toque divino suspendidos en el aire como un bálsamo que calma.
¿Oyes al amor que se nos está ofreciendo en flores, lluvias, aires cálidos y serenos?
Nos entregamos como dos seres unidos, viviendo abrazados entre nubes lejanas, sintiendo en las palmas de nuestras manos, en los labios, la cálida huella del beso entre nuestros sueños que nos empujan a la vida desde dichas cumplidas ayer a dichas futuras que nos llaman entre sueños trémulos, derrochando alegrías, agitando como trigales, grandes campos de esperanza. 

sábado, 1 de junio de 2013

Lo no esperado


Desengaño

Desengaño, noble desengaño de amor, pude y con penas y llantos romper el lazo que me tenia aprisionada.
Por tan gran milagro, colgaré desde mis cielos sin celos jamás sentidos ni quejas que nunca me inundaron, las fuertes cadenas de mis graves yerros.
Desengaño, que con ansiedades y dolores de amor muy sentido me solté del yugo de abrazos que me tenían entrelazada.
Y con húmedas velas de lágrimas sin fin y con rotos remos, me escape del mar y llegué a mi puerto escondido y seguro para encontrar mi soledad perdida y mi paz anhelada.
Desengaño triste, ya tus palabras de amor tan dulces y tiernas pero con repetidas y no sentidas frases floridas no llegarán más a mi alma que las esperaba con anhelos de esperanzas rotas.
Desengaño, vanos pensamientos, pasos esparcidos, lejanías distantes, livianos deseos, todo se ha ido al más allá.
Ya mis versos están libres, no más cautivos de tu inspiración,  honrarán nuevos amores sinceros y puros, reales y presentes,
Desengaño, real y preciso que me llevará a escribir en pliegos  sin necedades de ilusiones perdidas, poemas de amor de alegría y fe en la vida nueva.
Desengaño que las asperezas del camino se llevan por doquier entre el silbido del viento y el rumor del mar, hacia nuevos senderos donde la calma, la paz, la risa, colmen mi mundo interior sin sombras que me palpiten, encendidas como vagos cuerpos finos y delgados, miedosos y temerosos de sufrimientos sin luz.
Distantes azares sin respuestas ni almas juntas amadas entre dos.
Todo fue un amor que inventamos, es tierra sin fecha, sólo era un gran amor en vilo.