Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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jueves, 20 de junio de 2013

Preguntas sin respuesta

A la noche empiezan a encenderse
desde recónditos lugares, las preguntas.
Las hay distantes,
 quietas,
inmensas,
misteriosas,
 distraídas,
 como astros que preguntan desde allá siempre lo mismo:
¿cómo eres?.
Otras, fugaces,
diáfanas,
 menudas,
querían saber cosas leves de ti y exactas:
 nombres,
 lugares,
 esquinas,
viajes donde juntos estaríamos.
Tú no las puedes ver,
 pero tienes el sueño cercado,
 todo él por interrogaciones mías.
Preguntas sin respuestas,
tú, dormido o semidormido,
alguna vez soñando,
dirás que sí, que no,
 respuestas sin tino,
 al azar y de milagro
 a preguntas que no entiendes,
 ignoras la mayoría, que no ves, que no sabes.
Porque ignoras todo en tu dormir,
absoluto y profundo
y cuando te despiertas,
ellas se esconden, ya invisibles, misteriosas,
escabulléndose en mi mundo,
se apagan.
Preguntas sin respuestas,
seguirás viviendo alegre
sin saber que en media vida tuya,
 la del sueño,
estás siempre cercado de ansiedades,
de afanes,
 de anhelos,
sin cesar, preguntándose eso que tú ves
 y no puedes contestar.
Preguntas sin respuestas,
y mientras te duermes a mi lado,
 ¡qué paseo de noche con tu ausencia a mi lado!
Me acompaña el sentir que no vienes conmigo,
 estoy sola,
 cavilando qué otras preguntas pueden surgir de mi mente, atiborrada de dudas,
 temores,
ansiedades.
Los espejos,
el agua,
 el viento,
 se creen que voy sola,
se lo creen los ojos de la luna,
sirenas de los cielos,
aún titilando estrellas.
Tú, antes de dormirte me dijiste:
!No te vayas!
Fueron tus tres palabras últimas.
Yo sigo aquí a tu lado,
estrechada a ti,
dentro de ti,
hablando contigo.
Otras voces me contestan sin cesar,
 son espectros,
 sombras,
 fantasmas,
sueños,
amores de otras veces,
compadecidos de mí,
quieren estar conmigo,
van a darme sus manos
pero no se dan cuenta que yo llevo,
estrellada,
cálida,
 tierna,
 viva,
la forma de una mano amada palpitando en la mía.
Y entonces me dejan sola
con el beso

que en mis comisuras tú dejaste antes de dormir.

Magia de un día

Magia de un día, mi amor tu eres magia, en cada instante de mi vida en mi cielo resplandeces y son tus ojos que me iluminan con un fulgor de estrellas que me cautivan y me ocultan sin quererlo en tu mirada.
Magia tiene tu voz, tu dulce acento, el cual lo escucho dormida y aún despierta que me dice dulcemente con el viento, me confiesa y me repite: “que me amas”.
Mis pinceles más leales se han propuesto apresar tu verdadero rostro: desentrañar las esenciales líneas donde tu fuero el aire acata y el aurea alba, espiar el múltiple venero donde emerge a raudales toda la luz que quiero para tu piel, tus ojos cenitales.
Magia de un día, en la que la recta se espírala, la curva se endereza y por la emoción y el sentimiento sin acertar el rumbo ni la escala, la alta luz tropieza o en su ímpetu resbala.
Magia de un día, estás a mi lado, entre mis brazos, cubriendo mi cuerpo con calor y caricias.
¿Cómo apresar la sosegada llama que te entibia los ojos?
¿O el frenesí que tu mirar proclama cuando se incendia prodigo de rojo?
¿Cómo apresar la tímida piel que en tus mejillas convoca?
 ¿O la mañana asomada a tu boca?
Magia de un día, mi afiebrada plata se anubla enamorada.
Se pierde en la enigmática y secreta zona de la alborada donde digo carmín, azul, violeta y al nombrarlos se esfuman en airada, fantástica pirueta.
Magia de un día, en tu silencio eres un volcán que se activa aquí en mi pecho, cuando llegas y desciendes a mi lecho y en tu ternura me abrazas.
Mágico es este momento cuando respiro tu aliento y mi alma se entremezcla con la tuya para volar por los cielos y marcar el universo entre suspiros, siendo uno, envuelto en hilos, envuelto en hilos de plata.
Magia de un día, con este nuestro amor que no se acaba nunca porque prolongando de que uno y uno sean dos ya que el amor es el retraso milagroso de su término mismo.
Con los besos, con la pena y el pecho se conquistan en afanosas lides entre gozos parecidos a juegos, días, tierras, cielos abiertos, espacios fabulosos, a la gran disyunción que está esperando hermana de la muerta o muerte misma.
Magia del beso perfecto, aparta el tiempo, échalo hacia atrás, ensancha el mundo breve donde puede besarse todavía.
Ni en el llegar, ni en el hallazgo tiene el amor su cima: es en la resistencia a separarse en donde se le siente, desnudo, altísimo, temblando.
Magia de un día que se va en una despedida larga, clara, con lo más seguro que es el adiós…

Caminando en silencio

El sendero me conduce a caminar conmigo misma, en silencio necesario e imprescindible para la paz de mi alma
Voy a horizontes impacientes que me esperan, con mis palmas abiertas al eco que el silencio calla.
Caminando en silencio, pienso en ti, el atardecer me está ofreciendo vagos mundos desmedidos dónde voy a buscarte en silencio.
Caminando despacio, seguir al viento, en aguas sin sol, solitaria sin ti.
Caminando despacio ,la calma me inunda, me salva de mis pesares y el alma se va adonde esta tarde me ofrece sonrisas vagas, ademanes lentos ,pensamientos distraídos, andares sin prisas.
Caminando en silencio, te busco, ¡qué ir y venir de mi misma! para dar contigo, cerca y poder abrazarte para que las distancias no nos separen más.
Tu silencio no me busca en medio del camino, tu silencio terso, como aire cristalino, no quiere ansias sólo las riza como piedras, las preguntas en el fondo te las guardas.
Caminando en silencio ni un leve grito se escucha, es un afilado callar, rasgador y denso.
Quiero caminar contigo, en silencio, por eso te busco, por eso agito el aire que respiro, porque necesito que tu silencio sea también mío en un minuto tan sólo… el que conduce a cerrar los ojos y no ver falsas sombras ni secretos ocultos…

martes, 18 de junio de 2013

El aroma de la noche


Engaño amoroso

Engaño amoroso, falsas palabras que me llenaban el corazón de latidos presurosos y alegrías sin fin.
Ecos de amor que como un cetro, ceñían mi mente como corona de flores silvestres, amapolas, magnolias, alelíes.
Me sentía segura de que todo era verdad pero fue un engaño vil, traicionero, pleno de incógnitas, sin respuestas.
Mi alma de poeta se entristecía, lástima sentí por los crepúsculos, te creí vívido a orillas de los lagos contigo a mi lado.
Engaño amoroso, ya no se siente el centro del amor, mi corazón de hielo bajo nieve invisible es sólo un soliloquio, claro, es un esperar que llegue el día en que el amor me alcance otra vez.
Espera, me dijo, aún no se puede encontrar lo fidedigno, el amor ahora duerme.
Engaño amoroso, me voy a una noche fría recordando los estribillos que tú me arrullabas proclamando tu falso amor, amor de conveniencia, amor pletórico de bajezas, buscando imágenes heridas en mi corazón enamorado y feliz.
Engaño amoroso, lágrimas que como arco de los cielos, bajan por mis ojos en tenues alas que llegan a lares desiertos.
Engaño amoroso, viniste del ayer hasta el hoy, atravesaste misteriosas sendas para llegar hasta mí y con tu filosa espada de palabras me conquistaste, para luego, sin un porqué, recibir de tus trémulos labios, tu despedida final.
La noche inundó mi alma, me volví tierra, me transformé en corriente de agua, onda tras onda, isla ignorada, nadie en el aire sufriendo por ti.
Engaño amoroso, descarado, egoísta. Si yo no encuentro el camino verdadero, mía es la falla, toda la canción de amor está en ella esperando que alguien sepa como cantarla.
Engaño amoroso, cruel y despiadado, que ha borrado toda la claridad de la gala matutina.
Me siento de un hálito de abismo, te amé y me creí amada, flota en esta alborada agonizante que fatiga y marea envuelta en el oscuro pensamiento obsesionante que me dejaste sin tu amor en una amarillenta pesadilla que me hunde en el hoy sin esperar el mañana. sólo la cerrazón entristece y no ilumina, débil quedó en esa blanquecina luz crepuscular y opaca.

Lluvia de amor

Lluvia de amor que va cayendo en mi corazón, lluvia que resbala por los cristales en gotas de agua dulce que recorren hasta el último de los rincones, provocando divinas sensaciones que se estancan en mil sentimientos interminables.
Se convierten en un vuelo de palabras blancas que mojan, lentamente, el alma.
Lluvia de amor, eres el espíritu de mis amores, eres esperanza y razón, eres lluvia fresca en mis manos, eres quien busca los sueños vestido de estrella, eres lluvia frondosa del cielo, sol que irrumpe detrás de las montañas, aire que levanta, que da fuerza y vida al amor.
Tan convencida estoy de tu gran transparencia, en la que vivo, de que la luz, la lluvia, el cielo, son formas en que te esquivas, vaga interposición entre tú y tú.
Nunca estoy sola mientras la luz del día ilumina tu alma o cuando al encenderse las estrellas me van diciendo palabras que tú piensas.
Esa gota de lluvia que cae sobre el papel es como una difusa flor de azahar que tú me envías desde donde vives.
Eres esas pequeñas gotas de sentires y relámpagos que poco a poco va calmando en finos diamantes la tormenta del alma, empapando cada espacio de los corazones enamorados.
Eres agua pura cuya presencia engalana, caricia divina salpicada de sonrisas.
¡Qué siempre llueva, lluvia fresca del alma y al final deje un arco iris!
Lluvia de amor para el corazón, lluvia fresca de brisas y amores, en besos ardientes y caricias suaves.
Lluvia frondosa convertida en amor.
A través de la lluvia me llegas tú, entre gotas frías que acarician mi rostro, llenas de armonías las siento, cierro mis ojos mientras lentamente te pienso y lentamente te siento.
Románticos pensamientos llueven en mi mente, atrapando la lluvia un sinfín de sensaciones.
Yo sólo te sueño, amor mío y te siento conmigo mientras la lluvia cae… en su húmedo y romántico velo que me suaviza… como brisa de terciopelo recordándote y haciéndome feliz en este ensueño bello como las gotas que caen en el cristal de mi ventana.

Lugar mágico y real


Lugar mágico y real, junto al inmenso mar en un paraíso rodeado de doradas arenas, encantados crepúsculos y amaneceres luminosos de infinitos colores, mi espíritu de mujer poeta se inspira en ellos.
Sus versos, poemas, y prosas de amor quedan grabados en los límpidos momentos en los que frente al mar con ojos embelesados y palabras que brotan desde lo más profundo de su alma junto con emociones tiernas que quedarán por siempre en blancos papeles que vuelan al viento.
Lugar mágico y real, La Paloma, cuna de inspiración divina, donde las olas acarician con su espuma sus orillas con reflejos de plata.
Al mirar el horizonte lejano parezco con alas y vuelo con la imaginación hacia él trayéndome la sabiduría del tiempo del más allá.
La Paloma, anfitriona que tiende sus brazos al mundo con su mar infinito, bravío o en calma, con calor de sol cielos azules con ocasos misteriosos y llenos de encanto renuevas el alma de aquellos que vienen buscando remansos y anuncias la calma de esta mujer poeta que despoja del alma.. Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, El Color de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan.
Quisiera parar el tiempo en el Hoy y volver a vivir todos los mágicos y esplendorosos momentos que de la mano, de La Paloma, viví intensamente.
Lugar mágico y real, volver a caminar las doradas arenas, bañarme de sol, sentir el viento en mi piel, llegar al horizonte en sus atardeceres inolvidables y únicos.
¿La Paloma, puedes ayudarme a ser más de lo que no soy?
Eres una creación más de todas las que existen en la Tierra, que despiertas en los corazones, amores ocultos e intensos.
Hoy mi verso es para ti, porque de ti tuve inspiración, y magia para escribir mis prosas de amor.
¡Qué maravilla La Paloma, es un lugar único donde la luz se hace despacio y la serenidad adormece el alma!

lunes, 17 de junio de 2013

Levitación increíble


Tormenta de amor

Tormenta de amor, llega una noche sin astros y entre las sombras la lluvia avanza, rodeada de misteriosos nubarrones.
De pronto el viento silba más agudo y todo se llena de visiones misteriosas.
Tú y yo estamos viviendo una tormenta de amor y yo busco un salvador escudo que me permita acurrucarme en tus brazos.
Ya los truenos errantes retumban con salvajes estampidos, en tropel se suceden los relámpagos a cuyo parpadeo te busco y te abrazo y así me siento protegida, amparada, contemplando a hurtadillas el elástico jadeo de fiera de las nubes que nos rondan como buscándonos.
Tormenta de amor, nos protegemos en nuestro nido cálido, la tormenta arrecia, chocan los truenos entre si y estallan y nos amamos con gozo y placer unido por besos húmedos, profundos y apasionados.
Hay minutos de horror en que parece que el firmamento cruje, se desquicia y en bloques gigantescos se desploma pero nosotros en nuestra barrera de amor nos protegemos amándonos intensamente.
Tormenta de amor, la tempestad en sus furores crece, es más viva la lumbre del relámpago y es el tronar más bronco y más nutrido pero no sentimos temores ni dudas, nuestro amor es más fuerte que la tormenta.
Tormenta de amor que con su rugir hace que las campanas repiquen por todo el horizonte conmovidas y en sus voces publican la dicha, el placer, el gozo que inundan nuestros cuerpos y almas.
Cuando se apaga la lumbre de un relámpago, se puebla la noche de una sombra tan oscura que se pega a nuestros ojos la tiniebla y nuestras manos, nuestros brazos, se buscan y se acarician.
Una onda de fuego arde en mi espíritu, es el amor que por ti siento.
Mi corazón se agita, siente la tormenta de amor en sus espacios ocultos llenando los espacios infinitos de mi alma sedienta de ti.
Tormenta de amor, se desata la lluvia, bajo el soplo de un viento huracanado que sacude los árboles, diluvia y sordamente crujen bajo el agua los truenos y los vientos, nos cobijamos bajo nuestro manto, cálido de amor, temblorosos y apasionados.
De nuevo el rayo entre las nubes vibra, su fiera luz, los truenos corren de nuevo y en tumulto braman y tú y yo ocultos en nuestro nido celebramos el amor que reina en nuestros corazones.
¡Por fin, desde la altura, de un cielo profundo, las estrellas con compasión y ternura, dejan caer sus luces sobre el mundo!

Tormenta de amor, ¡qué felicidad inolvidable vivimos tú y yo, juntos, muy juntos!

Aquí estoy

Aquí estoy bajo la desgarradora soledad de tu recuerdo consumiendo mis temblores, devorándome mis gritos bajo tu piel fantasmal y traicionera que me ahoga desde esta distancia tan presente.
Te siento, estás en mí como una mariposa de fuego y de tormenta.
Me ahogas, me arrancas el alma en cada abrazo, me desarmas el corazón en cada beso.
Ya no sé definir en la distancia si estás presente en este Hoy o en la lejanía en tu ausencia.
O si es en tu ausencia tan fuerte, tan poderosa, tan sentida y arrogante que vives presente siempre en mis formas afiebradas.
Aquí estoy, te busqué en el horizonte, en el cielo, en el mar, que activo como la ola, la ola desnuda y sola que estalla en cada cabriola y se desangra al llegar y no te encontré.
Aquí estoy, un hondo estremecimiento se aquerenció en mi interior y destelló en rededor, creí que estabas conmigo y un símil de paraíso, un horizonte plomizo, desembaló la mañana y claveteó en mi ventana un cielo gris y oscuro, tú no estabas.
Aquí estoy, el pájaro que crecía dentro de mí, desangróse, rastro quedó de su goce en mis manos desoladas, entristecidas y moradas, donde la piel impaciente, incuba un día siguiente que acaso no ha de tomar.
Aquí estoy, esperándote, mi memoria se pierde, mi cuerpo pesa apenas y hasta la sangre en las venas más que andar, se detiene.
Un mundo como de sueño del mundo que se volvió sueño desde el confín de la playa.
Aquí estoy, aguardo con desespero, con angustia, atónita mi voz calla.
No ha de escalar lo indecible y cuestionar lo visible, excede mi entendimiento.
¿Por qué no vuelves?
Todo parece un paseo por un cuento y ¡fue duro el despertar!
Escribiré al borde de mis heridas, escribiré cada vez que mi cabeza recuerde que como piedras rueda por las calles estas lágrimas que ya no tengo, ahora que las tardes duermen y las noches van de madrugada al instante húmedo de mi único deseo.

Aquí estoy, me iré a mi jardín convidador me llama, cuando en rosas, jazmines, geranios, estalla o verdea, dándome paz a mi alma para que cante bajito, sin ahondar las pisadas, con un dejo de gozo y otro dejo de lástima me olvido de ti, me alejo, ya no te espero, no eres más mi desespero, eres tan sólo un fantasma más.   

Estar juntos

 ¿Cómo será estar juntos? Cuando hallamos lo igual de ti y de mí, descansa el amor de su lucha, sobre triunfos floridos que en el beso se cumplen.
Dices que te miras en mis ojos, que vives enamorado de ellos, que te roban la ternura más profunda y son dueños de todas tus pasiones.
Eres el fino aliento de la aurora y un abrazo de sentimientos mansos.
Estar juntos, necesito tenerte cerca y es prohibido lograrlo, por eso no quiero saber si te amo.
Nos entendemos como la arena con la arena, el agua con el agua, la luz con la luz, solamente nos separan latiendo y nos llaman, ávidas las victorias futuras esperando.
Estar juntos, manos ruborosas, plenas de caricias y de calor, cuerpo de mármol y perfume, brazo de estatua esculpido por la pasión fresca de mis formas tuyas.
Estar juntos, hoy la lluvia ya cesó, por mi ventana el sol ilumina mi cara, los rayos anidan en mi alma, mi pasión fluye al recordarte, te tengo prendido a mi corazón.
Ámame para que sea mi piel de abeja tibia, palpitación entre tus dedos de sal y prendida en mi corazón al tenerte a mi lado una catarata de pasión fluye desde mis entrañas.
¿Por qué siento que mi mundo está apartado entre soledad de soledades entre mil y una noches sin luna?
En mi alma herida eres el remedio que la cura. Te siento. Eres en mí como una mariposa de fuego y de tormenta, me arrancas el corazón en cada abrazo, me desarmas el alma en cada beso.
Estar juntos, en esta noche de pasión te siento mío.
La lluvia desgrana el gris de tu mirada, mi angustia se prende de cada gota que me regala el recuerdo de tus ojos plomizos y aleteantes.
Eres en mis días de tormenta la placidez del agua que en mi piel resbala y acaricia.

Estar juntos, toda mi sangre te llama y te siente mío para siempre.

sábado, 15 de junio de 2013

Me entrego a ti


Detén el tiempo

Detén el tiempo,
en un lapso preciso donde tú y yo nos amábamos.
Tiempo, detente…
y devuélveme todo lo que te has llevado.
La tarde ha terminado
 y con ella mis ilusiones han volado hacia el infinito,
quiero irme cuando decline el día,
en altamar y con la cara al cielo
donde parezca sueño la agonía y el alma,
ave que remonta el vuelo.
Ya no estoy contigo,
 te has ido para no volver
y no quiero recordar los últimos instantes
en que éramos uno en dos.
Detén el tiempo,
quiero volver a vivir el cielo y el mar a solas contigo,
sin voces ni plegarias sollozantes,
 como el majestuoso tumbo de las olas.
Tiendo mis brazos en todas direcciones
para ver si te encuentro,
abro mi pecho acústico para oír tus palabras
que lleguen a mi corazón sonoro.
Pero tu voz no llega.
¿Dónde estás?
 ¿Por dónde pasa el río tembloroso de tu imagen?
¿Dónde estás?
No te encuentro.
No capto tu huella de luciérnagas
y me quedo en la noche oscura con mis rígidos brazos esperando.
Detén el tiempo con tus manos
y así pensar en este amor para siempre,
 el estar juntos,
 el estar amándonos
y así tu detienes la noche con tus caricias,
tus mimos,
 tus abrazos cálidos y desgarrantes
y volveremos a ser lo dichosos que fuimos.
Este amor que siento por ti
es como el mar,
 se ve el horizonte,
pero no se ve el final
y por eso detén el tiempo en tus manos acariciando mi cuerpo, juntos, muy juntos,
 mirando hasta ese horizonte sin final.
¿Sabes tú que el tiempo es como el fuego ardiente de felicidad?
Este dulce amor que en mí nació,
fue cuando te vi
y nuestros corazones en coloquio interminable
 se hablaron de nuestro amor,
de lo mucho que nos amamos.
Los días son nuevos en cada instante
cuando en tus manos el tiempo lo detienes
y tu sonrisa reflejada en tus ojos
como brillo mañanero me hace soñar despierta
con los ojos abiertos sintiendo paz en mi corazón.
Soy una llama de amor,
muerta de amor en lecho entibiado,
pasto de celo en huerto clausurado,
alma que tus flechas han percutido.
Detén el tiempo,
no permitas que quede en una isla encallada y sola,
 hambrienta de amor,
 ya que tu cuerpo por pábulo reclama.
¡Ven pronto a mí!
Haz que las distancias se muevan como alas

y amémonos hasta el fin.

El aroma de la noche

El aroma de la noche, con un perfume de yerba buena y a pinos, con olores refinados que se despertarán en el campo a la mañana.
A veces rumoroso se aproxima y a veces alejándose se apaga.
Con inocente ritmo todo el paisaje canta.
Es la hora del amor y al vernos juntos un espejo azulado, un arcoíris se enciende.
El olor de la esperanza, siempre es el más deseado pues es la sal de la vida, la que yo siempre he soñado.
Todo el paisaje canta.
La luz en los renuevos y en las nubes se enciende.
El aroma de la noche se nos acerca más por el vagabundo viento entre las ramas.
Todo el pastizal con flores húmedas de fragancia nos inundan en nuestro tibio lecho ebrios de dicha y amor encendido.
Me gusta el aroma apasionante de la noche, fragancia melancólica de magia escondida.
Inquieta y penetrante como nuestro deseo y pasión.
Tan puro y tan denso… como un vino de amores.
El aroma de la noche nos conduce entre susurros, murmullos de amor, perfumes de magnolias, azucenas, amapolas, que nos tienden juntos, en un nido de paz.
El canto de la aurora se asoma como una claridad triunfante, vuelve en la nave de la noche blanca y él se hace más denso cuanto más aclara.
Huye y ajusta el corazón su rítmico latir a la cadencia que inspirada con un millón de notas nos subyuga y en un millón de arpegios nos levante cuando al comenzar a brillar la aurora todo el paisaje canta.
El aroma de la noche, misterioso, vibrante, subyugante, un naranjal en flor nos acuna y tú aprietas mis deseos bajo las estrellas rutilantes, calientas mi piel con tu pasión al viento.
Fluye el río del tiempo, nos empapamos en sus aguas, se nos encoge la voz, nuestras miradas se endulzan.
Se nos agranda el corazón, la piernas se acalambran, se estremecen nuestros brazos y se yerguen nuestras espaldas.
El aroma de la noche, límpido, calmo, cálido y el aire hiende en pos de la campana, averigua del río los cristales, perfumes, luces, formas y sonidos azuzan y apaciguan nuestros sentidos en un riesgoso y repetido juego de amor hasta lo imposible.
Detrás, en la noche, la espesa niebla del misterio y más allá, ocultos en nuestro recóndito lugar, un dios mudo, sordo y ciego nos contempla.

Cuando el cielo se afina al conjuro de un sutil cosquilleo de flautas y la última estrella remisa abandona su puesto de guardia, no perdemos tú y yo en el abrazo final de esta noche nuestra y nos seguiremos amando siempre.  

Levitación increíble

Levitación increíble, me elevo hacia otros horizontes, mi mente me lleva a otros espacios saliendo en forma sorpresiva de mi estado natural.
¿Buscando qué?
¿Hacia dónde?
¿Por qué?
Es que al elevarme a otro dimensión escapo de la realidad de pensar en ti, mi amado, que te has ido de mi vida sin decir por qué.
Flotar entre las nubes como copos de nieve es esta en una paz infinita, es encontrarme a mí misma, estar a solar conmigo misma y amar mi interior que está colmado de amor para dar por doquier a las almas que lo necesitan.
Me elevo para despedirme de ti, como un sueño sin final.
¡Qué gran vida contigo sería en pie, alerta los dos en el sueño de este mundo real!
Convergencia de dos almas que si aún amándose sin saber por qué se separan, me elevo para no sufrir, en un dormir en el sueño que sueño.
Levitación increíble, asciendo hasta deshojarme a un recuerdo de rosa segura, inmarcesible, puesta ya todo a salvo de otro amor u otra vida que los que vivas tú.
Es la despedida ya, voy a dejarte.
¡Afuera, afuera, ya, lo soñado, flotante, marchando sobre el mundo sin poderlo pisar porque no tiene sitio, desesperadamente!
Huyo ligera, te abrazo por vez última, eso es abrir los ojos, no puedo compartir tu amor con otros amores.
Levitación increíble, me alejo, hacia el infinito, hacia arriba, para poder olvidarte, buscando lo que aún no he encontrado, un alma limpia, exacta, que hable mi mismo idioma.
A la vida infinita, sin término, echan lazos pueriles los segundos, los días, el tiempo, no serán contados sin ti a mi lado y me iré al silencio profundo del espacio.
Levitación increíble, mi corazón sollozante y sangrante, libre está para volar por la ventana de mi alma semientreabierta, entre sollozos puros de dolor.
Me alejo y mi pensamiento no se aleja de ti, sueño en mi levitar que estás conmigo y en alas del sueño se puede encontrar un nuevo destino, me iré a las cimas de montañas donde se congregarán los vientos y soplando uno tras otro junto al agua del río darán vida a un concierto.

Nunca te olvidaré, mi dulce y sereno amor será sólo para ti y desde todos los instantes fugaces del alma y en el ocaso cuando el mundo parece estar bajo los efectos de mágicos segundos, mi alma toda entera te estará esperando en un intrincado ovillo de pensamientos jamás expresados que sólo tú podrás que se abran como una corola de pétalos donde el amor estará impregnado.