Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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miércoles, 10 de julio de 2013

Sin ti

Sin ti,
¿quién soy?
¿cómo vivo?
Soy una hoja amarillenta
llevada por el seco viento
del silencio
al silencio.

Tal es el viaje completo.

En el trayecto,
te pienso,
te extraño,
te busco
entre bacanales,
falsas algazaras
proesas musicales sin sonido,
pero en ambos confines
del paisaje,
silencios.

Sin ti.

Es viajar sin equipaje,
entre fauces abismales,
engañosas,
acechando entre mentiras falsas.
No puedo burlar
el férreo derrotero
para alzarme
y encontrarte.

Mis ecos están en el timón
el rumbo escrito,
un bandazo final
y naufrago
voraz silencio engulle mi grito.

¡Sin ti, no puedo vivir!
y me desangro entre mis venas
desnudas y sola
estallando en cabriolas locas
en un mar nocturno y volcánico
con un furor satánico
que azota mis senos
y todo mi cuerpo tembloroso,
a ciegas en la negrura
me disolví con la espuma
me remonté con la bruma,
me desbridé con el viento.

Sin ti,
un hondo sentimiento me recorre
y se aquerencia
en mi interior,
destella luz cegadora
en mi esencia,
como en un símil inverso
del paraíso.

Sin ti,
no duermo
 un horizonte plomizo
desembala mi mañana
y golpea mi ventana
creo que eres tú,
pero no,
es un pájaro
que presiente mi tristeza
y mira mis manos desoladas,
moradas
donde la piel es fría
por no tener tu calor.

Impaciente,
sin ti,
grito de dolor,
turbada toda con ideas
empecinadas
de muerte y mareas
que zarandean sin resuello
mi alma y mi mente.

Hechizos se alzan,
mis puños,
a costa de rasguños,
golpean todo,
y mi denuedo
es un total combate
conmigo misma.


¡Sin ti no puedo vivir!

Tiempo del adiós

Tiempo del adiós
se me perdió el amor
ayer estuvo cerca,
muy cerca,
hoy ya no dijo ¡adiós!

Transitó por mí,
con sus caricias,
sus gozos,
sus sonrisas
su entrega.

Tiempo del adiós,
ahora sólo rescato tu rostro
del silencio ahumado
sin miradas.

Su silueta,
su porte fino,
elegante,
se ha filtrado en el tiempo
entre sordinas y esmeriles.

El recuerdo
 es ya olvido.

Tiempo del adiós
el fuego que era nuestro sustento
dejó sólo sus cenizas en mi aliento
no he muerto,
te he dicho ¡adiós!

Desvivida y realizada
me encontrarás en el durazno
presa, donde su piel,
estío enamorado
perfecciona el temblor
de cada beso
y hasta mi corazón,
multiplicado,
arderá entre las ramas del cerezo.

Tiempo del adiós,
ya mi voz
entre tímidos fanales de amor,
no enciende su ardor
ni su perplejidad eterna,
en movimiento continuo.

Creí que eras el esperado de siempre
con tu voz melodiosa
y seductora,
música para mi sangre,
harta de pájaros
o diálogos inventados.

Fuiste mi sueño creído
milagro realizado
el impulso que hacía arder mi sangre
y ahora ya estás en el pasado
en el tiempo del adiós.

De ti apenas sobrevive
una imagen difusa y estival.

Tiempo del adiós,
no deseo olvidarte nunca
quiero apresar la sosegada llama
que entibia mis ojos
pensando en ti.

Quiero perderme
en la enigmática y secreta
zona de la alborada
donde digo carmín,
azul,
violeta,
y al nombrarlos se esfuman
en fantástica pirueta airada,
llevándome hasta volver a alcanzarte.

Allí, en lo imposible,
pero, herida,
me desplomo
como golondrina lastimada y sola.

Tiempo del adiós,
en mi vida estarás siempre
entre mis sueños,
tu esencia,
no los contornos de tu perfil
sino tu sustancia

cuyo temblor hace latir mi alma.

lunes, 8 de julio de 2013

Por siempre en mí


Umbrales de voces

Umbrales de voces
secretos, en dinteles ocultos
que me conducen
sólo a pensar en ti.

Quieren saber de mis pensamientos,
de mis amores
no lo sabrán
son voces que debo desechar.

Son entradas a un inframundo
misterioso, oscuro,
sin principio ni fin,
sin origen, sin acceso,
sólo son portales a un más allá.

Más borrosos que un velo
tramados por la lluvia
sobre los ojos de la lejanía,
confusos como un fardo.

Umbrales de voces
me conducen con prisa
a pensar en ti, en ser tuya,
solamente tuya
errante como un médano indeciso
en la tierra de nadie.

Umbrales de voces
me elevan por las rendijas de mi pasado
sin consistencia, sin aire,
ni molduras para que
en mi porvenir no aparezcas tú.

Sin embargo detrás hay
un taller que fragua
sin cesar un muestrario de máscaras.

Y allí busco y rebusco
buscándote en un recinto
que absorbe todo
y retrocede el paisaje.

Allí en algún rincón
estás tú entre esas voces
que pretenden separarnos,
y tienes entre tus manos pálidas
las imágenes de ayer
y aún los espejismos
que nos condensaron.

Cambia, cambia de vuelo, mi amor,
que las voces no te alcancen
como la ráfaga del enjambre
bajo la tormenta.

Vira amor de un día a otro
fulgor de una noche a otra sombría
y no vuelvas a partir
aunque te quedes de nuevo.

Aspirado por luz,
boca del viento

aléjate de los umbrales de voces.

Estoy acá

Estoy acá
cerca de ti
muy cerca,
mi vida en tu vida
y tú me desconoces
no sabes quien soy

Camino por las orillas del mar
y la espuma me acompaña
se creen que voy sola,
no, estoy contigo.

Los espejos,
el agua quieta
sombrean un solo cuerpo
pero en el alma hay dos sombras
unidas por lazos indisolubles.

Estoy acá
me debía bastar
con lo que ya me has dado
y pido más y más,
tú nunca podrías dar
otra cosa de ti
más perfecta.

Se cierran sin misión, ya, los ojos
a una luz, ya, sobrante.

Estoy acá
tal como me la diste
la vida está completa:
tú, terminado ya.

Pero de pronto te entregas a mí
es reconquista de ti
vuelta hacia dentro.

Estoy acá,
pidiéndote que me quieras
decirte que vivas,
que vayas más allá todavía
por los recovecos últimos de tu ser.

Estoy acá,
pidiéndote,
implorándote a ti, la vida,
inagotable,
alumbrada por el amor
al pedírtela.

Y no te acabaré
por mucho que te pida.

Estoy acá, acompáñame,
protégeme,
ampárame,
eres el amante de mi amor
y así puedo vivir en ti,
sin temor a lo que yo más deseo,
a tu beso,
a tus abrazos,


Estar ya,
siempre pensando,
en los labios,
en tu voz,
en tu cuerpo,
en tus brazos
y poder estrecharte sin fin
sin penas,
mientras se va inhacedera
con mi gran amor por detrás
tu solo cuerpo posible
tu dulce cuerpo pensado.

Te beso,
¿es obra humana tanto gozo?
¿Podrán los labios repetidos
hacer que vuele a mi el segundo beso?
Más que beso,
claridad que busca la certeza alegre
del don de hacer

milagros de amor.

Amor inesperado

Amor inesperado,
de  súbito apareció
en mi vida vacía
allí, en ese rincón de Holguín
de mi Cuba amada.

Lo sentí llegar entre rincones
con baldosas de colores
que hacían guiños al amor,
como dardos afilados
llegó a mis ojos
tu mirada ardiente
entre escondites
donde hacías llegar
tu presencia apasionada y tierna.

Amor inesperado,
tu beso trémulo e inquieto
jugaba en mis labios
como paisaje cósmico
de un horizonte perdido.

Me llamas mujer luminosa
tú, el que recorriendo
veredas de Holguín
conquistabas mujeres por doquier.

Mi corazón cadente
sólo late pensando en ti
en tu cabello alborotado
por cada nueva conquista lograda.

Soy tu musa floreciente
por ti creada,
producida,
tú afirmas que nuestras almas
se fusionaron con esa fuerza estruendosa
que es el amor.

Amor inesperado,
lejano,
distante,
perdido.

Soy, sí, esa mujer apasionada
que tú intuiste
y soy capaz de trasmitírtelo
en una sola mirada.

De mi alma fluyen,
torrentes de inspiración
sobre el papel que espera ansioso
los poemas inspirados por ti.

Todo mi cuerpo tembloroso
clama por ti,
por tus trémulos e inquietos besos
que jugaban en tus labios.

Soy una mujer que ama,
ama la vida
y todo lo que la rodea.

Soy un ser iluminado
por el amor
que me rodea por doquier.

Amor inesperado,
que con sus flechas de miradas
atravesó mi corazón
y lo hizo sangrar de amor.

Soy volátil,
leve,
dulce,
inspiradora de amores
y entreamores
pero es a ti a quien amo,
mi ser lejano
desconocido,
anónimo,
extraño,
misterioso.

Oculto entre las brumas
de amores que hacen renacer
cada día en un alma distinta.


sábado, 6 de julio de 2013

Cercana ilusión


Eclipse

Eclipse, eclipse de amor, como el sol y la luna ocultos uno con el otro en el cielo de cristal.
Nos cruzamos en un tiempo infinito y nos desvanecemos hasta convertirnos en uno sólo, paralizándose el paisaje, cambiando su luz, comenzamos a ser uno a uno, uno para vivir, te has fundido en mí.
No se entiende, todo es un silencio absoluto, que no sucede siempre pero la belleza nos inunda y al eclipsarnos nos hacemos eternos.
Las pupilas de todos los rostros buscan nuestra ausencia como si fuéramos un paisaje oscuro donde se interceptan la luz de dos astros que se aman.
Amor vestido del más puro color, rodeando el mundo nos encontramos enmarcando nuestros pasos cuando avanzamos uniendo todo lo bello y lo bueno del orbe con amor.
Las letras nos acompañan, nos guían, son una esencia que vela para que no desaparezcamos en la nada cuando nos encontramos y fugitivas centellas nos cuidan, revoloteando con sus reflejos y en el centro de un arco iris fulgura nuestro amor, encuentro deseado desde los innumerables tiempos.
Tu frío y mi fuego, juntos, cercanos, en una magia de ilusiones, en eternos instantes que unen nuestras almas brillando en la noche pálida nuestro pacto de estar en el espacio con nuestro destino invocando el sueño en nuestro camino.
Eclipse de espera, unión, esperanza, escena de colores.
Eclipse total de una vida nueva, de siglos de lucha, sosiego, letargo, unidos por fin, en un solo instante, en un canto de poemas que vuelan en un aire de amor puro y cristalino.
Eclipse, momento de pasión de dos seres únicos, tu amor es mi luz que en un momento eclipsado sigue irradiando inmóvil en lo azul de nuestros momentáneos encuentros.
La noche se aclara, la luz nos separa entre mar y cielo nos visita el alma.

Fantasmas de duda

Fantasmas de duda.
¿Por qué me atormentan con inquietudes insanas las dudas de que tu amor por mí no sea cierto?
Fantasmas de duda.
¿Cuál es la razón que sólo pienso en que no te voy a perder en lo venidero dejando mi corazón desgarrado y sin el caudal de dicha que aún lo inunda?
Fantasmas de duda.
¿A qué darle palabras a poemas de amor si tú no los lees, no ves lo que se ve, aún el poema está aquí completo para ti?
Fantasmas de duda.
¿Cómo no recuerdas todo nuestro amor que empezó en auroras cenitales ya que yo siento que en un víspero terminará pronto?
Fantasmas de duda.
¿Por qué siento que el futuro es distancia y qué poco a poco pierdo lo venidero ya no más ser es estar siendo los dos amándonos?
Fantasmas de duda.
¿Cómo evitar soñar con las promesas de ver en mi luna sus estrellas hechas de puras letras y de eternas escenas de amor?
Fantasmas de duda.
¿Por qué me someto a esta soledad con penas dibujando un mundo que no existe, un imposible espacio de reflejos, con el amor que anda sobre la lluvia o congela el sol para renacer de nuevo?
Fantasmas de duda.
¿Cómo decirte que mis mañanas están trémulas de voces que cantan el amor hacia ti, pero tú no respondes te has ido tendido en el río hacia otro lares?
Fantasmas de duda.
¿Cuál es la fuente del amor verdadero, la del agua quieta plena de verdades, sin prejuicios ni traiciones y sin huidas?
Fantasmas de duda.
¿Cómo llegar hasta ti, desnuda y pura, sin ansias, con mis miradas de amor y tú me recibas en tus brazos, feliz de tenerme sin preguntas con tan sólo silencios?
La duda, la indecisión, el no entendimiento, nos conducen a senderos oscuros y olvidados, pero permitiendo que la felicidad nos inunde en calma y por momentos, gozando y cantando el amor a la vida.