Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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sábado, 31 de agosto de 2013

Infinita espera

Infinita espera,
si no me tienes,
si no estás a mi lado,
mi sonrisa es fría
y sólo queda
un abrazo triste.
Inútil que te busque
y te persiga
 debajo de la piel de mis sentidos,
se mueven tus distancias como alas,
 ¿por qué no vuelven
tus labios a los míos?
Infinita espera
de amorosos recuerdos,
 tristezas lejanas,
cariñosas memorias
que vibraban cual sones de un esperar.
Añoro la presión de tus manos,
las noches de fiesta
a tu lado.
Infinita espera,
 ¡cuán larga es esta desesperada nostalgia!
Días que brotan
 llenos de tu ausencia
en la esencia de mi vida
pasando a mi lado indiferente.
Infinita espera
de luna plateada
como espada en cuyo filo
duerme el amor,
me duele el alma
donde anida el trueno
 cuando tu cuerpo
se va
como un rayo
que no hiere,
mata.
Mi melancolía se llena
de añoranzas de pensar
en tu voz dulce y armoniosa.
Infinita espera,
 tu mirada que añoro
en mis noches solitarias,
 erizaba mi piel
de claros reflejos
de luces cálidas y tenues.
Me niego a despertar
y no tenerte a mi lado
detrás de tu perfume
que se negó a partir.
En oleadas de vientos
y humos
renace la esperanza
 de que esta infinita espera
llegue a su fin,
tú vienes…
Y yo sueño que Hoy…
tal vez mañana…
quizás un día
yo estaré en tu destino,
abrazada a tí
como tu amada amante.
Infinita espera,
 llega de improviso
 el idilio esperado
de vida sonriente
al sentir tus pasos
nuevamente.
Enséñale a mi boca
que te nombra
que has escuchado mis llamados
para apoyar mi amor
sobre tus hombros
en la luz matinal
que brilla de claros surtidores
en la espuma de la esperanza
de que la espera
llegó a su fin
y con sus nubes
el poniente fragua
y otro cielo rosado
y verdeoscuro
en los espejos trémulos
del agua
 nos reflejó a los dos.
El pálido rocío de tus ojos
se encendió por altísimas veredas
 y al dar tu corazón
el primer impulso
volcó por mis sentidos
sangre nueva.
Infinita espera,
ya no existe,
tu estás apoyado
en la mañana
llenándome de luz,
de primavera
mi alma ascendiendo
 la vida por tus hombros
y en tus manos
temblando una estrella,
un aire estremecido de ternura
llena mi mundo interior
con tu presencia.
¡Vibrad liras sonoras del espíritu!
La infinita espera ha terminado.
¡Álzate inspiración,

 la mujer poeta canta!

viernes, 30 de agosto de 2013

Sueño contigo

Traición inesperada


Traición inesperada,
que raya el silencio del espacio,
confié y amé
con alegría y felicidad
pero un viento huracanado,
violento,
azotó mi alma,
era la mentira,
el engaño
de tus palabras.
Como en una inmensa alfombra
de esmeralda,
el mar se ensanchó del espeso espacio
que cubría mi cuerpo
rodeando con caricias falsas
 las que creí verdaderas.
Inútil te busqué
y te perseguí
debajo de la piel
de mis sentidos,
te entregué mi espíritu
abierto a esperanzas
que tú hipócritamente
despertaste en mí.
Traición inesperada,
 te fuiste sin decir palabra,
moviendo la distancia
como las alas
batiendo por detrás de mis oídos,
fatigando mi corazón
y mi respiro
entre tus cantos de notas aterciopeladas
y poemas de amor
que me entregaste
con mentiras
ciertas y dolorosas.
Traición inesperada,
parecías un guerrero de indomable valentía
pero al falso golpe
de tu lanza
al polvo rodaste
detrás de mi camino.
Fuiste para mí,
 en un primer momento
un bizarro caballero
pero atacaste de frente,
a la perfidia a la traición.
¿Dónde,
dónde se han escondido,
 en que lugares secretísimos
la sinceridad,
la bondad,
 la solidaridad,
 la ayuda mutua,
 el frescor de las almas?
Busco
y vuelvo a buscar
y sólo se asoman
entre ramas oscuras
las mentiras,
las falsedades,
los malos
que acosan
a los seres buenos.
Traición inesperada,
lentamente
me sumerge en la nostalgia
de tu ausencia,
me ahogo en tu silencio,
 respiro esa presencia
 esquiva
que me niegan
tus manos
y tus ojos.
Extraño tus palabras,
tus canciones
y veo en el recuerdo
 tu imagen juguetona
 recorriendo mis cabellos
con tus dedos
 y haciéndome promesas
 vanas de ilusiones
que no ocurrirán nunca.
Traición inesperada,
 traición al fin,
desapareciste
ocultándote en la nada,
ya no eres nadie,
ya no eres nada.
El verso ahora
me hace resurgir
de las heridas
que tú causaste
 y mis pensamientos puros
afloran y bullen
como hirvientes imágenes
con esperanzas nuevas
y continúo
luchando en este mundo frío
que tú dejaste.
Renazco del orbe
donde me sumergió
la nostalgia de tu ausencia,
respiro en un nuevo aire
perfumado
seduciéndome en un arco iris
de sueños ocultos,
renovados,
donde hay mil caminos
para recorrer con pasos firmes
y agigantados,
sacudiéndome
con el aliento de su brisa azul
 y ágil,
naciendo amaneceres
con canto de besos
en brazos,
danzando un ritmo anhelado,
sin culpas ni desasosiegos,
sin rutinas,
sin miedo a amar

y ser amada.

jueves, 29 de agosto de 2013

Pasiones encontradas



Pasiones encontradas,
ocultas
en secretísimos rincones
de mi alma,
confundiéndolas
con palabras de amor no dichas,
con anhelos de ilusiones
 y sueños
remontándose a las nubes altas
sin soledades ni llantos.
Tú,
mi nuevo amor,
desde la colina del nardo,
irradias el fulgor
que seca la fuente de la tristeza
y de las lágrimas.
Pasiones encontradas
que como nardos juveniles
guardan en mi entraña
 los bálsamos
y la secreta lumbre
que de mi pecho
palpitante
 lleva las blancuras de un astro.
Pasiones encontradas,
 vienen hacia mí
y me aturden
por un momento
con su interno bullicio
y sus ideas locas,
dejándome ilusiones
fulgurantes
que embellecen
 todo lo que tocan.
Me llevas a carismas divinos
 de auroras y cantos,
de nubes nacaradas
y gentiles,
de arrullos de calandrias,
 de ternuras suaves
y níveas
donde el gozo
se hace puro y eterno.
Los ángeles
 dueños de la flor del alba
nos guían
y protegen
en nuestro mundo irreal
 y mágico,
donde juega la brisa
 y hay rumores de música de alas
y goces en nuestras miradas.
Pasiones encontradas,
nuestras sombras
se rompen
y se aclaran,
sonríen
y tiemblan de risa
las lágrimas que enjugaste
con tu labios,
son como un hálito
que reflejan nuestras almas.
¡Ven hacia mí
y atúrdeme un momento!
¡Déjame estar en tus bazos!
La ilusión
que en tus juegos te acompaño
es un cuento
de hermosura extraña.
Pasiones encontradas,
 que nos llevan
 a caminar al azar
sin rumbo cierto.
Mi corazón descansa
ahora
en la rama suave de tu pecho
 y aunque muera
 sé que vivo
en los claveles futuros
de tu cuerpo.
Pasiones encontradas,
que esta noche descansan,
como centinelas eternos
que guardan mis secretos
en una túnica
de lentos deseos
contando las glorias
de este amor sincero,
pleno
de grandes momentos,
de verdades dichas.
Y río y canto
 con tu cuerpo
donde la luz tímidamente
se asoma
 bajando la luna en tus brazos
 y acunándome
con sentimientos nobles.
¡Cuánto perfumes de árboles
se derraman por tus brazos!
Amor perdido
entre bambúes incipientes,
 ¿cómo encontrarlo cantando?,
con galas de volcán
al sol radiante en el aire
y en los sones
en que arden las cañas,
asomando a tus ojos
el amor
que por mi sientes.
Pasiones encontradas,
sublimes y majestuosas,
con libertades mudas
y silencios virtuosos
que nos unen
en un apretado abrazo
que nos funde
en cuerpo y alma.

lunes, 26 de agosto de 2013

Regocijo



Amar es dulce regocijo
de dos almas unidas
por un sentimiento especial
que palpita profundo
en los corazones exaltados
por gran emoción.

Es alborozo,

calor,
agitación,
arrumacos interminables,
besos que brotan con frenesí
entre dos seres
 lánguidos de caricias
y promesas eternas.

Regocijo,
aroma que ilumina las mañanas,
 me seduce…
se perfuma la ilusión
 con deleite.

Un olimpo de tentadoras fragancias,
 inminente consecuencia de estar juntos,
 muy juntos
 los dos.

Regocijo,
melodía que acaricia,
con alegría,
 los sentidos,
que me fascina y modula la ilusión.

Un cosmos de irresistibles sonidos,
 inminente consecuencia
de tu voz.

Regocijo,
felicidad y jubilo,
 ópalo
que resalta sus colores,
me cautiva…
se encandila la ilusión…
 un infinito de seductores tornasoles,
 inminente consecuencia
de tu fulgor.

Regocijo,
que desboca los latidos,
me convoca,
se inflama la ilusión…
Un caos de irreprimibles instintos
inminente consecuencia
 de tu ardor.

Elixir que inmortaliza el sentimiento,
me sublima,
se melifica la ilusión.

Un paraíso de dulcísimos encuentros,
inminente consecuencia
 de tu sabor.

Regocijo,
como una luz
que se encuentra con otra luz
 y queda iluminando el mundo
sin que nada se toque,
 es el milagro
de que nada puede ser recuerdo
porque el recuerdo
es la pena de si mismo,
el dolor,
 el tamaño del tiempo
porque todo lo nuestro
 fue eternidad,
relámpago.

Regocijo,
sonidos que acarician,
instintos que convocan,
arrebatos de emoción,
 aromas que iluminan,
fulgores que cautivan,
laberintos de ilusión.

Rendida a tu presencia,
 inminente consecuencia
del prodigio de tu amor.

Regocijo,
regodeo,
entrega total
del uno en el otro,
 amando tenazmente,
 desesperadamente,
ya que quien ama,
  otorga lo que siente.

Se pinta lentamente la tarde rojiza,
el aroma de tu perfume
 el ocaso matiza,
 mientras la luna de su escondite,
 lentamente asciende,
mientras se escucha
 de las aves su última melodía.

Melodías nos rodean
y en mi alma
surcan ideas,
frases,
poemas de amor
entremezclando sus letras,
 deshilvanando sus palabras
entre pétalos de caléndulas
y magnolias en flor.

Las tiernas azucenas
juegan al ritmo de nuestro amor
 y al amarnos
 parece que las estrellas
 del cielo cayeran.

Escribimos juntos
en el aire
 con nuestro fresco aliento
como si fuera un libro,
escuchando el cantar del viento
 que nos arrulla
para que conciliemos el sueño
con total regocijo.

martes, 20 de agosto de 2013

Nuestras miradas


Néctares y efluvios

Néctares y efluvios que llegan a inundar de maravillosos colores mi mirada, la de los ojos inquietos y hienden el aire con aromas tiernos de deseos ansiosos de degustar con amor su mezcla de sabores, olores, pinturas de rojos, amarillos, verdes que entre brillantes compuestos se unen para crear la belleza perfecta de la creación.
Como tejidos por manos aladas colmadas de tesoros, misterios y luces que como débiles rayos de sol son para mi amado como rosas y lirios sembrados para su deleite y goce.
¡Oh! tus labios se endulzan con la miel y la canela y el aroma de la menta nos envuelven como copos de delicias jamás imaginadas.
Néctares y efluvios nos llegan porque nos amamos y vivimos en el sol de nuestros ojos novios, como el sol del verano, del goce perfecto y entre almíbares de agua de rosas o de azahar, entre el zumaque y las nueces, manzanas y limones, nuestro amor crece y sentimos en nuestra piel el rocío dulce de pasas y piñones que nos hacen abrazarnos y besarnos en una total plenitud.
Néctares y efluvios del comino, del cilantro, la pimienta, la cúrcuma amarillo naranja, el azafrán de color vivo, nos atrapan en aromas de intenso poder que nos hacen vibrar como ímpetus únicos este amor cobijado y total.
Y el dulce sabor de la vainilla, del pistacho, del sésamo, del azúcar, nos hacen desear arrumacos, besos en la frente, abrazos ligeros y tiernos a la vez.
Néctar de albaricoques, dulces de color suave, pistachos finos que como red nos hechizan en una macedonia de colores con agua de azar o agua de flor de rosa y en este gran taller del gozo, detrás de la luz incierta, llegan a nosotros tibias por los ríos las nieves de la lejanía para unirnos como corriendo en crestas de amor con espumas deslumbrantes que rutilan por el agua con júbilos y festejos.
Néctares y efluvios que hacen una plena consumación de nuestro amor entre jugos de uva, leches de coco y tierra plena de citrus acidulantes flotamos sobre el agua, hecha y deshecha por luces sucesivas, todo en un lecho de amor entre olas, nubes, horizontes y orillas.
Néctares y efluvios que de a poco, espontáneamente nos transportaron a lugares secretos, nuestros, donde nadie nos encontrará ya que nos perdimos en fiestas nacarinas, en albores, en celajes, sin prisa, pero dispuestos a amarnos más.

Y sueño...

Y sueño, en las noches estrelladas, en los amaneceres de amor, en las tardes somnolientas y en tu llegada.
¿Cuál es la razón de tu ausencia? ¿Dónde está tu nido? ¿No sientes ya que el viento que te hago llegar se hace música?
Alzo mi mirada muy profunda que la siento como algo que no es mío, buscándote por el aire de cristal.
Y sueño, porque encendiste mi alma en un arder que no termina y entre susurros suplicantes y vientos de rezos te pido regreses a mí, a mi calor, a mi ternura.
Mis pensamientos giran libres pensando en ti, que todo me afecta, tan íntimos, que tienen una lágrima para cada instante en que te recuerdo.
Y sueño, sin ti no puedo vivir, antes de ti la ausencia, la soledad, la angustia, los silencios.
Tu sabes que te sueño, que te espero ¡ven a mí amor!
Mi vida va siguiendo tu rumbo.
, sin ti perdida me siento en mi camino si tú no caminas junto a mí tanto hemos recorrido que mis pasos me llevan hacia dónde estás.
Y sueño, viajando por la profundidad de los mares de mi alma y sólo encuentro en las olas yendo a tu destino, no puedo seguir sola en mi recorrido, se hace eterno mi camino.
Y sueño, porque me falta el apoyo de tu alma, el latir de tu corazón, la luz de tus ojos, tu mano que lleve la mía.
La espera me desespera en la soledad y vacío del no sentir tu cuerpo cerca del mío.
No tardes, tu ida me dejó amargos sabores, lejos de todo lo que me rodea, me centré en tu recuerdo, en tus besos en tu compañía tan sutil en mis días.
Y sueño, ansiosa y me tranquilizo leyendo las prosas que has escrito para mí al hacerlo me siento feliz, siento dentro mío la dicha de darme cuenta cuanto me valoras.
Y sueño, porque eres la inspiración que nace en mí, día tras día y no me abandona, eres la alegría que se vuelve sonrisa, eres brisa fresca que me acaricia la piel cada mañana al despertar
Y sueño, mi melancolía se desvanece, porque te siento ya, más cerca de mí, aunque en sueños sólo sea…