Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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viernes, 4 de octubre de 2013

Percibo tu ternura


Percibo tu ternura,
te amo,
nunca te olvido,
vives en mí.

Te abrazo y me fundo en ti,
para tener como recinto definitivo en mi vida
el lugar más afectuoso
de tu amoroso corazón.

Percibo tu ternura,
ayúdame a expresar la verdad
con mis palabras de cada frase,
en los poemas de amor para ti
que trasmiten la belleza de tu ternura
que me llega en ráfagas de viento suave.

Dices que te miras en mis ojos,
que vives enamorado de ellos,
que te roban la ternura,
la más profunda
y son dueños de todas tus pasiones.

Percibo tu ternura en tu voz
que me acaricia y me siento junto a ti
abrazada y querida
unida por lazos misteriosos
que vienen de otras vidas,
de renacerse juntos,
de reencarnaciones inequívocas.

Somos dos únicos enlazados en los días
que transcurren sin dejar de pensarnos
en atisbos intensos de amor.

No estamos juntos,
pero nos miramos con nuestras almas
abiertas al amor que nos une
y no nos va a abandonar jamás.

Por más que no queramos el destino
nos unió desde el más allá
y te llegaron como mensajes secretos
mis poemas de amor
que te colmaron en lo hondo de tu corazón,
que palpita y tiembla haciéndome llegar,
ternura, caricias, mimos,
besos desde la lejanía infinita.

Mi amante amado
en el que creo que es verdadero,
que no existen entre ambos mentiras,
falsedades, verdades a medias,
incógnitas sin solución,
todo ternura dulce y cierta.

¡Mi alma es frente a tu alma
como el mar frente al cielo,
pasarán entre ellas nubes nacaradas,
oscuras, torbellinos de tormentas,
vientos huracanados,
cielos azules,
amores con ternuras sin tiempos,
la vida y la muerte!

jueves, 3 de octubre de 2013

El resurgir de las cenizas


Duda eterna


Duda eterna,
inquietud del alma que me hace dudar
de que este amor lejano
sea cierto en verdad
y que no se transforme
en tan solo una ilusión de amor.

Nos separan distancias muy lejanas
pero igual nuestras almas
se acercan se sienten y abrazan,
parpadeo tras parpadeo,
respiro tu esencia.

Pero igual vacilo
ya que al despertar una mañana
no podré saber aún si acaso me amas.

Duda eterna,
que me lleva al desasosiego,
ya que la pasión y la ternura
son sentimientos fugaces
que se escapan con el tiempo.

Duda eterna
que me hace hilar versos,
bordar poemas,
buscando rimas
dejando mis letras
que vuelen al viento,
arremolinadas y en libertad
para que lleguen a ti
y las dudas me abandonen
cuando sientas el amo
r que has despertado en mí.

Estar a tu lado es incierto,
siento golpear al silencio,
mi piel atormentada de soledad infinita
y el recelo me inunda cada vez que despierto.

Duda que no me abandona,
como la marea que se acerca a la orilla,
la caricia,
la besa,
la corona de espuma
y luego se aleja,
y desaparece.

Duda eterna
que me lleva a estar triste,
totalmente excitada,
en mi soledad conmigo
en la que espero que un día preciso
comience a desprenderse la leve gasa
que la oculta y deje sin heridas
mi alma que late sin hablar
y que se va abriendo
a un amor seguro y pleno
que aparecerá en trechos de luz
entre bálsamos de humo.

Duda eterna de amor
que va rompiendo los cristales
conque mi alma te presiente
y a pesar de la distancia
no será una ilusión marchita
y la esperanza nos encontrará
al final del camino
y el aire se llenara de siembres,
de memorias,
de afanes,
buscando vivir juntos
como un primer hallazgo de amor.

Sutilmente misteriosa


Te amo en un sueño sutil
y misterioso,
de mujer mirando al infinito.

De halcón cortando las distancias
en un filo emplumado,
de flores que al abrirse
anuncian la primavera,
de deshielo que devuelve
el torrente al arroyo,
de viento febril
que barre el polvo del olvido.

Sutilmente misteriosa,
que desaparece tras un telón de eternidad
entre figuras de nubes y destellos de sol,
ámame como la espuma a la ola y al mar.

Misterios del alma,
¿Adonde nos conducen?
¿ A músicas de cielos?.
¿O alegrías eternas sin dolor ni luchas?
Sutilmente misteriosa,
insinuantemente virgen pura y casta,
lleva su espíritu adonde florece
la candida armonía,
escondiendo su corazón
lejos de voces de tristeza,
buscando amparos sin confines ni tejados.

Sutilmente misteriosa,
tras de mi dejo estelas de hilos de tules
y gasas envolventes
para cubrir mis espacios
y desaparecer entre la nada de los sueños.

Tan convencida estoy
que me esconderé esperando el amor,
tras la luz,
la lluvia,
el cielo,
formas de esquivar
el vago encuentro entre tu y yo
hasta que el amor nos golpee fuerte
como mancha florida del azar.

Sutilmente misteriosa,
abro mi ventana al poniente
y me pierdo en el cielo del amor
y me hundo en el esplendor
de las sombras de la noche,
envolviendo mi cuerpo y mi espíritu
en el amor que me hará vivir en este mundo
una vida sin límites.

Soy Sutilmente misteriosa,
soy como una hoja reposando,
de loto,
sobre el agua o como ave nocturna
que contempla la luna en la noche,
esperando a ti mi calido amante
que me encuentre.

Sutilmente misteriosa,
en secreto,
te espero,
preparándome para recibirte
entre mis calidos brazos
esperándote entre besos,
gozos y miradas,
no cerrare nunca las manos
¿no me sientes amor sobre el mundo
eternamente errante?,
buscándote entre vendavales,
brisas o suspiros.

Risas Compartidas


Risas compartidas,
alegres,
risueñas,
cómplices de vida,
de intereses y amistades
y amores.
Risas compartidas,
secreteadas,
plenas de confianzas mutuas,
ligeras y leves,
a veces misteriosas.

Risas de encuentros que inspiran
 desde el alma felicidades internas.
Sentidas e íntimas para compartir.
Risas que como cascada
s se lanzan al níveo aire
 para volar en cielos abiertos.
Risas que como acordes 
sincopados se suceden sin cesar 
como preámbulos de regocijos internos.

Los rostros gesticulantes 
y ansiosos denotan la alegría de vivir a pleno.
Risas compartidas
que conlleven a la pureza del alma 
y al amor de mundos interiores.
Se elevan cual gorjeos de pájaros 
dejando tras de sí, 
brillantes ecos repetitivos 
que endulzan las almas 
con armonía y amor.

Risas que como voces internas 
se deshojan entre verdes esperanzas 
de edenes cercanos.
Risas compartidas, 
rictus de placer florecido
 en un mar sin fin 
de un intenso vivir amando y riendo.

¡Ríe a la vida, al amor, 
a la amistad pura y sincera!, 
que los hilos tejidos por el viento 
lleven la risa a todos los recónditos lugares 
del orbe donde revivirá el amor 
y la amistad únicas y verdaderas.

Risas compartidas, 
sorpresas,
 de esperas en promesas de felicidad, 
de diálogos de miradas atentas, 
milagrosas, 
consuelos y bálsamos de nuestras almas
 que nos unen en una alianza continua,
 permanente, 
constante y sentida.

Risas compartidas, 
surgidas de silencios percibidos, 
enlazantes, 
de almas que vibran de amores escondidos 
que florecen siempre en momentos de atisbos plenos
 de ternuras y caricias con arrullo estremecidos 
del placer de amar.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Oscuridad


Una canción para el alma


Una canción para el alma,
la que nos une y nos estremece
en un gran temblor de víspera
y de alba.

¡No me recuerdes!
¡Siénteme!
Hay sólo un trino entre tu amor y mi alma.

Mis ojos navegan el mismo azul
sin fin donde tú danzas.
Tu arco iris de sueños
en mí tiene siempre pradera abierta
entre montañas.

Una canción para el alma
te la hago llegar
para que en desatada prisa vengas a mí,
ya que una vez se perdieron mis sollozos
y los hallé abrigados en tus lágrimas.

Siente mi canción,
es para tu alma,
un ruiseñor la canta en la mañana
y el viento la lleva en vuelos por el aire
y los ríos desde los riscos
la dejan en las playas olvidadas.

Una canción para el alma,
para que menos me pienses,
más me ames.

Lo fácil en el alma
es lo que tiembla al sentir llegar esa canción,
la de las palabras de amor,
dulces y tiernas.

Para que te llegue sus arpegios,
separa una por una las costumbres,
hasta quedarte vacante y suelto
y la canción ardiente,
galopante,
inminente,
te inundará.

Una canción para el alma
anhelante de ser escuchada por ti,
necesito que eso
sea para ser dichosa.

Tú,
atento,
resplandeces con la canción que te festeja,
en la plenitud del acierto,
en paz contemplas la plena consumación
del amor en pleno ardor,
en sosiego en los acordes,
preludios que te llegan a ti.

Una canción para el alma,
entrégate a ella,
mi amado,
con total amor,
buscando claridad
a través del misterio de síncopes,
trinos,
aleluyas,
son para ti,
vienen del Hoy,
van hacia el Mañana.

Cada estrofa de la canción es clara,
habla soñando,
sueña que sueña,
canta que canta y va hacia ti,
delante de mí, o
freciéndote mi amor profundo y tierno.

En nuestro camino
toda la canción está en él.

Espera que cantemos juntos,
unidos más allá del hoy.

Mírate en mis ojos


Mírate en mis ojos, tú,
el único,
el amante que promete los siempre,
con alma colmada de besos
que rodando como el mar
se vive de ola en ola
sin miedo a repetirse.

Mírate en mis ojos,
quiero una de tus miradas,
para enmarcarlas con mis recuerdos,
quiero todas las miradas
para saber que me amas,
para vibrar al son de tus ojos
y no dejar de amarte.

Mírate en mis ojos,
desde lejos
y que tu mirada sea como un largo puente
uniendo dos orillas,
tú y yo
entrelazados por el milagro del amor.

Nuestro anhelo es no tardar el encuentro
y en altas quietudes de altas noches,
nos vamos acercando,
trágicamente quietos,
vibrando tan sólo a través de nuestras miradas.

Mírate en mis ojos
y verás reflejado en ellos,
como un lago azul y claro
todo el amor que mi alma siente por ti.

Mírate en mis ojos,
lee en ellos el amor que te pertenece,
hallarás la huella de esa grieta
por donde entrarás a mi alma.

Mírate en mis ojos
y encontrarás el muro de mi ser,
abierto para ti
y mi alma allí te luce
como estrella pura.

Mírate en mis ojos
y llegarás al gran laberinto de mi mundo
que es todo tuyo
y la felicidad te inundará como caída del cielo,
como un gran tul traslúcido y pálido.

Mírate en mis ojos
y ellos te llevarán a la luz,
de sol,
de júbilo seguro del alba
hasta el crepúsculo,
a claridades esperadas
de gozos y de placeres,
a paraísos claros,
a edenes mágicos de nosotros dos.

Mírate en mis ojos
¿no sientes el temblor de mi mirada?
Iremos juntos a los encantos de la noche,
envueltos en los hechizos del amar
que moviliza brisas tiernas
con vergeles dibujados entre celestes luceros.

Mírate en mis ojos
y vive entre nuestras manos unidas
buscando un orbe nuevo
donde haremos temblar el mundo.

Voces primeras,
ecos de mares lejanos,
ya la felicidad está cerca,
hollando nubes,
cruzando hondos abismos,
no tan remotísima,
se acerca a una velocidad de luz de estrella
y nosotros dos seremos por ella,
tocados en esa dicha que plena de luz
nos une desde el más allá.

Y aún estás en mí


Y aún estás en mí,
siento tus labios latiendo
junto a los míos,
tus brazos rodeándome
como una cinta de terciopelo suave,
azules y verdes,
no dejándome ir.

Te vas despacio,
en secreto,
por caminos desviados, inclinados,
abismales,
te alejas de mí
y no sabes por qué.

Quiero atarte con cordones de seda
enroscados en mi cuerpo
deseosos de tenerte,
de que estarás dentro de mí,
pero ya es imposible,
tus ojos tropezaron,
se enlazaron con otros ojos
y dejaste de amarme.

Y aún estás en mí,
en tu distancia lejana y dolorosa
te presiento,
siento el aroma de tu cuerpo
el sabor de tus besos,
tu piel que quemaba la mía
en cada instante
en que estábamos juntos.

Quiero oir tu voz melodiosa,
seductora, diciéndome despacito:
“Te amo, mi diosa,
mi dulce, mi luz…”

¿A dónde se fueron
todos esos sentimientos
que creí sinceros?
Y aún estás en mí.
logrando en mi cuerpo
mil sensaciones nuevas
de gozos, placeres,
estremecimientos, temblores
que no me dan tregua,
llevándome al mundo desconocido
del clímax total.

Forjé un eslabón un día,
otro día forjé otro
y otro más
para que te quedes
dentro de mí
como una cadena en mi corazón.

No puedo evitarlo,
estás y estarás en mí,
hasta que muera,
mis sentimientos
son puros y simples,
tengo en mis manos
las llaves para que tú
cuando me busques
y regreses a mí,
abras la cadena entrelazada
de enredadera, de venas
en mi corazón dolorido.

Mi rumbo en este existir,
sólo me conduce a ti,
no voy a un lugar ignorado
ni a un secreto misterioso,
voy en tu búsqueda
porque aún tú estás en mí.

Entre tus labios,
busca mi aliento y lo encontrarás
con claridades llameantes
que en la noche sin ruido
y en silencio
resbalan mis besos
por tu cuerpo adorado y dormido
como si te tuviera entre mis brazos.

Y aún estás en mí,
en la sed de mi cuerpo
que nunca te preguntará nada,
tan sólo

¿me quieres aún?