Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




Haz click para ver los videos de mis prosas poéticas.


miércoles, 28 de enero de 2015

Caricias a mi corazón


Caricias a mi corazón
son tus dulces palabras de amor,
tiernas,
leves.

Dejas en mí
luces brillantes
de colores iridiscentes.
Soy feliz,
te siento dentro de mí,
mi sangre corre a prisa
latiendo en mi cuerpo
con pasión y gozo.

Te necesito dentro de mí,
los vientos se congregan
trayendo hacia mí
las caricias anheladas.

Mi corazón ya no me pertenece,
ha abandonado mi cuerpo
y lo he depositado en tus manos.

¡Cuídalo!
¡Ámalo!
Es tuyo, te pertenece.

Te amo Hoy y siempre,
cada latido de mi corazón es sólo por tí,
¡Cuántas alegrías tremolantes,
gozo inmediato,
caricia que se acerca,
despacio, leve,
a mi corazón tibio de amor!

Consumación feliz de tanta ruta,
último paso, amante,
pie en el aire,
que trae amor,
a donde amor espera.

Caricias a mi corazón,
¡Qué alegría, saber que en cada hora
algo que está viniendo
nos espera!

Como un campanario,
canta la alegría
cuando satisfecho el corazón
y el tumulto brota de la melodía,
de la carcajada,
claro borbollón.

Caricias a mi corazón
que hacen reír, cantar,
y la risa retoza
como un potro altanero y gentil.
¡Lástima que la vida se alboroza
pocas veces así!

Caricias a mi corazón,
con tus manos como plumas
dibujas tu amor con pasión
y suavidad de jazmines.

Mis formas inanimadas
viven, tiemblan,
se hacen carne bajo el cincel
embebido de tu pasión noble y pura.

¡Qué sensación tan profunda
arrancas de mis entrañas!

¡Qué grito de amor desgarra
de mis poros y mi sangre!

Caricias a mi corazón,
me haces temblar de amor
al sentirte a mi lado,
eres dulce, tierno,
suave como terciopelo,
y leve, como tul de encaje.

Caricias a mi corazón
que desgarran besos,
que dibujan nuestros rostros asombrosos,
iluminados de placer y alegrías sin par.

Angustia del insomnio


 Angustia del insomnio,
horas vacías en las noches sin tiempo,
pasos lentos, sin rumbo,
trocan el espacio pequeño
en una extensa caverna.

En las penumbras,
monstruos y fantasmas actúan
muchas absurdas escenas,
la angustia las recorre una por una.

Vieja melancólica,
por viejos recuerdos de amor,
por nuevos temores de volver a sufrir,
se agazapan sigilosamente
para asaltar mi alama abatida
por no estar junto a ti.

Angustia del insomnio
sumergida en el silencio de la noche,
con la angustia de la ausencia de Morfeo,
se agolparon en mi mente los recuerdos
de las plumas y pinceles del ayer.

Ya no más poesías de amor,
sólo letanías de dolor por no tenerte.

Necesito tu amor,
tus caricias,
tus manos en mis senos,
recuerdos indestructibles
que endulzan mi mente
huérfana de sueños,
sumergida en el tiempo.

Mi vida es ahora una tierra yerma,
resquebrajada,
seca,
sin vida,
muerta,
esperando torrentes
de gotas de tu simiente.

Angustia del insomnio,
sólo el viento,
el sol,
el polvo que se une con el cielo
formando un puente
para ascender al infinito
y en mi duerme bella
ya no más insomnio,
me abrazo a ti.

Los cerros callados
en tensa espera,
escuchando el silencio,
silencio anodino,
adormecedor,
eterno.

Angustia del insomnio
quebrada por el graznido
de algún pájaro
o por los pasos rápidos
de un roedor en acecho,
el tiempo queda en suspenso,
esperando por ti.

El desierto,
espejo de mi vida,
vibrante y seca
espera torrentes de gotas de rocío
que resquebrajen mi rostro
para poder seguir en suspenso,
esperando el regreso a mi vida
ahora vacía de ti, amor,
al cual espero,
voceo tu nombre mil y una vez
al aire caliente de mi vida seca.

martes, 27 de enero de 2015

Te estoy queriendo


La noche se acerca


La noche se acerca,
las penumbras me envuelven
cual manto de entrelazados
hilos de terciopelo azul
y pienso en ti.

Las nubes grises y altas
giran en círculos dibujando
en este atardecer tardío,
cerca del horizonte trazos de colores
que se van diluyendo en la nada.

La niebla torva del silencio
ahoga tu luz ausente
y como la sal traída por el viento
desde el mar
te pegas a mi piel y te vas despacio,
levemente,

La noche se acerca
y aquí estoy
con la desgarradora soledad
de tu recuerdo,
te siento,
estás en mí
como una sombra de fuego
y tormenta.

A través de la húmeda niebla
que es un velo
todo impregnado en llanto,
te vislumbro y deseo
estar en tus brazos
y la felicidad me inunda.

La noche se acerca
y te necesito cerca,
me llegan notas aterciopeladas
que recuerdan un concierto de amor.

La noche se acerca y te siento lejos,
en el dolor de la distancia,
del antes y del ahora.

La noche se acerca y tú no estás conmigo,
en una lejanía cercana
el agua modela tus formas
de hombre esculpido en el andar,
en el sufrir de las distancias,
en el querer de los recuerdos.

La noche se acerca
y tu ausencia tenaz me duele,
es mi dolor secreto,
mío sólo.

Ya no se definir en la distancia
si estás presente
y me hieres con tu ausencia
o si es tu ausencia tan fuerte
y desgarradora que vives
presente en mi mundo interior
desorientado y triste.

La noche se acerca,
con ese toque de misterio
que da el amor,
no te alejes más,
mis quejas solitarias
me colman el corazón
que con alas de ciudad
y voz de horizonte se alza
entre rumores de caricias
no dadas y besos olvidaos.

¡No te alejes más!
¡Ven con la noche
y tómame en tus brazos
es la hora de soñar con lo que fue,
es la hora de soñar con lo que será!

Dame un corazón nuevo


Dame un corazón nuevo
que sea mi refugio incesante
entre los vaivenes de la vida
y mi cobijo y mi amparo
para continuar amando.

Dame un corazón nuevo,
para que mis ansias intensas y apasionadas
queden dormidas
para expresarse en el momento
que esté contigo.

Tú y yo somos peregrinos de otras dimensiones
que recalan como lluvia,
como rocío,
sobre lo destruido,
sobre lo repetido,
promoviendo lo regenerado
con nuestros corazones latiendo al unísono,
unidos por un compás vibrante y acorde.

Dame un corazón nuevo,
lleno de miel y sin heridas,
ni pensamientos grises y doloridos,
de lo que quise y ya no quiero
pero que guarde mis antiguas inocencias
y mis románticos secretos.

Dame un corazón nuevo
que sienta los trinos
que da a la aurora el ruiseñor
desde los altos pinos lejanos
y así ir hacia ti sin temores
y sin manantiales de lágrimas en mi alma,
sólo con esperanzas de amor
en mis horas largas.

Dame un corazón nuevo
para pensar en ti a cada instante,
provocándome en pensarte y esperarte
ya que eres el amor que sucumbe
en el espacio más ínfimo de mi ser.

¡Ay amor!
¿Qué le haces a mi corazón?
¿Qué le haces a mi mente
prisionera de tu dulzura?

Dame un corazón nuevo
para crear mis mejores metáforas,
mis más sentidos versos,
sólo sintiendo el sonido
tierno y suave de tu voz
y buscar entre los dos
la felicidad de fuego puro,
abrazándonos sin movernos.

Dame un corazón nuevo
para cuando mañana al despertar,
la vida sea virgen,
plena de luz,
de silencios temblorosos
y haremos que por vez primera
el mundo tiemble en nuestro día,
igual que en las arenas de las playas
perviven vestigios
de un gran barco naufragado.

Dame un corazón nuevo
para que nuestros sueños de amor
sean eternamente duraderos.

El tiempo vuela


El tiempo vuela
con alas de golondrina
cuando debería permanecer quieto
para estar acurrucada a tu lado
y parece inmóvil
cuando debería volar
al no estar juntos.

Soy soñadora de infinitos
porque hondas vibraciones me llegan,
penetran en mí y hacen surgir esperanzas,
deseos, anhelos,
de que es verdad,
de que el amor me busca
y vuela hacia mí
desde valles de calma,
para darme paz y ternura
el resto de esta vida
y no breves dichas transitorias,
ni horas de dulces
amarguras o dolores
y temblores de miedo.

Déjame escribir los versos
de los vuelos incorpóreos
en lluvias de ideas
espontáneas y necesitadas.
El tiempo vuela,
pudiendo percibir la plenitud
de lo verdadero y profundo,
permitiendo a la flor
de la esperanza
surgir del firmamento.

Tú,
que desde la lejanía
me haces estremecer de placer
con sólo saber que existes
en este exacto momento
y que piensas en mí.
El tiempo vuela,
y mi alma tiembla al sentirlo venir.
Silencio de dos,
sólo silencio de amor
idealizado por ansias de amar
y ser amada.

lunes, 26 de enero de 2015

No me preguntes nada


Resonar de campanas


Campanas suenan al vuelo,
su música celestial cruza los mares
y anuncia alegrías,
tristezas, amores, duelos.

Resonar de campanas
en atardeceres claros
atraviesan como burbujas de oro
el aire diáfano y perfumado
llevando como en cadencias de vals,
el amor que se anidó en mi pecho.

Resonar de campanas,
cantan a la vida y sus sonidos
uno por uno
suenan hasta ecos lejanos
para despertar en el amado
su amor por la que lo espera
y lo aguarda.

Vibra la música de las campanas
y sus ritmos se acercan,
sonoros, potentes, graves,
desde el Sur hasta el Norte
acercando a los amantes
que desde lejos los oyen
y sus espíritus se unen
y algún sonido agudo
excita el deseo de estar juntos.

Entre los sones surgen las rimas
de cristal y plata
dando a los amantes
una música extraña
que envuelve las palabras
que se unen en poemas
que ocultan como un velo
los sentimientos profundos
de dos seres que se aman.

Resonar de campanas,
llenan mi alma con el don de la poesía,
bellas notas y rimas cayendo
como cascadas de palabras
y como en relámpagos
salen versos y palabras de amor
para que creando todo
en un pensamiento sublime y único
volaran hacia mi amado,
entregándole en sonora
y dulce rima hecha miel,
las chispas de letras de amor
que me inspira su existir.

Resonar de campanas,
rumor sonoro,
ve y dile a mi amante
que mi amor va con tus ecos,
llegando tras una sombra
de una visión a sus brazos
buscando refugio.

La vida es un trofeo


La vida es un trofeo,
que vivimos intensamente,
con alegrías y pesares
pero sintiendo la fuerza
que nos empuja a vivir
con deseos de superarnos,
de luchar, de prodigarnos,
de dar amor por doquier,
de escribir poemas
para unirnos en un largo puente
para salvar al mundo del caos
y la destrucción.

La vida es un trofeo
si la vives con pasión,
como recompensa
a todo lo que das
con ilusiones y anhelos.
¡Vida, mereces vivirla a pleno!
entre cálidos perfumes
de jazmines de fina espuma.
Arranco al cristal azul,
mil campanas anunciando
que vivir es recibir la luz del cielo.

La vida es un trofeo,
entre amores y desamores,
fidelidades, inquietudes,
dolores, sufrimientos, felicidades,
por todo es un don que recibimos
del más allá y debemos dignificarlo.
La vida viene de lejos

a despertar el alma
y en el cielo de las aguas,
mis ojos al horizonte lejano
las flechas disparan.
Me siento con una máscara
tapando el rostro
y mi papel aprendido
que me quita los disfraces
y exige razón de la vida
me lleva a vivirla sin trampas.

La vida es un trofeo,
todo cabe entre sus fuertes muros
contra vientos y lluvia levantados,
las ventanas del miedo y de la duda
en la paz de mi umbral se han quebrado.

La vida es un trofeo,
¡qué fácil es vivirla
en las altas cimas del cielo,
con tu mano entrelazada en la mía!
La vida es un trofeo,
sólo hay que vivirla
y dejar que te viva
entre alturas del mundo
sin sentir la fatiga
de haber subido
como recompensa de vivir amando.

Mi ser en proa,
en velocísimo viento,
atraviesa la vida en segundos,
minutos, horas,
sin que se caigan o destruya
todo lo que deseamos,
nuestros esfuerzos que cuestan
a veces sollozos,
a veces risas
que como hojas secas
te alfombran el paso
convirtiendo los días
en peligros en llamas
al vivirlos con toda intensidad.

Y entre galardones de éxitos,
triunfos, amores milagrosos,
prolongamos el hecho máximo
de amar con la pena
y el pecho conquistados
en afanosas lides,
entre gozos parecidos a juegos,
días, tierras, espacios fabulosos
a la gran disyunción que está esperando
hermana de la muerte
o muerte misma.

La vida es un trofeo,
medalla que merece recibirse,
cada beso perfecto aparta el tiempo,
le echa hacia atrás,
ensancha el mundo breve
donde puede besarse todavía.
Ni en el llegar, ni en el hallazgo
tiene el amor su cima,
es en la resistencia, donde se le siente,
desnudo, altísimo,
temblando en la separación.

La vida es un trofeo,
pleno de laureles, de ilusiones,
de anhelos de vivirla enamorados de ella.
¿Qué es la vida?
¿Se le coge a puñados
como al mar
o cae sobre nosotros
como el sueño sin despertar ya más,
igual que la muerte?
Va suelta,
escapada va sin que se sepa dónde,
si pisando los cielos que miramos
o bajo el techo que es la tierra nuestra,
inasequible, incierta, eterna…
jugando con nosotros
a vivirla a pleno.