Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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miércoles, 5 de agosto de 2015

Espero y desespero


Espero.
En las noches silenciosas y oscuras,
 pienso en ti que te has ido a hurtadillas
entre secreteos malsanos y tristes
 a otros amores que te buscaban sin cesar.
Me olvidaste,
yo no te olvidé,
recuerdo cada instante de nuestro estar juntos,
amándonos con tal intensidad
que el día se volvía de noche y la noche día.

Desespero.
Sí,
 desespero por no haberte podido decirte
 ¡adiós!,
todo sucedió en silencios prolongados y dolorosos,
 sin una palabra aún fingida de falsos sentimientos,
dejándome adolorida y triste,
 mi corazón sangrante y las estrellas fugaces lo traspasaban
 llevándome a ese mar interminable de lágrimas tristes.

Espero.
Siempre te llevaré dentro de mí,
 recordaré los dolores y las alegrías
 mientras el mundo se me hace nada,
 te busco en mis recuerdos mientras te amo en mi soledad
y acuno las canciones
 que me cantabas despacito haciéndome sentir amada.

Desespero.
Y sueño que todas las noches vienes a poseerme
 y te pido que me digas donde acaba el hilo negro
y donde empieza el blanco
y para olvidarte aprieto los dos hilos con las manos
 en espera de que el negro se vuelva blanco
 y tú desaparezcas de mi vida
y poder reponerme de este dolor sofocante que me asfixia
y no me permite amar otra vez
sanado mis heridas aún sangrantes.

Espero.
Mientras espero nuevas ilusiones,
esperanzas,
amores nuevos,
escribo versos,
poesías,
prosas que desgarran mi alma,
 en intentos imprecisos,
 versos que simulan estrofas,
como el primer verso que tú inspiraste,
pero sin ti,
 mi numen vaga por altos horizontes
 porque tú eres la poesía que se perdió.

Desesperó.
Amor,
entre la magia y el misterio de la vida,
vuelo hacia ese pasado del cual ya estamos alejados,
deseo parar el tiempo,
me fundo con la oscuridad y no la veo,
 te imagino conmigo buscándome.

Espero.
Ya no con anhelos e ilusiones que vuelvas a mí,
 sólo espero con infinita paciencia
 que poco a poco te olvide,
te vayas de mí y así poder amar otra vez
con calidez de alma pura
y podré mirar el cielo llevando dentro de mí el silencio del mar,
el fragor de la tierra, la música del aire.

Mi pensamiento me llevará lejos,
 hacia litorales desconocidos, horizontes iluminados.
Percibiré el leve crujido de la naturaleza que me rodea,
 amaré y buscaré la paz
 como única esperanza y fuerza en mi vida
y te encontraré a ti,
la estrella que brillaba en el cielo para mí,
 la que yo no veía pese a que la noche era clara
y traía la luz a mi alma con un amor verdadero y único.

martes, 4 de agosto de 2015

Resignación


Tal vez


Tal vez no me ames más,
te has ido de mi vida y mi alma
 inundada de pena clama por ti.

¿Adónde se fue tu amor?
¿Por qué me has llevado a tu olvido?
 Me has dejado sola,
en mi desesperación
 y pesares pensando sólo  en ti.

Tal vez ya desapareciste
 tras el telón de mi vida,
 ya no te veré ni te sentiré más,
 tus palabras se las está llevando el viento
 silente y frío,
 en copos de nieve en el espacio sin voz.

Tal vez, si,
yo te siga amando
 hasta el fin de mis días
 y mi corazón herido
palpita dulcemente
 porque tú ya no estás.

Sola yo y tú quien sabe donde,
tu recuerdo me llena el pensamiento
 y te traigo en el tiempo.

Tal vez,
 en algunos momentos
recorro los caminos de la memoria
 y solos los dos otra vez,
 junto al mar,
 riendo bajo la lluvia o en una noche
 con un cielo calmo poblado de estrellas.

Sola yo…
 soy trueno y relámpago por no tenerte,
 y me vuelvo viento,
 brisa y agua fresca
y retrocedo en el tiempo
 cuando nos amábamos.

Tal vez mis días
están poblados de tu presencia,
 el pasado abre sus puertas.
 Hoy es ayer
 y tú estás conmigo,
lo que es real ahora
 es tan solo un sueño.

¡Qué vacío tan grande!
 lleno de silencios,
yo sé que no estás,
ya sé que te has ido.

En mí llora un lamento,
gime cual nota de un arpa,
de un amor que me devora
y se halla oculto en mi alma,
mi llanto cae como un manto,
 mi tristeza es un tul impregnado de amor,
 mi amor es mi corazón herido
que palpita sin cesar
 buscándote en mis recuerdos lejanos.

Te extraño y en mi nada
 ¡tú eres todo!

Tal vez,
queda solo la sed,
el silencio,
ningún encuentro.

Tú has dejado en mi alma perfume de lilas
 y cuando me mirabas mis ojos
eran llaves para abrir el muro
de nuestros secretos
 y mi temor eran palabras,
poemas,
que te llevaban lejos.

Sólo tú,
 tal vez,
hiciste de mi memoria
una viajera fascinada,
un fuego incesante.

Tal vez,
siempre tu serás mi amado
 espacio de revelaciones infinitas.

Abandono sin motivo


Abandono sin motivo,
¿cuál es la razón de que la ilusión
que me acompañaba de que mi mensaje de amor,
 llegara hasta el último rincón desapareciera sin motivo?

Creí encontrar lealtad,
 paz,
fidelidad en alguien
 cuya alma estaba vacía,
 seca,
 plena de dureza,
 sin ninguna estrella que la iluminara.

Pido a la mensajera alada
que viene de los cielos a protegerme
que me dé otra vez la luz y calor
 en mi corazón entristecido
y que se lleve los pensamientos
 que pueden destruir con el tiempo
 el sufrir por falta de amor.

Quiero seguir teniendo mi motivo de vida,
 transmitir cariño,
fe,
ayuda a quien lo necesite.

Abandono sin motivo,
es como si me quisiera transformar en un ser invisible
para la persona en quien confié mi amistad,
sin ninguna razón concreta,
tan solo es que las diferencias del interior del alma
 hizo que dejara de existir para ella
 a quien lo único que le interesa es lo fútil,
lo material,
 lo aparente y no la dulzura de las palabras
que llegan con amor desde la lejanía.

Dentro de mí hay una llama
que no se enciende apagada
por la tristeza de haber descubierto
que aún en este mundo existen almas sin amor,
 por eso debo entregar mi corazón
 desde lo más profundo para que el amor
 vuele hacia todos los lugares
donde mundos interiores
 no sientan la pureza de la amistad,
el viaje puro que toda alma siente
 en lo hondo de su corazón.

Abandono sin motivo,
no deseo que éste oscurezca mis días,
 no quiero que en mi camino aparezcan
nunca más un alma que quiere destruir mi alegría,
mi fe en lo que motive mi existencia,
sin piedad,
con salvaje deseo de dejarme sola
no se dio cuenta
 que me entregó el regalo más grande del mundo,
seguir tendiendo mi puente de admirar la belleza,
 los árboles en movimiento,
 el cielo límpido y cálido,
 las aves que vuelan llevando el amor por doquier.

Abandono sin motivo,
¡qué lástima,
qué pena,
es una gran desilusión profunda
 ya que sin saber realmente el por qué,
 creyendo dejar mi soledad parecida al desierto,
se fue hacia lo desconocido,
lo ignoto,
donde la maldad,
la envidia,
 el egoísmo,
reinan y se hunden en el vacío de la nada!

Busco ahora con más pasión y paz interior
y ser guiada por el Destino hacia la eternidad
para que las almas que nos amaron
 puedan encontrarse en las próximas vidas
y perfeccionar el amor que iniciaron con total paz interior.

Cada vida representa un árbol y los árboles
 son sagrados
 porque representan la vida del ser humano.
Deseo despertar en cada ser
 un corazón inteligente que sienta la misión
de salvar a la humanidad
con la firme convicción de que todo cambiará.
¡Qué la fe
y el símbolo del Poder Divino
 lo logren!

Desapareciste en la nada


Desapareciste en la nada,
la luz intermitente que tu corazón me daba,
se apagó de golpe.
Vuelvo a buscarte, donde,
sorpresivamente me besaste.
Cálida ternura,
suspiros envolventes,
presencia que embriaga,
en un amor latente.

Desapareciste en la nada,
y te busco…
Y no estas a mi lado,
un vuelco ajeno te borró de mi espacio.
Ven a mis brazos de nuevo,
usa mis ojos de espejos,
quiero arrancarte el alma pero no puedo,
te fuiste lejos y no entenderás nunca,
de que forma te sigo queriendo.

Desapareciste en la nada,
antes vivíamos por el aire,
el agua,
ligeros,
sin dolor,
vivíamos en alas del amor,
pero ahora en un día tan solo,
te alejaste como un gran peso,
de la vida sin mí
y sobre la eternidad blanda del tiempo,
contorno irrevocable, lo que hiciste
dejaste marcada la seña de tu ser en mí.
Esta carta es de dolor,
te busco y en la nada sólo hay sombras irrevocables.
Y ni allí estás.

Desapareciste en la nada
¡cuando te marchaste, que inútil fue buscarte,
por donde anduviste y seguirte desesperadamente!
El tiempo es rio que huye.
El destino se queda atrás y aún,
puede acontecer que cuando quiera proseguir,
perdido se halle en la sobras de un remoto ayer.
Al irte a la nada,
dejaste mi alma de tal suerte,
que ya no temo a la muerte, ni a la vida.
Mi amor por ti persistirá por siempre,
Hasta la eternidad,
que es el lugar que al fin hemos de habitar.
No nos puede sujetar lo que pronto sucederá.

Desapareciste en la nada,
en silencio avanza, pálido el dolor.
Ante él la esperanza deshoja una flor
Y la soledad es cada vez más triste.
Me iré por otros caminos,
a encontrar al amor que ni canse ni agite,
el que da dicha y alegría hasta el fin.

lunes, 3 de agosto de 2015

Momentos vividos


Soy el mar, tormenta y calma


Soy el mar,
como el mar a veces torbellino,
tumultuoso  ,violento,
con canto de olas gigantes,
a veces desolado, oscuro,
transparente, furioso,
renovando el alma en ocasos hermosos.

Fluyo a las playas a veces fogoso,
a veces tan tierno,
como suspiro leve
y dejo mi alma descansar en olas,
reposar en auroras.

Soy como el mar,
asombro con mi amor y ternura
y mi abrazo se transforma en espuma
con sentimientos profundos
anclando mi amor en puerto seguro.

Soy tormenta y calma,
de la noche oscura
viene la claridad cuajada de estrellas
como así de la tormenta bravía,
fuerte y lluviosa se levanta la calma
silente y diáfana.

Naveguemos con calma en la tormenta,
es el secreto de la vida,
el arte de amar,
es el abrazo y la sonrisa de espuma blanca,
acariciadas en continuo cortejo
por el sol del ocaso.

Soy el mar,
tormenta y calma
entre murmullo de sonatas
y poemas de amor,
suspiran las caracolas.

El amor es como el mar,
tiene paz, bravura,
brisa y tempestad
pero debemos  mantener la calma
si queremos a buen puerto llegar.

La calma es el secreto,
el equilibrio, que nos lleva al paraíso
donde la intranquilidad descansa
pero a veces el viento sopla tan fuerte
que la calma tarda en llegar.

Soy el mar,
tormenta y calma navego tesonera
empujada por ansias que no atreguan,
para llegar a recalar
en la celeste ensenada segura,
la que está detrás,
a salvo del tiempo
para llegar a la calma de querencias puras.

La mitad de mi alma


Yo,
que morí mil veces
y soy capaz de sentirme todo espíritu
y que conocí la ausencia de la materia,
yo vuelvo hoy en otro ser,
te canto a ti alma gemela
que eres la mitad de mi misma alma.

Tal vez
nos encontremos en el espacio
y en el tiempo de una dimensión de vida
en la que compartiremos
expresiones de amor intenso
y profundo.

La mitad de mi alma
la que tiene en secreto
la lumbre que me ilumina
y me lleva a las blancuras de los astros
y me da los carismas divinos
de la luz y del canto.

La mitad de mi alma,
la que apareces
en las luces de mis sueños
entre los surcos sagrados
que en mi pecho anidan,
entre mis nostalgias
y recuerdos vividos.

La mitad de mi alma,
eres mi cielo,
mi cielo nativo,
eres mi infancia,
mi juventud toda,
eres mi otoño
y en mi boca cantas
y por ti mis letras,
mis palabras fluyen
en poemas de amor
que van hacia ti.

La mitad de mi alma,
tienes olor de azahares de novia,
de mi pecho derramas
espejos del recuerdo de cielos
de campanillas y manantiales
de dicha que suave manan por aquí,
más allá, más lejos,
hacia ti.

La mitad de mi alma,
¡qué alegría que existas
tú tan cerca olas, mío!
y todo brilla a nuestro alrededor,
olas, reflejos, ondas,
seres de luz sobre el agua quieta,
para que tú y yo
gocemos el momento
de ser almas de gemelas
haciéndose la luz
despacio de las noches
tras las auroras.

La mitad de mi alma,
es ahora,
mi alma entera
como un pliego dorado
que llega al texto mágico
donde se encuentran las ideas,
los sentimientos,
las inspiraciones
como revelación del fulgor nuevo
de ser uno y no mitad.

¡Triunfo!
¡revelación!
en impolutas páginas
tú y yo estamos juntos
y el pensamiento nacido de la nada
es elevado al todo
traduciendo incógnitas lejanías
a gozos inmediatos…

Y en mi boca tu voz


A la noche,
ya pasado el crepúsculo,
te acercas,
muy cerca y despacio
tu voz única y seductora,
dejas en mi boca
un dejo de amor renovado,
casi nuevo.

Tú nunca podrás dar
otra cosa de ti más perfecta,  irrepetible
y cuando siento en mi boca tu voz,
la vida está completa,
es renacer al fin sintiéndose amada.

Entras por las minas últimas de mi ser,
hondo, muy hondo,
a lo profundo
dejando la huella marcada a fuego
de mi renacer que se abre a la vida
 y por esta entrega y me siento renovada,
con deseos intensos
de dejar en poemas esta vuelta en mí.

Y en mi boca tu voz,
como un milagro más
 y es como la luz
que viene en mi búsqueda.

Pintor de mil ilusiones
que me hace entregarme
a un ensueño soñando despierta,
que hace en vigilia
querer seguir amando despertando al amor,
al éxtasis latente del corazón.

Por tu voz sin palabras casi,
sólo murmullos tiernos
 tu espíritu tembloroso
habla en estos momentos
 de dicha suprema.

¡Amor,
un instante detén ahora el vuelo,
murmura tus himnos de triunfos
y recoge las alas!.

Y en mi boca tu voz,
no detiene su marcha
y entre besos cortos
 que duran más que un relámpago,
 regresa ardiente y seductora
acariciando mi alma
entre suspiros leves y casi silentes.

Tu voz la que me dice te quiero
 lucha por afirmarse contra mi duda,
mis temores de que esta realidad aquí,
en mí,
no sea verdad
y todo sea solamente un sueño.

Quiero creer,
que tu voz en mis labios sea cierta
 entre auroras seguras
 para renacer como una desnuda Venus
que surge del más allá
en una aureola de amor.