Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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domingo, 9 de agosto de 2015

Entre Flores Y Aromas


Entre flores y aromas
he abierto las ventanas de mi alma
para que tú navegues
entre mis flores.

Hoy mi vida huele a manzanas
y a frescura de naranjas
recién cortadas,
creo que desde siempre te amé
más que a cualquier cosa que yo amaba.

¿Es tu amor?
¿Es tu piel?
¿Es tu nombre?
Eres tú amor,
el que todo el tiempo me acompañas.
El aroma de flores vive en mi corazón,
con suavidad, fortaleza,
florece dejando un sabor dulce
 abriéndolo con delicados pétalos.

Los suspiros por ti,
llevan aire de aroma.
Aroma de flores esparcidas de mil colores,
colores de diferentes rosas, alelíes,
tulipanes, girasoles,
que hacen de tu rostro un idioma,
idioma que de mis letras
las escribo para ti
 como los mejores tulipanes
 tempraneros y en flor.

Entre flores y aromas te amo,
 entre esplendores que iluminan
 las noches románticas de pasión.
Hoy escribo letras
en cada pétalo de flores,
 escribo poemas, prosas, versos
 y a él se los dedico,
a mi inspiración
 que hace de mis versos rosas perfumadas
salpicando mis poemas
con dulce miradas y tiernos besos de amor.

Nos rodean aromas, flores y velas,
 estamos unidos a la tenue luz
que brilla sombreando
nuestros cuerpos en éxtasis de amor.
Son las flores manantiales de sueños
y de ilusiones y de sus tallos
vemos florecer nuestros corazones.

Las prosas poéticas
que mi numen me inspira
van en busca de las flores,
los frutos, los aromas y sabores,
van para no volver
o para volver con ellos.

Unos van a los jardines,
otros al nido de amor cálido y latiente,
 el perfume y el color
misteriosamente los elevan
 por cielos azules y claros
 hacia el amor que los espera
entre mil frutas y aromas dulces.
Un pájaro y una flor,
 un jilguero y una rosa,
habitan en lo interior del ideal del poeta.

Entre flores y aromas
 vivimos tú y yo
y las prosas poéticas de nuestro amor
nos envuelven con ímpetu alado
y nos ascienden
entre nubes de algodón
 desde el paraíso florecido,
 entre risas y lloros en flor.

El perfume y el color
 misteriosamente elevan
nuestras almas de poetas
cruzando el éter
para beber luz en las estrellas,
dormitando en el silencio blanco
de la luna llena.
Volamos juntos
 al espacio entre flores y aromas,
 con las alas de todas nuestras canciones
irradiando ilusiones por doquier,
ebrios de luz
 como una estrella errante…

Recomenzar


Recomenzar,
reiniciar mi vida
dando una nueva oportunidad
a mí misma,
renovando las esperanzas
 en la vida
y lo más importante,
 creer en mí
nuevamente
planteándome nuevos desafíos.

Mi corazón se está despejando,
 pronto para la vida
en procura de un nuevo amor
ya que nosotros
 somos el Amor
y siempre
seremos capaces
de amar
muchas y muchas veces.

Recomenzar con alegría,
ante ligerísimas tentativas
de altas quejas de espuma
dando al aire sol y viento,
deseos que se alzan al más allá
 de un ansia
que se muere
en mil cristales.

Recomenzar
entre blancuras
que logran entenderse,
amores que se inician
en las mañanas dulces del estío
estrenando nuevos idilios.

Reanudar la vida
como resurrección de mares plácidos
y tranquilos
entre querencias muy antiguas,
sin esperar ni soñar
que todo dura
como mármol erguido
y eterno
 porque desfallece
en una u otra orilla.

Recomenzar
 retomando de entre tantos fracasos,
 los infinitos deseos
de salvarnos
dejando en el olvido
las cien,
 las mil,
las incontables figuras
cristalinas
que se evaden ligeras
por nuestras fuerzas interiores
que nos llevan
a volver a este presente
que Hoy vivo
entre juegos de raudo amor
colmando mi alma
de asombros milagrosos.

Recomenzar frente a mi
 liso espejo de vida,
 amaneciendo serenamente,
entre el bienestar tibio
de estar conmigo misma
es como si estuviese
ya en lo sumo,
en lo perfecto.

Y surgen nuevos poemas,
 prosas de amor bajadas
de altas cimas,
vienen desde lejos,
desde adentro de mi alma,
 hay algo que me pide
que siga con mis frases,
 despacito
y sin prisa
y por mi piel vuelven
y corren
 tibios presentimientos
que las plumas finas del aire
ya cubren de ideas nuevas
 mis papeles ansiosos
de que recomiencen
y se alumbren los nuevos intentos.

Recomenzar
entre ocurrencias no fugaces,
 sí con chispas
que brillen en el cielo
y entre curvas
y más curvas
se reinicia mi vida,
dibujando mi anhelo
 en la luz del alba,
multiplicando amplios destellos,
encendiendo de amor mi mundo.

Recomenzar
 cantando loas a la vida
mientras mi lira la aclama,
canto a lo grande
porque va dentro de mi
y mi corazón
en las alturas ama.

Siempre
tendré desde ahora
en mi laúd
cantares,
sin desdichas ni pesares
y en el rosal de mi cariño,
jazmines,
azucenas,
alelíes,
maravillas
de mi jardín entero.

Recomenzar
 las alas de mi numen
que me llevan con su amor
a expresar mi dicha
honda
brillando en el fondo de mis noches
mis versos de amor
soñados
que flotaban en mi derredor
como nubes de perfume.

Recomenzar
con monosílabos tan sólo,
entre luces,
sombras y silencios,
como fugitivas centellas
rebotando en sus reflejos.

Sinfonías de amor


Sinfonías de amor,
 inolvidables,
 apasionadas,
en un instante
se vive toda una vida
 en cuatro movimientos
 lentos,
pausados,
rápidos
de forma de sonata
en el pulso interior de mi corazón.

Pueden ser breves
pero intensas
 y todo nuestro cuerpo vibra
y late
al ritmo del corazón.

Sinfonías de amor,
 llegan con un aire nuevo y fresco,
con un dulce y embriagante
sabor a fresas
en el borde de los labios.

Impacientes caricias
y largos frenesíes
recorren en inútiles esperas
nuestros espacios
y rincones del alma.

Sinfonías de amor,
de sueños que se realizan,
de imposibles
que no lo son,
momentos acuciantes
que nos llevan a tardes vagas
y estremecedoras.

Entre luces,
palabras
 y música de viola,
 nuestros cuerpos murmuran
el lenguaje del amor.

Sinfonías de amor,
cálidas y sensuales,
emotivas y sedientas,
entre movimientos entrelazados
 y besos trémulos
como cañas en la orilla,
 como rosas sin espinas.

Entre el gozo de mirarnos
y el regocijo de vivir juntos,
auroras nuevas,
florece en cada mañana
primaveras esperadas.

Sinfonías de amor,
de silencios compartidos,
de diminutas historias,
 de pequeñas frases,
 que nos sumergen
en un mundo de fantasía.

Nos reconocemos sin mirarnos,
encontramos nuestros caminos
sin equivocarnos
y nos confesamos,
mutuamente,
sin hablar.
Sinfonías de amor,
en azules ilusiones,
entre arco iris iridiscentes
de ternuras y de goces,
 brotan los más dulces
poemas de amor.

Nacen infinitas sonrisas
que dan gozo al alma
y forma al corazón.
De romántico manantial,
 emociones espontáneas
surgen sin cesar
entre exuberante alegría
y placer sin fin.

Sinfonías de amor,
nos elevan al ensueño
y el fervor de amarnos
nos convoca
a reconquistar minutos,
ávidos de ternura
y ansias sin límite,
nos cubren con gracias de ninfas
arrobadas entre besos y suspiros.

Sinfonías de amor,
juntos nosotros dos,
 llenos de inquietas esperanzas,
 llegaremos al gran término del ansia.
 ¡Vivir amando!
Que la luz nos envuelva
entre las horas del crepúsculo
cubierto con su manto.

Un suspiro,
dos suspiros,
miles al mismo tiempo
en una oda en alegro al viento
mientras el roce de las manos
crea un preludio a la conquista.
Sinfonía de amor
fusión de dos seres
en corazones con música.

viernes, 7 de agosto de 2015

Sueños que estás conmigo


¿A dónde se fue tu amor?


¿A dónde se fue tu amor?
Se perdió lejos, muy lejos
entre los copos de nubes al horizonte
donde el cielo y el mar se juntan
debí dejar mi soledad bordada sobre tus labios,
así no me olvidarías.
El corazón desafinando instrumento de la tristeza
Marcará el ritmo de la luna
deshaciéndose gota a gota
sobre tu cuerpo escondido
y un beso de plata recordaran las nubes
sobre tus parpados.

¿A dónde se fue tu amor?
¿ Es que acaso no sientes mi canción
que susurra sobre tu piel instrumento solista de la nostalgia?
miro el cielo en las estrellas
y me pregunto en donde estas,
queriendo una respuesta en ellas,
pero estas solo brillan sin cesar

¿A dónde se fue tu amor?
me vuelvo y pregunto a la luna
¿acaso ella sabe de tu paradero?
pero ella esta inmóvil, y muda,
sin importarle mi sentir verdadero.

¿ A dónde se fue tu amor?
Tal vez mas allá en el horizonte
llegue algún día a encontrarte
Pero tú te ocultas arrogante y altivo
Para esconderte bien lejos de mí,
tratando de ser simplemente
un trazo leve y volátil y mi vida toda

¿Dónde se fue tu amor?
¿Acaso a te has perdido y te has ido
al camino del olvido?
Cuando el cielo se afina,
el conjuro de un sutil cosquilleo de flautas
y la última estrella remisa
abandona su puesto de guardia,
en ese momento me gusta perderme en el aire
como un reportero del alba,
siempre buscándote con el alma perdida y liviana

esta es la carta decimosexta para ti mi amor
pero nunca la leerás
no llegara a tus manos,
solo sentirás un susurro leve , volátil
de que esta alma te seguirá amando hasta que
el todo poderoso tiempo la lleve volando.

No estar contigo


No estar contigo,
 te desviaste
de la senda
 en la que yo te estaba buscando.

Te entreví soslayadamente,
 intuí tu venida,
te esperé con todas mis ansias,
mi cuerpo entero
clamaba por ti.

Viniste hacia mí
raudamente
como relámpago de luz
 iluminando mis mares internos
y te internaste con alegrías,
con ternuras
y deliciosas caricias
como un pájaro
picoteando un campo pleno
y fecundo
de semillas estremecidas
de ser encontradas.

Tu llegada
duró sólo instantes,
ya no estoy contigo
y te extraño tanto
que mi corazón se estruja,
vibra,
palpita
y se anega de lágrimas
 largas,
interminables,
la desilusión me colma
y los pesares
inundan mi alma
que confundida
y estremecida
no puede comprender
 los por qué
de estos tan sólo instantes
de felicidad total
y pródiga.

No estoy contigo,
no lo estaré nunca más
en esta vida del Hoy,
ni del mañana.

Mi afán ciego
por creer
 en tus promesas de amor
 no me dejaron ver
que ibas a ser
en mi camino
sólo una estrella fugaz.

Bañaste mi alma
de luz por un instante
y como un cometa raudo
y veloz
su estela
dejó marcas indelebles
en mi cuerpo
y en mi espíritu.

Contigo
 sentí el perfume
y la suavidad
de una flor recién abierta.

Suave curva
la entrega de nosotros
como pájaros
que en busca de lo soñado
hacia todas partes vuelan
 ensayando todos los cantos
de las aves
 que toda la Tierra pueblan.

No estar contigo
es sentirme
como colmena vacía,
sin zumbidos
ni latidos
 ya que mi alma está seca,
es como hundirme
en un mar de dolorosas tragedias,
me hiciste mal,
me hiciste bajar
a un abismo
donde la luz
no penetra.

No estar contigo
es sentirme atrapada
en un laberinto
de verdes follajes
donde los pájaros
 no responden
 y en un intangible ensueño
lejano
donde las flores
se esconden.

Y así
 dejaste mi alma triste
y abatida
viviendo
sólo en la bruma
donde mis ilusiones
se pierden.

Te pienso
y te retrato fiel
sobre el heliotropo
del crepúsculo
 idealizándote
con ímpetu alado.

Sólo eres ahora
 un triste recuerdo,
 un tesoro no conquistado,
un espejo
donde no se reflejan
 nuestras imágenes.

¡Vete ya!
 ¡No regreses!
No me encontrarás
en la inmensidad del tiempo,
ya eres una saeta
que se perdió
en el azul cielo.

Para ti
escribí los versos de amor
que no llegaron nunca al papel
 que los esperaba
con ansias
entre el olor de tomillos
y de madreselvas.

¡Qué dolor a mi pecho se derramó!
 Voy en busca
de la lluvia que limpia
y rejuvenece mi alma
e ilumina mi rostro
con una sonrisa
para el nuevo amor
que se acerca.